Yoshiko-chan es tan amable y atenta conmigo, sabe que para mí es difícil ir a Numazu muy seguido por los gastos, ya que no soy de una familia con mucho dinero, y por eso ella es la que viene a verme, ¡eso me pone tan feliz zura! Pero también me hace sentir un poco mal… siempre me está invitando cosas y pagando mis gastos de los lugares que visitamos… ahora mismo compra unos helados para ambas a un señor que los vende en un pequeño carrito, mientras yo la espero sentada en una banca del parque en el que estamos.
Se ve súper linda, como mueve los labios paran pedir los helados, como los recibe, como le sonríe amablemente al vendedor pagando por estos, y como viene caminando en mi dirección… no puedo apartar mi vista de ella.
- ¡Hanamaru-chan, estas babeando! – me dijo Chika, quien está sentada a mi lado, hoy no venimos solas, nos acompañan la parejita conformada por la niña mandarina y Ruby-chan.
- ¡Zura! – me limpié, por estar embobada no me di cuenta cuando empezó a salir este líquido de mi boca.
Ahh… a pesar de todos estos años, yo sigo amando a esa chica autista con la misma intensidad que cuando era una niña, aunque en ese entonces era más inocente y no sabía mucho del tema, así que no me avergonzaba decírselo, pero ahora...
-Hanamaru-chan, ¿Por qué no le dices lo que sientes?
- ¿¡D-D-De que hablas zura!? – conteste totalmente nerviosa, ¿Cómo lo supo? Solo se lo he contado a Ruby-chan… ¡Ah! - ¡Ruby-chan! – miré a la nombrada con una mirada acusadora en el rostro, ella se encontraba sentada a un lado de su novia - ¿¡por qué le dijiste zura!?
- ¿decir qué a quién?
- ¡Yoshiko-chan! ¡Estábamos diciendo que Hanamaru-chan deberi- tanto Ruby-chan como yo le tapamos la boca a la peli naranja antes de que dijera algo innecesario.
- ¡Nada! ¡No decíamos nada zura! ¿verdad, Ruby-chan? – ella asintió a mi pregunta.
- ¡No, nada! – ambas le sonreímos a la chica parada frente a mí, la cual solo alzo una ceja en señal de confusión.
- Okay… Zuramaru, toma – me extendió uno de los conos de helado – olvidé preguntarte de que sabor querías y te traje de fresa, está bien, ¿no? Recuerdo que era tu favorito… - miraba hacia otro lado algo sonrojada.
Yo tomé el cono que me estaba ofreciendo – Gracias Yoshiko-chan, aun es mi favorito - le dije sonriendo, el hecho de que aun recuerde este tipo de cosas, de verdad me hace feliz.
-No hay de que – dijo apenada, quizá por lo que acababa de decir; mientras se rascaba la mejilla y se sentaba a mi lado.
Noté que el sabor de su helado era de chocolate, por lo que suspiré – Creo que deberías dejar de comer tanto chocolate zura – antes siempre se la pasaba comiendo dicho alimento cada vez que podía y parece que aún no se le ha quitado ese mal hábito, quizá por eso está un poco loca. Pero, en ese caso yo lo estoy más por enamorarme de ella, ¿no?
- ¿Y tú qué sabes, Zuramaru?
- ¿crees que no lo recuerdo? Eras demasiado hiperactiva gracias a eso zura.
- Ugh… ¿Lo recuerdas?
- ¡Claro que si zura! Me acuerdo de todo lo referente a ti, Yoshiko-chan – Al decir esto ella se sonrojo al instante… ¡es verdad! Prácticamente le dije que recuerdo la promesa que me hizo en ese entonces… ¡estúpida Maru!
Escuchamos una risa proveniente de Chika - ¡Ustedes sí que son graciosas!
- ¡Chika-chan! No deberías burlarte de ellas, no está bien – le reprendió su novia.
- Pero no me estoy burlando, solo me da gracia como actúan y aun así no dan el siguiente paso – volteo a vernos - ¿Acaso no les gustaría hacer este tipo de cosas? – regreso su vista hacia Ruby-chan tomando su mentón para proceder a darle un rápido beso en los labios.
Ante esta acción Yoshiko-chan y yo nos sonrojamos, y ni que decir de la pequeña pelirroja de la cual no se podía distinguir donde empezaba su rostro de lo rojo que estaba.
- ¡C-Chika-chan! ¿¡Por qué hiciste eso!? – comenzó a darle leves golpes en el pecho, Chika solo tenía una sonrisa llena de satisfacción - ¡Alguien pudo habernos visto!
- No es para tanto Ruby-chan.
- Hey, pero si es Hanamaru y la pareja de tortolitas – Todas volteamos para saber quién era la persona que nos estaba hablando.
- ¡Mari-san, hola! - saludo Chika, Mari es la heredera de la familia Ohara, quienes tienen hoteles en varias partes del mundo según lo que me conto, ella llego a Uchiura apenas hace poco más de un mes y va en el mismo salón que Ruby-chan y yo, por eso nos conocimos e hicimos amigas rápidamente.
- ¡Oh! ¡Mari-san! – me levante de mi asiento para hablar con la chica con mayor comodidad - ¿Qué haces aquí? ¿Qué no estabas castigada por reprobar materias zura?
- Digamos que a mi padre ya se le paso el enojo, ¡i'm free now! ¿Y tú qué haces aquí con estas dos? – señalo a Chika y a Ruby-chan - ¿Qué acaso no es incómodo estar sola con dos personas que se la pasan todo el día de empalagosas?
- ¡Oye! – intervino Chika, pero la rubia solo la ignoro.
- No, bueno…
Sentía una mirada penetrante por parte de Yoshiko-chan, lo primero que paso por mi mente fue "¿Estará celosa?" el solo me pensarlo me hacía feliz, digo, que mejor que la chica que te gusta te quiera solo para ella, pero lamentablemente este no era el caso.
Vi como Yoshiko-chan también se paraba de su lugar acerándose a la rubia con una mirada que parecía estar analizando a la chica.
- ¿Mari? ¿Eres tú? – Espera, ¿Qué? ¿¡Estas dos se conocen!?
Mari-san tenía la misma mirada que la chica peli azul le había dado hace apenas unos segundos para después cambiarla por una de total sorpresa.
- ¿¡Yoshiko!? – la tomó de las mejillas, apretándolas - ¿¡No eres una impostora, verdad!?
- ¡Que es Yohane! – muy a fuerzas logro decir esa frase por culpa del agarre de Mari-san.
Esta al escuchar la respuesta de la chica peli azul la abrazo - ¡Si eres tú! ¡Cuánto tiempo sin vernos! ¡De verdad te extrañe! – aun a pesar de que Yoshiko-chan no correspondía el abrazo, tampoco lo rechazaba, más bien se dejaba llevar por los brazos de la rubia.
La cercanía que estaban teniendo las dos chicas me hacía sentir algo extraña, me agrada Mari-san, es una de las pocas personas a las que puedo llamar "amiga", pero… en este instante quisiera que se fuera, y a un lugar muy lejos de aquí, o para ser más exacta, lejos de mi linda chica con problemas de autismo.
- ¿Ustedes dos se conocen? Que inesperado – Bien hecho Chika, me ahorraste la pena de preguntar, no sé muy bien por qué, pero me incomodaba un poco el preguntar yo.
Gracias a la interrupción de la peli naranja Mari-san por fin soltó a Yoshiko-chan.
- ¡That's correct! Yoshiko y yo estudiamos en la misma secundaria en Tokio, y también – puso una mirada divertida y acerco a Yoshiko-chan hacia ella tomándola del hombro – ¡éramos lovers!
¿Qué está diciendo? Por su cara estoy segura que esto es otra de sus bromas, Mari-san no es de las que hablen seriamente de las cosas, así que esto no puede ser más que eso, una broma, por lo cual no me preocupa.
- ¿Lovers? – Chika ladeo la cabeza confundida, definitivamente su fuerte no es el inglés.
- Significa que eran pareja, Chika-chan – Ruby-chan le ayudo a quitarse la duda.
- ¿!EH!? – volteo a ver a la pelirroja - ¿!Eso es cierto!? – ahora miro a las chicas correspondientes con un rostro que reflejaba lo sorprendida que estaba.
- ¡Yes! – le respondió la rubia mientras guiñaba un ojo - ¿Verdad, Yoshiko?
La nombrada miro al suelo con total desinterés en la conversación – sí, es verdad.
Eso realmente se clavó en lo más profundo de mi, no puede ser… si incluso Yoshiko-chan lo dice… ¿Es en serio? Si ellas dos fueron pareja en secundaria… significa que Yoshiko-chan me olvido, ¿no? Entonces ella no siente lo mismo por mí, ¿verdad?
Pero era más que obvio, alguien no puede esperar por otra persona tanto tiempo, y menos en esta época donde incluso niñas de 12 años ya tienen novio. No puedo creer lo estúpida que he sido creyendo cosas que jamás sucederán.
- ¿Por qué eres tan fría conmigo, Yoshiko? ¿No te alegra verme? – le pregunto la rubia fingiendo un sollozo.
- No es eso – Yoshiko-chan suspiro pesado – más bien, ¡recordé que te fuiste sin decirme ni una palabra! – contesto gritándole enojada.
- Ah… eso… - Mari-san rio nerviosa – Bueno… fue algo que se decidió muy de repente, y yo no pude hacer nada al respecto – con una sonrisa de total despreocupación alzo los hombros en señal de que no era algo importante.
- ¡Mari! – la peli azul tomo a la nombrada del cuello de su camisa.
- ¿uh? ¿Vas a besarme apasionadamente como cuando estábamos en secundaria? – dijo burlona.
Yoshiko-chan se sonrojo - ¡No bromees! ¡Nunca hicimos eso! Te conozco Mari Ohara… - note como sus puños, con los cuales sostenía la prenda de la rubia, se apretaban más hasta el punto en el que estos temblaban - ¡Sé que intentas cambiar de tema, pero no lo lograras! ¡No engañaras a la gran Yohane! ¡Ahora contéstame! ¿¡Por qué no me dijiste que te ibas!?
-Calma, calma, tranquilízate un poco, Yoshiko ¿Por qué no hablamos de esto en otro lugar? ¿Qué les parece si las invito a comer en el restaurant del hotel Ohara? – nos miró a todas con una sonrisa.
- ¿¡De verdad!? – pregunto la niña mandarina, a lo que la rubia asintió - ¡Genial! ¡Nunca he ido a un lugar tan elegante! ¡Y qué mejor que ir con mi linda novia! – abrazo a la pelirroja quien estaba sonrojada por la forma de actuar de Chika.
- Bien, no está mal… - Yoshiko-chan la soltó – supongo que por ahora lo dejare pasar.
- ¿Y tú, Hanamaru? ¿Qué dices? – esta vez me pregunto solo a mí. Es verdad, no he hablado nada desde que dijeron aquello, es más, ni sé qué tipo de expresión tengo y dudo que sea una de alegría. Espero que nadie lo note, no quiero que se preocupen por mí.
- ¿Eh? Ah, sí, yo también voy zura – intente darles una sonrisa, solo espero que no se haya visto muy forzada…
- Hanamaru-chan… - Ruby-chan me miro preocupada, a lo que yo solo le sonreí en señal de que yo estaba bien, aunque no lo estoy, para nada.
Escuchamos el sonido de un auto que se acercaba y nos percatamos que era una limusina color negro que se estaciono cerca de donde nosotras estábamos.
- ¿Nos vamos? – nos dijo Mari-san, todas nos quedamos pasmadas, no era común ver este tipo de autos en Uchiura.
- ¿Nos iremos en limusina? – hablo Chika quien tenía la boca abierta por la sorpresa.
- Sí, ¿Hubiera sido mejor el helicóptero? Entonces dejen le marco para-
- ¡Así está bien! – la interrumpieron las tres chicas.
Todas nos subimos al vehículo, el cual era muy espacioso para solo cinco personas.
Mari-san nos contó que es de los más pequeños que tienen y se disculpaba por eso, pero para unas pueblerinas como nosotras ¡era mucho más que suficiente!
Llegamos a la entrada del hotel en alrededor de diez minutos en los que todas hablaban tranquilamente, menos yo, que me senté en una esquina lo más lejos que pude de Yoshiko-chan, por ahora no estoy de humor para hablarle después de lo que me acabo de enterar y que ella nunca me dijo.
Entramos hasta el restaurant del hotel, se veía muy costoso, un lugar para ricos. Y aunque sorprenda, había mucha gente, no sé qué le ven las personas ricas a este pueblo, pudiendo ir a lugares mejores.
- ¿Está bien que entremos así? No traje mis mejores ropas… – dijo la menor de las Pigysawa.
- ¡No problem! Esta es prácticamente mi casa y ustedes mis invitadas, además yo tampoco vengo de la mejor manera.
Es verdad, Mari-san solo llevaba una camisa con un pantalón de mezclilla obscuro, parecía una chica de clase media como nosotras.
- ¡Hello Makoto! – saludo al hombre encargado de la entrada al restaurant – Una mesa para cinco, please.
- Como guste señorita Ohara – el hombre miro una tipo agenda que tenía en el mostrador – Tenemos desocupada la mesa perfecta para usted, venga por favor.
Seguimos al hombre por parte del restaurant, a veces las personas nos lanzaban una mirada curiosa, pero no los culpo, como ya dije antes, parecemos chicas de clase media que no pueden pagar este tipo de lugares.
- ¿Le parece bien esta? ¿O prefiere que le consiga alguna otra?
- ¡Esta es perfecta!
Nos dio una mesa que estaba justo a un lado de una pared de cristal, de la cual se podía ver el hermoso mar de Uchiura. Todas nos sentamos contemplando la vista.
-Muy bien, en unos instantes les traemos la carta – al decir esto se retiró a su puesto.
- Thank you~
-Mari, ¿Ya me darás la explicación que quiero escuchar? – hablo Yoshiko-chan irritada.
- Vamos Yoshiko, apenas vamos llegando, no arruines el momento.
Ante esta respuesta solo logro que la chica peli azul se enojara más - ¡MARI! – le grito, pero Mari-san paso por completo de ella iniciando una conversación con Chika.
- ¿Qué te está pareciendo Chikacchi? ¿te gusta? – le sonrió.
- ¡Claro! Ya que mi familia no es de muchos recursos nunca había venido a un lugar tan elegante, me pegunto que tipo de comida servirán – dijo llena de emoción, sus ojos parecía que brillaban gracias a esto.
– Te emocionas tan fácil, eso es muy lindo~ - Mari-san rio por su comportamiento - ¿Sabes? Podrías venir cuando quieras y gratis si fueras mi novia, ¿Qué te parece? – Le guiño un ojo a la peli naranja, yo solo atine a alzar la ceja, ya va a empezar otra vez con sus bromas.
- ¿Uh? Ah… bueno… yo… – Chika se sonrojo un poco mientras Ruby-chan la tomaba del brazo acercándola a ella y mirando amenazadoramente a Mari-san, quien se asustó por esto y rio nerviosa.
- ¡It's joke!
- Buenas tardes – saludo una mujer, me pareció que era la mesera pues en sus manos traía las cartas del menú – con permiso – dijo esto y nos la fue entregando – pueden ordenar cuando gusten.
Abrí la carta y tenía platillos que yo nunca había ni siquiera escuchado en mi vida, y los precios, dios mío, para pagar uno de los menos costosos necesito ahorrar mínimo dos meses, ¿Pues de que están hechos? ¿De oro?
- Mari ¿Qué es esto?
- ¡Ah! Eso es…
La rubia se acercó a Yoshiko-chan para explicarle de que consistían los platillos, lo cual a mí no me agrado para nada, pues volví a sentir ese sentimiento extraño.
- ¿Hanamaru-chan? ¿Estás bien? – me pregunto mi amiga pelirroja.
Rápidamente esforcé una sonrisa y voltee a verla – Lo estoy, ¿Por qué lo dices zura?
-Bueno… estas apretando muy fuerte tus puños…
- ¿De qué hablas? Yo no… - bajé mi vista, y efectivamente tenía el puño cerrado, ¿Cuadro lo hice? Bueno, no importa, me calmé y volví a abrirlos, me di cuenta que incluso había dejado las marcas de mis uñas en las palmas.
Mi amiga me miro preocupada – Hanamaru-chan…
-No te preocupes Ruby-chan, yo estaré bien zura.
Mari-san llamó a la mesera y pedimos, gracias a sus explicaciones más o menos sabíamos que estábamos ordenando, excepto Chika, porque según ella era más divertido no saber que es, hasta que ya lo tengas enfrente, y ordeno lo que para ella se escuchaba más apetitoso, típico de ella.
No tardaron mucho en traernos la comida, podría decirse que tardamos más en decidirnos que comer, que en que lo trajeran.
Se veía deliciosa, al probarlo quede totalmente encantada, sabia al cielo. Mire hacia donde estaban mis amigas, todas excepto Mari-san estaban igual que yo, esto esta delicioso, que envidia de la rubia que puede comer esto todos los días.
Comíamos sin decir ni una sola palabra, cada una concentrada en sus alimentos hasta que al parecer Yoshiko-chan recordó algo.
- ¡Ah! Mari, Deja de intentar chantajearme y respóndeme de una vez – miro acusadora a la rubia.
- Vaya que te gusta arruinar momentos, Yoshiko.
- ¡Mari!
- Bien, bien, ¿Qué por qué no te dije que me iba a Estados Unidos, cierto? Fácil, fue demasiado repentino y olvide avisarte, cuando llegue allá quería contactarte, pero no tenías celular ni redes sociales y olvide la dirección de tu casa, no tuve opción.
Yoshiko-chan suspiro – Bien, y ¿Por qué cuando llegaste no me buscaste? ¿sabes lo preocupada que estuve por ti?
-¡Llegue hace un mes! Y yo estaba creída que aun vivías en Tokio, tenía pensado ir a verte pronto.
En respuesta la peli azul cruzo los brazos mirando con enojo a la rubia.
-Pero… - Mari-san se le acercó peligrosamente a Yoshiko-chan - ¿Acabas de decir que te preocupaste por mí?
- ¡Pues claro! Después de todo eras mi única amiga, es normal que lo hiciera – desvió su mirada.
Ya no puedo más con esto, los constantes coqueteos de la rubia hacia MI Yoshiko-chan me irritan demasiado, deje los cubiertos en mi plato de una manera un poco ruda, provocando un sonido que llamo la atención de todas las chicas.
-Voy al baño – dije esto y me levanté para ir al lugar mencionado.
Creo que lo dije de una manera más fría de lo que esperaba, pues logre ver sus caras extrañadas por mi comportamiento, pero a mí esto no me importo, ahora lo único que quiero es estar lejos de esas dos.
El baño era demasiado grande y muy bien arreglado, hasta olía bien. No había nadie aparte de mí, estaba muy callado. Me lave las manos y me eche agua en la cara mientras me veía en el enorme espejo que estaba enfrente de los lavamanos.
- ¿Por qué actuaste así, Hanamaru? – le pregunte a mi reflejo.
- ¿Zuramaru? – alguien entro al baño.
- ¿Yoshiko-chan? – y es justo la persona con la que menos quiero hablar.
- ¿Estas bien? Te he notado un poco distante desde hace un buen rato…
Eso de verdad que me saco de mis casillas, ella es quien tiene la culpa de todo y ni se da cuenta.
- ¿Eres estúpida o te haces? ¿De quién crees que es la culpa de que yo este así zura? – esta es de las pocas veces en las que de verdad estoy enojada.
- ¿Eh? – pude notar confusión en su cara, sé que ella no tiene la culpa, pero esto me irrito más y le grite.
- ¿¡De verdad no te das cuenta zura!? ¡MARI-SAN HA ESTADO TODO EL DIA PEGADA A TI! ¡SE SUPONE QUE ESE ES MI LUGAR! ¡APARTE ME ENTERO DE QUE USTEDES FUERON PAREJA! ¡TE HE ESPERADO POR DIEZ AÑOS, YOSHIKO-CHAN! ¿¡COMO QUIERES QUE ME SIENTA!?
Por el espejo pude notar lo roja que estaba, pero es más por enojo que por vergüenza.
-P-puedo explicar- espera, Zuramaru, eso significa que… ¿estas celosa?
- ¡Pues claro que sí zura! ¿¡Cómo quieres que este si otra chica esta tan cerca de la persona que amo!?
- ¿E-Eh? – ella se sonrojo, ya no puedo retroceder, debo decirlo todo.
Respire profundo para poder gritarlo con todas mis fuerzas - ¡TE AMO TSUSHIMA YOSHIKO!
Por fin nuevo capitulo xD perdon por dejar medio abandonada la historia pero fueron vacaciones y esas weas :v xdxd bueno, este cap era originalmente para el sabado :v pero un animal me dio inspiración para actualizar antes :u
bueno ya me cayo xd espero disfruten el cap :3 bai~
