¡Hola a todos chicos! Os traigo el undécimo capítulo de este Fic y el segundo de la Saga: Torre del Cielo la cual espero que la disfrutéis mucho. En este capítulo aún no habrá mucha pelea, los dos siguientes estarán muy pero que muy enfocados en las batallas. Supongo que en el siguiente llegaré hasta que termine la pelea entre Natsu y Jellal pero no estoy seguro. Ya os contaré. Lo que sí prometo es que habrá una pelea final Goku vs Jellal (creo que eso era algo bastante previsible xD) pero eso no será en el siguiente episodio. BUENO VOY A CERRAR YA LA PUTA BOCA QUE OS HAGO DEMASIADO SPOILER.
Agradecimientos:
Amy por dañar sus ojos corrigiendo la ORTOgrafía
Kakashi Crossove por volver a dejar una review otra vez, es algo que agradezco muchísimo, me alegro de que estés disfrutando la historia. (¿No has pensado en crearte un usuario?)
ItZKaiSord por volver a pasarse por la historia y dejar una review cosa que agradezco mucho (aunque no entendí demasiado bien tu comentario). ¡Espero que disfrutes de este episodio :)!
Guest por interesarse por la historia pero... Si no tienes una cuenta es imposible que te responda a cuando subiré un nuevo capítulo hasta que lo haya subido (lo que no tiene demasiado sentido...) Pero gracias igualmente
GOLDRAN, MÍTICO GOLDRAN ¡Hacía tiempo que no te pasabas! Me alegro de que estés de nuevo :) Espero que este capítulo también te guste
A reyfmidas por dejar una review. No, ya ves que no me tardaré seis meses :) Y no tengo intención de dejarlo inconcluso, estoy bastante motivado con esta historia y solo de imaginarme las cosas que habrán en un futuro AHHHH ¡quiero llegar ya! (Esta historia será muy pero que muy larga)
Por último a FreedomGundam por mostrar repetido interés en mi historia y tomarse la molestia de comentar. Se agradece mucho compañero, me alegro que te haya gustado el anterior capítulo y espero que este sea más de lo mismo
—Ey... Hermanito... Despierta... ¡Ya hemos vuelto a casa!
Goku aun sin haber abierto los ojos sintió como alguien lo sacudía lentamente. Sus ojos comenzaron a abrirse poco a poco y las imágenes se iban aclarando delante de él. Estaba en una sala bien iluminada y su cuerpo descansaba sobre una superficie blanda que supuso que era una cama, supuso, ya que ni se tomó la molestia de asegurarse. Estaba bastante dormido en esos momentos. Lo primero que hizo fue interesarse en quien lo despertaba. Era Milianna, parecía feliz.
—Oye Milianna…— Dijo Goku con mucha calma mientras se incorporaba, bostezaba y se rascaba el ojo — Qué está pasando… ¿Dónde me habéis traído? ¿Y se puede saber por qué diablos me atacasteis?
Milianna lo miró muy alegre mientras le decía entusiasmada— ¡Pues a casa! ¡Con tus hermanitos! — Milianna se veía realmente feliz de volver a ver a Goku — ¡Ven, te enseñaré como hemos dejado la Torre!
— ¿Cómo que la Torre? — Goku quedó en silencio por unos tres segundos antes de que su expresión cambiase a un semblante de preocupación e incertidumbre —Milianna no me digas que…
— ¡Sí! ¡Estamos en la Torre del Cielo! ¡En casa! — Respondió ella entusiasmada
No. No era posible. ¿Por qué diablos seguían allí? ¿Por qué no sabía nada de eso? ¡Se suponía que habían ido a recorrer el mundo todos juntos! ¡Era lo que Erza siempre le había dicho! No… Erza no lo engañaría… Sí, seguro que había algún malentendido. Debía ser eso, una simple confusión
—Perdona Milianna… No te he oído bien… ¿Dónde estamos? — Preguntó deseoso de que recibir una respuesta distinta
—Ay hermanito estás sordo…— Dijo Milianna con un tono divertido — ¡He dicho que estamos en la Torre del Cielo!
Goku se quedó congelado mirando a Milianna quien no acababa de entender por qué el Saiyan estaba actuando de una forma tan extraña. Él tenía los ojos abiertos como platos, mirando fijamente a la chica. Su rostro era completamente inexpresivo. Quedó así por unos segundos hasta que finalmente estalló. Se acercó a la chica y pegó su frente con la de ella. Su rostro era de pura ira y Milianna se asustó mucho
— ¡QUÉ HACÉIS AQUÍ AÚN IDIOTAS! ¿¡ES QUE NO HABÉIS TENIDO SUFICIENTE!?
—Hermanito…— Milianna se quedó congelada y no se atrevía ni siquiera a apartar el rostro. Nunca había visto a Goku así y menos con ella, a quien el Saiyan solía tratar como una hermana menor. Finalmente él se alejó de la chica, comenzó a andar nerviosamente por toda la habitación, sin rumbo fijo, mientras soplaba y se frotaba la cabeza con nerviosismo, tratando de contenerse. Estuvo un buen rato así, mientras murmuraba entre dientes. En ese momento en que los nervios se lo comían comenzó a recordar y a ligar cabos. Siempre que él le preguntaba acerca de sus hermanos a Erza ella se ponía muy triste y nerviosa. Fue así desde aquel día en que escaparon de la Torre del Cielo. ¿Cómo no se había dado cuenta de algo así hasta el día de hoy?
Finalmente volvió a sentarse en la cama, ya más tranquilo pero igualmente preocupado, y le preguntó a Milianna.
—Milianna… ¿Erza sabe esto? — Preguntó el Saiyan quien temía que Erza le hubiese estado ocultando la verdad durante tanto tiempo. Milianna tardó en responder, realmente temía que él se enfadase más. — Milianna, por favor te lo pido.
—Sí… Ella sí lo sabe…— Respondió con la cabeza gacha. — ¡Pero ella es una traidora! ¿No te das cuenta?
—Milianna…
Suficiente. Ya había escuchado todo lo que debía. Sin mediar palabra se dirigió hacia la puerta, la tumbó de un manotazo y se fue a buscar a Erza, Milianna no le detuvo. Él sabía que ella estaba allí pues podía reconocer su olor. También percibía que Natsu, Gray, Lucy, Happy y alguien más cuyo olor no reconocía se acercaban. Quería coger a todos sus hermanos, sacarlos de ahí y llevarlos a Fairy Tail. Estaba muy enfadado con ellos pero aún así sabía que los terminaría perdonando. Pero respecto a Erza…
Se sentía muy confuso, aún no quería culpar a la pelirroja ya que ella le enseñó que no se debía juzgar sin conocerlo todo, pero eso pintaba muy mal… ¿Acaso no confiaba en él? Mejor esperaría a preguntarle.
"Erza… ¿Por qué?"
Los chicos se encontraban subidos al bote. A lo lejos ya podían divisar lo que era la Torre del Cielo. A pesar de que ellos no sabían qué era ese edificio, suponían que Erzan, Goku y Happy estaba allí ya por ello Gray seguía remando en la dirección que el Natsu previamente había indicado (en esos momentos estaba completamente mareado). Al haber avanzado unos pocos metros más se percataron de que en esa torre había seguridad. Unos siniestros fantasmas iban dando vueltas por los alrededores de la edificación. Gray dejó de remar, tenían que encontrar algún modo de evadir esa guardia. Nada más detenerse el bote Natsu se reactivó.
— ¡Oye tú! ¿Qué haces frenando maldito exhibicionista? — Exigió Natsu al mago de hielo — ¡No podemos perder el tiempo!
—Idiota, mira un poco más allá de tus narices.— Dijo Gray mirando al pelirosa con cara de asco — ¿Que no ves que hay mucha seguridad pedazo de anormal?
— ¡Pues vamos y les partimos la cabeza! Eres un cagarro...— Dijo Natsu — ¡Tenemos que darnos prisa! ¡Goku, Erza y Happy están ahí dentro! — El Dragon Slayer realmente estaba preocupado, como todos sus amigos, y tenía prisa por sacarlos rápidamente de allí.
—Natsu entiendo que estés preocupado pero no nos podemos dejar llevar por los nervios…— Respondió Lucy tratando de calmar al pelirosa —Encontraremos una manera de sacarlos de ahí, no te preocupes.
—El problema son esos fantasmas, si nos acercamos más nos verán— Dijo Gray pensativo —Si encontrásemos una forma de camuflarnos… ¿Pero cual?
—Iremos bajo el agua.— Respondió Juvia —Así pasaremos desapercibidos.
—Juvia, estamos muy alejados, dudo que aguantemos la respiración hasta llegar ahí.— Lucy realmente no veía en lo absoluto viable la propuesta de la maga de agua.
—Olvidas algo muy importante, oh mi rival en el amor.— Dijo Juvia quien mientras se ponía poética sacaba del agua cuatro grandes burbujas de la misma —Juvia es la mujer del agua y por ello puede controlar este elemento a la perfección.
Después de esto Juvia dirigió las burbujas hacía cada uno de sus compañeros y los encerró dentro. Después de esto ella se lanzó al agua en dirección a la Torre mientras se llevaba consigo a sus compañeros, quienes estaban protegidos de terminar ahogados.
"Goku, Erza, ¡esperadnos!" Pensó Gray mientras avanzaban bajo el agua.
Ya habían pasado unas dos horas desde que Erza estaba en su celda
La puerta se abrió, de nuevo era Sho y de nuevo para hablar con Erza quien de nuevo se encontraba atada con unas cadenas que de nuevo cortaban el flujo de su magia.
—Sho maldita sea, os habéis vuelto completamente locos…
—Todo esto es culpa tuya por traicionarnos hermanita… pero… ¡diablos!, ¡deberías estar orgullosa! ¡Has sido escogida en el ritual para activar el sistema! Que honor tan grande…
—Idiota… Eres un idiota…
—Creo que ha llegado el momento de que te cuente el plan de Jellal hermanita, nuestro plan.— Dijo Sho mirando con una sonrisa siniestra a la Scarlet —Al fin y al cabo tú eres clave para que este se lleve a cabo…
—Sé perfectamente en qué consiste el Sistema R. Sirve para resucitar a una sola persona a cambio de un gran número de sacrificios humanos. Es una magia prohibida, Sho, ¡no debéis usarla!
—Hermanita… La magia está por encima de las vidas, no somos nadie para prohibir el uso de una magia u otra… — Dijo Sho mientras su semblante se volvía cada vez más diabólico —Cuando el Sistema R esté completado y finalmente hayamos resucitado a cierta persona Jellal habrá cumplido su sueño, hallaremos la auténtica libertad y… ¡SEREMOS LOS REYES DEL MUNDO!
¡PUNCH!
Erza aprovechó que Sho estaba completamente distraído en su locura para poder quitarse las cuerdas que oprimían sus tobillos, tras eso fue corriendo a por él a quien pilló por sorpresa. Le dio una patada en la cara y lo dejó tirado en el suelo. Sho cayó inconsciente.
—Maldita sea Sho… No me puedo creer que alguien cambie tanto…— Erza volvió a re-equiparse en su armadura habitual — "¡Todo esto es cosa tuya Jellal!"
NOTA DEL AUTOR: Pido disculpas, en el anterior episodio olvidé que a Happy también lo raptan. Así que lo siento, Happy también fue raptado en el episodio anterior. Mis disculpas.
"Dó - ¿Dónde estoy?"
El Exceed aclaró su vista, vio que se encontraba en el sofá de una habitación la cual estaba decorada con muchos muebles en forma de… ¿Gato? Todo, absolutamente todo, estaba decorado con temática felina. ¿Qué diablos era ese sitio?
—Veo que por fin despiertas, gato— Era aquel tipo que los atacó en el casino y que dejo a Goku y Natsu fuera de combate
— ¡Eh! ¡Tú eres el tío raro que atacó a Goku! — Happy rápidamente salió del sofá —¡Dónde los tienes! ¡Los salvaré!
Wally ni se movió, simplemente volvió a convertir su cuadrado brazo en el cañón de un arma y apuntó a Happy —De eso nada. Sé un caballero y estate quieto. Tu amigo está bien, él es nuestro hermanito al fin y al cabo.
— ¿¡Cómo que vuestro hermanito!? Él es NUESTRO amigo, ¡es un mago de Fairy Tail! — Dijo Happy enfadado —Además, ¡si fueseis sus hermanitos no le haríais daño! ¡La cola es su punto débil y vosotros os aprovechasteis!
—Idiota… Tú no entiendes nada… —Dijo Wally mientras bajaba el arma y dejaba de apuntar a Happy quien quedó incrédulo —Nosotros estamos intentando salvarlo y llevarlo con nosotros a la auténtica libertad. ¡Todo lo hacemos por su bien!
Happy iba responderle de nuevo pero repentinamente la puerta volvió a abrirse. Asomó una chica que, al igual que la habitación, llevaba un look de temática gatuna. La chica parecía algo alterada.
—¡Wally! ¡Goku ha escapado y está enfadado! Uy… ¡Que gato tan mono! — Dijo Milianna mientras miraba a Happy — ¿Estás bien gatito?
—Maldita sea. Es peligroso que esté dando vueltas por la Torre. Él aún sigue manipulado por Erza y puede estorbar en nuestro plan de libertad… — Dijo Wally.
En eso llegaron dos soldados.
—Señor Wally, ¡Erza también ha escapado!
Mientras tanto en una sala de la Torre del Cielo, Jellal, como si de Dios se tratase, lo observa todo, ve a Erza y Goku avanzar por la Torre.
—Vaya… Os habéis hecho muy mayores Goku y Erza. Sois los dos unos malditos idiotas…— Dijo Jellal mientras observaba desde la Lacrima— Erza, tú libertad ha agotado su plazo… Espero de corazón que la hayas disfrutado y en cuanto a ti Goku… No seré tan desconsiderado, al fin y al cabo siempre te he apreciado mucho. Sé perfectamente lo mucho que te apasiona la batalla así que antes de matarte te brindaré un maravilloso espectáculo… ¡Lo verás!
Erza avanzaba por la Torre del Cielo tratando de encontrar a Jellal y a Goku. El recuerdo de cuando ella era pequeña y estaba buscando a ambos por la Torre regresó y le dio un escalofrío. A pesar de estar decidida a acabar con eso ella, sí, tenía miedo. Pero ahora que la pesadilla se había vuelto realidad no le quedaba otra opción que luchar. Sí, ella derrotaría a Jellal y salvaría a todos costase lo que costase, aunque no saliese viva de la Torre, era su deber acabar con todo eso.
Tras recorrer un largo pasillo finalmente llegó a una habitación donde había una gran mesa en la que, para su sorpresa, estaban Natsu, Gray, Lucy y ¿Juvia? ¿Que diablos pasaba allí? Se alegraba de que estuviesen bien pero… Ellos tenían que salir de ahí, era peligroso, no quería que ninguno de sus amigos viviese ese infierno.
— ¿¡Qué diablos hacéis vosotros aquí!? — Preguntó Erza preocupada —Chicos. Quiero que salgáis de aquí de inmediato, esto es muy peligroso
—Erza si nos largamos será una deshonra para Fairy Tail.— Respondió el Dragon Slayer —¡Además esos tíos han raptado a Happy y yo me quiero vengar del cabezacubo!
—¿Tienen a Happy? — Preguntó Erza — ¿También lo raptaron?
—Sí Erza. ¡Por eso no puedo irme! — Natsu salió corriendo de allí adentrándose por la Torre — ¡Happy me está esperandooo!
—¡Sí! ¡Vamos todos! — Dijo Lucy quien salía corriendo pero cuyo avance fue detenido por la espada de Erza que le obligó a detenerse —¿Eh? ¿Erza?
—Chicos. Quiero que salgáis de aquí de inmediato, esto es muy peligroso — Dijo Erza mientras estaba de espaldas a sus amigos. —Todo lo que pasa aquí es mi problema y de nadie más, me hago responsable de traer de vuelta a Natsu, Happy y Goku.
Erza se veía preocupada y todos lo notaron. Gray tomó la palabra.
—Erza no sabemos que diablos está pasando pero no importa.— Dijo Gray a Erza quien estaba de espaldas a todos pues tenía intención de irse de allí cuanto antes —Hemos venido a ayudarte a ti y a Goku y, por mucho que seas Erza y siempre te hagamos caso, debo decirte que no te vamos a obedecer en lo absoluto. No te vamos a dejar aquí sola por mucho que nos digas.
—Erza…— Lucy tomó la palabra —Incluso tú tienes derecho a sentir miedo de vez en cuando y justo en el momento en que estés peor es cuando nosotros daremos lo mejor que tenemos para ayudarte. Al fin y al cabo eso es ser un mago de Fairy Tail ¿verdad Erza? Creo que en el tiempo que llevo con vosotros lo he entendido… Además, ¿somos amigas no? Si no quieres contarnos lo que ocurre no pasa nada… pero… ¡Estaremos contigo pase lo que pase!
—Juvia cree que todo esto es muy bonito.— Dijo la maga de agua conmovida
Erza comenzó a temblar cosa que sorprendió a sus compañeros pero después de eso lo que pasó sorprendió aún más a Gray, quien no creía que algo así fuese posible. La pelirroja se giró y todos pudieron ver como ella hacía un esfuerzo enorme por no llorar el cual fracasaba ya que unas lágrimas, nacidas de su ojo izquierdo, caían por sus mejillas. Lucy no se sorprendió tanto pues hacía unas horas ya la había visto llorar pero Gray…
—Erza… Por qué…— Gray no sabía que decir. Erza, la que parecía una hermana mayor para todos en el gremio, la que siempre sacaba a todos de sus problemas, a la que todos respetaban, la que siempre se mostraba tan fuerte ante sus compañeros y de quien absolutamente todos querían tomar ejemplo estaba llorando. Ella, la mujer más fuerte de Fairy Tail tenía miedo y se veía superada por la situación.
Erza secó rápidamente sus lágrimas y comenzó a explicarles todo a sus amigos, aún así decidió no contarles sobre la metamorfosis que sufrió Goku, el maestro, quien a pesar de saber sobre la Torre del Cielo creía que esta ya no era una amenaza, le dijo que por el bien del chico nunca revelase eso y que sí él se volvía a transformar ella sería perfectamente capaz de volverle a cortar la cola y devolverlo a su estado natural.
Sus amigos no podían creer todo lo que ella les estaba contando. Pensar que Goku y ella habían sufrido tanto de pequeños. Pero lo peor para ellos fue el ver como Erza estuvo sufriendo tanto tiempo en silencio, por miedo a las amenazas de Jellal, quien dijo que si se acercaba a la Torre o revelaba algo de lo que estaba haciendo acabaría con Sho y los demás, y por proteger al Saiyan ya que ella no quería ponerlo en peligro. Ella sufrió durante 7 años en un silencio sepulcral solo para protegerlo y claro, Goku por muy buen corazón que tuviese no es que fuera alguien con demasiadas luces
—Todo eso que has dicho… ¿es cierto, hermanita? — Erza se giró y pudo ver a Sho, quien parecía estar aturdido tras escuchar todo lo que la pelirroja contó — ¿No lo dices para quedar bien delante de tus amigos?
—Sho… Por favor… Dime que fue lo que os contó Jellal— Dijo Erza mientras el chico caía de rodillas al suelo y hundía la mirada en el suelo
Sho le explicó lo que Jellal les dijo que Erza había hecho. Él y los demás estuvieron creyendo durante todos eso años que Erza había escapado sin importarle en absoluto ninguno de ellos, que realmente no se preocupaba nada por sus hermanos. Les decía que Goku era una víctima de sus mentiras y que era su deber algún día traerlo de vuelta para que él también pudiese gozar de esa libertad, la auténtica libertad.
—Si realmente crees que Erza haría algo así es porque no la conoces en lo absoluto— Dijo Gray mirando al confundido Sho que parecía estar pasando una crisis nerviosa.
—Entonces… me estás diciendo que he vivido siete años engañado… que todo esto es una mentira…
—Sho…— Erza se sentía realmente mal por él, al fin y al cabo él nunca fue una mala persona. Como todos los demás tan solo era un títere de Jellal, bueno, realmente Jellal también era otro títere pero eso no es algo que vayamos a hablar ahora
—Sí Sho, esto es totalmente cierto.
Una oscura sombra apareció en la sala. De ella emergió Simon que no iba sólo, estaba acompañado por Goku. A Erza se le iluminaron los ojos al verlos, sobretodo al Saiyan, a quien la última vez que vio fue cuando estaba casi inconsciente y totalmente debilitado. Pero al recordar dónde estaban y que probablemente Simon ya le hubiese contado la verdad hizo que se volviese a tensar. ¿Cómo reaccionaria él al saber que había vivido al margen de la realidad durante tanto tiempo y todo porque Erza no se lo había contado? ¿Cómo diablos se lo iba a explicar?
Erza notó una cierta tristeza en los ojos de Goku la cual hacía mucho que no veía. Se temía lo peor.
—Erza…
—Goku, yo… — Dijo la chica interrumpiendo al Saiyan mientras hundía la mirada en el suelo y se frotaba el brazo dado el nerviosismo que sentía.
—Simon me lo ha contado todo, absolutamente todo.
Erza no se atrevía a levantar la cabeza, simplemente no era capaz. Todos los que se encontraban allí estaban increíblemente nerviosos, menos Simon quien ya sabía cual era la opinión del chico y se sentía aliviado de que por fin Erza dejaría de sufrir y podría comenzar a enfrentar el futuro con optimismo y confianza.
La chica oyó unos pasos que se acercaban a ella y cuando el sonido de estos se detuvo sintió como dos brazos fuertes la rodeaban delicadamente. Ella hundió su rostro en el pecho del chico sin saber muy bien que hacer. Después alzó la vista para ver al Saiyan pero al poco rato una mano se poso delicadamente en su cabeza y la volvió a empujar lentamente contra el amplio pecho del joven.
—Erza, lo siento.— Dijo Goku ante la sorpresa de la chica —Tú has estado sufriendo todos estos años y lo peor es que lo has hecho completamente sola… Para protegernos… Debí darme cuenta de algo así pero no. Maldita sea… Siempre he sido un idiota…— Ella se apartó bruscamente del Saiyan quien quedó atónito —¿Erza? ¿Qué…?
— ¡JODER GOKU! ¿¡POR QUÉ NO TE ENFADAS!? — Del ojo izquierdo de la maga caía un río de lágrimas y la chica apretaba los dientes con fuerza — ¿¡ES QUE ACASO TE DA TODO IGUAL!? ¡NO HE CONFIADO EN TI DURANTE SIETE AÑOS, SIETE MALDITOS AÑOS! — Erza quedó en silencio un rato y dijo en voz más baja —Y lo peor es que… ¡Me pides perdón y te culpas! ¡Eres incomprensible!
—Erza, la verdad es que quizás sí me tendría que enfadar un poco. Me hubiese gustado que hubieses confiado en mi un poco más pero…— Goku puso sus dos manos en los hombros de la chica quien alzó la vista con los ojos aún llorosos.
— ¿¡QUÉ!? — Gritó Erza mientras veía que el chico le sonreía lo cual la ponía aún más nerviosa.
—No sé porque pero…— Goku se rascó la cabeza para después volver a sonreír y decirle — ¡No soy capaz!
Erza lo miró durante unos segundos a los ojos. Él estaba siendo completamente sincero con ella, realmente no era capaz de enfadarse con la chica así que la pelirroja lo único que hizo fue volver a lanzarse bruscamente a los brazos del chico mientras volvía a hundir la cara en su pecho.
—Idiota… — Decía Erza en una voz bajísima mientras él la envolvía con sus brazos. Por un momento sintió que por fin todo había terminado, a pesar de que aún no habían detenido a Jellal ya no estaba sola. Goku, sus amigos de Fairy Tail y sus hermanitos estaban con ella y iban a luchar juntos.
—Erza, ya está… — Dijo Goku mientras medio reía y acariciaba los cabellos a la chica —Deberías ir a darle las gracias a Simon, él me lo ha explicado y nos ha ahorrado un mal momento.
Erza alzó la mirada mientras el chico la soltaba lentamente y miró a Simon. Fue corriendo a por él y se le abalanzó como hacía unos minutos hizo con el Saiyan. Él alto y fuerte joven la recibió feliz de ver que ya dejaba de sufrir y, también, de tenerla en brazos pues él siempre la amó y estuvo deseando volver a verla durante esos siete años.
Lucy, Gray y Juvia contemplaban felices la escena. Por fin todo se había aclarado y ahora irían todos a una, nadie podría pararlos. Pero… Había alguien que aún dudaba.
Goku se acercó a Sho quien aún parecía confuso. El chico seguía de rodillas en el suelo, con la mirada hundida en el asfalto. El Saiyan se puso en cuclillas delante de él, quien alzó los ojos y miró a su hermanito.
—Ey, hermano, ¡Me alegro de volver a verte! — Dijo Goku mientras sonreía al chico.
—Hermanito… Qué he de hacer…— Sho seguía confuso e incluso asustado por la incertidumbre que el futuro le presentaba
—Mira te seré sincero, nunca he sido un gran animador. La verdad es que lo de decir grandes frases nunca ha sido lo mío pero… Tú has estado buscando la libertad todos estos años, ¿verdad?
—Sí…
—Pues la tienes muy cerca. — Goku alzó el puño y lo puso delante de Sho — ¡Vamos juntos a por ella!
Sho por fin lo entendió. La auténtica libertad no era estar trabajando en una Torre sin salir de ella. La auténtica libertad estaba ahí fuera, la auténtica libertad tenía muchísimos paisajes que ofrecer, muchísimas aventuras, muchísima gente que conocer y en esa Torre desde luego no estaban.
Sho cambió su mirada, limpió las lágrimas secas que habían en su rostro y se dibujo una confiada sonrisa en su cara.
— ¡Claro! ¡Vamos juntos hermanito! — Sho chocó su puño con el del Saiyan, como solían hacer de pequeños y ambos se levantaron. Después se dirigió a Erza —Hermanita, ¡Juntos lo lograremos! — Erza asintió mientras sonreía al chico.
—Bueno, bien está lo que bien acaba…— Dijo Lucy mientras contemplaba alegre la escena
—Sí, pero esto ni mucho menos ha terminado— Respondió Gray —Aunque ahora estoy seguro de que lo lograremos.
—Estuve muchos años esperando que llegase este momento…— Dijo Simon mientras miraba a los magos de Fairy Tail —El día en que Erza y Goku regresaran junto a otros poderosos magos para acabar con esta locura.— Simon miró a Goku confiado — ¿Estás listo, hermano?
Goku quedó pensando un rato lo que sorprendió a todos. ¿Es que acaso Goku estaba dudando? ¿Tenía miedo de enfrentarse a Jellal? No, eso no era propio de él.
— ¡No! ¡Aún no ¡Me queda algo por hacer! — Goku se acercó a Erza quien lo miraba confusa —Erza, ¿me dejarías alguna espada? Creo que eso me ayudará en combate
— ¿Tú desde cuando has usado espadas? — Pregunto Erza a quien se le hacía extraño que el chico de repente quisiese tener un arma cuando a él nunca le habían llamado la atención.
—Por favor…— Goku le puso unos ojos realmente tiernos a Erza cosa que la ablandaron por completo — ¿No me la vas a dejar?
—¡Tómala y deja de mirarme así! — Erza invocó una espada mientras giraba el rostro para no mirar al Saiyan ya que temía sonrojarse otra vez y volverse a incomodar de nuevo. Goku por su lado ya estaba feliz de ver que tenía lo que quería — ¡La quiero de vuelta en cuanto todo esto termi…!
¿¡QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!? — Gritaron todos.
—Go… Goku… Q-Qué haces… — Dijo Lucy asustada mientras miraba al Saiyan que se frotaba el trasero.
—¿Por qué? — Preguntó Erza a quien se le pusieron los ojos como platos.
Goku nada mas tomó la espada tensó su cola agarrándola con su mano izquierda y con la derecha, que sujetaba la espada, se la cortó. A nadie le dio tiempo a reaccionar ante semejante locura. No entendían qué diablos acababa de hacer.
—Bueno Erza en el casino me atraparon por culpa de mi cola y debido a eso no pude salvarte— Dijo Goku mientras arrancaba un pedazo de su pantalón y con él cortaba el flujo de sangre que brotaba de su cola —Tuve suerte de que al fin y al cabo quienes nos atraparon fueron nuestros hermanitos pero en otro caso quizás no la hubiese contado. Eliminaré cualquier cosa que me impida protegeros.— Dijo Goku mientras sonreía a sus amigos —Vosotros haríais lo mismo, ¿verdad?
—Goku… Estás completamente loco. — Dijo Erza mientras ponía una sonrisa cómica
Finalmente se organizaron en diversos grupos para encontrar a Natsu y derrotar a Jellal. Goku, Simon y Gray se fueron cada uno por su cuenta, Erza fue con Sho y Juvia con Lucy.
"Jellal, hermano, ¡te haré reaccionar como sea!" Pensó Goku mientras avanzaba a toda velocidad por la Torre del Cielo.
Hacía rato que Natsu había salido corriendo para encontrar a Happy y finalmente lo logró. Lo encontró en aquella extraña habitación decorada con muebles con temática gatuna. Allí Natsu tuvo un enfrentamiento con Wally y Milianna, a quienes derrotó con algunas dificultades pues la chica dio bastantes problemas debido a sus cuerdas mágicas las cuales dificultaron mucho la pelea a nuestro Dragon Slayer. Aún así, con la ayuda de Happy, este logró liberarse. Pero Natsu, consciente de que ellos, al fin y al cabo, eran amigos de Erza y Goku, los noqueó haciéndoles el menor daño posible y dejándolos inconscientes sin usar mucho la fuerza.
—Happy vámonos de aquí. ¡Tenemos que buscar a los chicos! — Natsu estaba apunto de salir por la puerta — Venga vamos corr…
Bueno, parece que estáis decididos a detenerme. Suponía que este día acabaría llegando, al fin y al cabo lo preparaste todo muy bien Simon.
—¿Quien está hablando? — Se preguntó Happy
— ¡Calla y escucha! ¡Seguro que es alguien por megafonía o algo raro! — Dijo Natsu haciendo callar al Exceed.
Veo que finalmente habéis regresado, Goku, Erza.
"No reconozco esa voz pero supongo que se trata de Jellal…" Pensó Goku quien dejó de avanzar por la torre para escuchar lo que decía.
Esto puede ser muy divertido, ¿no creéis? Todos sois poderosos magos, el espectáculo será increíble…
— ¡Qué pretendes Jellal! — Gritó Erza que se encontraba en otra zona de la Torre junto a Sho y quien sabía perfectamente que Jellal los podía oír a todos. — ¡Deja de jugar de una maldita vez!
Erza no seas aburrida… Ahora que Goku lo sabe todo vamos a pasarlo bien. Os explicaré en que consistirá este juego.
"Este tío está como una puta regadera" Pensó Gray quien también se encontraba en otra zona de la Torre.
He soltado por la Torre a los tres mejores miembros del gremio de asesinos Death's Head Caucus. Ellos son Vidaldus Taka, Ikaruga y Fukuro y juntos forman el equipo Trinity Raven. A medida que avancéis por la Torre os los iréis encontrando. Ganará aquel bando que quede con más guerreros en el tablero. Ah, por cierto, yo también estoy en el juego, me encuentro en lo más alto de la Torre así que adelante. Aquí os os espero.
"Así que quieres jugar Jellal…" Pensó Goku "De acuerdo, verás lo poderosos que nos hemos vuelto Erza y yo en estos años. No podrás contra cinco miembros de Fairy Tail, bueno, seis si contamos a Juvia…" — ¡Venga!
Goku salió corriendo a toda velocidad tratando de subir pisos por la Torre, el problema es que le costaba encontrar las escaleras en cada planta pero aún así poco a poco se iba acercando más y más. Cabe destacar que su objetivo primordial era ir a por Jellal por dos motivos: primero para así acabar con todo eso de raíz y segundo porque su sangre Saiyan le decía que encontraría en él una increíble pelea. Y vaya si la encontrará… Será la batalla más dura de su vida
Erza y Sho estaban avanzando por los pasillos de la Torre tratando de encontrar pistas sobre hacía dónde debían ir. Tras correr durante un largo rato finalmente llegaron a una extraña sala. Esta estaba formada por un gran puente rojo de diseño oriental el cual se elevaba sobre un estanque de agua. En la habitación también habían bastantes cerezos y varios pétalos que pululaban por ahí.
Sin previo aviso Sho hizo algo que dejó parada a Erza. El joven rubio la encerró en una de sus cartas.
— ¡Oye Sho! ¿Qué crees que estás haciendo? — Dijo Erza desde dentro de la carta — ¡Sácame de aquí! ¡Si nos encontramos a uno de los Trinity Raven ahora estaremos en problemas!
—No te preocupes hermanita, tú ya has sufrido mucho y ahora es el momento de que yo te proteja. No dejaré que te ocurra nada
Se comenzaron a oír unos pasos a lo lejos.
— ¡Maldita sea Sho! ¡Alguien se está acercando! ¡Tienes que sacarme de aquí o tendremos problemas!
— ¡No pasa nada tú confía en mi! ¡Yo también me he hecho muy fuerte!
Finalmente llegó uno de los miembros de Trinity Raven. Era una mujer por lo que supusieron que se trataba de Ikaruga. Tenía el cabello de un rosa más claro que el de Natsu, lucía un Kimono blanco y unas sandalias rojas de suela muy gruesa. Ah, también llevaba una Katana QUE FLIPAS. Aun así Sho se veía animado, no como Erza quien veía el peligro inminente de esa pelea.
—Vaya, así que tú eres mi presa…— Dijo Ikaruga —Te recomendaría que sacases a Erza Scarlet de su carta. Sinceramente no creo que tengas ninguna posibilidad contra mi. Eres realmente débil.— Ikaruga sacó su Katana — ¿Acaso quieres ser tú quien pruebe esta espada?
—No voy a poner en peligro a mi hermanita y… ¡Te voy a derrotar! — Sho lanzó un montón de cartas mágicas en dirección a la espadachina quien pareció no preocuparse lo más mínimo.
—Ah, parece una magia muy interesante… Pero no te va a servir de nada.
Con unos rapídisimos tajos Ikaruga cortó todas y cada una de las cartas que Sho le lanzó. El chico quedó increíblemente sorprendido tras ver lo ocurrido pero aún así parecía que no se iba a rendir, no era consciente de su situación.
—Sho, por favor, estás en una total desventaja. ¡Tienes que dejarme salir cuanto antes! — Rogó Erza preocupada
—No, en esta carta estás protegida hermanita. No te pasará nada.
—Bueno, en vista de que no tienes intención de soltarla. ¡Acabaré con ella ahora! — Dijo la Trinity Raven
Ikaruga comenzó a lanzar espadazos contra la carta de Erza quien desde dentro trataba de protegerse como podía, pero de seguir ahí atrapada el combate no duraría demasiado pues era imposible que la pelirroja pudiese ganar estando encerrada.
Natsu estaba con Happy ascendiendo volando por el exterior de la Torre y buscando a Jellal pues también le emocionaba la idea de pelear contra él. Pero tras avanzar un buen rato a quien se encontró fue a nada más ni nada menos que a Simon, quien se encontraba en una de las zonas exteriores de la Torre. Al verlo Natsu decidió acercarse a él
—Oye tú quien eres — Preguntó Natsu al ver a ese tipo a quien nunca antes había visto.
—Mi nombre es Simon y tranquilo, estoy de vuestro lado. Sé que eres un buen amigo de Goku y Erza, Natsu Dragneel. Supongo que ardes en deseos de ayudarlos.
—Bueno a mi eso me da igual, solo quiero reventar a quien sea que los está molestando. — Respondió el Dragon Slayer.
—De acuerdo, en ese caso iré contigo.— Dijo Simon —Si nos unimos tenemos más posibilidades de derrotar a nuestro enemigo.
—Mmm… Yo solo podría con esos tíos pero si te apetece venir no te voy a decir que… WOAAHHH — Rápidamente Happy, quien estaba sujetando a Natsu en el aire, hizo una rápida maniobra para esquivar algo que pasó a toda velocidad a su lado.
—¡Uf¡ ¡Por poco! Pero… ¿Qué ha sido eso? — Se preguntó Happy
—Natsu, Happy. — Dijo Simon con una mirada seria pero preocupada — Preparaos para pelear…
Los dos se giraron y vieron a un tío rarísimo. Bueno, si es que se le podía considerar un humano, pues a pesar de tener un cuerpo antropomórfico y muy musculoso, como si de un culturista se tratase, su cabeza era la de un búho y todo su cuerpo estaba recubierto por el plumaje de uno. Lo más curioso era que a pesar de tener la apariencia de un búho necesitaba un Jetpack para volar.
—Así que nos ha tocado el rarito… — Dijo Natsu mientras chocaba sus puños — Me gusta… ¡Estoy encendido!
Goku, tras subir varias escaleras, llegó a la última planta.
"En este cartel pone última planta así que supongo que esta es la última planta." Pensó el Saiyan haciendo uso de su CAPACIDAD DEDUCTIVA SAIYAN "Pero… ¿Para dónde tiro yo ahora?" Él no entendía la situación pues en esa planta lo único que había era un cartel indicando dónde se encontraba. Aparte de eso lo único que podía ver eran cuatro paredes negras.
De repente toda esa pequeña sala emanó una luz enorme que obligó al Saiyan a taparse los ojos. Cuando los abrió se encontraba en otra habitación, mucho más grande que la anterior.
—Bueno, aquí estamos, Goku. Llevaba tiempo esperando a que llegase este momento.
Ante el pelinegro se encontraba un hombre encapuchado a quien rápidamente reconoció como a Jellal. Goku tuvo sentimientos encontrados al verlo. Por un lado se alegraba de reencontrarse con él después de tantos años pero por otro entendía que en esos momentos ellos eran enemigos y que, muy probablemente, las cosas no acabarían precisamente bien.
—Por tus tonterías Erza ha estado sufriendo durante muchos años... Si no espabilas te obligaré a hacerlo.
— ¿Es culpa mía que Erza haya estado sufriendo? Ella eligió vivir así.— En un abrir y cerrar de ojos Jellal se levantó de su asiento y apareció delante de Goku quien ni siquiera tuvo tiempo de verlo acercarse. Jellal puso sus dos dedos, como si de una pistola se tratase, debajo de la barbilla del Saiyan mientras la levantaba un poco hacía arriba. La sonrisa que el peliazul mandó a Goku era realmente escalofriante —Además, quien no ha sido capaz de ayudarla en todos estos años eres tú...
— ¡CÁLLATE! — Gritó Goku mientras se lanzó a toda velocidad a por Jellal. Goku lo estrelló contra una máquina que había en la sala y comenzó a golpearlo con violencia. No aceptaba que ahora Jellal tuviese la caradura de culparlo cuando era él quien había causado todos los problemas. — ¡TE VOY A GOLPEAR HASTA QUE ENTRES EN RAZÓN!
En ese frenesí de ataques, de los que al parecer Jellal no se resentía en lo absoluto, el chico de los cabellos azules lanzó una tétrica sonrisa al Saiyan quien, sin saber muy bien porque, se alejó rápidamente de su rival. "Qué ha sido eso... Mi cuerpo se ha alejado de él como si de un acto reflejo se tratase... Hay algo muy peligroso en Jellal. Además, antes ha aparecido delante de mi y ni siquiera he sido capaz de verlo venir... Debo tener mucho cuidado."
—Vaya vaya... No lo haces nada mal Goku, veo que durante estos años te has vuelto muy fuerte... Dijo Jellal mientras se sacudía el polvo de su ropa Ahora es mi turno, ¿verdad?
¡PAM!
¡AGH! — Goku soltó un grito de dolor
En un abrir y cerrar de ojos Jellal se lanzó a por él y le conectó una durísima patada en el estómago que lo estrelló contra el muro, aún así logró levantarse rápidamente pero seguía sin ser capaz de entender como era que Jellal tenía una velocidad tan increíblemente alta. Las dos veces que se le había acercado se vio completamente incapaz de esquivarlo, de hecho ni siquiera lo pudo ver.
—Goku... ¿No te ha extrañado no encontrarte absolutamente a nadie de los Trinity Raven por el camino siendo tú el más fuerte de todos? — Preguntó Jellal
—No, la verdad es que no me lo he preguntado. ¿Por qué? — Preguntó Goku con una expresión de duda algo infantil la cual no encajaba en lo absoluto con la tensión que había en el ambiente
Jellal agachó la cabeza y comenzó a temblar ligeramente. Goku no entendía absolutamente nada pero esa actitud lo estaba poniendo realmente tenso. El Saiyan adoptó su típica postura de combate ya que sentía muy malas intenciones por parte de su rival. "Cuidado... No tardará en atacar..."
—Ja… Jajajaja… ¿Por qué? — Dijo Jellal entre risas ahogadas. — Pues porque… — Jellal alzó el rostro revelando una mirada totalmente psicópata. Cuando Goku quiso darse cuenta Jellal apareció justo detrás de él pillando por sorpresa al Saiyan.
"¡Mierda! ¡Otra vez no lo he podido ver!
¡YO ACABARÉ CON TU VIDA!
INTRODUCIR CANCIÓN ENDING 1 DEATH NOTE
(Será el ending en esta saga)
Bueno chicxs, hasta aquí el undécimo capítulo. Espero que os haya gustado y disculpas por el Cliffhanger al final del cap pero es que me encanta el efecto que crea en la historia, realmente no lo hago por joder sino porque realmente me gusta como queda, estéticamente hablando, cortar en un momento así, con una frase contundente. En el siguiente episodio habrá el primer asalto de la pelea entre Goku y Jellal y seguramente resuma las peleas de Lucy/Juvia, Natsu/Gray y la de Erza, contra los Trinity Raven pues sería realmente tedioso leer algo que será idéntico a la serie original... Creo que le echaré dos capítulos más a esta saga y creo que ambos serán bastante largos la verdad...
Bueno chicx espero que de verdad hayáis disfrutado este capítulo y supongo que nos volveremos a ver pronto. Si os ha gustado el capítulo (o no) o tenéis cualquier duda agradecería que me dejaseis una review que, con gusto, responderé, ya que eso motiva mucho.
POR CIERTO me gustaría recomendaros una historia que esta empezando y que considero que tiene poco "cariño", se llama Fairy Tail Xenoverse Clash of Two Worlds del usuario dark-dukemon-14. Es una historia crossover entre Dragon Ball Xenoverse (Sí, el protagonista es un patrullero del tiempo) y Fairy Tail "MUCHAS GRACIAS POR ACLARAR LA DUDA READER, LO PONÍA EN EL TÍTULO PERO GRACIAS" Es la primera vez que leo una historia con OC (obviamente siendo un patrullero del tiempo es un OC) que me atrae así que por ello os recomiendo que le echéis un vistazo.
Bueno ahora sí me despido. ¡Nos vemos pronto!
