- ¡TE AMO TSUSHIMA YOSHIKO!
¿Q-qué? Zuramaru se me está… ¿confesando? ¿De verdad? Ella… me está diciendo que me ama ahora mismo, yo… estoy feliz, creí que tendría que ser yo la que lo hiciera y, siendo sincera, me daba miedo, pues no sabía cómo ni la respuesta que recibiría de su parte, pero ahora es más fácil, ¿no? solo debo transmitirle mis sentimientos que ya sé que serán correspondidos… porque, lo serán, ¿cierto?
- Hanamaru… yo… - Emmm, ¿Cómo debería decirlo? Ahh, estoy tan nerviosa.
- Si, ya lo sé, no tienes por qué molestarte en decírmelo, Yoshiko-chan, ya sé que a ti ya no te importa zura.
Los nervios que sentía se disiparon ante la seriedad con la que dijo esta última oración - ¿A qué te refieres con que ya no me importa?
- ¿Cómo que a qué? – Uy, parece que le molesto mi respuesta - ¡A nuestra promesa! ¡La promesa que tú me hiciste hace 10 años!
- ¿Eh?
- No intentes ocultarlo zura, te dejo de importar o simplemente la olvidaste, ¿no?
- ¿Q-que? - ¿Cómo pudo haber llegado a esa conclusión? - ¡Claro que no! ¡Nunca la olvide! ¡Nunca pude olvidarte, Hanamaru! – la tome de los hombros, desesperada por quitarle esas ideas raras de la cabeza, ¿Qué la olvide, dice? Ja, todos estos malditos 10 años que he estado sin ella han sido peor que una tortura.
- Entonces te dejo de importar…
- Yo no-
- ¿Qué pensaste? – me interrumpió antes de que pudiera contradecirla - ¿Qué nunca más me volverías a ver y por ello podías romper tu promesa? ¿O que era un simple juego de niñas y no lo decíamos en serio? Al menos yo… yo si me lo tome en serio zura…
No… Hanamaru por favor no llores, odio verte así, y me odio más a mí misma por ser la causante de tu estado actual, debo arreglar esto – Hanamaru, por favor, déjame explicarte, lo que en verdad paso fue-
- ¡No! – poso sus manos en sus orejas - ¡Cállate! ¡Cállate! ¡No quiero escuchar tus excusas! ¡Han sido 10 años, Yoshiko-chan! ¡10 años en los que de verdad creí en tus palabras! En los que… yo siempre pensé que volverías por mi… a pesar de que muchos en mi lugar se hubieran rendido, después de todo era una simple promesa de niñas de preescolar, yo siempre creí en ti.
Yo no sabía que debería decir, solo me quede en silencio, escuchando atentamente cada palabra que salía de su boca.
- Pero no fui más que una idiota zura, después de todo ¿de que sirvió? Tu conseguiste una nueva pareja, y ni siquiera sé si Mari-san fue la única, te deje de importar.
- ¡No es así! ¡Estas malinterpretando las cosas!
- ¿Qué estoy malinterpretando? Tu misma lo confirmaste cuando Mari-san lo dijo, así que no me vengas con eso ahora zura.
- Pero…
- Enserio Yoshiko-chan, nada más falta que me digas que también ya has besado.
- … - Mierda, mierda, mierda, ¿Qué se supone que debería decirle? Es verdad que ya lo di, bueno, prácticamente no lo he dado por que fue robado, ¿no? Maldición, te maldigo Lily.
- Oh dios mío, Yoshiko-chan. ¿Pero fue con Mari-san? ¿¡Estuviste con otra!?
- ... - volvi a quedarme sin palabras. Ella tomo mi silencio como respuesta.
Paso a mi lado con la intención de salir del lugar, pero rápidamente la tomé del brazo deteniendo su andar – Espera, Hanamaru – volteo a verme y pude ver como pequeñas lagrimas salían de la comisura de sus ojos y caían por sus mejillas.
- ¿Y ahora que zura? ¿Vas a contarme como perdiste tu virginidad? – la mirada que tiene en su rostro es de total tristeza, intenta hacerse la fuerte y expresar enojo, pero parece que no le sale muy bien.
- No, es solo-
No logre terminar de hablar, otra vez, pues ella se zafó bruscamente de mi agarre y camino hasta la puerta del lugar abriéndola al instante para salir, pero antes de hacerlo me dijo.
- No vuelvas a buscarme – y se fue.
No podía moverme, a pesar de que en mi mente pensaba "Vamos, ve tras ella, no la dejes ir" simplemente me era imposible, era como si alguna fuerza mayor me impidiera hacerlo: mi conciencia.
Estaba temblando, me sentía débil, caí al suelo de rodillas, estaba tan triste, pero, ¿Cómo no estarlo? He herido a la persona más importante para mí, la hice llorar, gritar y enojarse. No tengo ningún derecho de ir tras ella a pedir disculpas o a intentar excusar mis acciones, a pesar de que quiero hacerlo, no puedo, está mal, ella misma me lo dijo, que ya no la vuelva a buscar nunca, creo… que debería respetar su decisión, ya no debo lastimarla, me odiaría más de lo que me odio ahora.
Adiós Hanamaru, gracias por todo.
…
- Y entonces comencé a pelear con el celacanto, pero termine besándolo y, ¿Qué creen que paso? – Chikacchi nos contaba animadamente el sueño que tuvo anoche.
- ¿Qué paso? ¿Qué paso? – Ruby estaba más que emocionada por la historia odio/amor que tenía su novia con el celacanto.
- ¡Se convirtió en Ruby-chan!
- ¡Pigy! – la pequeña se sonrojo, lo que se me hizo muy gracioso y solté una sonora carcajada.
- ¡Chikacchi, que sueños tan extraños tienes!
- Normalmente no tengo este tipo de sueños, fue culpa del yogurt caducado que me regalo Mito-nee. – hizo un puchero a lo cal su pequeña novia le acaricio la cabeza.
- Ya, ya, tu hermana mayor no tenía malas intenciones – le dijo.
- ¡Ruby-chan! – se abalanzo para abrazar a la nombrada.
- Ya van a empezar – les dije – yo también estoy aquí, ¿Bien? – ambas chicas rieron nerviosas y se separaron.
- Oh, ya viene Hanamaru-chan.
Voltee hacia la dirección en donde se encuentran los sanitarios y logre divisar a mi amiga regresando de dicho lugar.
- Hanamaru, ¿Tenias diarrea? Te tardaste demasiado – bromee cuando estuvo lo suficientemente cerca como para escucharme.
- ¡C-Claro que no zura! – me grito apenada - ¡No digas esas cosas en un restaurant zura! – yo solo pude reírme por su reacción.
Lo que se me hizo raro es que regresara sola, pues Yoshiko también fue a los sanitarios solo para asegurarse de que Hanamaru estaba bien, pues su manera de actuar antes fue de lo más extraña.
- ¿Y Yoshiko? ¿No estaba contigo? – ¿Qué? no me quedare con la duda por siempre, así que pensé que lo mejor era preguntar directamente.
- A-Ah, si… ella aún está en el baño zura, y me dijo que podía adelantarme ya que mis padres me llamaron para preguntar si podía ayudar en el templo…
- ¿Tus padres te pidieron ayuda? – pregunto sorprendida Ruby.
- S-si… así que será mejor que me vaya zura – tomo su pequeño bolso, que era lo único que llevaba con ella, de la silla – Mari-san, muchas gracias por la comida, ¡Estuvo deliciosa zura!
- No hay de que – le dije sonriendo.
- Nos vemos el lunes en la escuela zura – se despidió de todas y salió del lugar.
- Eso fue muy extraño…
- ¿Uh? ¿Por qué lo dices, Ruby-chan?
- Bueno, los padres de Hanamaru-chan nunca le piden ayuda en el templo a menos que sea día festivo en los que va mucha gente, pero hoy…
- ¡te preocupas demasiado, Ruby! Ya sabes cómo son los padres, seguro solo querían que regresara temprano pero no estaban seguros de que si lo decían directamente Hanamaru los obedeciera. Son estrategias, mi querida Ruby. – Dije totalmente convencida de que se trataba de algo así.
- Si… quizás solo estoy siendo paranoica.
- ¿Por qué Yoshiko tarda tanto? ¿Se atoro en la taza o qué? – Ya había pasado mucho tiempo y ella no volvía – iré a buscarla.
- ¿De verdad? - Me pregunto Ruby quien tenía una mirada que denotaba total fastidio – "Ti priicipis dimisiidi".
- ha ha que graciosa – comente de manera sarcástica – como sea, ahora vuelvo.
Emprendí mi viaje hasta los sanitarios, los cuales no estaban tan lejos así que no me llevo mucho tiempo, al entrar noté que todo estaba en silencio, pero no me importo menos y me adentré hasta donde estaban los lavamanos, ahí la vi, a mi querida mejor amiga de rodillas en el suelo, se veía tan… frágil, su mirada era de total tristeza, pero no estaba llorando, aunque no me sorprendería que estuviera a punto de hacerlo.
- ¡Oh my god! ¿¡Que te paso Yoshiko!? – me arrodille junto a ella lo más rápido que mi cuerpo me lo permitió.
- ¿Mari? – su voz, oh dios, su voz sonaba tan quebrada… tan vacía…
- Sí, soy yo cariño – la abrace fuertemente.
- Mari… esta vez… esta vez sí que eche todo a perder… yo…
- Tranquila – comencé a acariciar su cabello – todo estará bien – la ayudé a ponerse de pie - ¿Qué te parece si vamos a mi habitación y ahí me cuentas todo? – ella no dijo nada, solo asintió.
La sujete fuertemente para ayudarla a levantarse, sé que está bien y puede hacerlo sola, pero de alguna manera… me siento con la necesidad de ayudar.
Salí junto a ella de ahí con toda la intención de llevarla al lugar antes mencionado, pero… creo que olvidó algo… ¡Ah! Es verdad, Ruby y Chika también están aquí. Parece que tardamos un poco en el baño, pues vienen caminando hacia nosotras, y, al percatarse del estado de Yoshiko parecen haberse alarmado.
- ¡Woa Yoshiko! – hablo Chika - ¡Te ves del asco! ¿Estas enferma o algo?
- ¡Chika-chan! – le reprendió Ruby con un pequeño golpe en la cabeza.
- Au – se quejó está.
- ¿Qué te he dicho sobre ese comportamiento?
- Ya se, ya sé, no debo bromear en momentos serios – decía Chika con total desinterés.
Yoshiko y yo nos reímos por la interacción que estaban teniendo las dos chicas, lo cual me alegró, al menos ya no parecía una muerta viviente como hace unos instantes.
- Lo siento chicas – ahora fue ella quién tomo la palabra – pero no me siento del todo bien…
Decidí intervenir - Así que estaba pensando en llevarla a un lugar más tranquilo para que descanse un poco, ¿Quieren venir?
- Nah, está bien, solo molestaríamos a Yoshiko-chan si vamos todas, y aparte puedo aprovechar para pasar un rato a solas con Ruby-chan – tomo la mano de la mencionada y la miró de una manera un tanto… ¿provocadora? Esta solo se sonrojo ante tal acto.
- Vaya, pues que se diviertan – dije de manera pícara.
Llegamos todas juntas hasta el lobby, en donde nos despedimos de la parejita.
- Chikacchi, no te sobrepases.
- No te preocupes, te prometo que Ruby-chan caminará perfectamente el lunes para ir a la escuela.
Yo solo pude soltarme a reír una vez más, está chica es muy divertida.
- ¡Chika-chan! ¡Ya vámonos! – la pequeña Kurosawa se la llevó prácticamente a rastras totalmente avergonzada.
…
- ¡Esto es demasiado lujoso! – decía sorprendida mi amiga al entrar en mi habitación, bueno, en realidad era una de las suites principales del hotel, así que estaba bastante más amueblada y amplia que una habitación normal.
- Parece que alguien ya se recuperó de su pequeño problema – Yoshiko ya estaba con su ánimo de siempre, así que pensé que estaba bien decir alguna broma.
- Ugh – inmediatamente un aura obscura la rodeo – lo había olvidado… - Yo reí por las reacciones de mi amiga - ¡No te rías! – me grito.
- Come on, ya lo habías olvidado, ¿no? Significa que no debe ser tan importante.
- No es que no sea importante – Se sentó en el sillón que está en medio de la pequeña sala – es solo que sus estúpidos comentarios me causaron gracia y por un instante me hicieron olvidar.
- Parece que le debemos agradecer después a Chikacchi por ser una pervertida – me senté junto a mi amiga – entonces, Yoshiko, ¿Qué paso?
- ¿Cuántas veces debo decirte que mi nombre es Yohane? – me sonrió y se tomó un tiempo para pensar como decírmelo - bien… ¿Cómo debería decírtelo? – o eso creía – quizá debería empezar por lo primero, ya que estoy enamorada de Hanamaru yo-
- ¿¡What!? ¿Tu? ¿Enamorada? ¿Cuándo? ¿Por qué? ¿Dónde?
- Hey, que yo también tengo sentimientos – dijo indignada.
- No es eso, es solo que recuerdo que una vez me contaste ya tenías a alguien especial, creo que fue cuando ibas al preescolar o algo así, pero, ¡Qué bueno que ya lo superaste! – estaba emocionada por el logro de mi querida amiga – lo vez, yo siempre te lo dije, es estúpido esperar a una persona por tanto tiempo sin saber ni siquiera si esta aun te recuerda. Estoy orgullosa de ti Yoshiko.
- Mari… Hanamaru es la chica a la que le hice aquella promesa hace tanto tiempo…
Me tomo un par de segundos asimilar toda esta nueva información - ¿Q-Que? ¿Entonces tu nunca olvidaste esa promesa?
- No.
- ¡God! ¡Qué pequeño es el mundo! Esto parece el drama de una telenovela juvenil. Pero entonces, ¿Cuál es el problema? Que yo sepa Hanamaru no se está viendo con nadie ahora.
- ¡Mari! – me tomo por los hombros y me sacudió un poco - ¡Ella también ha esperado por mi todo este tiempo! – ante el término de su oración hundió su rostro en mi cuello, solo alcanzaba a ver sus orejas rojas por la vergüenza.
- ¡Ahí lo tienes! ¿Entonces de que te preocupas? ¡Simplemente ve y demuéstrale todo el amor que sientes por ella! - la abrace fuertemente - ¡De esta forma!
- ¡Espera Mari! – se separó un poco de mi - Ese es el maldito problema, ella cree que deje de amarla…
- ¿Uh? ¿Por qué creería eso?
- ¿Cómo que por qué? ¿No recuerdas lo que dijimos hace un rato?
Lo que dijimos hace un rato… digo muchas cosas a diario… ¡Ah! – Ohh, ya veo, ¿Sobre qué fuimos pareja? – ella asintió - ¡Vamos! ¡No es para tanto!
- A ver, pongámonos en su lugar, dime, ¿Qué harías tu si te enteras que la persona de la que has estado enamorada por 10 años y que te juro amor ya estuvo con alguien más?
- Vale, suena mal si lo dices de esa forma, pero no fuimos nada más que amigas.
- Pero ella no lo sabe. Y además…
- ¿… además?
- Ella… bueno… le dije que ya he besado… - dijo en un tono apenas audible y sonrojada hasta las orejas sin dirigirme la mirada.
- ¿Qué tu qué? – dije incrédula, pues, ¿qué mierda paso mientras estuve en el extranjero?
- ¡No te hagas la que no escucho! – me grito.
- Es solo que… Yoshiko, ¿Aun eres virgen?
- AAHHG – tomo uno de los cojines y se lo llevo a la cara hundiendo su grito en este.
- ¡It's Joke!
- No bromees con esto, fue lo mismo que me dijo Hanamaru.
- i see why she's angry – pose un dedo en mi barbilla – Yoshiko, eres una chica infiel.
- Gracias por tu ayuda, de verdad me siento mucho mejor ahora, Mari.
- Amiga mía – la tome de su hombro derecho – esta vez la regaste, y feo.
- Creí que me apoyarías - me miraba acusadoramente.
- Oh, te apoyo, te ayudare a contentar a tu chica, I promise you.
- No, no necesito eso – esta vez su semblante cambio a uno más triste – me refería a ayudarme a olvidarla.
- ¿Oh? – dije de manera juguetona - ¿Y cómo quieres que te ayude con eso?
- No lo sé, ¡por eso te estoy pidiendo ayuda!
- Bueno, creo que puedo hacer que la olvides esta misma noche – realmente me divierte molestarla.
- ¿¡En serio!? ¿¡Cómo!?
- Es fácil – la aprisione contra el sofá y tome su barbilla acercándome a ella – solo déjate llevar.
- ¿Eh? ¡Mari, deja de jugar! – se levantó de su lugar empujándome – Solo debes hacer eso con la persona que ames.
- Pero te amo.
- De manera romántica.
- Oh…
- Sera mejor que me vaya – comenzó a caminar hacia la puerta.
- ¡Espera, Espera! – corrí hasta ella tomándola del brazo antes de que saliera - ¡No puedes irte aun! Mi casa es tu casa, quédate, para recordar los viejos tiempos – le sonreí.
- Pero mi mamá se enojará si no-
- ¡No te preocupes por mamá! Acabo de llamarle para pedir su permiso – le mostré su celular, el cual marcaba una llamada con su madre hace alrededor de una hora.
- ¡Tu- ¿¡Cuando fue que-
Reviso desesperadamente los bolsillos de su pantalón para después pasar a mirarme con frustración mientras yo solo soltaba una pequeña risa.
- ¿Y bien?
Ella suspiro – Esta bien, me quedare – cerro la puerta por donde antes pensaba salir.
- ¡Perfect! – la empuje para sentarla nuevamente en el sillón – entonces cuéntame, ¿Con quién, aparte de mí, engañaste a la pequeña Hanamaru?
- ¡Ya te dije que no la engañe! ¡Fue robado!
- ¡Oh! ¡Así que tengo otra contrincante!
Yoshiko hizo un puchero mientras yo reía, es tan divertido meterse con ella.
- Entonces, ¿cómo se llama esa persona?
- No te diré nada, solo vas a burlarte.
- ¿Cómo quieres que te ayude si ni siquiera me cuentas completa la historia?
- Eso no tiene nada que ver con superar a Hanamaru.
- ¡Vamos, Yoshiko! ¡No seas aguafiestas! – le comencé a picar sus costillas y ella respondió con pequeñas risas.
- ¡Esta bien! ¡Esta bien! – pare mi ataque – ¿Cómo es que siempre termino siguiendo tus juegos? – suspiro – Bien, es una amiga mía, un año mayor que nosotras y es muy amable y linda – antes de que pudiera decir algún comentario ella me calló – Pero no me interesa de esa forma, fin.
- Pero, si tanto quieres olvidar a Hanamaru, deberías intentarlo, ya sabes, como dice el dicho: "un clavo saca a otro clavo", ¿no?
- No podría aceptar los sentimientos de Lily aun sabiendo que yo amo a alguien más, está mal. Además, una de mis amigas está enamorada de ella… no podría traicionarla…
- ¡God, Yoshiko! – comencé a reír - ¡Tu situación sí que me da gracia! – Ella me miro con molestia por mi comportamiento ante el tema – Pero esa chica, "Lily", te quiere, ¿no?
- Si… me lo dijo…
- Pero, ¿A quién quieres tú?
- A Hanamaru…
- ¡Buena chica! – acaricie su cabeza – ahora solo debemos pensar como contentar a tu ratón de biblioteca.
- Pero te dije qu-
- ¿Qué? ¿De verdad piensas rendirte solo por un maldito beso? ¡No seas ridícula Yoshiko!
- Pero ella me dijo que no la volviera a buscar…
- ¿¡Te dijo eso!? ¡Y tú no la perseguiste! ¿¡Verdad!? – grite alarmada - ¡Yoshiko! ¡Debiste hacerlo! ¡Idiota!
- ¿¡Qué!?
- ¡Es mujer! ¡Cuando decimos esa clase de cosas es porque queremos que nos rueguen!
- Lo dices como si yo no lo fuera.
- Tu eres más… como una niña – me sincere, así es como yo la veo, no entiende mucho este tipo de cosas y para eso estoy yo, para ayudarla – como sea, ¿Vas a rendirte? Si ese es el caso estoy más que disponible para ti, baby.
- No lo hare… Mari, por favor ayúdame…
Me dijo esto último con un semblante triste y un poco sonrojada, lo cual me dio mucha ternura, parece que de verdad quiere a Hanamaru- Aww, ven aquí – la abrace – No te preocupes, Mari onee-san se encargara de todo, por ahora, ¿Qué tal si vamos a dormir? Aunque primero deberíamos tomar una ducha, no te dejare entrar a mi cama oliendo feo, vamos juntas – tome la parte inferior de su blusa con intención de quitársela, lo cual, como esperaba, ella me lo impidió agarrando fuertemente mi mano – ¡Duele Yoshiko!
…
Ya era tarde, sobrepasaban las 11 pm, mi pequeño ángel caído dormía plácidamente en mi cama, yo tenía la intención de hacer lo mismo, pero, al ver su celular en el buro… ¡No pude resistirme! Vamos, ¿Qué acaso nunca han revisado el celular de algún amigo sin su consentimiento? No me importa la respuesta, lo hare igual.
Lo primero que hice fue revisar la galería, madre mía, ¡Yoshiko es una acosadora! Tenía millones de imágenes de Hanamaru, parece que se las toma cuando esta no se da cuenta.
- Ha… Hanamaru… - dijo mi amiga entre sueños
- Geez, De verdad la quieres, ¿no? – sonreí para mí misma, ver a Yoshiko de esta manera me hace feliz, así que la ayudare en todo lo que pueda para no volver a perder su sonrisa como paso hoy.
¿Qué? ¿Qué si estoy enamorada de ella? No, solo la veo como una amiga, no, más que eso, como una hermana menor que necesita de mis cuidados y atenciones. Ella fue la única que me acogió como su amiga, la única que me hablo con sinceridad. No puedo negarlo, en algún momento me sentí atraída por ella, pero ahora tengo todo claro, la amo, pero no de esa manera.
Navegue un poco más por el celular, después de todo, no todos los días puedes ver el teléfono de un ángel, ¿No crees? Llegué al apartado de los registros y me sorprendí al ver 22 llamadas perdidas de un solo contacto.
- Lily… debe ser la roba primeros besos.
*Bzzz**Bzzz*
- ¡Uah! – casi tiro el teléfono pues comenzó a vibrar de la nada.
Llamada entrante
Lily
- ¿Ohh? Esto será interesante.
UFFFF después de miles de años hay !nuevo capitulo! yey~ vale, espero que les guste y lo disfruten :3 para el chico que se quería suicidar... por favor no lo hagas :'v la vida es beia xD bueno, nos vemos en otro capitulo, que espero ahora no tardar tanto xd chiao~
