N.A. reitero que este fic está realizado sin fines de lucro y los personajes le pertenecen a su autora Naoko Takeuchi
ENCUENTRO
Dos años atrás.
-¡hola! ¿Qué te sirvo?- levante la mirada para encontrarme con el chico que atendía, era un rubio de ojos verdes, de más o menos mi edad, 18 años.
-sí, únicamente quiero una taza de café- respondí y clave la mirada nuevamente en el periódico, no sé cuánto tiempo pase así, hasta que note que había terminado la taza que me habían rellenado por tercera vez y yo comenzaba a frustrarme al no haber encontrado algo que me convenciera. El joven que me atendió pareció darse cuenta de mi molestia porque se acercó a decirme
-¿encontraste algo?, disculpa mi intromisión pero veo que llevas días así- no sé porque pero de alguna manera aquel chico me pareció una persona de confianza, o yo estaba demasiado desesperado por lo que termine confesándole lo que me pasaba, que necesitaba y que estaba buscando. Después de escuchar atento mi trágica historia me respondió
-mmm ¿así que buscas un trabajo que te permita a la vez continuar con tu carrera?- levantando una ceja- pues sí que es algo difícil de conseguir- tocándose con sus dedos la barbilla
-¡ni lo digas! Llevo días buscando algo parecido, que me permita tener el tiempo para poder retomar mis estudios, pero no lo logro, ya fui a las academias de policía y deje mis solicitudes, aunque no me convencen del todo pero es lo más cercano a lo que quiero hacer.
-bueno, pues tengo algunos conocidos, y por aca tenemos todo tipo e clientela quizás si me entero de algo, yo mismo pueda ayudarte- me dijo brindándome una sonrisa fraterna
-¡te lo agradeceré!- dije sincero y guarde silencio al no saber su nombre
-Andrew…. Me llamo Andrew Furuhata- me dijo extendiéndome su mano y yo la estreche con fuerza
-Darien Chiba, bueno pues será mejor regresar ¡nos vemos!- le respondí, y acto seguido salí de la cafetería, camine un par de cuadras, y me encontraba tan decepcionado, por no encontrar lo que quería y es que el tiempo pasaba y sentía que no podría lograrlo, casi se podía decir que llevaba arrastrando los pies, completamente decepcionado por no encontrar un trabajo en eso levante la mirada hacia la biblioteca a la que iba a prestar unos libros cuando la vi acercarse en dirección a donde yo iba.
Era una linda rubia, me llamo la atención al instante por su particular peinado en forma de chonguitos, tenía unas pestañas gruesas y largas, que delineaban perfectamente un par de hermosos ojos azul cielo, me quite los lentes para verla mejor y ver si no era una alucinación. Me percaté de que llevaba unos libros en los brazos y vestía una falda de mezclilla con una blusa color rosa suave de hombros descubiertos y una camiseta blanca debajo, la blusa rosa tenía unos dibujos al frente, debería tener unos 15 años aproximadamente. No sé como pero cuando me di cuenta ya estaba a su lado, "¿será que mis pies obedecían a mis instintos?"
-¡hola! ¿Podrías decirme que horas son?- dije sin pensarlo aunque después me dije "pero que pretexto más tonto, no se te ocurrió algo mejor", note como ella me miró fijamente, por un instante sostuvo mi mirada y un leve sonrojo cubrió sus mejillas.
-van a dar las 2 de la tarde, faltan 15 minutos- me respondió, y con eso confirme lo que sospechaba, su voz era más dulce que el canto de los propios ángeles no sabía que hacer mientras me quede reteniendo en mi memoria el sonido de su voz estaba tan ensimismado en eso que debí haberme percatado en ese mismo instante el carísimo reloj que llevaba, así que ella sin detenerse continuo caminando, por un momento quede parado como un idiota pero algo me impulso a seguirla, tan solo habíamos dado unos cuantos paso cuando de repente paso por una esquina donde había un grupo de tres chicos quizá de la misma edad que ella, los cuales al verla sonrieron, pude notar el brillo de lujuria en su mirada así que me apresure a alcanzarla para ponerme cerca de ella
-¡adiós linda!- dijo un chico, al cual le clave la mirada con furia
-¡que lindas piernas!- dijo uno más atrevido, rápidamente dirigí mi vista para apreciar lo que el pecoso había dicho y en efecto no mentía recorrí con la mirada su piel blanca, las piernas eran estilizadas y perfectas, pero eso no me quitaba de la mente el enfrentarme a ese tipo tan vulgar. Pase junto a él y lo mire desafiante, diciendo
-¡ella viene conmigo! ¡Así que no molestes!-respondí con voz seca y frunciendo el ceño, otra vez me espante por la forma autoritaria en que me expresaba de ella, que sin inmutarse siquiera continuo con su andar. Ellos parecieron no intimidarse pero tampoco me hicieron mucho caso, camine más de prisa para ponerme nuevamente a par de ella.
-¿te ayudo con los libros?- pregunte mientras se me quebraba la voz de los nervios, no sé qué tenía esa chica pero estaba seguro de que era especial y que no la dejaría ir así como así, ¡era lo que yo siempre había soñado!
-¡no!- su respuesta me dejo helado, "¿había dicho que no?", no es que fuera un galán de televisión, pero sabía que más de una chica de mi antigua escuela andaba tras de mí, y otras más atrevidas me habían confesado su amor, Salí de mis pensamientos para comprobar que ella seguía caminando ignorándome.
-¿puedo acompañarte?-dije casi tropezándome con mis propios pasos, cosa que afortunadamente ella no observo puesto que continuaba mirando hacia el frente.
-¡no gracias!- respondió mientras volteo a verme algo desconfiada y aligero más su paso
-¿Cómo te llamas?- la frase salió por si sola de mi boca y no pude hacer nada para detenerla, parecía como si esta chica me hiciera actuar por instinto, y a ver la mirada asesina que me dirigió tuve que agregar- bueno, no importa. - ella se detuvo solo por un instante, me miro, analizadoramente y después me dijo
-¿Por qué me persigues? ¿estás loco? ¡Déjame en paz!- el grito provoco que algunas personas que pasaban junto a nosotros voltearan a verme lo que causo que me avergonzara
-este…no…no es lo que piensan… -trate de disculparme y trate de escaparme y alejarme de ahí, luego con la mirada busque insistentemente a esa chica, quien continuaba con su andar sereno, nuevamente fui detrás de ella, sin saber porque.
La seguí con pasos cautelosos durante unas cuadras, hasta que la vi detenerse en la parada de un autobús y me encontraba a tan solo unos metros de ahí, y a mi lado pude ver que se acercaba un autobús, supuse que lo tomaría así que la mire subir mientras yo trataba de alcanzarla ¡tenía que saber dónde vivía!, pero fue en vano, el camión arranco dejándome ahí con las esperanzas rotas, avente el periódico molesto…"después de todo ni la conozco" pensé para sobreponerme.
Continúe caminando y levante la mirada, cuando en eso vi el semáforo que se ponía en rojo ¿era una señal del destino acaso?, ¡no lo pensé más y corrí al camión! El chofer muy amable me abrió la puerta y al subir la busque, ahí estaba sentada con la mirada perdida en la ventana. Sonreí aliviado y con todo el descaro del mundo me senté a su lado.
-¡hola...nos volvemos a encontrar!- me acobarde por un segundo para esperar una merecida bofetada o un insulto, pero lo que paso a continuación me dejo más perplejo, ella dirigió sus bellos ojos azules hacia mí y me sonrió, mostrándome su dentadura blanca y perfecta ¡no había vuelta atrás! ¡Con esa sonrisa me había cautivado! fue tan rápido que no supe que decirle me quede en silencio mientras ella no quitaba sus ojos de encima de mí así que volví a decir
-¡eres mucho más linda cuando sonríes!- sonrió y note como desvió su mirada tímidamente, mientras un rubor cubría sus mejillas – aunque el porte altvo de hace un momento también te luce bien- le aclare, esta vez dejo escapar una risa más profunda que se parecía a ¿una carcajada?, yo también reí
-¿siempre eres así?- su pregunta me sorprendió
-¿así como?- dije un poco más cómodo al notar que me hablaba
-¡tan seguro y confiado! apuesto que has de hacer lo mismo con todas las chicas- dijo aun con timidez y mirando atenta para escuchar mi respuesta, el sentir su mirada clavada en mi me ponía más nervioso
-pues…si te dijera que no ¿me creerías?- le interrogue
-la verdad… ¡no!- me dijo
-pero es la verdad- dije mirándola a los ojos para que supiera que no mentía.- es que ¡eres muy linda! ¿Acaso nunca te lo habían dicho?
-si te dijera que no…. ¿me creerías?- dijo riendo pues me seguía el juego
-¡no! eres una mentirosa, apuesto que hay más de un chico tras de ti-esta vez volvía a mirarla esperando su respuesta
-pues. Es la verdad. Los chicos son…- bajo la mirada con tristeza- ...bueno, es la primera vez que alguien me habla ¡así!
-¿así como?- pregunte curioso.
No recuerdo que me respondió porque, por un momento debí parecer un lunático pues quede admirándola en silencio, quería grabarme cada una de sus facciones, sus cabellos rubios como el oro, las pestañas gruesas y largas, y unos hermosos ojos azules llenos de ternura infinita, el corazón me latía más deprisa que lo normal, cosa que nunca me había pasado, ella hablaba y yo solo escuchaba su linda voz. La miraba reír, y eso me dejaba observar sus aperlados dientes, se veía hermosa cuando lo hacía. Platicamos de cosas sin importancia, ella me miraba y sonreía. En eso ella se levantó de prisa y me pidió permiso para poder salir
-¡tengo que bajar! ¡Mucho gusto!- me dijo, pero no me quede ahí, camine detrás de ella y baje. Trate de ver en qué lugar nos encontrábamos pero no conocía ese lugar, camine detrás de ella que entraba a una zona resguardada por policías que estaban en una caseta mirando quien sabe qué cosa en una pantalla, me quedé asombrado mirando las hermosas casas que habían que por un momento olvide como había llegado ahí, en eso me acerque a su lado
-¿qué haces acá?- me dijo un poco nerviosa mientras miraba de un lado a otro
-pues es que…- no entendía su actitud, primero me hablaba cordialmente y después volvía a ser la misma chica grosera de antes
-¡por favor! Tienes que irte…- decía tratando de empujarme
-¿Por qué?- mire a mí alrededor y en eso note como 4 tipos armados se acercaban ¿a nosotros?
-¡no preguntes! ¡Corre!- dijo mientras en sus ojos podía ver la desesperación
-¡Espera! ¿Cómo te llamas?- dije resistiéndome a irme de su lado, aun sin saber por que
-¡vete!- grito casi desgarradoramente, al ver que no me movía me dijo- está bien me llamo Se...
No termine de escuchar cuando sentí un golpe en el estómago, lo que me hizo doblarme de dolor, pero al momento tome el brazo con fuerza para retener a mi agresor trate de inmovilizarlo, pero una otros golpes me impidieron hacerlo, cuando mire, tres tipos me tenían completamente agarrado, quise reponerme para buscar a mi agresor cuando sentí que me daban otro golpe en las costillas y otro más me agarraban de los brazos, mientras a lo lejos escuche.
-¡señorita… su padre está muy preocupado! ¿Cómo le hace esto?
-¡déjenlo…suéltenlo…salvajes! -Mientras miraba como trataba de golpear al orangután que tenía frente a él, y me miraba con preocupación
-¡pero señorita…este tipejo!- no termino de pronunciar nada más porque le soltó una cachetada que se escuchó por toda la cuadra.
-¡déjenlo, él es solo un amigo que me trajo hasta acá! ¡Rubeus…hazme caso y obedece-dijo en tono autoritario, el tipo de cabellos de color de fuego y mirada de pocos amigos dio la orden y los hombres me soltaron, mientras tomaban por los brazos a la chica rubia y la escoltaban, trate de seguirla pero..
-¡será mejor que se aleje… si quiere permanecer ileso!- me dijo otro tipo alto y moreno al parecer de raza negra.
Mire a mi ángel…. Ella volteo a verme de reojo y bajo su mirada con tristeza como tratando de pedirme disculpas. Me arregle la playera gris, y di media vuelta, comprendiendo que quizá ¡nunca más volvería a verla! Comencé a caminar de regreso a casa, no conocía en que parte me encontraba pues nunca había estado en ese lugar al parecer era la entrada hacia un zona residencial puesto que el camión nos había dejado ahí nada más y no había entrado por obvias razones, espere un momento y al pasar un camión le hice parada para poder regresar mientras iba pensando ¡en que rayos me había metido!
Queridas amigas acá me tienen nuevamente con la continuación de este fin. Como ya había dicho en un principio tendrán que ser un poco más pacientes con este, quise dejarles este capi. Ojala les guste la escena está inspirada en una canción de Ricardo Arjona, espero sus comentarios y sugerencias.
Mis infinitos agradecimientos a las que se tomaron la molestia de leer el intro y dejar su comentario.
Princess moon-light: gracias por apoyarme nuevamente, y aca tienes la respuesta de cómo se conocieron jiji.
Yumike Uchiha: gracias por tu apoyo y espero que te siga gustando a pesar de que Darien no será el sobrado jeje acepto tus dudas y sugerencias amiga.
emeraude serenity: mi querida amiga Nuevamente y como siempre te encuentro a mi lado gracias y también espero ansiosa tu actualización
patty Ramirez de chiba: aca tienes la actualización ¿Qué te pareció el primer encuentro? Quien viera a nuestro Darien así jijij
mapi: ojala que te guste cada vez más amiga muchísimas gracias por comentar
natustar: jijiji pues tú sí que tienes intuición jejeje eso lo único que te voy a decir para no adelantar más. Jaja besos
anyreth: estoy totalmente de acuerdo contigo y con lo que piensas jajaja ella ha de estar ciega porque yo si me lo encuentro en la esquina me lo como a besos. Ojala te guste este encuentro
nahima chan: ¡hola1 y bienvenida mis historias por lo que veo has leído algunos y eso me da muchísimo gusto amix! Besitos y ojala te siga gustando esta historia será mas lenta porque necesito investigar mucho aun y darle vida a la trama ok tenme paciencia please!
serena princesita hale: ¡qué bueno que te encanto! ¿Qué piensas ahora? Que pasara luego… jiji ya quiero saber al igual que tu porque aún no sé qué vendrá jaja bueno solo un poco pero gracias a tus comentarios me ayudan a inspirarme cada día saludos.
sailor lady:hola mil gracias por tus buenos deseos y ¿Por qué estas confundida? Tuuu pregúntame..! jejeje ojala que con este capi al menos te des una idea, si no es así, dime tus dudas yo las aclaro gustosa
karanbunnymoon, aca te dejo esta actualización ojala te guste mucho! Cuídate nos vemos.
Sandy serena: jejeje si amiga tienes mucha razón, si no lo quiere aca estamos para hacerlo feliz jiji y también en tus predicciones aciertas ahora será el quien sufra ¡ni modo!
A todas mil gracias y nos vemos después.
29 de Agosto de 2009
