NOTA: Repito que los personajes de esta historia pertenecen a Sailor Moon, el mejor anime y yo únicamente me divierto para darle vida a esta historia.

Antes que nada quiero agradecer a mis amigas Mayra y Naty, quienes me ayudaron con la edición en este capitulo que en verdad me quebró la cabeza, mis agradecimientos para ellas, espero que les guste.

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¡TE QUIERO SERENA! ¡TE QUIERO!

La plaza estaba abarrotada de gente, yo rogaba porque el sonido de el timbre indicara que era momento de volver a nuestras aulas pero no sucedió así, Haruka había logrado tranquilizarme pero aun así, no podía apartar mi vista de ese fanfarrón quien sostenía del rostro a Serena. Ella aun no reaccionaba.

-¿Qué pasa? – le sonrió el, y yo logre escuchar los ruidos de admiración de las chicas.

-¡Diamante!- chillo una voz que conocíamos bien-pero que todos ignoraron

-¡déjalo Esmeralda!- la detuvo la pelirroja- nosotros no nos juntamos con… esas- dando una mirada de odio nuestro grupo. Ambas se alejaron un poco pero observe que no perdían detalle de lo que pasaba en la plaza.

-eeeh…yo… soy Serena, Serena Tsukino-reacciono al fin y yo reconocí con dolor como ella temblaba de nervios, y con justa razón, el chico resultaba ser, muy a mi pesar, un atractivo chico, de porte elegante y rostro de finos rasgos, sus aceitunados ojos verdes enmarcados en gruesas pestañas y su afilada nariz, era un tipo con físico atractivo, observe cada movimiento suyo así como las prendas y accesorios que llevaba, las cuales demostraban que al igual que todos en esa escuela pertenecía a una familia influyente, Serena lo miro y Diamante le sonreía seductoramente, en ese momento solo podía pensar en que ¡no lo quería cerca de ella!.

-¿Serena?- indago el abriendo mucho los ojos y a la vez sus brazos para darle un efusivo abrazo- ¿no me digas que no te acuerdas de mí? ¡Soy Diamante! Cuando éramos niños nos escondíamos de nuestros padres- al escuchar eso mi ira aumento aun más.

-¿Diamante?- aun entre sus brazos, el la retiro delicadamente para recorrer su cuerpo de pies a cabezas

-¡mira nada más! ¡Te has convertido en una hermosura de mujer! ¡Jamás me lo hubiera imaginado!- decía recorriéndola con la mirada, note como ella temblaba y se intimidaba ante su penetrante mirada lanzo una risita nerviosa y sus mejillas estaban coloradas

-¿eres el hijo de Malachite?

-¡claro! Nuestros padres son socios ¿recuerdas?

-pues que sorpresa, tu también ¡has cambiado mucho!-comenzó mientras los curiosos poco a poco se dispersaban

-¡Diamante! ¿Vas a venir?- pregunto Esmeralda con insistencia

-Lo siento sigan sin mí, - sin voltear a verla lo que provoco que la peli verde cerrara los puños y dándose vuelta caminara furiosa hacia el salón de clases seguida de Neherenia y Beryl.

Gesto que me di cuenta yo también tenía pues no fue sino hasta sentir las manos entumecidas que mire como también oprimía mis puños. Abrí la palma de mis manos para relajarme.

-¡que suerte! Este año han entrado dos chicos sumamente apuestos- decía Mina con expresión soñadora

-que suerte la de Serena, ¿has visto lo guapo que es Diamante? Además su padre es uno de los hombres más ricos, después de el señor Kenji- comento con asombro Rei

-¿Darien?- me pregunto tímidamente la peliazul

-¿Qué pasa Amy?- sin despegar la vista de ellos

-¿estás bien?-tocándome para llamar mi atención

-sí, claro- dije haciendo presión sobre mis puños- nos vemos luego- di media vuelta para ir hacia el salón de clases llegaba al segundo piso cuando sonó el timbre y de inmediato sonreí, pero al ver hacia abajo comprobé como ese cretino caminaba al lado de Serena y se había ofrecido a ayudarla con sus libros. Cerré los ojos para entrar de una vez pero entonces reconocí a la pareja que al parecer discutían.

-¡por favor Kaoli! Piénsalo- la pelirroja solo jugueteaba con sus cabellos de forma seductora

-¡ya te dije que no Souchi! ¡Que molesto eres! No me interesa asistir a ningún lugar y mucho menos contigo- dijo despectiva, pase junto a ellos y ella me siguió con la mirada- habiendo tanto hombre guapo por ahí- entre al aula pero eso no me impidió escucharlo

-¿no me digas que quieres andar con un jovencito?- dijo un poco alterado

-¿insinúas que no soy lo suficientemente atractiva?-

-¡no! No es eso, ¡eres muy bella, en realidad muy hermosa pero yo…!

-¡ay sabes que! Me das flojera, - momentos después el salón se lleno y el profesor entro a nuestro salón, clavándome la mirada la cual ignore. La clase dio inicio el profesor daba algunos ejemplos para realizar nomenclaturas pero en realidad mi atención no estaba fija en el pizarrón, solamente pensaba en lo que estaba pasando en el salón de primer grado.

En otro lugar un par de hombres maduros tenían cita en un café donde se ponían al corriente sobre los últimos detalles de sus negocios.

-¿entonces que dices Mal? ¿Van a venir?- pregunto el de gafas y cabellos negros.

-¡por supuesto sabes que esa cena de gala no me la pierdo por nada!

- sí, ahora que tu hijo ya está en la ciudad seguramente debes estar ansioso por presentarlo con nuestros socios.

-¡y que lo digas!- decía el platinado tomando un cigarro y ofreciéndole una a Kenji.

-me pregunto ¿Qué habrá pasado con los muchachos?- se preguntaba Kenji pensativo encendiendo el cigarro.

-en estos momentos ya deben haberse conocido-

-tienes razón, recuerdo cuando años atrás cuando aun no crecía tanto nuestra empresa, ellos no se llevaban tan bien,- dijo entre risas llevándose una taza de café a los labios para agregar- por cierto ¿Cómo es que tu otra empresa ha crecido tanto? ¡Me impresionas!- decía el señor de gafas

-ya sabes. ¡Tantos años de sacrificio y dedicación al fin dan sus frutos!-decía con aire de misterio

-tienes toda la razón En momentos como este es cuando una piensa que ha valido la pena tantos sacrificios y desvelos, para darle a tu familia lo mejor…- respiro- pero ¿sigue trabajando contigo aquel hombre? Si no mal recuerdo, ¡era el genio que inventaba todos los aparatos! ¿De dónde sacaste a esa minita?- Malachite Blackmoon se tenso un poco ante esa pregunta

-¡no te creas! El muy cretino resulto ser un patán y traiciono mi confianza así que lo he despedido- evadiendo la mirada.

-¿en verdad?- muy sorprendido- pues realmente se miraba muy confiable ¡jamás lo imagine! Creí que era él quien continuaba apoyándote con los inventos y las creaciones. Recuerdo que tenía un gran talento para los inventos, ¡un verdadero genio!

-¡no que bah! ¡Ese malnacido ya está donde en donde se merece!- dijo con un gesto malicioso en su mirada que Kenji no logro apreciar puesto que contrario a Malchite, Kenji era un hombre justo y honesto que estaba lejos de imaginar que frente a él se encontraba su enemigo más peligroso.

En la escuela….

No sé cómo había logrado soportar el resto del día, el tipo ese no se le había despegado un solo momento a la rubia y eso me estaba sacando de mis casillas, mas al advertir que ella se la estaba pasando bien y al parecer disfrutaba su compañía pues no hacía más que reír antes sus estupideces, ¿es que no se daba cuenta de que tipo de hombre era?

-si sigues así todos terminaran dándose cuenta de lo que sientes.- se sentó una chica a mi lado

-¡Michiru!- dije, clavando mi mirada en un libro que comencé a leer o al menos eso fingía

-¡por dios! ¡Eres pésimo actor!- dijo riendo escandalosamente, entonces cerré el libro y la vi a los ojos. -¿estas enamorado de ella cierto?- no supe que decirle-¿Por qué no lo admites? ¿Qué hay de malo en ello?

-Michí- me tome la libertad de hablarle de esa manera- hay cosas que tu ni los demás saben y que son difíciles de comprender

-no me respondiste ¿la quieres?- mantuve la vista fija en la pareja quien se encontraba en la cafetería, el tomo uno de sus rubios cabellos para acomodarlos y ella sonrió apenada- ¿ya ves? A eso me refiero, apenas puedes disimular lo molesto que te pone ese tipo. Lo que no entiendo es ¿Por qué no se lo dices y ya? ¿A que le tienes miedo?-esta vez sonreí apartando mi vista de la pareja.- ¿de que te ríes?

-me pregunto si pensarías lo mismo después de saber la verdad- dije

-¡Darien!- dijo viéndome a los ojos- la única verdad que hay es que estas que te mueres por ella, tus ojos, tu manera de verla y de hablarle te delatan, y pienso que a Serena le pasa algo igual, ¡no esperes a que pase algo horrible! para que puedas confesarle cuanto la quieres- decía - ¿Qué esperas, que se te adelante este chico? Mira que yo lo veo completamente decidido a conquistarla, no se ha separado de ella en todo el día- yo no respondí nada pensando en la posibilidad de que eso sucediera, si, me dio rabia y coraje el solo pensar que ese tipo pudiera tener alguna oportunidad con ella, pero no podía hacer nada mas. Pero de pronto descubrí algo mas, mi instinto observador y mis oídos me habían permitido escuchar perfectamente bien lo que ella menciono.

-¿a que te refieres con que pase algo horrible?- mis ojos se clavaron en los de ella para analizar su rostro, el cual pareció reflejar algo parecido a la tristeza y podría decir que hasta temor volteo el rostro -¡Michiru!- insistí tomándola de la barbilla para obligarla a verme

-¡solamente no quiero que sea demasiado tarde para revelar tus sentimientos!...como lo fue conmigo- de inmediato sus bellos ojos turquesas reflejaron una tristeza, se tomo de los brazos como intentando abrazarse o protegerse de algo.

-¿a que te refieres?- indague curioso- ¿acaso entre Haruka y tu…?

-Haru y yo nos conocimos hace tiempo- comenzó perdiendo la mirada, por alguna razón intuí que Michiru quería desahogar con alguien sus penas, -en secundaria, en ese entonces, tan solo tenía 14 años…- presentí que era muy difícil para ella por lo que tome su mano suavemente. – desde el primer momento en que la vi, hubo algo dentro de mí que me hizo sentir, sensaciones extrañas, me gustaba estar con ella, jugar o simplemente verla en clases de deportes, nos hicimos grandes amigas –volteo a verme

-entiendo, te enamoraste de ella apenas la viste ¿no es así?- ella desvió la mirada

-no lo sabía, en ese entonces era muy pequeña y no comprendía lo que me pasaba… ¡todo era tan extraño! ¡Tan confuso!...al principio era yo quien la observaba a ella en silencio sin que me atreviera a hablarle, estaba al pendiente de sus logros, finalmente llame su atención en un concierto de violín y nos hicimos amigas, ¡Éramos inseparables pero…!

Vi el brillo en sus ojos.

-¡yo sentía algo más fuerte que una simple amistad! Me gustaba escucharla hablar, verla correr, manejar e incluso participar en sus carreras, cada que eso pasaba mi corazón latía con fuerza pero yo no entendía porque, o al menos eso creía, la verdad es que en el fondo me daba miedo todo lo que me estaba pasando. Haruka era muy popular entre los chicos y chicas, y siempre estaba rodeado de amigos, contario a mí que siempre fui tímida y reservada.

-entiendo- le dije

-¡tuvimos una fuerte discusión!- comenzaba con la mirada perdida.

-¿una discusión?

-Haruka me confesó un día que algo muy extraño le pasaba conmigo, me di cuenta que de pronto nuestras miradas cambiaron, nos veíamos y yo sentía como mi corazón latía, el solo estar a su lado me hacia feliz, sabía que ella me diría que le gustaba y así fue, - guardo silencio un momento- sin embargo yo fui una cobarde, me negaba aceptar lo que pasaba a pesar de que ella se había dado cuenta de eso, un día estando en mi habitación, tuvimos una discusión.

******-INICIO FLASBACK-*****************

-¡es que no te entiendo Michiru! ¿Por qué te molesta que Jana y yo vallamos juntas?, ¡ella es mi amiga!- dijo cerrando la laptop que tenia frente a ella.- además tu me dijiste que saldrías con un chico ¡no entiendo! ¿Por qué me dices que no me quieres y cuando intento salir con alguien me haces estas escenitas?- reprochaba

-¡no! – Gritaba Michiru-¡no quiero que vallas con nadie!

-¿Por qué no puedo hacerlo cuando tu sales con cuanto chico se te presenta en el camino? ¡Está bien si no quieres algo conmigo, pero déjame a mí hacer mi vida así como tú lo haces!

-es que yo….no…-

-¿sabes qué? ¡No te entiendo! Estoy harta de tus caprichos, siempre me pides cosas, me invitas salir, y cuando te hablo de lo que pasa ¡te haces la loca!, no soportas que salga con otras amigas ¿y tú? ¿Qué hay de ti? Conoces a chicos guapos, se hacen novios y entonces me desplazas.

-¡es que no es así!...¡solo intento ser una chica normal! – dijo entre lagrimas, Haruka abrió los ojos y se levanto de la cama al oír esa frase.

-¿una chica normal?...¿acaso crees que soy anormal?...Michiru sabes bien que yo siento cosas- decía la rubia en tono serio- desde que te conocí, siento algo dentro de mí que no se explicar, ¡creo que me gustas! ¡Lo sabes! ¿Y sabes qué?- tomándola del brazo y acorralándola contra la pared-¡creo que a ti te pasa lo mismo! – clavando sus ojos en ella

-¿Qué?- dijo con horror-es…estas ¡estás loca!- grito intentando zafarse, la rubia la aprisiono con su cuerpo para dejar sus rostros a centímetros entre ellas nunca había pasado nada y Michiru sintió sus piernas temblar al verla tan cerca

-¡Ha-Haru!

-¡niégame que sientes algo ahora!, dime que no sientes este sentimiento que te quema por dentro y te soltare- dijo mientras sentía su aliento, la chica coloco sus dos manos entre el cuerpo de la rubia y la aventó.

-¡suéltame! ¡Te he dicho que no!- mirando al suelo intentando controlarse por tenerla tan cerca.

-¿Por qué? ¿Por qué siempre haces lo mismo? cuando intento decirte lo que siento me tiras a loca, me rechazas y me lastimas, pero apenas me ves salir con alguien más, quieres tenerme e impedir que este con esa persona ¡la verdad no entiendo Michiru! Y estoy harta, ¡de ahora en adelante! ¡Hare de mi vida lo que quiera así como tú lo haces!

-¡tu no me gustas! ¿Ok?- grito la de cabellos aguamarina

-¡bien! Entonces perdóname pero ..¡No quiero continuar con esta amistad!- dijo Haruka con voz firme tomando sus pertenencias.

-¿pero porque?- se detuvo al sentir que podía perderla

-¡por que te amo!-confeso- ¡te amo Michiru! Eres tan bella tan perfecta, ¡no te das cuenta de cuanto me gustas! Lamento mucho haberme enamorado de ti…de la chica mas inteligente, culta y refinada, yo se perfectamente que no tenia oportunidad alguna contigo-cerro sus puños y sus ojos estallaron en lagrimas, -¡claro! ¿Cómo se iba a fijar en mi una niña como tu? ¡Que estúpida!- decía negando con la cabeza.- solo soñé muy alto ¡la chica más bella y hermosa! – Grito- creí que te gustaba, pero veo que solo me confundes, te aprovechas de lo que siento para manejarme a tu antojo-

-¡cállate ya!- dijo tapándoselos oídos

-lo lamento- dijo más calmada- pero no puedo continuar así….¡debo alejarme! Es por mí bien y por el tuyo, ¡no puedo continuar soportando este rechazo! ¡Me lastimas Michiru!- la voz de la chica alta de cabellos cenizos se quebró. Ahora puedes irte a la cita con el chico ese….- dijo dándose la vuelta

-¡no Haruka! ¡No quiero perderte!- grito deteniéndola mientras ella cerraba los ojos

-¿para que quieres que me quede? ¿Para que sigas jugando conmigo? ¿Para que me sigas utilizando?

-es que yo….tu…..- intentaba decir mil cosas pero no reunía el valor suficiente

-¡eres patética! – menciono amargamente la rubia y salió de la casa. No volveré a molestarte ¡que seas feliz!- dijo cerrando la puerta de golpe.

Momentos después la niña de cabellos aguamarina salía del brazo de un joven de cabellos negros y a la altura de los hombros. Fueron a cenar y el demostró ser un caballero atento con la chica, ella sabía que él quería algo con ella, y debido a lo ocurrido con su mejor amiga esa tarde se dejo llevar por sus emociones.

"bien, si eso quieres, ¡te dejare ser feliz y yo también lo seré, puedo tener al chico que se me antoje!" pensaba mientras cenaban.

Después fueron a dar un paseo a la playa, en un momento, el chico comenzó a besar a Michiru y ella, a dejarse llevar, sin embargo no se sentía feliz, no sentía ese cosquilleo en el estomago como el que le provocaba la cercanía de Haruka, ¡había perdido la cuenta de los chicos con los que había salido ese año y todo para evadir lo que en realidad sentía! ¡Qué equivocada estaba!. Pensaba en todo esto por lo que no se dio cuenta que las cosas estaban subiendo de tono y el comenzaba a pasar las manos por el costado de su cuerpo

-¡espérate Marcos!- decía ella mientras él la abrazaba fuertemente

-¿Por qué? ¿Acaso no quieres divertirte un rato? ¿No me digas que los rumores son ciertos?- decía restregando su nariz entre su cuello aspirando su fragancia

-¿de que hablas?- decía ella asustada mientras sentía como el chico introducía sus manos bajo su blusa

-¡que eres la virgen del salón!... ¡eso me éxita aun más! Decía saboreando su cuello, el corazón de la chica comenzó a latir rápidamente, recorrió el lugar y comprobó con horror como se encontraban completamente solos, se habían alejado tanto de la ciudad que ahora resultaba una presa fácil, su instinto le dijo que debía correr pero, hora el chico la sujetaba con fuerza.

-¡llévame a casa!- ordeno

-¿Por qué aun no terminamos?- introduciendo su lengua en su boca mientras ella lo empujaba

-¡por favor! ¡Llévame a mi casa ahora!- ¡si no me sueltas gritare!

-grita todo lo que quieras…¡nadie te escuchara niña tonta!- dijo mientras se dejaba caer sobre el delgado cuerpo de la chica y cayeron en la arena, él le subió la falda

-¡no! ¡Detente! ¡No hagas eso!- decía ella mientras hacia acopio de todas sus fuerzas para separarlo de su cuerpo, pero el atlético y fuerte cuerpo no se movía, sus manos empezaron a tocarla de manera brusca sus caderas hasta descender por muslos con desesperación

-¡estas más rica de lo que pensé!- dijo dejando sentir su endurecido miembro en el vientre bajo de la chica quien solo abrió los ojos

-¡por favor!- comenzó a llorar-¡no lo hagas!- Pero por más que suplico, el chico no le escucho , la chica lloraba, gritaba y luchaba pero él era más fuerte, subió su falda sintió sus bragas romperse de un solo tirón mientras su blusa era rasgada sus senos quedaron al descubierto, y este con lujuria mordisqueo sus pechos, lastimándola no solo físicamente con una mano subió las manos de la chica a la altura de la cabeza mientras que con la otra se bajo los pantalones ante la mirada de horror de la chica.

-¡nooo! ¡No te atrevas!- grito ella, pero el seguía lamiendo y succionando con apetito feroz sus pezones, los cuales comenzaban a dolerle, sumando mas allá de sus fuerzas soltó una de sus manos arañándole la cara y su desconcierto fue mayor al sentir la mano de él en su rostro golpeándola tan fuerte que su labio inferior se rompió

-¡será mejor que no te resistas! ¡Vamos baby! Solo disfrútalo- restregando su miembro sobre su parte intima, el miedo se apodero de ella, y en su desesperación mordió a su atacante solo para que el le diera otro puñetazo en el rostro y sin pensarlo más abrió sus piernas, coloco su miembro grande e hinchado entre su intimidad y sin más lo introdujo con fuerza en ella partiéndola en dos, un grito ahogado por los labios de el se escucho, ella dejo de luchar, permaneció inmóvil solo dejando fluir las lagrimas mientras veía la luna llena quien era testigo de aquel acto tan vil y cobarde, solo rogo al cielo para que todo terminara.

-¡déjame!- lloriqueaba mientras dejaba de luchar, en esos momentos solo quería transportar a su mente recuerdos más agradables, momentos felices, y en el acto, la imagen de la bella rubia de cabellos hasta los hombros apareció…."Haruka" pensó mientras una lagrima mas resbalaba por su rostro.

-¡vamos nena muévete! ¿No me digas que no lo disfrutas?

Pero eso no logro evitar que sintiera el asco el dolor de ser ultrajada, el se movía ferozmente dentro y fuera de ella con movimientos bruscos y rápidos mientras su boca se encargaba de marcar su cuello, sus pechos mordiendo sus pezones los cuales se encontraban enrojecidos y lastimados, sin importar el dolor que ella podía estar sintiendo en esos momentos Michiru solo se limito a llorar mientras el saciaba su necesidad animal de consumar un acto que solo el pertenecía a él sentía sus embestidas aumentaron de velocidad destrozándola en cada entrada y salida de su miembro cada estocada era mas rápida y fuerte que la anterior su cara se contraía en diferentes gestos , un grito ronco salió de su pecho y se dejo hacer sobre el cuerpo de la joven todo había terminado fue ahí cuando ella lo supo no movió ni un solo musculo ni intento separarse de el, el daño estaba hecho lo peor ya había pasado. Sentía la respiración de aquel hombre calmarse poco a poco y cerró los ojos cuando lo sintió moverse fuera de su cuerpo ella no los abrió siguió a ferrada a tenerlos cerrados evitando que más lagrimas corrieran por sus pómulos sintió como cerraba el ziper de su pantalón y como sus pasos se alejaban dejándola con el alma y la vida destrozadas.

"¿Por qué? ¿Por qué dios mío?... ¿por qué permitiste que me pasara esto?..." grito cuando sintió las llantas de una automóvil rechinar se quedo llorando en el suelo sin tener la fuerza ni la voluntad para moverse, solo pensaba en lo horrible que había sido todo y deseando morir en ese momento y en ese lugar, continuo llorando por toda la noche sin percatarse del tiempo hasta que finalmente escucho una voz a lo lejos..

Llorando en el suelo sin tener la fuerza ni la voluntad para moverse, solo pensaba en lo horrible que había sido todo y deseando morir en ese momento y en ese lugar, continúo llorando por toda la noche sin percatarse del tiempo hasta que finalmente escucho una voz a lo lejos...

-¡Michiiii! ¡Michiru!- ella escucho la voz y una sonrisa se dibujo en su rostro pensando que era el final de su existencia, pero de pronto se sintió sacudida

-¡Michiru! ¡Michiru!- gritaba con voz ahogada-¡por favor di algo! ¡dime algo!- decía la voz, ella abrió sus ojos para ver el rostro de esa bella mujer de delgadas y largas cejas y ojos azules y mirada profunda, le sonrió, no logro ver a sus padres quienes llegaban detrás de Haruka, la doctora Mizuno al verla sintió desfallecer y su padre la tomo en sus brazos.

-¡Ha…Haruka!- levantando su mano para acariciar sus cabellos, la rubia la tomo y se la llevo a los labios-

-¡mi Michiru!- dijo derramando lagrimas sintiendo su corazón latir y su cuerpo hervir de coraje- ¿Qué te han hecho?- dijo acariciando sus cabellos y quitándose la chamarra para cubrirla pues ella se encontraba completamente desnuda simplemente la falda se mantenía en su cintura, las lagrimas traicionaron a la rubia quien llevando el frágil y estrujado cuerpo de Michiru se hundió en sus cabellos para llorar-¡Michiru! ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Quién fue el cobarde? – gritaba con rabia intentando cubrir su cuerpo con el suyo.

-¡Haruka!- decía la de cabellos aguamarina aun con los ojos en lágrimas- ¡lo lamento! En verdad lo siento…yo…¡te amo! ¡Yo también te amo! Fui una tonta ¡perdóname! ¡Debí de decirte lo que sentía!...pero tenía miedo…ahora que voy a morir- decía- ¡quiero que sepas que…me enamore de ti desde que te vi! ¡Te amo! Mi Haruka…..¡tu siempre fuiste valiente y en cambio yo….¡yo me negué a aceptar lo que soy y lo que siento!- los padres se quedaron mirando asombrados pero el dolor que sentían en esos momentos al descubrir el cuerpo herido de su pequeña era más fuerte.

-no digas nada- decía ella intentando cubrir su cuerpo, la coloco la chamarra, ella cual muñeca de trapo se dejo, luego la chica al cargo entre sus brazos y la levo al auto.

-¡a la casa Haruka!- dijo su mama reaccionando al fin-¡la checare ahí en la casa!-

Rápidamente llegaron a la casa en donde no preguntaron mas y esperaron con paciencia los resultados de los análisis, comprendieron que entre Michiru y su mejor amiga había pasado algo y ellos no querían saber más, conocían a la rubia y el hecho de casi perder a su hija les había hecho reflexionar sobre muchas cosas.

*********************FIN DEL FLASHBACK*****************

Cuando Michiru termino de relatarme su pasado tan oscuro sentí una rabia recorrer mi cuerpo, ahora entendía lo que ella quería decir, y no pude evitar abrazarla y admirarla pues se veía tan entera tan segura que no parecía ocultar un pasado así.

-¡nadie más sabe esto! No quise levantar ninguna denuncia- continuo mientras la soltaba

-¡Michiru! En verdad no se qué decirte….¡eres admirable!- dije viéndola

-Para recuperarme de esa experiencia me llevo tiempo,- su mirada comenzó a brillar- ¡cita con el psicólogo! No salía a ningún lado Desconfiaba de todo y de todos, en fin poco a poco comencé a sentirme segura, pero no fue fácil Haruka me ayudo en todo este proceso y pues….hasta ahora no se ha separado de mi.

La mire nuevamente.

-¡solo quiero que cuando tu te decidas a confesarle a Serena lo que sientes no sea tarde. – comenzó agitando sus largos cabellos mientras sonaba normal- mira que es una chica muy linda. Antes de que le respondiera Haruka, quien ahora llevaba los cabellos cortos como un chico, se acerco.

-¡ujum!- mirándome con el ceño fruncido- me pregunto ¿Qué tanto platicaba como para que hayas logrado que Michiru llore?

-¡Haruka!- dijo ella

-¡Chiba!- entendía a la perfección el porqué Haruka era protectora no solo con su chica sino con Serena y todas las amigas de ella.

-¡es solo que! Creo que eres afortunada al tener a una chica como Michiru- note como ella tomo su mano y la apretó con fuerza.

-¡le conté todo!- confeso bajando la mirada, Haruka volteo a verla y luego a mi

-¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste?- levantando su rostro para que la viera-¡sirena! No me gusta que llores, lo sabes bien

-¡descuida! Darién solo me estaba dando un consejo y pues, me inspiro la confianza, creo que es un buen chico. Haruka me volteo a ver mientras la abrazaba y acariciaba de los cabellos en un gesto tan lleno de amor que sentí envidia de lo que ellas sentían, ¿Por qué ellas podían tener esa oportunidad y yo no?

-¡lo siento Darien!- respondió la rubia ceniza mientras Michiru se separaba de ella al darse cuenta que aun estábamos en la escuela. Trataron de sonreír al ver venir a nuestras amigas. Alcance a ver como Serena tenia la mirada fija en nosotros, al verme le sonreí esperanzado pero únicamente obtuve una mirada de desprecio.

-¡bueno chicas las dejo creo que Serena y yo ya nos vamos!- dije alcanzando a la rubia quien caminaba con Diamante y se despedían con un beso en la mejilla, ella escondió el rostro tras ese gesto. Camine más de prisa pero cuando llegue, ya Jenko le abría la puerta, con desgano subí al auto.

-¿todo bien?- pregunte, - al parecer el chico nuevo y tu se llevan muy bien ¿no es así?- pregunte desinteresadamente

-¡pues si! Me divierto mucho con el.- respondió dejándome sorprendido- ¿y tú? ¿Estabas muy a gusto con Michiru no es así?, ¿sabes? No eres el único, Michiru siempre ha llamado la atención de los chicos, aunque, no se te olvide que ella tiene a Haruka- me voltee a verla al sentir un tono de molestia en su voz

-¿de que estás hablando?- sé muy bien que ellas dos se aman, no se a donde quieres llegar con esto-

-¡entonces! ¿Qué hacías tan acaramelado con ella?- por un momento me sentí feliz al ver que ella se había puesto ¿celosa?, no podía asegurarlo pero algo en la forma de hablarme me decía que era así.- tuviste suerte de que Haruka no los viera ¡se veían tan románticos!

-¿acaso estas …- no sabía como decirlo- celosa?- susurre pare evitar que Kuri y Jenko quienes iban a delante escucharan, cosa que fue innecesaria pues llevábamos el elevador arriba por lo que teníamos la privacidad para discutir.

-¡¿Celosa yo?- dijo escandalizada- ¿de donde sacas eso? ¿Por qué habría de estarlo?. Solo estoy molesta porque Haruka es una gran amiga y no me gustaría verla sufrir- volteando el rostro.

-¡Serena!- levante la voz- Haruka nos vio y llego con nosotros, así que no inventes cosas que no son, Michiru es una buena amiga ¡nada más! Me estaba platicando algo y nos pusimos melancólicos ¡es todo! Haru lo sabe y además no tengo por qué darte explicaciones ¿o sí?

Note como sus ojos brillaron y su quijada temblaba, pero no menciono nada más.

El día siguiente fue muy similar a este pero esa mañana intente concentrarme en hacer mi trabajo, y dejar a un lado mis sentimientos absurdos, pensaba.

"es imposible que una chica como ella, se fije en un chico como yo" y luego pensaba en Haruka y Michiru y pensaba que tenía alguna esperanza.

Desde el día anterior no habíamos entablado una conversación más profunda la notaba ausente y pensativa y no quise ser entrometido por lo que no intente entablar conversación. Además se notaba que seguía molesta conmigo por lo sucedido el día anterior y decidí dejar que se le pasara.

Esa mañana viajamos los dos solos en la Toyota de ella, la cual, aparentemente era mi a la vista de todos. Durante el camino a la escuela, manejaba concentrado observando cada detalle en las calles, note como un automóvil azul permanecía cerca de nosotros así que solo me limite a probar si nos seguía a nosotros, metiéndome en algunas calles distintas, finalmente lo perdí, pero al pasar cerca de la escuela lo vi parado a unas cuadras de ahí. Memorice las placas, luego llegamos a la escuela, me adelante a abrir la puerta de mi rubia.

-¡Serena! – mi cuerpo se tenso solo de escuchar nuevamente su voz, vi como ella le sonreía olvidándose de agradecerme o al menos regalarme una de sus acostumbradas sonrisas y salió a su encuentro. Cerré la puerta con fuerza.

Apenas pude reprimir el deseo de dejarla ir cuando a la entrada de la escuela, se dirigía hacia el flamante deportivo un Mercedes Benz SLR Mc Laren propiedad de Diamante robaba las miradas inquietas de todas esas féminas que al parecer habían estado esperando toda su vida por conocer a un hombre así, cuando ella bajo del auto, el se apresuro a llegar a su lado, le extendió la mano y la apretó con delicadeza, aun estaba detrás de ella por lo que podía ver la amplia sonrisa que formaba el tipo en su rostro, trate de pasar desapercibido y me adelante solo unos pasos los suficientes para saber que caminaban detrás de mí y para mi pesar de escucharlos hablar.

-¿Cómo estas preciosa?

-¿ese es tu auto?- pregunto y al instante me sentí totalmente inferior, comencé a sentir el temor, un temor estúpido por perderla cuando ni siquiera había tenido la oportunidad de tenerla.

-¿te gusta? ¿Si quieres a la salida puedo llevarte a conocer algún sitio interesante?- dijo con un tono de voz que me irrito.

-¡sería estupendo!- dijo con emoción, decidí llegar bajo la sombra de un árbol y sentarme en el mientras sacaba un libro y los seguí discretamente con la mirada. Segundos después llego la rubia y su damisela.

-¿Por qué tan serio? – Bromeo la más alta- tal parece que Diamante Blackmoon, no te simpatiza ¿no es así?,

-no tengo motivos para eso- dije tratando de sonar sincero, Michiru solo rio bajito

-¡Darien! ¿Cuándo aprenderás?

-está bien ¡no me gusta!- dije al fin

-¡no eres el único! ¡Su auto es increíble! Una verdadera joya, me pregunto ¿Cuántos dólares habrá costado? ¿A qué velocidad puede viajar? ¡Eso si me da envidia!- dijo la chica de cabellos cortos

-¡Haruka! Sabes bien que él no alcanza a revolucionar ese auto como tú lo harías

-¡gracias preciosa!- dijo coqueta para luego volver a prestarme atención

-pues más vale que aprendas a fingir mas si no quieres que todos se den cuenta de lo que el chico te provoca, ¡estas tenso!- me dijo la de cabellos aguamarina-me preocupa un poco que Serena parece estar embobada con ese tipo, si es un Blackmoon, no puede ser mejor que el resto de su familia. – Expreso con rabia-

-tienes razón, aunque Diamante ha vivido en Italia la mayor parte de su vida, no creo que ..

-¡aun así!- interrumpí- no sabemos hasta que punto puede ser peligroso, hay que tener a Serena en la mira

-¿no me digas que los espiaras? ¡Por dios Darien! Ni que fuéramos sus guardaespaldas!- las palabras de Haruka me dejaron pasmados

-bueno, no tanto así pero, el tipo me da mala espina

-¡a mí también!- dijo la rubia, - será mejor que no dejemos solos a esos dos, sobre todo ahora que al parecer Serena se encuentra entusiasmada con él. Al escuchar eso baje la mirada y cerré el libro, tomando mi portafolio me aleje de ahí para evitar continuar viéndola a su lado, era terrible el sentimiento que me invadía cada que eso pasaba y no me estaba agradando en lo más mínimo, me preguntaba ¿hasta cuándo iba a soportarlo? ¿Tendría el valor para seguirla a todos lados aun cuando ellos se hicieran novios? Cerré los ojos al imaginar la escena, no quería ni pensarlo.

Gracias a las bromas de Mina y las chicas pude mantenerme un poco sereno, pues si no, no se que hubiera hecho, el impulso de ir a su lado y arrebatársela era tan fuerte que necesitaba concentrar todas mis energías en algo, por lo que después me fui a las canchas y me puse a practicar algo de futbol, los chicos de mi grupo que ya me comenzaban a aceptar me dieron jugada y quizás debido al coraje jugué con tal ímpetu que se quedaron asombrados.

-¡valla Darien! – Dijo un chico rubio- jamás pensé que jugaras así.

-bueno, solo es que a veces tengo poco tiempo para practicar- confesé

-¿te gustaría entrar al equipo de futbol? ¡Creo que con tus habilidades podríamos reforzar enormemente el equipo! ¿Qué dices?- pregunto con emoción otro chico alto de cabellera rubia y larga

-¡no lo sé Kai! Tengo poco tiempo en realidad no podría asistir a los entrenamientos

-vamos solo con que juguemos en la clase de deporte basta, si quieres podríamos hablar con el entrenador- insistió el rubio

-¡ojo de tigre tiene razón!- secundo uno mas

-¡lo pensare!- dije despidiéndome para llegar a mi próxima clase, en verdad el haber jugado me había devuelto mucha de la tranquilidad que el día anterior había perdido.

Al final del día, como lo acostumbraba, me tocaba esperar a mi rubia,.

"debes de tranquilizarte hombre, si Serena está interesada en ese chico tu no deberías de sentirte así, recuerda que eres únicamente su guardaespaldas, ¡ella jamás podrá verte con otros ojos! Y ahora lo estas comprobando ¿Qué esperabas? ¡Qué estúpido!" pensaba.

Las chicas al fin llegaron dando gritos de emoción.

-¡suena interesante!

-¡pues a mí se me hace aburrido!- decía Mina mejor nos hubieran llevado a un concierto o algo así

-¡Mina! Tu no cambias.- decía la pelinegra haciéndose la interesante. Mire a Serena quien al fin venia sin ese chico, luego lo divise a lo lejos acompañado de Esmeralda, Neherenia, y Beryl

-¿Cuál es el escándalo?- indago la rubia ceniza, a su lado Michiru cruzada de brazos también las miraba

-¡chicos en viernes iremos al museo nacional de Tokio!- expreso Amy mas que emocionada-

-yo digo que es aburrido ¿no es así Serena?- mis ojos se cruzaron con los celestes de ella quien no pudo sostenerme la mirada.

-pues, no se- encogiéndose de hombros

-¡par de traidoras!- dramatizo Mina volteándoles la cara a Serena y Rei

- ¡es fantástico! Los edificios en esa zona datan desde la época prehistórica hasta nuestros tiempo- decía Amy para animarlas

-¡todos vamos a ir!- dijo Haruka- el maestro nos dijo eso, creo que será una excursión y aprovecharemos que llega un antropólogo ingles a dar una conferencia.

-¿en serio?- pregunto Serena, era inevitable que yo dejara de verla, inevitable y a la vez doloroso el dejar de admirarla.

-¡ya Mina!- menciono Rei- veras que son divertidos.

-¡será divertido! ¿No es así Darién?- intento persuadirme Amy.

-¡claro Mina! Además existen casi cerca de 90 mil piezas de edificios en ese lugar, lo cual relata nuestra cultura ya que alberga objetos de valor arqueológico y artístico.- mencione Serena me quedo mirando con mirada curiosa me limite a sonreírle.

-¿tienes vida social?- pregunto irónica Haruka y todas rieron mientras caminábamos hacia la puerta. Y me sentía feliz por volver a tener a mi lado el cuerpo esbelto de Serena, sin embargo apenas llegábamos a la salida una mano tomo el brazo a Serena rápidamente mi instinto protector hizo que me pusiera a su lado y tomando la mano con fuerza la presione un poco y dije.

-¡no la toques!

-¿Qué demonios te pasa?- chillo el platinado sobándose la mano- me di cuenta que me había alterado y ahora todos me miraban como si fuera un loco.

-¡Darien! ¡Eres un tonto! – Me reprocho ella-¿estas bien?- acercándose a el

-¿Quién es este tipo?- mirándome con rabia, yo le sostuve la mirada y el la desvió en el acto

-¡el es un amigo mío!, de la familia, vive en casa y…- muy apenada- papa le ha encargado que me cuide ¡discúlpalo! Solo que es muy protector conmigo- dijo, aun sin dejar de verme, por su parte Diamante se se sobaba la mano y menciono.

-solo quería preguntarte si pensaste bien lo que te dije hoy- volvió a poner su mirada galante, las chicas trataron de hacerse las desentendidas y yo alce los ojos al cielo implorando que todo pasara ya

-¡recuerda que tu padre ha dicho…!- me acerque a ella

-¡si lo sé!- me dijo-

-¿entonces qué dices?- insistió mientras me ponía justo al lado de ella mirándolo amenazadoramente

-¿Darien me das unos minutos a solas?- nunca imagine que me diría tal cosa, me había dolido demasiado y sin más tuve que dar la vuelta y alejarme de ahí hasta quedar junto al resto del grupo que ya comenzaba a retirarse.

Me recargue en la camioneta blanca y abrí la puerta para presionarla. Los chicos comenzaban a subir en sus autos y se alejaban.

Algunos minutos después estaba solo contemplando con rabia como Serena sonreía frente a las tonterias del chico. Cruce los brazos y mire el reloj.

Una vez dentro como el día anterior nos sumimos en el silencio, no sabía ni quería saber lo que pensaba. Solamente sabía que ella estaba emocionada y debía admitirlo, el joven Diamante era bastante atractivo, millonario, de buena familia ¿Qué más podía pedir una chica de esa escuela?, pero no, …¡me negaba a pensar que Serena fuera ese tipo de chicas!.

Aunque por dentro me carcomía la duda y el dolor, si, ¡solo de imaginarla en brazos de otro me dolía! Dolía el hecho de ignorarla y me daba cuenta de lo peligroso que se había vuelto mi juego, ese juego en el que al parecer el único perdedor había sido yo. La observe de reojo

-¡Darién!- dijo al fin, solo de escuchar mi nombre salir de su melodiosa voz mi corazón vibraba

-¿dime?

-esta tarde Diamante y yo…- no puedo creer como pude mantenerme entero al oír esa frase "¡Diamante y yo….Diamante y yo" me quede en silencio esperando a que terminara de hablar sin mirarla a la cara, con la vista fija en el volante, no podía darme el lujo que descubierta como me sentía- ¡el me invito a salir esta noche y pues yo…!- sabía lo que diría, instintivamente apreté con la mano el broche del cinturón de seguridad y esta vez mire al frente para no hacerla sentir no escuchada.

-¿y tu que?- interrogue serio

-¡acepte!

-¡que bien! Me alegra y ¿A dónde iremos?- dije sin pensar sonriendo

-¿Qué?- me vio sorprendida

-¿sabes que tienes que llevarme a cualquier lado no es así? ¿Qué excusa darás para llevarme contigo?- pregunto divertido y es que en verdad la idea me había puesto de mejor humor

-¡por supuesto que no estarás conmigo!- dijo altanera- ¡mi padre me dejara salir a solas con él! De eso estoy segura

-¿en serio?- mis ojos debieron haber sido demasiado expresivos puesto que ella volteo a otro lado

-¿Qué te pasa? ¿Por qué te portas así?

-¿Por qué te portas así tu? ¿Tanto te gusta? –olvidándome de mi posición. -¿o estas tan deslumbrada con su inmensa fortuna y su deportivo negro como todas las demás?- sin notarlo ni poder evitarlo comencé a enfrentarla

-¡no tengo por qué darte explicaciones!- me respondió imitándome- Y si me gusta es problema mío no tuyo, -llegamos a la mansión, el auto se detuvo pero ninguno estaba dispuesto a bajar hasta terminar.- ¡Que no se te olvide que tu eres un empleado mas al servicio de mi padre! Si me estoy tomando la delicadeza de anunciarte que voy a salir es para que te prepares- dijo saliendo del coche sin esperar que Kuri que se acercaba le abriera la puerta por lo que escucho la discusión al igual que Diana quien se encontraba cerca.

-¿entonces donde quedare yo?- mi pregunta parecía ir en doble sentido pero sabía que para ella no era así

-¡haz lo que se te dé la gana! Diamante y yo estaremos solos ¿de acuerdo? Si vas a estar cuidándome procura mantenerte bien lejos- me amenazo

-¡pues bien! ¿Qué lo disfrutes!.

-¡claro eso hare! ¿O que pensabas?- me dijo

-¡eres ridícula!- volví a decir

-¡y tu eres un idiota! ¿Quién te crees para hablarme de esta manera? ¡Somos amigos si! Te estoy agradecida por lo que has hecho, pero eso no te da atribuciones de ningún tipo.

-¿te gusta no es así?- insistí

-¡sí!¡si! ¡Si me gusta! ¿Contento? ¿Qué te molesta de todo esto?- decía levantando mas la voz, al saber la respuesta solo agache la mirada.

-¡no! ….No me molesta, solo necesito saber la información ¡eso es todo!- cerré los puños y evite verla a los ojos-¡que te diviertas mucho!- le dije alejándome de ella.

-¡señorita Serena!- se escucho la voz de Diana y la puerta principal azotarse.

Dentro de la casa:

"¡uy! ¡No puedo creerlo! ¿Quién se cree que es?" pensaba molesta la rubia mientras lanzaba el maletín que traía en mano.

-¿sucede algo Serena?- pregunto con voz suave su madre. Diana se retiro a la cocina.

-¡no, no es nada!- respondió con fastidio

-¿y bien dime como te fue en la escuela? ¿Conociste a Diamante? – Kenji estuvo atenta a ver la reacción de su hija

-¡si papa! Llego a la escuela

-¿y qué tal?- pregunto Ikuko tomando asiento

-¿a que se refieren?- pregunto confundida

-¡pues dinos! ¿Qué te pareció el chico?

-bueno la verdad, es un tipo muy guapo, y súper atento- respondió

-¡que bueno que te haya parecido así!- decía Kenji un poco aliviado

-¡aunque es un poco presumido y arrogante!- completo- pero en general me hace reír, no había conocido a un chico tan vanidoso.

-pues cuando quieras puedes invitarlo a casa- dijo su madre

-bueno pues hoy el me invito a salir-

-¿te invito a salir?- Kenji estaba por demás feliz, ya que si en un futuro ellos dos llegaban a ser algo, la fortuna de ambas familias se incrementaría considerablemente.

-¡si! De hecho papa, quisiera pedirte por favor que esta vez Chiba no me acompañe ¡imagínate! ¿Qué pretexto le daría a Diamante?- decía mientras se sentaba en las piernas de su padre y hacia un puchero para convencerlo

-¡tienes razón!, creo que por esta vez Darien, se irá con Rubeus y Jenko. Le avisare a Chiba que se prepare.

-¡gracias papa!- dándole un beso.

-pasemos a comer entonces y sígueme contando ¿Cómo es ese chico?, según recuerdo era un niño muy bien parecido cuando era pequeño.- y juntas caminaron hacia el comedor.

Mantenía las cámaras de la habitación de Serena encendidas, vi como entro a bañarse y a cambiarse y aproveche el momento para hacer lo mismo. No podía creer aun como es que había convencido a su padre para que no me llevara, seguramente había gato encerrado.

Cuando termine comprobé que ella aun no terminaba, en eso otra imagen en la entrada de la residencia llamo mi atención, ahí estaba el automóvil deportivo con Diamante adentro, después de dar su nombre y dejar su identificación, se le permitió el acceso.

Golpee con el puño la mesa, no podía contenerme, Diamante llego a la casa y note como sus padres lo saludaban efusivamente, mostrándoles una amplia sonrisa.

"¡claro! ¿Cómo no se me ocurrió antes? Estoy seguro de que sus padres también lo ven como un buen partido para su hija…"

Pensé con tristeza, en eso una mancha dorada en la pantalla central me obligo a ver, Serena se encontraba en su habitación vestida de una forma en que nunca la había visto, mis ojos la recorrieron y de inmediato acerque la toma para poder tener una mejor vista de su rostro angelical. Se había puesto unos jeans deslavados de color claro, y una playera blanca de cuello v con letras doradas al frente, con un amplio cinturón color rojo, bolsa en el mismo tono y zapatos de plataforma del mismo color, recogió su cabello en una cola alta y se maquillo con brillo labial y un poco de color en sus mejillas unos aretes de plata colgaban de sus orejas. No pude evitar sentir algo de envidia al tal Diamante, al verla salir de su habitación comprendí que era el momento en que debía irme.

Llegue abajo donde ya Rubeus y Jenko me esperaban.

-¿listo?- pregunto el de cabellos rojizos

-¡si!- respondí

-esto es lo que haremos…- dijo acercándose a ambos.- ¡negro! Tu manejaras, debes estar al pendiente de todos los lugares a donde vayan y ya sabes ¡no debemos perderlos de vista!, no conocemos a este tipo así que no sabemos cómo maneje y sería un error fatal perderlos.

-¡afirmativo jefe!- respondió el chico

-¡Chiba! Tu iras en la parte de atrás, vigilando cada movimiento de ambos y sobre todo del tipo ese- no hacía falta que me lo dijera- ¡que come! ¿con quien habla? Si fuma, en que banco entra en fin, ¡todo!

-¡claro jefe!- imite a Jenko

-¡yo estaré pendiente de las dos cosas y sobre todo de Serena! Ya conocemos a esta niña y sabiendo que ahora tendrá la libertad para hacer lo que quiera ¡debemos estar más alertas!- subimos al carro y permanecimos cerca de la entrada para seguirlos discretamente sin ser observados.

Cuando el auto del joven Blackmoon pasó a nuestro lado, dejamos pasar un par de autor más para seguirlos a discreción.-

-¡bueno chico! Y dinos ¿Cómo es que aceptaste el trabajo?- pregunto de pronto Rubeus

-¡la verdad necesito mucho el trabajo!

-¿tienes hijos?- comento riéndose y Jenko lo imito

-¡no! Es solo que mi madre y mi hermana menor dependen de mi y quiero sacarlas adelante- respondí sin perder de vista al automóvil que entraba a un restaurant conocido y popular. Jenko se estaciono y apago el carro.- ¿y que se supone que hacemos ahora?

-¡esperar!- dijo Rubeus, la idea no me agrado nada y es que moría por ver lo que sucedía en el interior.-

-¿acaso no entran? ¿Y si de pronto ella escapa?

-¡Chiba tiene razón Jefe!

-la señorita Serena nunca hace eso, pero si te tranquiliza podemos intentar echar un vistazo aunque, no creo que sea buena idea, nos pedirán identificación y debemos tener alguna reservación.

Jenko subió el volumen de él estéreo y no me quedo de otra que esperar, platicamos sobre cosas superficiales y ellos realizaban un juego de ¿Dónde dice?... aproveche el momento y baje y camine por la cuadra buscando en el interior poder mirarla, y así fue, en una lejana esquina los divise a ambos riéndose y comiendo un platillo, me sentí más tranquilo al verla adentro y que no se había escapado y permanecí observando cada movimiento suyo. Me recargue en una silla que había en ese parque.

-¡Chiba! ¿Sabes algo acerca del anónimo que recibió el ingeniero Tsukino?- Rubeus se encontraba a mi lado quien sabe desde cuándo y mantenía la vista fija hacia donde yo veía.

-¡si, si se! Me lo confeso y la verdad es que ¡me preocupa un poco! ¿Tu que piensas?-

-¡estamos muy pendientes de todo! Cualquier sitio al que ustedes van, sus amigos, sus salidas, todo lo llevamos registrado, pero la verdad es difícil saber con certeza quién es el responsable.

-¿el ingeniero tiene muchos enemigos?- pregunte

-¿tú que crees?, más que enemigos puede ser gente envidiosa, que saben que él tienen una gran fortuna. Pueden ser gente interesada en su fortuna o alguien que quiere verlo caer.

-me siento más tranquilo al saber que ustedes siempre están ahí- cruce los brazos- la verdad es que, a pesar de que ahora está todo tranquilo aun pienso en aquel automóvil el cual intento atropellarla.

-¡descuida!- poniendo una mano en mi hombro-¡estamos siempre detrás de ustedes! Y cuando tu percibas algo de peligro solo es cuestión de que nos llames, ¿tienes el intercomunicador no?- señalando un teléfono el cual tenía acceso inmediato con ellos.

-¡si lo tengo!

-¡Jefe!- llamo Jenko voltee a ver a la mesa pero la pareja ya no se encontraba, caminamos de prisa hacia el auto y en eso vimos como le hacían entrega de su automóvil al joven de cabellos plateados.

Continuamos el resto de la velada siguiéndolos, desde un mirador, hasta un parque pequeño, en donde platicaron un gran rato. En verdad no sé de donde había obtenido las fuerzas para poder resistir aquello, comencé a pensar que ese trabajo se volvería cada vez más insoportable, no podía tolerar el verlos juntos pero trate de disimular.

La cita termino cerca de las 10 de la noche, el tipo llevo a la rubia a su casa y de inmediato nosotros llegamos, subí a mi habitación para ver que él se despidiera y entonces la seguí hasta su habitación en donde se recostó con los brazos debajo de la cabeza sonriendo. Fue doloroso ver la imagen. Así que apague el monitor y me fui a la cama, intentando relajarme pues a partir de ahora esos serian mis días.

En el cuarto de Serena

"fue un día increíble", Diamante es muy guapo, en verdad que me ha impactado, no había conocido a un hombre así, es tan perfecto…, ¡las chicas tienen razon!...aunque, por otro lado, extrañe mucho a Darién….me había acostumbrado a tenerlo conmigo todo el tiempo…, el también es muy guapo, y son tan diferentes, Darien parece mas sincero, su mirada es tan transparente, en cambio Diamante… ¿Por qué tenía que ser mi guardaespaldas?, si las cosas fueran diferentes, quizá el y yo…, ay no Serena ¿Qué estas pensando?, Darien jamás podría fijarse en ti, solo eres la chica a la que el cuida ¿Por qué no te entra en la cabeza? ¡Es imposible que algo así pase!..."

Se giro para ver la luz de la lámpara frente a su habitación.

-Darién…. ¿por qué discutimos esta vez? ¿Por qué no podemos llevarnos bien?, me gustaría tanto que las cosas fueran diferentes….si tan solo supieras lo que siento cuando te tengo conmigo.

Susurro en el silencio de la noche.

Al día siguiente muy temprano le entregue al señor Kenji un block de notas en donde se encontraban con todos los movimientos de Serena desde que salió de la casa montada en ese mercedes Benz. Había anotaciones de todas las actividades, rutas y personas que estuvieron cerca de Serena.

Durante un par de días, las cosas entre Serena y yo continuaron de la misma forma intente distraerme en el ejercicio y con las locuras de Mina, que bien me caía esta chica, en realidad tenia la habilidad para hacer reir hasta el tipo mas rudo, rápidamente me entere de que ella tenía un gran talento para la actuación y que gracias a ellos tenía una beca en la escuela, por eso era odiada por Beryl y Neherenia quienes habían quedado en segundo lugar el año pasado en el concurso de actuación. Me dijo que además estaba locamente enamorada de Kai, el ex novio de la pelirroja.

-entonces tienen doble motivo para odiarte- dije

-¿tu crees?- decía haciéndose la desentendida, Amy rio por lo bajito

-¡eso es verdad!, además desde que Kai te ha estado buscando he notado como ella muere de rabia.

-¿así que eres toda una rompecorazones y ya has flechado a Ojo de tigre?- pregunte divertido al ver como su rostro pasaba de un color a otro.

-¡Darien!- grito golpeándome, en eso Diamante y Serena pasaron junto a nosotros y deje de reír.

-¡Darien!- susurro Amy- ¿quieres decirnos que pasa? ¿Por qué de pronto Serena y tu se distanciaron? Se estaban llevando muy bien

-¡es verdad!- secundo la rubia- ¡desde que Diamante llego hemos notado que no se separan! ¿estan enojados?

-¡no es nada! Solamente creo que ella está muy interesada en ese tipo y pues, ¡yo no tengo que andar pegada a ella todo el tiempo! ¿O si?

-¿y que paso con lo que sientes? ¿Acaso vas a dejarle el camino libre así nada más? ¿Sin intentarlo?- la voz de Rei quien en esos momentos se sentaba con nosotros me volvió de golpe a la realidad

-no sé de que hablas Rei- dije tomando una soda.

-¡Darien! Tu estas enamorado de Serena, ¿Por qué no se lo dices? Estoy segura de que si eso pasara, ella pensaría mejor las cosas, conocemos a Serena y…

-¡no creo que sea buena idea!- interrumpí- lo mío es solo un sueño imposible de lograr

-¿Por qué dices eso?- esta vez fue Amy- si te das por vencido ahora jamás sabrás lo que ella piensa-

-¡es cierto! Tu llegaste primero, así que debes luchar por ella ¡no le dejes el camino libre a Diamante!- comento Mina- ¡aunque sea muy guapo, tu eres nuestro favorito!- completo guiñándome un ojo y yo me sonroje ante su comentario. No dije nada más cuando una voz de hombre me volvió a la realidad.

-¡Darien! Dicen los chicos que si…- el pelinegro de grandes ojos cafés se detuvo en seco al advertir la presencia de cierta chica, lo cual notamos todos.- ¡Señorita Kaioh!- saludo nervioso

-¡Hola Richard!- respondió ella mirándolo a los ojos, el se sonrojo – ya te dije que solo me llames Amy-

-¡está bien Amy!- permanecieron mirándose mientras Rei y Mina aplaudían emocionadas y me daban codazos en las costillas para que me diera cuenta, lo cual no fue muy difícil, Richard estaba enamorado de Amy, sonreí.

-¿Qué cosa Richard?- me levante del césped para seguirlo

-¡hablamos con el entrenador!- dijo-Ojo de tigre quiere vernos a todos.

-entonces vamos- comencé a caminar y escuche como el chico se despedía.

-¡nos vemos luego Amy!

Los chicos habían organizado unos juegos con los compañeros de segundo año, rápidamente aprovechamos el tiempo para hacer un juego de futbol rápido, ante la mirada de las chicas y para mi sorpresa de Amy, Mina, Rei y Serena quienes habían llegado de pronto. Escuchaba sus gritos y palabras de apoyo, al final nuestro equipo gano y yo fui el responsable de meter 5 de los 8 goles, que se dieron en poco menos de media hora.

Al terminar nos fuimos con el entrenador, Kai lo había convencido de que podíamos entrenar a la salida de la escuela algunos días a la semana y además al comprobar mis habilidades, y al comentarle que no podía entrenar me dio la oportunidad de integrarme al equipo con la condición de mantenerme entrenando para poder jugar.

Así fue como me anotaron a la selección, camine con una sonrisa orgullosa hacia Serena quería estar a su lado, era increíble la manera en que la echaba de menos y ahora estaba ahí, cuando me encontraba lo suficientemente cerca, tres chicas se interpusieron.

-¡Darien! ¡Felicidades!- solo alcance a ver una cabellera negra abalanzarse sobre mí, sentí sus delicados brazos aferrarse a mi cuerpo, y solo sonreí, mientras me separe algo incomodo.

-¡Gracias Neherenia!- respondí, mi vista se encontró con la mirada celeste de Serena quien al vernos solo me volteo la cara y cruzo los brazos.

-¡no sabía que jugaras tan bien!- comento Esmeralda, -¡todas te vimos jugar! ¿En donde aprendiste? ¿Fuiste a alguna escuela de futbol?- me reí ante su comentario, pues ella james imaginaba que todo lo había aprendido en la calle. Serena y las demás se alejaron de ahí.

-gracias de verdad, pues no, no fui a ninguna escuela solo ¡lo aprendí!- dije

-¡Darien!- dijo Beryl de pronto- con esto tendrás más admiradoras de lo que ya tienes- Neherenia se colgó de mi brazo y comprendí que no me seria tan fácil deshacerme de ellas.

-¡chicas! Debo irme a clases- pensando en una forma de evadirlas

-¡que lastima! Con las ganas que tenia de platicar un rato a solas contigo- dijo la de cabellos oscuros. Solo le sonreí.

-¡será para la otra! – ahora debo irme que el profesor ya va- mientras caminaba aprisa para alejarme de ahí.

El día del paseo finalmente llego. Los maestro habían organizado una visita a el museo y nos habían avisado anticipadamente, el lugar era uno de los más importantes y el maestro de arte estaba realmente motivándonos para que le sacáramos el mayor provecho.

Me sentí tranquilo porque tenía a Serena lo suficientemente cerca para mirarla, a decir verdad no me agradaba en lo mas mínimo la cercanía tan repentina que ese mequetrefe había logrado con Serena, pero a mi pesar tuve que tragarme el coraje, así que esa tarde la idea era ir a un museo.

-en esta sección podemos ver algunas obras artísticas de Hokusai- mencionaba el profesor Gioki mientras que todos permanecíamos admirando o al menos eso fingían los demás, note como Diamante se acerco a Serena y le susurro algo al oído, ella le volteo a ver y sus rostros quedaron muy cerca, sin saber cómo me acerque hasta ellos y con expresión seria mire al chico, quien se separo del rostro de mi rubia.

-¿se te perdió algo?- pregunto arrogante tomando del brazo a Serena

-solo estaba observando La gran ola de Kanagawa – mire al frente metiendo mis manos en los bolsillos ante una Serena ofuscada, la mire fijamente y ella solo frunció la nariz, Diamante miro hacia la pared donde la pintura se encontraba.

-¡muy bien señor Chiba!- dijo el profesor atrayendo la atención de todos quienes comenzaron a arremolinarse en ese lugar,- las obras de este pintor fueron atesoradas por Monet el pintor parisino, este pintor japonés fue muy respetado entres sus colegas ya que sus….- el profesor comenzó a explicar la clase y yo hábilmente me coloque en el medio de Serena y Diamante, pude ver como ella me lanzo una mirada de odio y yo le sonreí triunfal, afortunadamente Esmeralda se colgó del brazo de Diamante y no lo soltó el resto del paseo.

-¿Qué estas haciendo?- me pregunto por lo bajo ella mientras caminábamos por una sala de exposición

-¡solo estaba admirando las obras! Pero al parecer a ti esto no te interesa en lo mas mínimo, veo que tienes otros intereses- dije con las manos en la bolsa

-¡eso es algo que no te importa! – me dijo volteándome la cara

-deberías ver tu expresión, es divertido ver como una nariz tan pequeña puede arrugarse tanto, ella prácticamente me atravesó con la mirada pero rápidamente me agache para alcanzar su oreja lo cual me permitió percibir su sutil aroma, cerré los ojos y susurre- y aun así te ves bonita- note como ella dejo de caminar deteniéndose y yo continúe mi camino sonriendo.

Cerca de ahí…

-¡si señor, sabemos que hoy es el día! Estamos afuera del museo

-¡quiero que esta vez no cometan ningún error! ¡¿Entendieron?. Sé que estarán en ese museo de 9 a 12 del día, así que tienen todo ese tiempo para poder actuar, ¡ha llegado el momento de ver a Kenji decaer poco a poco! No soportara ver herida a su heredera-

-¡claro jefe! ¡Así lo haremos!- el tipo colgó y viendo a sus compañeros pregunto.- ¿estamos listos?

-¡tenemos todo listo! ¡ Ya saben! Tenemos que hacer un trabajo limpio- decía uno.

-¡listos!- secundo otro mientras bajaba del auto y entraban a la zona comercial del museo. Entraron como personas normales pero al llegar cerca se pusieron unos pasamontañas para cubrir sus rostros. Y la acción comenzó.

En el museo…

-aprovechando el descanso, ¡quiero llevar algunos libros! Acompáñenme- decía Amy.

-¡ay Amy! ¿Para qué quieres más libros?- expreso fastidiada Mina

-¿Por qué no vamos a la zona comercial podremos comer algo y comprar algunas playeras o recuerdos?-

-¡me parece perfecto Haruka! ¡Vamos!- dijo Serena colgándose de su hombro

Camine detrás de ellas y tuvimos que esperar casi una hora mientras ellas intentaban comprar, finalmente decidimos sentarnos a comer en algún sitio, así que nos separamos, me asegure de que Serena no se alejara de mi, así que Haruka, Michiru y nosotros dos fuimos al puesto de hamburguesas. En esos momentos, un sonido estruendoso nos hizo detenernos.

-¿Qué es eso?- pregunto Serena- rápidamente me acerque hasta quedar prácticamente pegado a ella mientras miraba hacia la entrada del museo.

-¡no te alejes!- le dije alarmado mirando a todos lados

-¡déjame en paz!- grito dándose vuelta mientras veían como los policías corrían hacia la entrada del museo y al parecer bloqueaban la entrada, la detuve con firmeza.

-¡dije que no te alejaras!- murmure fijando mis ojos en los de ella quien solo agacho la mirada nerviosa.

-¿Qué sucede?- preguntaron Mina y Rei

-al parecer suena la alarma- dijo Amy, la gente corría y algunos comenzaban a alejarse ahí. Rápidamente observe a los alredededores, y observe a dos tipos que venían bajando las escaleras de la pequeña plaza. Sin perder más tiempo accione el botón del celular que cargaba en la cintura.

-¡sepárense! ¡al suelo todos!- grite de pronto tomando a Serena detrás de mi brazo y llevando una mano hacia mi cintura, para tomar la pistola, todo pasaba rápido, algunos policías notaron y se acercaron tratando de rodear a los tipos, habíamos quedado justo en el medio, un policía hablo

-¡deténganse! ¡Hay personas inocentes así que bajen el arma!- gritaba amenazante,- ¡repito! ¡baje el arma!-mientras jalaba a Serena hacia un sitio seguro, vi como las chicas habían corrido a otro lugar y Haruka y Michiru entraban en una tienda, Serena no me permitía correr, pues al parecer estaba asustada y solo gritaba sin mover sus pies

-¡tranquila Sere!- le dije poniéndola entre mi brazo y mi pecho acariciando sus rubios cabellos y sin perder detalle de lo que pasaba, entonces el rechinido de unas llantas se escucharon cerca de él par de ladrones, un policía disparo y el otro le respondió, Serena salto entre mis brazos así que la coloque detrás de mí, aun no lograba llegar a un lugar donde cubrirnos de los disparos solo estábamos pegados a la pared y a poco menos de un metro había un pequeño callejón, comencé a caminar hacia ahí pero arrastrando a la rubia conmigo

-¡Darien! ¡Tengo miedo!- chillo, en eso los ladrones respondieron el disparo, pero unos ojos rojos como el fuego parecieron mirarnos, me estremecí porque note su fría mirada, a pesar de cubrir su rostro note los ojos que claramente veían hacia donde estábamos, y vi claramente como desvió su pistola para lanzar un disparo hacia nosotros, todo paso tan rápido, que prácticamente jale a Serena y logramos entrar en el pasillo protegiéndonos de el disparo. El cual rozo la pared.

-¡cuidado!- dije mientras ambos quedamos a escasos centímetros de nuestros rostros, sus ojos podían mostrar el temor que en ese momento sentía y yo me sentía en la necesidad de evitarle cualquier dolor, cualquier temor, durante algunos segundos recorrí su bello y perfecto rostro con mis ojos sentí su respiración, note como su pecho subía y bajaba al ritmo acelerado de los latidos de su corazón, ella me miraba fijamente, y solo con ese gesto una descarga eléctrica recorrió mi espina dorsal aun entre mis brazos podía sentir su aliento, el cual me estaba perturbando y descontrolando.

-¡Darién!- gritaba, puse a Serena contra mi cuerpo, y vi como tapo sus oídos y cerraba sus ojos, la aprisione con mis brazos con tanta fuerza, en esos momentos solo pude pensar en la posibilidad de perderla sin confesarle lo que en verdad sentía. Me asome para ver como ellos corrían y subían al automóvil negro, intente ver las placas pero la distancia era mucha, se alejaron a gran velocidad y los policías se fueron tras ellos.

-¡Serena! ¡Serena!- decía tomando su pequeño rostro entre mis manos, mire las lagrimas que corrían por él, las limpie y sin pensar como bese su rostro intentando limpiar con mis labios sus lagrimas

Parecía en estado de shock.

-¡tranquila! Yo estoy aca ¿recuerdas? ¡Siempre te protegeré princesa!- decía sin poder contener mis palabras, la abrace fuertemente la sentía temblar y quería con mis brazos calmar el movimiento frenético de su cuerpo.-¡por favor Serena! ¡Mírame!- le dije, finalmente ella pareció reaccionar, y abrió sus bellos ojos azules como el cielo. Y sus brazos me rodearon por la cintura, con tanta fuerza, entonces advertí que aun sostenía la pistola en la mano, la introduje en su sitio no sin antes cerciorarme de que no había más peligro. Permanecí acariciando su espalda y sus cabellos para tranquilizarla mientras la sentía aferrada a mi cuerpo.

-¡Darien!- decía con la voz quebrada,-¡gracias!- tomo mi mano y suavemente acaricie su rostro limpiando las lagrimas, mientras que con la otra mano sostenía firmemente sus mejillas, nuestros cuerpos permanecían pegados, ella me vio, y nuevamente al verme reflejado en sus pupilas fue algo tan mágico-¡tenia tanto miedo!- decía apretándome más fuerte

-¡ya todo paso! ¡Tranquila!- decía con voz suave, pegue mi frente a la suya y cerré los ojos mientras respiraba para intentar calmarme, yo también me encontraba asustado, pero comprobé que el temor de perderla había sido tan grande que no tuve más dudas, ¡la amaba! Me había enamorado de esa niña, y ahora me negaba a perderla o a saberla lejos de mí.

Mis ojos chocaron con su mirada, ahora más serena. Sus labios temblaban, sus dientes castañeaban. Ella me miró, entonces mi corazón comenzó a latir rápidamente. Quería gritarle que la amaba.

Nuestras miraban luchaban por sostenerse, y los segundos pasaban lentamente, entonces tomo sus mejillas suavemente, Serena me rodeó con más fuerza por la cintura.

-¡Darién!- murmuro- de nuevo tu….- la interrumpí

-¡Serena!...¡princesa! ¡Me alegro que estés bien, no me hubiera perdonado si algo malo te hubiera pasado- dije viéndola a los ojos.

Su respiración tan cerca de la mía me estaban enloqueciendo y viendo sus labios tan rosas tan perfectos y su bella mirada posada en mí, me dieron el valor para hacerlo, acerque mis labios a los suyos hasta rozarlos suavemente, abrí los ojos y me detuve solo para ver que ella tenía los ojos cerrados y los labios entreabiertos esperando por mí, pegue mas mi cuerpo al suyo y entonces sentí la humedad y la suavidad de sus labios, los cuales temblaban, como los míos, la acaricie suave y tiernamente saboreando cada centímetro de su delicada piel.

Ella me correspondió enredando con sus manos mis cabellos, profundice mas el beso explorando sus tímidos labios los cuales me estaban permitiendo gozar el paraíso, coloque mi mano detrás de su cabeza y la acaricie dulcemente, mi corazón no paraba de latir, y en esos momento no importaba ya lo que pudiera pasar, ¡Estaba decidido a decirle lo que sentía aunque después de ello me odiara!.

Ella dejo escapar un gemido y mi sorpresa fue grande al sentir como ella correspondía a mi beso, introduciendo su lengua para pasarlos por mis labios, el roce fue electrizante, sentí los poros de mi piel erizarse, y con todo el amor que sentía por ella, la bese, la bese como desesperado. El miedo me dominaba, temia que al despegarme de ella para no romper la magia del momento y recibir un merecido golpe. Sin embargo la necesidad y la falta de oxígeno, nos hicieron separar, aun con los ojos cerrados me despegue de sus labios y comprobé maravillado como ella aun mantenía los ojos cerrados e intentaba contener su respiración. Abrió sus ojos, yo acaricie el fleco sobre su frente y le sonreí. Antes de que pudiera mencionarme nada le dije

-¡te quiero Serena! ¡Me he enamorado de ti como un completo tonto! Y sé que no debo hacerlo pero ¿Qué más da?- dije mirándola a los ojos-¡es demasiado tarde! Si quieres puedes golpearme, despreciarme y odiarme por atreverme siquiera a poner mis ojos en ti, pero en verdad que…¡necesitaba besarte una vez más! ¡Necesitaba decirte esto que me está matando! ¡Te quiero! ¡Me encantas! ¡Y me estas volviendo loco! Loco de celos, loco de ira y de impotencia por saber que jamás podrás corresponderme.- la abrazaba para luego verla

-¡Da…Darien!- dijo

-¡te quiero Serena Tsukino!-la mire con vehemencia-¡te quiero! – Nuestras miradas se encontraron y me perdí en ese paraíso. Continue acariciando suavemente la tersa piel de su hermosa carita, sintiendo mis manos temblar de emoción al igual que tomo mi ser.

Agghhhh ¡al fin se lo dijo! ….¡no puedo creerlo! Creo que de todos los capítulos que he escrito este es el que más me ha costado en verdad que fuera sumamente difícil y no lograba encontrar la escena perfecta ni el momento para que Darién al fin declarara su amor. Ahora ¿Qué pasara? ¿Qué creen que le dirá Serena? Porque al parecer quedo muy impresionada con ese latinado de hermoso rostro. ¿Tendrá que sufrir Darien en silencio? ….muchas gracias por la espera, espero que haya valido la pena y que les haya gustado este capítulo, ahora me toca actualizar Amor en frecuencia, ya solo me queda una semana de clases y podre estar al cien con ustedes, gracias y les dejo un beso.

Como siempre dejo mis agradecimientos para mis queridas amigas y fieles lectoras:

Cherrie SA, liebende Lensung, princess-moonligth, LITA JAPON, Shiru Chiba, brisa lunar, smoonangel, Nikona, nahima-chan, Neo Reyna Serenity, anyreth, Seiya-moon, Usagi13chiba, Natustar, natsch, Sailor Lady, Sere, Usako Tenoh, Sandy-serena, cindyprincesa serenity.

Me despido dejándoles un beso y todo mi cariño.

Usako de Chiba

3 de Julio de 2010