SURPRISE FUTURE

DISCLAIMER: Ninguno de los personajes aquí me pertenecen, (salvo, Shun, Jessica, Gerald, Kenroki, Gora, Yumiko, en fin todos mis OCC) fuera de eso, son propiedad de TOEI.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

SURPRISE FUTURE: CAPÍTULO 3

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

AÑO 2035

― En verdad me disculpo, mi amo. Esa mujer jugó bien sus cartas ―

Kenroki emitió una risa. ― ¡Por favor Gora! La mujer Tomari no tiene nada que ver aquí. Tú fuiste el iluso que corrió tras una señal de 50% era obvio que sería una trampa, y caíste muy bajo en ella.

Gora apretó con fuerza su mandíbula. ― Tenía que hacerlo, para asegurarme ―

― Bueno, ahora ya estás seguro ¿No? La segunda actividad Rider que me atacó es nada más y nada menos que Tomari Shinnosuke, el otro 50% ―

Gora se detuvo a pensar un segundo en aquellas palabras. Ahora todo tenía sentido. Abrió sus ojos de golpe. ― ¡Son los padres del mocoso! ― Concluyó.

― ¡Bravo! ― Aplaudió su amo. Luego rodó los ojos. ― Lástima que te enteraras demasiado tarde… idiota ― Se mofó.

Gora sólo pudo bajar la mirada avergonzado y humillado. Emitió por lo bajo una maldición.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

AÑO 2015

― ¿Pero qué cosas dices niño? ― Pidió Shinnosuke aún bajo el traje. Confundido por las palabras pronunciadas.

Shun mordió su labio inferior. ― Yo… este… ―

Más el leve quejido de la mujer (madre de Shun-esposa de Shinnosuke) captó la atención de ambos. El hombre la acunó más contra su pecho. De reojo, Shun no pudo evitar sonreír.

― Lo mejor ahora es llevar a ma… a la señorita a que reciba atención médica ― Propuso el adolescente tratando de ocultar sus verdaderas intenciones. Shinnosuke lo miró algo desconfiado. ― En verdad, prometo decirle todo Señor cuando ya estamos en un lugar más tranquilo ― Repitió intentando convencer a su futuro padre.

Shinnosuke se giró y vio como Chase y Gou entregaban a la niñita con su Madre. La otra joven se acercó a su igual, ambos esperando la palabra final.

― Shinnosuke ― Llamó Belt-san.

― Vamos Shin-niisan, no sean tan duro con ellos ― Habló Gou se manera relajada, como siempre solía hacerlo.

El Drive parecía meditar la situación. ― ¿Tú que dices Chase? ― Cuestionó mirando al aludido.

Como siempre, de brazos cruzados el ex enemigo respondió. ― Opino que hay que mantenerlos cerca… De alguna forma nos ayudaron, sin embargo no conocemos su verdadero objetivo ― Respondió mirando a los adolescentes con los ojos entrecerrados.

Ambos, compartieron una mirada de miedo. Si bien el Chase del futuro era algo misterioso, éste era peor. Daba miedo y era más reservado de lo normal. Los menores no pudieron evitar sentirse algo intimidados.

Eso hasta que el sonoroso resoplido del Tomari los hizo volver su atención.― Bien. Ustedes dos vendrán con nosotros, hay preguntas que deben responder ― Declaró mirándolos y señalándolos con su dedo índice y medio.

Yumiko y Shun compartieron una mirada. Pero terminaron por asentir y hacer una reverencia como muestra de respeto y gratitud.

Shinnosuke se destransformó y aun con su compañera en brazos se encaminó a Tridoron, de cerca era seguido por los dos jóvenes. Chase y Gou ocuparon sus respectivos vehículos.

― Ambos irán atrás ― Ordenó a la par que colocaba a Kiriko inconsciente en el asiento del copiloto y abrochaba su cinturón de seguridad.

Obedeciendo las órdenes del mayor, Shun y Yumiko abrieron la puerta trasera y tomaron asiento. Shinnosuke suspiró. Este día comenzaba a hacerse más y más raro. Se quitó a Belt-san y lo colocó frente a él en el vehículo, luego tomó asiento y arrancó.

― Tenías que correr ¿No es así? ― Le recriminó Yumiko a su compañero en un susurro.

Shun rodó los ojos. ― Lo siento ¿Sí? Pero necesitaban ayuda ― Excusó el menor Tomari.

― Sí lo sé, pero ¿ahora? ¿Cómo saldremos de esta? Ellos nos interrogarán ― Inquirió.

Por el espejo retrovisor, Shinnosuke los observaba discutir. Podía notar que eran un poco más jóvenes, no aparentaban más de 20 años. Él podría ser un policía, pero no era un maldito policía.

― Venden unas hamburguesas cerca de aquí ― Comentó captando la atención de ambos. ― ¿Les gustaría ir a comer? ― Sugirió dándose la vuelta por unos segundos para mirarlos.

Eran unos niños y no quería asustarlos con un interrogatorio rudo de adultos. Lo mejor por ahora sería ganarse a poco su confianza. Y lo primero que se le ocurría, era utilizar la comida a su favor.

Yumiko miró a Shun, éste sobó su estómago. Era obvio que tenía hambre. ― Eso nos gustaría ― Aceptó el chico. Yumiko se sorprendió, pero terminó asintiendo levemente.

Shinnosuke sonrió ante la respuesta afirmativa. Volvió la mirada percatándose que Kiriko comenzaba a despertar.

― Ow, pero… ¿Qué me pasó? ― Pidió ésta tratando de identificar dónde se encontraba. ― Tomari-san ¿Qué…? ―

El detective sonrió de lado y de la guantera sacó una curita gigante. ― Toma, cúbrete esa herida ― Indicó tendiéndole el objeto.

Kiriko seguía confundida así que rápidamente abrió el espejo arriba de ella para verificar lo que su compañero le decía. Y en efecto encontró aquella visible línea de sangre en la esquina de su frente. ― Eso explica porque ardía ― Musitó colocándose con cuidado aquella banda. ― Por cierto, ¿Qué pasó con esos roidmudes? ― Cuestionó mirando a su compañero.

Él dejó escapar una tosecita. ― Creo que nuestros nuevos amiguitos tienen algo que ver ― Respondió señalando a sus acompañantes con un movimiento de cabeza.

― ¿Eh? ― Vociferó ella volteando hacia los asientos traseros. ― ¡Oigan! ¿Qué hacen ustedes aquí? Mmm perdón ¿Quiénes son ustedes dos? ―

Recordando que veinte años adelante, ella es su maestra. Yumiko al instante hizo una reverencia. Admiraba demasiado a Kiriko Tomari, y aunque en ese tiempo fueran casi de la misma edad, no le impedía ser respetuosa con la mujer que le ha enseñado tanto.

― Una enorme disculpa detective ― Pronunció algo nerviosa. ― Soy Yumiko y él es Shun, sé que tenemos mucho que explicar, y prometo que lo haremos, por favor sean pacientes ― Aseguró, aún con la mirada baja.

Kiriko se extrañó ante la manera tan peculiar con la que la refería. Asintió. ― Está bien, no es necesaria tanta cordialidad. No les haremos nada ― Declaró ya más relajada. Por alguna razón, sentía que debía confiar en ellos.

Está vez Shun, algo enternecido habló. ― Se los agradecemos mucho, a ambos ― Comentó, mirando a sus futuros progenitores.

Kiriko le sonrió al chico. Y éste al verla, le correspondió tímidamente. Cuando las sonrisas y miradas de ambos se cruzaron, la mujer sintió una extraña opresión en su pecho. Instintivamente se llevó una de sus manos a dicha parte.

― ¿Se encuentra bien? ― Pidió Shun al percatarse de su cambio.

Ante las palabras, Shinnosuke también la miró. ― ¿Kiriko…? ― Llamó algo preocupado.

La susodicha parpadeó un par de veces antes de reaccionar. ― Mmm sí, sentí algo raro dentro de mí ― Comentó. Pero eso sólo preocupó a los tres. Ella negó. ― Quizás no sea nada ― Concluyó sonriendo un poco. Se volteó y fijó su vista en el camino. Unos segundos después habló. ― ¿Puedo ir contigo? ― Preguntó, refiriéndose a su compañero.

― ¿Qué? ¿A comer hamburguesas? ― Pidió éste vacilante. Ella asintió. ― Ah… este por supuesto que puedes venir ―

― Gracias… ― Murmuró ella de vuelta volviendo su atención al camino.

Shinnosuke sonrió. Frenó el auto. Al instante Chase y Gou se detuvieron y se le acercaron.

― ¿Qué ocurre Shin-Niisan? ― Dijo Gou quitándose el casco y mirando a sus dos hermanos.

― Trabajaremos de niñeras hoy, por favor regresen al taller y comuníquenles a los demás lo que está pasando ―

Gou le dio una mirada confundida a Chase. ― ¿Estarán bien? ― Dijo éste último.

Shinnosuke dejó escapar una risita. ― Iremos por unas hamburguesa ¿qué puede pasar? ― Pidió burlón. Los dos Rider le dieron una mirada escéptica. ― ¡Sólo háganlo! ―

Ambos resoplaron, sin embargo terminaron por obedecer. Cuando ya no los veía, Shinnosuke arrancó el vehículo para dirigirse al restaurante de hamburguesas.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

AÑO 2035

― ¡Papá! ― Exclamó Jessica al reencontrarse con Gou en el taller del equipo. De inmediato se lanzó a él para abrazarlo.

Gou no perdió el tiempo y correspondió. ― ¿Estás bien Jess? ― Pidió sobando su espalda.

Ella asintió. ― Sí estoy bien ― Ambos se separaron.

― Hiciste un gran trabajo Gerald ― Comentó Gou mirando a su hijo mayor.

― Gracias papá ― Sonrió con orgullo. ― Por cierto, Rinna-san viene con nosotros ― Anunció haciéndose a un lado para dejar a la mecánica pasar.

― ¡Rinna! ― Exclamó Genpachiro corriendo a abrazar a su mujer.

Pero en vez de recibir una calurosa bienvenida, ella le propino un golpe en la cabeza. ― ¡Idiota! ―

― ¡Ow! ¿Eso por qué? ― Pidió éste sobándose.

― Se supone que irías a rescatarme ― Comentó la mujer cruzándose de brazos, en señal de indignación.

― Oh, vamos Rinna no seas así, traté de irte a buscar, te lo juro. Pero esto se volvió una guerra apocalíptica ― Se colocó a su lado y junto sus palmas en forma de súplica. ― Por favor perdóname Rinna-san de mi corazón. Por favor ―

Ella lo miró de reojo formando un mohín. ― ¿Prometes salvarme en la próxima apocalipsis Genpachi? ―

― ¡Lo prometo! ― Exclamó alzando sus dos palmas.

La sonrisa de la mecánica se ensanchó y de inmediato lo abrazó y le dio un beso en la mejilla.

― Y dijeron que nunca más trabajarían juntos ― Comentó Shinnosuke algo burlón, refiriéndose a los mellizos.

― ¡Shin-Jisan! ― Exclamaron ambos con emoción. Era su único tío y definitivamente lo admiraban mucho.

Se acercaron a él. ― Ayudamos a Shun lo más que pudimos ― Informaron.

Shinnosuke sonrió. ― Está bien se los agradezco y estoy orgulloso de ambos ― Declaró pasando su mano por el cabello castaño de ambos.

― Impresionante bienvenida, y siento arruinar el momento. Pero hay un caos allá afuera ¿Cuál es el plan? ― Interrumpió Chase parado en una de las esquinas del taller con los brazos cruzados.

Ante las miradas impacientes de todos, Shinnosuke resopló y se alejó un poco. ― Cierto… Les dije que les contaría todo en cuanto nos reuniéramos. Ya están aquí, ahora tomen asiento ―

Todos los presentes obedecieron. El Drive colocó a Krim a lado suyo, a la par que también jalaba un asiento.

― Hace tres años, un par de días después de la fiesta de cumpleaños de Shun, Belt-san recibió una extraña señal… ― Empezó a relatar.

― ¿Una señal de qué? ― Cuestionó Gou.

Shinnosuke negó. ― Hasta ese momento no sabíamos de qué o de quién se trataba… decidimos ignorarlo ―

― ¿"Decidimos"? ― Repitió Akira confundido.

― Belt-san y yo… ― Giró la cabeza hacia atrás, donde la camilla con su esposa descansando se encontraba. ―… No le mencioné nada de eso a Kiriko, no quería abrumarla tan pronto ― Confesó. Los demás asintieron comprendiendo y dándole la pauta para que continuara. ―… La señal jamás volvió a presentarse, hasta hace seis meses ―

― ¿Seis meses? ¿Espera, no es la fecha en la que Shun empezó a trabajar para activar a Infity? ― Inquirió Genpachiro sorprendido.

El Drive asintió. ― Belt-san se percató que la señal de hace tres años contenía un mensaje, un mensaje para Infity ―

Esta vez, Rinna intervino. ― Pero Krim, cuando trabajamos en Infity no resultó presentar algún problema, de hecho era un "bebé" cuando se lo entregamos a Shun ―

El cinturón habló por primera vez. ― Tienes razón Rinna. Es por ello que yo estaba igual de confundido, Infity no tenía mente propia hasta que se la "dimos" alguien allá afuera sabía que con el tiempo se desarrollaría, "evolucionaría" por eso la señal volvió a activarse tres años más tarde ―

―… Comprobaba que la mente del shift car había madurado ― Concluyó Chase pensativo.

Ambos, piloto y cinturón respondieron un sí.

― Y a todo esto Shin-Jisan… ― Empezó a decir Gerald. ― ¿Quién está tras esa señal misteriosa? ―

― K- Ke- Kenroki… ― Respondió una voz tras ellos, con dificultad. De inmediato todos se giraron para observar a Kiriko despierta, luchando por incorporarse.

― ¡Kiriko! ― Exclamó Shinnosuke corriendo a su lado para ayudarla a sentarse. ― Tranquila, no te esfuerces ― Advirtió preocupado.

Pero en cambió ella sollozó. ― Shinnosuke ¿Qué vamos a hacer? ― Pidió mirándolo con tristeza. ― Va tras Shun… quieren a nuestro hijo… lo van a matar ― Vociferó entre lágrimas, aferrándose con fuerza al saco de su marido.

El Drive se sentía impotente al tener a su mujer así. Lo único que pudo hacer fue estrecharla en su pecho para darle consuelo. ― Eso no va a pasar… te lo prometo ― Declaró, sobando su espalda en pequeños círculos y plantándole un beso arriba de la cabeza.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

AÑO 2015

El cuarteto, bueno el quinteto arribó finalmente al dichoso restaurante. Kiriko bajó seguida por los adolescentes. Shinnosuke se quedó atrás para liberar a Belt-san.

― ¿Seguro de lo que estás haciendo Shinnosuke? ―

Él alzó una ceja. ― ¡Oh vamos Belt-san! ¿No estarás dudando de esos niños o sí? ― Cuestionó escéptico.

― No sabes quienes son ni mucho menos de dónde vienen. Además me interesa saber qué ocurre con los roidmudes, andan muy alborotados últimamente ― Explicó formando una cara pensativa.

― Belt-san relájate y ven con nosotros a comer ― El cinturón formó una cara de molestia. ― Ups, lo siento… a veces se me olvida ― Excusó, sujetándolo y cerrando la puerta de Tridoron con fuerza.

Este muchacho jamás va a aprender ― Pensó Krim. Siendo introducido al restaurante contra su voluntad.

Cuando el hombre ingresó al lugar, pudo notar a sus acompañantes formados al final de la fila para pedir. Sonrió y se acercó a ellos, sintiéndose extrañamente feliz.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

AÑO 2035

Ya más calmada Kiriko les relataba a todos, las monstruosas y frustrantes horas que pasó junto a Shun para salvarlo.

―… Llevé a Shun lo más lejos que pude, debía huir con Infity así que se lo di ― Todos la escuchaban atentos. Shinnosuke permanecía a su lado para darle valor. ―… Me vi emboscada, cuando desperté un tal Gora intentó sacarme información sobre el paradero de Shun, me negué rotundamente y él me abofeteó varias veces ― Relató, tocando por inercia su mejilla. La cual, gracias a su esposo ya tenía una venda. Resopló. ― Justo cuando creía que tenía al idiota en mis manos, otro más apareció… y por lo que me dijo era el líder y mente maestra de todo este asalto a la Unidad de Delitos especiales ―

― ¿Todo este ataque fue planeado? ― Inquirió Jun con temor.

Kiriko asintió. ― Se hace llamar Kenroki… dijo que llevaba observándonos desde el día en que le dimos a Infity a Shun ― Miró a la nada, recordando. ― Me dijo que había esperado vengarse por años… deseaba destruirnos con sus propias garras ―

Genpachiro y Rinna se miraron. ― ¿Garras? Entonces no es humano ― Dedujo Rinna.

― Le pregunté sí era un roidmude ― Dejó escapar una risita. ― Le causó risa eso que dije, de hecho parecía "ofendido" ante el nombramiento ―

― ¿Qué es entonces? ― Pidió Chase, en la misma posición.

La mujer alzó la mirada. ― Un Mutther, el líder supremo de los Mutthers ― Luego le dirigió una mirada al cinturón. ― Krim ¿tú sabías algo al respecto? ― Sentenció señalándolo.

El cinturón puso una cara seria. ― Kiriko… yo lo siento… pero no, no tengo conciencia de lo que me estás hablando ―

Ella se puso de pie y se acercó a él con molestia.

― Kiriko… ― Llamó su esposo siguiéndola por detrás para que no cometiera alguna locura.

Pero ella lo ignoró. ― No me estarás mintiendo ¿O sí Krim? ― Pidió nuevamente. Entrecerrando los ojos.

En vez de responder, una luz inundó el lugar. El aludido regresó a su cuerpo humano y encaró a la agobiada mujer. La miró directamente a los ojos. ― He cometido varios errores en mi vida Kiriko, pero nunca… nunca me atrevería a traicionarlos y menos poner en riesgo a su hijo ― Argumentó, dándole una mirada significativa a ella y a su "piloto".

Ella bajó la mirada algo avergonzada. ―… Mencionó a Banno ― Confesó con dolor. Eso puso en alerta a Gou, y confundió a los mellizos. ― Dijo que Banno en sus sucios experimentos científicos acabó con su especie, quiere venganza… no sé de qué manera lo logrará pero necesita de Infity para reencarnar el mundo Mutther que una vez "él" profanó y destruyó ―

Krim se pudo pensativo y resopló. ― Debí suponerlo, cuando trabajamos juntos, Banno realizaba investigaciones en solitario… ― Hizo sus manos puños. ― Debí saber que había llegado más lejos de lo que creíamos ― Empezó a caminar por el taller. Los presentes, no apartaban su vista de él. ―… Lo mejor hubiese sido destruir los rastros del laboratorio y sus investigaciones hace veinte años ― Concluyó.

― Pero esa ya no se puede hacer ― Habló Shinnosuke. ― Ese sujeto busca venganza, lo que no entiendo ¿es de qué manera Infity puede ayudarlo? ―

Ante las deducciones que empezaban a salir a la luz. Rinna empezó a ponerse nerviosa. El ex capitán lo notó al instante. ― ¿Te sucede algo Rinna-san? ―

Todos, sobre todo el matrimonio Tomari la miraron. Ella jugueteó con sus dedos.

― ¿Rinna-san, sabes algo más no es así? ― Inquirió Kiriko empezando a molestarse de nuevo.

Ella se debatía mentalmente. Dejó escapar un sonoroso y frustrado suspiro. Se puso de pie y se encaminó a uno de los gabinetes del lugar. Sacó una carpeta y se las mostró a los padres del niño que acababa de enviar al pasado.

― ¿Qué es esto? ― Cuestionó Shinnosuke, leyendo los papeles junto a su esposa.

― Hace unos meses, cuando estaba trabajando en Infity me di cuenta que poseía una cualidades cambiantes, conforme pasaba el tiempo, su mente crecía y desarrollaba más poder ― Empezó a explicar. ―… Regresé a las montañas del sur, donde encontramos el mineral, al volver a revisar las propiedades estas ya no eran las mismas que hace tres años, los restos eran muy diferentes entre sí, incluso los colores ya no eran iguales. Investigando más a fondo, concluí que eran partículas del tiempo regenerativas ― La pareja dejó de leer aquellos archivos y miraron a la genio. ―… El mineral Infity crea portales del tiempo ― Concluyó.

― Entonces el tal Kenroki o como se llame, quiere a Infity para volver en el tiempo con un transporte especial y poder traer a la vida a los demás Mutthers ― Declaró Shinnosuke, luego de analizar lo explicado por la mecánica.

Ante la revelación. Todos sabían que las cosas habían claramente empeorado.

― Kiriko-chan… Shinnosuke-kun, en verdad lamento todo esto, no haberles contado mis planes… me siento muy apenada ― Comentó la mecánica acercándose a ambos con una mirada de tristeza, pero con un tono de voz sincero.

― ¿Y hablando de ello, dónde está Shun? ― Cuestionó Akira confundido.

Shinnosuke le lanzó una mirada a su esposa. Ella bajó la vista. ― Tuve que mandarlo con Rinna a que entrara al portal del tiempo ―

― ¿¡Qué!? ― Pidieron todos, a excepción de Rinna, Kiriko, Shinnosuke y Krim.

Shinnosuke volvió a retomar la palabra. ― Como dije antes, al detectar las señales supimos que algo malo vendría, antes de irme advertí a Kiriko sobre lo que pudiera ocurrir en nuestra ausencia, tenía que prepararlos a ambos ―

Kiriko asintió. ― No tuve más opción, suponiendo lo que quería el enemigo teníamos que ser más rápidos y regresar a Shun al pasado para que se protegiera ―

―… Y Kenroki comprobó las sospechas al atacarte y capturarte ― Agregó Chase.

― Eso y el hecho de que estaban en busca de señales Rider ― Corrigió la ex detective. ― Cuando Chase y Gou me salvaron me percaté de un pitido cercano a los monstruos, era un rastreador ― Luego sacó su propio shift car. ― Para comprobarlo tuve que transformarme también ―

Shinnosuke se sorprendió ante la última declaración. ― ¡Espera! ¿Qué tú hiciste qué? ― Ella rodó los ojos. ― Sabes que no resistes, pudiste haber muerto ― Le reprochó.

― Olvídalo, ya lo discutiremos después ― Sentenció ella. Shinnosuke formó un mohín. Aun después de los años, ella seguía siendo terca y obstinada. ― El punto es que creo que o te estaban buscando a ti o querían ver el potencial de Shun como Kamen Rider y comprobar así el desarrollo de Infity ― Opinó algo reflexiva. Luego negó. ― No pude sacar mucha información… el idiota quería acabar con todo y todos antes de que llegaras ― Agregó mirando a su esposo.

― En esta vez resultaste ser más fuerte Shinnosuke ― Habló Krim captando la atención de los demás. ―… Sin embargo no hay que confiarnos, hay que averiguar qué es lo que trata en realidad ― El resto asintió con determinación.

Luego, Kiriko giró sobre sí. ― ¿Dónde está Yumiko-chan? ―

Ahhh diablos… este no es mi día… ― Pensó Rinna con miedo. ― ¡Otra vez fue mi culpa! ― Exclamó dando un zapatazo en el suelo.

― ¿Qué cosa? ―

― Envíe a Yumiko-chan con Shun-kun al pasado ― Respondió apenada. Los demás le dieron una mirada desaprobatoria. ― Shun-kun insistía en llevarla consigo, y yo se lo permití para que ella lo ayudara, para que se apoyaran entre sí ―

Instintivamente Kiriko tocó sus sienes con sus dedos. ― Oh Dios… necesito… necesito tomar asiento ―

― Oba-chan ― Llamó Jessica acercándose a su tía para ayudarla a sentarse y calmarse.

― Esto no puede empeorar ― Murmuró para sí. Sacó de su bolsillo un dulce de leche para poder tranquilizarse.

Shinnosuke soltó una risita. Y también se le acercó. ― Descuida, hallaremos la forma de ayudarles… estará bien, ambos son fuertes y listos ― Colocó una mano en su hombro. ― Estaremos listos para lo que sea ¿No es así? ― Pidió mirando a todo su equipo, a toda su familia.

Todos asintieron con seguridad.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

― Es la última gota del mineral ― Musitó Kenroki observando aquella cristalina y babosa sustancia de color azulado. ―… El maldito primogénito Tomari me las va a pagar cuando lo encuentre, lo mataré con mis garras… mejor primero a sus padres, quiero verlos retorcerse de dolor pidiendo por la vida de su mocoso ― Agregó con maldad pura, soltando una carcajada perversa. ― ¡Gora! ―

El aludido hizo su aparición. Hincándose frente a su amo. ― Sí, mi amo ―

― ¿Listo para un viaje? ―

Dudoso se atrevió a preguntar. ― ¿A dónde mi amo? ―

― Al pasado… espero y esta vez no lo arruines ¿Oíste? ― Gora asintió. Kenroki sonrió y vertió la sustancia en el piso de su nave. Una luz cegadora de color azul los cubrió. Cuando se dispersó, vieron un agujero del mismo color girar con fuerza justo debajo de sus pies. ― Shun Tomari, corriste a donde no tienes escapatoria, maldito mocoso me has hecho el trabajo más fácil ― Susurró para sí.

― ¿Amo, está seguro de esto? ―

Kenroki rio. ― Por supuesto Gora, esos imbéciles estarán ocupados venciendo a sus malditos roidmudes, jamás le prestarán atención a quien se hace llamar su hijo ― Apretó con fuerza sus puños. ― Además, los patéticos de este tiempo deben limpiar la ciudad de las bestias que solté al azar, y sin el mineral no pueden seguirme ―

― Usted es fantástico mi amo ― Felicitó Gora aplaudiendo.

― Deja de estupideces y vámonos antes de que te extermine aquí mismo ― Amenazó.

Gora ya no dijo nada y se lanzó por el agujero. La sonrisa de Kenroki se amplió y también se arrojó por el portal del tiempo.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

AÑO 2015

― En verdad les agradezco la comida ― Comentó Shun, luego de darle un sorbo a su soda de sabor.

Shinnosuke sonriente asintió. ― No es nada, no podemos interrogarlos con el estómago vacío ―

Los adolescentes compartieron una rápida mirada.

― ¿Qué edad tienen? ― Se atrevió a preguntar el cinturón.

― ¡Belt-san! ― Exclamó el Drive dándole un leve golpe.

― Descuide, yo tengo 18 y ella tiene 17 ― Informó Shun señalándose a él y a su compañera.

― Lo sabía… ― Murmuró Belt-san.

― No somos niños, somos adolescentes y si me permiten tenemos un extenso reporte de entrenamientos y servicios a la comunidad; así que no somos débiles ― Alegó Yumiko con algo de orgullo.

Kiriko entornó los ojos. ― Eso explica por qué lo que pasó allá atrás no les sorprendió ― Dedujo con tranquilidad.

Yumiko tragó duro. Había olvidado por completo que estaba tratando con sus "maestros" y de alguna forma les había faltado al respeto.

Cerró los ojos y negó. Maldiciéndose mentalmente. ― Lo siento, tengo que ir al baño ― Excusó, saliendo prácticamente corriendo de ahí.

― ¡Yumiko! ― Gritó Shun, pero Kiriko lo interrumpió.

― No quería tratarla así, perdón. Yo iré a hablar con ella ― Argumentó, también yéndose de la mesa.

Shinnosuke resopló, cuando su compañera ya no estaba. ― Supongo que la hora de la comida terminó ― Anunció. Shun lo miró sin comprender. ―… Tal parece que es momento de hablar ¿No lo crees Shun Tomari? ― Interrogó alzando una ceja y haciendo énfasis en el apellido.

Los ojos del aludido se abrieron como platos. ― Entonces… ¿Sí me oíste? ― Pidió con cautela. No quería equivocarse.

― Te escuché, y ahora lo confirmaste ― Shun chasqueó la lengua. ― No eres mi pariente, te recordaría, además eres muy joven… entonces ¿quién eres? ―

Shun mordió su labio por dentro. Estaba nervioso, pero era incapaz de mentir. Suspiró. ― Espero que esto no cambie las cosas… ― Pensó. ―… Soy tu hijo ― Confesó mirándolo directamente a los ojos.

Krim y Shinnosuke estaban más allá de sorprendidos. ― No… no puede ser digo, ¿Cómo puede ser eso posible? ―

― Vengo del futuro, del años 2035 para ser exactos, Yumiko-chan también ―

Su futuro padre pasó una mano por su oscuro cabello. Esto era demasiado para digerir de una sola vez. ― ¿Me estás timando? ―

― No lo hago, soy tu hijo. Si no me crees ¿Qué otra explicación encuentras? ―

― El chico tiene razón ― Comentó Belt-san formando una carita.

― ¿De qué lado estás? ― Se enfadó el Rider. Se puso de pie de forma abrupta. ― Y tú estás chiflado ― Aseguró señalando al joven frente suyo.

Shun también se puso de pie. ― ¡No soy un chiflado! Por favor escúchame, no vine aquí a contarte tu futuro… porque no habrá futuro si no me prestas atención ― Agregó esto en tono muy serio.

Las palabras pusieron al Drive a analizar la situación.

De pronto, una enorme explosión, los alertó a ellos y al resto de los clientes que ahí se encontraban.

― ¿Qué fue eso? ― Pidió Shinnosuke saliendo del lugar, con Shun detrás.

Una fuerte luz de color azul y negro los cegó a ambos por breves instantes.

― No… no puede ser ― Musitó Shun con miedo.

Justo cuando el mayor le iba preguntar qué le ocurría. Fue interrumpido.

― ¡Tomari-san! ― Gritó Kiriko saliendo del baño seguida de Yumiko.

Ambos curiosamente al escuchar el apellido giraron. Más otro fuerte impacto contra el local los alarmó.

― ¡Cuidado! ―

Gritaron Shinnosuke y Kiriko cubriendo a su respectivo "niño" del ataque.

Padre e hijo rodaron por el asfalto. Dentro del local, Kiriko y Yumiko quedaron enterradas bajo los escombros junto al resto de los clientes y empleados.

Los Tomari planeaban ingresar para rescatarlas, pero un ataque láser les impidió moverse.

― Vaya, vaya al fin te encuentro; Shun rata escurridiza Tomari… ―Pronunció una voz monstruosa saliendo de aquel agujero. Acompañado de otro ser igual de monstruoso, pero más bajo.

Los Rider retrocedieron y la sonrisa del aparente enemigo se ensanchó.

― Ahora… ¿Con cuál Tomari acabo primero? ― Cuestionó burlón añadiendo una risa macabra.

OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo

N/A: ¡Chan… chan… chan! Jajaja volví minna-san. Ahora que la película se ha estrenado no podía dejar por nada del mundo este fic, que sin duda me ha encantado tanto. Ojalá a ustedes lectores también les esté gustando esta historia que… ya casi acaba, lo sé es triste, pero todo lo bueno siempre tiene que terminar. En fin ¿Qué les pareció este capítulo? Si les encantó, fascinó, alegro el día, etc., etc. háganmelo saber con un lindo review, ya saben lo preciados que son para mí. [080815]

¡Hasta la próxima!

GEMITHA0208