Okas, ya nos vamos a poner serios con la misión y estoy realmente emocionada y nerviosa por el cap que sigue, escribir desde el punto de vista de Luke es realmente interesante y el equipo que tiene es de los más encantador, lo siento si ya nos fuimos muy lejos del canon pero no puedo evitarlo. Realmente siempre he querido saber que hubo entre Clarisse y Silena y como se hicieron amigas y su relación y todo, lo siento, pero imaginarme a Clarisse como una persona de verdad con sentimientos y todos es una aventura. Si no lo han notado, tengo un crush enorme en la Silena de mi imaginación así que perdón si paso mucho tiempo describiéndola. OOps! Un poco corto este cap, pero viene lo bueno así que vale la espera; BESOS!


El humor en el campamento había vuelto a cambiar, esta vez se podía sentir la tensión en el aire, como si una bomba estuviese a punto de explotar, y para ser sinceros; la mayoría de los semidioses aún no estaban convencidos de que eso no iba a suceder. Para añadir a la obvia discusión entre Percy y Clarisse, varios campistas no habían vuelto y otros habían desaparecido de la noche a la mañana, lo más desconcertante era que no habían sido secuestrados o algo peor, parecía que todos habían desaparecido por su propia cuenta y Quirón estaba completamente seguro de que Ethan estaba formando un pequeño ejército.

Esta era una de las razones por las que el trío a quien se le había dado la misión había terminado tan extraño. Clarisse había vuelto a la oficina de Quirón quejándose de que alguien que quería llevar consigo no había vuelto al campamento, por lo que la noticia de que el centauro le impondría un compañero no ayudó a su humor.

-Entonces, ¿A quién mandaras de niñera?- Había preguntado la chica en un gruñido.

-Luke irá contigo y con quien tu escojas- Había sido la respuesta, lo cual a pesar de molestarle no fue un escándalo, todos sabían que Luke era un excelente guerrero y eso era algo que la chica sabía apreciar.

-Bien, entonces Silena y yo empezaremos a empacar nuestras cosas- Había contestado Clarisse, dejando a todos un poco confundidos con su elección.

Percy seguía molesto por toda la situación, estar confinado al campamento mientras la vida de su mejor amigo estaba en manos de Clarisse se lo estaba comiendo por dentro, su único consuelo era que Luke iba a estar ahí y no había manera de que el rubio dejara morir a Grover. Silena era una chica encantadora, pero Percy no la conocía tan bien y por lo tanto no podía confiar en ella, menos si de repente parecía que tenía los favores de alguien como Clarisse. Toda esta situación no hacía más que molestar a Annabeth, quién creía que él estaba siendo infantil y dejando su obvia rivalidad con Clarisse nublar su juicio, a ella tampoco le agradaba mucho la hija de Ares, pero la chica era una excelente estratega cuando ponía la mente en ello y su habilidad en batalla eran innegables.

-Bueno chicos, supongo que esto es un hasta luego- Dijo Luke, todavía en buenos espíritus, su mochila al hombro y postura relajada, sus converse mágicas y su nueva espada le daban muy buenos chances de regresar- Nuevamente, gracias por esto Tyson, es probable que te deba la vida.

-No, no deuda, es un regalo- Repuso Tyson, una gran sonrisa orgullosa en los labios, a fin de cuentas la espada era una obra de arte y tenía toda razón de estar orgulloso de ella- Buena suerte.

-Sí, suerte, Luke- Le dijo Annabeth, dándole un abrazo y un beso en la mejilla- No te atrevas a no regresar, y no dejes miembros de camino, ocupas todas tus extremidades.

-Eso es una gran motivación, Betty- Le sonrió Luke, revolviéndole el cabello a la chica, quién andaba sus rizos sueltos.

-No me llames Betty- Le gruñó ella, y lo volvió a abrazar, después de lo sucedido con Nico y Thalía no estaba segura de que volvería a ver a Luke- Solo… cuídate, ¿Ok?

-Por supuesto, tu también, te quiero- Luke tampoco sabía si iba a volver, pero no iba a dejar escapar la oportunidad de despedirse de la persona que él consideraba su familia.

-Buena suerte, recuerda que mi vida está en tus manos- Le dijo Percy, expresión seria y labios fruncidos- Literalmente.

-Oh ven acá pequeño bacalao, tú vida está a salvo en mis manos- Luke lo envolvió en un abrazo y sonrió al sentir a Percy relajarse y devolver el gesto- Todo saldrá bien, ya verás.

-No digas eso- Susurró Percy, hundiendo el rostro en el hombro de Luke- No lo sabes, no puedes decir que todo saldrá bien.

-Tienes que tener más confianza, ya verás cuando vuelva con Grover- Luke le dio una palmada en el hombro y se ajustó la mochila en el hombro, listo para marcharse- ¡Nos vemos enanos!


Luke estaba acostumbrado a llevar el peso del mundo sobre sus hombros, pero justo ahora tenía que enfrentar un desafío mayor, tenía que cargar con el peso de la vida de Grover y Percy en sus hombros y no tenía ni idea si sería capaz de soportarlo. Clarisse era una chica dura y podía manejarse sola en una pelea, y Silena podía verse muy inocente en el campamento pero justo ahora lucía cada onza de letalidad a flor de piel, de hecho, aún no entendía como alguien podía lucir etérea de la manera en que Silena lo hacía, una de las ventajas quizá de ser hija de Afrodita, en fin, eran un equipo capaz pero no podía dejar de preocuparse.

El pequeño barco que se les había dado para la misión era bastante cómodo para tres personas y tenía espacio para luchar al mismo tiempo que era lo suficiente ligero que les permitía viajar con velocidad. Clarisse de verdad parecía hecha para el trabajo, luciendo como una líder coherente y peligrosa, de negro y cuero, y milagrosamente, su cabello castaño suelto y peinado, seguramente obra de Silena, quién parecía una pirata de verdad, con su pantalón negro a la cintura y blusa blanca prensada y botas negras a la rodilla, dos espadas cortas colgándole del cinturón y su cabello negro meciéndose con el viento, era una vista para maravillarse.

Incluso él, con su cabello dorado al viento y cicatriz en el rostro, sentado en la parte trasera del barco y casi pidiendo a alguien que lo empujase para caer al agua, su espada nueva colgando del hombro y dejando apenas ver la empuñadura. A Luke le hubiera encantado detenerse un momento y mirarse desde un punto de vista externo; tres héroes en una misión, perfectos, valientes, invencibles… eternos. Pero él sabía muy bien que quizá esta sería su última misión, su última oportunidad de probarse a sí mismos, quizá no volverían enteros, quizá no volverían del todo.

Por alguna razón, Luke estaba bien con ello.