Capitulo 4

"Esta es mi vida" Final

Alguna vez fui feliz?, era una pregunta un tanto difícil de responder por el sinfín de pensamientos que cruzaban mi mente, muchos de ellos eran demasiado amargos, pero otra gran mayoría eran de felicidad, amaba el como mi vivía con mi familia, detestaba el como me tenia que comportar por ser una mujer, pero a la vez solo me llegaba la idea de que habia sido una buena vida. Vivi como una chica ejemplar, vivi como una persona que encontró su lugar en el mundo, una que encontró al amor de su vida en el lugar que menos esperaba… y por eso el hecho de morir abrazada por este frio era algo que no me reconfortaba pero que si me hacia sentir satisfecha…

"Rin-kun vamos a comer!"

"Hija! No corras o te castigare!"

"Esto esta delicioso Rin… eres mi pequeña jeje, pronto te convertiras en una buena esposa"

Queria vivir mas, pero con el simple hecho de saber que mi sacrificio no habia sido en vano, de que esos sujetos jamas pondrían ni un solo dedo sobre mi pueblo, sobre mis padres… sobre Kayocchin, era algo que llenaba de gozo mi ser, algo que hacia que todo valiera la pena

Kayocchin… como hubiera deseado decirle la verdad de frente y no en mi lecho de muerte… aunque creo que ni siquiera entendio el mensaje jeje, mi nombre puede ser muy confuso de todas formas por lo que no me extrañaría que ella pensara que dije alguna tontería en vez de decirle mis ultimas palabras, me sentía mal… le habia prometido que no me perdería, se lo habia prometido, pero yo misma habia roto esa promesa de la manera mas vil que pude, siendo egoísta. Ella tendría que vivir de nueva cuenta por si misma, tendría que hacerlo, pero lo bueno es que ahora el escuadron era como su familia, estoy segura de que ninguno de ellos dejara a Hanayo sola, despues de todo… ella era una mas de nosotras

"Lo lamento Nico-chan" murmure mientras me hundia cada vez mas en el lago que me arrastraba como si quisiera que estuviera con el. Despues de emitir esos diálogos abri los ojos un momento… un solo momento para ver el como los trozos de hielo caian por todos lados y el como la luz se reflejaba en la superficie del agua, era hermosa, hubiera querido moverme pero para cuando me di cuenta mi cuerpo estaba completamente helado, paralizado… entonces entre en cuenta de una cosa… de que estaba muerta… mi corazón se habia detenido pues aunque normalmente no lo tomamos en cuenta cuando estamos vivos, cuando se detiene el silencio es abrumador. Veia con una sonrisa la escena, si no salia viva de esta por lo menos tendría una vista que nadie mas pudo tener jeje…

Mis ojos empezaron a vacilar, entonces fue cuando por fin toque la muerte directamente, mi vista se volvio borrosa, todo se volvio oscuro… y cada vez me segui hundiendo mas

-Oye Nico-chan!- grite como pude mientras ponía los platos en la mesa con cierta molestia –Nico-chan! la cena ya esta lista!-

Los pasos empezaron a resonar en los pasillos de la casa hasta que por fin se visualizo a una pelinegra que tenia un gesto completamente adormecido –Que quieres Rin? Estaba durmiendo muy cómodamente- esta media apenas unos centímetros menos que yo pero aun asi se veia intimidante con el gesto de molestia que tenia en su rostro

-Te tocaba hacer el desayuno hoy!- me queje mientras que esta ignoraba dichos reclamos y se sentaba en la mesa para comer con cierto gesto aun adormilado, por mi parte solo suspire algo decepcionada para luego sentarme frente a ella –No es justo esto Nya… no soy tu sirvienta, soy tu compañera-

Nico siguió comiendo con poca importancia sobre mis palabras –Si, si lo se, pero no crees que tiendes a ser muy molesta de vez en cuando?- pregunto con cierto tono desinteresado –Pero bueno, que tal va el negocio?-

Comi un bocado para luego hablar –Bien supongo, los cultivos de este mes son de muy buena calidad por lo que el negocio seguirá siendo prospero-

-Ja, y decían que los Yazawa y Hoshizora no podían trabajar juntos- rio Nico –A todo esto, sere un poco molesta y todo eso, pero a que horas saldrás con Hanayo?-

-Mmm creo que al medio dia, por que?-

-Por que me dan asco cuando se ponen tan cariñosas- confeso la peli negra –Desde que los padres de ambas aceptaron su relación todo se fue directamente al caño, se pusieron muy melosas y ahora no puedo oírlas mas de 5 minutos por que me dan ganas de ahorcarlas-

Rei ante el comentario de mi compañera -Mejor dicho deberías de avanzar un poco mas con esa pelirroja del otro dia, se ve que le agradas demasiado- le dije pícaramente a lo que ella se sonrojo

-Ni de broma vuelvas a decir eso o ire por una pala y te golpeare directamente en la cabeza con ella-

Despues de esa leve discusión la cual termino como un tipo de tratado de paz tanto Nico-chan como yo nos pusimos a trabajar en el campo, esto será una larga historia y tal vez un tanto tediosa asi que se los resumiré, los Hoshizora tanto los Yazawa eramos los cabecillas de un pueblo pequeño en cuestiones de comercio, al principio esto era bueno, pero cuando la escases empezo terminaron por aliarse ambas familias, nosotras las hijas de ambas familias nos quedamos acargo de todo el negocio mientras que nuestros padres se retiraron ya hace unos años

Era tan feliz, mi vida era ejemplar en todas las formas posibles, era una chica de pelo corto, que le gustaba jugar con los chicos e incluso de vez en cuando beber, mi energía abundaba siempre, me divertia trabajando con mi amiga a la vez que el comercio era demasiado prospero para ambas, incluso era un poco diferente a las demas por mis gustos algo peculiares

-Rin-chan! por aquí-

Uno de estos gustos era hacia esa chica castaña que me veia tan alegremente, esta era tan linda y hermosa que se habia apoderado de mi corazón aun siendo una mujer como lo era yo, hace meses habíamos empezado despues de años de amistad que empezo desde muy temprana edad, su nombre era Hanayo Koizumi y ella era la persona que amaba.

Nuestras citas eran en el pueblo aunque casi siempre terminábamos en los campos ya que por alguna razon le gustaba el aire libre y las flores

-Como están tus padres?- pregunte con un gesto divertido a lo que ella solo sonrio

-Muy bien, dicen que luego pases a saludarlos- confeso la chica

Sus padres eran las personas mas amable que conocía desde que tengo memoria, amables, carismáticos y sobre todo con un gran sentido de la familia. Nuestras infancias habían sido felices desde un inicio, vivíamos en un pueblo no muy pequeño pero tampoco muy grande, nuestro padres nos criaron de una manera diferente a la que una mujer deberia estar acostumbrada, esto nos hizo ser como eramos y estábamos agradecidas por ello

Caminamos todo el dia hasta que por fin llegamos a nuestro lugar secreto, este era un pequeño lago, estaba en medio de la nada, era hermoso, sus alrededores despejados de cualquier árbol o vegetación llamativa, lo único que habia alrededor era césped, un césped verde y corto, la luna hacia que el reflejo del lago fuera magnifico y las estrellas resaltaban su hermosura con delicadeza.

Estaba tan feliz de estar al lado de la chica, era como lo que siempre habia deseado, siempre habia deseado que yo pudiera vivir asi… espera… que es lo que estoy diciendo? Esta es mi vida, pero por que me siento triste?

-RIN!- una voz a mis espaldas me llamo por lo que tanto como la castaña como yo terminamos por voltear casi enseguida, entonces vi a una pelinegra corriendo hacia nosotras a toda velocidad

-Nico-cha...?- no termine la oración por que de pronto esta me tomo por los hombros

-RIN, MALDITA SEA DESPIERTA!- sus palabras me confundieron de una forma que no pude describir pues su tono era histérico y su mirada no se quedaba atrás, esta me sacudia constantemente con rudeza, yo solo pude quejarme pero esta no paro, no fue hasta que dijo unas palabras que pude entender que era a lo que se referia –RIN PORFAVOR! ERES MI AMIGA! TODOS TE NECESITAMOS DE VUELTA, TUS AMIGOS, TUS PADRES, HANAYO! Si aun sigues ahí… por favor despierta…

Respire tan hondo como mi cuerpo me lo permitio con un gesto desesperado que imploraba por tener oxigeno, entonces me sente de golpe para mirar a todos lados con un gesto alarmado, pero mi sorpresa estuvo en que no estaba dentro del agua… si no que mas bien estaba en lo que parecia una cabaña… mire a todos lados algo confundida pensando en el simple hecho de que ahora mismo deberia de estar a bastantes metros bajo el agua del lago.

El frio invadia mi cuerpo de una manera que desconocia, mi cuerpo estaba tibio por fuera gracias a las lámparas de vela que habia alrededor de toda la cabaña pero por dentro sentía como estuviera aun bajo el agua, como si mi cuerpo estuviera dentro de un congelador, era horrible

-Rin!- una voz se escucho de la nada pero entonces de mi cobija salio una peli negra tan chica que incluso era difícil de diferenciar pues mis ojos parecían engañarme –Estas despierta, gracias a dios!-

Parpadee un par de veces antes de poder diferenciar bien que era lo que pasaba –Nico…chan?- susurre con duda de mis palabras

La pequeña asintió con emoción, con demasiada emoción –Maldita sea! Me diste un susto horrible! casi mueres por idiota!-

-morir…?- mire atentamente mis manos con cierto gesto confundido –Estoy… viva?- pregunte mientras inspeccionaba mi cuerpo con algo de lentitud en todos mis movimientos

-Por los pelos estas viva…- dijo con una sonrisa la pelinegra –Menos mal que yo soy un espíritu por que si otro casi fuera tu hubieras muerto, tuve que entrar al agua a buscarte, creeme que no fue fácil con la cantidad de personas que cayeron ahí, pero tuve la suerte de encontrarte, un segundo mas y no hubieran sido capaces de salvarte los médicos de tu escuadron-

-Te vieron?- pregunte con un gesto con algo de malestar

La peli negra negó –me hubiera mostrado de ser necesario pero solo tuve que llevarte a la orilla por que tu escuadron estaba revisando el perímetro del lago para encontrarte, llegamos justo a la orilla cuando una parte de este nos encontró y nos trajeron aqui-

-Ya veo…- me toque la cabeza para inmediato hacer un gesto de dolor y darme cuenta que tenia la cabeza vendada luego de eso mire mi cuerpo y me di cuenta de que no tenia camisa, mi busto estaba vendado, uno de mis brazos y una de mis piernas al igual se encontraban vendados –Que… me paso?-

-Cuando rompiste el hielo no solo te expusiste al agua si no que tambien varios trozos de hielo que se fragmentaron, recibiste demasiados golpes y algunas cortadas en tu cuerpo- hablo Nico con un gesto algo preocupado –En realidad no crei que fueras a sobrevivir, temia que si el frio no te mataba los golpes lo harian… pero eres una niña con suerte!... o deberia decir felino?-

-Sobrevivi...- murmure con cierta felicidad que se reflejo débilmente en mi mirada –Jeje, enserio sobrevivi… tengo que ver a Kayocchin- dije con algo de emoción

Al parecer mi comentario no ocasiono nada en Nico-chan mas que una mueca de tristeza y decepcion –Rin… creo que no es el mejor momento para que intentes algo, las cosas están demasiado tensas haya afuera… -

-Eh? Por que? Todos están bien, no es asi?- pregunte con cierto tono que hizo a Nico asentir débilmente –Entonces cual es el problema- La pelinegra dirigio su mirada hacia mi con cierta amargura, y miro un punto en especifico, ella fijo su vista en mi busto el cual estaba vendado, entonces entre en cuenta de algo… si ellos me habia salvado, si me habia revivido… y vendado… ellos debieron de darse cuenta de que yo era una…

Abri mis ojos con terror al darme cuenta de lo que significaba. Rápidamente intente ponerme de pie, pero esto fue un intento nulo pues mi cuerpo no respondia como debía, seguia congelado en cierta manera por lo que habia ocurrido, lo intente un par de veces mas hasta que fui capaz de lograrlo, tome rápidamente una camisa que estaba a mi lado en la cabaña, esta probablemente habia sido olvidada ahí pues literalmente era gigantesca para mi por lo que asumia que no me la habían dejado como un cambio de ropa, traia puesto un pantalon y con algo de lentitud abrazando la camisa como si fuera una manta empece a caminar. Mis pasos eran tan lentos y cortos pero a la vez tan dolorosos y tortuosos que hacían que mi alma doliera

Pasaron bastantes segundos antes de que pudiera llegar a la entrada de la cabaña, mi gesto era uno de dolor pero a la vez uno de determinación, entonces fue cuando lo logre, abri la cortina que me separaba del exterior y entonces fue donde por fin fui capaz de ver lo que me rodeaba

-Hey! Despertó!- el grito provino de un hombre que estaba ayudando a colocar los caballos en un lugar donde no escaparan

Mi alrededor era frio, lo pude notar aun con mi cuerpo congelándose, mire a ambos lados dándome cuenta de que las montañas cubiertas de nieve seguían cerca de nosotros, el suelo aun tenia rastros de nieve y nevaba suavemente, aun estábamos en el punto cero

El grito del hombre no paso desapercibido para nadie pues casi como si fuera una especie de espectáculo todo el escuadron que estaban comiendo, durmiendo, trabajando, cualquier cosa que estuvieran haciendo quedo en el olvido pues estos se acercaron rápidamente, en menos de lo que imaginaba fui rodeada por los que eran mis compañeros

-Rintou! Demonios eso fue de locos-

-La próxima vez que te vayas a suicidar avisanos-

Los comentarios no se hicieron esperar pero a diferencia de los que yo esperaba todos terminaban por ser positivos cosa que me hizo sonreir pero entonces uno de ellos me dio un leve golpe en la espalda, el contacto fue castigado con un tipo de descarga eléctrica que recorrio todo mi cuerpo causándome gran dolor y por ende haciéndome caer al suelo de rodillas.

-Hey! Háganse a un lado- de entre la multitud salieron 3 chicos estos de diferentes apariencias y rasgos –Esta lastimada no lo ven?-

Entre dos de los chicos me ayudaron a ponerme de pie estos con cuidado

-Urahara, Hide, Rioka… los tres están bien- dije con un gesto de dolor en mi rostro a lo que los tres chicos sonrieron ampliamente

-Nosotros? Te deberías preocupar por Rintou… o deberia de decir Rin?- comento Rioka con un tono algo divertido a lo que yo lo mire con cierta sorpresa aunque era evidente que probablemente ya lo sabrían

un sonido de burla se escucho a mi lado proveniente de Urahara–Sabia que ese cabello anaranjado era demasiado parecido, ni siendo un Hoshizora me termino de convencer el parentesco con tu hermana… o contigo mismo mejor dicho jeje-

ante los comentarios de los chicos los mire sorprendida –No… están molestos?-

Hide solo rio –Por que lo estaríamos? Me salvaste, salvaste a todo el escuadron, si, eres una mujer, y que? Mientras no nos pidas que nos bañemos todos los días creo que podemos pasarlo por alto, de igual manera, eres una heroína, nadie tiene ni una sola queja no es asi muchachos?-

Escuche una respuesta afirmativa que provenia de todos en el escuadron haciéndome quedar casi boquiabierta de la sorpresa

-Eres valiente Rin-

-Te gano una mujer eh?- fastidiaba uno a su compañero

-Es la chica mas feroz que he visto en toda mi vida-

Cada comentario simplemente hacia que mi sonrisa se ampliara aun mas, ellos eran mi familia, eran lo que en verdad significaba una familia, las lagrimas se empezaron a acumular en la comisura de mis ojos, entonces fue cuando estuve apunto de hablar pero algo me interrumpio.

-Capitana!- sin mas escuche como todos los hombres que me rodeaban se hacían a un lado mientras daban un cordial saludo a la persona que iba pasando entre ellos

Debo decirlo mis ojos reflejaron alegría, suma alegría, era algo que jamas habia sentido, ella caminaba hacia mi, con mirada la cual correspondia la mia, una castaña de baja estatura pero que a la vez era tan feroz, esa chica de gestos tana frios que podia ser tan linda y adorable, el verla a salvo me hizo tener un sentimiento de alivio, el que no tuviera un solo rasguño me hizo sentirme agradecida a la vez que me hacia sentir satisfecha de lo que habia hecho.

Esta apenas llego conmigo se paro justo enfrente de mi con una mirada penetrante sobre la mia, esta traia su típica armadura a la vez que traia su espada enfundada pero en su otra mano al parecer traia una espada mas.

La chica me miro bastantes segundos en silencio haciendo que todos en el campamento no emitieran ni un solo ruido , la castaña parecio meditar un momento lo que diría próximamente cosa que me llevo a mirarla con algo de nerviosismo

-Kayocchin… yo…-

-Asi que no eres Rintou-kun eh?- pregunto la chica con un tono que no tenia sentimiento algunos aunque su expresión terminaba por ser neutra –Jamas existio Rintou Hoshizora o me equivoco? Solo existio Rin Hoshizora, la única hija de tu familia, la heredera de todas las riquezas que poseen una de las familias mas grandes de china-

Las palabras seguían sin tener un sentimiento en conciso pero eso aunque me ponía nerviosa no hacia mas que ponerme mas ansiosa de hablar –Yo…- baje la mirada con vergüenza –Lo lamento…-

En ese momento espere una reprimenta pero lo que llego a mi fue otra cosa

-Que lamentas?- sonrio la chica dulcemente –Nos salvaste a todos, salvaste a todo el escuadron… eres una heroína y una verdadera guerrera- esta extendió la espada que tenia en su mano hacia mi –Se que no es tu espada, pero esta es una de las espadas de mejor calidad de toda china, fue entregada a mi por el mismo emperador, quisiera que tu la conservaras en recordatorio por lo que hiciste este dia, por ser la persona que salvo a toda china, la persona que salvo a su escuadron dispuesta a dar su vida… eres única, deberías levantar el pecho orgullosamente-

Creo que mi gesto no podría ser uno mas indescriptible, estaba feliz, estaba casi llorando de la emoción por las palabras que me dedico la castaña –N-no se que decir Kayocchin… esta… es tu espada, estas segura?- pregunte con un tono de duda

La castaña asintió aun con una sonrisa mientras desenfundaba la espada que estaba a su costado, esta era un tanto rara pues a diferencia de las demas su hoja no era plateada si no que mas bien tenia un color de bronce en su hoja, la empuñadura estaba desgastada y la base de la espada estaba hecha con lo que parecia oro

-Desde hoy usare esta espada, es la que mi padre tuvo en el pasado como un Koizumi… creo que es el momento de llevar a lo mas alto mi apellido de nuevo como en los viejos tiempos- esta volvio a guardar en su funda la espada –Lo hare despues de haber terminado la guerra oficialmente en el palacio real- este comentario atrajo mi atención pero no de una manera muy buena –Muy bien! Todos empaquen ahora! Tenemos que salir del punto cero en las próximas horas para llegar al palacio imperial- esto lo dijo mientras se daba media vuelta con la intención de irse, muchos de los soldados rápidamente asintieron y empezaron a empacar todo para de nuevo emprender el camino-

-Hey capitana!- la voz de un chico se alzo deteniendo a Hanayo la cual solo volteo a ver al que emitio dicho sonido, a mi lado estaba esta persona

-Que pasa Urahara-san?- pregunto con cierto tono duro la castaña

-Creo que deberíamos esperar por lo menos un dia, Rin apenas y puede estar de pie, creo que el hecho de montar a caballo solo abriría sus heridas… por favor le pedimos que nos de un tiempo para que ella repos…-

-Quien dijo que Hoshizora vendría con nosotros?- estas palabras fueron frias, tan frias que fueron suficiente para que tanto los chicos como yo nos quedaramos en completamente congelados con una mirada incrédula por sus palabras y peor aun sobre el tono con el que lo habia dicho que intentaba sonar "Casual"

Su mirada por un momento reflejo lo que era molestia, por no decir que mas pues esta apenas conecto sus ojos con los mios

-D-De que habla? Como que no ira con nosotros?- pregunto con vacilación Rioka

-Como lo dije- hablo Hanayo mientras por fin esta se volteaba para vernos de frente –Rin Hoshizora será expulsada del escuadron por infligir las normas que el emperador habia impuesto sobre toda la nación, el castigo simplemente se reducirá a una expulsión discreta de uno de nuestros soldados, su existencia será borrada de los archivos por lo que se podría decir que nunca estuviste aquí-

-De que mierda habla?!- hablo molesto el tercer chico –Como que será expulsada?! Bajo que malditos cargos?!-

Hanayo emitio un ruido algo burlesco –Bajo uno solo- levanto el dedo con algo de cinismo –El hacerse pasar por un hombre para entrar a las fuerzas armadas de china tal vez?, el castigo por una accion asi deberia de ser la muerte, pero considerando el simple hecho de que salvo a todos en el escuadron ella podrá partir con honor y sin una baja deshonrosa. Deberias de estar agradecida por ello- esta ultima oración la dirigio hacia mi con molestia –Ahora ustedes, vayan a empacar sus cosas , partiremos en unos minutos mas asi que…-

No termino su oración por que se escucho un golpe que azotaba el suelo, esta miro hacia sus pies dándose cuenta de que le habia lanzado la espada la cual antes me habia dado

-No quiero…- me sostuve las costillas con dolor –No quiero irme de aquí, y no pienso hacerlo!- mi tono reflejaba molestia –Por que haces esto Kayocchin? Somos amigas, me juzgas por el simple hecho de se una mujer?! He demostrado ser mejor que muchos hombres, logre hacer cosas que nadie mas pudo! Incluso logre demostrar que estoy por encima de ti!- mi molestia era abundante tanto que en cierto punto no media mis palabras

-Mejor que yo? No seas estúpida Hoshizora, siempre has estado por debajo de mi, como guerrera y peor aun como persona, no tienes ni la mas minima pisca de dececia en tu ser, por ser la persona que eres me doy cuenta de que no puedes vivir en el ambiente en el que fuiste criado, por la forma en la que actuas, me doy cuenta de que siempre estas inconforme con tus propias acciones y por la forma en la que eres estoy mas que segura que eres una mierda de persona!-

Eso fue mas que suficiente para hacerme explotar por lo que aun con el dolor punzante me abalance sobre ella con furia haciéndola caer al suelo junto conmigo, mi intencion no era golpearla, pero termine por hacerlo un par de veces por el coraje que emanaba de mi interior al criticarme como persona, solo fui capaz de acertar ese par de golpes por que para cuando intente hacerlo una vez mas esta con un movimiento muy violento termino por invertir las posiciones dejándome abajo mientras ella estaba arriba de mi, me golpe por lo menos 3 veces con bastante fuerza haciendo que mi labio empezara a sangrar, pero no paso mas de un segundo antes de que los chicos nos separaran, dos de estos sostuvieron a Hanayo la cual pataleaba y ordenaba que la soltaran mientras que otro de estos me sostuvo en el suelo manteniéndome en este para que no pudiera volver a hacer una estupidez

-No soy lo que tu dices!- le dije con desprecio en mis palabras –Yo… Yo puedo ser alguien!-

-PODIAS SERLO!- grito la chica mientras esta con lagrimas en la comisura de sus ojos –Eras alguien importante, eras mi amiga! Eras la única persona en la que confie en toda mi maldita vida! Pero tu no fuiste ni siquiera capaz de confiarme un solo secreto a pesar de que te dije que podias contar conmigo siempre! No te dije todo eso por que seas una mujer, te lo dije por que eres una mentirosa y egoísta! Te confese lo que sentía por ti, lo confese maldita sea pero ni aun asi pudiste decirme la verdad, estuve siempre viendo una mascara, dime, alguna vez de verdad fuiste tu? Alguna vez fuiste tu misma?!-

cada palabra que decia solo hacia que mi gesto amenazara con romperse por lo que las lagrimas ya se deslizaban por mi rostro –Claro que no! nunca fui yo misma, o por lo menos no lo fui en los primeros meses, Pero! contigo era diferente, siempre fui yo misma mientras estuve a tu lado! Yo te amo! Enserio te amo! Pero jamas pude contártelo por miedo a que me rechazaras… por miedo a que no quisieras volver a verme…-

los chicos soltaron a Hanayo al ver que esta dejaba de forcejear, mis lagrimas se deslizaban por mi rostro pero la expresión de Hanayo no vacilo en ningun momento –Te lo dije… nada hubiera cambiado mi forma de verte… solo hubiera preferido que me lo dijeras a la cara antes de intentar suicidarte… antes de intentar romper nuestra promesa, toda la confianza que te tuve fue en vano?! Te estoy dejando ir maldita sea Rin!- esta miro con molestia los tres chico –Ustedes pueden empacar sus cosas y venir con el escuadron o pueden considerarse expulsados!-

los chicos vacilaron un momento pero despues de que les hice una seña de que estaría bien ellos optaron por seguir su camino pues no podia pedirles que se fueran asi como asi dejando atrás todos sus sueños de ser héroes.

Pasaron los minutos mientras veian como todos empacaban las cosas para irse, no tuve ni la menor idea de en que momento los vi montar y no tengo ni la menor idea en lo mas minimo del cuando se habían perdido de mi vista.

Con algo de dolor mire mis heridas, estas estaban sangrando pues el forcejeo con la castaña las habia abierto de nueva cuenta ocasionándome un gran dolor, pero no tanto como el que mi corazón poseía en estos momentos, entre a mi tienda con algo de paciencia y vende mis heridas como pude de nueva cuenta mientras al igual volvia a poner puntadas en las cortadas. El dolor fue horrible, pero este era opacado por el como mi ser se detestaba en estos precisos instantes.

Por que le habia mentido? Sus palabras me habían dolido, por que ella me dijo algo asi? Creía que eramos amigas…

De pronto me di cuenta de lo estúpido que era ese razonamiento, yo era la que habia arruinado todo, no podia culpar a Hanayo por el hecho de que reaccionara como lo hizo, si ella me hubiera ocultado algo asi de importante creo que reaccionaria igual que ella… pero aun habiéndola lastimado ella me tuvo compasión, la pena de muerte era lo que una persona como yo debía de recibir al ser atrapada infligiendo una regla asi, pero ella no lo hizo, al contrario, ella elimino mi historial, todo papel relacionado conmigo poniéndome como muerto en combate, esto me daba honor…

Termine de poner las puntadas y volvi a vendar mi abdomen, Nico-chan salio de mi cobija diciéndome muchas cosas a la vez que me preguntaba otras, pero por mi parte no podia escucharla, me puse de pie dentro de mi cabaña y volvi a salir de esta, la nieve entro en contacto con mi pie desnudo, el clima estaba empeorando cada vez mas pues nevaba con intensidad, pero ignore esto tambien… apenas al dar unos pasos mas tome el objeto que habia lanzado hace unas horas… tome la espada entre mis manos, la que Hanayo me dio como reconocimiento, esta era tan refinada, la sola funda de esta parecia hecha del material de mas alta calidad con bordes de oro, el mango sin duda alguna era detallado por la forma y tela que tenia, la base de la espada era elegante y hermosa pues tenia dos dragones serpientes de color dorados enroscandos uno de cada parte de la espada, era sin duda alguna una espada de la mas alta calidad

"Esto es lo que necesito… esto es lo que necesito para poder volver a casa y hacer que papa se sienta orgulloso de mi… lo logre… salve a mi padre, sobrevivi a esta guerra y he logrado llevar honor a mi familia" pensaba mientras un gesto de dolor se posicionaba en mi rostro viendo esa espada "Pero… por que se siente tan vacio esto?..." pensé de nueva cuenta mientras amenazaba con llorar otra vez en medio de esta tormenta de nieve.

"por que…?" me preguntaba buscando una respuesta que me diera satisfacción

-Es por que tu no querias nada de eso…- Nico que estaba sentada en mi hombro hablo como si me hubiera leído la memoria –Esas cosas, para ti nunca han significado nada-

-Por que me siento asi Nico-chan?...- le pregunte con un gesto dolido –Por que me siento asi? Me siento tan insatisfecha, tan vacia como si hubiera ganado algo por lo que nadie mas participaba- mi tono imploraba respuestas por lo que la pelinegra solo me miro con lastima

-Rin… Hay cosas que en este mundo no se pueden cambiar, algunas son fáciles de acatar, pero otras te hacen diferentes, es difícil o casi imposible tener en cuenta algunas cosas que desde pequeña terminan por no importarte, te he visto desde el dia que Naciste, eres diferente a cualquier persona que haya conocido, al igual que Koizumi- hablo con pesadez en su voz –Ambas nunca estuvieron hechas para este mundo, Hanayo nunca lo vivio en cierto modo como tu, desde niña lo único que te interesaba era explorar y curiosear, eras una mocosa malcriada jeje… las chicas de tu edad tomaban el té y tu querias jugar con el balón, ellas comían de los platos mas refinados mientras tu te conformabas con un trozo de carne, muchas de ellas estaban hechas para ser mujeres refinadas, pero tu naciste para convertirte en una guerrera, muchas veces me cuestione este pensamiento pues era algo que no era permitido, lo pensé incluso desde que tenias 8 años y peleaste con un pequeño mapache con un palo de madera, si otra chica hubiera sido, hubiera corrido, desde entonces ese pensamiento recurria a mi mente con mas constancia cada vez, me regañaba por simplemente considerarlo pero entonces llego el dia en el que decidiste embarcarte en esta locura, al principio crei que estabas de broma pero luego me di cuenta de que ibas enserio…Tu encontraste tu lugar aquí, este era el rompecabezas del que formabas parte, una parte muy elemental, encajabas tan bien que ese lugar se volvio preciado para ti, disfrutaste tus días en el campamento al punto de que dejaste de fingir hace mucho tiempo sacando tu verdadero yo al exterior… te enamoraste en ese lugar… para una chica normal el enamorarse deberia de ser hermoso y romántico, pero tu te enamoraste de una forma poco convencional pues el ser una guerrera te permitio tener ese sentimiento en tu interior. El por que te sientes tan vacia es por que te sientes rechazada, el hecho de tener un arma que pueda darle honor a tu familia no es algo que te haga sentir satisfecha a ti, una cosa es hacer las cosas por que debes… y otra muy diferente hacerlas por que quieres o lo deseas. Tu deseabas pasar el resto de tu vida en paz, en una forma de vida como la que te mostro Hanayo, fuera de preocupaciones, fuera de las normas, eso anhelas, pero a la vez te sientes indigna de esto por haberles mentido y sobre todo por haber escuchado sus palabras de odio hacia si.

-Su mirada- susurre con dolor mientras mis ojos no paraban de derramar lagrimas -Tenia tanto odio.. ella me odia... demasiado, me odia demasiado-

-No creo que te odie- hablo la peli negra -Solo creo que esta dolida, deberias de entenderlo, como te sentias que te tratara como basura antes de que te contara su pasado? ella tuvo el valor de contarte todo, solo se siente traicionada...- la pequeña sonrio con algo de amargura -Pero... es Hanayo de quien hablamos, la koizumi que conocemos desde hace meses, dudo que ella te pueda odiar Rin, mas bien temo en que su encuentro no sea posible, pero lo que ustedes dos tenian, no era cosa pasajera, facilmente puedo decirte que lo que ustedes tenian era un lazo que muchos no logran forjar en toda su vida, inclusive yo no fui capaz de hacerlo, se llama amor... ella te ama Rin, no importa del angulo en que lo veas o la perspectiva. como tu espiritu guardian no te deberia de decir esto, pero... son mujeres... Y? que importa? si la amas solo asegurate de hacerselo saber. la engañaste, pero ella te aceptara si en verdad hablas con ella directamente, como tu verdadera tu.

mire al suelo con la mirada un poco mas calmada y a la vez mordiendo mi labio inferior -Estas segura?-

-Por supuesto- respondio con indignacion -Soy la mejor guardiana que existe y dudas de mi palabra? quien te crees? Hump-

aun con lagrimas en los ojos, rei de manera sumamente divertida por el comentario de la chica, me limpie mis ojos con una mano para luego ponerme de pie lentamente cuidando no volver a abrir mi herida pues seria mas horas de tiempo perdido -Entonces... crees que seria buena idea que fueramos al palacio imperial nosotras tambien?

-Por fin dices algo razonable desde que te conozco- hablo la pequeña -Como dije el problema no radica en lo que paso si no que si se separan ahora, sera muy dificil volver a encontrarse, asi que si, deberiamos ir-

con la afirmacion de la pequeña asenti emocionada por la posible nueva oportunidad que estaba delante de mis ojos. aliste mis cosas tomandome mi tiempo por las heridas que tenia en mi cuerpo y acto siguiente camine en sentido contrario a donde estaba el palacio imperial con un solo proposito, queria ver con mis propios ojos el como acabe con la guerra, cuantas vidas habia cobrado en el proceso, pero creo que el simple hecho de solo alzar la mirada fue suficiente para que mi cuerpo se helara de una manera que no sabia que existia, incluso sentia como la temperatura de mi cuerpo bajaba mas que cuando estuve en el agua

a las orillas del lago vi como una silueta acompañada por unas cuatro mas salian del agua, estas con dificultad de camina por el frio en el que estaban sumidos o probablemente por el simple hecho de que se habian lastimado al igual que yo

en ese momento supe que no se habia acabado, nada se habia acabado, el estaba ahi... el lider de la legion... estaba vivo

-Mierda!- Nico no se contuvo pues estaba igual de conmocionada

negue un par de veces con miedo en mis ojos para luego correr de regreso hacia mi tienda, tome mis cosas sin importarme si olvidaba algo y parti con un gesto de desesperacion. Shan Yuu aun esta con vida

tenia miedo y no dude en mostrarlo, ese sujeto era una bestia, era alguien que era imposible de combatir pues si lo pude parar fue simplemente por las circunstacias, pero hablando en cuestion de pelea o estrategia, el estaba por encima de cualquiera, incluso que de Hanayo.

llegue al palacio imperial montando mi caballo, el lugar apenas llegue era de lo mas animado posible, la gente en las calles esperaban de pie en la banqueta viendo a los hombres disfrazados o bandas pasar las calles, en pocas palabras un desfile, los niños gritaban de emocion, los hombres se veian divertidos y las mujeres parecian gozar del momento. Pero yo era todo lo contrario, mi mirada reflejaba desesperacion de una manera que no era capaz de expresar del todo con palabras, mi cuerpo temblaba del miedo... pensar que solo 4 hombres habian sido capaces de ponerme en tal estado era algo que me inquietaba.

Busque con mi mirada por todos los rincones, me abri paso entre la gente en el desfile haciendo que muchos me criticaran por meterme en las calles en pleno desfile, como era de esperarse esto no me importo en lo mas minimo por el simple detalle de que enserio estabamos en problemas

-Si ves a alguien avisame-

-No me digas que hacer, ya lo estaba haciendo desde antes que me lo dijeras-

Miraba a todos lugares intentando encontrar una forma para poder ubicar a mis amigos, pero al parecer esto no fue necesario por que de pronto escuche un grito mas adelante

-LO HEROES DE CHINA!-

como si esto fuera una señal para mi (y lo fue) le indique a mi caballo que siguiera con paso veloz hacia donde se emitio aquel grito, este me entendia tan bien que ni siquiera tuve que dirigirlo por que este lo hizo por mi.

La velocidad a la que habiamos llegado fue tan rapida que incluso no me hubiera extrañado que mis heridas se hubieran abierto, el cabalgar de manera tan inconsciente era algo que mi cuerpo resentia pero mi alma ignoraba.

apenas llegamos al lugar donde la gente gritaba de emocion visualice la espalda de los que eran mi escuadron, visualice a la chica de pelo castaño la cual aunque me diera la espalda despedia un aura que solo se podia describir como negativa

-Kayocchin!- grite aunque dudaba que escuchara mi grito desde atras considerando los miles de gritos que habia a su alrededor

mi sorpresa se dejo ver en el momento en que el cuerpo de esta se tenso por completo, esta lentamente miro a sus espaldas como si algo le dijera que lo hiciera, y entonces por fin la pude ver, pude ver sus ojos purpuras directamente los cuales contenian incredulidad al verme

-R-Rin?!- fue lo que salio de su boca a primera instancia. casi a la vez que esas palabras salieron de sus labios alcance a mi escuadron

-RIN!- gritaron tres chicos emocionados a mis espaldas

simplemente sonrei con cierto sentimiento de familiaridad -Hey chicos!- les di un leve saludo

-Que haces aqui Hoshizora?!- pregunto Hanayo que habia retomado su actitud de capitana pues hace un momento la habia tomado por sorpresa -Te di una orden directa hace unas horas-

-Si, pero considerando que eran una orden muy estupida decidi ignorarla- esto solo hizo fruncir el ceño a la chica -Pero el punto es que aunque quiero hablar contigo, no vine por eso, Shan Yuu esta vivo!-

la chica mantuvo su mirada en mi como si intentara digerir lo que le acababa de decir, esta lo penso unos momento para luego soltar un sonido de burla -Si claro, me lo dice el chico que... ah, no, es cierto, eres una chica que fingio ser un chico durante meses, ademas, vimos como el y todo su ejercito fueron arrastrados por el hielo hasta el fondo del lago, tu mejor que nadie deberias de saber eso-

la mire con algo de molestia -Enserio no me crees?- pregunte pero su mirada me respondio sin que nisiquiera tuviera que abrir la boca -Hanayo, no estaria aqui con una historia falsa, por que lo haria?! yo los vi salir del lago hace unas horas! es cuestion de tiempo para que lleguen aqui si encuentran una forma en la cual transportarse. creeme por favor Kayocchin!-

Mi tono fue de suplica por lo que este capto la atencion de la chica pues por un momento me dejo de mirar friamente, pero solo eso fue, un momento, por que casi de inmediato esa mirada volvio -Esta bien, te creo... puede que seas una mentirosa, pero no eres una mentirosa que me diria tales cosas solo por que si-

ante este comentario simplemente sonrei con alegria -entonces si me crees?!- la chica asintio con pesadez aunque aun con un gesto frio

-Lo hago, pero como te dije hace unas horas Hoshizora, tu ya no eres parte del ejercito por lo que tu no puedes participar en esto, nosotros nos encargaremos de proteger a la gente del lugar e inclusive al emperador-

-Espera! me estas dejando fuera de esto?!-

-Que yo sepa nunca estuviste dentro, siempre mentiste por lo que nunca fuiste parte de este escuadron-

Como hace unas horas mi cuerpo empezaba a hervir por la rabia de ser criticada y menos preciada de esta manera, pero por suerte esto no duro mucho pues casi de inmediato una voz se alzo

-Sabe capitana?- esta voz se escucho a nuestras espaldas y para mi sorpresa tanto para la de Hanayo todo el escuadron habia parado abruptamente en medio de la calle -Creo que usted esta siendo egoista con sus propios sentimientos, esta nublando su propio juicio-

Hanayo miro con algo de incredulidad la escena -No estoy para nada cegada

-Rin es una gran guerrera- apoyo otro chico -Sea hombre o mujer no implica que sea alguien de poco valor como usted nos lo quiere hacer ver, es mas, creo que tiene tanto valor como guerrera y persona que no me molestaria seguirla-

Esta Ultima oracion llamo la atencion de Hanayo como la mia de una manera sin precedentes, ambas abrimos los ojos con sorpresa y estupefactas viendo como las cosas se estabam tornando

-A mi tampoco me importaria-

-Ni a mi-

-Es la mas valiente de todas-

todos en el escuadron alzaron su voz haciendo que nos quedaramos estupefactas pues todos ya habian hablado, sonreian divertidos mientras dirigian su mirada hacia mi.

-Capitana Hoshizora!- gritaron todos en unisonido llevandome a simplemente dudar si lo que estaba viviendo era cierto o no, pues de no serlo tendria mas sentido que en este mismo momento

El gesto frio de Hanayo se desvanecio por completo dejando a uno anonadado en su lugar. por mi parte me di cuenta de que ahora no estaba sola, de que podia hacer que esto funcionara, que podia parar a la legion, detener la guerra de una vez por todas.

Mire a la castaña la cual me veia con un gesto neutro

-Kayocchin...- la mire con determinacion aunque con algo tristeza -Hare esto contigo o sin ti... asi que, me ayudaras?-

la chica no respondio pues esta me miraba fijamente como si estuviera en un shock demasiado largo. hice una mueca de decepcion y mordi mi labio inferior con algo de fuerza. les di a todos la indicacion de que me siguieran pero Hanayo se quedo ahi en medio de la calle como si su alma hubiera abandonado su cuerpo, esto era tan inusual que ni siquiera lo habia digerido del todo, pero mi cuerpo reacciono por instinto tomando el mando de los soldados que estaban ahora a mi disposcion.

los dirigi lo mas rapido que pude hacia el centro de la ciudad, el mismo palacio imperial, pero para cuando llegamos ya era demasiado tarde

los gritos eran recurrentes, la gente estaba en panico y se movia por doquier. al principio la razon no fue evidente pero no pasaron ni 3 segundos para cuando me di cuenta de algo

-China se inclinara ante nosotros!-

el tiempo que habia durado en ubicar a mi escuadron y convencerlos de la amenaza habia sido demasiado por lo que el mundo no nos favorecio esta vez

Shan yuu y su gente habian tomado el palacio incluso antes de que llegaramos, estos habian cerrado la puerta principal mientras que ellos miraban desde lo alto en el balcon del palacio, el hombre se veia divertido cosa que no me hizo nada de gracia, entre en cuenta de que habiamos llegado tarde, por lo que la opcion de resguardar al emperador ya no lo era, era una mision.

al principio lo pense detenidamente, que seria lo que podria dejarnos entrar a aquella fortaleza? no fue mucho tiempo que lo tuve que pensar pues que digamos la gente estaba tan en panico que para cuando me di cuenta varios locales habian sido abandonados por sus dueños, entre uno de esos visualice uno que seria un local de vestidos

-Escuchenme!- grite a lo alto mientras que mi escuadron me prestaba toda la atencion del mundo -Somos por lo menos 15 personas, necesitare que nos dividamos, 7 de nosotros cuidaran la entrada trasera mientras que otros 4 la entrada principal, esto es por si deciden escapar.-

-Que hay de los restantes?- pregunto Rioka algo confundido

-Atacaremos desde adentro e intentaremos acabar con esto lo mas rapido posible- dije mientras veia a mis amigos con cierta sonrisa gatuna -Por cierto... que talla de vestido usan?-

La pregunta les extraño de una manera que sus rostros no fueron capaces de reflejar esto del todo, pero creo que despues de ponerse los vestidos como se los ordene su confusion paso a ser una mueca de molestia, al igual yo termine por usar un vestido, este era tan largo que llegaba hasta mis pies, las mangas eran largas por lo que sobraba una gran cantidad, el color de este era de color anaranjado como mi cabello, literalmente del mismo tono pero con un lazo negro en la cintura

-Tomen sus armas y vamos- dije con una sonrisa a lo que los chicos con un gesto avergonzado asintieron pero con pesadez

llegamos directamente a los pilares a los laterales de la entrada, todos desatamos el lazo de nuestra cintura y poco despues de eso lo pusimos por detras del pilar y acto siguiente subimos rapidamente sin dudarlo un solo momento

llegamos hasta la parte superior del palacio por lo que entramos en este, fuimos con cuidado por los pasillos para evitar ser emboscados, pero creo que todo esto salio al reves

al dar vuelta en un pasillo dos de los pocos hombres de Shan yuu nos visualizaron, al principio dudaron si atacarnos pero casi de inmediato esta duda desaparecio de sus rostros pues se abalanzaron contra nosotros, no teniamos nuestras armas por lo que los chicos palidecieron al ver que ellos empuñaban una espada

Pero a mi no me intimidaron en lo mas minimo, corri hacia ellos y con un rapido movimiento me barri por el suelo pasando por debajo de ellos, estos al darse cuenta se voltearon con la intencion de acertar un golpe pero esto no se vio posible pues con fuerza golpee la entre pierna de uno de ellos con toda mi fuerza haciendolo retorcerse de dolor, por el otro lado el otro sujeto fue detenido por los chicos los cuales aprovechando mi distraccion lo desarmaron, derribaron y noquearon.

sonrei de nueva cuenta, pero entonces llego el momento en que todo se volvio de color oscuro, encontramos mas soldados, estos vigilando la puerta del palacio imperial , en ese momento desenfunde la arma que tenia oculta en mi vestido, la espada que Hanayo me habia dado hace poco tiempo. mire con algo de molestia y preocupada el como lograriamos acabar con los soldados pues pareciera que consiguio mas personal

-Rin- un chico murmuro a mi lado -Te daremos una apertura, ve y salva al emperador-

-Estaran bien?- pregunte con la vista atenta en los enemigos

-Lo estaremos-

la pelea comenzo de una manera feroz, el chillido del metal era algo que reinaba en el silencio, los golpes, los gritos e incluso algunos gritos de dolor, todo esto pasaba en este lugar, pero yo no me detuve, lo ignore. entre rapidamente al balcon donde estaba el emperador, este estaba acompañado de el criminal mas buscado de toda china

el hombre me vio con molestia, pero esto solo fue por un momento al darse cuenta de a que se enfrentaba -Una mujer?- pregunto con gracia mientras yo no vacile ni un solo momento -Sabes sostener una espada... vaya sorpresa-

-Se mas que sostenerla- lance una estocada contra el hombre, esta lo tomo por sorpresa por lo que se movio con algo de dificultad

al darse cuenta del ataque el hombre intento acabar conmigo de un solo golpe pues desenfundo su arma y rapidamente me ataco

esquive su ataque como si nada hubiera sido para luego ponerme en defensa de nueva cuenta, este por fin se habia puesto en guardia pues el haberme subestimado hace un momento casi le costaba la vida

-Vaya niña... sabes pelear- dijo con un tono de burla -Sabes? eso es algo raro, pero no eres rival para mi, te hare pedazos-

-Je- rei entre dientes -Pero si yo acabe con todo tu ejercito, creo que uno mas no es mucho trabajo-

el hombre me miro con una sorpresa que no pude ni siquiera describir pues este me miro atentamente como si fuera incapaz de separar su vista de mi. entonces me di cuenta de que probablemente lo habia arruinado pues su mueca cambio a una de molestia y considerando el aspecto que tenia su expresion era aterradora

-Tu eres ese chiquillo!- dijo con molestia la cual solo me hizo ponerme alerta pues un ataque estaba proximo -Sabes lo que me costaste?!-

como lo habia predicho este lanzo un ataque contra mi con su espada por lo que pude reaccionar parando la agresion, pero para mi sorpresa esto significo una carga sumamente pesada para mi pues senti como si una roca gigantesca hubiera golpeado contra mi espada, el hombre tenia una fuerza abrumadora

desvie su arma y sabiendo que si alargaba la batalla perderia ataque como pude intentando acestar un golpe pero aun apesar del tamaño que tenia el sujeto mi golpe no impacto con el, pero este como contrataque dio una patada justo en mi estomago la cual llego de lleno haciendome perder aire y por ende soltar mi espada por un leve momento. me puse de rodillas mientras sostuve mi estomago con dolor

-Hasta aqui llegaste maldita!- grito el hombre con furia entonces levanto su espada para intentar darme el golpe final pero para cuando este lo intento mi vestido fue jalado de golpe desde adentro

-Rin corre!- grito Nico que por primera vez salia en publico, esta me habia quitado de la trayectoria de su espada, esta literalmente intento ir contra el hombre, pero este simplemente creyendo que era una especie de insecto con un golpe la mando directamente al suelo

- Nico!- Negue con un gesto de molestia y ya recuperada de el dolor levante la espada del suelo y arremeti contra el hombre. mi primer golpe fue insuficiente por lo que este me repelio como si de nada se tratara, el ataco y yo esquive con dificultad para de inmediato intentar impactarlo con otro golpe, pero este lo predijo y lo repelio de nueva cuenta desarmandome pues mi espada salio disparada de mi mano cayendo de lleno en el suelo

entonces el hombre alzo su arma de nuevo pero esta vez era diferente, no tenia como defenderme y menos aun, no tenia como esquivarlo... ese tajo seria mi...

-Que crees que le intentas hacer a mi subordinada?- el choque de espadas resono de nueva cuenta, pero esta vez yo no era la que provocaba dicho choque... delante de mi se habia posicionado una castaña, esta con su espada de bronce la cual habia visto hace unas horas, la castaña parecia tener problemas con la fuerza del hombre, pero esta sonreia nerviosamente -O mejor dicho...- esta con una patada lo hizo retroceder unos pasos -Que crees que le haces a mi amiga?-

-Kayocchin!- dije sorprendida de su presencia -Viniste!

esta me miro con una sonrisa -Claro que lo haria... no te dejare morir nunca Rin-chan, me lo prometiste asi que cumplelo-

ante las palabras de la chica solo sonrei mientras que tomaba mi espada del suelo -En ese caso- me puse en guardia -Acabemos con este tipo Nya-

ambas asentimos mientras nos poniamos en guardia, el hombre al igual tomo su postura de pelea, tanto Hanayo como nos lanzamos contra el hombre de una manera agresiva, la primera en lograr atacar fui yo, pero para cuando lance un tajo el sujeto lo recibio con su arma y me hizo a un lado un momento para detener el de Hanayo que ataco justo despues de mi.

La batalla fue feroz, tanto la castaña como yo nos lanzabamos contra el intentando acabarlo pero el sujeto era bueno, cada vez que lo atacabamos este respondia en sincronia perfecta causando que no pudieramos coordinarnos del todo, pero el hombre se veia en apuros pues su gesto reflejaba esto. el intercambio de ataques se alargo por poco tiempo mas pues para cuando este intento lanzarnos un ataque ya desesperado por no poder seguirnos el ritmo, fue su perdicion.

detuve su golpe con mi espada mientras que mi amiga pateaba la mano del hombre desarmandolo de golpe pues la espada habia salido volando, acto siguiente intente lanzar otro ataque considerando que estaba desarmado pero este lo detuvo con sus manos desnudas, le corte un par de dedos, pero fue capaz de detenerlo, luego de eso con un fuerte golpe en el rostrro este me aparto de mi arma haciendola suya, la tomo entre sus manos y con un fuerte golpe desarmo a la castaña, esto nos dejo a ambas desarmadas.

-Malditas niñas! aprederan su lugar en este mundo- alzo su espada contra la castaña la cual palidecio -Ustedes no son guerreras y jamas lo seran!- este intento lanzar un ataque definitivo a mi amiga, pero no lo permiti, me abalance contra el de una manera peligrosa y lo embesti contra el barandal del balcon, este al ser de madera termino por romperse y por ende dejandonos en una caida libre

por un momento pense que esa caida seria mi fin, que todo se acabo, pero gracias a mis reflejos fui capaz de tomarme del borde del balcon evitando una caida de 15 metros la cual me mataria, pero para cuando me di cuenta senti como mi peso se cuatriplicaba bajo mi, este peso fue tanto que mi brazo empezo a sufrir, como si se fuera a romper, entonces mire a mis pies donde de uno de estos se sostenia el hombre evitando la caida

-Sueltame!- grite desesperada intentando patearlo con mi otro pie

-No morire aqui! no ante unas niñas!-

-Entonces que te parece contra un espiritu?!- de la nada vi como una pelinegra de tamaño minuatura volaba directamente hacia el hombre con una molestia en su rostro, esta apenas llego con el sujeto con bastante impulso, lo golpeo en el rostro de una manera atroz, esta accion fue suficiente para que el hombre terminara por soltar mi pierna... al soltarla este cayo desde el balcon en una altura que no seria capaz de sobrevivir y al mirar hacia abajo confirme esto ultimo... una silueta en el suelo despedia un liquido rojo el cual se deslizaba a su alrededor

despues de esto sonrei por inercia diciendo que todo se habia acabado, pero para cuando me di cuenta un dolor recorrio mi cuerpo de una manera inhumana, este provenia de mi brazo con el cual me sostenia del borde para evitar caer, intente levantarme para poder ser capaz de subir, pero me di cuenta de que esto era imposible... entre en la cuenta de que mi brazo estaba dislocado

"NO, NO! necesito subir! no puedo rendirme, morire si me suelt.. AGH!" mis pensamientos fueron invadidos por el dolor, el dolor que mi cuerpo tenia era horrible, tanto que este se filtro por cada nervio de mi ser... entonces fue cuando supe que no podria sostener mas...

involuntariamente mis dedos aflojaron el agarre mientras yo veia esto en camara lenta y con una mirada de horror...

Pero entonces senti como alguien sostuvo mi muñeca, esto me sorprendio por la rapidez del movimiento

-Ni se te ocurra morir!- dijo la castaña mientras esta sostenia mi brazo impidiendo caer -Dijiste que nunca moririas! asi que sube!-

suspire pesadamente con un gesto de molestia en mi rostro, tanto papeleo era agotador, estaba cansada, estaba algo molesta por el como habian terminado las cosas, sentia que todo era vacio y sin sentimiento alguno

2 años han pasado desde ese dia, no puedo quitarme de la cabeza que debia hacer algo mas que solo quedarme aqui, su sonrisa fue hermosa el dia que le reconocieron como una heroina a nivel nacional

En ese momento cuando ella nego la oferta de ser una capitana o consejal del emperador, me miro antes de irse, esta hizo una mueca de tristeza pero sonrio, no dijo ni una sola palabra mientras se retiraba pues su mirada lo habia dicho todo. se despidio de sus amigos, agradecio las ofrendas del emperador una vez mas y entonces partio.

La chica era algo ingenua, digo, yo tambien lo soy, claro que lo soy. Pero ella era ingenua en su manera de pensar, ella habia arruinado las cosas conmigo, si bien era cierto en alguna parte de la historia no significaba que tenia que irse, las cosas nunca se aclararon entre ella y yo, por lo que el hecho de verla partir sin decir ni una sola palabra me rompio el corazon.

desde que la guerra acabo fui ascendida a una consejera del emperador... el trabajo era bien recibido para mi pues que digamos esto ayudaba a la gente a mejorar en cuestiones economicas o mejor aun de vivienda, aun desde un asiento trabajando en el papeleo, podia ayudar gente. Pero no lo podia negar

"Hey rintou! deja de intentar monopolizar a la capitana! nosotros tenemos asuntos oficiales que atender no como tu que solo te la pasas holgazaneando"

"No seas molesto Nya"

"Hide a estado asi desde que lo rechazo la capitana"

"de que te quejas urahara? el desde un principio es un idiota"

No lo podia negar... extrañaba el campo aunque este pareciera haber desaparecido justo ayer, cada uno de mis subordinados tomo su propio camino, supe que algunos de ellos se cazaron, pero nunca volvi a saber de ella... nunca

Entonces me decidi, las siguientes semanas trabaje sin descanso alguno, sin un solo minuto para poder descansar con un solo proposito, terminar mi trabajo por adelantado y tener un poco de tiempo libre. Hecho esto llego el dia en el que pude partir, el emperador me dijo que me tomara mi tiempo y por primera vez en mi vida acepte su consejo

Era plena primavera, las flores crecian rapidamente y se veian en su mayor punto de hermosura, este pensamiento fue bastante reconfortante pues el viaje se encontro lleno de flores por todos lados por lo que ninguna parte del trayecto fue aburrida, viaje una semana entera a caballo hasta que por fin llegue a ese pueblo, un pueblo que solo conocia gracias a los informes que habia leido de ella

al adentrarme en el pueblo no pude evitar notar la mirada de varias personas al verme pues al igual que la peli naranja, yo era alguien demasiado reconocida en el pais, fui en caballo un tiempo mas cruzando el pueblo hasta que por fin llegue al frente de la casa que queria

"Familia Hoshizora"

trague pesado y toque la puerta con algo de timidez pues no sabia el como reaccionaria, habia venido a verla despues de varios años que pasaron, no sabia como verla, no sabia el como lo tomaria, se enojaria? seria incomodo?... o tal vez... se alegraria de verme?

entre mis pensamientos la puerta principal se abrio, esto me tomo por sorpresa pues estaba metida en mis pensamientos, pero entonces me di cuenta de que una mujer habia abierto la puerta, por un momento dude si era ella, pero entonces me di cuenta de que no lo era, la mujer era parecida pero tenia un pelo castaño a diferencia de la chica que buscaba

-Buenas tardes- saludo la mujer -Se te ofrece algo?-

-E-Em...si, b-buscaba a alguien- dije tontamente -E-Esta es la casa de los Hoshizora, cierto?-

la mujer parecio mirarme con cierta gracia en su rostro por la pregunta tan tonta que hice considerando que el letrero de madera de la entrada lo decia

-A quien buscas?- pregunto divertida la mujer

-Busco a R-Rin hoshizora- la mujer al escuchar ese nombre abrio los ojos sorprendida -P-Puede decirle que la busca Hanayo Koizumi?-

-Espera! Tu eres Koizumi-san?! la capitana que entreno a mi hija?!- ante la respuesta asenti con algo de duda -No esperaba que alguien como tu viniera a buscar a mi pequeña hasta aqui, mi marido estaria contento de conocerte, vaya, cuanto has crecido

-Conocer a quien cariño?- una segunda voz se escucho detras de la mujer por lo que esta se hizo a un lado para dejarme ver a un hombre de cabellera anaranjada pero esta con bastantes canas colandose entre esta, este al salir le tomo un momento visualizarme pero cuando lo hizo abrio los ojos sorprendido -Hanayo-chan? eres tu?

-Si?- dije mas como pregunta que como respuesta por la forma en la que me hablo el hombre y por la forma en la que hablo de mi la mujer

Acto siguiente estos me invitaron a pasar por lo que yo con algo de duda acepte, fuimos a la sala de estar la cual era grande como la de mi casa natal, mire con algo de duda todo mientras que el hombre delante de mi me veia atentamente

-D-Disculpe- murmure incomoda -No es que me moleste o que quiera ser grosera, pero necesito ver a su hija-

-Jaja, no puedo creer como el destino nos jugo esta pasada, yo siempre estuve asustado de que Rin fuera atrapada por el ejercito cuando hizo esa locura, pero que te encontrara ahi fue algo inesperado, eso me hizo sentir mas tranquilo- este suspiro pero esta vez con algo de pesar -Supongo que terminaste en el ejercito despues de lo que paso con tus padres- este comentario solo me hizo desviar la mirada con algo de tristeza -Mi mas grande pesame-

Negue un par de veces -No... esta bien- sonrei tiernamente -Estan en un lugar mejor... usted conocio a mis padres?-

-Que si los conoci? tu padre fue mi mejor amigo durante toda nuestra infancia, pasamos cada momento juntos hasta que tuvimos que contraer matrimonio. entonces nos separamos

de pronto la mujer de pelo castaño llego, esta nos sirvio una taza de té tanto a mi como a su esposo la cual fue bien recibida por mi, entonces mire a la mujer la cual tambien parecia tener una pequeña imagen en un retrato

-Me sorprendio mucho verte pequeña Hanayo- esta extendio dicho retrato hacia mi

Por un momento el aire se escapo de mis pulmones mientras que mi boca se quedaba inmovil

en el retrato habian dos siluetas las cuales eran las protagonistas de dicha imagen, pero esto era tan raro, no podia recordar esto... aunque... no me extrañaba...

En la imagen estaba dos chicas, estas jugando con una sonrisa en el pastizal, ambas con una sonrisa o algo asi, una pequeña de pelo naranja sostenia un gusano enfrente de una castaña de ojos purpuras tan pequeña la cual se veia asustada, esas dos niñas parecian tener 4 o 5 años a lo mucho. esas eran...

-Soy... yo?- pregunte casi estupefacta

el hombre sonrio -Hace años nuestras familias eran muy unidas, creo que eramos tan unidas que pareciamos ser solo una mas que dos separadas, mi hija y tu eran mejores amigas cuando eran unas pequeñas... pero por tu rostro veo que no recuerdas eso.- negue con cierta verguenza -No me extraña, eran muy jovenes, pero siguiendo con el tema... nuestras familias eran unidas, pero entonces llego el dia que tu padre le entro cierta molestia, el se sentia tan molesto por el hecho de como era la desigualdad que llego por mudarse de pueblo, al que se mudo era tan chico que no tuvo miedo de que lo mismo pasara, el te quiso educar a su manera y por ende perdimos contacto-

Yo habia conocido a Rin cuando fue una niña? lo habia hecho?

-Quiero ver a Rin-chan, por favor-

el hombre se vio sorprendido ante mis palabras pero entonces el gesto de este cambio a uno de decepcion -No veo a mi hija desde hace casi 2 años-

estas palabras me hicieron abrir los ojos -QUE?! como que no ha visto a Rin en 2 años?! ella debio de regresar aqui cuando la guerra acabo-

-Si, lo hizo, pero solo se quedo 2 dias, luego de eso partio- el hombre sonrio divertido -Al parecer el conocerte le conecto un fusible en la cabeza, esa ideologia que tenia tu padre paso a ser tuya, pero ahora paso a ser de mi hija-

-Esta diciendo que ella, se fue? -

-Rin dijo que nos amaba.- la mujer hablo -Pero dijo que jamas volveria a estar en este pueblo, que tenia que buscar su manera de vivir, que se lo prometio a alguien.-

-Enserio la seguiras buscando?- pregunto una voz entre mi ropa -Llevamos dos meses viajando a la deriva por pueblos que ni siquiera estan en el mapa

-Debo encontrarla, no puedo parar hasta que la haya visto una vez mas-

Desde hace 2 meses como decia la voz de la persona que me acompañaba, habia salido en busca de una persona la cual necesitaba ver. pero como de costumbre esta era buena evitando que la gente descubriera cosas, por lo que su paradero era un completo misterio.

llegue a un pueblo mas del monton, pregunte por todos lados con la idea de que alguien supiera de una chica con los rasgos de los que le hablaba, pero todos me negaron al momento de escuchar el nombre Hoshizora. Me rendi de nueva cuenta en este pueblo como en muchos mas, pero en esta ocasion tenia que parar, ate a mi caballo afuera de un bar en el cual me adentre con algo de pesadez, ordene de comer, disfrute de comida tranquilamente, claro exceptuando la usual golpiza que terminaba dandole a los hombres que se me insinuaban o que me criticaban.

-Disculpa- le hable al cantinero el cual me vio con atencion -Tiene alguna idea de donde puedo encontrar alimento para caballo?- pregunte viendo que se me habia acabado

-Si, a las afueras de este pueblo hacia el oeste a no mas de una hora de aqui hay un pueblo diminuto, este vende cultivos a muy bien precio, ellos se dedican solo a ello-

Despues de recibir la informacion simplemente termine por agradecerle la comida e informacion para despues partir

Me preguntaba si este viaje no era en vano, tal vez mi amiga tenia razon, no podia seguir con esta busqueda, era algo que no daria resultado, Ella podria estar en cualquier lugar del pais mientras que yo jamas la encontraria... tal vez era momento de darme por vencida

Llegue al pueblo con algo de pesadez, este pueblo era tan pequeño y animado que era algo nostalgico al lugar donde me crie, sonrei al ver como los niños jugaban en los pastizales.

pregunte a un par de hombres el donde encontrar cultivos para mi caballo, ellos me indicaron que seria en el local que estaba al final del pueblo, agradeciendo de nueva cuenta me dirigi hacia este lugar, entonces fue cuando me di cuenta de como era este, una cabaña de madera donde era donde atendian, tras de esta un sin fin de cultivo y aun mas atras habia lo que parecia una casa, esta no muy grande pero tampoco muy pequeña, suponia que era del dueño de este cultivo

Iba a entrar a la cabaña donde deberian de vender lo que buscaba pero antes paso algo

-Entonces vamos por las espadas de madera jeje!-

-Menos mal que One-san tiene tiempo-

-Si! por fin lecciones, creo que ha pasado una semana desde la ultima vez que nos enseño-

tres infantes salieron de la cabaña donde yo hace un momento iba a entrar, estos emocionado y mencionando algo sobre lecciones de espada lo cual llamo mi atencion pero lo pase por alto

Lecciones de espada... eh?

"Levanta mas tu arma"

"E-Espera Nya... no puedo mas"

Eso suena divertido para mi

entonces fue cuando entre a la cabaña con algo de pesadez por esos recuerdos tan dolorosos pero a la vez hermosos, abri la puerta de la cabaña haciendo sonar una campana que acompañaba dicha accion

-Escondete!- solo escuche un leve murmullo mientras entraba

-Buenas tardes, busco comida para mi caballo, tendra algo?- pregunte

entonces visualice a la persona que atendia el puesto, esta me daba la espalda acomodando algunas cosas en los estantes -Voy, deme un momento por favor- esta logro acomodar por ultimo un costal de contenido dudoso en uno de los estantes y acto siguiente suspiro mas aliviada, entonces ella volteo para sonreir cordialmente -Bien, ahora ya, que era lo que necesitaba Nya?-

Mi boca se quedo abierta, mis ojos reflejaban sorpresa de una manera que no se podia describir, mientras que en la comisura de mis ojos las lagrimas se empezaban a acumular, la persona que atendia era una chica de pelo Anaranjado, esta tenia una playera color gris, estaba completamente sucia de polvo, probablemente por el trabajar con cultuvos, su pelo estaba atado en una coleta baja aunque su pelo seguia siendo corto.

-Rin...-

esta al escuchar su nombre abrio sus ojos para verme de frente cosa que la hizo tener un gesto tan sorprendido como el mio

-Kayocchin?!-

de pronto paso lo que se podria esperar de la persona que siempre me acompañaba, esta salio de mi ropa a una velocidad luz para de inmediato ponerse enfrente de Rin, ella era tan pequeña como un pequeño hamster

-ERES ESTUPIDA?! te hemos estado buscando por todo el puto continente Rin! cuando Hanayo te entrenaba creia que eras cabeza dura pero esto es cruzar la Linea!-

-Maki-chan!- le reprendi a mi amiga la cual me miro -Dejala en paz-

Rin se vio sorprendida por la pelirroja minutaura -Un espiritu guardian?!-

-La mejor de mi clase!- dijo con el ego inflado mi amiga, pero entonces algo que no esperaba paso

-La mejor de tu que?!- una peli negra slaio de la ropa de Rin haciendo que me sorprendiera de varias maneras -La mejor soy yo maldito pelo de tomate!

-Nico-chan!-

-Entonces vives en este pueblo desde hace 2 años?- pregunte a la chica con la cual caminaba por lo pastizales, esta asintio con una mueca algo incomoda

-Se podria decir que si- contesto mientras se encogia de hombros -Pero que haces aqui Kayocchin? crei que ahora mismo estarias entrenando mas reclutas-

-Sobre eso, me ascendieron, ahora soy una consejera del emperador- la mire con algo de gracia -Pero al parecer tu me ganaste, de heroina de china a una agricultora... vaya cosa eh? incluso por lo que se, ya no usas el apellido Hoshizora-

la chica se sonrojo un poco -No, hace tiempo que lo deje, aqui no lo necesito, la gente es feliz aqui, los niños son tiernos, los adultos agradables y los ancianos son muy comprensivos... pero como la vida no regala nada de gratis aprendi a cultivas Nya- contesto con cierta sonrisa -Te va mejor que a mi no es asi?-

-C-Creo- murmure mientras veia a la chica la cual caminaba lentamente, era increible... habia cambiado tanto pero a la vez parecia no haber cambiado en ni un solo aspecto, su cabello aun estando sucio parecia mas lindo, sus facciones habian pasado a ser mas femeninas, incluso mas de lo que ya eran (cosa por la cual me burle de ella cuando fingia ser un hombre), su estatura era un poco mayor que la mia, cosa que antes no era asi y por ultimo, tanto su mirada como expresiones parecian mas maduras pero a la vez infantiles

-No sabia que tenias un espiritu guardian- comento la chica refiriendose a Maki-chan

-Ella me acompaña desde lo que paso en mi pueblo, incluso estuvo ahi cuando tu y yo entrenabamos o comiamos, me sorprende que tu tambien tengas uno-

esta ladeo la cabeza con un gesto sombrio -Mas que un espiritu guardian es mas una compañera abusiva-

la platica siguio por un rato, nuestras platicas eran algo largas pero a la vez eran algo distantes pues ninguna de las dos decia nada de lo que habia pasado hace 2 años, esto por miedo a que la otra reaccionara mal ante el tema

-Viniste por trabajo al pueblo cerca de aqui?- pregunto la chica

tome unos segundos en silencio para luego negar -No fue por trabajo, vine por que queria verte- sonrei como pude -Creo que muchas cosas no quedaron en claro hace años cuando terminamos la guerra-

-No hay nada que aclarar- contesto de inmediato la chica con la mirada perdida en el horizonte -Lo arruine lo se

-Me lastimaste, pero ni siquiera me pediste una disculpa... por que?-

-Por que me hubieras disculpado y eso solo me hubiera hecho sentir peor, no seria capaz de hablar contigo de nuevo si disculpabas algo como eso-

la mire con cierta molestia -Sabes? eres algo egoista, Rin-chan, yo te amaba y te fuiste sin decir ni una sola palabra -

esta se movio algo incomoda -Lamento eso-

-Pedire la renuncia de mi lugar en el consejo y vendre a este pueblo a vivir...- mire detenidamente e lugar, el medio ambiente donde las flores reinaban -Es un hermoso lugar

-EH?!- esto tomo por sorpresa a la chica -Por que harias algo como eso?!-

-Por que te amo desde que te conoci, por que nos conocemos desde que nuestras existencias recien empezaban, por que aunque me mentiste siempre fuiste honesta a tu manera conmigo, por que hayas sido un hombre o una mujer no me importa, yo me habia enamorado de ti- hable con un sentimiento de nostalgia en mi voz -Por que aunque yo siempre fui mala contigo, tu fuiste la unica persona que se preocupo por mi, me di cuenta hace apenas un mes... me pregunte, por que no puedo dejar de buscarla? la respuesta fue simple despues de todo... por que yo te amo Rin-chan... por que te amo aun despues de que me mintieras, por que te amo como eres, como una mujer, asi que de ahora en adelante, dejame vivir en tu mundo, dejame volver a tenerte a mi lado y dejame amarte una vez mas-

-Kayocchin...-

-Esta vez no bajo las reglas del mundo, esta vez bajo nuestras propias reglas...

-Esta vez no como Rintou... si no como Rin Hoshizora..

Bueno gente, honestamente este capitulo se me hizo demasiado dificil de escribir por el hecho de que la mayoria de lo que escribira termino por destruir la escensia de mulan, esto fue lo que mas me llego a convencer, por ende si te gusto te invito a dejar tu review, si no, solo agradecer que hayan leido la historia, creo que este es el final que mas problemas me ha dado

Hasta la proxima nwn