SURPRISE FUTURE

DISCLAIMER: Ninguno de los personajes aquí me pertenecen, (salvo, Shun, Jessica, Gerald, Kenroki, Gora, Yumiko, en fin todos mis OCC) fuera de eso, son propiedad de TOEI.

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SURPRISE FUTURE: CAPÍTULO 6

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AÑO 2015

Shinnosuke y compañía finalmente se reunieron con los demás en el B-Pit.

― ¡Vaya! Este lugar sigue igual que en el futuro ― Musitó Shun. Yumiko sólo asintió estando de acuerdo con aquella observación.

― Todo el mundo, por favor necesito que escuchen esto ― Pidió Shinnosuke llamando la atención del Capitán, Kyu, Rinna, Genpachiro, Gou y Chase. ― Ellos son Shun y Yumiko, son adolescentes que vienen del futuro y tienen un mensaje importante para nosotros ― Informó sin rodeos.

― ¿Del futuro? ― Repitió Genpachiro sin creerlo. ― Es broma ¿verdad? ¡Vamos Shinnosuke! ¿Seguro que no golpeaste tu cabeza o algo parecido? ―

Kiriko dio un paso al frente. ― No es broma… y mucho menos lo que ellos tienen que decirnos ― Agregó la mujer.

El semblante de los demás se volvió serio. Estaba claro que Kiriko Shijima jamás bromearía y menos en circunstancias de peligro.

― Así que… del futuro ¿Eh? ― Comentó el Capitán acercándose.

Los adolescentes asintieron. ― Sí Señor... del año 2035 para ser exactos ― Respondió Yumiko haciendo una reverencia.

― Veinte años más adelante… parece coincidencia ― Musitó Genpachiro confundido.

Shun agitó su cabeza. ― Seré muy breve… ― Comentó. ― Además que no quisiera que el futuro se estropeé más de lo que de por sí ya está ―

― ¿A qué te refieres? ― Exigió Gou empezando a desesperarse.

Shinnosuke les hizo una seña a los adolescentes para que tomaran asiento. Ambos obedecieron. Kiriko y él también se sentaron, los demás hicieron lo mismo a excepción de Chase, que permanecía recargado en una esquina.

― El futuro está en graves problemas por una fuerza de una magnitud que hasta el momento yo desconozco ― Empezó a decir.

― ¿Cómo puede…? ― Intentó decir Kyu.

Yumiko retomó la palabra. ― Fuimos arrojados al portal del tiempo antes de saber más de lo que nos estamos enfrentando ―

―… Pero no sabíamos que nos seguirían… ― Musitó Shun.

― Bueno, eso ya explica un punto, esos seres que salieron de aquel portal vienen por alguno de ustedes o por algo de ustedes… ― Argumentó Chase desde la esquina.

Yumiko y Shun compartieron una mirada. Éste último suspiró y de su bolsillo sacó su shift car. ―… Quizás vienen por Infity ― Concluyó mostrándoselo a todos.

― ¿Tienes un shift car? ¿Cómo es eso posible? ― Cuestionó Rinna con asombro. ― ¿Krim, es obra tuya? ―

El cinturón por primera vez habló. ― No recuerdo nada al respecto Rinna, quizás fue algo que se hizo en el futuro ¿Tú qué piensas? ―

La mecánica meditó y se acercó al shift car y lo tomó en sus manos. ― Es extraño… ― Musitó analizando. ― Dijiste que se llama Infity ¿Cierto? ―

― ¿Qué ocurre Doc? ― Pidió Genpachiro confundido por la actitud de ella.

Ella negó y tragó duro. ― Es difícil explicarlo… pero a veces realizo caminatas rutinarias para investigación o para despejar mi mente ― Empezó a decir atrayendo la atención de los demás. ―… Un día no recuerdo por qué, pero terminé en la zona montañosa de la Ciudad, quise ir a investigar sólo para descartar lo que hubiese ahí, como flora y fauna ―

― ¿Pero…? ― Hizo la pauta Kyu.

Rinna suspiró. ―… Había algo más ― Confesó sin más rodeos. ― Un extraño mineral de color azul, al principio creí que con la descomposición de cientos de años era un depósito de algo simplemente natural, pero aun así extraje una muestra ― Caminó lejos de una pequeña repisa extrajo un tubo de ensayo tapado que contenía la sustancia descrita. ― Lo analicé pero no mostraba alguna actividad, fue por ello que lo dejé de lado ― Les mostró aquel tubito a todos. ―… dada esa misteriosidad decidí nombrarlo mineral Infinity ―

Los ojos de los adolescentes se ampliaron. ― ¡Bingo! ― Exclamó Shun tomando aquella sustancia para observarla mejor.

― ¿Qué ocurre Shun? ― Pidió Gou rascando su cabeza.

Yumiko respondió. ― Ese es el mineral del que está hecho el Shift Car de Shun ― El objeto mencionado hizo un ruido de clackson y dio un salto pasando a las manos de ella. ― Ahora sabemos que esto es lo que busca el tal Kenroki ― Dedujo acariciando el carrito.

― ¿Infity? ¿Enserio? ― Repitió Genpachiro. ― ¿No se te ocurrió otro nombre más original muchacho? ―

Shun se avergonzó. ― ¡Tenía 15 años! ― Excusó. Viajando a cuando en su cumpleaños número quince le regalaron su propio Shift Car, había pasado por mucho para que sus padres accedieran a darle el permiso, en especial su madre.

― Aunque una mejor pregunta sería… ¿qué es lo que hace su pequeño amigo? ― Pidió el Capitán señalando el objeto.

― Ni nosotros mismos sabemos ― Confesó el chico Tomari. ― Hace muy poco el tiempo que lo he utilizado, no sé de qué le podría servir a esos monstruos ― Argumentó devolviendo la sustancia a la mecánica.

― Eso es un grave problema… ― Musitó Rinna.

― De hecho, no tanto ― Habló Shinnosuke captando la atención de todos.

Kiriko lo miró. ― ¿Tienes una idea en mente Tomari-san? ―

Él asintió. ― Sólo queda una cosa por hacer, no podemos quedarnos aquí a averiguar qué es lo que hace ¿Cierto?― Los demás asintieron. ―… Yo digo que volvamos a esas montañas y explotemos todo ese mineral, tenerlo en nuestras manos antes que ese par nos dará la ventaja que necesitamos ― Luego miró a su hijo. ― Ese era el plan ¿No es así? Dejar a nuestra custodia el mineral Infinity ―

― Cierto ― Respondió el chico, recordando las indicaciones de la Rinna-san del 2035. ― ¿Entonces sólo vamos por el mineral y listo? ―

Chase se descruzó de brazos y se acercó. ― Me suena a una trampa ― Comentó de forma seria. ―… ¿Qué tal que Kenroki manda la orden de un ataque masivo? ―

Gou resopló. ― Odio coincidir con él ― Comentó señalando la Proto Drive. ― Enserio que odio eso… pero tiene razón, las personas pueden estar en un grave peligro ―

Shinnosuke negó. ― No podemos dividirnos… no sabemos qué encontraremos, hasta donde sabemos las dos cosas pueden ser una trampa ― Argumentó.

Una nueva discusión comenzó entre el equipo Drive. Shun planeaba decir algo al respecto, pero alguien más se le adelantó.

― Bueno… yo iré ― Anunció Kiriko poniéndose de pie.

― ¿¡Qué!? ― Pidieron al unísono Shinnosuke, Shun y Gou.

― ¿Por qué su simultáneo "qué"? ― Pidió ella rodando los ojos. ― Estaré bien, además será más fácil si nos dividimos de esta manera ― Argumentó. ― Iré con Rinna-san a esas montañas y extraeremos el mineral antes que Kenroki, así de simple ―

Gou se cruzó de brazos. ― Nee-chan tiene un punto ¿Qué dices Shin-Niisan? ― Interrogó mirando a éste último.

― No sé… ― Musitó pensativo.

― Será más fácil, nosotros nos ocuparemos de distraer a Kenroki y a Gora ― Agregó Chase.

Una mano en el hombro de Shun lo obligó a girar. ― ¿Qué pasa Yumiko-chan? ― Susurró.

― Sí gustas yo puedo ir con ellas, cualquier cosa sabes que podré actuar ― Argumentó, recordándole que su "parte" roidmude podría hacerse cargo en caso de que las cosas se complicaran. ― Tú y yo sabemos que Kiriko importa más que nada, prometo no fallarte ― Le susurró mirándolo de forma profunda.

Los ojos de Shun se ampliaron. Por mucho que lo odiara, su amiga tenía la razón. ― Cualquier cosa, te pones en contacto conmigo ¿De acuerdo? ― Declaró entregándole un pequeño chícharo de comunicador.

― Lo haré ― Contestó de vuelta mientras asentía.

Shinnosuke dejó de darle vueltas al asunto. ― De acuerdo, será a tú manera Kiriko ― Accedió finalmente. ― Por favor tengan cuidado ―

― Yo iré con ustedes ― Anunció Yumiko. ― Puedo ser de ayuda, será mejor que quedarme aquí ― Giró y miró a Kyu, Genpachiro y al Capitán. ― Sin ofender ― Musitó.

Kiriko asintió. ― Está bien Yumiko-chan ―

Rinna se acercó con un par de bolsas negras. ― Necesitaremos equipamiento, nos espera un largo viaje chicas ― Declaró pasándoles unas mochilas con provisiones y ropa.

Kiriko y Yumiko tomaron sus respectivas cosas.

― Si la situación se complica, no duden en llamar ¿está claro? ― Volvió a repetir el Drive.

― Lo haremos, confía en mí ―

Shinnosuke asintió confiando en la palabra de su compañera y mejor amiga. ― Por ahora creo que lo indicado es dormir, mañana temprano pondremos en acción el plan ―

Todos los presentes estuvieron de acuerdo. Todos ocuparon un lugar en el piso del B-Pit. Kiriko se acercó a Shun con unas mantas.

― ¿Ocurre algo detective? ― Pidió el menor tratando de guardar la compostura.

Kiriko le tendió las mantas. ― Sólo te traje mantas extras… para que estés más cómodo, el piso puede ser algo duro y… ―

Shun sonrió y tomó aquellas telas. ― Se lo agradezco mucho ― Musitó haciendo una reverencia. Se giró y empezó a tenderlas para formar una especie de cama. La mujer lo observaba de reojo.

― Debió ser difícil ¿no? ― Murmuró. El chico se volvió y ladeó su cabeza. ―… me refiero a dejar a tu familia de esta forma tan abrupta ― Agregó tratando de no sonar entrometida.

Shun parpadeó un par de veces mientras pensaba. ―… Sí lo fue ― Aceptó. ― Pero… por eso estoy aquí, para lograr el cambio y poder volver a casa ―

Kiriko asintió y sin entender realmente por qué, lo abrazó. ―… Eres muy valiente y fuerte… Shun… ― Elogió en el hombro de él.

Mamá… ― Pensó. Dudó, pero de forma lenta estrechó la espalda de ella con sus manos. Una sonrisa adornó su cara al sentir aquella sensación de calidez.

Pronto Kiriko deshizo aquel tacto sintiéndose extrañamente feliz. ― Descansa, Shun ― Y con esto se alejó de ahí.

Él la miró alejarse y sólo pudo suspirar, para después recostarse y tratar de descansar.

Mientras tanto, algo alejado.

― Deberías descansar Shinnosuke, mañana espera un día realmente difícil ― Aconsejó Krim.

― No es fácil Belt-san, hay muchas "personas" en juego ― Argumentó el piloto. ― Y la situación de Yumiko aún me tiene confundido… es decir ¿Heart y Medic? ―

― Bueno hay algunas cosas en las que Banno trabajó por sí solo ― Confesó el cinturón. ― Quizás alguno de esos experimentos pudo traer a la vida a esa niña ―

Shinnosuke meditó aquello y asintió. ― Está bien, dejaré de pensar en ello por el momento ― Bostezó. ― Ahora creo que estoy listo para ir a dormir, descansa Belt-san ―

― Buenas noches Shinnosuke ―

El hombre se alejó y revisó a sus amigos, a su familia dormir. Se detuvo y observó que su hijo dormía en una posición bastante extraña. Ahogó una risa y se acercó para acomodar el cuerpo del adolescente bajo las sábanas. Sobó su cabello y se alejó. Pasó por dónde estaba Yumiko y alejó su cabello de su cara. Siguió su camino topándose con su compañera, la observó. Aún se sentía extraño cerca de ella, pero tenía que dejar de lado aquello y concentrarse en la misión. Se agachó y con delicadeza la cubrió con las mantas, ella se revolvió y por un breve instante sus labios se curvearon. Shinnosuke sonrió y se levantó para por fin recostarse en su propia manta.

Finalmente el amanecer llegó. El trío de chicas debían emprender su misión lo antes posible. Shinnosuke y Shun repitieron sus indicaciones de cuidado para sus amigas. Éstas sólo pudieron rodar los ojos ante la magnitud innecesaria de sobre protección. Luego de la despedida, ambas subieron al vehículo de la unidad y se adentraron al bosque.

― Estará bien, se nota que Yumiko es fuerte… ― Calmó Shinnosuke tocando el hombro de su hijo.

― Eso es lo que más preocupa ― Musitó para sí.

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En algún lugar, ocultos en la oscuridad de aquella inmensa ciudad se encontraban Kenroki y Gora, observando los movimientos de sus enemigos.

― ¿Cuál es el plan mi amo? ― Cuestionó Gora algo impaciente.

La sonrisa del mencionado se amplió. ― Qué bien que preguntes, porque hoy será el día del renacer de nuestro mundo ― Anunció.

― Pe-pero… ¿qué pasa con el mineral y el shift car? ― Pidió dudoso.

Kenroki rio. ― ¡Qué estúpido! ―

― Oh… ¿gracias…? ―

― Gora, es muy simple… a estas alturas la Señora Tomari nos ahorrará todo el trabajo de ensuciarnos las manos para extraer el mineral ― Explicó pero eso sólo dejó aún más confundido a su "guardaespaldas".

― ¿Y el shift car? ―

― Vendrá a nosotros dentro de poco… además no hay que olvidar el ingrediente secreto para que todo funcione ― Comentó con orgullo. Luego tronó los dedos. ― ¡Lanza al ejército alternativo! Es momento de divertirnos un rato ―

Gora hizo una reverencia. ― Como ordene mi amo ―

Presionó un botón de una especia de control. Y una luz los cegó por breves instantes, cuando ésta desapareció al menos diez monstruos estaban ahí guardando reverencia.

Kenroki sonrió. ― Perfecto… No cometeré el mismo error de nuevo ― Pensó al hacer una mueca.

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Una hora más tarde, las chicas llegaron a las orillas de aquella zona montañosa. Bajaron del vehículo tomando sus cosas. Traían una especia de equipo de alpinismo, cuerdas, cascos, linternas, todo lo necesario para la ocasión.

― Bien, ¿por dónde Rinna-san? ― Preguntó Kiriko.

La aludida revisó su aparato electrónico. ― Hay que seguir ese camino y escalar aquella pendiente… la cueva del mineral está ahí ― Instruyó mientras señalaba hacia arriaba, al menos unos tres metros que debían trepar para llegar a la sustancia.

― Entonces vamos, no hay mucho tiempo ― Anunció Yumiko caminando por delante.

Las otras dos mujeres se encogieron de hombros y la siguieron.

Les llevó aproximadamente otra media hora el escalar aquella "pequeña" pendiente, pero es que se habían retrasado debido al miedo incontrolable de Rinna al colgar del vacío sujetada a una simple cuerda. Intentaron varias posiciones con tal de hacer sentir más cómoda a la mecánica, pero ninguna funcionaba.

― Dime Rinna-san ¿Cómo es que subiste hasta allá tú sola? ― Interrogó Kiriko empezando a perder la paciencia.

La mayor juntó sus dedos índices de forma apenada. ― Lo siento ¿sí?... No recordaba la pendiente tan empinada ― Excusó.

Yumiko resopló. ― Tengo una idea, me colocaré al frente, Rinna-san en medio y Kiriko-san al final, así ambas la protegeremos ¿Le parece? ―

La mecánica dudó, pero al final terminó por aceptar. Y así fue como las tres lograron subir hasta aquella cueva.

― ¡Pff! Eso fue innecesario ― Musitó Yumiko secándose el sudor.

Las tres se quitaron el equipo y se prepararon para ingresar a la cueva y completar el trabajo. De pronto un golpe de aire seguido de una risa malvada las alertó y las puso en guardia, bueno al menos Kiriko y Yumiko.

― ¿Qué fue eso? ― Pidió Rinna aferrándose a su maletín.

― Esto no me huele nada bien ― Declaró Kiriko entrecerrando los ojos.

Un ser de aspecto malvado y grande se postró frente a ellas. Las "detectives" retrocedieron sin abandonar su pose de pelea.

― ¿Un Mutther? ― Musitó Yumiko. ― ¿Cómo puede ser…? ―

El aludido no dejaba de reír por lo bajo y de acercarse con lentitud a ellas.

Kiriko bajó la mirada pensando. Hizo sus manos puños y se giró hacia las otras femeninas.

― ¡Rinna-san, Yumiko-chan, entren a la cueva ahora! ― Gritó Kiriko viendo las posibilidades de enfrentarse a aquel ser que había parecido de la nada. ― Encuentren el mineral, yo lo distraeré… ―

― ¡Pe-Pero Kiriko-chan! ― Pidió Rinna con preocupación.

Kiriko se giró. ― ¡Sólo háganlo! ―

La mecánica finalmente asintió de forma temerosa. ― Está bien… ― Tomó el maletín del equipo científico y se acercó a la adolescente. ― Yumiko-chan… ven tenemos que entrar, dejemos a Kiriko actuar ― Comentó tomando el brazo de la menor y tirando de ella para ponerla a salvo.

Al principio Yumiko se resistió. ― Maestra… ― Pensó. Al final se dejó tirar por la mecánica. Ambas ingresaron a aquella cueva.

Viéndolas a salvo Kiriko se puso en posición de combate. ― Lo siento Tomari-san… pero debo hacerme cargo ― Pensó ella. Recordando cómo su compañero odia el hecho de que ella siempre se arriesga sin consideración alguna.

El monstruo finalmente llegó frente a ella. Era realmente inmenso, por lo menos le doblaba la altura. Kiriko no retrocedió.

Súper zapatos no me fallen ahora… ― Pidió en su mente. Si lograba unos golpes perfectos, el ser caería por el acantilado dándole el tiempo para concretar la misión.

― Este es tu fin humana… ― Sentenció con aquella escalofriante voz de ultratumba.

Kiriko tragó duro, pero apretó sus puños con fuerza y se preparó para dar la mejor patada hasta el momento. Retrocedió un poco tratando de ganar algo de velocidad, cuando el monstruo estaba más cerca se acercó dio un salto y pateó. Pero el ser usó su ante brazo para bloquearla, claro que sin soltar un quejido ya que ese golpe ciertamente lo había dañado. Kiriko cayó al suelo sobre sus pies haciendo una mueca, la fuerza del ataque retumbaba por toda su pierna, discretamente la sobó, esperando que ésta no estuviera rota, de lo contrario estaría muerta.

― ¿Es todo lo que tienes? ― Cuestionó el ser de forma burlona luego de alejar su brazo de su cara.

Ella retrocedió de nuevo. ― A penas estoy calentando ― Anunció incorporándose.

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― Vamos Yumiko-chan debemos darnos prisa y encontrar el mineral ― Comentó Rinna en un susurro mientras guiaba la expedición con una linterna.

La aludida venía un par de pasos más atrás. No podía evitar sentirse preocupada por su maestra, sabía que era muy fuerte, pero se lo había prometido a su mejor amigo. Le había prometido cuidar de su futura madre para así asegurar su supervivencia ― ¿Y si mejor cuido la entrada? ― Opinó dudosa. ― La detective podría requerir apoyo y… ―

Rinna se giró. ― Sé que estás preocupada, pero sólo estorbaremos ― Declaró volviendo su vista al camino. ― Además mientras más pronto encontremos el mineral, pronto podremos volver al B-Pit ―

La chica bajó la mirada. Un par de segundos después asintió. ― Está bien Rinna-san ― Apresuró su paso para alcanzarla. Ajustó el casco rojo de minero que traía. ― ¿Sabes exactamente a dónde hay que ir? ― Se atrevió a cuestionar.

La mecánica sonrió. ― Claro, con este aparato logré capturar las coordenadas exactas que me daba la computadora del B-Pit ― Le mostró aquel electrónico tipo celular. ― Además que ya he estado aquí… tal parece que no ha cambiado mucho ― Murmuró acomodando su rosado casco.

Yumiko entrecerró los ojos. ― No puedo ni imaginarme lo que estarías haciendo en este lugar ― Murmuró viendo que el sitio era bastante terrorífico.

―… Fuera del B-Pit y los arreglos que me piden Krim y el profesor Harley, a veces salgo a despejar mi mente y una vez me crucé por aquí y bueno… cómo mente curiosa tenía que investigar ― Explicó con simpleza.

― Ya veo… ― Asintió la joven comprendiendo aquellas palabras.

Las dos siguieron el camino que a cada paso se volvía más estrecho. Ambas tuvieron que pegarse literalmente a la pared del costado si no querían caer al oscuro vacío que tenían al lado izquierdo.

― ¿Lo recordabas así? ― Pidió la chica empezando a sentir miedo.

La mecánica negó. ― La verdad no… hay que tener mucho cuidado ― Advirtió. Un pequeño pitido captó su atención hacia el aparato que traía en la mano. ―… Parece que ya estamos cerca, hay que darnos prisa Yumiko-chan ―

― Ok… te sigo ―

Unos cuantos pasos más, los pitidos del aparato se volvieron más fuertes y repetitivos; la señal era clara, ya estaban en el punto exacto.

― Por fin llegamos ― Suspiró Rinna se agachó y abrió el maletín. ― Sólo hay que desenterrarlo y guardarlo en este frasco ― Instruyó. Sacó una pequeña pala, la cual al presionarle un botón ésta se hizo más grande.

― Impresionante ― Elogió la menor.

― ¿Verdad que sí? ― Luego le pasó el frasco. ― Utilizaré una jeringa para extraerlo, debido a la época del año debe encontrarse en estado entre viscoso y líquido, y no quisiera que se mezclara con la tierra del lugar ― Yumiko comprendió aquello y se agachó con el frasco. Rinna empezó a cavar un par de metros. Cuando ya podía notar la sustancia se detuvo y también se agachó tomando la jeringa. ― Hay que tener cuidado con ello… ― Musitó empezando a extraer de poco aquella sustancia azulada ― No sabía que fuera demasiada… de haberlo sabido me la hubiera llevado toda la primera vez que vine ―

Yumiko tapó al menos cinco frascos de esos. ―… Bueno es una lástima que fuera descubierto veinte años en el futuro, de no ser por eso no estaríamos aquí ―

― Es un buen punto ― Ambas guardaron el equipo, sellaron aquellos frascos y los metieron al maletín. Un estruendoso ruido y movimiento del suelo las agitó y asustó.

― ¿Se encuentra bien? ― Pidió la menor sujetando a su igual por el brazo.

― Estoy bien… pero algo me dice que las cosas afuera no están de lo mejor ― Dedujo con temor. ― Hay que salir de aquí Yumiko-chan ―

Y apoyadas la una con la otra empezaron su camino de regreso hacia la salida.

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Kiriko ya no soportaba el dolor en sus piernas. Varios ataque y siempre el mismo resultado, tal parece que fuerza no era suficiente. Respiraba de forma agitada mientras el monstruo no dejaba de reír ante la vulnerabilidad de la humana.

Espero que se den prisa, estoy a punto de desfallecer ― Pensó pasando su manos por su frente para secar el sudor.

― ¿Así que tú eres la única línea de defensa? ¡Qué patético! ― Se mofó señalándola y empezando a caminar de un lado a otro, observándola con esa sonrisa torcida.

Cansado de jugar el ser lanzó un par de ataques de color verdosos. Los ojos de Kiriko se ampliaron, se lanzó al lado opuesto intentando no ser golpeada por ellos. Una nube de polvo le imposibilitó la visibilidad, tosió con fuerza tratando de incorporarse. Otro ataque más le golpeó la pierna dejándola en el suelo, dio un leve grito de dolor. Al despejarse el humo, observó cómo peligrosamente el sujeto se acercaba a ella. Se arrastró en un intento por alejarse. Pero sólo provocó que la sonrisa del maligno se ampliara.

Lo siento Tomari-san… ― Pensó al cerrar sus ojos con fuerza esperando su final.

Pero el ataque final jamás llegó. Dudosa Kiriko abrió los ojos topándose con un cuerpo monstruoso pero más pequeño que el enemigo, que la había cubierto del ataque. ― Pero… ¿qué…? ― Musitó sorprendida.

― ¿Se encuentra bien detective? ―

Entornó los ojos. ― ¿Yumiko-chan? ―

La aludida asintió. ― ¡Rinna-san, por favor aléjala de aquí! ― Ordenó.

La mecánica asintió y rápidamente corrió hacia su amiga y la ayudó a ponerse de pie. ― Vamos Kiriko-chan hay que salir de aquí ―

― Rinna-san ¿Cómo…? ―

― Estoy igual de confundida, pero vamos hay que irnos ―

Con la ayuda de la otra Kiriko se puso de pie y cojeando salió lo más rápido posible de aquel campo de batalla, ocultándose tras una roca gigante. Viéndolas lejos Yumiko se enfocó en el otro monstruo frente suyo. Sonrió para sus adentros. ― ¿Crees que sólo puedo curar? ― Soltó una carcajada. ― Mi padre es el roidmude 002… hay más poder dentro de mí de lo que piensas amigo ― Declaró con altanería. Juntó sus manos en equis sobre su pecho, dio un grito prolongado a medida que una luz de color blanco la rodeaba, el Mutther empezó a retroceder. Yumiko bajó sus brazos con lentitud expulsando aquella luz de su ser dándole en el pecho al enemigo mandándolo a volar hasta al acantilado, estando ahí contuvo su poder hasta que lo hizo explotar.

Viéndose victoriosa, Yumiko se dejó caer abandonando su forma roidmude. ― Aún necesito practicar… ― Se dijo con cansancio.

― ¡Yumiko-chan! ¿Estás bien? ― Pidieron Kiriko y Rinna al salir del escondite.

La chica sonrió de forma torpe y alzó su pulgar. ― Todo bien… ― Ella se acercaron para verificar su cuerpo. ― Sólo lamento el que me hayan visto así ― Soltó un quejido. ― No era mi intención asustarlas ― Musitó.

― ¿Eres una roidmude? ― Cuestionó Rinna de forma vacilante.

Ella suspiró. ― Lo soy… ― Negó. ― Sé que debí decírselos antes pero yo… ―

Kiriko le tendió la mano. Dudosa Yumiko la miró antes de darle la suya. Ya incorporada ambas compartieron una mirada. ― Me salvaste la vida… No es la primera vez que un roidmude lo hace pero… ― Negó abandonando sus recuerdos sobre Chase. ― Te lo agradezco mucho, Yumiko-chan… lo digo enserio ―

Ella sonrió e hizo una reverencia. ― Sus palabras significan mucho ―

El trío de mujeres se sonrió. La misión había sido cumplida con éxito y sin muchos contratiempos.

¡Yumiko-chan, responde! ¿Estás ahí? ―

La mencionada tocó su oído. ― Sí Shun aquí estoy… completamos la misión, el mineral es nuestro ―

¡Vaya eso es genial! ― Exclamó. Y luego se puso serio. ― Pero estamos teniendo problemas, Kenroki y Gora han desatado un grupo de monstruos, tienen que volver ―

Eso preocupó a las tres. ― De acuerdo estaremos allá pronto, ¡resistan!

¡Lo haremos! Y por favor… tengan cuidado ―

La comunicación se cortó.

― Bien parece que es momento de volver ― Anunció Kiriko. Las otras dos asintieron, tomaron sus cosas y se pusieron en marcha.

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Chaser, Mach, Infinity, Drive… cuatro Kamen Riders estaban cómo la única línea de defensa de la ciudad. La noticia se corrió por montones, varias personas lograron ponerse a salvo, otras no tanto y eran presas del miedo que plantaban aquellos seres salidos de la nada. De vez en cuando se turnaban, mientras Mach y Chaser protegían a los civiles, Padre e Hijo peleaban hombro a hombro para derrotar al enemigo.

― Tal parece que Kenroki no se hizo esperar ― Comentó Shinnosuke bajo el traje.

Shun se colocó a su lado. ― Es extraño… creí que los Mutthers apenas renacerían, esto no tiene sentido ―

― Quizás tenía un plan B ― Opinó Krim.

― Fueron algo lentos ¿No es así? ― Interrogó con ironía una escalofriante voz.

Los cuatro Riders dejaron de combatir y alzaron la mirada.

― Kenroki… Gora… ― Musitó Shun. ― ¿De qué están hablando? ― Exigió.

― ¡Shun! ― Exclamó Yumiko al llegar a escena.

Volvieron la mirada en dirección a las femeninas del equipo. Éstas eran rehenes de tres monstruos quienes las sostenían con fuerza.

― ¡Kiriko! ― Exclamó Shinnosuke molesto por aquella escena.

― Lo siento Tomari-san… nos emboscaron cuando veníamos de regreso ― Respondió Kiriko con desánimo.

― ¿Creyeron que el amo no tenía ojos en todos lados? ― Se burló Gora. Y de un salto llegó hasta donde Rinna y le quitó el maletín con fuerza.

― ¡Oye! ― Exigió la mecánica cuando le arrebató el maletín.

Gora le dio un golpe en la frente que la dejó inconsciente. ― Molesta y gritona mujer ―

― ¡Rinna-san! ― Exclamaron los presentes.

― Aléjala de aquí ― Ordenó el segundo al mando. El otro ser, arrastró a la mecánica lejos.

Kiriko empezó a forcejear. ― ¡No ganarán tan fácilmente! ―

Gora sonrió y de otro salto llegó hasta su amo y le entregó el mineral.

― De hecho, debo agradecer su cooperación Señorita Shijima, se le será reconocido en el futuro ― Argumentó Kenroki. Luego miró a Yumiko.― Por cierto, para ti pequeña tengo una sorpresa especial ¿Has oído hablar del plan R de roidmude? ― Extendió su mano hacia atrás para darle el pase a alguien más. Yumiko se veía confundida. ― Sin duda creo que lo reconocerás… ―

― Heart… ― Musitó Shinnosuke con confusión.

Los ojos de Yumiko se llenaron de lágrimas. ― Otou-san ― Susurró no pudiendo creer lo que veía.

― ¿Qué tal una reunión familiar? ― Anunció Kenroki.

Yumiko fue liberada y avanzó un par de pasos. Los ojos de Heart tenían un tono peculiar a la par que se acercaba a la chica. Shinnosuke fue el único que notó esto.

― Algo no está bien ― Susurró.

Shun lo miró. ― ¿De qué hablas papá? ―

Del otro lado, Kiriko aprovechó y pateó a su captor para liberarse. Notando esto Gou le disparó al ser para eliminarlo. Su hermana mayor le lanzó una mirada de agradecimiento a la par que corría para alejarse un poco y observar, sólo en caso de que tuviera que intervenir. El Mach volvió a pelear junto a Chase, para limpiar el terreno en lo que el asunto "de la charla" terminaba.

― Otou-san… ― Volvió a decir la chica ya más cerca del roidmude.

Heart sonrió de lado y a una gran velocidad se acercó y capturó el cuello de la chica elevándola un poco del suelo. Yumiko intentó quitárselo de encima, pero su fuerza era impresionante.

― ¿Qué sucede? ― Pidió casi perdiendo el aire. ― Algo le hizo Kenroki a mi padre ― Dedujo al notar aquella mirada vacía.

― ¿Pensaron que no traería amigos? El veneno que formulé es más fuerte que la voluntad del roidmude 002 ― Explicó Kenroki con malicia.

¿Veneno? ¿Pero cómo puedo traerlo de vuelta?― La chica gritó con fuerza al sentir que las garras de su padre se clavaban más y más en su cuello.

― ¡Yumiko-chan! ― Exclamó Shun preparado para acercarse y atacar a Heart para que soltara a su amiga.

― ¡Shun, no! ― Pidió ella de forma débil debido al estrangulamiento.

El aludido se detuvo en seco. ― Pero… ― Murmuró bajo el traje.

Ella intensificó su mirada hacia su compañero. En ella le pedía compasión por su padre, él no era así, era el veneno lo que convirtió en ese monstruo. Shun empezó a retroceder conforme bajaba la guardia.

Yumiko miró a su padre. Intentó encontrar la manera de hacerlo reaccionar. ― Heart usted no es así, tiene que reaccionar ¿qué hay de los roidmudes? ― Cuestionó de la misma forma débil. ― Jamás se ha dejado gobernar por alguien ¿por qué empezar a ahora? ― Argumentó.

― No me conoces maldita roidmude ― Respondió de forma frívola.

Los ojos de Yumiko se ampliaron. ― ¿Cómo…? ―

Gora soltó una carcajada y se acercó nuevamente. ― ¿Creíste que no lo descubriríamos? ― Interrogó viendo aquella escena.

Kenroki también se acercó. ― Si los roidmudes son una decepción y aberración absoluta, tú… una cría de ellos… eres lo más bajo que jamás pudiese existir ―

Esas palabras entristecieron por completo a la joven. Incluso Heart ya no aplicaba demasiada fuerza puesto que ésta ya no se resistía.

― ¡Yumiko–chan no los escuches! ― Gritó Shun. Desesperado intentó acercarse para intervenir, esto ya había sido suficiente, tenía que detenerlo.

― ¿A dónde vas muchachito? ― Pidió una voz con burla interponiéndose en su camino.

― Brain… ― Masculló Shun. Recordaba que en el futuro, Yumiko solía contarle de aquel al que sus padres habían denominado su mejor amigo. El tío Brain, le decía ella. Pero este no era el caso. Volvió sus manos puños. ― Supongo que también fue envenenado ¡Quítate de mi camino! ― Exigió.

El roidmude soltó una risita burlona. ― No lo creo pequeño… será mejor que tú retrocedas y dejes que el trabajo se termine ― Anunció.

Shinnosuke finalmente se colocó a lado de su hijo. ― ¿El trabajo termine? ― Repitió bajo el traje. ― ¿De qué estás hablando? ―

Kenroki sonrió. ― De un ritual muy simple… ― Respondió. Dicho esto se acercó a Yumiko que seguía presa en la garras de Heart. ―… Gracias por tu colaboración roidmude 002 ― Sus garras llegaron al rostro de la menor, la cual seguía absorta de todo a su alrededor.

― ¡Aléjate de ella! ― Exigió Shun.

Pero Kenroki no obedeció. ―… y gracias a ti Yumiko Matsune… por ayudarme a reencarnar a mi gente ― Con esto, el ser tocó el pecho de ella y estiró la mano extrayendo una especie de humo azulado. La chica dio un grito ahogado de dolor al sentir aquella extraña sensación.

― ¡Yumiko-chan! ― Exclamó Shun. ― ¡Suficiente! ― Corrió y atacó a Brain alejándolo de su camino. Para así poder salvar a su mejor amiga.

― ¡Shun! ― Pidió Shinnosuke corriendo tras él, pero Brain le bloqueó el paso. El Drive maldijo y se dispuso a pelear contra el roidmude de lentes, para ganarle tiempo a su hijo.

A gran velocidad el hijo del Kamen Rider Drive golpeó a Gora y a Kenroki para alejarlos.

― Perdóname Yumiko-chan ― Musitó. Y le plantó una fuerte bofetada a Heart para que éste finalmente soltara a la chica. En situaciones normales Heart no se hubiera inmutado, pero el sedante del veneno lo había vuelto un tanto torpe y desequilibrado. Cayó al suelo un par de metros lejos. Yumiko fue liberada y cayó de rodillas, Shun no tardó en ponerse a su lado.

― Yumiko-chan ¿estás bien? ― Cuestionó preocupado. La chica seguía en estado de shock. ― ¡Yumiko! ¿Qué…? ―

La chica finalmente alzó sus palmas mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y se ponían vidriosos. ― Mis poderes… Shun, ya no… ya no puedo curar… mis poderes se han ido ― Confesó.

― ¡¿Qué!? ― Pidió el chico sumamente confundido.

Por su parte, Kenroki no fue dañado en lo absoluto, pero se retiró para poder disfrutar del espectáculo mientras se preparaba para concretar su plan. ― Gora, termina el trabajo ¿quieres? Esto ya está llevando mucho ―

Recién incorporado Gora emitió un quejido. ― Cómo ordene amo ― Respondió con pesadez.

― Parece que el veneno te volvió más fuerte Brain ― Comentó Shinnosuke de forma entre cortada. Le estaba llevando mucho el derrotar al roidmude.

El roidmude rio.― O tú te volviste más débil Kamen Rider ― Se mofó.

― ¿Belt-san? ― Pidió Shinnosuke mirando hacia el cinturón.

― Creo que es momento de encender todos los motores Shinnosuke ― Opinó.

El mencionado asintió. Le dio una patada a Brain alejándolo un poco para poder sacar el Shift car, tal parece que Formula ya no era suficiente.

"Fire All Engines"

Un montón de luces inundaron aquel lugar.

― ¡Henshin! ―

"Drive Type: Tridoron"

― Ahora sí, esto va enserio ― Declaró Shinnosuke al terminar la transformación. Brain retrocedió.

― ¡Oh, mira atacarán al mocoso! ― Exclamó preso del miedo.

― ¿Eh? ― Pidió el Drive girando hacia aquella escena. Gora se acercaba peligrosamente a su mini "yo". ― ¡Shun, cuidado! ― Gritó.

Pero su primogénito estaba tan concentrado en su amiga que jamás notó la presencia del ser monstruoso.

― El shift car del infinito es nuestro ― Declaró antes de atacar al chico por la espalda.

Shun fue arrojado al menos dos metros lejos, arrastrando el piso consigo y perdiendo su transformación. Infity quedó lejos del alcance de su "piloto". El joven sólo podía retorcerse de dolor ante el ataque recibido.

Yumiko seguía sumida en su mundo que jamás se percató de la situación. Notando esto, Kiriko intervino y llegó junto a la chica para sacarla de aquel campo de batalla.

― Ven conmigo Yumiko-chan ― Pidió en un susurro ayudándola a ponerse de pie y llevándosela lejos. Absorta sólo le quedó obedecer.

El joven Tomari empezó a arrastrarse para tratar de alcanzar el Shift car. ― No… no puedo rendirme tan fácil… se… ― Tosió y soltó un quejido. ― Se lo prometí a mis padres… ― Ya estaba a escasos centímetros del Infity, pero de pronto su manos fue pisada. Dio un grito de dolor y alzó la mirada con pesadez.

― Así son las cosas escurridizo mocoso ― Dijo Gora mostrando una sonrisa de lado. Se agachó para poder tomar el shift car. ― Se terminó… ― Concluyó pateándole la cara.

Debido al golpe Shun escupió sangre. Estiró su mano. ― ¡No! ― Exclamó débilmente.

Gora sólo siguió su camino hasta su amo Kenroki. Se hincó y le postró el pequeño carrito. ― Mi amo… ― Musitó guardándole reverencia.

Kenroki tomó el objeto en sus manos. ― Finalmente… después de veinte años el ingrediente faltante está en mis manos ― Contempló con orgullo aquel pequeño carro. Luego lo acercó a aquel humo azulado que extrajo del cuerpo de Yumiko y los fusionó. Un par de movimientos de sus manos y arrojó una especie de energía rojiza. ― ¡Por fin mi gente renacerá! ― Exclamó a los cuatro vientos.

Shinnosuke intentó acercarse para evitar el desastre. ― ¡No tan rápido! ― Aseguró con fuerza. ― ¡No te dejaré ganar Kenroki! ―

Pero el mencionado rio de manera desquiciada. ― ¿De verdad crees tener oportunidad? ― Interrogó irónico. ― ¿Qué tal si tú eres el primero en probar mi gran poder? ―

Un enorme portal se abrió y con ello una serie de vientos huracanados invadieron el terreno. Gora y Kenroki reían de forma malvada. Shinnosuke intentaba no retroceder, lo mismo ocurría con Chase y Gou. Kiriko se aferró a una construcción sosteniendo con fuerza a Yumiko. Brain se ocultó tras un montículo de tierra. El cuerpo de Heart fue arrastrado un poco más lejos.

De pronto el poder de aquel portal se volvió más fuerte. Todos fueron arrastrados más lejos de dónde estaban. Shinnosuke se agachó pero se mantuvo firme, observando atento el hecho que estaba aconteciendo. Un montón de seres monstruosos y realmente aterradores empezaron a salir por aquel vórtice, algunos de ellos volaban y emprendieron su camino hacia la ciudad. Otros que andaban de pie corrieron y empezaron a destruir todo a su paso. Otros cuantos se quedaron ahí viendo con desprecio a aquellos otros seres que estaban en su camino.

Chase y Gou se pusieron de pie y se prepararon para lo que fuera.

Shinnosuke planeaba ayudarlos cuando una luz de color rojo golpeó su pecho mandándolo a volar al menos dos metros para después caer al suelo duro; perdiendo así su transformación y dando un grito de dolor. Aquel ataque le había dejado una herida sangrante en su costado y su brazo también estaba herido. Intentó incorporarse, pero volvió a caer por el fuerte dolor.

― ¡Tomari-san! ― Exclamó Kiriko viendo aquella escena.

Kenroki rio con satisfacción. ― Te dije que tú serías el primero en probar mi nuevo poder, Tomari Shinnosuke ― Declaró. Alzó sus manos. ― Queridos hermanos Mutthers… ¡conviertan éste mundo en nuestro! ― Exclamó.

Los demás lo tomaron cómo orden y empezaron a atacar sin razón y hacer estragos. Los Riders Mach y Chaser empezaron a contraatacar.

Era en este momento cuando el equipo Drive se daba cuenta de la magnitud del problema.

Todo el esfuerzo del equipo del futuro por mantenerlo a salvo había sido inútil. Todo lo que se hizo para evitar aquel desastre había fracasado de forma increíble. Kenroki tenía ahora el control, con eso de su lado ya no existiría siquiera un futuro, todo había terminado. Era el fin de todo y de todos.

Yumiko se encontraba en los brazos de Kiriko. Su semblante de sorpresa denotaba aquello que sentía. Negó varias veces mientras caía sobre sus rodillas, Kiriko intentó sostenerla, pero fue inútil.

― Yumiko-chan… ― Musitó la mayor intentando incorporarla.

Las lágrimas brotaban de los ojos de la roidmude. ― No… no puede ser… todo ha sido mi culpa… el futuro… mis padres…. ― Musitó vagamente. Así cómo su mirada viajaba al cuerpo inconsciente de su padre unos metros más lejos.

Algo más alejado. Frente a ellas, estaba el chico Tomari.

― No… ― Musitó Shun con total tristeza y su mirada también denotaba lo mismo. Cayó de rodillas no pudiendo creer que había fallado.

― ¡Jajaja es tú fin Shun Tomari! ― Exclamó Kenroki preparado para atacarlo con todo lo que tenía.

De lejos, Gou y Chase intentaban quitarse de encima a los Mutthers.

Shinnosuke intentaba con todas sus fuerzas ponerse de pie. ― ¡Shun, corre! ― Exclamó. Pero el dolor en su costado lo obligó a permanecer en el suelo.

Sin embargo, pese a los llamados, el chico estaba congelado en su lugar. Lo que rondaba sus pensamientos era. ― Te fallé papá… te fallé mamá

Kenroki lanzó el ataque, su victoria ya estaba cerca y en pocos minutos su mundo completo renacería.

Presa del miedo, Kiriko se alejó de Yumiko y corrió tanto cómo sus piernas se lo permitieron hasta llegar al chico. ― ¡Shun! ― Gritó.

Su llamado se vio interrumpido por un fuerte quejido. Sus ojos se agrandaron. Al notar aquello Shun finalmente reaccionó y su semblante se volvió sorpresivo.

― Mamá… ― Musitó con el poco aire que le quedaba, sin importarle si ella lo había escuchado o no.

Los ojos de Kiriko se le empezaron a llenar de lágrimas y su cuerpo empezó a temblar. No salían las palabras, el dolor era inmenso. Con mucho pesar bajó la vista a su estómago y colocó su mano en la misma, segundos después la alzó dejando ver que ésta se había llenado de sangre.

El miedo invadió por completo a Shun.

― ¡Kiriko! ― Gritó Shinnosuke con horror al ver aquella desgarradora escena.

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N/A: ¡Hasta aquí! OMG ya estamos llegando a la recta final, ¡qué emoción! *aplaude de forma frenética* Lo siento, Jejeje me emociono demasiado. Pero díganme ¿qué les pareció el capítulo? Siendo sincera me siento mal por Yumiko, pero era algo que tenía que atravesar, enfrentar a su Padre y a su identidad roidmude. ¿Qué pasará con Kiriko? ¿De verdad Kenroki habrá ganado? Shinnosuke y Shun deben pensar algo pronto.

Ya falta poco para que el DVD de Surprise Future vea la luz ¡genial! Hay que estar al pendiente, muero de la curiosidad, ha sido mucho tiempo de espera, pero sé que valdrá la pena.

Aprovecho y me gustaría desearles a todos y a cada uno un feliz fin de año 2015 y un próspero año 2016. Que se la pasen increíble en compañía de la familia y amigos. Mi última actualización del año. [30122015]

Gracias por su apoyo, espero sigan aquí el año entrante.

Por lo mientras nos vemos en la siguiente actualización.

GEMITHA0208