¡Hola a todxs amigxs! Disculpad la tardanza, no os voy a venir con excusas de mierda porque simplemente es que estuve jodidamente perro y en un solo día no era capaz de escribir más de 2000 palabras dado que me distraía demasiado con Youtube, videoconsola, salidas con amigos y un largo etcétera de mierdas que doy por supuestísimo que no os interesan en lo absoluto xd.
Una vez más... ¡GRACIAS POR EL ENORME APOYO! ¡Cada vez recibo más y más apoyo y no soy capaz de expresar con palabras (soy un escritor algo mediocre en las descripciones) lo agradecido que os estoy por vuestros ánimos! Realmente me dais ganas de escribir más y más y más. Y aquí me tenéis xD
Ya sabéis, aquí respondo a los lectores que no disponen de una cuenta así que allá voy!
Tommy: ¡Por supuesto que hablo español, soy español! Y respecto a tus ideas... ¡Realmente me gustan mucho! Y de hecho han llegado a hacer que me replantee como enfocar ciertas partes de la historia. No creo que Raditz ataque al gremio directamente, pero al final, influenciado por tus reviews, he decidido que incluiré a Raditz en la historia. ¡Muchas gracias por pasarte!
Guest, Excelente capítulo amigo... : ¡Se agradecen mucho los reviews (o las reviews, no sé si es masculino o femenino) extensos (o extensas xD) Respecto a tu última pregunta... Al final del cap sabrás algo ;) Saiyajins, Edolas, ¿O los dos a la vez tal vez? Saca tus conclusiones con lo que leas al final del cap ^^
SUPER NELSITO: ¡Jajajajajajaja! ¡Tú tienes claras las prioridades compañero! ¡Muchas gracias por tu apoyo Nelsito!
1010: Ahhhh... (Entre tú y yo, que no se entere nadie... SÍ) ¡Muchas gracias por tu apoyo!
Guest, me encanto a esperar el siguiente capítulo: ¡Aquí lo tienes! ¡Muchas gracias por tu apoyo amigo!
Zasetsu04: ¡Lol, justo ahora me doy cuenta que podría haberte respondido por mensaje! Da igual. ¡Sí, hice referencia a esa pelea y también a la de Gohan y Buutenks! ¡Un saludo y muchas gracias amigo!
Kakashi crossove: ¡Hola y muchas gracias Kakashi! Nunca fallas y eso realmente te lo agradezco ^^ Para que eso se revele aún queda bastante así que no tengas prisa ^^ (Si te lo dijese haría un spoiler demasiado grande) ¡Un saludo amigo!
juan: ¡Muchas gracias juan!
obito uchiha: ¡Hola obito! Tengo planeado que lleguen después del Time Skip, pero nunca se sabe, las cosas pueden cambiar. ¡Muchas gracias por pasarte compañero!
navyseal: ¡Thank you for your support bro! ¡I hope you enjoy this new chapter!
black goku: ¡Muchas gracias black! ¡Disfruta el cap amigo!
CANCIÓN DEL OPENING DE ESTE CAP: NAIHI SHINSHO
Nuestros amigos entraron dentro de Nirvana con el objetivo de detener esa horrible máquina con la cual Piccolo se disponía a arrasar el gremio de Cait Shelter (entre otros objetivos ya revelados en el anterior capítulo). Natsu y Happy decidieron tomar la puerta uno, Lucy y Gray la dos, Goku, Wendy y Charles la tres, y Erza y Jellal la cuatro y cinco respectivamente y por último Ichiya tomó la numero seis. Al parecer el camino hasta llegar a la sala donde se encontraba cada Lacrima era bastante largo y lleno de trampas por lo cual todos debían andar con cuidado si querían evitarse problemas.
Natsu y Happy avanzan con cuidado pero velozmente al mismo tiempo.
—Oye Natsu, ¿crees que nos encontraremos a Piccolo?
El Dragon Slayer se quedó en silenció al mismo tiempo que una sonrisa, la cual parecía tratar de ocultar, asomaba en su rostro. El Exceed ya se olía qué era lo que estaba pasando por la cabeza de su amigo, y por ende, hacia dónde se estaban dirigiendo en esos momentos.
—Natsu…
— ¡Venga, no es justo que solo él se enfrentase a Piccolo! ¡Yo también quiero!
— ¡Estás loco! ¿No viste la paliza que le dio a Goku? ¡No tienes ninguna posibilidad! — Happy estaba realmente preocupado. Sabía que Natsu era temerario pero eso era exagerado. — ¡Nos va a matar!
—Jejejejeje… ¿Tan débil te parezco?
—No es eso… ¡Es que ese tipo es demasiado fuerte! — Happy comenzó a agarrar a Natsu del pantalón mientras tiraba de él, estaba a punto de llorar pero entonces Natsu posó su mano sobre la cabeza del Exceed mientras miraba al frente con una mirada confiada. — ¿Qué ocurre?
—Happy… no entiendes nada…
— ¿De qué hablas?
—Sé perfectamente la enorme diferencia que hay entre ese tipo y yo, no soy tan idiota. Si he decidido tomar el camino en el que sabía que se encontraba Piccolo era para que ninguno de nuestros amigos tuviese que enfrentarse a él. Para proteger a mis amigos de Fairy Tail.
—Pero Natsu…
— ¿Y sabes qué? Sé que lo lograremos y no moriremos en la batalla.— Happy seguía mirando al Dragon Slayer con una mirada incrédula. En ese momento Natsu señaló a la marca de Fairy Tail en su hombro — ¿Acaso olvidas qué significa esto? Somos magos de Fairy Tail, somos una familia y no estamos solos. No pelearemos solos, ellos vendrán y juntos… ¡lo venceremos!
Happy quedó unos segundos en silencio mientras recapacitaba sobre todo lo que acababa de decir su buen amigo. Esas palabras le hicieron convencerse de realmente sí podrían lograrlo. El Exceed rápidamente cambió su ánimo.
— ¡Sí! ¡Lo lograremos, Natsu!
— ¡Vamos!
Natsu y Happy siguieron avanzando a mayor velocidad por esos peligrosos pasillos y el pelirrosa ya sentía cada vez más cerca el olor del demonio. Tras unos pocos minutos finalmente llegaron a una gran sala de forma circular en el centro de la cual se encontraba la gran lacrima. Curiosamente no vieron a nadie pero aún y así Natsu no fue tan necio como para caer en la trampa y atacar de golpe a la gran esfera.
"Este tipejo, se creerá que soy gilipollas…" — ¡Vamos, sal, no tengo todo el día! — Gritó Natsu mientras Happy se ponía en una cómica postura de pelea. — ¡Sé que estás ahí, te estoy oliendo! ¡Y por cierto, hueles fatal colega!
Introducir: Black Goku Theme - Dragon Ball Super OST
Desde el tejado de la sala cayó un potente rayo de energía el cual nuestros amigos tuvieron que esquivar. Cuando este se disipó, apareció el maestro de Oración Seis. Su presencia era terriblemente imponente, tanto que incluso Natsu sentía bastante nerviosismo en su monstruosa presencia. Piccolo era demasiado poderoso y todos eran cosncientes de ello, mas no se iban a echar atrás.
—Sabía que serías tú el necio que vendría hasta aquí, Natsu Dragneel. Al fin y al cabo eres el más inconsciente de todo tu grupo, incluso más que ese tal Goku…
—Cállate anormal, hablas demasiado, los tipos como tú hacen que me hierva la sangre…— Natsu realmente no tenía ganas de oírlo. —No he venido a que me des tu mierda de opinión sobre mí ni mis amigos. ¡HAAAA! — Natsu rodeó todo su cuerpo en llamas, elevando su poder todo lo que pudo. Acto seguido se señalo a si mismo con su pulgar mientras sonreía confiado — ¿Qué te parece? Tal vez no seamos tan poderosos como mi amigo, pero ni por un momento pienses que nos vas a derrotar tan fácilmente.
—Parece que no conocéis cual es vuestro sitio, basuras.— Dijo Piccolo mientras cargaba una esfera de Ki en la palma de su mano —Humanos arrogantes… Creyendo ser los reyes del mundo cuando vuestra raza no es más que mierda… Pero pronto entenderás mis palabras y conocerás el terror más absoluto… — Finalmente el Namekiano lanzó la esfera de energía, la cual Natsu y Happy pudieron esquivar por los pelos pues esta pasó a una tremenda velocidad. —Un ataque así y ya tenéis problemas… Esto no durará mucho, por desgracia…
—Tsch… Este bastardo… ¡Happy, prepárate!
— ¡Aye sir!
Por otro lado, Wendy, Charle y Goku también avanzaban con cuidado por los pasillos de la nave Nirvana. Reinaba un incómodo silencio pues apenas se conocían, Goku no tenía demasiado interés en hablar pues estaba concentrado las posibles trampas que pudiesen aparecer por el camino. Wendy y Charles lo seguían a medida que él les indicaba que podían avanzar. La Dragon Slayer estaba también muy concentrada pues sabía que la seguridad de su gremio y su familia estaba en juego en esa misión, aún así no puedo evitar preguntar algo al Saiyajin.
—Disculpa, Goku-san… — Dijo ella con tímidez — ¿Puedes hacerme un favor?
— ¡Dime Lendi! — El saiyajin tenía algunos problemas para recordar los nombres de las personas, y eso molestó a Charle.
— ¡Su nombre es Wendy, cabeza de chorlito! — Respondió ella molesta de manera que asustó a Goku.
—No pasa nada Charle, no lo hizo a propósito.— Wendy no quería que ella se enfadase con el pelinegro pues conocía perfectamente el carácter de la gata. Acto seguido volvió a dirigirse a él para mostrarle su petición — ¿Te importaría que, cuando esto termine, pudiera hablar contigo? — La pequeña vio como Goku cerró los ojos y comenzó pensar mientras su expresión mostraba lo mucho que se estaba esforzando. — ¡N-no te preocupes Goku-San! Si no quieres no pasa na…
— ¡Ajá! ¡Wendy, tu nombre es Wendy! ¡Ahora si que no se me olvi…!
¡PLAF!
— ¡Escuchala cuando te habla, idiota! — Charle terminó por perder la paciencia y le propinó un golpe en la cabeza al Saiyajin, quien se limitó a llevarse las manos a la cabeza.
— ¡Charles, por favor, no hagas eso! — Exclamó Wendy preocupada de que esos dos pudiesen llevarse realmente mal, lo que no sabía es que a Goku le costaba mucho, muchísimo, llevarse mal con la gente — ¿Estás bien Goku-san?
—Ay, ay ay, ¡qué fuerte pega! Pero no te preocupes Wendy, estoy bien. ¿Me puedes repetir eso que querías? ¡Es que estaba tratando de memorizar tu nombre! — Respondió el Saiyajin con una sonrisa divertida.
—Te decía si después de que esto termine podríamos hablar sobre un asunto, si no mucha molestia claro.
— ¡Ah, vale! ¡Como quieras! Pero ahora centrémonos en destruir esa lacrima y derrotar a Piccolo, sino lo detenemos no podremos hablar. ¡Vamos! ¡Lo lograremos! — Exclamó el Saiyajin entusiasmado para después seguir avanzando con más ganas, a lo que Wendy y Charles le siguieron como habían estado haciendo hasta entonces.
Tras un rato sorteando todo tipo de obstáculos, finalmente llegaron a la sala en la que se encontraba la Lacrima, como era evidente Piccolo no se encontraba allí. Nuestros amigos, en un principio, se sintieron aliviados de no encontrarlo allí, pero eso también implicaba que otro de sus compañeros estaría ahora en serios problemas. Debían destruir rápidamente las lacrimas y acudir en ayuda de quien fuese quien estuviese peleando en esos momentos contra ese monstruo.
— ¡Vamos, destrúyela Wendy! — Ordenó el Saiyajin, cosa que sorprendió tanto a la pequeña como a la gata — ¡Quiero ver tu poder!
— ¿No se supone que los magos de Fairy Tail sois conocidos por destruirlo todo? — Preguntó la gata Charle. — ¡Encárgate tú!
— ¡Pero quiero ver que tan fuerte es Wendy! ¡Si no fuese poderosa no la habrían llamado a esta misión! — Exclamó el joven de alborotados y puntiagudos cabellos
—Pero lo que pasa es que yo soy una maga de apoyo, no se me da bien pelear y no creo que pueda ser de ayuda… Creo que lo mejor serí…
—De acuerdo, Wendy se encargará de destruirla.— Charle sorprendió a ambos ya que ninguno de los dos se esperaba que ella ahora quisiese que la pequeña Dragon Slayer se encargase de la Lacrima. A Goku le alegró ver que tenía el visto bueno de la rígida gata, mas Wendy no se veía demasiado convencida de poder cumplir con su misión.
—Pero Charle, Goku-san es mucho más poderoso, no creo que sea la mejor opción…
— ¡Wendy, deja de menospreciarte de esa manera! Se supone que quieres proteger al gremio, ¿no? ¡Pues entonces esfuérzate en destruir esa lacrima!
—D-de acuerdo… ¡Lo intentaré! — Exclamó la pequeña tratando de darse ánimos a si misma.
"Ella también sabe que Wendy tiene un gran poder en su interior y quiere ayudarla a liberarlo…" Pensó el Saiyajin "Ella no es consciente de sus capacidades como maga y por eso no confía en poder destruir la lacrima, pero estoy seguro de que es capaz, por muy resistente que sea." — ¡Vamos, dale tu mejor golpe y seguro la romperás!
— ¡S-sí! ¡Allá voy! — La pequeña niña comenzó a hinchar de aire sus pulmones, ganándose la sorpresa del pelinegro quien no contaba que ella también pudiese rugir, mas cuando lo pensó detenidamente vio que era lógico, al fin y al cabo ella también era una Dragon Slayer. — ¡Rugido del Dragón del Viento!
Una potente ráfaga de viento salió de la boca de Wendy y esta colisionó de lleno con la gran lacrima. Tuvo que estar unos segundos peleando contra la resistente esfera pues esta parecía estar ofreciendo bastante resistencia, pero al final el duro cristal acabó quebrando a la vez que montones de cristales salían disparados en todas direcciones. Suerte que Goku estuvo atento pues estos podrían haberlos dañado.
— ¡Fuera! — Gritó el pelinegro al momento en que con un barrido de su brazo generó una corriente de aire que alejó todos los pedazos de cristal que iban directos hacia ellos.
— ¿Qué? ¿Tú también dominas la magia de viento? — Preguntó Charle al ver la ráfaga de aire que Goku generó con su brazo. Wendy también tenía la misma duda.
— ¿Eh? ¡Ah, no! No es la primera vez que me preguntan si uso magia de viento…
— ¿Entonces como hiciste eso, Goku-san? — Preguntó Wendy sorprendida y algo emocionada.
—Ah, pues simplemente moví el brazo rápidamente y ya está.
—I-increíble…— Murmuró Wendy
—Pues si siendo tan poderoso no has tenido ninguna opción contra Piccolo ya nos podemos figurar a qué monstruo nos enfrentamos y lo complicado que será vencer…— Comentó Charle a lo que ambos asintieron. —Aunque ahora mismo lo que deberíamos hacer es ir a buscar a quien sea que está peleando contra Piccolo.
—Sí, pero no sé donde puede estar, por algún motivo no soy capaz de captar su energía…— Dijo Goku mientras se frotaba el mentón —Qué remedio, tendremos que ir sala por sa…
¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOM!
— ¡Perfecto! ¡Por el sonido ya me ubico! ¡Vamos rápido! — Sin pedir permiso ni preguntar, Goku agarró a la gata y la niña, puso a cada una de ellas debajo de su brazo y salió corriendo en dirección a donde había escuchado ese sonido. — ¡Seguramente ahora nos enfrentemos a Piccolo así que debemos tener mucho cuidado!
— ¡Sí! ¡Lo haré lo mejor que pueda! — Exclamó Wendy animada, pero al ver las diversas heridas que tenía Goku se sintió algo más insegura —Goku-san…
— ¡Dime Wendy!
— ¿Podrás pelear en tu estado? Tienes muchas heridas y te molestarán…— Respondió ella quien no veía nada claro que el pelinegro estuviese en condiciones de pelear.
— ¡No importa! ¡No tenemos otra opción! — Goku realmente prefería no pensar demasiado en su estado, si bien tampoco estaba en peligro de muerte ni nada por el estilo, su cuerpo estaba lleno de moretones, hematomas y otras heridas. Desde luego su estado no era el ideal para pelear.
—No seas idiota, en tu estado no tienes ni la más mínima posibilidad.— Charle también era realista sobre la situación. Si Goku al 100% fue completamente vapuleado, en su estado duraría como mucho unos minutos, y era importante que él estuviese en un buen estado pues era de las mejores bazas que tenían para derrotar al demonio.
— ¡Para un momento, Goku-san! ¡Yo te ayudaré con tus heridas!
— ¿También puedes curar mis heridas? — Goku realmente estaba sorprendido de las habilidades de esa chiquilla. — ¡Increíble!
Finalmente el Saiyajin dejó a Wendy y Charle en el suelo. La chiquilla lo invitó a sentarse en el suelo y entonces posó sus manos encima del pecho del pelinegro. Al momento una luz blanca comenzó a rodear todo su cuerpo y la sensación se volvía muy agradable para el Saiyajin, quien sentía como todo el dolor de su cuerpo se abandonaba y recuperaba prácticamente toda su energía. Finalmente la Dragon Slayer terminó y cuando Goku analizó su propio cuerpo vio como todas sus heridas y demás marcas de la pelea contra Piccolo habían desaparecido por completo.
— ¡Wow Wendy! ¡Eres increíble! — Goku realmente estaba entusiasmado de ver como toda su energía había sido restablecida con tantísima facilidad — ¡No me imagine que tuvieses un poder tan genial! ¡Muchas gracias!
—Vale, ahora vámonos de una vez. — Ordenó Charle y finalmente siguieron avanzando sin más interrupciones.
La enorme explosión que nuestros amigos escucharon fue generada por uno de los rugidos de Natsu, el cual dio de lleno en Piccolo, pero el pelirosa, viendo como los ataques que su amigo Goku lanzó al demonio fueron totalmente inútiles, era totalmente consciente de que no le había hecho absolutamente nada. De hecho, la enorme polvareda causada por el ataque supuso un gran estorbo para el Dragon Slayer, quien sin siquiera poder percibirlo, sintió como una mano lo agarraba del cuello para luego alzarlo y comenzar a estamparlo contra los muros de la sala, de un lado a otro, sin prisa pero sin pausa. Además de los golpes, Natsu solo podía oír la risa del maestro de Oración Seis.
— ¡Te golpearé! — Gritó Happy al ver como su amigo estaba siendo apalizado, pero Natsu se lo impidió.
— ¡NO TE ACERQUES AHORA HAPPY! — Gritó el Dragon Slayer como pudo pues su cuello estaba siendo apretado con fuerza y su cuerpo no paraba de chocar contra los muros.
— ¡JAJAJAJAJA! ¿Qué te parece? ¿Divertido verdad? ¡Espero que lo estés pasando bien porque hoy morirás, basura! — Gritaba el Rey Demonio mientras no cesaba de estampar a Natsu contra los muros de la sala con su extensible brazo. — ¡No eres más que escoria!
—Maldita sea… ¡Bastardo! — Haciendo un tremendo esfuerzo, el mago de Fairy Tail logró colocar sus manos sobre el brazo del Namekiano — ¡AHORA! ¡ARDE MALDITA MIERDA! ¡ARDEEEEEE!
Natsu calentó sus manos todo lo que pudo en un intento de calcinar el brazo de su oponente para así poder liberarse. Si bien no logró causar grandes daños en el demonio, al menos logró que este lo soltase. Finalmente Natsu cayó dándose un duro golpe contra el suelo. Estuvo unos segundos tratando de recuperar la respiración que perdió por culpa del agarre al que fue sometido su cuello.
—Ha…ha…ha… Maldito bastardo…— Jadeaba Natsu mientras poco a poco se levantaba. "No tengo ni la más mínima posibilidad de derrotarlo yo solo, lo único que me queda es intentar aguantar hasta que llegue alguien, y ni con refuerzos estoy seguro de poder lograrlo… Solo se me ocurre una forma de poder evadirlo hasta que llegue alguien" —Happy, necesito que me ayudes a evadirlo hasta que alguien llegue, ¿crees que podrás hacerlo? Ten en cuenta que sus ataques son increíblemente rápidos y si nos caza no tenemos garantías de que nos vaya a dejar vivos… Pero es la única opción que tenemos de aguantar hasta entonces, tú eres el único lo suficientemente rápido y escurridizo como para poder evadirlo durante un buen rato.
— ¡De acuerdo! ¡Confía en mi Natsu!
Happy agarró al Dragon Slayer por la espalda mientras desplegaba sus alas y se elevaba en el aire. Entonces Piccolo se los quedó mirando mientras mostraba una sonrisa realmente malévola. —Oh, ya veo, te has dado cuenta de lo lento que eres y ahora esperas que ese estúpido gato te ayude a esquivar mis ataques, ¿me equivoco?
— ¡Vaya, veo que no eres tan subnormal como imaginé! — Exclamó Natsu con una sonrisa — ¡Exacto, soy más lento que una tortuga así que por ello dejo esto a cargo de mi colega! Solo es un "estúpido gato" así que no creo que tengas demasiados problemas en cazarlo, ¿no? No decepciones a Happy…
— ¡Eso bicho tonto! ¡No me atraparás tan fácilmente!
—Qué inútiles, ¿intentando provocarme para que sea más impreciso en mis movimientos? Solo a unos idiotas como vosotros se les ocurriría una estrategia tan patética.— Respondió el Namekiano con arrogancia — ¿Queréis jugar? Pues adelante…
El maestro de Oración Seis comenzó a lanzar ondas de Ki por toda la sala y Happy las esquivaba con algunas dificultades y siempre que por algún motivo no era capaz de evadirlas, Natsu le echaba una mano desviándola.
—Escucha Natsu. ¿No crees que podríamos buscar algún descuido para destruir la Lacrima y huir de aquí?
—No, eso es imposible Happy. Aunque no te des cuenta él está increíblemente concentrado en la defensa de la Lacrima por mucho que parezca que solo se centra en nosotros. Si tratásemos de atacarla nos mataría, creo que antes deberemos derrotarlo, o al menos esperar a que venga algui…
¡BLUMENBLATT!
— ¿¡Qué!? — Exclamó Piccolo al momento en que dejó de atacar para hacerse a un lado y esquivar más de quince espadas que llegaron directo a él.
— ¡Por fin! — Happy se sintió aliviado al ver como por fin comenzaban a llegar los refuerzos — ¡Ya me estaba cansando de volar tan rápido y de estar tan concentrado.
—Disculpad la tardanza chicos. He tenido algunos problemas con la Lacrima… Veo que habéis logrado aguantar, bien, cada vez seremos más.— Erza había sido la primera en llegar y se alegró de ver que los dos aún seguían ilesos — ¡Habéis hecho un buen trabajo! ¡Ahora dejad que yo me encargue! — Dijo ella, quien estaba equipada con su armadura del cielo, antes de invocar más espadas y lanzarlas en dirección al demonio.
— ¡Está bien, te ayudaré! — Gritó Natsu al ver como su amiga ya había comenzado la ofensiva. A pesar de que en el fondo sabía que seguía sin ser suficiente, ahora al menos no estaba en un peligro tan grande pues Erza también era muy poderosa.
Natsu comenzó a lanzar varias bolas de fuego hacia Piccolo, quien ni se movía pues decidió volver a generar un escudo de energía alrededor de su cuerpo, en el cual colisionaron todas las espadas, las cuales cayeron al suelo pues no pudieron penetrar en esa barrera, y todas las bolas de fuego, las cuales quedaron completamente pegadas a la barrera de energía.
— ¿Qué diablos…? — Se preguntó Erza
— ¡HAAA!
Piccolo gritó y la barrera estalló al mismo momento que devolvía todas las esferas ígneas en dirección a los dos magos, Natsu no se apartó puesto que era inmune a su propio fuego, y Erza rápidamente se rearmó en la armadura de la emperatriz de las llamas para poder deshacerse de todos esos proyectiles que llegaban hacia ella.
—Maldito…— Murmuró la pelirroja al ver la facilidad con la que el demonio había evadido su ataque. — ¡Prepárate!
— ¡ESPERA ERZA! — Gritó Natsu cuando vio como su compañera se lanzó de cabeza a por el demonio y empezó a atacarlo con su espada de fuego.
"Eso es, por muy poderoso que sea su cuerpo se puede romper. Antes Lucy logró cortar su brazo así que yo también debería ser capaz de dañar su cuerpo. Aunque parezca un suicidio, atacarle cuerpo a cuerpo es nuestra única opción. Sabe perfectamente como detener ataques mágicos, sin importar lo poderoso que estos sean… Esa barrera mágica es demasiado resistente, ni siquiera Goku pudo hacerle nada. Hay que pillarle en un renuncio y entonces…"
— ¡En qué piensas, niñata! — Gritó Piccolo
Cansado de esquivar los espadazos de la maga, el demonio le dio un duro puñetazo en la cara, seguido de un rodillazo en el estómago y un mazazo en toda la espalda y una nueva patada en la cara que la estrelló contra el muro.
— ¡ERZA! — Gritó Natsu al ver como su amiga se estampó contra la pared, pero más se sorprendió cuando vio como esta salió rápidamente de entre los escombros para volver a atacar de nuevo.
— ¡No importa qué tan rápido seas, todos fallamos alguna vez! — Gritó la maga mientras seguía atacando al Namekiano — ¡Y me aseguraré de que tu fallo sea letal!
Piccolo, mientras seguía esquivando los flamígeros espadazos de la pelirroja, dijo — ¡Puedo acabar con esto ahora mismo y acabar con todas tus opciones!
—No te será tan fácil… ¡CAÑÓN DE HIELO!
Una enorme bola de hielo fue directa a la espalda del Namekiano, quien no pudo atacar a la pelirroja dado a que tuvo que girarse para poder rechazar la gran bola helada. Con una onda de Ki le bastó para destruirla.
— ¡GRAY! — Gritó Happy entusiasmado — ¡Otro más! ¡Parece que la suerte comienza a sonreírnos! Y si no me equivoco aún nos quedan unos veinte minutos…
—Qué curioso, otra mosca se apunta a la pelea… ¿Tal vez es que quieren acabar con su miserable vida de una vez por todas?
—No, no es eso. Supongo que a las moscas nos atrae la mierda como tú, Piccolo. "Eso ha sonado genial. Gray eres un jodido genio." Pensó el mago de hielo. —No me siento conforme con haber cortado tu brazo, por eso he venido, a ver si nos podemos llevar tu cabeza. Sería un gran trofeo, ¿no creen?
—Qué inocente. Doy por hecho que eres tonto y medio retrasado, solo así se entiende que estés tan seguro.— Afirmó el Namekiano, riéndose del mago de hielo.
—Je… Eso lo veremos…
—Sois unos niñatos molestos e irritantes…— Dijo Piccolo —Y ya me he cansado de vosotros… Creo que llegó el momento de daros un baño de realidad y mostrar…— En un instante desapareció de la vista de todos los allí presentes para después reaparecer justo detrás de Natsu y Gray. —La enorme diferencia entre vosotros y yo…
— ¡CHICOS, CUIDADO! — Gritó Erza al ver el peligro en el que se encontraban sus dos amigos.
"¡Qué velocidad! ¡Es muchísimo más rápido que Racer! Pensó Gray, recordando su previa batalla contra el miembro de Oración Seis, justo antes de que los dos se estrellasen contra el suelo al momento en que el demonio les dio un codazo en las cabezas. El suelo se quebró en parte a causa del impacto.
— ¡AHHHHH! — Gritaron ambos del dolor a causa del durísimo golpe que por poco no los deja fuera de combate.
Sin esperar ni un segundo, el demonio agarró a los dos magos y los lanzó con fuerza en dirección a Erza, quien fue arrollada por los cuerpos de sus amigo, aún así la maga logró levantarse rápidamente, pues vio como Piccolo estaba preparando un ataque de Ki para acabarlos definitivamente, y rearmarse en su armadura Adamantina.
— ¡MUERAN! — Gritó Piccolo al momento de lanzar la gran bola de Ki en dirección a la maga, quien colocó el gran escudo delante suyo y de sus amigos, para así protegerlos.
— ¡AHÍ VIENE! — Gritó la maga segundos antes de que la bola chocase con su escudo. Finalmente defensa y ataque colisionaron. "Pero qué… ¡Es casi tan potente como el Júpiter! — ¡PERO PUEDO RECHAZARLO! ¡HAAAAAAAA!
La pelirroja, haciendo un enorme esfuerzo, logró hacer retroceder el ataque del namekiano, quien, a pesar de quedar completamente sorprendido, no perdió ni un solo instante y se lanzó en dirección a la maga, el cuerpo de la cual aún se tambaleaba debido a la gran dificultad que tuvo para rechazar ese ataque.
—M-mierda…— Murmuró Erza entre jadeos de cansancio mientras veía al demonio acercarse a ella a enorme velocidad.
— ¡MUERE! — Gritó el demonio
— ¡NI LO SUEÑES!
Cuando Erza esperaba que el ataque de Piccolo la alcanzase, pudo ver como un cuerpo se abalanzó sobre el demonio y lo tiraba contra el suelo en un desesperado intento de frenarlo. Era ni más ni menos que Jellal, quien al parecer ya había terminado con su lacrima. El peliazul estuvo unos instantes forcejeando, mas no pudo aguantar demasiado ya que finalmente el namekiano logró liberarse de su agarre para, acto seguido, darle un puñetazo en toda la cara y lanzarlo varios metros contra el suelo. Pero, para sorpresa de todos, el chico del tatuaje en el ojo se reincorporó rápidamente y de un salto se lanzó directo contra la lacrima, dispuesto a destruirla.
" ¡Por muy rápido que sea no tendrá tiempo a reaccionar!" Pensó Jellal mientras posaba sus dos manos en la cristalina esfera y sus manos comenzaban a brillar como preludio a la explosión que iba a sufrir la lacrima. — ¡AQUÍ TERMINA ESTO!
Una ruidosa explosión se generó entre las manos de peliazul y la lacrima, la cual cegó a todos durante unos instantes, quienes se sentían satisfechos por ver como por lo menos ya no tendrían que pensar en el límite de tiempo de media hora. Nada más lejos de la realidad…
— ¿Lo logró? — Se preguntó Erza mientras sus ojos se iban aclarando poco a poco.
—Imbéciles…— Murmuró Piccolo con una gran y malévola sonrisa en su rostro.
Finalmente el gran resplandor se disipó y ninguno de los allí presentes, a excepción del demonio, podía creer lo que estaba viendo. La lacrima seguía completamente intacta a pesar de haber sufrido una explosión de ese calibre. Nadie entendía nada.
"Este bastardo debe haber reforzado la lacrima de alguna manera"
— ¡Efectivamente! Mientras esperaba que llegase alguno de vosotros, protegí la Lacrima con un escudo de energía, uno de esos escudos que tantos problemas os ha dado… Si queréis destruirlo primero tendréis que matar a su creador, es decir, a mí.
— ¡Ahhhhh! ¡Estoy harto de tus asquerosos escudos! — Gritó Natsu — ¡Eres un tramposo!
—Estáis en una enorme mayoría de número pero soy yo el tramposo… Interesante.— Respondió el namekiano, aumentando el enfado del Dragon Slayer. —En 10 minutos habré arrasado con Cait Shelter y sinceramente no os veo capaces de derrotarme pues no sois más que basuras… ¿Por qué no os rendís de una vez y aceptáis vuestra muerte?
— ¡PORQUE SOMOS MAGOS DE FAIRY TAIL!
De repente Piccolo sintió como alguien lo agarraba de la cabeza y del cuello de su morado Gi para, acto seguido, lanzarlo disparado contra el muro.
— ¡Goku! — Exclamaron todos alegres al ver que que por fin el Saiyajin había llegado a la pelea y como, además, logró pillar por sorpresa al demonio.
El Namekiano, haciendo una pirueta en el aire, logro reincorporarse y ganar equilibrio. Cuando volvió a alzar la vista vio como Goku se lanzaba de cabeza a por él.
— ¡IDIOTA! — Gritó el Saiyajin mientras se lanzaba a por su enemigo y preparaba una esfera de Ki en su mano, la cual pretendía hacer explotar en toda la cabeza del demonio. — ¡AQUÍ ESTOY!
Goku tenía su mano a un palmo de la cabeza de Piccolo, pero este rápidamente lo agarró del brazo y con su otro puño le conectó un potente puñetazo en toda la mejilla. Aún así, en lo que el Saiyan salía disparado, aprovechó para sacar el báculo de sagrado de su espalda y alargarlo de modo que el demonio no tuvo otra opción que esquivarlo.
— ¡AHORA LUCY! — Gritó el Saiyajin pillando por sorpresa a todo el mundo
— ¡ÁBRETE, PUERTA DE LOS GEMELOS: GEMINI!
Entonces, para sorpresa de todos, incluido el propio Saiyajin, quien no esperaba que la maga hiciese algo así, otro Goku apareció en escena y le conectó una durísima patada a Piccolo, quien fue pillado completamente por sorpresa.
— ¡Hay dos Goku! — Exclamó Natsu desconcertado ante lo que acababa de ocurrir.
"No sé si esto me da miedo o me gusta…" Pensó Erza, quien no entendía en lo absoluto qué diablos acababa de ocurrir.
El Goku original finalmente pudo tomarse unos segundos para comprobar que Wendy y Charle estaban bien, pues lo habían seguido hasta allí, y que todos estaban aún a salvo, algo heridos pero a salvo al fin y al cabo.
—Lucy, no sé como has hecho eso pero da igual. ¡Ahora centrémonos todos en derrotar a Piccolo! ¡No tenemos mucho tiempo! — Exclamó el Saiyajin —Y por cierto, ¿dónde se supone que está Ichiya?
—Me lo encontré mientras venía aquí y le pedí que fuese a evacuar a la gente de Cait Shelter por si acaso fallasemos…— Respondió Lucy a quien le incomodaba pensar en la posible derrota.
—Muchas gracias, Lucy-san.— Wendy agradeció Lucy por preocuparse por los suyos.
—Bah… Pero no era necesario… ¡Por que lo derrotaremos ahora! — Gritó Natsu al momento en que una enorme llamarada envolvió su cuerpo. A eso le siguió Goku quien elevó su Ki al máximo, Erza por su parte se rearmó en la básica armadura que consistía en dos katanas, unos pantalones rojos y unas vendas cubriendo su pecho, Gray sacó dos espadas heladas, Lucy invocó a Tauro, Jellal elevó su poder, Wendy también elevó su poder mágico y los dos Exceed se prepararon por si fuese necesario ayudar a alguien a esquivar ataques.
—Seguís sin entender la abismal diferencia de poderes… Realmente los humanos son necios… Pero no importa, esto puede ser divertido, al menos para mí.
El namekiano elevó su poder al máximo y todo comenzó a temblar, nuestros amigos tragaron saliva ante el terrible poder del maestro de Oración Seis.
—Chicos, escuchadme.— Dijo Erza tratando de explicar el plan que tenía en mente pues sabía cual era la única manera de derrotar al demonio —La única manera de detenerlo es… ¡AGH!
Sin que ninguno de nuestros amigos pudiese ver absolutamente nada, la maga pelirroja recibió un potentísimo golpe en su estómago el cual hizo que esta escupiese sangre y cayese inconsciente a los pocos segundos. Todos quedaron aterrados al ver la terrible velocidad que poseía el demonio, pero alguien no quedó atrapado en el miedo y la rabia le incitó a atacar rápidamente y sin pensar demasiado en qué era lo que estaba haciendo.
—Je… Esa muchacha es lista y muy poderosa, no podía dejar que pelease.
— ¡TE MATO! — Gritó Goku cuando se lanzó de cabeza a por Piccolo. El Saiyajin dio un salto en el aire y comenzó a dar giros sobre si mismo, generando así un potente tornado con el cual se lanzó de cabeza a por el demonio mientras en su brazo derecho se generaba un aura de Ki. — ¡TOMA ESTO!
El pelinegro cayó a una velocidad endiablada sobre el demonio y finalmente lo golpeó con su puño, el cual estaba cargado con Ki para así aumentar la potencia del puñetazo. Puñetazo que Piccolo frenó colocando sus brazos en cruz delante de su rostro, evitando así sufrir daños a pesar de que el suelo se quebrase por el golpe.
—Nada mal…— Murmuró el demonio mientras seguía cubriéndose y el Saiyajin no para de golpearlo, cegado por la rabia. — ¡PARA UNA MIERDA COMO TÚ!
En uno de los muchos puñetazos que el Saiyajin estaba tratando de conectar con el demonio, este agarró al pelinegro de la muñeca para después levantarlo del brazo y clavarle un durísimo rodillazo en el estómago.
—Maldición… ¡HAAAAA! — Natsu, viendo la situación desesperada en la que se encontraban, se lanzó a por Piccolo e, inesperadamente, logró conectarle un puñetazo en la cara, logrando así que el demonio soltase al Saiyajin, pero para su desgracia, el namekiano reaccionó rápidamente y de un puñetazo en la cara lo estrelló contra el suelo para después combinarle una patada en el brazo, el cual quedó roto.
Gray, Jellal y Tauro se lanzaron a por el maestro de Oración Seis pero obteniendo también pésimos resultados ya que este, con una onda de Ki, mandó a los tres a volar y provocó que chocasen fuertemente contra la pared.
Wendy por su parte estaba aterrada al ver la brutal paliza que Piccolo estaba propinando a todos sus compañeros. No veía modo de que pudiesen derrotar a ese maldito monstruo, por más ataques que probaban todos eran inútiles y cada vez les flaqueaban más las fuerzas.
—Esto… es terrible…— La pequeña Dragon Slayer no podía siquiera mirar la brutal paliza que todos estaban recibiendo y por ello tapaba su vista ante ese grotesco espectáculo, y las pocas veces que asomaba los ojos lo único que veía era a alguno de sus amigos recibiendo un durísimo golpe o en la cara o en todo el estómago. —Yo no puedo hacer nada…
— ¡Sí! — Exclamó Charle — ¡Wendy, trata de reanimar a Erza sin que Piccolo se entere! Parece ser que ella conocía algún método para derrotarlo… Ahora mismo está muy entretenido en pelear con todos los chicos así que no creo que se de cuenta de que la estás reanimando. Ad
—E-está bien, lo haré…
Wendy se acercó a la aún inconsciente Erza y con su magia logró sanarla por completo y reanimarla. En cuanto la pelirroja vio como todos estaban recibiendo una paliza del demonio, tuvo un impulso de ir a atacarlo, mas Wendy la detuvo.
—Erza-san, por favor, necesitamos que nos digas el plan para derrotarlo. Solo quedan cinco minutos para que arrase con mi gremio, por favor ayúdanos…
— ¡Pero ahora mismo no veo como contárselo a los…!
— ¡WOAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!
Goku llegó lanzado en dirección a Erza con una cómica cara de preocupación, y atropelló a la chica quien no tuvo tiempo a apartarse. Sorprendentemente para el pelinegro, sintió como su cabeza acabó en una especie de cojines.
— ¿Qué es esto…? — Se preguntó el joven quien, aún y habiendo abierto los ojos, lo veía todo oscuro.
—Ehem… Goku… Quita la cabeza de ahí… — Dijo una pelirroja sonrojadísima, quien no sabía como reaccionar ante tal situación.
Finalmente el Saiyajin levantó la cabeza y pudo ver el aún sonrojado rostro de su compañera.
— ¡Ah, ya lo entiendo! ¡Eso eran tus…!
¡PLAF!
— ¡YA SÉ LO QUE SON, NO NECESITO QUE ME LO ACLARES!
—Q-qué vergüenza…— Susurró Wendy mientras se tapaba los ojos. Entre la pelea y eso la pobre niña iba a acabar traumada.
— ¡Escúchame Goku! — Erza ya estaba más tranquila a pesar de lo sucedido hacía solo unos instantes. "Al fin y al cabo es mi novio…" Pensó la maga para calmarse. —Si bien él es muy poderoso su cuerpo no es indestructible, recuerda cuando Cancer logró cortarle el brazo.
— ¿Y qué hacemos entonces? ¿Quieres que lo distraigamos para que tú lo puedas cortar? ¡Yo lo distraeré si eso!
—No, no es eso Goku. Él está demasiado precavido a ataques que lo puedan cortar o cosas por el estilo, las posibilidades de que acertase un ataque así serían demasiado bajas y no nos la podemos jugar a una carta así.
—¿Entonces qué hacemos? — Preguntó el Saiyajin algo tenso pues de reojo veía como Jellal, Natsu, Gray y Lucy estaban recibiendo la paliza de sus vidas.
—Necesitamos un ataque que él no considere una amenaza para su cuerpo pero que sí pueda destrozarlo. Que crea que ese ataque esta fuera de peligro. ¿Entiendes a qué me refiero?
—Vale, lo he entendido. ¿Pero cómo podríamos conseguir un ataque así?
—Reuniremos toda nuestra magia en el ataque de uno de nosotros y este, en el momento antes de atacar , liberará toda la fuerza en un solo ataque que acabe con él. Un ataque físico, nada de rayos mágicos o cosas por el estilo.
—Pues entonces la persona ideal sería Natsu.— Aclaró Charle. —Piccolo lo ve como un oponente infinitamente inferior a él y no sospechará que él pueda vencerlo.
— ¡Tienes razón! — Exclamó Goku ante la idea de la Exceed — ¡Eso es geni…!
— ¿¡Y VOSOTROS QUÉ HACÉIS!?
— ¡CUIDADO GOKU! — Gritó Erza al momento en que se abalanzó encima del Saiyajin para protegerlo con su cuerpo.
¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!
Un durísima explosión dio de lleno en la espalda de Erza, quien protegió al pelinegro de el rayo que lanzó el Namekiano en dirección al distraído guerrero, a quien todo eso lo pilló de improvisto. Pocos segundos después el joven aclaro su vista para ver a su querida compañera, quien quedó totalmente destrozada tras el ataque, tenía unas graves quemaduras en la espalda.
—Goku… Ya sabes el plan. ¡Ahora a por él…! — Finalmente la valiente maga cayó de nuevo en la inconsciencia. La suerte no le sonreía en lo absoluto en esa batalla, ni a ella ni a ninguno de sus compañeros, pero por lo menos le hubiese gustado poder pelear algo más. Aunque si era por proteger a los suyos, no le importaba en lo absoluto el tener que dejar la pelea antes de tiempo.
El Saiyan se levantó mientras cargaba a la inconsciente Erza en sus brazos.
—Wendy, encárgate de ella. Confío en ti. — El Saiyan dejó a la chica con la Dragon Slayer mientras echaba un vistazo al escenario en el que se encontraba la batalla. Gray y Lucy también habían quedado fuera de combate y ya solo quedaban Jellal y Natsu. —Y si puedes también echa una mano a Gray y Lucy.
—Wendy, tantas curas…— Murmuró Charle preocupada
—No, Charle, ahora no puedo pensar en eso.— Afirmó Wendy con una seguridad impropia de ella. —Todos están dando el máximo, ¡yo también debo darlo todo!
—Gracias, Wendy.— Dijo el joven guerrero. —No sé cuánto falta para que Nirvana ataque tu gremio pero… ¡HAAAAAAAAAAA! — El poder del pelinegro se elevó enormemente mientras este apretaba los dientes — ¡No dejaremos que hagan daño a nadie más!
Sin decir nada más el Saiyajin se lanzó de cabeza a por Piccolo, con quien comenzó a intercambiar potentísimos golpes, aún así toda la ventaja la tenía el Namekiano. Finalmente el demonio lo alejó al agarrarlo del brazo y tirarlo varios metros lejos.
" ¡Hibiki! ¡Yo voy a distraer a Piccolo! ¡Mientras tanto necesito que metas a Jellal y Natsu los datos con las instrucciones del plan! Supongo que lo has oído, ¿no?"
"¡Sí, he podido oírlo todo, en seguida les paso la información! Respondió el de Blue Pegasus "¡Ten en cuenta que os quedan dos minutos!"
"Perfecto…" Pensó Goku — ¡JELLAL, NATSU, PREPARAOS!
— ¿Para qué exactamente? — Preguntó un herido Natsu justo antes de que toda la información sobre el plan se introdujese en su cabeza. Y también en la de Goku y Jellal. Aclaro que Hibiki también metió esos datos en la cabeza de Goku pues había modificado el plan original. —No está mal…
—Vaya, ya entiendo…— Murmuró Jellal — ¡Natsu, ve preparándote!
— ¡No necesito que me des ordenes! — Respondió el Dragon Slayer al momento en que comenzó a elevar su poder mágico.
Mientras tanto, Goku trataba de distraer todo lo que podía al namekiano. Tenía impulsos que le pedían a gritos que tratase de derrotar definitivamente al demonio, pero no quería decepcionar a Erza. Ella había confiado plenamente en él, y él confiaba ciegamente en el plan de su compañera. "Ganaremos con tu idea, Erza. ¡Lo verás!"
— ¡Jajajajaja! — Reía Piccolo mientras seguía atacando a Goku, quien se defendía como buenamente podía— ¡Vosotros los humanos no tenéis nada que hacer contra los demonios! ¡Apartaos y dejad paso a la raza más poderosa!
Introducir tema: Fairy Tail - Dragon Force Ost
— ¡No se trata sobre si somos los más poderosos y los más débiles, idiota! ¡No necesitamos ser los más poderosos para avanzar!
— ¿¡AH, SÍ!? ¡NO ME HAGAS REÍR! — Gritó el Namekiano al momento de lanzar a Goku contra el suelo, quien dio una voltereta justo antes de caer, de modo que aterrizó bien, justo al lado de su amigo Jellal.
—Vamos a mostrar a ese bicho lo que valemos, Jellal.— Dijo Goku mientras sonreía confiadamente al peliazul.
—Je… Ya recuerdo perfectamente quien eres…— Jellal le devolvió esa confiada sonrisa al pelinegro. Durante la batalla pudo ir aclarando sus recuerdos acerca del Saiyajin y por fin pudo recordar todo acerca de él. —Vamos con todo, no fallaremos.
Piccolo, quien estaba flotando en el aire, comenzó a reír al ver esa imagen — ¡Jajajajaja! ¿Ahora creéis que podréis vencerme por atacarme juntos? ¡Patético! ¡Y solo os quedan… veinte, veinte segundos!
— ¡VAMOS! — Gritarón Goku, Natsu y Jellal en cuanto captaron el mensaje.
Goku y Jellal se quedaron de pie, el uno al lado del otro, mientras aumentaban sus poderes todo lo que podían. Goku hizo el gesto característico de Fairy Tail, elevando su dedo índice. En cuanto Natsu vio como su amigo realizó ese gesto, comenzó a correr a toda velocidad hacia el pelinegro y el peliazul.
15 segundos…
— ¡ALLÁ VOY! — Natsu finalmente llegó donde estaban sus dos compañeros y saltó por encima de estos. Justo cuando el Dragon Slayer se encontraba encima de sus cabezas, Goku y Jellal impulsaron al pelirrosa con sus respectivos poderes, los cuales aparentemente solo sirvieron para dar más velocidad al salto de Natsu, quien se lanzaba de cabeza a por Piccolo, el cual miraba lo miraba completamente confiado.
— ¿No se os ocurría nada mejor? — Preguntó el demonio burlonamente mientras colocaba su mano con la intención de devolver el puño de Natsu —No pienso gastar energía en una barrera para una basura así…
"Siento un poder muy extraño…" Pensó Natsu mientras acumulaba todo el poder en su puño "¡Pero da igual, ahora tengo todo mi poder!" ¡DRAGONFORCE!
—Eso es… Natsu…— Murmuró Goku justo antes de caer desmayado, al igual que Jellal.
10 segundos
Natsu se encontraba a un palmo de Piccolo, quien esperaba la inminente llegada del puño de Natsu.
"Mis amigos me han confiado su poder para que te derrote… No les pienso fallar!" — Libero todo mi poder…
— ¡Es inútil!
— ¡Y LO DOY TODO!¡MUERE, PICCOLO!
¡PUÑO DEL DRAGÓN DE FUEGO!
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—N-no, este mocoso no puede tener un poder así…
—L-lo hice… ¡WENDY, AHORA!
Sí, aunque parecía imposible, finalmente lograron derrotar al demonio. Natsu perforó el pecho de Piccolo con su puño y atravesó todo su cuerpo. El Namekiano era incapaz de creer lo que acababa de suceder. El poder de Natsu se elevó de una manera irreal en el segundo previo a que impactase con el pecho del maestro de Oración Seis, quien no fue capaz de entender qué diablos pasó. Y yo, queridos lectores, os lo explicaré.
En el momento en que Jellal y Goku impulsaron a Natsu, lo que realmente hicieron fue darle todo su poder para ese ataque. Piccolo creyó que simplemente lo impulsaron y por lo tanto pensó que simplemente era una ataque desesperado del pelirosa. De este modo, Natsu liberó todo el poder que sus dos amigos le concedieron en un momento en el que Piccolo ya no tendría ninguna posibilidad de esquivar su ataque.
Tal como dijo Erza, si bien Piccolo era demasiado poderoso, su cuerpo no era para nada indestructible. Por eso un ataque que lo pillase con la guardia baja podría dañarlo mucho, y así fue.
Volviendo a la historia, Wendy vio como la barrera que protegía la Lacrima se disipó, y sin esperar ni un solo segundo, lanzó su ataque más poderoso contra esta.
— ¡Sí, Natsu-san! ¡RUGIDO DEL DRAGÓN DEL CIELO!
Un potentísimo rugido dio de lleno contra la Lacrima la cual parecía resistir al golpe, para desesperación de la pequeña Dragon Slayer.
5 segundos
"No… ¡No perderemos ahora que estamos tan cerca de lograrlo! ¡LO LOGRAREMOS!"
¡BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM!
— ¡ESO ES! — Exclamó un pletórico Happy
Todo comenzó a derrumbarse y sin esperar ni un segundo, Wendy, Charles, Happy y Natsu cargaron como pudieron con todos sus compañeros y salieron rápidamente de la Lacrima, pero antes de abandonar la sala…
—Piccolo… Si tienes la oportunidad, cuéntale a los de tu "raza" que no subestimen a los humanos, y mucho menos a los magos de Fairy Tail…
Finalmente abandonaron Nirvana a toda prisa pues este cada vez se venía abajo con más velocidad. Piccolo, quien tenía en el pecho un enorme agujero, se quedó solo
—No… Un demonio vencido por unos miserables humanos… Nirvana, el renacer del Saiyajin… Todo no puede acabar aquí… ¡NO! ¡NO TERMINARÁ AQUÍ! — Con las pocas fuerzas que le quedaban, lanzó una onda de Ki contra el muro, de manera que lo rompió y creó una salida al exterior de la nave. Acto seguido comenzaron a darle arcadas y un enorme bulto apareció en su garganta, el cual fue subiendo hasta que finalmente este expulsó, fuera y muy lejos de la nave Nirvana, un enorme huevo. —Tú… tú vengarás la raza de los demonios…
¡NO FALLES, PICCOLO!
Finalmente todos lograron abandonar Nirvana a tiempo mientras contemplaban como la estructura se derrumbaba lentamente. Solo Wendy, Happy, Charles y Natsu se encontraban conscientes. Era de noche y estaban en un frondoso bosque. A pesar de que ninguno de los inconscientes magos se encontraba en peligro, no sabían qué hacer con ellos. Cargar con todos les llevaría demasiado tiempo.
—A ver, qué podemos hacer ahora con ellos...— Se preguntó un cansado Natsu —Lo bueno es que al menos ya no tenemos prisa y ya hemos vencido.
—Yo he agotado todas mis energías y no creo que pueda hacer más curas, Natsu-san...— Respondió Wendy, a quien tampoco le quedaban demasiadas energías pues hacía solo unos pocos instantes lanzó un rugido muy potente. —Yo los iba a curar pero tuve que gastar toda mi fuerza para destruir la última lacrima...
—Ya, pero mira a Erza, está bastante herida y deberíamos mirar de curar las quemaduras de su espalda, ¿no creéis? — Preguntó Happy.
—De acuerdo.— Siguió Charles —En ese caso la llevare a Cait Shelter, allí la atenderán. Vosotros mirad qué podéis hacer con el res...
— ¡MEEEEEEEEEEN!
Todos se giraron al escuchar ese grito, y vieron como Ichiya se acercaba a ellos corriendo. El susto que se dieron al verlo llegar a gran velocidad con esa cara tan peculiar fue mayúsculo. Por no mencionar que cuando corría parecía un toro enfadado.
— ¡Ese tío raro! — Gritó Natsu al verlo.
— ¡Oh! ¡Lo huelo, es el perfume de la victoria! — Exclamó Ichiya con su típica expresión, antes de reparar en ver a los inconscientes magos —Aunque parece que la batalla ha sido realmente dura... ¡Pero no pasa nada! — El mago de Blue Pegasus se llevó la mano al bolsillo y sacó un frasco con una de sus fragancias — ¡El perfume curativo!
Sin esperar nada más, Ichiya destapó el frasco y con la fragancia impregnó el cuerpo de todos los que se encontraban inconscientes. Poco a poco estos fueron despertando y muchas de sus heridas se fueron aliviando curando.
— ¡Ichiya-san, es usted increíble! — Exclamó Wendy al ver como hizo que todos se recuperasen con esos perfumes, los cuales el mago creaba con su propia magia.
— ¿D-dónde estamos? — Se preguntó Lucy cuando despertó.
— ¡Ah, si estamos aquí debe ser que lo logramos! — Exclamó Goku alegremente. Pero se sorprendió mucho cuando vio que Ichiya estaba ahí. Se acercó y ambos se dieron la mano amistosamente — ¡Eh, Ichiya, cuanto tiempo!
— ¡Oh, mi amigo Goku! Veo que tu perfume no ha cambiado nada durante estos años...— Dijo él mientras hacía una de sus típicas poses y trataba de hacerse el interesante —Un perfume exquisito, rebosa poder y bondad...
— ¡Jajajajaja! ¡No sé a qué te refieres pero suena divertido! — Exclamó un sonriente Saiyajin
—Pero qué dice ahora este tío...— Se preguntó Gray, extrañado por las palabras del mago de Blue Pegasus.
De repente a Goku le dio un venazo mental y se fue corriendo hacia Erza, quien quedó sorprendida al ver la actitud del chico. El pelinegro la agarró por los hombros, le dio la vuelta, y se quedó mirando fijamente su espalda.
— ¿Qué haces, Goku? ¿Estás bien? — Le preguntaba la chica mientras Goku seguía analizando la espalda de la joven
— ¡Ah, veo que ya está bien! — Exclamó el chico con una gran sonrisa en su rostro —Es que no estaba segura de si las quemaduras en tu espalda ya habrían sanado y quería asegurarme jejejeje.
La maga se limitó a sonreír, enternecida al ver como siempre se preocupaba tanto por ella. Y cuando se dio cuenta de la situación en la que se encontraba no pudo evitar alegrarse mucho más. Después de esos dos horribles meses en los que su compañero había estado al borde de la muerte, ahora por fin todo había terminado y ya podría volver a su vida normal. "Ahora empieza lo bueno, Erza" Pensó la pelirroja. Estaba alegre como un chiquillo en el último día de colegio antes de las vacaciones de verano. Realmente no recordaba haber estado así, tan liberada mentalmente. Siempre, durante casi toda su vida, tuvo preocupaciones. La Torre del Cielo la atormentó desde que escapó de la misma hasta hacía unos pocos meses, y después lo de Goku. Pero ahora... ya había tenido suficiente, por fin podría dormir sin pensamientos que la torturasen cada noche.
— ¿Por qué sonríes, Erza? — Preguntó Natsu al ver como ella se veía tan feliz, sin entender muy bien por qué.
—Nada, simplemente me alegro de que todo terminó.— Respondió ella sonriente.
— ¡Sí, mira que fue difícil derrotar a ese Piccolo!
"No se refiere a eso, tonto" Pensó Lucy mientras le guiñaba el ojo a Erza y le levantaba el pulgar, a lo que Titania respondía con el mismo gesto.
—Bueno, parece que al fin todo terminó. Hicieron un gran trabajo muchachos.
Todos miraron para ver de donde procedía esa voz y vieron que se trataba de ni más ni menos que Jura, el mago santo miembro de Lamia Scale. Pero para más sorpresa, con él se encontraba un miembro de los Oración Seis, Hotai. Todos se pusieron en guardia al verlo pero Jura les explicó que él ya no era un peligro pues la magia Nirvana ahora lo había convertido en quien realmente era, un tipo bondadoso cuyo nuevo y único objetivo era encontrar su hermano perdido. Tras haber escuchado esto, todos decidieron ponerse en camino. El resto de magos (Lyon, Sherry, los Trimens y alguno más que supongo que estoy olvidando) se encontraban en el gremio Cait Shelter, el de Wendy y Charle, así que todos decidieron ir al mismo sitio. Pero de repente.
—Alto ahí. Todos quietos.
Los allí presentes se giraron y quedaron paralizados al ver que allí se encontraba uno de los miembros del consejo y con él muchos hombres del ejército. El que estaba a la cabeza era un hombre alto y joven, llevaba unas gafas y tenía el cabello largo pero recogido en un moño. Jura salió al paso pues al ser un mago santo sabía que era al único al que escucharían.
—Disculpe, doy por hecho que ustedes vienen del consejo mágico, pero dígame, ¿qué es lo que vienen a buscar?
—Hotai queda arrestado por colaborar en el proyecto Nirvana. No aceptaremos objeciones.
— ¡Pero el tipo raro ha dicho que ahora solo quiere buscar a su herma...! — Exclamó Natsu tratando de defenderlo, mas fue interrumpido por el propio Hotai.
—No, está bien, no quiero causar más problemas.— Dijo el alto hombre —Estaré bien, no pasa nada. Si quiero comenzar de nuevo primero tengo que pagar por lo que he hecho.
—Y además, Jellal Fernandes, quedas arrestado.
—Bueno, supuse que esto pasaría. Qué remedio...— Dijo Jellal, quien no parecía demasiado preocupado por eso. Ya se disponía a seguir a los del consejo cuando de repente...
— ¡NO! ¡No os dejaré! — Goku elevó mucho su Ki y se interpuso entre Jellal y los militares, quienes lo miraban amenazantes. —Jellal es uno de los nuestros, ya puede ser el consejo o quien quiera pero no os lo vamos a entregar...
— ¡Eso, si tanto lo queréis venid! — Exclamó Natsu mientras incendiaba sus puños.
En menos que canta un gallo comenzó una batalla campal contra los militares en la que todos los allí presentes, a excepción de Erza y Jella, participaron. Estuvieron más o menos medio minuto golpeándose hasta que alguien dio una orden.
— ¡Ahora mismo! ¡Quietos! — Exclamó Erza a lo que todos pararon
—Chicos, yo también debo pagar por lo que hice si realmente quiero comenzar de nuevo. No sigáis peleando, asumiré mi castigo.— Dijo el peliazul a lo que todos quedaron helados, sobre todo Goku
—Pero vamos a ver Jellal, deja de decir tonterías, tú no tienes la culpa de nada... Tú te vienes con nosotros al gremio y no hay más que hablar.— Dijo Goku mientras unos soldados aprovechaban el despiste y lo abordaban contra el suelo. El Saiyan no hacía el más mínimo esfuerzo por liberarse.
—Estaré bien, te lo prometo. Pero déjame escoger qué hacer con mi vida.
—Tsch... —Goku giró la vista con una cara de resignación la cual lo que hacía era mostrar como finalmente el pelinegro cedía a la petición de su amigo.
—Goku, tienes unos grandes amigos y sé perfectamente que con ellos estarás bien. Cuídalos bien a todos y te aseguro que un día volveremos a vernos.— Siguió el joven del ojo marcado para después mirar a Erza y que ambos se lanzasen una sonrisa. —Además, estarás bien acompañado.
—Está bien... Confío en ti pero no me falles.
—Tienes mi palabra.
Finalmente el consejo se marchó con Jellal y Hotai arrestados. Nuestros amigos partieron hacia el gremio Cait Shelter, donde iban a pasar la noche.
Después de cenar casi todos cayeron profundamente dormidos pues hicieron un gran esfuerzo físico en su batalla contra Oración Seis, pero cierto Saiyajin, quien se encontraba en una cabaña con todos sus compañeros de gremio no lograba conciliar el sueño. Su mirada estaba clavada en el tejado, como si en él estuviese pasando algo muy interesante. Repentinamente una mano apareció delante de sus ojos, la cual parecía querer llamar su atención.
— ¿No puedes dormir?
Goku giró el rostro para ver como Erza se encontraba de pie al lado de la cama del joven.
—La verdad es que no tengo sueño...— Respondió el Saiyajin mientras se rascaba la cabeza —Tú no te preocupes y acuéstate. Debes estar cansada.
—Qué va... Yo tampoco tengo demasiado sueño...— Respondió la pelirroja con una sonrisa y un suspiro. — ¿Te gustaría que diésemos un paseo? Ya que no hay nada mejor que hacer...
—Mmm, está bien. Espera que me pongo los zapatos.— Dijo el mientras se levantaba intentando hacer el menor ruido posible para no despertar a sus compañero.
Finalmente ambos jóvenes abandonaron cabaña y comenzaron a pasear tranquilamente por los bosques de los alrededores del gremio, sin saber muy bien hacia donde se dirigían, cosa que tampoco parecía importarles en lo absoluto. Ambos estaban en silencio, no sentían necesario hablar, al menos de momento. Pero en un momento dado, el Saiyajin se dirigió a la pelirroja.
—Erza, perdóname.
— ¿Perdonarte? ¿Por qué, Goku?
—Te he dejado sola durante dos meses y por mi culpa has estado muy preocupada. No he hecho las cosas bien, así que lo siento.
Erza quedó en silencio durante unos segundos mientras miraba al chico, quien le devolvía la mirada pero con una expresión algo más seria de lo habitual, algo bastante impropio de él. Tras unos segundos la chica le sonrió, cosa que sorprendió al joven, y acto seguido lo abrazó con fuerza.
—Es cierto que he estado muy preocupada por ti durante este tiempo, te he echado muchísimo de menos... pero ni por un momento quiero que te sientas culpable, Goku.— Respondió la maga mientras seguía abrazada al chico y posaba su mano sobre la mejilla izquierda del chico —Tú solo querías protegernos a todos. No te voy a culpar por algo que yo misma hubiese hecho, sería muy hipócrita, ¿no crees?
—Erza, no sé qué es hipócrita. — Dijo Goku algo más tranquilo de ver que ella no parecía molesta con él
La pelirroja simplemente ensanchó su sonrisa. Ver la típica cara de duda de su novio era algo que a ella le parecía muy gracioso y tierno.
—No importa, ahora ya te tengo aquí y con eso ya estoy feliz. No te preocupes más por eso, tonto.
— ¡Anda, pues me alegro que ya estés bien, Er...!
La pelirroja no pudo resistirse más y rodeó con sus brazos el fuerte cuello del Saiyajin para acercarse a probar sus labios. Se besaron lenta y tranquilamente, sin importarles en lo absoluto el tiempo o qué tan adentrada estuviese la noche. Se sentía realmente feliz de que por fin volviese a estar junto a ella y de ver que él se encontraba bien. Ambos tenían los ojos completamente cerrados y parecía que solo pudiesen sentir el sabor y perfume de su pareja. Finalmente se separaron mientras la joven de cabello escarlata conservaba en su rostro una tenue sonrisa. Aún así sus manos seguían apoyadas en la nuca y espalda del joven, quien la miraba igualmente feliz y tranquilo.
—Te quiero, Goku.— Dijo ella en voz baja y calmada mientras lo miraba con la mirada más tierna que el joven nunca había visto.
—Erza.
— ¿Sí?
— ¿Qué es lo que te gustaría que te respondiese ahora?
—No hace falta que respondas nada, tonto.
— ¿Te quiero?
—Bueno, tampoco me voy a quejar si me dices eso.
Ambos quedaron unos segundos en silencio hasta que rompieron a reír al darse cuenta de lo absurdo de la conversación. Finalmente regresaron, juntos y de la mano, a la cabaña, donde finalmente pudieron descansar, con una gran sonrisa, después de la gran pelea que vivieron hacía solo unas horas.
Canción del ending: Ending 6 Fairy Tail
¡Bueno amigxs! ¡Aquí termina el cap... 20! 20 capítulos ya madre mía... ¡Y estoy muy feliz viendo como avanza esta historia y como os esta os está gustando! Ya sabéis chicos, se agradece que me transmitáis vuestra opinión sobre este cap, con gusto os responderé ^^ ¡Muchas gracias y nos vemos pronto!
Año: Desconocido.
Región: desconocida.
Un joven de alborotados cabellos, vestido con un gi oscuro y unas blancas botas sobrevolaba una desértica tierra mientras analizaba con atención el terreno en busca de algo.
—Dónde diablos andan esos condenados de Fairy Tail...— Dijo el misterioso muchacho mientras inspeccionaba atentamente el territorio por el cual sobrevolaba
Finalmente tras, unos minutos de vuelo, logró divisar una especie de árbol de color verde, el cual no tenia hojas y cuyos troncos adoptaban raras formas, como si se estuviesen retorciendo de puro dolor. Una tétrica sonrisa se dibujo en el rostro del joven, quien comenzó a cargar una esfera de energía en su mano mientras se lamía los labios.
—Esta vez no huiréis, cerdos de mierda...— Murmuró justo antes de lanzar la gran esfera hacía ese árbol, que supuestamente era un edificio — ¡MUERAN!
La bala de energía fue directa hacia el árbol, pero justo antes de que esta impactase con él, una extraña luz lo envolvió y en menos que dura un parpadeo el edificio ya no se encontraba allí. El jóven simplemente se limitó a suspirar con resignación.
—Ah... Parece que volvieron a escapar... Qué poco orgullo tienen.— Dijo el muchacho
"Pero no importa, yo os acabaré cazando..."
¡Y LA HUMANIDAD RENACERÁ!
