NOTAS DE LA AUTORA. Los personajes de Sailor Moon, no me pertenecen y esta historia está realizada bajo mi inspiración, y sin finalidades de plagio, ni lucro.

Gracias!! Miles de gracias por su apoyo y por seguir este nuevo fic, veo a muchas lectoras de mis otras historias y eso me llena enormemente de felicidad, gracias por acompañarme y espero no defraudarlas, un saludo.

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VERDADES

"¡no puede ser que ella sea Serena Tsukino!... ¡no ella!... ¡acabo de perder cualquier oportunidad de conquistarla!" pensé, mientras miraba como ella se alejaba poco a poco, por un momento tuve el impulso de correr detrás de ella, pero me pareció algo desubicado de mi parte, después de todo únicamente habíamos cruzado unas cuantas palabras.

La risa de una mujer me saco de mis pensamientos y de los deseos de correr detrás de ella. Mire a la susodicha para encontrarme con una chica de cabellos verdes largos y ondulados, tenía una piel muy blanca y los labios rojos, su estilizada figura y su porte era algo muy llamativo, aparte del color de sus cabellos. La reconocí de inmediato detrás de ella había una pelirroja y una chica de cabellos negros también muy blanca de ojos azul intenso y labios muy rojos, era muy atractiva al parecer era la mas tranquila de todas, pues la pelirroja tenia la mirada y su expresión tan fría como el de la primera, aun así ninguna de las tres parecía ser de confianza.

-¡hola guapo! Si sigues ahí parado el profesor no te dejara entrar a clases, jajajaja.- camino muy altiva mientras sus amigas la seguían, e iba contoneándose y carcajeándose estruendosamente, afortunadamente eso logro hacerme reaccionar y corrí lo mas que pude para subir las escaleras, busque ansioso a la rubia de las dos coletas pero fue inútil ya no estaba ahí, al pasar por su salón de clases y mientras solicitaba el permiso para entrar a mi salón recorrí rápidamente con la mirada el grupo de primero, la divise rápido, ahí al frente estaba ella, me lanzo una mirada despectiva la cual me hizo sentir algo de incomodidad, y sin dejar de verla entre a mi aula.

-¡valla! Parece que lo has flechado amiga- murmuro la chica de cabellos rubios que se encontraba detrás de ella.

-¡no lo creo! Seguramente es un imbécil- dijo cruzando los brazos-

-¿quieren compartir algo con la clase? ¿Señorita Aino?- ella se defendió

-¡no profesor Kouda! ¡lo siento!- agachándose

-¡bien entonces continuemos! Por favor señorita Kaio continuemos con el tema.

Miraba el reloj con ansiedad esperando el momento en que la clase terminara, tenía que hablar con ella, ¡antes de que terminara el día! No podía concentrarme pues no dejaba de preguntarme ¿Qué haría cuando supiera quién era yo?, y la pregunta que me hacía era ¿Cómo iba a lograrlo?

Sin lograr poner mucha atención la mayor parte de la clase, el maestro nos aviso que nuestro primer trabajo consistía en realizar un pequeño ensayo sobre lo que esperábamos en el transcurso del semestre, para ello nos dio la oportunidad de salir a trabajar afuera y así lo hicimos, trate de sentarme bajo un árbol, en unas bancas, justo donde Serena tenía que pasar al salir de clases. Así no se me escaparía, trate de realizar el trabajo, pero únicamente escribía cosas incoherentes, y sin sentido, no podía trabajar ya que en mi mente solo había una cosa.

¿Cómo me acercaría nuevamente a ella? Y lo más difícil ¿Cómo llevar a Serena Tsukino a su casa? Era obvio que no quería ni hablarme, y al recordar la forma en cómo su padre dijo que ella tomaba lo del guardaespaldas mi temor era aun mayor.

-¿Por qué estas tan pensativo?- me pregunto amablemente Michiru. Voltee a verla y no sabía que decirle.

-¿no me digas que estas pensando en Serena?- mirándome a los ojos, ¡ella me había descubierto! ¿Tan obvio era?

-¿Por qué dices eso?- inquirí, cerrando mi libreta y mirándola con interés, ella como mujer podía a lo mejor ayudarme y además lograría saber algo más sobre la chica de peinados de odango.

-¡vamos galán!- me dijo la rubia que la acompañaba,- vimos que te encontrabas platicando con ella en el recreo, ¿no me digas que te gusto cabeza de bombón?- la pregunta me cayo de sopetón, si que esa chica sabia como decir las cosas, y no sabía que responder, me sentía como un tonto y a pesar de tratar de ocultar mi nerviosismo, creo que no lo logre.

-¡Haruka! No lo intimides- le regaño y luego sentándose a mi lado me dijo -¡Serena es una chica muy tierna! Si de verdad te gusto tendrás que ser muy astuto, en mi mente me dije "si… muy tierna", irónicamente

-¿Por qué crees que Serena se fijaría en ti?, ella no es como el resto de las chicas de esta institución, y si te gusta y quieres conquistarla, tendrás que vértelas conmigo- amenazándome, sentí algo de hostilidad en sus palabras le sonreí de forma que entendiera que no era mi intención dañarla, así que para tranquilizar el ambiente pregunte.

-¿y ustedes como conocen a Serena?- pregunte cruzando las piernas. La primera en responder fue la chica de cabellos turquesas.

-¡yo la conocí gracias a mi hermanita! ¡Amy!, ellas han asistido juntas desde el jardín de niños pero fue hasta el tercero de primaria en el que se hicieron grandes amigas.

-¿y tu Haruka?- tratando de ganármela para llevar las cosas en paz, a pesar de que presentía lo que me respondería

-¡no entiendo a que viene tu pregunta!- respondió seca- lo que me extraña es ¿Cómo conoces a tu a Serena? Porque vi que se hablaban como si se conocieran, mejor dime, ¿Cómo la conoces tu?, ella jamás había hablado con un hombre antes- una vez más, no sabía que responderles… estaba tramando como encontrar un pretexto o alguna mentira cuando su acompañante se adelanto.

-¡no le hagas caso! Ya te dije que a ella no le gustan los chicos guapos- me susurro al oído la chica -Haruka conoció a Serena cuando vino a esta escuela, justamente hace tres años, cuando entro a cursar el tercer grado de prepa, entonces Serena iba en segundo grado, en el edificio de enfrente- dijo señalándome- que es donde está el nivel secundario.

-¡comprendo!, -en eso, el sonido del timbre me aviso que las clases habían terminado. Mi corazón comenzó a latir rápido debido a los nervios, sabía que la vería, y yo aun no había encontrado la forma de ganarme su confianza y decirle lo que estaba pasando

-¡pues ahí viene!- dijo la rubia mientras aun se mantenía de pie, al mirar mi rostro pregunto -¿Qué pasa, no vas a ir a su encuentro?- con una risa burlona mientras cargaba su maletín llevándolo hacia atrás de su espalda.

-las cosas, no salieron tan bien hace un momento, ¡ella se fue muy molesta y dudo mucho que me hable!- mientras decía esto miraba que algunas chicas comenzaban a salir de clases.-

-¡te felicito!, ¡rompiste el record entonces!- se burlo Haruka, yo la mire y le sonreí, no me molestaba, pero intuía que yo no era santo de su devoción. Lo único que en ese momento me interesaba era quedar a solas con ella y llevarla a casa., mire a Michiru, la cual, me sonrió ella era tan contraria a Haruka, tan amable

-¡Amy, chicas! – las llamo Michiru, de inmediato se acercaron cuatro mujeres, las mismas que había conocido hacía rato, aunque Serena venia un poco más atrás y al parecer distraída platicando con la chica de cabellos negros, así que aun no se percataba de que yo me encontraba ahí.

-¿nos vamos? pregunto Haruka, mi nuevo auto nos espera- mientras jugueteaba con las llaves, -Serena ¿vendrán por ti verdad?- es eso Serena levanto la vista y al verme su sonrisa desapareció por completo, me levante esperando a que me dijera algo, pero actuó totalmente indiferente.

-¡si, mi papa me hablo diciéndome que vendrán por mi! Rai ¿te vas conmigo, puedo pasar a dejarte?- le pregunto ella, al parecer intuía lo que yo hacía ahí y quería evitarlo

-¡lo siento Serena!, pero también vendrán por mi ahora, mi papa tiene un asunto importante que tratar y mando por mí, ¡Mina se va conmigo!- le respondió, al oír aquello me quite un peso de encima, por lo menos ahora ya tenía un problema menos y podría quedarme a solas con ella hasta que "vinieran a traerla"

-¿Qué? Pero… pero –trataba de decir mientras me miraba con un gesto de total angustia, debo confesarlo me divertía un poco ver su gesto de chiquilla, me cruce de brazos mientras la miraba -¡no sean malas!, ¿ni siquiera van a esperar a que me vengan a traer?- mirándolas con ojos suplicantes

-¡pero por eso no hay problema!- respondió Michiru –Darien puede esperarte ¿o también vendrán por ti?- pregunto mientras todas se reían en silencio apenándome un poco, era evidente que no daba la impresión de ser como ellos.

-¡de ninguna manera!, para mi será un placer acompañar a Serena- decía mirándola fijamente a los ojos, mientras le sonreía ella los miro por un momento para luego voltearme la cara y responder

-¡no, no quiero molestarlo! ¡Por favor Haruka!- colgándose de su brazo y haciendo un puchero

-¡Serena! Tenemos que asistir a una exposición de artes y se nos hace tarde ¡de nada servirá esa carita! ¡De verdad lo siento!- menciono la chica peli azul, que al parecer era la hermana mejor de Michiru- Darien se ha ofrecido y no veo algo de malo en ello, es muy gentil de tu parte- manifestó mirándome con agradecimiento, todas las demás asintieron y ella termino comprendiendo que no le quedaba de otra.

-¡está bien!...pero ya me las pagaran- dijo lanzándoles una mirada de rencor, mientras la rubia y la pelinegra se miraban entre sí, y le lanzaban miradas a Serena, a la cual no le cayó en gracia.

-¡no te pases de listo Chiba! ¡Bombón!, si te hace algo no dudes en decírmelo, - le dijo y luego tomo la mano de Michiru para hacerle saber que debían irse

-¡nos vemos mañana Serena! Darien, ¡fue un placer conocer a alguien como tú!-. Dijo sonriendo

-¡nos vemos Serena! ¡Darien cuídala mucho!- me dijo la chica rubia, para luego agregar- ah y por favor se van ¡derechito a casa!- con voz picara, Serena se enfureció y le grito

-¡Mina!

-de todas maneras, ¡te hablamos en la tarde!- le dijo la chica de cabellos negros en un tono que me fue imposible tratar de descifrar

Poco a poco todas se fueron y fue así como finalmente pudimos quedar a solas, incapaz de encontrar la forma de decirle las cosas, pensé en arreglar primero el roce de hacía rato.

-¡Serena yo….quería disculparme contigo!- me acerque un poco para verla a los ojos pero ella se alejo y sin mirarme dijo

-¿Por qué?- alejándose y mirando al frente

-no es cierto que a mí me haya impactado tu apellido, reconozco que tu padre y su empresa en muy reconocida, pero de verdad que, ¡eso no me importa en lo mas mínimo! "si supieras que yo no soy más que un pobre diablo que no tiene ni en que caerse muerto, nunca te fijarías en mi"- pensé con tristeza ya que sabia y presentía lo que pasaría en cuestión de horas

-¡entonces! ¿Por qué reaccionaste así?- esta vez levanto sus bellos ojos azules para verme a la cara. No encontraba como decirle aquello, pero entendía que entre más pronto mejor

-dijiste que… ¿iban a venir por ti verdad?- dije en un intento por tratar de hilar las ideas y hablar claro

-¡si! Eso dije pero… ¿Qué tiene que ver esto con que me vengan a traer?

- es que... me gustaría acompañarte a casa, para que aclaremos las cosas- esperando que con esto lograra sensibilizarla un poco mas- al parecer no te gusta que vengan por ti ¿Por qué no llamas a tu padre y le dices que yo te llevare? Así podemos platicar un poco- sabia que con ese comentario ella no podría resistirse a lo que estaba pidiéndole, pero aun dudaba de mi poder de convencimiento.

-¡está bien! ¡Le llamare! Pero te aseguro que me mandara por un tubo.- me reí ante su comentario, y luego vi como realizaba la llamada, en lo que ella se alejaba un poco para hablar con calma yo no dejaba de tronarme los dedos, y aun no sabía que me tenia más nervioso, si el hecho de estar a solas con ella, o el decirle que yo sería su guardaespaldas, respire y cargue mi maletín, para despejar mi mente mientras camine un poco hasta que escuche su voz

-¡increíble!- voltee para mirar como tenía el celular en la mano y lo miraba sorprendida, no pude evitar sonreírme al saber que había pasado

-¿Qué pasa? ¿Vendrán por ti?- le pregunte arqueando una ceja

-¡no! increíblemente mi papa me dio permiso de ir sola a casa! Ni siquiera me pregunto con quien me iria- aun tenía los ojos muy abiertos

-¡bueno, pues vámonos! ¡Antes de que te llame para arrepentirse!- le dije, y logre que ella sonriera, me acerque a ella y le tome su mochila

-¿te ayudo?- dije cargándola y poniéndomela a mis espaldas

-¡si no te molesta llevar el bolso de una chiquilla!- dijo con un tono despectivo que luego cambio por una sonrisa

-¡claro que no!, con esta mochila de conejo, ¡seguramente me veo mejor que tú!- la mire a los ojos y ella no pudo evitar reír con más fuerza

-¡jajajaja!, ¡no lo creo!- me dijo mientras se adelantaba y caminaba, me apresure a seguirla para ponerme a su par- ¿A dónde te llevo entonces?

-¡pues debemos de tomar un taxi o un bus! ¿Qué te gustaría?- pregunto mirándome con una enorme sonrisa, la cual provoco cierto delirio en mi, haciendo que bajara mi mirada para evitar que descubriera lo que yo comenzaba a sentir cada que la tenía cerca.

-¡vamos en el autobús! Así podre pasar más tiempo junto a ti. –le respondí rápidamente y alce mi rostro para ver su reacción, la cual fue de total sorpresa, ya que sonrió y estiro sus manos y las cruzo llevándolas hacia atrás y tampoco me miro a los ojos.

-¡está bien!- me dijo, caminamos un par de cuadras, en verdad no sabía que decirle, únicamente la miraba sonreír, y las palabras no querían salir de mis labios, al llegar a la parada, mire un puesto de churros y sin pensarlo le dije

-¡espérame!- corrí y pedí dos rellenos de chocolate la miraba de lejos no podía quitarle la mirada de encima, cuando estuvieron listos llegue a su lado, mientras le obsequiaba uno -¿quieres? Espero que no seas de esa chicas que no comen nada para no perder la figura, ella lo tomo al momento que se carcajeo

-¡jajajaja! ¿Yo, cuidarme?, ¡no me conoces! Puedo ser capaz de devorarme un caballo entero.- me respondió, y ahora el que reía era yo

-¿un caballo entero? ¡Guau! ¡Si que comes!.- le respondí, comimos nuestro postre y cuando el camión llego ella hizo la parada y subimos a él, de inmediato me adelante y pague los boletos, me sonrió agradecida, y se sonrojo levemente, finalmente llegamos a los asientos y me senté a su lado

-¡Esta riquismo!- mientras no dejaba de abrir y cerrar sus ojos evidenciando lo mucho que le estaba gustando

-me alegro de que te guste, ¿oye y puedo preguntarte algo? –dejando de comer para mirarla

-¿Qué?- pregunto tranquila

-¿ya no estás molesta conmigo?- la mire con seriedad

-se supone que ibas a explicarme porque actuaste así al saber mi nombre y sigo esperando la respuesta – en ese momento volteo a verme para esperar mi respuesta

-es algo muy delicado…¡pero prometo que te lo diré en cuanto lleguemos a tu casa.

-¿Qué, hasta mi casa? ¿Pero porque? ¿Cuál es el misterio?- pregunto ahora si centrando toda su atención en mi

-¡te lo juro! ¡No me preguntes más!- la mire con intensidad, queriendo que aceptara mi petición

-¡no entiendo porque! ¡Pero está bien!

-¡gracias!- murmure –únicamente quiero disfrutar contigo de este momento con tranquilidad "dudo mucho que después de lo que sepas quieras seguir hablándome"

-¡y dime! ¿De dónde vienes? Es decir ¿de dónde saliste? ¡Nunca te había visto! ¿No eres de acá?.- Sus preguntas me dejaron desconcertado y no sabía que responderle, la mire y fue inevitable que me riera como un tonto

-bueno pues, digamos que vine de por ahí- la respuesta fue más estúpida de lo que pensaba

-¿de por ahí? Uuu ¡Cuánto misterio!,- dijo mirándome -¡ya en serio! ¿Dime de dónde vienes?

-pues, yo, la verdad es que, conseguí una beca en la escuela- me limite a responder, esperaba que con eso se conformara, ya que el hecho de ser becado significaba que no era de su círculo social, pensé que comentaría algo al respecto pero lo único que me dijo fue

-¿becado? ¡Guau! ¡Has de ser un genio! Los únicos que tienen una beca en la escuela, es Amy, tiene el 50 porciento por su elevado coeficiente intelectual, aunque la verdad no lo necesita, sus padres son médicos y muy reconocidos y ella misma rechazo el 100 porciento para que otro alumno que en realidad lo necesitara lo obtuviera

-¡que generoso de su parte!- comente – y ¿Quién más?

-hay otros pero en realidad son pocos, de mi grupo únicamente Amy y Mina, quien la obtuvo por sus habilidades para la actuación y su talento, además de ser la estrella del volibol, tiene un 30 porciento de beca,

-¿y no es inteligente?- pregunte al observar que había omitido ese detalle

-¿Quién Mina? ¡Jajajaja! Ella y yo, somos tal para cual, no damos una, aunque ella tiene que conservar un promedio mínimo de 8.5 para no reprobar – respondió sincera y luego pareció darse cuenta de que había cometido una indiscreción pues me sonrió apenada

-¿así que no eres muy buena en la escuela?- le pregunte para molestarla, mordiendo mi postre el cual aun no terminaba debido a lo entretenido que me encontraba

-bueno- dijo llevándose una mano detrás de la cabeza, lo cual me hizo reír, ella lograba hacerme sentir bien -¡Amy, nos ayuda mucho, sobre todo con Mina, como ya te dije, ella necesita mantener un promedio, y yo pues…. ¡también hago mi lucha!- respondió, a lo que comente

-pues que bueno, es importante prepararse para un futuro

-¿entonces si eres un genio o también eres una estrella del talento y del deporte? – dijo para molestarme lo note en su tono pero solo logro que yo sonriera aun mas, pues me estaba demostrando su interés por mi

-¡me dieron una beca del 100 porciento!- le dije sin ser presuntuoso

-¡¿100 porciento?! ¡Que modesto! Jajajaja, seguro entonces que eres un genio, - comenzamos a reírnos y en eso ella se levanto- ¡hemos llegado! Solo debemos caminar una cuadra para llegar – me dijo y los dos bajamos, íbamos en silencio y no me di cuenta de que habíamos llegado pues en mi mente únicamente tenía un pensamiento

"ahora si Darien ¡prepárate para lo que venga!....¡que lastima que todo acabe tan pronto! Seguramente no volveré a tener oportunidad de hablar así con ella"

-¡Darien!- pasando sus manos por mi rostro - ¡ya llegamos! Ahora si me dirás ¿Cuál es el misterio? ¿Por qué reaccionaste así esta mañana al saber mi nombre?- se paro frente a mí, y entendí que ella no iba a dar un paso más hasta no haber hablado

-¡por lo menos entremos!- mire hacia arriba para ver el nombre los fraccionamiento -¿Real del Valle? Así que ¿acá vives?, ¡claro que tonto soy si debes de ser multimillonaria!- le dije entrando mientras nos permitan la entrada, ella pareció molestarse

-¡no te entiendo! La otra vez llegaste hasta acá ¿no te diste cuenta de donde estabas?- pregunto pero sin dar tiempo a que respondiera agrego - además ¡sigo esperando tu respuesta!

-no hemos llegado a tu casa, aun no la conozco- le dije sin mirarla, ella se resigno y me dijo

-¡es la octava, así que démonos prisa!- camino y de repente pareció que llegábamos, el camino se me hizo muy corto, y yo aun no estaba del todo preparado.

-¡hasta acá Darien!- me arqueo una ceja y se puso seria mientras colocaba una mano en su cintura -¡mis padres se molestaran si te ven venir conmigo así que ya viste mi casa, ahora respóndeme!- parecía un poco molesta y con justa razón, pues llevaba dándole vueltas al mismo asunto.

-está bien Serena...- dije suavemente, logre que ella se tranquilizara pues una vez más volteo a verme, por un momento me perdí en sus ojos azules, pero recordé que lo que vendría a continuación seria mas difícil aun.

-¡ya dime! Que me tienes muerta de curiosidad-expreso ansiosa, así que continúe

-¡yo conseguí un trabajo! ¡Mi situación es algo complicada y después de meses de búsqueda, encontré un trabajo excelente, el cual me permitiera proseguir mis estudios- comencé, ella pareció confundida pues me miraba sin comprender nada-

-¡no entiendo!

-por favor, no me interrumpas – dije poniéndole una mano en los hombros, -lo que te voy a decir es muy importante- ella me miro y con ello me dio a entender que podía continuar - ¡encontré ese trabajo! Y en verdad lo necesito mucho

Serena permanecía en silencio y totalmente confusa

-¿pero eso que tiene que ver conmigo?

-aun no entiendes… dijiste que hoy alguien pasaría por ti a la escuela ¿cierto?

-¡si! ¡Siempre lo hacen aunque esta vez le dije a mi papa que…- de repente guardo silencio al ir hilando las cosas- ¡espera! ¿Dices que conseguiste un trabajo …. Que trabajo es ese?- pregunto cómo temiendo la respuesta

-¡este es mi trabajo!...- dije agachando la mirada - ¡yo era la persona que tenía que pasar por ti… mi trabajo consiste en….- levante la vista al decir esto ultimo, sus ojos suplicantes amenazaban con estallar en lagrimas en cualquier momento- ¡yo debo cuidar de ti!- trate de decirlo claramente y con suma cautela para evitar su reacción

-¡¿Qué?! ¿Tú eres.. Eres quien me cuidara?- pregunto alejándose de mí y quitándome las manos de sus hombros mientras me encaraba

-¡yo no tenía idea!- dije como justificación, y es que era la verdad

-¡no digas más! ¡Esta más que claro! ¡Todo esto estaba preparado!- comenzó a decir sin escucharme

-pero es que yo..

-¡seguramente mi papa te dijo quien era yo, y fue por eso que decidiste acercarte a mí, aquel día en la biblioteca! ¡Claro! ¡Me estabas vigilando! ¡Es muy común en mi padre! ¿Pero tu?- me miraba con profundo rencor y yo no sabía que decirle- ¿era necesario que hicieras todo eso?- no entendí bien a que se referia

-¡eso no es verdad! Cuando yo te conocí ni siquiera sabía quién eras, y aun no había conocido a tu padre-

-¡no mientas!, ¡eres de lo peor! Pensé que eras un chico diferente pero ahora me decepcionas más, ¿¡porque mentirme!? ¿¡Porque?!- vocifero, a lo que algunas personas que pasaron voltearon a vernos -¡eres un mentiroso, ¿tampoco conocías donde vivo?- pregunto irónica

-¿Por qué no entramos para que te tranquilices?- dije, sabía que ella no lo tomaría del todo bien, pero tampoco, pensé que se pondría tan mal, después de todo, apenas y nos conocíamos, parecía que le dolía mucho el hecho de que yo la hubiera engañado, como ella suponía.

-¡déjame! ¡Se entrar sola! ¡Limítate a ir con mi padre para cumplir con tus obligaciones y no me hables!- termino, jalándome su mochila para adentrarse a la residencia.

Por fin entramos a la mansión, una vez ahí, el guardia nos dejo entrar, por primera vez estaba en su casa, que en realidad era enorme y parecía más un castillo, había un amplio jardín, muchos árboles y todo tipo de espacios caminamos al lado del camino principal , el cual llevaba hasta la entrada, la veía a unos 10 metros de donde me encontraba, bajo la sombra de los arboles íbamos con paso apresurado pues ella iba delante mío como si quisiera que todo terminara y me alejara de ella lo más pronto posible.

-solo lleguemos con tu padre y ¡no me veras mas por el resto del día!- le dije, ella no respondió y la verdad no esperaba que lo hiciera continuamos con el trayecto, hasta llegar a la fuente frente a la entrada principal, la casa era de un color amarillo con tonos terracota, beige y naranja, la entrada principal, iniciaba con unas pequeñas escaleras que daban a una enorme puerta de madera, había grandes ventanales y pasillos, todo era de un estilo clásico, yo aun miraba admirado todo lo que ha a mi paso, de pronto ella se detuvo.

-¡no puede ser! ¡Lo único que me faltaba! ¿¡Que rayos hacen ellas aquí?!- dijo apretando mas el paso voltee para buscar que era lo que podía haberla enfurecido, pero no vi más que tres hermosos automóviles, una limosina blanca, una camioneta obscura y un deportivo de color verde era lindo pero extremadamente llamativo.

Entramos a la casa, yo detrás de ella, iba a buscar a su padre o la madre a la que aun no tenía el gusto de conocer, lo único que quería era terminar con todo esto ya bastante mal había sido ese día por lo que quería alejarme un poco de ella, lo que me sorprendió fue la forma en que la familia Tsukino me recibía.

-pero si acá llegaron ya… ¿Por qué tardaron tanto?- me dijo el ingeniero Tsukino, acercándose a nosotros, miraba a todos y me di cuenta de que en la sala había tres chicas sentadas, las cuales también se levantaron hacia nosotros.

-¡Hola Serena!- la saludo una de ellas sonriéndole mientras yo pensaba que hipocresía de su parte saludarla después de haberse enfrentado a ella, creí que ella le voltearía la cara pero lo que respondió me dejo mas perplejo

-¡hola Beryl! Esmeralda, Neherenia – dijo tratando de fingir una sonrisa.

-Serena, Darien- dijo una hermosa señora de largos cabellos azules, sin duda, era la madre de Serena pues tenía los mismos ojos llenos de infinita ternura.-

-¿pero qué pasa?- trato de preguntar Serena pero fue interrumpida por su padre, al parecer ella se encontraba tan confusa como yo quien me sentía fuera de lugar.

-¡Darien estas señoritas han venido a preguntar por ti! Al parecer las has conquistado en tu primer día de clases- dijo bromeando, logre ver como Serena me fruncía el ceño y una vez más volteaba su cara hacia donde estaban las tres chicas, que no eran más que las mismas del conflicto de esa mañana sin embargo yo aun no lograba salir de mi asombro, pues me estaba tratando tan familiarmente que no entendía el porqué – les dije que eres el hijo de un gran amigo mío, y que has venido desde lejos para terminar tus estudios acá en Tokio, y que vivirás en nuestra casa durante todo este tiempo- me dijo dándome unas palmadas para terminar con esa mentira, entonces comprendí lo que pasaba, el trataba de ocultar mi identidad con ellas, Serena dio un paso y dijo

-¡papa!- esta vez fue la madre quien la interrumpió

– ¿Darien gustas algo de tomar? Seguramente el camino te dejo fatigado, disculpen que no hallamos mandado por ustedes, pero nos pareció que era mejor que se vinieran caminando para que comenzaras a conocer Tokio- al ver que me hablaban de forma tan amistosa no tuve más que seguirles el juego o me vería como un maleducado

-¡si gracias señora!- y les sonreía a ambos

-¡por favor dime Ikuko!- dijo llevándome a la sala para saludar a las mujeres

-¡que bien! así que tu padre es amigo de el padre de Serena, entonces ustedes nada mas son conocidos ¿cierto?- pregunto la de cabellos oscuros

-¡si! Apenas hace un momento que nos conocimos- respondí haciendo referencia a lo que paso segundos antes, mientras miraba como Serena echaba chispas por los ojos.

-¿y dime quien es tu padre? Porque justo cuando llegaron estábamos hablando de eso- pregunto la chica de cabellos verdes, todos voltearon a verme, las amigas del colegio de forma curiosa pero la familia Tsukino de manera muy ansiosa por lo que iba a responder, el padre de Serena iban a hablar pero me adelante.

-¡mi padre es un científico! ¡Ha hecho grandes descubrimientos y ha servido de apoyo para la ciencia- respondí con seguridad

-¡eso sí que es sorprendente! ¡Seguramente ha de ser muy conocido!-Dijo la pelirroja, yo no respondí únicamente desvié un poco la mirada para ocultar la verdad y entonces mi mirada se encontró con la de Serena la cual, al oír eso me miraba fijamente. Al igual que Ikuko y Kenji

-pero cambiemos de tema. ¿Les gustaría quedarse a comer? Justamente es la hora de la comida- dijo Ikuko,

-¡oh no! ¡Muchísimas gracias pero nosotras ya nos vamos!-

-si es cierto lo que dice Esmeralda, ¡tenemos que llegar a casa! Neherenia ¡vámonos! – mire a la que parecía ser Neherenia la cual no me quitaba la mirada de encima, logrando que me sintiera algo incomodo

-¡si! Darien, espero poder verte mañana en la escuela- me dijo antes de salir

-¡nos vemos Serena! – dijo Beryl sonriendo burlonamente, no sé porque pero me parecía que ellas no eran de fiar, y más aun por la manera en que Serena actuaba frente a sus padres cuando ellas estaban ahí.

-¡salúdame a tu padre Esmeralda! –

-¡si lo hare ingeniero Kenji!, adiós Serena, Darien- mirándome fijamente, y sonriéndome, al fin se retiraron, así que me prepare para las ordenes que recibiría a continuación

-¡Darien! ¿Así te llamas? ¡Lamento mucho todo esto pero es que ellas llegaron preguntando por ti, y yo no sabía nada, - justifico la señora de cabellos y ojos azules mirando a su esposo

-afortunadamente llegue a tiempo para decirles que apenas llegaste a Tokio y que eres hijo de un gran amigo mío, espero que no te moleste.

-¡no claro que no! entiendo que…¡es parte de mi deber y mis obligaciones!- volví a enfatizar la frase mirando a la rubia, la cual permanecía cruzada de brazos y muy molesta.

-además, debes pasar completamente desapercibido y por eso tuvimos que mentir, solo así se justificaría tu presencia en esta casa.- expreso su madre

-¡¿Qué?! ¿Papa ya te pusiste a pensar tan solo un poco en lo que yo siento?- le respondió su hija

-¡Serena!

-¿¡mama?! ¿Cómo permitiste que esto pasara? ¡Les dije que yo no quería a una "niñera!- dijo esto último con desprecio mientras me miraba con rencor – ¡que ande detrás de mi todo el tiempo! ¡No lo quiero!

-hija yo no tenía idea de lo que tu padre planeaba- dijo para calmarla- pero estoy totalmente de acuerdo con él, ¡y no me parece nada mal que un chico de tu edad sea quien te cuide, así podrá parecer como un compañero mas de tu clase!

-¡no! – grito

-¡esto no está en discusión Serena! – comenzó a levantar un poco la voz el padre de ella, tuve el impulso de salir de ahí, me sentía fuera de cuadro pero entendí que todo esto se debía precisamente a mí.

-¡papa! ¡No quiero un guardaespaldas! ¡No lo quiero!- dijo haciendo un berrinche

-¡si me permiten, será mejor que me retire! – interrumpí

-¡claro que no! ¡Tu te quedas para decirle a mi padre que no necesito que me cuiden, soy lo suficientemente grandecita para hacerlo sola- reí disimuladamente ante ese último comentario pues lo que estaba haciendo demostraba todo menos algo de madurez.

-¡Serena!- recrimino su mama- esa no es forma de hablarle al joven Chiba, el no tiene la culpa de nada

-¡pues despídanlo! ¡No estoy dispuesta a dejar que valla detrás de mi todo el tiempo! ¡No lo quiero a mi lado! ¡Y no lo necesito!- apenas dijo aquello, una fuerte bofetada había resonado en el salón, cerré los ojos y mire hacia otro lado, intentando no cruzarme con la mirada de la chica, pero era imposible.

-¡dije que no está en discusión! ¡Obedecerás mis órdenes quieras o no! ¡Darien es el indicado para hacer este trabajo y además, acá mando yo! ¡Y ahora retírate de mi vista!- reprendió el padre de ella

-¡pa-papa…es la primera vez que me pegas!- sus ojos se encendieron de repente para decirle -¡te odio!-grito con la mano en la mejilla. –giro para mirarme y dedicarme la misma mirada yo baje la vista y ella subió las escaleras rápidamente.

-¡siento mucho que tengas que presenciar esto!- dijo Ikuko

-no se preocupe señora, yo entiendo- sentía una sensación rara al ver como la habían tratado, pero seguramente había razones fuertes para eso, estaba claro que si su padre había contratado mis servicios era porque le interesaba el bienestar de su hija.

-¡es que es una chica muy caprichosa y extremadamente consentida, que siempre quiere salirse con la suya pero las cosas deben cambiar de ahora en adelante!.- manifestó su papa, para luego voltearme a ver u tranquilizándose me dijo -¡déjame felicitarte! ¡Trajiste a la casa a Serena! ¡Creí que tardarías más! No tengo idea de cómo lo conseguiste, pero ¡has pasado la prueba!

-¡gracias! En verdad no fue tan fácil- respondí

-¡espero que ella no te trate mal! ¡Entiéndela un poco todo esto la tomo por sorpresa!- me dijo su madre

-¡si señora! ¡No se preocupe!

-bueno Darien, ¡acompáñame!- los dos salimos de la casa- ahora déjame mostrarte, en esa casa de ahí- dijo señalándome una casa que estaba al lado izquierdo, tenia un pequeño garaje donde había un hermoso ….. y su la construcción estaba en la parte de arriba justo frente a lo que parecía una habitación con una pequeña terraza

-¿viviré en uno de los cuartos?- al acercarnos a la pequeña casita

-de hecho todos los demás viven en la casa de atrás, pero no hay lugar para otro, además necesito que tu estés lo más cerca posible de Serena, ¡no tienes idea de lo difícil que es controlarla, algunas veces desaparece sin dejar rastro, y como estas joven, creo que estarás mas a gusto en este espacio, donde además podrás realizar tus tareas- el ingeniero Kenji abrió la casa, la cual parecía un pequeño departamento, tenía un cuarto, su baño y una sala comedor, todo muy cómodo, y con lo necesario para vivir bien, había un balcón que daba al frente de la terraza de la habitación que supuse era la de Serena - creo que estarás a gusto

-¡señor esto es demasiado! En verdad me conformaría con un cuarto junto con los demás, ¡no tengo ningún problema!-

-¡no te preocupes! ¡Rubeus dijo que no es necesario! ¡Y a mí me tranquilizara mas saberte a un paso de mi hija!, -señalo la habitación de enfrente y con eso mis sospechas se hicieron verdaderas-mañana te conseguiré algunos instrumentos que necesitaras para comenzar a trabajar, por hoy, has cumplido, así que espero que mañana Serena se encuentre más tranquila.

-¡está bien! y nuevamente ¡muchas gracias por esta oportunidad!- el señor me sonrió y salió, dejándome las llaves, yo me desate el nudo de la corbata y me quite el saco, y tomando algo de agua, me deje caer sobre un pequeño sofá, pensando en todo lo que había pasado durante el día… me dio hambre así que abri el pequeño refri y me prepare algo rápido para comer, después realice mis tareas, y me sente, frente a la computadora de escritorio que había ahí, desde ahí pude ver a la habitación de enfrente donde suponía se encontraba la rubia. "espero que mañana este de mejor humor, aunque con esa cachetada que le dio su padre lo dudo"- dije mirando al frente.

Mientras tanto dentro de la habitación Serena estaba mas que enfadada, a pesar de haberse duchado aun esta furiosa por lo que su padre había hecho " Darien no tiene la culpa… pero aun así ¡me mintió! ¡solo se acerco a mi para poder hablarme ya que seria su próximo trabajo! ¡como si yo fuera un objeto al cual cuidar!…." pensaba tristemente, entonces abrió la ventana de la terraza y tomo su celular para hablar con su amiga. Al parecer eso la hizo sentir mejor pues se metió un poco mas tranquila.

Al dia siguiente, me arregle rápido, para prepararme algo ligero que desayunar, ya que no acostumbraba hacerlo, tome un licuado y unas galletas y sali del cuarto para ir a la casa principal, en ella nos esperaba un chico, que al parecer seria quien nos llevaría

-¡hola! ¿tu eres Darien verdad?- me extendió la mano para saludarme -¡me llamo Kuri!

-¡mucho gusto! Darien Chiba….

-escuchamos que no te fue muy bien en tu primer dia con la señorita Serena- comento tímidamente

-¡es verdad! ¡ella esta renuente a tener alguien que la vigile! Pero ni modos, para eso estoy-

-¡pues suerte! Porque ella en verdad puede ser muy linda como la señora Ikuko, pero también tiene un gran carácter como su padre.

-¡si ya me di cuenta de eso ayer! ¡se puso como fiera!- le dije mientras nos reimos, fue entonces cuando el chico se puso serio y guardo silencio, sentí la presencia de alguien y entonces me di cuenta de que Serena ya se encontraba ahí supuse que había escuchado todo, así que esperaba lo peor

-¡muy gracioso Chiba!- dijo empujándome mientras corria para subir al auto, el le abrió la puerta y me señalo para hacerme saber que debia ir allí

-¡mejor voy a delante!- dije caminando

-¡no! el señor Tsukino dio ordenes estrictas de que fueras atrás, y es que debes de hacer creer a todos que eres hijo de un gran amigo suyo son las ordenes que recibimos.

-¡entiendo!- dije mirando hacia adentro donde estaba Serena- suspire y respire profundo

-¡¿vas a subir o esperas a que lleguemos tarde?!- pregunto sin mirarme, a lo que rápidamente subi al auto, y manteniendo mi distancia me sente. El recorrido hacia el colegio fue en completo silencio, y yo no me atrevi a romperlo, pensé que era lo mejor llevar la fiesta en paz y no molestarla con mis tonterías, después de todo, ella no era mas que mi patrona, por así decirlo. Al llegar al colegio baje y me pare a su lado para dejar que ella bajara y caminara delante mio.

-¡Serena….yo!- iba a preguntarle como quedariamos

-¡no me hables en el colegio y tampoco te me acerques! ¡mantente alejado! ¿entendido?- dijo sin mirarme y caminando de prisa, yo permaneci como un completo tonto ahí parado, hasta que pude reaccionar y comencé a caminar detrás de ella, me sente en un lugar desde donde podía verla, hasta que note que llegaron sus amigas, la saludaron y finalmente cada uno entro a su salón. "como lo supuse, ¡eres igual que todas las chicas de esta escuela!, ¡no debería molestarme! Pero…¡no me gusta que me trates así! …¡que tonto soy! Si únicamente soy su guardaespaldas, no tengo porque sentirme de esta manera, para esto me pagaran, y ella y yo, no podremos tener otro tipo de relación, ni siquiera debo aspirar a ser su amigo"- pensé mientras el resto de la clase atendía las indicaciones del profesor.


Acá lo tienen, amigas, es un capitulo que de verdad me costo muchísimo, no se porque, jeje no encontraba la forma de abordarlo y me pase mas de un mes pensándolo, jeje, espero que el resultado sea positivo, aunque fue un capi bastante decepcionante, pero no pierdan las esperanzas, recuerden que es lógico que Serena se sienta así, el que esta sufriendo es mi adorado Darien, esperemos que pronto cambien las cosas jeje porque ahora será el quien tenga que luchar por ella.

Mis agradecimientos a todas las niñas lindas que se han dado una vuelta por este fic y me han dejado sus comentarios, lamento no mencionarlas pero a falta de tiempo decidí publicarla, de todas maneras ya saben que se les quiere y toma en cuenta.

Gracias a todas por sus comentarios y palabras de aliento que me ayudaron a continuar con el fic, un enorme abrazo espero darles un avance pronto.

Con cariño USAKO DE CHIBA

6 de Octubre de 2009