NOTA:- La historia está basada en mi inspiración y los personajes le pertenecen a Naoko Takeuchi.

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LA DUDA DE SERENA

Horas después del incidente con Serena, un hombre de tez morena y cabellos platinados cerraba los puños con fuerza mientras azotaba la mesa de su escritorio.

-¡son unos idiotas! Malcom, Helio ¿Cómo pueden ser tan estúpidos para fallar?- mirando con desprecio a un par de hombres frente al é!

-¡lo sentimos mucho!- dijo uno de cabellos largos y castaños que se llamaba Helio- todo habría salido a la perfección si no hubiera aparecido ese tipo

-¡pues se hubieran llevado a los dos! ¡Con un demonio!, esto solo prolongara mas mis planes, estoy seguro de que a estas alturas Kenji doblara mas la vigilancia con su heredera-¡no puedo creerlo!

-¡de verdad señor! Si quiere podemos volver a intentarlo…- se animo a decir el otro

-¡¿crees que soy idiota?! De ninguna manera atacaremos otra vez….-mirándolos amenazadoramente-¡solo téngala vigilada pero muy lejos! Por el momento tendremos que dejar pasar un poco el tiempo para que no levantemos sospechas… ¡que les quede claro!- mirándolos a los dos y señálanoslo con el dedo-¡un error mas y ya saben lo que les espera!

-¡si señor!- dijo bajando la cabeza

-¡ahora lárguense de mi vista!- ellos no escucharon la orden dos veces, en verdad estaban un poco agradecidos de que el señor Blackmoon se hubiera tomado las cosas así.

Cuando ellos se fueron, el llamo a su hermosa secretaria-

-¡Viluy, te quiero acá ahora mismo!- dijo colgando el teléfono


Una sonrisa se dibujo en mi rostro esa mañana, desde hacia unas semanas la relación entre Serena Tsukino y yo había mejorado notablemente, al menos ahora podía considerarme como uno más de su círculo de amigos. En la escuela el trato era cordial y amable hasta podría decir que comenzaban a considerarnos como buenos amigos, aunque de vez en cuando ella tenía sus arranques y no podía evitar ser la chica consentida y eso a mí me gustaba ya que buscaba la forma de molestarla constantemente. Eso me hacia sentirme su amigo.

"aunque la verdad, me encantaría poder ser algo mas"

De inmediato moví la cabeza al pensar en eso, así que me levante de la cama, me asome por la ventana para ver la habitación frente a la mía, las cortinas de su cuarto estaban cerradas así que supuse que aun dormía, encendí las pantallas, mientras me metía al baño para ducharme mientras pensaba.

"¡todo lo que paso ese día es demasiado extraño! ¡Estoy seguro de que lo que paso no fue un accidente, ese auto nos venía siguiendo, tendré que investigar y estar más al pendiente!"

Termine de bañarme y al salir comprobé mis sospechas, Serena dormía, sonreí al verla tan tranquila, se veía tan inofensiva, cerré la imagen y comencé a arreglarme para ir al colegio, mientras preparaba mi desayuno y esperaba que la hora de irnos llegara, mientras eso pasaba tome la computadora y comencé a escribir lo que sospechaba así como el tipo de automóvil que vi, y la fecha con el atentado, debía estar al pendiente de el movimiento más mínimo.

En la misma casa en la habitación de Serena, una linda señorita entraba a su habitación. Sus cabellos negros cenizos los llevaba levantada en dos coletitas las cuales le quedaban pegadas a la cabeza debido al largo de su cabello, de ojos azules muy oscuros.

-¡buenos días señorita Serena!- entrando y abriendo las cortinas para dejar entrar un poco de luz- ¡hace un día esplendido!- expreso con entusiasmo dibujando una sonrisa en su rostro, para luego voltear y ver que la rubia aun seguía en su sitio, ella sonrió, estaba acostumbrada a lidiar con ello.

-¡señorita! ¡Llegara tarde si no se apresura!- dijo atreviéndose a jalarle las sabanas.

-¡mmm! ¡Solo 10 minutos más Diana!- jalándole las sabanas

-¡pero son las 7 de la mañana! ¡Es tardísimo!- mirando hacia la ventana de enfrente- además el joven Chiba ya se ha despertado- al escuchar eso la rubia se levanto y rápidamente miro hacia el frente, donde las cortinas de la ventana corridas le hacían saber que ya se había levantado

"¡ay no!"- Diana ¿Por qué no me levantaste más temprano? ¡Llegare tarde!- dijo corriendo hacia el vestíbulo de su cuarto en donde también se encontraba el baño, Diana permaneció en silencio observándola mientras pensaba.

"¡siempre es lo mismo!" y mientras la esperaba comenzó a arreglar su cama y a buscar su uniforme para dejárselo listo, después salió de la habitación. Diana era una jovencita de 15 años hija de una de las cocineras de la casa, desde muy pequeñas ellas dos se habían hecho amigas ya que crecieron juntas y a pesar de que Kenji no aprobaba esa amistad la ternura y sencillez de Serena terminaba ganándose el corazón de todos los que la rodeaban y era Ikuko quien permitía que su hija se divirtiera un poco ya que al ser hija única y no asistir a una escuela regular, le aburría el estar encerrada y no tener una vida social.


En la escuela las hermanas Mizuno ya se encontraban esperando a sus amigas.

-¡hola Mizuno! ¡Bueno día señorita Michiru!- dijo un joven de cabellos negros y ojos del mismo color.

-¡por favor Richard! ¡No es necesaria tanta formalidad! ¡Solo dime Michiru!- dijo la mayor sonriéndole, mientras notaba con su hermana menor se sonrojaba con solo verlo- ¡además mi hermana es de tu misma edad! ¿Por qué no le dices solo Amy?- pregunto juguetona

-¿eh?...bueno, es que yo...no sé si…- rascándose la cabeza mientras comenzaba a tartamudear haciéndole ver a Michiru su interés ¡vamos Amy! ¿No piensas decirle nada?- dijo en tono coqueto mientras le golpeaba con el codo, Amy solamente sonrió y muy nerviosa le respondió

-¡si Richard! ¡Solo dime Amy! – sonriéndole mientras al chico sentía que todo el suelo se le movía

-¡gracias Seño…digo Amy!- luego se despidió- bueno yo… ¡será mejor que me vaya!, adiós – dijo retirándose mientras los ojos azules de Amy lo seguían hasta que él se perdió en la biblioteca.

-¡se ve que lo traes loco!- manifestó la chica de cabellos aguamarina, Amy volteo a verla mientras sentía que un calor cubria sus mejillas

-¡por supuesto que no! Richard es un chico muy amable, ¡eso es todo!- dijo

-pues a mí me parece que se pone bastante nervioso cuando está contigo- dijo mientras seguia dándole cuerda- ¡tienes suerte! ¡Es un chico muy guapo!- le dijo mientras Amy solo desviaba la mirada

-¿Quién es un chico guapo?- dijo otra persona con voz grave, Michiru se volteo para encontrarse con los ojos azules que tanto le cautivaban.

-¡Mi Haru!- mirándola con ternura mientras permanecían cerca aunque sin tener algún contacto físico.-el día acaba de convertirse en un día hermoso

-¡entonces agradezcamos que todos los días de nuestras vidas son hermosos!....- mirándola con pasión, ante la mirada tímida de Amy quien se sentía algo incomoda, nunca entendió como fue que su hermana siendo una de las chicas más bellas del colegio y codiciada por los hombres y jóvenes más guapos de la escuela y de su círculo social, se había enamorado de Haruka una chica, aunque eso a ella no le importaba, siempre había tenido la duda de saberlo.

-¡chicas! ¡No se olviden de que estoy aquí!- se animo a decir para romper en instante mágico entre ellas.

-¡mi cuñadita tan oportuna como siempre!- menciono la rubia dándole un amistoso beso para luego tomar con suavidad el codo de Michiru y besar su mejilla tiernamente en un beso detenido del que solo ellas eran testigos.

-¡ya llegamos!- dijo Rei saludando a sus amigas

-¡ay! Raí podrías caminar menos apresurada, ahora que llegue temprano quería hacer mi entrada triunfal- se quejo la rubia- mientras caminaba de prisa y sin mirar a nadie

-¡Mina! ¡Que cosas dices!- rio Amy

-creo que la única que hace falta es la tonta de Serena- dijo la pelinegra moviendo sus cabellos negros hacia atrás

-¡cabeza de bombón lograra hacer llegar tarde a Chiba! ¡Pobre espero que eso no le afecte!- menciono Haruka

-¡allá vienen!- señalo Mina-¡chicos, por acá!- saludo sonriente


Al entrar a la escuela salude a algunos conocidos, quienes ya habían identificado que siempre llegaba acompañado de Tsukino, cosa que parecía no agradar del todo a las chicas de la escuela y tampoco a los hombres, había observado bien que ella era admirada por muchos.

-¡allá están tus amigas!- le dije mientras caminábamos, me sentía tan bien estando de esa forma con ella, parecía que había cambiado un poco su actitud aunque aun había momentos en que se convertía en la chica berrinchuda y consentida de siempre.

-¡si, vamos, al parecer tienen algo que decirnos!- caminando más rápido por lo que yo tuve que seguirla

-¡buenos días!- salude con una sonrisa, Haruka me dio un apretón de manos que correspondí

-¿Qué paso? ¿De qué se trata esto?- pregunto inquieta Serena

-¡Serena! ¡Van hacer el baile de bienvenida de la escuela! ¡Lo que estábamos esperando!- Raí apenas pudo contener el grito, yo iba a despedirme, ya que eso no me parecía para nada interesante, cuando escuche a Mina

-¡será una fiesta de disfraces! ¡lo mejor, es que tendremos la oportunidad de conocer o bailar con algún chico guapo!- en su rostro se podía notar la emoción, así que sin poder evitarlo voltee a ver a la rubia de los dos chonguitos

-¡ay si! ¡Eso es genial! ¡Seguramente llegaran todos los chicos de la escuela!- chillo poniéndose sus dos manos en la mejilla olvidando por completo mi presencia, pero ahora que lo pensaba "¿Por qué iba ella a pensar en mi?"

-¡bueno chicas! ¡Me voy!- dije sin esperar a que me respondieran, apenas había podido contener la molestia que me causo escuchar y ver a Serena así, pero eso era algo que no estaba en situación de sentir o no sentir. Llegue al salón de clases, la profesora de Literatura ya se encontraba ahí.

-¡oh, Darien! ¡Me alegra verte!- dijo acercándose a mi

-¡dígame profesora!- respondí sin ánimos de voltear a verla por lo que no note lo cerca de mí que se había colocado

-bueno- comenzó a decir y fue entonces que me fije de lo cerca que estaba, me encontraba sentado en la silla y ella en la mesa que yo ocupaba- me preguntaba si…. ¡tienes libre un día de estos!- menciono mientras comenzó a juguetear con sus largos y rojizos cabellos, lo cual me desconcertó un poco

-este… yo...- un poco nervioso de encontrarme ante esa situación-¡lo siento pero! No tengo tiempo libre

-¡digo! No malinterpretes las cosas pero necesitaba que fueras a mi departamento para ayudarme con un trabajo- susurro con voz melosa mientras yo me sentía invadido en mi propio espacio

-¡de verdad lo siento mucho señorita Kaolineth!

-¡vamos, dime Kaoli! ¡Después de todo no soy tan vieja! ¿O te lo parezco?- me dijo lanzándome una mirada profunda, casi me atrevía a decir que coqueta, yo no sabía que decirle, era un situación bastante incómoda para mí, pero antes de que dijera algo una voz masculina afuera del salón se escucho.

-¡Kaolineth! ¿Podrías venir un momento por favor?- de inmediato voltee a ver y me encontré con la mirada fría de nuestro profesor de química, ella se irguió y mirándome fijamente me dijo

-¡piénsalo!- luego miro hacia la puerta y murmuro-¡maldito Souichi!- y escuche los tacones alejarse, con esta interrupción comenzaron a llegar los demás compañeros y las clases dieron inicio.

El resto de la mañana se la pasaron hablando del maravilloso baile, en el cual, según se decía, todos iríamos disfrazados, en realidad no era algo que a mí me llamara la atención pero luego caí en la cuenta de que si Serena iba, yo también debía hacerlo.

-¿Qué piensan chicas? ¿Irán a la fiesta?- pregunte en un momento de descanso a Michiru y a Haruka.

-¡me encantaría!- dijo la de cabellos turquesas -¡se me hace algo muy romántico!- suspiro, vi a Haruka la cual no demostraba mucha emoción.

-¡a mí la verdad no es algo que me entusiasme pero, si mi sirena quiere ir, iré!- sonriéndole a ella, mientras envidiaba al saber que ellas se tenían una a la otra y que podían amarse sin temer a nada cuando yo, aun no había tenido la fortuna de conocer el amor verdadero.

-¡se ve que tienen una linda relación!- dije con sinceridad,-¡las felicito!

-¡gracias!- dijo la hermana de Amy-la verdad es que. Esta vida no seria la misma si no hubiera coincido a Haruka!, ella me ha salvado…- sus ojos se pusieron vidiorsos por un momento pero al ver a Haruka ella le sonrió -¡es lo que esperaba!-dijo perdiéndose por unos segundos en el azul profundo de los ojos de la rubia ceniza quien pareció sonrojarse un poco- pero dinos ¿tu no tienes novia?

-¿yo?- pregunte un poco sorprendido por la pregunta tan fuera de lugar.

-¡anda Darien cuéntanos!- dijo de pronto una rubia llegando con sus tres inseparables amigas, de pronto me encontré con los ojos celestes de Serena quien me veía con insistencia

-¡bueno yo… es que yo…!- sin saber que responder

-¡Mina, Michiru! ¡No lo molesten! ¡Vean como se ha puesto el pobre!

-Shhh ¡Amy!...¡entonces eso quiere decir que si hay alguien en tu vida! ¿No es así?- insistió la pelinegra, yo aun no podía articular palabra y cuando iba a hacerlo Haruka me interrumpió

-¡deberías ver tu cara Darien! ¡Parece que hubieras visto un fantasma!-burlándose de mi

-¡bueno es evidente que tienes novia! Aquel día en la heladería vimos como la chica de cabellos oscuros y tu se alejaron un poco para hablar ¡seguramente es tu novia! ¿No es así?- dijo Mina cerrándome un ojo y señalándome con el dedo

-¡pero es que yo…no…!- pero justo en ese momento el timbre nos hizo regresar a la realidad y junto con ella una rubia de mirada confusa quien se adelanto a decir

-¡vámonos chicas! ¡Llegaremos tarde!- y sin esperar más dio media vuelta y se fue furiosa de ahí, ante la mirada desconcertante de todos

-¿y ahora que mosca le pico? ¿De cuándo acá Serena se preocupa por la escuela?- pregunto Raí

-¡será mejor irnos chicas!- dijo por todo comentario Amy.

Haruka, Michiru y yo nos fuimos al nuestro. Todo trascurrió con toda la normalidad.


En las empresas Tsukino.

-¡señor Kenji! ¡Tiene una visita de su socio el señor Blackmoon!- dijo cortésmente su secretaria de ondulados cabellos azulados

-¡gracia Carmesite! ¡Hazlo pasar inmediatamente!- dijo cerrando el sobre que tenia sobre su mesa. De inmediato un hombre de imponente figura y porte de traje gris oscuro y cabellos largos y platas entro a la oficina.

-¡Kenji! ¡Me da gusto ver como estas!- dijo él mientras le estrechaba la mano mientras por dentro pensaba "muy pronto te quitare todo, así como una vez se lo quite al estúpido que trabajo fielmente para mi durante muchos años, el imperio de estas empresas será mio!"- mientras sonreía maliciosamente

-¡Malachite! ¡Amigo, que gusto verte!- dijo saludándole con efusividad-¡pero por favor siéntate! ¿Quieres algo de tomar? ¿Qué te trae por acá?

-¡solo venia a visitarte y traerte buenas noticias!- dijo el sentándose – un ron está bien.- respondió

-¡pues dime! Porque la verdad buenas noticias es lo que necesito en estos momentos- demostrando una mirada melancólica

-¿Qué te pasa? ¿Tienen algún problema? Sabes que puedes contar conmigo para lo que se te ofrezca- dijo él mientras sonreía hipócritamente

-no, no es nada no me hagas caso y mejor dime ¿Qué te trae de visita por acá?

-¡bueno! La verdad es que mi hijo Diamante ha vuelto de Europa

-¿de verdad? ¡Esa es una gran noticia!, hace más de 10 años que tu hijo y tu esposa habían vivido por allá

-¡si es cierto! Pero ahora han vuelto para quedarse, sabes bien que estaban esperando mi regreso pero, al ver que no dejare de hacer lo que me gusta, han decidido regresar.

-¡pues de verdad que es una excelente noticia!- dijo mientras llegaba la chica y les servia los tragos-

Lo mejor de todo es que quiero que estudie en la mejor escuela de Tokio

-¡eso solo puede ser el Moon Crissis !¿No me digas que asistirá ahi?

-¡si! ¡Tengo entendido que tu hija Serena asiste a esa escuela! Seria maravillosos que ellos se conocieran y se hicieran buenos amigos ¿no lo crees?- dijo con sarcasmo a sabiendas de que esto era una excelente noticia, Kenji no pudo evitar pensar.

"¡esto es fantástico!, si Serena y Diamante se hacen buenos amigos…quien sabe, a lo mejor después puedan hacerse novios y casarse y con esto el 20 porciento de las acciones de Malachite y mis 30 porciento, nos asegurarían el éxito" sonrió con avaricia.

-¡pues si! ¡Seria maravilloso que nuestros hijos se hicieran amigos! Serena, no es de las chicas que salga con los chicos, pero estoy casi seguro de que en cuanto conozca a Diamante cambiara de opinión.

-¡bueno eso esperemos! Recordemos que ellos no se han visto desde hace muchos años

-¡es verdad! Pero esperemos que si, asistiendo juntos a la misma escuela no será nada difícil que hagan amigos.

-¡pues brindemos!- dijo Kenji levantando su copa. -¡Por nuestros hijos!

-¡por nuestros hijos!- dijo Malachite sonriendo, jamás imagino Kenji lo cerca que estaba de él su enemigo.


En el camino de regreso a casa, Serena iba sumida en el silencio y por más intentos que yo hacía no lograba sacarle plática alguna.

-¿Qué pasa? ¿Tuviste un mal día?- pregunte desde mi asiento, ella ni se digno a voltear a verme.- ¡no entiendo que pasa! ¡Hace rato estabas tan contenta y ahora…!

-¡mira Chiba! ¡No me hables! Y tampoco me tutees frente a Kuri, que no se te olvide que tu eres mi guardaespaldas, ¡nada más!, el hecho que finjamos ser buenos amigos en la escuela no significa que me trates así frente a todos- dijo reprochándome, note la furia en su mirada y no entendía que pasaba.

"¿pero qué le pasa?... ¿porque este repentino cambio?, ¡no lo entiendo!, no cabe duda de que es una bipolar, que esta acostumbrada a que le cumplan todos sus caprichos"

Pensé sin dejar de verla.

-¡si señorita Tsu-ki-no!- dije pronunciando cada silaba-¡Kuri!, por favor, ¿puedes subirle a la música?- el chico me vio por el retrovisor y sonrió mientras atendía a mi petición, la rubia simplemente se puso los audífonos de su Ipod, haciéndome notar mas su molestia.

Llegamos a la mansión, Serena bajo y me apresure a acompañarla, antes de entrar dijo.

-¡Kuri! ¡Necesito que estés listo a las seis de la tarde! ¡Mis amigas y yo saldremos!- dijo en tono autoritario ignorándome completamente.

-¡disculpe señorita! ¿A dónde vamos a ir?- muy a su pesar dirigió su mirada hacia mí y respondió

-¡vamos de compras! Así que por favor ¡sean puntuales!- giro y en su arrebato las coletas se movieron con la misma intempestividad de la rubia, hasta que se cerró la puerta.

-¡por lo que veo mejoras!- bromeo el chico de ojos verdes y cabellera castaña oscura que portaba el tradicional traje de chofer

-¡cállate!- le dije en el mismo tono

-pues ¿Qué le has hecho ahora?, pensé que las cosas entre ustedes iban mejorando- dijo mientras se sentaba en una banca del jardín

-¡pues eso mismo pensé yo!- rascándome la cabeza-pero ya ves, las mujeres son impredecibles

-¡eso es lo que yo creo!-dijo de pronto levantando su mirada hacia una ventana que daba a la cocina, y su rostro se ilumino de pronto, mi buena observación me permitió notar que miraba a una linda chica de cabellos negros y ojos oscuros que llevaba un peinado de dos dolitas altas muy similar al de Serena, llevaba su uniforme azul con mandil blanco, sonreí.

-¿desde cuándo te gusta?- al parecer mi pregunta lo desconcertó porque de inmediato trato de cambiar el tema

-¿de qué hablas?..¡no entiendo!- levantándose de ahí se fue hacia el garaje- será mejor lavar el auto si no la señorita Serena se pondrá peor.- su mensaje fue claro y no insistí mas sobre el tema, subí a mi habitación y me dispuse a hacer mis tareas escolares, mientras observaba las pantallas con imágenes de la casa.


No recuerdo cuantas tiendas y cuantos modelos se probaron las chicas, lo que si sabia era que el dolor en mis pies era insoportable, entraron a toda clase de tiendas, y a pesar de que Kuri me hizo compañía al principio llego un momento en que el se desespero y salió huyendo.

-¡señorita! Me adelantare con las bolsas al auto- dijo poniéndose a la orden y cargando cajas y bolsas-

-¡esta bien!

"¡traidor!, me dejas" pensé sentándome en una fuente

-¡de verdad que estoy agotado!

-Darien, esto de comprar debe ser aburrido para ti, ¿Por qué veniste?- me pregunto Amy

-bueno, -dije repasando de memoria lo que Serena me había indicado- apenas conozco la ciudad y me pareció divertida la idea, de venir a acompañar a estas chicas guapas- mencione dándoles una calida sonrisa la cual fue bien recibida

-¡ay pero debes estar aburrido!- dijo Mina sentándose junto a mi

-es que prometí al padre de Serena que estaría junto a ella y a mi no me incomoda ¡de verdad!. - la condición es que ella no tendrá un guardaespaldas las 24 horas del día pero confía en que yo la tenga en la mira, así que me verán muy a menudo, espero que no les moleste.

-¡claro que no!- dio Reí- en verdad que bueno que el señor Tsukino permitió que Serena no lleve a sus guaruras a todos lados ¡son algo incómodos!- me dijo a modo de secreto y todos estallaron en risas yo las seguí imaginando la cara que pondrían cuando supieran que yo era uno de ellos.

-Darien- la voz suave de Serena - ¿Por qué no te vas por ahí a comer algún bocado mientras nosotras terminamos? ¡te aseguro que no me iré lejos y estaré cerca, mira los locales se encuentran a tu alrededor, ¡no me perderás de vista!- dijo y note la sinceridad en sus palabras

-¡segura?- pregunte para confirmar

-¡segura! Es mas dejare acá mis bolsas para que te asegures de que regresare- dijo mientras me las daba

-¡valla pues que gentil!- dije y las risas de las mujeres no se hicieron esperar, en eso mi celular comenzó a sonar, y sin pensarlo conteste.

-¡hola!- de pronto mi sonrisa se desdibujo y al reconocer la voz me aleje un poco de ahí.-¡te dije que no me hablaras!- mientras aun estaba cerca de las chicas.

-uy que misterio ¿quien le estará hablando?- decía Mina con una sonrisa picara.

-no creo que eso sea algo que nos importe chicas,-la peli azul dijo con discreción- Darien viene de fuera y seguramente es su familia. Pero cierta rubia sabía que no era cierto, Darien no venía de ningún lado y en ese momento cayó en la cuenta de que no sabía nada de él.

-por cierto Serena, aun no nos has dicho ¿Quién es su padre?-pregunto Raí

-ah, es que yo, no lo conozco muy bien, ya saben, mi padres tiene muchos conocidos y mi, no me interesa mucho sus negocios

-¡ay Serena!, pues deberías interesarte más por este guapo chico, no sé si fuera tu a estas alturas ya supiera si tiene alguna novia, está comprometido o algo así- insistió Mina

-¡seguramente es su novia! Vieron la cara que puso cuando atendió la llamada…-entrecerrando los ojos y recordando-ahora que recuerdo, la chica del Café y el, parecían tan cercanos.

-pero Reí, ¿tu crees que el ande con esa chica?-pregunto dubitativa Mina, mientras que Serena escuchaba todo esto intrigada y además no despegaba la vista del protector- digo, no es que fuera fea, ¡era muy bella! ¿No te parece Serena?

-este…- no sabía que decir- ¡no se! La verdad es que no me fije bien de esa chica- respondió oprimiendo las bolsas entre sus manos

-¿Por qué dices eso Mina?- pregunto Amy quien comenzó a interesarse

-bueno porque la chica parecía tan sencilla, me pregunto ¿de dónde la conocerá si el viene de otro lugar?

-bueno pues Darien parece no encajar en lo absoluto con nuestro cirulo social, puede ser que al no le interese tanto relacionarse con personas de su misma elite, o quizás la chica solo tenía un trabajo momentáneo, muchas chicas hacen eso- apunto Amy-¡yo lo hacia en secundaria!

-¡tienes razón!, y si Darien acaba de llegar a Tokio y no conoce a nadie, debe ser que entre ellos dos haya una relación especial y ya se conocieran.-termino Raí- ¡que lastima! Con lo guapo que esta

-¡Raí! Recuerda que ese chico era el galán de Serena- la rubia reacciono al escuchar eso

-¿yo, y yo porque?

-vamos Serena ¡no seas tonta!- le reprendió la de mirada oscura y cabellos negros quien se saba cuenta de la manera en que Serena lo miraba-¡nada mas míralo! ¿No me digas que no te gusta ni un poquitín?, pero si es un sueño de hombre mira nada mas esos ojos, esos labios, y su cabello, además su cuerpo está perfecto, ¡es que yo no puedo encontrarle algún defecto!- decía mirándolo, Serena cayó en el juego y también miraba cada característica descrita por su amiga mientras lo recorría de pies a cabeza.

-¡te gusta! ¡Darien te gusta!- dijo Mina levantando un poco la voz

-¡Mina! ¿No podrías hablar más fuerte? ¡Va a escucharte!

-entonces ¿te gusta?- Amy pregunto atrevidamente y todas esperaban la respuesta de la chica.

-n-no…de ninguna manera, ¡apenas lo conozco!

-¡si pero mírate! Desde que el llego, tú has cambiado, esos cambios repentinos de humor y la forma en que lo tratas solo puede significar una cosa. ¡Te gusta! ¡Admítelo!-

-¡es cierto!, hasta antes de Darien, nunca te habías animado a estar a solas con un chico, y al aparecer tu y él se llevan de maravilla.- siguió Amy

-¡además! Se nota que a él le interesas, no pierde oportunidad alguna para mirarte, ¡como ahora!- señalo Raí, mientras Darien miraba a Serena y sin dejar de hablar sonreía.

Serena permaneció escuchando las palabras de su rubia amiga.

"no, para el solo soy objeto de vigilancia, sus ojos no me ven con otro interés"

-¡oigan miren esos zapatos!- señalo Rei-¡son perfectos para mi disfraz! Vamos acompáñenme.

Las chicas caminaron hacia la tienda que quedaba algo cerca de donde Darien se encontraba, por lo que al pasar cerca de ahí, no pudieron evitar escuchar.


-¡si, si! Ya te dije que iré a verlas lo mas pronto posible, el trabajo me ha absorbido.- dije -¡mira el domingo es mi día libre, ¡prometo que les dare a ti y a la niña todo mi día! ¿esta bien?....- Serena se sintió un poco molesta y a la vez irritada por no saber de quién se trataba tanto misterio.

-¡Serena!- dijo Amy notando lo que ella había escuchado, prácticamente fue arrastrada hacia la tienda mientras las demás trataron de evadir el tema al notar el rostro de su amiga el cual demostraba su tristeza.

Cuando termine la llamada y busque a Serena con la vista ella ya no se encontraba ahí. Nervioso trate de recorrer con la mirada los lugares cercanos.

"solo esto me faltaba, que por esto la haya perdido de vista, afortunadamente Kuri nos espera y Mina se va con nosotros así que aun debe estar en este lugar"

Recordé los lugares que ellas ya habías visitado y eso me dejaba algunas opciones, iba a ir a la joyería cuando entonces divise la enorme sonrisa de la rubia de moño rojo, estaban en una zapatería, así que sentí que el alma me volvió al cuerpo al descubrirlas una a una, camine hacia ahí y permanecí cerca, cuando vi a Serena me acerque a ella y tomándola suave pero firmemente del brazo le dije.

-¡cerciórese de comunicarme a donde se va! ¡me molesta saber que puedo perderla de vista!- muy bajito, mas su respuesta no se hizo esperar y arrebatándome el brazo respondió

-¡yo no ando preguntándole con quien habla así que tampoco tengo porque decirte a donde voy!- entendí su respuesta acaso ¿me había escuchado?

-¿Qué tiene que ver mi llamada en todo esto? Que no se te olvide que eres tu quien debe reportarme de todo lo que haces no yo- ella funció el gesto en aire infantil y me arrebato las bolsas que le cargaba-el altercado fue notado pos las chicas quienes nos miraron y fue Amy quien se atrevió a preguntar.

-¿algún problema? ¿Qué pasa Serena?

-no, no es nada, es que Darien- riendo nerviosamente- ¡está un poco aburrido y yo le decía que no se preocupe! – mirándome- que se puede ir ¡por ahí!, no es necesario que este pegada a mi!

-¡si Darien! ¿Por qué no vas a buscar algo para tu disfraz! ¡Esto de andar con nosotras debe ser muy ofuscante!-

-no Mina, ¡es que!- lanzándole a Serena una mirada asesina por comprometerme de esa forma y ella no hacia más que reir divertida

-¡vamos! ¡Anda! ¿de que te quieres disfrazar? O prefieres que te ayudemos?- se adelanto Reí-, si quieres yo puedo acompañarte – dijo Rai al advertir el rostro de Serena "Serena tonta, ¿Por qué no admites que te gusta?"-¡podrias disfrazarte de salvavidas! ¿viste guardianes de la bahía? O de tarzan, con ese cuerpo el disfraz te quedaría perfecto- pasando sus manos juguetona pero inocentemente por mi cuerpo sin dejar de ver a la rubia quien nos miraba friamante, me hice para atrás un poco desconcertado pero me di cuenta del juego de la pelinegra así que le segui el juego- ¿sabes? yo puedo ver cual traje de baño te queda mejor- dijo colgándose de mi brazo y jalándome no pude evitar voltear a verla, a sus ojos solo le faltaba echar chipas y sus dos puños cerrados demostraban que no le había gustado nado esa idea, pero entonces sentí que era el momento de darle una cucharada de su propio chocolate.

-¡esta bien! ¡Regresamos luego chicas!

-¡Darien!- grito de pronto Serena. Las miradas se posaron sobre ella, era obvio que no tenia nada que decir-¡vamos todas! ….digo el nos espero a todas amablemente ¡es nuestro turno de pagarle ¿no lo creen chicas?

-¡pues si tu lo dices!- expreso Amy, pero yo quisiera aprovechar para conseguir un nuevo libro, así que mejor las alcanzo luego

-¡ay Serena! ¡mejor vamos a jugar videojuegos! Además a ti aun te falta terminar de comprar en cambio Rei, ya tiene todo-

-pe-pero- traoto de refutar

-¡pero nada! ¡vamos!-y jalándola del brazo la llevo en dirección opuesta a la nuestra mire como el rostro de Serena estaba encolerizado y antes de que se marcharan note como Mina le guiñaba el ojo a la pelinegra que aun iba de mi brazo.

-¿y bien, dime que tanto te gusta Serena?- pregunto de pronto cuando estábamos a solas

-¡no se de que hablas!.- en ese momento recordé a Kuri quien me hubiera dicho las mismas palabras

-¡vamos!, se te nota a leguas tu interés en ella, ¡las chicas y yo sabemos que te gusta! Nada mas hay que ver la forma en cómo te desvives por ella y en como la ves, - decía mientras entrabamos a una tienda

-es que, yo- comencé sin saber que decir, era innecesario fingir, y yo no quería hacerlo, no quería negar algo que mi corazón sentía pero que no debería ser

-¡anda dime!- decía emocionada

-¡mejor eligire mi disfraz- dije evadiendo el tema

-¡como quieras! Pero tengo toda la tarde y son muy insistente- menciono, así que supuse que no habría marcha atrás.

-mira Rei, Serena es una chica encantadora, ¡me cautivo desde la primera vez que la vi! Podrás decir que estoy loco, o que no existe el amor a primera vista, pero, cuando la vi por primera vez, quizá no la ame, pero si me encanto, me gusto, es decir ¡me gusta!

-¡sii! ¡lo sabíamos!- decía aplaudiendo- y es natural Serena es una niña muy linda y hermosa, ¡tenle paciencia! Ella jamás ha sostenido una relación con nadie y no sabe como actuar ante esta situación. Me dijo animándome-¡solo es tiempo de que ella se dé cuenta de lo que le pasa!

-pero, no creo que lo nuestro sea posible, me conformo con ser su amigo-

-¿Por qué no? – Dijo cerrándome un ojo-¡vamos! ¡anímate! Solo date el tiempo para conocerla mejor

-si tu lo dices- encogiéndome de hombros "¡si supieran todas que yo no soy mas que un guardaespaldas" pensé.

Caída la noche llegamos a la casa, Kuri y yo ayudamos a la rubia a meter las cajas de sus compras su actitud no había cambiado en lo absoluto, al contrario ahora se notaba mas indiferente.

-¡Señorita Serena!- dije antes de que se metiera

-¡¿Qué quieres Chiba?!- pregunto molesta

-es que…me gustaría saber ¿Por qué esta así conmigo?

-¡ah! Hasta ahora te interesas en saber ¿que me pasa?- dijo en un gesto exagerado mientras levantaba un ceja y movia las manos

-¡es que no lo entiendo! Creí que comenzábamos a llevarnos mejor.

-¡pues no crea cosas que no son!¡estoy agradecida con usted, que es algo muy diferente!

-¡entiendo! Dispulpe por importunarla que pase buenas noches.- me despedi

-¿y encontró lo que buscaba?-pregunto antes de que me retirara

-¿Qué?- me detuve y voltee a verla

-digo, como al parecer mi amiga Rei y usted se llevan taaan bien, -mientras con los dos brazos los juntaba dejando sus dos manos pegadas-

-¡no entiendo su comentario!- respondí al notar ese gesto-¡pero en verdad la señorita Rei Hino es muy hermosa ….- dije mientras vi como los orificios de su pequeña nariz se hinchaban- y además muy agradable, refinada y educada.- mirándola fijamente, mientras con cada palabra veía como sus dientes se oprimían con fuerza.

-¡uy! ¡Como se atreves eres un idiota!- chillo dando un portazo a la puerta y metiéndose a su casa yo subí a mi habitación más que feliz.


Serena entro a la casa haciendo rabietas.

-¿como le fue a mi princesita? ¿encontró lo que quería?- dijo su padre acercándose a darle un beso, mientras ella no respondía-¡vamos mi amor no me digas que sigues molesta conmigo?-

-no, papa, ya no- respondió tratando de fingir una sonrisa-¡aunque no voy a negarte que ese tal Chiba no me cae muy bien pero, pues no puedo hacer nada!

-¡no sabes como me alegra hablarte así!-

-¡ay mama no exageres!- tratando de zafarse de sus brazos

-¡me parece que Darien es un joven muy amable no deberías tratarlo así, ¡no sabes que necesidades tenga para aceptar este tipo de trabajos-menciono su madre logrando que ella quedara pensativa

-¡no lo sé, ni me interesa!- respondió-fue un día muy cansado será mejor que me valla a dormir- despidiéndose de todo mundo.

Al llegar a su habitación entro al baño, se cambio y se puso su pijama y recostándose en la cama con la luz de la lámpara comenzó a pensar. "¿me pregunto que trajo a Darien a trabajar para mi papa?, mi mama debe tener razón, no se lo que el guarda pero, si es cierto lo que escuche hoy, entonces Darien tiene una niña, ¡¿estará casado?! ¿con quien hablaba?, dice que el domingo será su día libre y ese día ¡la vera!, me pregunto ¿Quién será? ¿cómo será?....¡debe ser muy hermosa!...me pregunto…. ¿Qué tipo de mujer le puede gustar a Darien Chiba?"

-¡ay Serena! ¡que tonterías piensas! –dándose golpes en la cabeza-¡eso a ti no te importa ni te debería de importar!- dijo levantando la voz para luego sentarse en su cama, por la ventana pudo ver luz en la habitación de enfrente así que apagando su lámpara cerro los ojos para intentar dormir.

Mientras en mi habitación me encontraba pensando en lo que había pasado en ese día, recapitulando los hechos y acontecimientos relevantes y registrándolos, entonces no pude evitar observar un detalle.

"¿sera mi imaginación o esta celosa?" esta idea me dio vueltas en la cabeza toda la noche hasta que finalmente me venció en sueño, el haber ido de compras era lo mas agobiante que me había pasado en ese día.

Chicas les agradezco con el corazón la tolerancia que me han tenido con este fic, el cual se que tengo my olvidado, pero espero que este adelanto les deje muchas cosas a la imaginación y que esperen igual de ansiosas el siguiente capi, mi diplomado continua así que me di la oportunidad de escribirles esto para no dejarlas con la duda mucho tiempo.

Un beso las quiero mucho

Con cariño su amiga USAKO DE CHIBA

27 DE FEBRERO DE 2010