Era una hermosa noche, estrellas en el cielo, brillaba, brillaban como nunca. La bella luna, se alzaba entre el cielo, ni las nubes que pasaban podrían tapar su brillo. Era la noche mas hermosa que el haya visto. Estaba sentado, mirando este espectáculo, fascinado por las cosas de la vida, de este bello mundo.

Hace ya 4 años que su tío no regresaba, su padre nunca le conto alguna noticia sobre el, absolutamente nada. Estaba preocupado, el nunca duraba tanto tiempo sin venir a verle, al menos mandaba unas de sus invocaciones con un mensaje y chocolates. Lo extrañaba, de eso no había duda, desde que el se marcho, sintió un gran vacío en su corazón.

Se levanto, se estira y por ultima vez ve la luna, sonríe, era tan hermosa. Regresa a casa, poco a poco, sin prisa, miraba tranquilamente el lugar; Ciervos pasaban, oía el ruido de las ranas, pequeños alagartos, hasta algunos conejillos pasaban por la zona. Estaba tan concentrado en el lugar que no se dio cuenta que tomaba una dirección contraria, se adentraba en un bosque, que se volvía cada vez mas oscuro.

Se tropezó, con una pequeña rama, se raspo un poco su pequeña nariz, pequeñas lagrimas salieron de sus ojos. Se levanta y se sacude, al cabo de tiempo, la pequeña raspadura habíadesaparecido. Siguió avanzando, algo cansado,se detuvo y se dio cuenta de que iba en el sentido contrario, se dio un golpe en la cabeza, era un gran despistado. Recordando el camino por el que entro al extraño bosque, volvió por el camino correcto.

Mientras se maldecía internamente, seguro su padre el iba a echar un sermón cuando llegara. Hubiera seguido así, pero oyó cierta voz, que conocía perfectamente, busco a la voz, se adentro en otro bosque que lo condujo a un lago, un bello lago y en el medio la vio, vio a esa persona, a su hermana.

Matatabi, su hermana gatuna estaba bañándose, nadando y riéndose. Un pequeño rubor apareció en mis mejillas, nunca la había visto sonreír, era muy seria y muy testaruda. Habían hablado muy pocas veces, y esas pocas veces se la pasaban peleando, insultándose entre si, y al final todo terminaba en una humillación, ocasionada por ella.

Seguí admirándola, era adorable, tierna, al menos ahora. No recuerda cuanto tiempo siguió observándola, pero fue bastante, las estrellas se habían ido, la luna, ya no quedaba rastro de ella. Ahora se alzaba el potente sol, los gallos cantaban, la gente se levantaba y seguían su monótona vida como agricultores, o lo que sea que fuera su trabajo.

Había dejado de mirarla, ahora observaba el sol. Miraba sonriendo el cielo, unas de las cosas mas bellas era observar el cielo, tanto de noche como día, aunque le gustaba mas de noche, se sentía cómodo. Sin darse cuenta, salió de su escondite, como despistado, sin darse cuenta que ahora lo observaban a el, y esa persona no estaba muy cómoda por su presencia. Se puso enfrente de el, lo miro por largo tiempo pero el seguía sumergido en su mundo. Sin aguantarse mas, lo golpeo tan fuerte que lo mando a estrellarse contra un árbol.

Que haces aquí maldito idiota!?-le grito enojada la neko, enojada se lanza contra el pero esquivo, varios arboles cayeron en esa madrugada. Matatabi golpeaba y golpeaba, y el Kurama esquivaba, esquivaba sin parar.

Ya después de varias horas de tantas peleas, Matatabi cansada y cierra los ojos, respira profundo y lo mira.

Me estuviste espiando-Kurama sonrió nerviosamente- no, y-o etto...bueno si...no, digo si...o no...no se-ríe, haciendo enojar a la gata- Responde a mis preguntas idiota, estuviste espiándome?-mirándolo esta vez, fríamente, haciendo tragar fuerte a Kurama- no...te estuve espiando, solamente pasaba por aquí y escuche tu voz, tu hermosa voz...-Al oír esto, Matatabi se sonrojo(No se le toma...porque es azul, mas explicaciones?) y se puso algo nerviosa, se dio cuenta de esto y sacudió su cabeza, lo miro enojadamente- Eres un baka...pendejo! imbécil! aléjate de mi!-atacándolo otra vez con sus garras envueltas en fuego.

Kurama hizo lo mas inteligente que se puede hacer en una situación así

Corrió por su vida, como alma que se la llevaeldiablo, como una gallina siendo perseguida por un lobo, sin mirar atrás, sin detenerse, solo pensaba en la salvación de su vida, escaparde la neko esquizofrénica y bipolar.

Al cabo de un tiempo, la había perdido, tomo un gran y basto respiro, jadeando se acerco a un rio cerca, se acostó en la orilla y bebió todo el agua que podido. A veces tosía, bebía agua de mas, su estomago que rugía de hambre hace un rato, se lleno de agua.

Mareado, y con hipo, siguió su camino a su hogar, mientras pasaba por el pueblo, algunos se reían o bueno la mayoría se reían al ver el pequeño zorro en esas condiciones.

Llego por fin a casa, se adentro silenciosamente a la casa, no quería que su padre le diera ese sermón, que tarde o temprano se lo daría pero no sentía ganas de oírlo. Fue a la cocina, como pudo abrió el almacén donde guardaban la comida, tomo con la boca varios panes, los dejo en una repisa, y salió afuera, al patio donde sonrió al ver que no había nadie.

Lo mas probable es que hayan salido, pensó el zorro, suspiro nostálgicamente, hacia bastante tiempo que no lo invitaban, se habían olvidado de el, literalmente; se preguntaba si todavía podría el considerarse parte de la familia, lo considerarían a el parte de la familia...lo mas seguro es que no, y eso le dolía bastante.

Suspiro otra vez, porque yo? porque me dejaban así? porque el destino era tan cruel? algún día volvería todo a la normalidad? ya había perdido la esperanza, ya su corazón, le decía que todo se iba a quedar así, y se volvería peor...

Su tío había desaparecido, sus hermanos lo odiaban, su padre también, nadie se preocupaba por el, entonces que razón tiene la vida, porque el seguir viviendo si nadie te quiere, nadie te apoya, para que seguir intentado cambiar algo, si nadie esta dispuesto hacerlo...

Y aquí termina el capitulo, 1008 palabras. Pensaba hacerlo mas largo, tenia mas ideas, pero ya se me fueron las ganas.Por cierto, los primero que comenten, les dedicare un capitulo.Sin mas nada que decir, adiós.