¡Hola a todxs chicxs! Hoy os traigo el penúltimo capítulo de la Saga de la Torre del Cielo, esto ya se aproxima al clímax... Quiero dar las gracias por el apoyo que recibió la historia en su anterior episodio. Es muy gratificante leer vuestras reviews ^^ Quiero dar las gracias a los usuarios Xgre12 al cual olvidé mencionar en el anterior episodio, muchas gracias por pasarte y dejar una review, se aprecia mucho :) Gracias, por supuesto, a Amy por trabajar duro mejorando la historia. Gracias también a ItZKaiSord y por cierto, sí estará el concepto en si de las esferas del Dragon pero estoy pensando en como incluirlo en la historia y bueno, lo del Ssj lo sabrás cuando leas el capítulo :). Gracias también a Goldran, me alegro de que te gustase este capítulo y espero que este te guste aún más ^^. Kakashi muchas gracias de nuevo por pasarte, la batalla de Jellal vs Goku espero que te guste (aunque habrán dos peleas) pero tengo un problema y es que no entendí muy bien tu comentario xd ¿A qué te referías? ¿Qué has pensado hacer? Gracias también a Siveliux, un fiel seguidor de la historia, espero que disfrutes este capitulo!
En el anterior capítulo...
Goku y Erza finalmente fueron llevados a la Torre del Cielo. Tras enterarse este de dónde se encontraba Erza salió rápidamente a buscar a Erza. Ella por su parte logró escapar de su celda y se encontró con Natsu, Gray, Lucy y Juvia quienes les habían seguido hasta dónde se encontraban. Erza les contó todo lo que sucedía, después Goku llegó junto a Simon y lo aclaró todo con Erza, quien finalmente pudo liberarse de todo su sufrimiento y mirar hacia adelante. Ahora Goku se ha presentado ante Jellal quien al parecer dará grandes problemas a nuestro Saiyan…
CAPÍTULO 12: ALMA CORRUPTA
—Ja… Jajajaja… ¿Por qué? — Dijo Jellal entre risas ahogadas. —Pues porque…— Jellal alzó el rostro revelando una mirada totalmente psicópata. Cuando Goku quiso darse cuenta Jellal apareció justo detrás de él pillando por sorpresa al Saiyan.
"¡Mierda! ¡Otra vez no lo he podido ver!"
¡YO ACABARÉ CON TU VIDA!
¡POW!
— ¡Oahhh! — Gritó Goku cuando Jellal le dio un tremendo puñetazo en la cara lanzándolo contra el suelo y haciendo que este derrapase. El Saiyan se reincorporó con una voltereta y rápidamente se colocó en guardia pero en cuanto puso su vista alerta vio que no había absolutamente nadie. Jellal se había escondido. — ¡Sal de donde estés Jellal!
El Saiyan parpadeó y en cuanto sus ojos volvieron a abrirse sintió un duro golpe en su cuello que hizo que le costase un tiempo recuperar el aliento pues le dio en una zona vital.
—Me esperaba algo mejor Goku… — Dijo Jellal con las manos en los bolsillos mientras miraba a su rival — ¿Qué ocurre? ¿No eres capaz de seguirme? Según tengo entendido eres de los magos más poderosos de todo Fairy Tail… No me decepciones…
—Gh… ¡CÁLLATE! — Goku apuntó con la palma de su mano a Jellal con la intención de lanzarle una onda de Ki — ¡Toma es…! —Sin siquiera tener tiempo a hacer aparecer el Ki en la palma de su mano, sintió un durísimo impacto en su estómago que de nuevo hizo que le faltase el aire. Otra vez Jellal apareció justo delante de él y otra vez no había sido capaz de siquiera sentir que se acercaba. —M-mierda… No puede ser…— Goku tosió sangre mientras Jellal seguía con su puño incrustado en el estómago del Saiyan
—Vaya, Goku, no me imaginé que fueses tan lento. Creí que me darías un gran espectáculo pero por ahora me estás decepcionando… Pensé que serías el capítulo final de toda esta batalla pero ni siquiera mereces que te considere un prólogo. — Jellal le dio una fuerte patada a Goku un la cara que por poco no le parte el cuello — ¡Eres muy débil!
—Ma-maldita sea… — Dijo Goku mientras trataba de recomponerse tras esos duros golpes que dieron de lleno en zonas increíblemente sensibles —Tú no eres así de rápido… Hay algo que no cuadra… Es imposible que ni siquiera te pueda percibir…"¡No! ¡Ya sé! Seguramente se teletransporte, debe ser eso." Tras pensar esto Goku mostró una ligera sonrisa en su rostro que Jellal vio perfectamente.
—Te equivocas Goku.
— ¿Eh? — Hizo él entre jadeos.
—No, no me estoy teletransportando si es lo que piensas. — Dijo Jellal —Lo que estoy haciendo escapa completamente a tu entendimiento. No es algo que puedas imaginar y lo peor es que morirás sin saberlo.
La técnica de Jellal era algo que solo una persona más conocía, Erza. Esa técnica consistía en saltar en el tiempo para así poder moverte sin que el rival pueda hacer nada. Sólo hay dos formas de combatirla. Una es prever dónde reaparece el rival, la cual no es demasiado efectiva ya que depende bastante del azar y de la intuición. La otra es destruir, con una cantidad de energía enorme, la dimensión en la que se encierra el usuario de esta. En el momento previo al salto temporal el atacante se encierra en una pequeña dimensión creada por él mismo la cual le permite avanzar en el tiempo, pero esta dimensión no es indestructible. Si impacta con una energía gigante esta puede ser destruida haciendo que el individuo quede expuesto.
—Yo… He estado perfeccionando esta técnica durante todos estos años. — Afirmó Jellal confiado —Siempre has sido más fuerte que yo Goku pero para tu desgracia siempre has sido un tipo muy… simple. Tan despreocupado, inocente e idiota, pero no te culpo, no tienes la culpa de ser así. De hecho eres un peligro enorme para mis objetivos y ni siquiera lo sabes.
— ¡Pues claro que soy un peligro para tus objetivos! — Gritó Goku mientras elevaba su Ki enormemente — ¡Porque te detendré! ¡No menosprecies nunca a un mago de Fairy Tail!
—Maldita sea…— Sin saberlo, al liberar esa enorme cantidad de energía, Goku estaba provocando que Jellal no pudiese hacer su salto en el tiempo — ¡Da igual! No solo tengo esa técnica Goku…¡METEOR!
"¡Esta vez sí puedo verte!" Jellal seguía siendo increíblemente veloz, incluso más que el Saiyan, pero ahora por lo menos Goku era capaz de percibirlo. — ¡VAMOS!
Ambos chocaron su puño para luego salir disparados hacía arriba, destruyendo el techo que había sobre sus cabezas y elevándose a gran altura en el aire. Se iban alejando y chocando de nuevo, provocando tremendos impactos que retumbaban por los cielos, pero finalmente Goku acabó cayendo pues él no era capaz de volar como lo hacía Jellal gracias a su magia celestial.
Al caer finalmente en el suelo de la sala de nuevo, Jellal aterrizó lentamente ante la mirada del Saiyan que seguía a la expectativa y que aún no disminuía su Ki ya que fue capaz de relacionar el hecho de que estuviese expulsando energía constantemente con que Jellal no pudiese hacer de nuevo esa técnica, no estaba 100% seguro de eso pero prefirió no arriesgarse a recibir otro golpe tan duro.
—Vaya, parece que si no uso mi técnica la pelea puede ser más interesante— Afirmó Jellal mientras sonreía — ¡Esto me gusta más!
—Vaya… En poquísimo tiempo me he enfrentado a dos tipos poderosísimos, primero Ten Shin Han y ahora tú… — Dijo Goku mientras miraba la palma de su mano para después cerrarla con fuerza y dirigir su mirada a Jellal — ¡Cuando todo esto termine y recapacites entrenaremos juntos!
A pesar de verlo así Goku seguía sin aceptar en qué se había convertido Jellal. Estaba totalmente confiado de que podría recuperarlo y traerlo de vuelta, recuperar a esa gran persona que él era. Por mucho que ahora se estuviese equivocando seguía siendo su hermano y no lo iba a abandonar. "Sí… ¡Yo sé que el Jellal que conozco sigue ahí y lo voy a sacar como sea!"
FLASHBACK
Otro monótono día en la Torre del Cielo había pasado. Todos habían regresado a la celda después de otra agotadora jornada trabajando y los chicos esperaban impacientes su cena. No era más que una hogaza de pan y un poco de arroz pero ya se sabe que cuando hay hambre…
La comida de los chicos finalmente había llegado, la de los jóvenes, pues a los adultos solo se les daba de comer una vez cada dos días, por ello el abuelo Rob ese día no tenía nada que llevarse a la boca. Aun así fingía no pasar hambre con tal de que los chicos no dejasen de comer todo lo que pudiesen, decidió ponerse a dormir para así encontrarse bien para el día siguiente. Era importante que estuviesen sanos porque, a todos aquellos que enfermaban y ya no podían trabajar, se los usaba como sacrificio para el Sistema R. Solo Jellal sospechaba de eso pero aun así prefería no pensar demasiado.
El guardia dejó seis raciones. Cada chico tomó la suya pero ignoraron algo, Goku se había quedado dormido en un rincón de la celda, por ello el guardia no lo vio y solo trajo seis unidades. Los jóvenes no se dieron cuenta de su ausencia y por ello creyeron que ya todos tenían su comida.
Cuando todos finalmente devoraron sus alimentos Goku despertó.
—Oooaahh…— Bostezó el joven Saiyan — Hola chicos…— El estómago de Goku rugió con fuerza y este sentía que tenía muy pocas fuerzas —Vaya… parece que tengo hambre jejeje…
—Pero Goku… Si acabamos de comer…— Dijo Erza mirando al chico algo preocupada pues parecía estar debilitado. Vio al chico tambalearse fue rápidamente a ayudarlo a tenerse en pie — ¡Oye Goku! ¿¡Qué te pasa!?
—Yo… Tengo mucha hambre…— Dijo Goku con una voz débil
—Te quedaste dormido y por eso no te dieron tu comida…— Dijo Milianna algo triste
— ¿Cómo vas a trabajar así hermanito? — Preguntó Sho también preocupado —Mañana estarás agotado…
—Bueno no pasa nada, aguantaré un día como sea y ya está…— Respondió Goku tratando de tranquilizar a sus amigos.
Jellal en cambio estaba preocupado de que no hubiese comido nada ya que él se había fijado que muchas veces la gente que no rendía en su jornada era llevada por los guardias a un lugar del que nunca nadie regresaba. Si Goku no conseguía recuperar energías podría ser muy pero que muy peligroso para él. "Tendré que conseguir algo como sea..."
Todos los pequeños se fueron a sus camas. Erza y Goku se acostaron juntos pues todas las literas debían de ser compartidas ya que no habían suficientes para todos. A Erza le costaba dormir ya que se sentía mal por no haberse dado cuenta de que Goku se había dormido y que por ello no había podido cenar, sabía lo mal que lo pasaba el chico cuando no comía debido a que él tenía mucho más apetito que los demás. "No pasa nada mañana lo ayudaré con su trabajo así no se cansará tanto" Pensó Erza tratando de tranquilizarse mientras veía el rostro dormido del Saiyan. "Yo te protegeré". Finalmente la pequeña niña cayó dormida, al fin y al cabo mañana debería hacer más trabajo del habitual para así compensar el cansancio del pelinegro.
"Parece que ya todos están dormidos" Pensó Jellal mientras se levantaba sigilosamente de su dormitorio tratando de no despertar a Milianna quien dormía a su lado. "De acuerdo, no creo que sea tan difícil jugársela a estos hijos de puta"
Quince minutos después…
—Ey, tú, idiota, despierta.
Goku notó como alguien lo zarandeaba ligeramente, tratando de despertarlo. Al abrir los ojos y ver de quien se trataba encontró a Jellal. El chico no entendía que diablos hacía buscándolo en ese momento.
—Jellal… es muy tarde, ¿qué quieres ahora? — Preguntó el Saiyan mientras se frotaba el ojo y bostezaba.
—Encima te vas a quejar… Anda toma, te hará falta. La próxima vez a ver si estás más atento. — Jellal le acercó un plato con arroz y pan y se giró mientras se dirigía a la cama de nuevo para seguir durmiendo. —Cómelo rápido y acuéstate. Mañana será un día bastante duro…
Goku se quedó un rato mirando a la comida, perplejo. ¿De dónde diablos la había sacado? Jellal realmente era increíble y Goku lo admiraba. Era muy fuerte y además siempre estaba cuidando de todos, como si de un hermano mayor se tratase. Sabía que a pesar de mostrarse algo frío él realmente se esforzaba porque cada día todos saliesen adelante. Era una inspiración para Goku y se alegraba de que fuese su amigo.
— ¡Oye Jellal! — Dijo Goku sin haber comenzado aún a comer.
— ¿Sí? Cállate ya que quiero dormir… — Dijo él mientras se acomodaba en su litera.
—Solo quería darte las gracias. Realmente tenía mucha hambre jejejeje— Respondió Goku con una sonrisa antes de comenzar a devorar los alimentos con ganas pero vigilando de no hacer mucho ruido para no despertar a nadie.
—Claro… Como tú digas…
FIN DEL FLASHBACK
"Maldita sea… No puedo fallar… ¡Tengo que salvarlo como se…"
"Zas"
…
—Volviste a bajar la guardia idiota. Siempre fuiste demasiado despistado, lo malo es que esta vez quien te salvaba el culo está en tu contra. Y Erza ahora mismo debe estar muy ocupada con Ikaruga, no creo que ella tampoco esté en condiciones.
Goku recibió un durísimo golpe en la nuca el cual lo dejó totalmente inconsciente. Mientras estuvo pensando no se dio cuenta de que había dejado de emanar Ki y por ello Jellal pudo volver a hacer su salto del tiempo y atacar a Goku quien de nuevo ni vio llegar al peliazul. Esta vez el chico del ojo marcado decidió que no podía seguir jugando pues podría ser peligroso ya que sabía que Goku se crecía en las batallas adversas y por ello decidió noquearlo sin darle oportunidad alguna a seguir peleando.
—Realmente te has vuelto muy fuerte… Si no fuese por el Tokitobashi (salto en el tiempo) no creo que te hubiese podido derrotar. No me hace demasiada gracia acabar contigo pero es necesario…— Jellal se acercó al Saiyan, que quedó tendido en el suelo después de caer inconsciente, y puso su mano sobre la cabeza de este mientras su mano comenzaba a cargar magia. Quería volarle la cabeza para así acabar definitivamente por él. —Adiós hermano, fue un placer conocerte… Espero que hayas disfrutado todo este tiempo…
¡BOOOOOOOOOOOOM!
— ¡NO TE DEJARÉ!
Erza entró reventando la puerta de la sala y atacó a Jellal quien no tuvo otra opción que apartarse para evitar el espadazo de la maga que llegaba a una tremenda velocidad, con una "armadura" que consistía en unas vendas que cubrían su pecho, unos pantalones rojos decorados con llamas y dos katanas. Rápidamente la pelirroja tomó al Saiyan en brazos mientras lo guardaba con recelo. "Maldita sea como se me ha podido olvidar de hablarle sobre el Tokitobashi… Sabía que esto pasaría…"
— ¡Vaya Erza! ¡Qué sorpresa! — Dijo Jellal mientras aplaudía —Nunca pensé que te libraras de Ikaruga tan rápidamente. Al fin y al cabo eres la mujer más poderosa de Fairy Tail. Una hazaña digna de Titania.
Erza no estaba para bromas y eso se veía claramente reflejado en su rostro el cual mostraba un gran enfado. Erza tomó el pulso al Saiyan para asegurarse de que simplemente estaba inconsciente y lo dejó descansando en un rincón mientras se dirigía a Jellal quien decidió dejar un poco de tiempo a la maga para encargarse del inconsciente chico.
—Jellal, dime que no has intentado matar a Goku…— Dijo Erza mientras seguía clavando su irascible mirada en los ojos del peliazul —Se supone que para ti él no es un culpable. Tu objetivo soy yo, ¿verdad? — Dijo Erza — ¿Es que acaso no era yo el objeto del sacrificio para activar el Sistema R?
—Ni yo mismo lo sé si te soy sincero pero Zeref quiere que así sea.— Dijo Jellal mientras miraba al techo —Y nosotros no somos nadie para oponernos a sus deseos…
— ¡No tienes derecho a hacer algo así! ¡Quién diablos te crees que eres! ¿El nuevo Jesucristo o algo así maldito imbécil?
—Pues algo parecido la verdad— Dijo Jellal burlándose de Erza —Pero bueno no te preocupes, el Etherion se disparará en unos 10 minutos así que no hace falta ni que te esfuerces en salvarlo.
—Sé perfectamente que el consejo disparará el Etherion en breves, me he enterado al derrotar a Ikaruga. En estos momentos Sho ya debe haber evacuado a todos así que los demás ya están a salvo…
—Me parece estupendo, no me parece mal que ellos vivan, aunque cuando Zeref renazca habrán preferido morir… Si hasta le estoy haciendo un favor a Goku, ¿no crees?
— ¡CÁLLATE!
Erza se fue a por Jellal mientras aumentaba su poder mágico para así evitar que el joven del ojo marcado pudiese hacer la técnica. Ella ya la conocía pues Siegrain le habló de ella. La maga atacó con dos espadazos a Jellal quien los esquivó y le lanzó una patada que la echó fuera de la Torre. Aun así la pelirroja logró incorporarse y saltando entre las rocas que iban cayendo logró regresar a la habitación donde se encontraba Jellal, quien fue pillado por sorpresa pues no esperaba que ella lograse regresar de nuevo a la Torre. Erza se le abalanzó, quedando encima de él quien se encontraba tirado en el suelo mientras Erza le apuntaba con su espada en el cuello. Jellal se encontraba totalmente inmovilizado.
—Jellal, tú di lo que quieras pero no serás capaz de revivir a Zeref por mucho que lo intentes. — Dijo La maga mientras seguía inmovilizando al peliazul —El Sistema R necesita mucha más magia de la que has acumulado. No podrás llevar a cabo la resurrección de Zeref.
—Cállate de una vez…— Dijo Jellal quien fingía verse derrotado para así ganar algo de tiempo —Me has vencido, lo admito. Ahora deberías preocuparte en salvar a Goku ¿no crees? Lo estás arrastrando a una muerte segura siendo él alguien inocente.
La maga finalmente se levantó ante un Jellal que quedó algo desconcertado. — ¿Por qué Jellal? Tú siempre fuiste una persona fantástica y todos te admirábamos… ¿Qué te pasó aquel día? — Mientras seguía hablando Erza se acercó a Goku, rearmándose en su armadura adamantina y se disponiéndose a protegerlo como si de un caparazón de tortuga se tratase.
— ¿Crees que con eso lo salvarás del impacto del Etherion? — Preguntó Jellal — ¿No te ves capaz de sacarlo de aquí en el minuto y medio que queda?
Erza seguía acumulando energía en su escudo con tal de hacer una defensa lo más eficaz posible. Mientras hacía esto miraba al dormido rostro de Goku, lleno de calma e inocencia, como siempre había sido.
"Es probable que esta sea la última vez que nos veamos Goku… Me hubiese gustado vivir muchas más aventuras juntos pero eso no será posible… Espero que te hagas muy fuerte y seas muy feliz. Haz que este sacrificio valga la pena." Erza dejó que el escudo siguiese cargando energía mientras se acercó al inconsciente chico, tomó su rostro entre sus manos y sus labios cayeron lentamente en la frente del chico "Me hubiese gustado decirte lo que estaba sintiendo últimamente pero como no creo que sea posible al menos déjame darte esto." A la chica se le dibujó una dulce sonrisa mientras veía por última vez el tranquilo rostro de su compañero. "Te quiero. Cuídate mucho."
Jellal veía la escena, aguantándose la risa. La chica creía que realmente el Etherion iba a arrasar con todo y que los mataría a los tres, bueno, a los cinco, Simon y Natsu seguían aún en la Torre aunque Erza no lo supiera. El Dragon Slayer de fuego se vio totalmente superado por Fukuro, ese tipo tan extraño con cara de búho. Pero, hiriendo tremendamente su orgullo, Gray lo salvó en la batalla, derrotando a ese tipo y llevándose a casa una victoria que le recordaría durante mucho tiempo al pelirrosa. Aun así el mago de hielo quedó agotado y Sho decidió llevárselo, junto con Juvia y Lucy quienes también lograron derrotar a su rival y fueron evacuadas por Sho.
"Idiota…Aún podrás verlo un rato más… Cuando el Etherion finalmente sea lanzado contra la Torre esta absorberá** su magia y… ¡Solo faltará tu sacrificio! No te preocupes tonta, primero te entregaré y después mataré a Goku. Tampoco quiero que mueras viéndolo morir… No soy tan cabrón."
— ¿Cuánto queda, Jellal? — Preguntó Erza con una pasmosa calma. Parecía que ya había aceptado su destino y ahora solo le preocupaba que Goku sobreviviese al impacto. Sabía perfectamente que quedaría herido pero acabaría sobreviviendo.
—Doce… Once… Diez, quedan diez. — Respondió Jellal mientras miraba un reloj que tenía en su muñeca y su rostro cada vez se impacientaba más debido al deseo que lo consumía de que por fin el Etherion cayese sobre la Torre.
Se comenzaron a dibujar enormes círculos mágicos sobre la Torre del Cielo. El Etherion estaba a punto de caer. Estos tardaron en dibujarse cinco segundos, solo faltaban los cinco restantes y todo terminaría para la pelirroja y Jellal.
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— ¡Oye! ¡Qué diablos es eso! — Preguntó Lucy desde una barca en la que Gray, Milianna, Juvia, Sho, Happy y Waly se alejaban de la Torre. Estaba preocupada pues sabía que Natsu, Goku y Erza seguían ahí dentro.
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"Vamos, lo lograré" Se convencía Erza mientras comenzaba a tensar sus piernas y brazos tratando de aguantar lo máximo posible
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—El Etherion…— Dijo Simon mirando al cielo —Una vez el Sistema R esté completo Jellal sacrificará a Erza. ¡Rápido Natsu! ¡Vamos!
— ¡Sí! ¡Goku y Erza me esperan woooooo! — Respondió con entusiasmo mientras salió corriendo a gran velocidad alejándose de Simon. El alto joven ya le había contado qué era lo que pasaría cuando el Etherion fuese lanzado y por ello no temían por sus vidas ni por la de sus amigos. Al menos de momento.
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"Sí… ¡Por fin!" Pensó Jellal mientras alzaba los brazos en el puro deseo de que finalmente cayese el rayo.
1
¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!
"¿Q-qué?" Se preguntó Erza mientras iba abriendo los ojos. No entendía porque seguía viva. Y no solo era ella. Jellal también se encontraba perfectamente, y no estaba solo, Siegrain, el hermano mayor de Jellal y miembro del consejo también estaba allí.
Toda la Torre se convirtió en una enorme lacrima. Titania no entendía absolutamente nada. Echó una mirada al Saiyan para ver que seguía en buen estado, cosa que la alivió enormemente, y se dirigió hacía Siegrain quien la miraba.
—Qué haces tú aquí…— Preguntó la pelirroja —Se supone que tú estabas en el consejo. Doy por hecho que eres quien ha disparado el Etherion contra la Torre, Siegrain.
—Erza… Por fin te has presentado en la Torre del Cielo. — Siegrain veía que el rostro de la maga era totalmente hostil —Vamos, vamos. No te enfades ahora conmigo Erza…
—Has estado todos estos años sabiendo lo que estaba haciendo Jellal y haciendo la vista gorda a sus actos y mira a lo que ha llevado. ¡Eres un irresponsable!
Jellal tomó la palabra —Erza, veo que no entiendes nada. El motivo por el que no se ha opuesto a mis planes es…— El cuerpo de Siegrain se unió al de Jellal y desapareciendo en lo que se fusionaba con él. Erza quedó totalmente sorprendida — ¡Es que somos la misma persona!
— ¿¡Qué!?
— ¡Jajajajaja! Sí Erza, ¡yo mismo he sido quien ha disparado el Etherion! Con toda la magia que se ha conseguido gracias al disparo ahora el Sistema R sí está completo. ¿Qué te parece Erza? Precioso, ¿verdad? Ahora solo faltas tú…
Erza no tuvo tiempo a siquiera poder defenderse cuando unas cadenas se dibujaron por todo su cuerpo y comenzaron a apretar sus músculos con enorme fuerza, provocando que esta gritase del dolor.
—Je-Jellal q-qué es esto… ¡AHHHHH! — Gritó la pelirroja cuando las cadenas la oprimieron con aún más fuerza, haciéndola gritar aún más por el dolor.
—Atadura de serpiente… Con esta técnica te tengo totalmente atada. En un inició se las coloqué a Goku después de dejarlo inconsciente pero cuando lo tomaste en brazos para salvarlo pensé que sería mejor que tú las llevases ya que eras la única que me podía dar problemas. Ahora estate quietecita…— Jellal empujó a la maga hacia una de las lacrimas y poco a poco su cuerpo se fue hundiendo en ella —Tu cuerpo se fusionará con la lacrima, tu carne se descompondrá y después se reorganizará dándole un cuerpo a Zeref con el cual podrá regresar a la vida.
Erza trataba de liberarse con todas sus fuerzas pero simplemente era imposible —Mierda, mierda mierda… ¡Jellal para ya por favor! — Dijo ella con total desesperación ya que veía que su final se acercaba y que, además, una vez que se la hubiese quitado de en medio Goku estaría totalmente perdido.
Jellal se encontraba de espaldas a la maga, con los brazos abiertos mientras ofrecía su sacrificio. —Oh gran Zeref, acepta el cuerpo de esta mujer.
"No… maldición… No puedo perder ahora… Si yo no los salvo quien lo…"
—Lo siento mucho pero no te la puedes quedar. Ella es una maga de Fairy Tail y la necesitamos en el gremio.
Cuando ya faltaba poco para que la lacrima absorbiera por completo el cuerpo de la joven maga Natsu llegó y, cogiéndola por debajo de los brazos, la saco de la Lacrima.
—Natsu…
—Erza, ¿te encuentras bien? — Preguntó Natsu. Mientras recostaba a la maga en el suelo pudo ver que a la chica le caía una lágrima por sus ojos a pesar de ya estar más tranquila.
—Natsu, por favor coge a Goku y sal de aquí, vosotros no tenéis que pasar por esto.
—Anda idiota cierra el pico. Levántate, nos cargamos a este tío y volvemos a casa. ¡Aún tenemos que pagar el alquiler! ¿O eso a ti ya no te importa? — Natsu comenzó a tirar de ella pero veía que no era capaz de moverse — Así que no te puedes mover… ¡TOMA TOMA TOMA! ¡Nunca te puedo devolver las cosquillas que me haces!
Erza comenzó a reír debido a las constantes cosquillas del Dragon Slayer. Natsu sabía lo mucho que Erza estaba sufriendo y trataba de hacer que la situación no le fuese tan oscura. A pesar de mostrarse tan animado, al ver las lágrimas de su compañera el pelirrosa tomó una decisión. Ayudó a Erza a levantarse y la sostuvo para evitar que ella cayese pues apenas se podía sostener en pie.
—Natsu, por favor hazme caso y marchaos de aquí… Ni Goku ha podido con Jellal, no tienes ninguna opción…
—Sé perfectamente lo fuerte que es pero…
¡PUM!
—Si no lo hago yo… ¿Quién lo hará?
Natsu golpeó a Erza en la boca de estómago y la dejó inconsciente. Jellal se sorprendió de la actitud del Dragon Slayer y de hecho no la pudo entender muy bien. Él era claramente más débil que Erza y Goku. ¿Acaso no entendía que simplemente no estaba al nivel? Bueno, la verdad es que era un chaval bastante inconsciente.
— ¿Le haces daño a tu propia amiga? — Preguntó Jellal
—Erza estaba triste. Le temblaba la voz, tenía miedo y lloraba. Ella no es así. Ella es fuerte. Es nuestra capitana y no puede mostrarse débil delante de nosotros así que por eso yo… ¡TE DERROTARÉ!
Natsu elevó enormemente su poder y las llamas comenzaron a fluir alrededor de su cuerpo. Parecía que a Jellal le emocionaba el desafío que tenía ante sus ojos
—Vamos Natsu Dragneel… ¡Muéstrame el poder de un Dragon Slayer!
Jellal comenzó a lanzar esferas de energía a Natsu quien las esquivó mientras seguía avanzando a toda velocidad hasta Jellal. Finalmente pudo alcanzarlo y comenzó a golpearlo con toda su rabia y fuerza.
— ¿¡Y tú has derrotado a Goku!? ¡Pero si eres mierda! — Gritó Natsu antes de conectarle una patada a Jellal y estrellarlo contra la lacrima. — ¡AQUÍ TERMINA ESTO! RUGIDO DEL DRAGÓN DE FUEGO!
¡BOOOOOM!
Una enorme llamarada, que provocó una enorme explosión, dio de lleno en el cuerpo de Jellal quien no fue capaz de esquivarla. Aun así eso no era suficiente para derrotarlo. Lo único que consiguió el ataque fue destruir parte de la lacrima y enfadar aún más al peliazul, quien veía como la Torre del Cielo estaba sufriendo grandes daños por culpa de ese descerebrado.
— ¿Ya está? — Se preguntó Natsu –- ¿Así de fá…? ¡AGH!
Natsu, creyendo que lo había noqueado con su rugido, disminuyó de nuevo su poder mágico, cosa que permitió que Jellal usase de nuevo el Tokitobashi para darle un fuerte golpe en el estómago.
— ¡NATSU NO DISMINUYAS TU PODER MÁGICO! — Gritó una débil Erza quien, a pesar de aún no poderse mover, había recuperado la consciencia — ¡Si lo haces te matará!
Natsu entendió las órdenes y sin siquiera preguntar volvió a incrementar su poder.
—Supongo que todo esto tiene una explicación pero eso ahora da igual…— Dijo Natsu confiado —Veo que eres bastante resistente pequeña mierda… Mejor, no me gusta que los sacos de boxeo se rompan pronto...— Jellal cerró los ojos y comenzó a reír ante la sorpresa de Natsu — ¿De qué te ríes anormal?
— ¿Eso es todo? — Preguntó Jellal aún con los ojos cerrados —En ese caso siquiera me podré divertir con esta pelea… Acabaré pronto, no tengo tiempo que perder con niñato como tú.— Jellal abrió los ojos y Natsu pudo ver que el izquierdo tenía un extraño dibujo — ¡METEOR!
Natsu se vio totalmente superado por la enorme velocidad de Jellal. La magia celestial de Jellal era realmente increíble y como mago él también lo era. No solo disponía de una técnica tan letal como el Tokitobashi sino que en caso de fallar este seguía siendo un mago realmente poderosísimo.
Natsu, por más que intentaba ver llegar a Jellal no era capaz. Ni siquiera poniendo en práctica sus entrenamientos con Goku y Gray podía esquivarlo y mucho menos golpearlo. Sí, sin duda Natsu estaba recibiendo una tremenda paliza pero, aun así, sentía que podía aguantar mucho más y por ello no perdía el ánimo.
—Sí no… ¡Agh! Puedo golpearte… ¡Ahh! — Dijo Natsu mientras Jellal le iba golpeando a gran velocidad con su magia Meteor — ¡ME CARGARÉ TU PUTA TORRE DE MIERDA!
Sin esperar ni un segundo Natsu estrelló su llameante puño contra el suelo, provocando que se crease una enorme grieta en este. Jellal al verlo comenzó a ponerse nervioso, ese idiota iba a tirar por la borda el trabajo de siete años. No lo podía consentir.
— ¡DETENTE IDIOTA! — Gritó Jellal — ¡HAZLO AHORA MISMO!
— ¿Qué ocurre Jellal? ¿Te molesta que la destroce? — Dijo Natsu —Pues a mí me molesta lo que le has hecho a mis amigos así que… ¡TE JODES! — Natsu lo dijo con un tono burlesco y casi infantil, humillando por completo a Jellal. Después siguió golpeando para finalmente atacar con todo a la lacrima — ¡PUÑO DE HIERRO DEL DRAGÓN DE FUEGO!
¡CRAC!
La estructura de la Torre cada vez se resentía más debido a los golpes de Natsu que seguía tratando de dañarla. Jellal no aguantó más que siguiese destrozándola y decidió pasar a la acción con el fin de protegerla de ese idiota.
— ¡NO DEJARÉ QUE SIGAS DESTRUYÉNDOLA! ¡PREPÁRATE, NATSU DRAGNEEL! — Jellal comenzó a acumular una magia oscura sobre su cabeza, cada vez la esfera se hacía más y más grande. La concentración de magia que había allí dentro era aterradora. Natsu sabía que si eso le alcanzaba probablemente lo mataría. — ¿QUÉ HARÁS AHORA IDIOTA? ¡SI TRATÁS DE ESQUIVARLO NO DUDARÉ EN LANZARLO CONTRA GOKU!
—Bastardo… En ese caso…— Natsu volvió a elevar su poder mágico — ¡Aquí te espero! ¡Te lo devolveré!
Erza veía que, por mucho entusiasmo que estuviese mostrando el Dragon Slayer, era imposible que el pudiese frenar ese ataque. Ella creía firmemente que si alguien tenía que morir en esa batalla, iba a ser ella. Era su destino, su batalla, no podían morir inocentes por algo de lo que no tenían ninguna culpa. Ella protegería a Natsu como fuese.
Finalmente pudo levantarse y se colocó entre Natsu y Jellal, con los brazos abiertos y dispuesta a proteger al pelirrosa.
— ¡Vamos Jellal! ¿Te atreverás a disparar? ¡No tendrás a quien sacrificar! — Gritó Erza desafiando al mago — ¡Vamos! ¡No te acobardes ahora!
—Idiota… ¡Puedo usar cualquier otro cuerpo para el sacrificio! ¿¡Te creías que eras necesaria exclusivamente tú!? ¡No me hagas reír!
— ¡En ese caso no tienes por qué dudar! ¡Vamos Jellal!
— ¡NO ERZA DETENTE! — Gritó Natsu totalmente desesperado mientras el ataque de Jellal parecía estar a punto de salir disparado en dirección a la pelirroja.
—No te preocupes Natsu… Yo te protegeré…— Dijo Erza mientras miraba de reojo al pelirrosa —Prométeme que cogerás a Goku y saldrás de aquí.
El ataque se había completado y estaba a punto para ser disparado. Jellal no dudó ni un segundo y decidió atacar a la pelirroja.
— ¡HASTA NUNCA BASTARDOS! ¡ALTAIRIS!
La enorme esfera de magia oscura se dirigió a enorme velocidad hacía Erza quien cruzó los brazos delante de su rostro mientras esperaba a que llegase su fin. Pero este nunca llegó. Cuando finalmente los abrió vio algo que le recordó a uno de los episodios más duros de su vida. Delante de ella, con los brazos abiertos, se encontraba Simon, quien se interpuso entre el ataque y Erza para así salvarle la vida, como lo hizo el abuelo Rob cuando ella era solo una niña.
—Si-Simon…— Al joven y fuerte mago le comenzaron a temblar las piernas hasta que finalmente cayó agotado al suelo. Erza, preocupadísima, se acercó a él y lo tomó en brazos. Simon tenía los ojos entrecerrados y sufría mucho para poder respirar — ¡Simon por favor aguanta! Vamos por favor… ¡Te prometo que todo saldrá bien ya lo verás!
—E-Erza, me alegro d-de haber podido ser útil…— Respondió Simon mientras su respiración cada vez era más lenta y sus párpados comenzaban a pesarle mucho —Erza no llores más…
—Pe-Pero yo otra vez… ¡NO TE MUERAS POR FAVOR! — Erza rompió a llorar al ver que por muy fuerte que lo abrazase él se estaba alejando cada vez más — Por favor Simon no…
—Erza… Hazme un favor— Dijo el joven con una voz tremendamente débil mientras la maga, a pesar de su desesperación, hacía un gran esfuerzo por escucharlo —Sonríe para mí. — Así lo escuchó y así la maga sacó fuerzas de dónde no habían para dedicarle una última sonrisa que el chico disfrutó como si de una golosina se tratase.
"Supongo que no es una mala forma de acabar. En tus brazos y mientras me sonríes… Cuídate mucho Erza, yo siempre te amé…"
Tan pronto como Simon dejó de respirar Erza hundió su rostro en el pecho del chico para luego levantarlo, empapado en lágrimas, y gritar su nombre desesperadamente. Natsu no podía creer lo que estaba viendo y su ira cada vez iba en aumento pero hubo algo que la hizo estallar definitivamente.
— ¡SIMON MIRA QUE ERES IDIOTA! ¡QUE FORMA MÁS ABSURDA DE MORIR! ¡NO SERVIRÁ DE NADA PORQUE AÚN ASÍ LOS MATARÉ A TO…
¡CIERRA LA BOCA HIJO DE PUTA!
Natsu, harto de escuchar las burlas de Jellal, le dio un tremendo golpe en el rostro que lo dejó tirado en el suelo. Cuando Jellal por fin se levantó vio algo insólito. Natsu estaba comiéndose pedazos del Etherion, tratando de aumentar su poder mágico.
— ¡Si sigues haciendo eso morirás! — Gritó Jellal — ¿No se te ocurre nada mejor?
— ¡Para Natsu por favor! — Gritó Erza desesperada de imaginar que podía perder aún a alguien más. — ¡El Etherion no es algo que puedas comer! ¡No es como el fuego!
Natsu siguió comiendo sin hacer caso de las advertencias. Tenía muy claro que si él no detenía a Jellal, Simon no sería el único en morir. Estaba dispuesto a pagar el precio que fuese con tal de frenarlo. Cuando por fin trago los primero mordiscos pudo sentir como su poder se aumentó increíblemente pero después de eso comenzó a escupir parte del Etherion debido a que su cuerpo lo rechazaba. Pero no desistió y decidió seguir comiendo aunque eso le supusiese daños irreparables a su organismo.
—No me importa lo que me ocurra… Haré lo que sea con tal de hacerme más fuerte…— Natsu quedó en silencio cuando su corazón se detuvo por unos segundos debido a la reacción que el Etherion estaba teniendo en su cuerpo. —Y yo…— Sus latidos regresaron a su ritmo normal y sintió que finalmente su cuerpo había asimilado todo ese poder mágico y que, además su fuerza había aumentado de sobremanera. — ¡PROTEGERÉ A MIS AMIGOS!
SWOOOOOSHHH
El poder de Natsu se incrementó a unos niveles a los que nunca antes había llegado. Su cuerpo se llenó de escamas de dragón y su fuego ardía mucho más de lo habitual. De hecho, con ese poder, incluso podía superar a Goku y Erza. El Saiyan hubiese deseado pelear con él en ese estado. Quizá algún día… Pero ese no era el momento, ahora solo importaba acabar con todo eso.
El Dragon Slayer se lanzó de cabeza a por Jellal quien se vio totalmente superado por la potencia desatada del pelirrosa que comenzó a darle una paliza brutal. Jellal no tenía modo de defenderse, si por casualidad lograba frenar uno de sus golpes Natsu, en lugar de retroceder y volver a atacarlo, incrementaba aún más el poder de su ataque y finalmente quien se veía obligado a retroceder era él. La sensación de impotencia que sentía el chico del ojo marcado era increíble.
¡POW!
Natsu le dio otro golpe a Jellal para finalmente dejarle algo de tiempo para respirar después de ese frenesí de golpes que el pelirrosa le dio.
"Mierda… Este desgraciado se ha hecho demasiado poderoso… Es una putada pero tendré que conformarme con matarlos." —Oye Natsu… ¿Crees que no puedo superar tu poder? — Dijo Jellal mientras miraba con una sonrisa al serio Dragon Slayer quien ni siquiera le respondió —He visto tu manera de aumentar tu poder… Coger el poder mágico de la Torre… Lo que has tomado es solo una pequeña porción pues comiendo es imposible que puedas comer más, destrozaría tu organismo…
—Acaba con tu rollo de una puta vez y haz lo que sea que tienes que hacer. — Dijo Natsu esperando a que Jellal actuase. —Aquí te espero. Te volveré a machacar como lo acabo de hacer, bastardo.
—Eso lo veremos… — Jellal colocó su mano en el suelo mientras se dibujaba un círculo mágico que provocó que esta se hundiese ligeramente en la lacrima —Déjame mostrarte… ¡EL PODER DEL ETHERION! ¡HAAAAAAAAAAAAAA!
Toda la Torre comenzó a temblar y una gran luz envolvió a Jellal quien, con su mano hundida en la lacrima, gritaba mientras una gran cantidad de poder fluía por su cuerpo. Ahora Natsu lo entendió todo, Jellal sí conocía un método real para tomar el poder de la Torre y lo estaba usando.
Finalmente todo dejó de temblar y la enorme luz que rodeaba a Jellal se disipó. El mago tenía unas líneas rojas y luminosas recorriendo todo su cuerpo. Su rostro era completamente inexpresivo, hasta un punto que daba miedo, y la presión que ejercía era terrible. Aun así Natsu no tenía miedo.
—No voy a perder más tiempo contigo, Natsu Dragneel.— Dijo Jellal mientras caminaba hacía Goku —Haré mi trabajo y luego te mataré así que paciencia.— Natsu no daba crédito al repentino cambio de carácter que había sufrido su rival. Entendió que lo que pretendía era acabar con la vida de Goku. Erza rápidamente se levantó para detenerlo pero en cuanto se acercó Jellal hizo un aspaviento con su brazo que estampó a la maga contra la pared, como si de una mosca se tratase. —No estorbes Erza, no hay nada que puedas hacer ya, no te preocupes, después me desharé de vosotros dos.
— ¡NI LO SUEÑES! — Natsu se lanzó a por Jellal y logró conectarle un puñetazo en la barbilla que lo levantó en el aire. Después de eso Natsu saltó y comenzó a golpearle combinando puñetazos y patadas para finalmente, juntando los dos puños, darle un fuerte mazazo en la cabeza y estrellarlo contra el suelo. Natsu se lanzó en picado a por Jellal con la intención de rematarlo — ¡Ahora muere!
¡ZAS!
—Jejeje...— Rió Jellal
—No… no puede… ¡Aghg! — Natsu quedó encima de Jellal y con su puño a un centímetro del rostro del peliazul. No fue capaz de terminar debido a un tremendo dolor que sintió. Al bajar su vista pudo ver como la mano recta de Jellal se había clavado el costado de su estómago.
—Os dije que no estorbarais y mira lo que ha pasado…— Dijo Jellal mirando con total desprecio a Natsu mientras su mano, que seguía clavada, comenzaba a empaparse de sangre —Realmente me divertí mucho contigo, Natsu Dragneel. Ahora verás cómo acabo con tus amigos y después te remataré. — Jellal sacó su ahora roja mano del estómago de Natsu mientras se dirigía a Erza quien había quedado totalmente debilitada después del tremendo golpe que Jellal le había propinado. La cogió de la cabeza y la lanzó con desprecio hacía la lacrima. —Me lo habéis puesto muy difícil pero hasta aquí hemos llegado.
—No… Este no puede ser el fin de Erza…— Dijo Natsu con las fuerzas que le quedaban. Su herida no era mortal pues no alcanzó ningún órgano vital pero aun así esta lo tenía totalmente debilitado y le incapacitaba moverse —No… no es justo…— Del rostro de Natsu comenzaron a brotar lágrimas de rabia antes de soltar un potentísimo grito de pura desesperación — ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
Tan fuerte fue el berrido de Natsu que sacó, por fin, de su inconsciencia al Saiyan. Abrió los ojos y lo primero que pudo ver era a Simon tendido en el suelo. Rápidamente se acercó a él. Viendo que este había muerto.
—Maldita sea Simon… Hermano qué te han hecho…— Dijo Goku mientras sostenía el cadáver en sus brazos.
—Go- Goku por favor tienes que hacer algo… Erza va a…
Tan pronto como escuchó eso Goku giró su mirada y vio a Natsu, tirado en el suelo con el lateral de su abdomen empapado en sangre y con chorros rojos saliendo de su boca. Se veía completamente desesperado. El pelinegro fue corriendo a verlo y le preguntó qué estaba pasando y dónde se encontraban.
—Eso ahora no… Tienes que detener a Jellal…
—Natsu, tu herida…— Dijo Goku mientras su mano se manchaba de sangre —No te puedo curar pero al menos… ¡Detendré la hemorragia!
Goku colocó su mano encima de la herida y comenzó a calentarla con su Ki el cual estaba a una temperatura elevadísima. A pesar de estar acostumbrado al calor, Natsu sintió un terrible dolor pero aun así logró resistir. Aunque seguía sin tener fuerzas para pelear, Natsu al menos ya estaba fuera de peligro de muerte y finalmente cayó inconsciente.
—Oye por cierto, dónde está Erza…— Se Preguntó Goku preocupado por su amiga
—Erza ha sido entregada como sacrificio para activar el Sistema R.
Goku giró su rostro y vio a un Jellal totalmente irreconocible. Su aspecto había cambiado mucho y además tenía un inmenso poder, nunca había visto algo así, pero eso ahora no le importaba en lo absoluto, tenía miedo de lo que podían significar las palabras de Jellal.
—A… a qué te refieres con eso Jellal...— Preguntó Goku con un nerviosismo palpable y con una voz temblorosa —Cómo que sacrificio… Venga dime dónde está Erza, no juegues con eso por favor…
La mirada de Jellal, totalmente seria e inexpresiva amenazaba con confirmarle sus temores. Goku se sentía totalmente aterrorizado de que eso fuese cierto. Decidió volver a preguntar otra vez con la esperanza de que todo eso solo fuese un malentendido.
Nota del autor: Recomiendo encarecidamente que mientras que leéis lo que ocurre a continuación os pongáis de fondo el tema Desperate Assault de la banda sonora de Dragon Ball Super (de hecho así entenderéis un poco en que escena está inspirada)
—Jellal por favor… Dónde está Erza…— El corazón del Saiyan comenzó a latir con fuerza y cada vez se desesperaba más.
Silencio
—Te he dicho que me digas dónde está. No juegues más Jellal. Dónde la tienes.
Silencio
—Tú… No… no puedes haberla…
¿Acaso puedes sentir su energía? ¿Goku?
En efecto, Goku no era capaz de sentir su presencia por más que se esforzase cosa que le confirmó todo. Erza había muerto y Jellal era su asesino. Goku estrelló su puño en el suelo, su respiración comenzó a acelerarse, su corazón latía con una tremenda fuerza y él comenzaba a perder la consciencia.
—Ella era lo más importante para mí y tú…
Pum pum
—Me la has…
Pum Pum
— ¡LE HAS QUITADO SU FUTURO!
Silencio
¡HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
Una enorme columna de energía envolvió al Saiyan que no paraba de gritar con lágrimas en los ojos mientras una ingente cantidad energía fluía por su cuerpo a una velocidad altísima. Había perdido completamente los nervios. Toda la Torre estaba temblando y desde fuera, preocupados, nuestros amigos veían como se generaba una enorme energía desde su interior.
— ¿Q-Qué es eso? — Preguntó Lucy asustada — ¿Qué clase de poder es ese?
— ¡Debe ser la Torre! — Dijo Sho alarmado de que esta explotase — ¡Una energía así solo la puede generar la Torre!
—No… No puede ser… — Dijo Gray preocupado
— ¿Qué ocurre mi querido Gray? — Preguntó Juvia al ver el rostro de terror del mago de hielo
—Ese poder… Solo puede ser él…
— ¡Pero dilo ya! — Dijo Milianna quien perdía los niervos al ver que el asustado mago no reaccionaba
— ¡ESA ENERGÍA ES DE GOKU!
— ¿¡CÓMO!? — Dijeron todos a la vez
— ¡Es imposible que un humano tenga ese poder! — Dijo Wally alarmado
—Pero Wally…— Dijo Milianna tímidamente —Nuestro hermanito… Tal vez no sea un humano… O es que no te acuerdas de lo que le pasó…
Happy, Juvia, Lucy y Gray miraron intrigados a Milianna pero al ver la incomodidad que esta tenía en su rostro decidieron no hacerle preguntas. Al menos de momento…
La enorme columna de energía que rodeaba al Saiyan finalmente se disipó. Su aspecto había cambiado drásticamente. Sus ojos eran totalmente blancos, su cabello se había erizado completamente y un aura de color cobrizo lo rodeaba. Comenzó a andar hacía Jellal quien seguía mirándolo impasivo. Con cada paso que daba Goku el suelo se quebraba.
—¡JELLAL!
PUM
—Yo…
PUM
—YO…
PUM
¡YO TE VOY A MATAR!
Introducir canción del ending 1 de Death Note
Bueno chicxs pues hasta aquí este episodio. Dejadme vuestras opiniones y dudas en las reviews y con gusto las responderé ^^
Sí, como dijo Freedom, las cosas se están poniendo bastante feas. Actualmente Goku está transformado en un pseudo-super saiyajin ya que él aún no tiene el poder para ser un super saiyajin como todos lo conocemos, el rubito de ojos azules. Esta transformación aparece en la película de Slug para que sepáis como es.
Espero que os haya gustado mucho este capítulo. Si podéis dejad una review que con gusto responderé^^ Un saludo amigxs, nos vemos
