Gracias por os buenos deseos para este nuevo año, deseo de corazón que ustedes también se la pasen en armonía con sus seres queridos, les dejo el capitulo nuevo de este fic, recordándoles que sus personajes únicamente recrean a esta historia.


¿Amigos?

A las 5 en punto de la tarde me encontraba subiendo las escaleras para ir a la habitación de Serena, teníamos que llegar a la cita en casa de Amy y me pareció prudente recordárselo para que fuéramos puntuales, además necesitaba instalar algunas cámaras, en el área de su habitación, ya que las que el ingeniero Kenji había instalado previamente no cubrían ciertas aéreas, como la terraza de su cuarto y el cuarto mismo. Sabía que la idea le iba a sonar descabellada pero tenía que tomar el riesgo. Al terminar las escaleras un amplio salón con retratos de toda la ascendencia se podía ver, les pase la vista rápidamente para luego tomar el pasillo izquierdo.

"según lo que me dijo el señor Tsukino de ser la última habitación de este pasillo". Al adentrarme observe mas fotografías, mas estas lograron llamarme la atención, en la primera había una pequeña niña con los ojos muy abiertos y del color del cielo, su enorme sonrisa llamaba la atención más que el atuendo que portaba, llevaba sobre la cabeza un gorrito pero pude notar los dorados cabellos que apenas se asomaban debajo de el, al lado de esa foto, había otra mas donde aparecía una linda niña de cabellos rubios y largos con una paloma en manos, me di cuenta de que se trataba de ella, y sonreí al comprobar lo linda y tierna que se miraba, me tome el tiempo necesario para ver cada una de las fotografías cuando cumplía años, en algún evento o simplemente jugando en el jardín, me di cuenta de lo mucho que la amaban sus padres y sentí cierta nostalgia al recordar mi niñez que a pesar que mis padres nos daban todo el cariño y amor del mundo, eran pocas las veces que podíamos convivir debido al trabajo de mi padre.

Permanecí embelesado observando la ultima fotografía de ella, se veía radiante con esa sonrisa que la caracterizaba, su largo vestido rosa la hacía ver como una verdadera princesa, supuse que era el día de sus quince años, me quede en silencio mirando a sus ojos haciéndome a la idea de que era a mí a quien ella sonreía. Por dios ¡era hermosa!, la más hermosa de las chicas que yo había conocido, lástima que fuera tan testaruda y necia. De pronto mi mano se encontraba sobre el retrato, con delicadeza pase mis dedos por su rostro, imaginándome que la acariciaba, supongo que para esas alturas estaba demasiado entusiasmado y alebrestado con esa chica pues mis intintos me habían fallado y no logre percibir cuando se acerco, lo supe cuando de pronto me dijo.

-¿Por qué no te llevas una a tu habitación?- parada sobre el umbral de su puerta con las manos cruzadas y riéndose de mí, no sabía que responderle, pero naturalmente no iba a dejar que me hablara de esa manera, pero sin dejar que le respondiera agrego- ¿Qué pretendías con eso?- tomo su botella para beber agua, mientras me di cuenta que llevaba puesta una falda blanca y una blusita color turquesa con amarillo estaba despeinada y al parecer acababa de ducharse.

-¡solo pensaba en lo encantadora que sueles ser cuando estas callada como en esta fotografía!- note lo mucho que mi comentario le enfado pues frunció la nariz y se dio la vuelta para entrar a su habitación y aventarme la puerta en la cara, afortunadamente logre meter el pie.

-¡¿Qué haces?!- grito, yo aproveche para empujar la puerta y adentrarme a la habitación

-¡lo lamento pero tu padre me ordeno que instalara estas cámaras en tu habitación!- mire como los ojos se abrían totalmente del asombro y dio otro grito

-¡¿Qué?!- ¿acaso están locos?...- viendo como tomaba una silla y me subía a ella para colocar una cámara arriba de la puerta

- si gustas puedes preguntarle personalmente- dije terminando con la primera para luego poner otra frente a su cama.

-¡¿también vas a poner una ahí?! ¡Estás loco! ¿Qué pretendes espiarme?- pregunto histeria

-¡claro que no!

-¿no me digas que también vas a poner una en el baño?- comento con ironía

-¡claro que sí!- dije mientras abría la puerta y metía la silla, era fantástico ver como su rostro se desfiguraba con cada berrinche suyo, y la estaba molestando

-¡quisieras!- me dijo mientras entraba- ¡dime que no es cierto!- poniéndose sobre la silla para evitar que subiera, mientras miraba como sus rostro comenzaba a sonrojarse

-¿Qué tiene de malo? No voy a ver nada de otro mundo ¿o sí?- le pregunte mientras acercaba mi rostro al suyo y la miraba fijamente, eso termino por hacer que de sonrosada pasara a ponerse totalmente roja, al lograr mi cometido y ver como se quedo estática sobre la tina de baño comencé a reír, tome la silla y Salí del baño para dirigirme al balcón.

-¿¡me engañaste?!- saliendo furiosa del baño para ponerse junto a mí, rápidamente termine de instalarlas e iba abajarme cuando pude ver como ella empujaba la silla- ¡a ver si esto te parece gracioso Chiba!- perdí el equilibrio por un momento y escuche un grito por parte de ella quien se llevo la mano al rostro-por suerte la altura entre la silla y el piso no era mucha así que quede sobre una rodilla, levante la vista para verla, se había quedado muda y eso me hizo saber que se había asustado, le sonreí

-¿Qué hubieras hecho si de pronto me hubiera caído?- pregunte sin levantarme

-¡u! ¡Eres un idiota!- grito metiéndose a su cuarto, me levante y después de sacudirme el pantalón y acomodar nuevamente la pistola de bolsillo que llevaba en los tobillos la seguí-¡que hubieras hecho?- insistí

-¡se supone que mi papa te contrato por tus habilidades! ¿No es así?- mientras me levantaba una ceja estaba claro que ella no sabía dejarse así que volví a reír al notar como su preocupación había desaparecido- ¡apresúrate te espero en la sala! ¿No querrás que Amy se enoje o sí?- mientras cerraba su puerta para salir de ahí.

-¡uy!- grito la chica mientras aventaba una almohadita sobre la puerta- ¿y ahora que les diré a las chicas para justificar su presencia?- mientras se rascaba la cabeza y comenzaba a peinarse- ¡no creo poder ocultar esto mucho tiempo…. ¡en que me han metido mis padres! ¡Tener que mentirles a mis amigas!- mientras hacía rabietas, quince minutos después bajo las escaleras el estaba en la sala con la madre de ella.

-¡mama! Debo ir a casa de Amy..

-¡si hija! Ya Darien nos dijo a tu padre y a mi- mire rápidamente a Serena, llevaba una bolsita que combinaba con su ropa y en la mano su mochila de conejito, reí disimuladamente aunque ella pareció verme y también sonrió.- por cierto Darien… Kenji me pidió que te diera esto- al momento que me extendía unas llaves

-¿Qué? ¡¿mama esas no son las llaves de mi auto o sí?!- lanzándose para arrebatarle las llaves a su madre

-¡si Serena! ¡son las llaves de tu auto!- y sin hacerle mucho caso me las dio diciéndome- puesto que serás el guardia de mi hija nos pareció indicado que lo manejes tu, después de todo ella aun no aprende a manejar- me sentí muy mal, sobre todo por la rubia

-¡no mama! ¡eso no! ¡que nos lleve Kuri!- tomándole la mano para suplicarle

-lo siento mucho. Dije inclinándome y extendiendo mi mano para darle las llaves a la señora Ikuko-¡no puedo aceptarlo! ¡su hija tiene razón! ¡preferiría que Kuri nos lleve!- Serena me miro y al parecer le sorprendió mi respuesta, mientras su madre sonreía

-sabíamos que dirías eso.. sabes ¡en verdad que eres un chico excepcional!, ¡anda tómalas!, no creo que a Serena le importe de todos modos tú la llevaras a cualquier lado que ella quiera- volteando a ver a su hija, quien al escucharme y al escuchar a su madre tuvo que darse por vencida

-¡vamos Chiba! ¡Dijiste que no querías llegar tarde!- cruzándose de brazos mientras me jalaba de la camisa,

-¡gracias por la confianza! Espero no defraudarlos- dije para salir estaba emocionado, ni en mis mejores sueños me imagine tener un auto como ese, la adrenalina recorrió mi piel, cruzamos el pasillo adornado por bellas flores de castilla, para luego acercarme sutilmente a Serena por detrás y tomarle la mochila -¡me permites!- le dije hablándole con suavidad sin acercarme demasiado a ella, no quería correr el riesgo de que me dejara lesionado o algo por el estilo. Le abrí la puerta de manera galante y le di mi mano, mientras no podía evitar sonreír. Ella me miro extrañamente pero tomo mi mano y subió al carro, camine detrás de él y subí, muy nervioso intente meter la llave y lo encendí, se sentía una extraña comodidad, la mire y entonces supe que no disimulaba en nada mi estado de ánimo ya que pregunto un poco seria.

-¿alguna vez has manejado? ¿O acaso piensas matarme?- fue irónica y entendí que quería bromear, eso era algo bueno comparado con lo que me había imaginado

-¡si, se manejar! Pero imaginaras que…

-¿nunca te habías subido un auto así? ¿No es cierto?-dijo para molestarme, mientras ya salíamos de la residencia

-¡no! La verdad no..¡Tu carro está muy bonito! ¿Tu lo elegiste?- mirándola a los ojos ella me regalo una sonrisa mientras encendía el estéreo y buscaba una buena estación, volvió a mirarme coqueta

-¡fíjate en tu camino Chiba!- me puse más nervioso aun, no comprendía como perdía el control frente a ella- en realidad me gustaba un Ferrari pero no me gusta llamar mucho la atención

-ahh… -respondí concentrándome un poco en el camino, pensando que el llevarla junto a mí, era lo mejor que me había pasado.- ¿bueno ahora dime hacia donde me dirijo?- al parecer no estaba enfadada conmigo pero tampoco sentía que su trato fuera demasiado amable, aunque no sé porque esperaba que fuera así.

Mientras tanto en casa de Amy…

-¿entonces Amy?-

-te puedo ayudar pero es imposible si tu no pones de tu parte- la rubia se recostaba entre la mesa y los libros,

-¡vamos Mina! Pudiste pasar la secundaria con un promedio de 8.7, ¿Por qué crees que no puedes hacerlo en la preparatoria?- pregunto la mayor de las Mizuno

-¡es que es todo tan difícil!- se quejo- además ¡en la preparatoria hay muchos chicos guapos y me distraen….- el comentario emitido por la rubia causo que a las dos chicas de cabellos azules se les resbalara una gota por la cabeza en eso el sonido del timbre las hizo reaccionar.

-seguramente es Serena- comento Amy cerrando su libro

-¡ay al fin llega mi amiga! – se levanto de pronto la más inquieta mientras Michiru las seguía por atrás, la nana de ellas llego acompañada de Serena, mas ellas se asombraron al ver que no venia sola.

-¡guauu Serena! ¡Que bueno que no viniste sola!- dijo Mina mientras se paraba enfrente mío, en realidad me caía muy bien esta chica, siempre alegre y sonriente, me inspiraba mucha confianza

-¡buenas tardes!- salude- espero no molestarlas, pero …

-¡jamás lo creerán!- se adelanto a decir mi pupila - ¡a mis padres se les metió en la cabeza que lleve a Darien a conocer la ciudad- mirándome para hacer que le siguiera la corriente – y no conforme con eso quiere que el me acompañe a todos lados- note su tensión al imaginar que ellas le interrogarían por ello

-¡pero eso no es para nada una molestia!- expreso la rubia alocada tomándome del brazo cosa que me desconcertó un momento,-¡nosotras podemos enseñarle a él lo que quiera!- mire a Serena a la cual pareció molestarle algo su cercanía y luego agrego -¿no es así Serena?

-¡será mejor que comencemos Amy! – dijo tomando su mochila y caminando hacia el estudio, todas e incluso yo me quede sorprendido por su reacción, no entendí porque de pronto se había enojado tanto

-bueno Darien… ¿Por qué no vienes con nosotras?- dijo Michiru- ¿o prefieres ver unas películas en lo que ellas terminan?- me dijo la chica sonriéndome, por una extraña razón busque los ojos de Serena los cuales parecían querer asesinarme ella había permanecido en el pasillo al escuchar la pregunto de la chica de cabellos aguamarina con la mirada así que acepte la primera oferta

-seria interesante ver como estudian ¿no lo crees?- dije encaminándome detrás de Amy y Mina, Serena pareció tranquilizarse al oírme

-¡créeme! ¡No tiene nada de interesante y si mucho de divertido!- dijo sonriendo mientras entrabamos al estudio, que resulto ser un salón más grande que mi propia habitación.

-¡valla! ¡Que gran colección!- dije admirado al ver los libros -¿puedo?- pregunte

-¡claro Darien! – Me respondió Amy,- y ustedes chicas pongan atención- les dijo mientras comenzaban con la asesoría, yo mire cada uno de los estantes donde había todo tipo de textos, desde libros de ciencia ficción, novelas, y libros de arte

-¡estos son mis favoritos!- expreso Michiru- además adoro las novelas de amor, y los libros de superación personal

-supongo que los libros son tuyos- refiriéndome a los que se encontraban en ese pasillo

-¡bueno! ¡La mayoría son de mis padres! Pero Amy y yo, hemos incrementado mucho la colección – dijo – nos encanta la lectura.

-¡pues que bien! – dije para luego tomar uno llamado "Los ojos de mi princesa" me llamo la atención por el titulo y lo primero que pensé fue en Serena y sus bella mirada y sentarme a hojearlo a lo lejos se escuchaban los berrinches de cierto par de rubias y la voz de Amy quien no perdía la paciencia.

Un considerable tiempo paso, el libro me había gustado y Michiru pareció notarlo.

-¡si quieres termínalo!

-¿de verdad?- pregunte

- sí, yo lo he leído como tres veces ¡llévatelo!- dijo extendiéndomelo

-¡pues gracias!- le respondí un poco apenado- ¿vamos con ellas?

-¡como gustes!

Nos acercamos y en silencio escuchamos como Amy se esmeraba en darles explicaciones y ejemplos breves acerca de química, ellas ponían atención por increíble que pareciera, preferí no involucrarme y esperar a que terminaran.

Afuera de la casa de la familia Mizuno Kaio…

-¡jefe! ¡La tenemos! En este momento se encuentra dentro de la casa de su amiguita, la hija de la doctora Mizuno

-¿y dices que se encuentra sola?-

-¡si! La acompaña un joven…creo que es amigo de ella o de la familia, pues salieron de casa juntos…- decía un chico de cabellos castaños y hasta la altura de los hombros

-¡muy bien! ¡Saben lo que tienen que hacer!- respondió la voz misteriosa -¡solo necesito asustar a Kenji! ¡Así que no se pasen! – cerrando la tapa del celular

-¡ya oíste Malcom! ¡A esperar a que salgan!- dijo cruzándose de brazos mientras escuchaban algo de música para esperar a que la rubia saliera de ese lugar.

El tiempo paso y de pronto la misma señora que nos hubiese abierto las puertas hacia un rato a Serena y a mi llegaba a la biblioteca

-¡señorita Mishiru! ¡La buscan!- dijo mientras salía del lugar, para luego dar paso a dos chicas.

-¡Raí! ¡Que bueno que llegaste! ¡Ahora si creo que merecemos ir a algún café- dijo Mina

-¡Haruka!- se acerco a saludarla su chica- ¡me alegro de verte!- mientras la tomaba del brazo y apoyaba su cabeza en su hombro.

-¡moría por verte preciosa!- guiñándole un ojo

-¿entonces que? ¿Vamos al cafe?- interrumpió Mina

-¡ay Mina! ¡Eres imposible!- dijo Amy para luego agregar-¡yo me voy con Haruka en el auto. Mientras cerraba los libros y salía corriendo, al parecer ellas sabia como divertirse, todas salieron detrás y comprendí que la sesión de estudio había terminado. Salimos hacia el jardín en el cual había un resplandeciente automóvil deportivo color amarillo

-¡lindo auto!- comente pasándole el dedo por la cajuela

-¡¿lindo verdad?! Fue un regalo de mi padre…¡con eso intenta pagar un poco el cariño que no me da!- comento con amargura- ¿ese es el tuyo?- pregunto al ver la camioneta

-¡si!- dijo Serena interrumpiéndome y dejándome perplejo por la respuesta -¡es muy linda! ¿No? – y para evitar ser sometida a más preguntas dijo rápidamente-¡vamos rápido al café de Drew! ¿Quién viene conmigo

-¡yo!- grito Mina abriendo la puerta del carro

-¡yo también!- le siguió Raí- rápidamente me adelante a abrirle la puerta a Serena, lo cual provoco que Mina comenzara a molestarla yo no le tome importancia y me subí para luego seguir a Haruka.

Afuera de la casa un automóvil negro esperaba…

-¡maldición!- grito el de cabello castaño-¡no vienen solos!

-pues tendremos que seguirlos George – dando marcha a su automóvil – debemos encontrar un momento adecuado-

Mientras llegábamos al centro me note que un auto, aparecía detrás de nosotros, no comente nada pero mientras las chicas parloteaban intentaba observarlo pero termine perdiéndolo con tantas vueltas. Al final llegamos y Haruka metió su coche en un estacionamiento yo hice lo mismo.

-¡bien vallamos!-manifestó Raí tomando a Mina y a Amy de la mano-

-¡espérenme!- grito Serena alcanzándolas, trate se seguirla pero Haruka y Mishiru comenzaron a hablarme de no se que tantas cosas pero yo no dejaba de ver a Serena, me ponía nervioso estar en esa situación con ella ya que al estar en la calle recordaba por que estaba ahí, y el automóvil de hacia un momento me puso en que pensar.

-¡Serena!- dije en un intento por hacerla reaccionar y que no se separara mucho de mi, volteaba a ver a todos lados y tuve un presentimiento extraño

-tranquilo- dijo Haruka- el café se encuentra pasando la calle ¿ves?- me señalo, mas me asombre al descubrir el café de mi amigo Andrew, sonreí mas tranquilo al ver que estábamos cerca y no caminaríamos mucho. Sin embargo no pude controlarme mas y aprovechando que las chicas miraban un aparador en la esquina tome a Serena del brazo y le dije muy despacio

-no te alejes demasiado de mi, podría pasarte algo, mas ella se volteo a verme y clavándome una mirada helada se solto de mi brazo diciéndome

-¡Dejame en paz Darien!- para luego intentar cruzar la calle

-¡Serena!- dije en voz baja-¡Sere…- pero no pude terminar la frase, por el reflejo de un cristal reconoci el mismo auto que nos venia persiguiendo, de pronto el corazón se me acelero y una idea cruzo por mi mente…el coche venia a gran velocidad y se dirigía justo a donde Serena iba cruzando

-¡cuidado!- grite cuando fui capaz de reaccionar, no supe cómo pero de pronto sentí que la sangre me hervía, las chicas permanecieron en su sitio y yo únicamente alcance a lanzarme hacia la acera y empujar a Serena con mi cuerpo, debido a la fuerza los dos caímos sobre la banqueta y rodamos por el pasto, escuche como las llantas del carro rechinaron un poco y voltee para intentar mirar al conductor… ¡sin resultado alguno! Llevaban los cristales completamente polarizados. Fueron segundos que pasaron rápidamente ya que escuche a lo lejos los gritos de las amigas de Serena, rápidamente voltee a verla, tenía los ojos cerrados y mi corazón comenzó a latir con fuerza.

-¡Serena! ¡Sere! ¿me escuchas?- tocándole tiernamente la mejilla, ella abrió sus hermosos ojos azules y cuando lo hizo la apreté con fuerza contra mi cuerpo, el temor de perderla me hizo reaccionar de manera incontrolable y ya era tarde para soltarla, me separe un poco para mirarla a los ojos, al hacerlo pude verlos con claridad, en ellos había miedo su respiración era agitada y su corazón latía con fuerza, sin embargo al verme permaneció estática, yo me negaba a dejar de ver esas orbes azules que me habían flechado desde el primer instante y la sentí temblar entre mis brazos-¡que bueno que estas bien!- le dije en un susurro, en ese momento sentí como los poros de su piel se dilataban entre las palmas de mi mano. "¿acaso había sido yo o era parte de la adrenalina que ella había vivido?"

-¡Da…¿Darien?- dijo cuando al fin pudo decir algo-

-¡Serena!- grito la pelinegra

-¡¿Serena estas bien?!- pregunto Amy sentándose junto a nosotros

-¡si!- respondió ella con dificultad

-¡no puedes hablar! ¡No te esfuerces!- le dije

-¡Darien… podría hablar si no estuvieran encima de mi- cuando dijo esto sentí un gran calor en mis mejillas, debido al susto no me di cuenta de la posición en la que nos encontrábamos, y es que prácticamente me encontraba encima de ella, sus amigas rieron disimuladamente pero continuaban preocupadas

-¡cabeza de bombón! ¿Te duele algo?- pregunto Haruka, de inmediato todas ayudaron a levantarla

-¡será mejor entrar a la cafetería!- apunto Michiru. Al hacerlo note que el rubio que hubiera conocido días antes y gracias al cual tenía ese trabajo, me miro con preocupación,

-¡de verdad me siento bien chicas! ¡No es necesario tanto alboroto-

-¡pero Serena! ¡Casi pierdes la vida!- señalo Mina- de no ser por Darien …

-¡Mina! ¿Qué cosas dices?- le recrimino Raí- entonces todas las miradas se posaron en mi

-¡es cierto Darien! ¡Gracias por salvarla!- dijo Haruka-¡no pude reaccionar tan rápido como tú! ¡Así que te has ganado mi respeto!- apoyándome una mano en el hombro

-gracias Darien. ¿Te duele algo?- pregunto Amy al mirar que tenia raspones en los brazos y codos, entonces todas centraron su atención en mi

-¡no , no es nada!- les dije tímidamente, mire a Serena quien no había dejado de verme en todo momento

-¿Serena acaso no piensas decirle nada?- pregunto Raí- al ver que era la única que había permanecido en silencio.

-¡Darien….- en eso una amable chica se acerco a atendernos

-¿Qué haces acá?- dije de pronto levantándome de mi asiento, todas miraban a la chica que se encontraba ahí,

-¡¿Darien?!...- exclamo la chica soltando la libretita que llevaba en la mano-

-¡respóndeme!- enseguida me lamente por haber cometido el error de haberle hablado frente a todas así que la tome del brazo con fuerza y la jale hacia un lugar más privado, de lejos observe como todas miraban curiosas y mas Serena quien analizaba de pies a cabeza a mi acompañante y la miraba detenidamente.

-¿Quién es ella?- pregunto Raí

-¡ay no! Seguramente es la esposa o la novia…- comento Mina- ¡perdimos las esperanzas chicas!

-¡Mina! ¡Por dios!- dijo Raí-¡además dijimos que Darien seria para Serena!

-¡eh!.- dijo la rubia reaccionando- ¿y yo por que? ¿A mí ni me interesa?- dijo al fin

-¿ah no?, entonces dime ¿Por qué estas tan enojada ahora al verla con esa chica?- la pregunta de Mina era irritante y la rubia no iba a responderle

-¡además toda la tarde has estado muy callada! ¡Tui no eres así!- expreso Raí - ¡te gusta Darien! Lo bueno es que ahora viven en la misma casa- dijo con ojos de ensoñacion

-¡ya chicas! ¡No la atormenten! ¿No ven que ha de encontrarse muy vulnerable por lo que le acaba de pasar?- dijo Amy mientras apoyaba a Serena.

-sin embargo…. ¿me pregunto quién es esa bella chica?- dijo Haruka

-¿Por qué no lo averiguas?- le animo Michiru

-¡oh, oh! Parece que el encargado del café se dirige hacia ellos- las miradas se posaron en aquella esquina donde al parecer Darien tenía una disputa con aquella extraña chica-

-¿sucede algo Darien?-

-¿conoces a Darien Andrew?, ¡por favor ayúdame!- dijo colocándose detrás de él rubio, quien miro con seriedad al pelinegro

-¿Qué pasa?-

-¡Ya hablaremos en otra ocasión! ¡No quiero importunar a Andrew! ¡Que te quede claro!- le dijo a la chica amenazándola- ¡Andrew perdón, otro día prometo explicarte las cosas he tenido un mal día!- le dijo

-¡si, lo vi todo! Y de verdad…espero tu visita.- le dijo despidiéndose luego me fui, y note como todas estaban atentas a lo que sucedía, pero trataron de disimularlo cuando me di vuelta y camine hacia ellas.

-¿quieres quedarte o prefieres que nos vallamos?- le pregunte a la rubia

-¡creo que.. Será mejor irnos! – me respondió, no sabía si el susto la había hecho cambiar de opinión pero la verdad es que ahora parecía más tranquila-chicas ¡lamento arruinar los planes!

- no te preocupes Sere..- la tranquilizo Amy – te entendemos y lo mejor es que vayas a casa a descansar, otro dia saldremos con mas calma

-¡Amy tiene razón!- dijo Mishiru- ¡nosotras llevamos a Rai y Mina a casa!

-¡gracias!-dijo ella despidiéndose -¡nos vemos en la escuela!

-¡nos vemos chicas! ¡pero esta salida queda pendiente!- les dije para animarlas un poco, pues era evidene que también estaban tan asustadas como Serena o como yo, me respondieron con una sonrisa y así salimos del lugar, yo estaba atento a todo lo que nos rodeaba aunque sabia que si eran inteligentes esos malechores no regresarían en ese momento. Llegamos al estacionamiento al llegar le abrí la puerta a Serena.

-¡preferiria ir en la parte de atrás!- me dijo, la entendí y le di la mano, al sentirla pude darme cuenta de el miedo que tenia ya que su pequeña y delicada mano estaba completamente fría.

-¡no tengas miendo!- le dije y la mire con ternura, se veía tan indefensa que quería tenerla junto a mi para evitar que algo le pasara así que jalándola suavemente la abrace, al tenerla entre mis brazos y sentir la fragilidad de su cuerpo ese deseo se hizo mas ferviente, estaba temblando pero después de unos instantes pareció recuperar la cordura. Hasta que le dije-¡yo te protegeré!.- sin dejar de verla a los ojos

-¿Por qué te pagan por hacerlo?- su pregunta me sorprendió, pero al verla a los ojos note que sentía temor por saber mi respuesta, así que la mire con la misma intensidad que ella a mi

-¡por que no quiero que te pase nada malo!- respondí con firmeza, al parecer no se esperaba una respuesta así ya que inmediatamente se separo de mi y subió a la camioneta. Yo también la aborde y así nos dirigimos a Real del Monte, durante todo el camino, ambos íbamos en silencio, yo tratando de recordar y memorizar cada cosa que había sucedido en el momento en que divise al auto negro, y ella….imaginaba que por lo mismo. Constantemente echaba un vistazo por el retrovisor para ver como se encontraba, ella me miraba y yo sentía una descarga eléctrica cada que nuestras miradas se encontraban ella miraba hacia otra parte así que decidi no voltear a mirar, aunque debo confesar que lo hice un par de veces mas, hasta llegar a la casa no podía resistirme a ver sus bellos ojos azules hasta el dia siguiente, ansiaba verlos así, siempre, tan ensimismados en mi.

-¡llegamos!- dije ayudándole a bajar

-¡Chiba! ¡no quiero que mis padres sepan esto!- me dijo de pronto

-¡Serena! ¡no me pidas eso! Si tu padre me contrato es porque seguramente piensa que algo malo puede pasarte y como viste hoy no esta tan equivocado- ella agacho la mirada al ver que yo tenia la razón

-¡es verdad! Me he comportado como una chiquilla caprichosa- dijo haciendo un puchero

-¡pues no puedo decirte que no!- dije y ella comenzó a reír-¡está bien! ¡Dile! Pero espero que no te regañe

-¡déjalo en mis manos!. Ya verás cómo es cuestión de tiempo- ella me golpeo y yo me lleve una mano a la costilla de pronto

-¡discúlpame! Debes tener dolor en el cuerpo- alejando su mano de mi torso

-¡pues un poco! ¡ya se pasara! Ahora señorita es hora de ir a descansar ¡te acompaño!- le dije mientras caminábamos hacia la entrada- ¡que pases buenas noches!- dije dándome vuelta, de pronto sentí su mano en mi brazo, la sujeto firmemente para decirme

-¡Darien!...¡muchas gracias!- dijo de pronto para darme un gran abrazo, me tomo por sorpresa era algo que en verdad no esperaba-¡no se que hubiera hecho si tu no hubieras estado ahí!- conteniendo las lagrimas

-¡Serena! ¡Tus padres pueden vernos!

-¡no están! ¡Hoy es día de club!- menciono aun aferrándose a mi espalda, al oir eso no pude resistirme y la acaricie de los cabellos mientras la abrace suavemente

-¡no tienes de que!- le repetí-¡tranquila ya todo paso!

-¡no te alejes de mi nunca más!- abrí mucho los ojos y posterior a eso, sonreí no entendía como son esas simples palabras iluminaba mi rostro.

-¿eso quiere decir que…me acepta como su guardaespaldas señorita? – separándome de ella para bromear y verla a los ojos, necesitaba que me dijera aquello mirándome de frente

-¡eso quiere decir! ¡que te acepto!.... pero no solo como guardaespaldas…¡también como amigo!...Chiba!- permanecí inmóvil, no podía ser cierto lo que escuchaba y sin embargo, ahí frente a mi, estaba ella, regalándome su linda sonrisa que me había cautivado. Finalmente se metió a su casa, aun me pregunto "¿Cuánto tiempo me quede parado ahí afuera?" Solo espero que ella jamás se haya dado cuenta, pero la verdad era que Serena Tsukino me gusto desde el primer momento y cada dia me gustaba más.

Cuando fui capaz de darme cuenta donde me encontraba corrí para subir las escaleras de mi habitación, rápidamente mire hacia la ventana de enfrente que tenia las luces encendidas, me preguntaba ¿Qué hacia en esos momentos?, ¡la respuesta llego al instante! Encendí las pantallas que había y recorri con la vista todas las tomas de la casa, busque hasta dar con la que me interesaba, justo entonces aparecia ella en un lindo camisón rosa con el cabello suelto, estaba en una mesa escribiendo algo , intente acercar la toma para ver mas de cerca, pero fue en vano, mire embelesado su rostro, el cual hacia gestos chistosos mientras mordía su lápiz.

"¡que locura estoy haciendo!" dije alejando la toma "¡esto solo ebo verlo cuando el trabajo lo ameriten, es para la seguridad de la niña..¡de ni niña!" dije mientras me recostaba en la cama con las manos detrás de mi cabeza.


¿Qué les pareció el capitulo? ¿emocionante? ¿cursi? ¿ridiculo? O ¿Qué? Jejej de cualquier modo creo que ahora si Serenita esta comenzando a ser mas dócil con este papacito que tiene por guardaespaldas no?? Y es que ¿Quién no lo quiere? ¡solo ella! Por que he leído a mas de una que muere por estar en su lugar ejemplo ¡yoo!.

Bueno chicas quiero agradecerles por la paciencia con este fic que se y estoy conciente de que lo tengo muy abandonado, pero es que se me metió la idea de publicar otro y pues mi cerebrito esta al 100, jiji, les deje actualización y espero ver muchos comentarios, prometo que el siguiente será full house solo tengan paciencia por que son capítulos demasiado largos.. pero bueno ya veremos que pasa.

Quiero decirles que no dejen de hacerme saber que piensan sus comentarios son muy valiosos para mi ok!!! Cuídense mucho chicas les mano un besote!!!

Su amiga USAKO DE CHIBA

4 de Enero de 2010