Trululululu…. ¿Me van a asesinar por la tardanza? Espero que no, nos quedamos sin futuro si me asesinan xD, de verdad agradezco de todo corazón cada uno de sus reviews, les quiero montones, así que voy a esforzarme por actualizar más pronto, pero estaba en exámenes, mala excusa pero es verdadera…. Aquí les dejo, ojala les guste… ¡BESOS!
-Vamos a estar bien- Thalía sonrió, a pesar de que estaba temblando, no estaba haciendo frío pero los nervios la traían de cabeza, había pasado toda la mañana haciendo su equipaje y tratando con Afrodita para que no le tirara a la basura más de un cuarto de su ropa, al fin había conseguido quedarse con todos sus jeans rotos y sus camisetas de bandas de rock y typos ofensivos.
-No te preocupes, no hay de qué- A su izquierda, Nico trataba de tranquilizarla a ella y a sí mismo, pues él también estaba aterrado, su rostro, usualmente de un tono oliváceo estaba ahora tan blanco como el de su prima y el chico se aferró a la mano de ella- No te preocupes, Thals.
-Por lo menos estamos juntos- Apoyó Percy, aunque él tampoco lucía muy bien, estaba pálido y parecía listo para vomitar en cualquier momento, Thalía le apretó la mano con fuerza al sentir el pulso del chico en la suya, parecía que su corazón quería correr una maratón pero en la dirección contraria- ¿Listos?
Los tres se miraron unos a los otros y luego de un minuto de duda los tres asintieron, Percy tomó un profundo respiro antes de dar el primer paso, estaban encima de una colina mirando los lindes del campamento, estaban a simples metros de una nueva vida, y estaban a punto de darle inicio. Las despedidas en el Olimpo habían sido difíciles, los dioses se habían acostumbrado demasiado a ellos y dejarlos ir había sido una tortura, los tres habían hecho diferentes promesas, entre ellas la de no dejar que nadie supiera quienes eran, los reclamarían un tiempo después de que se acoplaran, y tenían que pretender que no conocían a Dionisio, también debían fingir que habían estado huyendo en el mundo mortal, pero lo más importante había sido no olvidar nunca quienes eran, ni dejar que los demás los pusieran en menos.
Quirón los estaba esperando en la entrada, los campistas cuyos padres mortales sabían sobre su otro lado de la familia estaban acostumbrados al protocolo, enviar a los chicos allí no era nada nuevo, pero recibir tres semidioses de una sola vez sí que era extraño, aunque claro, con su historia la mayoría podría relacionarse. El centauro les dio una mirada simpática, y se inclinó al saludarlos, un hábito que había recogido con los años que había tratado con ellos.
-No hagas eso, no hay necesidad- Thalía casi parecía insultada por el gesto, odiaba cuando los demás les hacían ovaciones, y aunque ella y Nico se habían acostumbrado un poco, por la forma en que Percy casi le aplasta los dedos recordó que su primo totalmente detestaba que lo trataran diferente- Ahora somos simples campistas, señor Quirón.
-Lo siento, bienvenidos al campamento- La palabra "señor" era algo extraño de escuchar en boca de Thalía, así que el centauro disfrutó del momento y le sonrió a los chicos- Los llevaré a la casa grande para que tengan un momento con el señor D y les explique cómo funcionan las cosas, luego… ya veremos.
-¿Ya veremos? Perfecto- Comentó Percy con un poco de su habitual sarcasmo, cosa que hizo que los otros dos se relajaran notablemente, empezaron a caminar detrás de Quirón, observando cómo la mayoría de los chicos los ignoraban y otros les lanzaban miradas discretas- Es más bonito de lo que recuerdo.
El campamento era grande y habían varias cosas interesantes que hacer, a Nico casi se le cae la quijada cuando pasaron frente a la pared de lava, allí habían varios campistas tratando de escalar sin resultar con quemaduras graves, luego estaba el campo de fresas, donde Thalía reconoció a uno de los gemelos que fueron a la visita, Pollux si su intuición no le jugaba trucos, habían chicos corriendo de aquí para allá y sátiros, hombres mitad cabra, había también un campo de tiro, donde seguramente habían varios hijos de Apolo y a juzgar por el desastre también había uno que otro arquero inexperto, Percy consiguió ver a dos chicos escondidos detrás de unos arbustos, cabello castaño rizado y sonrisas maquiavélicas que parecían estar tramando algo, para su mala suerte; Quirón también los vio.
-¡Travis y Connor Stoll! Pensé haberles dicho que se mantuvieran alejados de la cabaña de Afrodita, ¿o es que quieren repetir el incidente del mango?- Las palabras del centauro causaron varias reacciones en los chicos, sorpresa y diversión siendo las principales, lo que fuese que hubiesen hecho con ese mango definitivamente había valido la pena, ambos se echaron a reír- ¡Largo! No quiero tener que hablarle a Luke.
-¡Relájate un poco! Solo estábamos de pasada- Dijo el más grande, sonriendo de una manera que daba escalofríos.
-Sí, no hay porque involucrar al viejo Luke en esto, ya nos íbamos- El otro le secundó, aquellos dos definitivamente no estaban en el lado bueno de Quirón, Nico decidió que los quería como amigos al tiempo que los muchachos echaron a correr, todavía riéndose- ¡Cuídense nuevos!
-¿Cuidarnos de qué?- Preguntó Thalía un poco indignada, odiaba a los bromistas, a pesar de que ella era una. Quirón negó con la cabeza y siguieron caminando, pasaron por el lago y Percy se detuvo un momento a mirar el agua, una náyade que pasaba por ahí se río como tonta y le saludó, el chico le devolvió el gesto con una torpe sonrisa.
-Yo que tú no les daría mucha atención, siempre tratan de ahogar a los nuevos- Una voz a sus espaldas hizo que Percy sonriera, en parte porque la reconocía, un par de ojos grises lo miraban con diversión- Aunque bueno, quizá eso no sea tan malo.
-¿Disculpa?-El pelinegro trató de hacerse el sorprendido y disimuló la sonrisa, mirándola directo a los ojos- Así que… ¿Qué tal es el campamento?
-Interesante- Fue la única respuesta que consiguió de la chica- ¿Cuál es tú nombre?
-Erg… Percy, Percy Jackson- No habían hablado de nombres, pero desde que siempre había usado el apellido de su madre no habría problemas con ello, además, los mestizos no conocían de su existencia en lo más mínimo- ¿Y tú eres?
-Annabeth Chase, supongo que no sabrás quien es tu padre inmortal, pero no pareces hermano mío- Le dijo ella, examinándolo un poco- Demasiado bajo, pareces un poco lento, sí, de ninguna manera podrías ser hijo de Athena.
-¡Ey! Yo no soy lento- Se defendió el muchacho, tratando de ocultar el rubor que le subía por las mejillas, no le agradaba la manera en que la chica lo trataba, todavía podía recordar el día de la fiesta, cuando le había dicho que era un aburrido y le estaba dando sueño- Así que… ¿Hija de Athena?
-Yo…- Por alguna razón Annabeth lo miró con pena, como si recordará algo, y Percy se percató de que algo así había sido su conversación en el Olimpo, la chica abrió la boca para decir algo más pero justo entonces se les acercó un grupo de chicos, todos eran enormes y musculosos, entre ellos estaba la hija de Ares, quién parecía ser su líder- ¿Qué quieres Clarisse?
-Nada que te interese sabionda, solo lo usual, darle la bienvenida al chico nuevo- La chica sonrió de manera maliciosa y se apoyó en una pierna, poniendo una mano en su cadera y mirándolo despectivamente, como si fuera un pedazo de basura- Venga renacuajo, déjame enseñarte los baños, te van a encantar…
-Yo…- Percy empezó a decir, pero los hermanos de Clarisse no lo dejaron terminar y uno de los le tomó las manos por la espalda, obligándolo a caminar con ellos, empujándolo hasta los lavabos, Annabeth venía detrás de ellos con una expresión de suma molestia- ¡Ey! ¡Suéltame!
Las intenciones de los chicos de Ares fueron claras una vez que estuvieron en los baños, no era el peor que había visto pero estaba demasiado acostumbrado a lo inmaculado del Olimpo que aquel lugar parecía un agujero, no había forma en que dejara que le metieran la cabeza allí adentro, él había visto chicos haciendo eso por diversión, esa era la pequeña parte que le molestaba de los mortales, la necesidad que tenían de hacerse daño los unos a los otros, intentó soltarse pero no podía arriesgar su identidad y tampoco podía poner mucha fuerza, si perdía el control podía terminar matando a uno de aquellos mocosos, dudaba que su primo Ares le perdonara esa, a pesar de todo el tiempo que habían vivido juntos. Clarisse se adelantó y le dio una patada en el estomago, quitándole el aliento, y cuando Percy estuvo de rodillas frente a ella le jaló del pelo, con fuerza y obligándolo a mirarla a sus feos ojos.
-Ojala esto te quede de lección, nosotros mandamos, somos superiores a ti, y si te atreves a retarnos…- Su voz era venenosa, su mirada llena de molestia y al mismo tiempo había una sonrisa naciendo en sus labios, disfrutaba de ver a los otros sufrir-… Esto será lo que sucederá.
La chica lo arrastró por los baños, e intentó hacer que la cabeza del pelinegro encajara dentro del inodoro, pero aquello era demasiado, ya se encargaría él de pedirle perdón a los dioses por lo que iba a hacer pero no había manera de que su cabeza entrara en eso. Abusando un poco de sus poderes sobre el agua hizo que un chorro saliera y colisionara contra la cara de la chica antes de que tuviera que hacer gárgaras con agua de inodoro, Clarisse soltaba maldiciones y Percy se distrajo, riéndose un poco pero ocasionando que la presión aumentara, en un segundo todo estaba cubierto de agua, todo menos él y la chica Annabeth, la hija de Ares lo miró de una manera que Medusa habría quedado envidiosa, se quedó de piedra ante el odio en sus ojos.
-Esto no se va a quedar así, tienes suerte novato, no te hagas ilusiones con ella- Le escupió con todas las ganas posibles y dio una vuelta sobre sus talones, saliendo del lugar y había un aura de rabia a su alrededor, todo mundo parecía apartarse por donde ella caminaba y la miraban con temor.
-Bien, ya enojaste a Clarisse, tendrás una estadía de pelos en el campamento- El tono lleno de sarcasmo en la voz de la chica consiguió irritarlo, pero antes de que pudiera decir algo, una enojada Thalía apareció en la puerta de los baños y detrás de ella estaba Nico, dándole su mejor mirada de "¡Diablos! ¡Corre por tu vida!".
-¿Qué crees que estás haciendo? ¡Acabamos de llegar! ¡No puedes meterte en problemas con esta gente!- Le recriminó la pelinegra, hundiendo su dedo acusador en el pecho del muchacho y disimuladamente dándole cargas eléctricas, no eran tan fuertes como para generar una reacción visible, pero eran molestas- ¿Es que te has vuelto loco? ¡Esperaría esto de Nico! Pero no de ti.
-Lo siento, Thals- Agachó la cabeza y escuchó a Annabeth reírse, de seguro estaba disfrutando con la vergüenza que él estaba pasando, diablos, hasta Nico estaba disfrutando con su sufrimiento- ¿Ya hablaron con Quirón y el señor D?
-Sí, te has perdido el calurosos recibimiento al campamento- Por lo visto no había sido la experiencia más placentera del mundo y ella rodó los ojos, encontrando a la rubia en una esquina- Pero veo que te encontraste una guía; Thalía, mucho gusto.
-Annabeth, tu…erg... ¿amigo? Es un idiota- Contestó con una pequeña sonrisa, aquellas dos siendo amigas sería el fin de Percy, lo asesinarían un día de aquellos, pero era demasiado tarde para hacer algo, se habían dado la mano- Y no soy su guía, quizá deberías ponerle una correa.
-Naah, los perros se ofenderían, además, no sacaría a pasear a mi primo, moriría de aburrimiento ¿Qué tal si eres mi guía? Quisiera conocer el lugar un poco mejor- Annabeth le sonrió totalmente y asintió, señalándole la puerta con la cabeza, ambas se fueron, ignorando a Percy a Nico.
-Chicas, siempre piensas que no se pueden poner más extrañas y entonces… ¡Boom!- Dijo el menor con la boca abierta, empezando a caminar hacia la salida él también, quizá deberían dar una vuelta por su cuenta- Este lugar es enorme, hay mucho que ver, un Pegaso casi derriba a su jinete cuando me vio, si hubieras estado seguramente lo habrías escuchado hablar sobre cuánto me temen, pero fue asombroso, la cara del pobre chico…
-¿No son esos los Stoll?- Percy le interrumpió, mirando a los dos castaños que ahora estaban escondidos tras un bote de basura, murmurando y señalando a uno de los campistas más pequeños que practicaba con el arco a lo lejos, se les acercaron con disimulo- ¿Qué hacen?
-¡Por Zeus! No se nos acerquen así a menos que tengan deseos suicidas…- Casi gritó el más pequeño- Travis, estos dos nos van a arruinar la broma. ¿Qué hacemos?
-¿Broma? Pensé que Quirón les había advertido sobre eso- Dijo Nico, algo perplejo de que aquellos dos estuvieran yendo en contra de las reglas- No van a hacer nada peligroso, ¿O sí?
-naah, ese no es nuestro estilo, solo vamos a esconder las figuritas de acción de Michael para verlo escandalizado un poco- Sonrió el mayor, Travis, pues así lo había llamado su hermano, tenían esa apariencia siempre estar planeando algo y su sonrisa era como la del gato de Alicia en el país de las maravillas, no parecía ocultar nada bueno- Ese chico pierde los hilos cuando viene a su colección de Mitomagia.
-¡Monstruos!- Acusó Nico de repente, mirándolos y señalándoles con el dedo, Percy se dio una palmada en la frente, sabiendo lo que se venía- ¿Cómo pueden meterse con algo tan serio? Tocar las figuras de otra persona está mal, más si es Mitomagia, ¿Saben lo difíciles que son de conseguir? Hay que tener un agujero en el pecho para meterse con algo tan personal.
-¿Otro obseso?- Travis miró a Percy con lástima, comprendiendo lo difíciles que eran aquellos chicos, el pelinegro asintió tristemente- Lo siento por ti, eh Connor, por hoy dejemos a Michael en paz, no vaya ser que a ¿Cómo se llama? Le dé un ataque.
-Nico, mi nombre es Nico Di Angelo- Les dijo, algo insultado, Travis y Connor Stoll estaban junto a Clarisse en su lista negra, algún día se vengaría de ellos, nadie se mete con Mitomagia con Nico presente- Y este es Percy, mi primo.
-¿Primos? ¿Cómo por familia o por Familia?- Preguntó un curioso Connor, notando el parecido físico entre los muchachos, en especial su cabello negro que también lo habían visto en la otra muchacha que iba con ellos- ¿La otra chica es también su prima?
-Por familia, todavía no nos han reclamado- Legalmente no era una mentira la que escapaba de los labios de Percy, era una verdad a medias- Y sí, Thalía es nuestra prima también.
-Está que arde- Comentó Travis, sin esperar un zapato estampándose en la parte de atrás de su cabeza, haciéndolo comer tierra- ¡Aw! ¿Qué fue eso?
-No te atrevas a decir esas cosas de mi- gruñó Thalía, con su pie presionando a Travis contra el suelo, Annabeth riéndose a sus espaldas- Respeto por las damas.
-Lo que sea, dejalo, es alergico a las chicas, al cuero y al polvo, y está mordiendo dos de tres y siendo abusado por el uno faltante- Dijo Connor, a pesar de que sonaba divertido por la situación, bajó la cabeza para preparar sus mejores ojos de cachorrito- Por favor.
-Ok, pero que no se repita- Un pequeño rubor subió por las mejillas de la chica, pero no era por Connor, era por el chico que se les aproximaba, trató de disimular un poco retorciéndose las manos, aunque no ayudó en lo absoluto.
-Hola chicos, ¿estos son los nuevos? ¿Ya los reclamaron o se quedaran con nosotros?- El muchacho se acercó y les sonrió amablemente, de verdad que era guapo y tenía a Annabeth y a Thalía comiéndoselo con los ojos- Luke Castellan, mucho gusto.
-Estos son Nico, Percy y Thalía- Les presentó Travis.
-Se quedarán con nosotros un rato, no están determinados- Asistió Connor, todavía sonriendo antes du éxito con la mirada de chachorro.
-Bien, tenemos práctica con la espada, ¿Quisieran unirse?- Thalía gruñó un poco, la espada no era su fuerte, pero asintió porque así pasaría un tiempo con Luke, Nico asintió también, estos chicos le caían bien (no Travis y Connor, ellos eran unos monstruos abusadores de figuritas indefensas) y Percy se unió al grupo, el iba donde sus primos iban, además, era bueno con la espada- Excelente, bienvenidos al campamento.
