NOTAS DE LA AUTORA: Hola amigas me da gusto regresar con esta historia, las vacaciones me han absorbido intentando hacer mil pendientes, pero bueno ya solo me quedan un par de semanas, así que intentare aprovecharlas un beso y disfruten la historia.

DISCLAIMER: Los personajes de Sailor Moon, únicamente le dan vida a esta historia.

S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S

ACEPTANDO EL SENTIMIENTO

SERENA POV

No tenía idea de lo que estaba pasando, el sonido insistente de la alarma y el correr constante de las personas y los policías me ponían nerviosa. Un policía lanzo un disparo en el suelo.

-¡Darien! ¡Tengo miedo!- grite como histérica olvidándome de nuestras diferencias, el ladronzuelo respondió el disparo y yo sentía como mi corazón latía con fuerza, pero también sentía como el brazo de Darien me sostenía firmemente , mientras me pedía calma. En eso el me jalo con fuerza tomándome de la cintura y prácticamente arrastrándome con él, escuche un disparo y yo cerré los ojos y con mis brazos me pegue a su pecho. Sentí que la respiración se detenía.

-¡cuidado!- dijo y levante la mirada quedamos a escasos centímetros de nuestros rostros, el temor era evidente en mi pero al ver sus ojos mirándome de esa forma me sentía tan bien, de alguna forma sus ojos me decían que nada me pasaría me sentía segura, note como él me recorrió con su azul mirada, llenándome de tranquilidad, aunque logrando ponerme nerviosa, respire agitada pero no deje de verlo un solo segundo. Parecía como si el tiempo se había detenido en esos momentos, lo mire detenidamente su mirada era tan cálida, sus labios tan perfectos, me invadió un deseo. Pero entonces volví a la realidad de golpe.

-¡Darién!- grite con fuerza, aferrándome a su fornido y musculoso cuerpo, tape mis oídos y me pegue a él lo más que pude, y de inmediato sentí como él me tomo entre sus brazos como si la necesidad de estrecharme fuera tan grande, aun con los ojos cerrados yo trataba de calmarme y comencé a temblar.

-¡Serena!-escuche- ¡Serena!- repitió al no oír que le respondía, y sentí como sus fuertes manos tocaron mi rostro, fue cuando sentí como mojaba sus manos con mis lagrimas. El me las limpio suavemente y antes de que pudiera reaccionar o abrir los ojos sus labios golpearon suavemente mis mejillas limpiando mis lagrimas saladas, mi corazón salto, mas ahora ya no era el miedo el sentimiento que me embargaba, sino una fuerte descarga que recorrió todo mi cuerpo y que me hacia erizar la piel.

-¡tranquila! –Con voz tan suave que parecía un canto armónico-Yo estoy acá ¿recuerdas? ¡Siempre te protegeré princesa!- cuando escuche lo ultimo sentí que las mariposas de mi estomago lo harían estallar en cualquier momento, dentro sentía un revolotear y lo mire sorprendida pensando si el momento me estaba jugando una mala broma. Mi cuerpo aun temblaba y entonces me abrazo con fuerza, el tenerlo tan cerca se sentía tan tremendamente bien, que no quería que él se despegara, sin aguantarlo más lo rodee con mis brazos por su cintura, sintiendo la dureza de su cuerpo, mientras sentía sus fragancia, cerré los ojos intentando contener y memorizar ese olor tan suculento, y el acaricio mi espalda, logrando hacerme estremecer y abrazándolo con más fuerza. Sus dedos pasaron por mis cabellos.

-¡Darien!- apenas pude decirlo con claridad-¡gracias!-volvió a acariciar mi rostro limpiándome, por un momento sus manos acariciaron mi rostro haciéndome temblar, mas ahora no era de miedo. Sin evitarlo lo mire a los ojos para comprobar que el me veía fijamente, -¡tenia tanto miedo!- le dije apretándolo con fuerza.

-¡ya todo paso! ¡Tranquila!- su voz aterciopelada termino convenciéndome, ¡estábamos solos! El y yo, me sentía nerviosa, y luchaba por controlar ese sentimiento, el miedo se haba a esfumado, era cierto, pero yo no dejaba de temblar, nos veíamos, me negaba a apartar mis ojos de su hermoso rostro, ¡si! ¡Hermoso! Lo había advertido desde el primer instante que lo vi, a la salida de aquella biblioteca, y en todo ese tiempo me había dado cuenta de que Darien Chiba, ¡mi guardaespaldas! Me gustaba más de la cuenta. Continuaba mirándome de esa forma misteriosa, extraña, en esos momentos solo quería poder leer su mente.

-¡Darien!, de nuevo tu…

-¡Serena!... ¡princesa! Me alegro que estés bien, no me hubiera perdonado si algo malo te hubiera pasado- sus orbes azules se habían abierto al decir aquello, y yo sentí un calor invadirme al oír que nuevamente me llamaba princesa ¡me gustaba!

Sus ojos viajaban rápidamente recorriendo mi rostro, mi nariz, mis labios, y eso me hacía sentirme más ansiosa, porque dentro de mí una calidez me recorría entera, entonces, al vernos el se acerco, sentí su aliento, tan fresco, tan caliente, y quedamos a milímetros, se detuvo para verme, mas, yo ya había comenzado a cerrar los ojos, era un mandato que mi cuerpo había dado y que no pude desobedecer.

Pego su cuerpo al mío, rozando mis labios con ternura infinita, como temiendo que me fuera a romper, abrí mas mis labios y me atreví a probarlo, ¡era tan dulce!, su beso se fue haciendo más atrevido y yo lleve mis brazos detrás de su nuca rodeándolo con fuerza, acaricie sus cabellos el no espero mas y llevo su mano detrás de la mía, su beso comenzó a hacerse más fuerte, demandante, como si tuviera la necesidad de hacerlo, ¡como si lo hiciera por última vez! Sin saber como un suspiro escapo de mi convirtiéndose en un suave gemido. Y perdiendo el temor, juguetee con sus labios, besándolos y acariciándolos de la misma manera, mi lengua lo acaricio y el me beso con más profundidad. ¡Derritiéndome!, logrando que mi corazón se paralizara, turbándome con su sabor. Poco a poco nos separamos, tímidamente abrí mis ojos y vi sus zafiros puestos en los míos. Aun sentía su respiración entrecortada. Cuando acaricio mi fleco me sonrió, pero yo aun no reaccionaba, pero su voz afligida me volvió de golpe a la realidad

-¡te quiero Serena!-mi corazón vibro cuando pensé que no podía hacerlo más- ¡Me he enamorado de ti como un completo tonto! Y sé que no debo hacerlo pero ¿Qué más da?- cuando volteo a verme supe que era sincero, y yo, ¡yo no podía sentirme más feliz!-¡es demasiado tarde!-continuo el- Si quieres puedes golpearme, despreciarme y odiarme por atreverme siquiera a poner mis ojos en ti, pero en verdad que… ¡necesitaba besarte una vez más! ¡Necesitaba decirte esto que me estás matando! ¡Te quiero! ¡Me encantas! ¡Y me estas volviendo loco! Loco de celos, loco de ira y de impotencia por saber que jamás podrás corresponderme.- me abrazo sumiendo su rostro entre mi cuello, yo aun no sabía que decir ¡el me había declarado su amor! ¡Jamás lo pensé!, debía reaccionar, decirle lo que sentía.

-¡Da…Darien!- titubee sin atreverme a hacerlo

-¡te quiero Serena Tsukino!-me interrumpió-¡te quiero! – Nuestras miradas se encontraron acaricio mi rostro y de repente note su semblante, ahora triste.

-¡Darien!- volví a decir, esta vez tomando su barbilla, para levantar su mirada y que me viera a los ojos, cuando logre eso, el intento separarse pero lo sujete con fuerza, abrazando con mi mano libre su cintura. Se sorprendió y busco mi mirada, le sonreí.- ¡te quiero Darien! ¡Te quiero como no tienes idea!- respondí, y sin darle tiempo a que reaccionara busque sus labios y los bese, esta vez el miedo me había abandonado y pude abrazarlo rodeando su espalda, ¡era increíble cómo me sentía cuando sentía sus labios y su cuerpo pegado al mío! El beso esta vez fue mágico, lleno de sentimiento, el se dejo llevar y no dejaba de acariciarme y yo lo besaba como desesperada.

-¡Señorita Serena!- escuchamos y entonces lo solté, ambos volteamos a ver, esta vez la adrenalina recorrió nuevamente mi cuerpo-¡lo siento!- dijo el chico de cabellos castaños casi parecido a la miel, y de ojos cafés.

-¿estas ahí Kuri?- se escucho, Darien se separo de mi mientras no apartaba su mirada de nuestro chofer, quien no se atrevía a vernos a los ojos, yo estaba igual, me preguntaba "¿Qué pasaría ahora?" Darien me jalo y salimos

-¡señorita Serena! ¿Está bien? ¿Qué le paso? ¿Cómo se encuentra?- pregunto Rúbeus a mil por hora

-¡tranquilo Rúbeus! ¡Ya todo paso!- respondió Darien

-¿pero cómo fue? ¿Qué es lo que paso?- continuaba el

-será mejor que nos vallamos. ¡Suban a Serena en la camioneta! ¡Me voy atrás con Kuri!- respondió. En eso mis amigas salieron y llegaron hasta nosotros.

-¡Darien, Serena! ¿Están bien?-pregunto Mina, abrazándome, yo aun, no lograba salir del estado de shock, en tan solo segundos había tenido las experiencias más intensas que jamás imagine vivir. No respondí.

-¡será mejor dejarla sola!- dijo Rubeus

-pero ella...- menciono Haruka

-¡ahora está a salvo!- respondió sujetando mi brazo.

-¡estoy bien chicos! ¡Gracias!- respondí automáticamente mientras me llevaban al auto, no sin antes buscar ese par de ojos zafiro que me miraban, le sonreí.

-¡gracias Darien! ¡Gracias...por todo!- dije y el bajo la mirada en señal de respeto, ¡que ironía! ¡Lo amaba lo había besado y ahora el tenía que guardarme respeto! ¡Odie ese momento!

-¡Kuri! ¡Vámonos!- subí a la limosina de mi madre, y ya algunos compañeros hacían lo mismo ante la desesperación de nuestros profesores, quienes intentaban dar explicaciones.

DARIEN POV.

Solo cuando la vi subirse al Ferrari pude respirar tranquilo, aunque aun había otra razón para sentirme nervioso, lo peor ya había pasado.

-¿Darien? ¿Seguro que está todo bien?- susurro Amy-

-¡si Amy! ¡Chicos! ¡Gracias por todo! ¡Creo que Serena necesita descansar es todo!

-¡si, comprendemos!- respondió Michiru

-creo que lo mejor será irnos también- dijo Reí-

-¡mi auto espera!- dijo Haruka y se despidieron, quedándonos solamente el chico y yo, lo miraba escrupulosamente.

-¡vámonos Kuri!- abriendo la puerta del carro.

No sabía que decirle era evidente que me sentía terriblemente culpable, aunque aun no sabía porque, en ese momento no lograba entender que era lo que más me había molestado, si el hecho de que Kuri nos hubiera descubierto o el que no le hubiera podido pedir o dar explicaciones a Serena, era como si me hubiera quedado a medias en un trabajo importante, solo estaba pensando en el momento en que la viera de nuevo para poder comprobar que todo lo que había pasado no era un sueño. Estaba tan ensimismado en mis pensamientos que no advertí a mi acompañante, hasta que este dijo.

-¡pueden estar tranquilos Chiba!- voltee a verlo-pero lo que están haciendo es muy peligroso- ¡ahi estaba el! Lo que me dijo me hizo darme cuenta de que al menos no lo había soñado, así que jugando con mis manos solo atine a decir.

-Kuri, yo...

-¡solo dime una cosa Darien!- lo escuche hablar con tal seriedad por vez primera-

-¿Qué cosa?- pregunte

-¡dime que no estas jugando con ella! ¡No lo merece!

-¿Qué? ¿De qué hablas? ¿Cómo crees que jugaría con algo así?

-no sé qué paso- decía moviendo la cabeza negativamente- ¡no entiendo como la señorita Serena y tu…!- se detuvo al ver mi fría mirada

-¿Qué? ¿Qué vas a decir? ¿Qué es una locura? ¿Qué es un error?- levante la voz-¡lo se Kuri! Lo sé perfectamente bien, pero ¡no puedo evitarlo! ¡No sé cómo me enamore de ella!

-sabia que esto pasaría- murmuro

-¿Qué?

-me di cuenta de la forma en cómo la mirabas, como te expresabas al hablar de ella, y la señorita Serena…- me gire para verlo

-¿Qué pasa con ella?

-me di cuenta de que, contigo actuaba diferente.

-¿diferente?

-¡si diferente! Ella no se comporta contigo como con cualquiera de nosotros. Por lo general ella es dulce y tierna, y por alguna razón, contigo se comportaba hostil, y parecía odiarte mucho. ¡Me di cuenta de que algo sucedía! Sus miradas lo decían todo.

-¡Kuri yo lo lamento!- inclinando la cabeza-¡no se qué paso! ¡Te lo juro! Fue solo que, al sentir que podía perderla, algo más fuerte que yo me obligo a confesarle lo que sentía.-me vio lastimosamente

-¡solo tengan mucho cuidado y prepárense!

-¿Por qué?

-si esto es verdadero… ¡tendrán que luchar contracorriente! ¡No creo que sea fácil Chiba!

-¡lo sé!-respondí mirando al frente.

-¡pueden contar con mi discreción! Pero por favor ¡no cometan una locura!- suplico

-descuida y ¡gracias!- dije, mientras comenzaba a platicarle como habían sido las cosas, eso me serbia para recapitular los hechos.

En otro lugar…

-¡son unos imbéciles!- gritaba el peliplateado con fiereza azotando su escritorio con fuerza y dejando volar varios papeles importantes. -¿Qué paso Helio? ¡Malcom! ¿Dime qué demonios fue eso? ¿Cómo es posible que hayan cometido otro error?

-¡señor!- decía el hombre con el sudor frio en su frente-¡todo sucedió porque ese chico se interpuso en el camino-respondió el de cabello negro

-¿de qué hablas Helio?-entrecerró los ojos al oírlo

-¡ese chico! Se apresuro a decir el de cabellos castaños y a la altura de los hombros llamado Malcom- El que vive con la familia Tsukino, el impidió que el disparo diera al blanco

-¿así que fue eso?- caminando hacia el ventanal-¡quiero saber quién es! ¿A qué se dedica? ¿Qué hace en esa casa? ¿¡Entendido! ¡Malcom! ¡Encárgate de eso!

-¡si señor!

-¿y tu Helio? ¿Tienes algo más que decir en tu defensa?

-y-yo…¡señor! Le pido que…

-¡cállate!- hablo con imponencia-¡Malcom!, sabes lo que tienes que hacer, ¡ya te conseguiré un acompañante!

-¡no señor por favor! ¡Se lo suplico! ¡Le prometo que no cometeré otro error!- se lamento el pelinegro, Malachite Blackmoon, volteo a mirarlo con un rostro inexpresivo, luego lanzo una sonrisa burlona

-¡efectivamente!. ¡No cometerás otro error!- en el acto entraron dos hombres más y escoltaron a Helio quien sabia cual sería su fatal destino.

Con la familia Tsukino.

-¿eso fue todo?

-¡si señor!- le respondí al ingeniero quien se notaba más que preocupado, se sentó en el sillón y bebió de un solo golpe el licor que le habían servido, me di cuenta de que se encontraba muy mal

-afortunadamente Chiba reacciono a tiempo – menciono Rubeus-¡debemos a él el que la señorita Tsukino se encuentre bien!. – Kenji volteo a verme, yo solo pude agachar la mirada no esperaba nada mas-

-¡gracias!- murmuro- ¡ahora sé que no me equivoque al elegirte!

-señor ¡estamos investigando!- menciono Jenko- mas los automóviles parecen desaparecer misteriosamente.

-¡debe ser alguien muy poderoso!- completo Rubeus

-¡un error van a cometer!- dije - ¡y ahí es donde debemos actuar nosotros!

-¡Rubeus, Jenko y Darien! ¡Ténganme informado de cualquier movimiento!

-¡si señor!- nos retiramos de ahí, los chicos se alejaron pero yo solo tenia una cosa en mente, ahora buscaba a mi rubia.

-¡Darien!- escuche una voz me gire para encontrarme con la mirada angustiada de la señora Tsukino, quien me tomo de la mano y me jalo hacia un estudio.

-¿Qué sucede señora?

-¡dime la verdad!- me dijo demandante-¡y por favor no me mientas!

-¡tranquila señora!- dije al notar su desesperación

-¿Qué sucedió allá?-no sabía que decirle-¡contesta! ¿Algo quieren hacerle a mi hija verdad?

-señora, el peligro ya paso, le aseguro que

-¿hasta cuándo? ¿Hasta que se les ocurra atacar de nuevo?- grito histérica-¡estoy harta Darien! ¡Harta de que me oculten lo que en verdad sucede! ¿Por qué estas aquí?-la tome su avente de los hombros-se que Kenji me oculta la verdad ¡por eso insistió en contratarte!

-¡tranquila señora!, por favor ¡confié en nosotros! – luego la vi a los ojos ¡Yo no permitiré jamás que algo malo le suceda a Serena! ¡Lo juro!- mencione, ella levanto su mirada

-¿hablas en serio?

-¡si! ¡A Serena no le pasara nada mientras yo esté a su lado! ¡No lo permitiré!- dije con tal seguridad que me asombraba, ella me sonrió, al parecer satisfecha con mi respuesta, luego acaricio mi mejilla

-¡gracias hijo!¡te lo agradezco infinitamente! Me siento, más tranquila, aunque- dijo ya más calmada.-¡eres en realidad muy astuto! No has respondido mi pregunta ¿mi hija corre peligro verdad?- me di la vuelta, no era capaz de decirle aquello mirándola a los ojos.

-¡solo debe tranquilizarse! ¡Serena estará bien!- repetí solemnemente.

Salí de aquel lugar, y camine entra el amplio salón cuando la descubrí en el jardín. Se veía tan tierna en el columpio meciéndose cual chiquilla, sonreí feliz al descubrirla, quise correr hacia ella, pero me detuve y salí de aquella residencia. Al cruzar por el jardín fue inevitable buscar sus ojos color cielo, la duda estaba carcomiendo mi alma, sentía el temor de toparme con su acostumbrada indiferencia, a lo mejor lo que había sucedido esa mañana era solamente algo causado por el temor.

Voltee a verla y ella dejo de escribir, me sonrió, y se levanto caminando hacia donde yo estaba.

-¡Darien! ¿Ha sido muy duro mi padre contigo?- me pregunto acercándose, el volver a sentir su suave fragancia me hizo enloquecer, ¡ahí estaba ella! Actuando tan natural.

-s-si- respondí, mi rostro debió haber mostrado tal confusión, pues ella estallo en carcajadas.-

-¡tonto!- dijo sacudiéndome los cabellos y riendo pícaramente, ¡ame ese gesto! ¡Por dios que lo amaba! Así como poco a poco comenzaba a amarla a ella.

-¿Qué es tan gracioso?- pregunte confundido

-¡eres mi héroe!- susurro a mi oído sosteniendo su miraba luego se alejo-¡nos vemos mañana!- sacudió su mano y corriendo llego hacia la puerta, dejándome pasmado, alce la vista para encontrarme con una cámara que vigilaba esa parte del jardín y corrí a mi habitación, afortunadamente yo tenía el control de las cámaras cercanas al área de su habitación y de esa area del jardín la cual comunicaba a su habitación con la mía. Además en ese momento era la guardia de Kuri, lo comprobé al ver a Rubeus, Jenko y los demás jugar cartas en su patio.

Llegue a la habitación y me metí al baño, necesitaba darme una ducha, la forma en que Serena había actuado me confirmaba que no estaba alucinando. Luche fervientemente para poder conciliar el sueño, al día siguiente sin duda las cosas serian más fáciles.

A la mañana siguiente.

La mañana amenazaba con ser cálida, una rubia de larga cabellera sujeta en media cola caminaba de prisa.

-¡no puede ser! ¡Perdí el autobús!- se decía.-¡no puedo llegar tarde!- se lamentaba.-¿Por qué se tenía que descomponer el auto de papa justo hoy?- sin percatarse de que un BMW la seguía de cerca.

-¡hola linda! ¿Te llevo?- ella se detuvo en seco al reconocer la voz masculina

-¡Kai!- sonrió al verlo, el se jalo sus rubios cabellos usando su seducción.-¿me preguntaba cómo es que una linda chica como tú tiene que correr para alcanzar el autobús?- poniendo la mano en la puerta y subiéndose los lentes, Mina no sabía dónde meter el rostro, se sentía avergonzada, con fuerza apretó su maletín. Al verla el rubio salió de su automóvil-¡solo era una broma Mina! ¡Tranquila! A mí no me interesa si vas en auto, a pie o en caballo- se paro cruzando los brazos, entonces ella lo miro y el sonrió-¡te ves igual de bella que siempre! ¿Qué haces acá?

-¡vivo por acá!- respondió-¿Qué haces tu aquí?- esta vez fue ella quien pregunto.

-¡esperando a una chica que aun no me responde si quiere subir en mi auto o no!- dijo por toda respuesta Mina solo asintió con la cabeza, era evidente que él le robaba el aliento.

-¡vamos entonces!- Mina camino delante de él pero al llegar ya él le abría la puerta, los ojos azules de ella buscaron los de él, quien la miraba fijamente.-¡en realidad eres muy hermosa!- dijo, ella sintió que se ruborizaba completa.-¡es cierto Mina!- repitió el al ver su reacción.

-¡Kai!- sin poder moverse.

-siento si soy muy rápido- se disculpo el dando un paso hacia atrás- pero en verdad ¡me has gustado desde hacia tiempo! y..Por razones que ya conoces, no me atreví a confesártelo.- sus ojos brillaron de emoción.

-y-yo-

-¡no digas nada!- guiñándole un ojo-solo ¡déjame ser tu amigo!-ante tal acto Mina no pudo resistirse, y termino entrando al automóvil, luego el chico se sentó a su lado, bajo un poco el volumen de su audio y le regalo una sonrisa, Mina solo podía pensar en lo guapo que era, ¡no podía creer lo que había escuchado minutos antes!

-¿y dime Mina, donde aprendiste a actuar así?- la pregunta lo tomo por sorpresa.

-bueno, yo…. Creo que ¡solo, lo aprendí!- atino a decir muy nerviosa

-¡te vi en la obra teatral! ¡Cuando representaste a Julieta, en el momento justo en que dijiste: ¡Mas vale morir por su odio que vivir la vida sin su amor!,

-¿l-la viste?

-¡claro!- respondió el mirándola-¡te veías fantástica!, desde el primer momento en que te vi en escena…¡me cautivaste!- la rubia no sabía qué hacer-¿te pones nerviosa?- mirándola fijamente-¡valla no creí que tuviera tal efecto?- comenzó a decir haciendo pose de galán para luego estallar en risas

-la verdad es que no sabía eso- pasando sus dedos una y otra vez por el cinturón de seguridad

-¡pues ahora ya lo sabes! ¡Estabas en secundaria! ¿Cómo es que no te vi jamás?

-pues supongo que, ¡no debo pertenecer a tu mismo circulo social!- dándole la espalda, el rubio noto esto y sonrió

-¡vamos! no vas a decirme que a ti te interesa eso

-no, no es eso,

-entonces a mi tampoco- le respondió y el vio la sinceridad reflejada en esos maravillosos ojos azules-¡soy el menor de tres hijos! Mi hermano ha tomado el lugar de mi padre y mi segundo hermano también sigue su camino, pero yo, ¡yo quiero otra cosa!-

-¿en serio? ¿Y qué es?- indago curiosa

-¡solo quiero ser libre! ¡Algún día te mostrare!- guiñándole un ojo, ella sintio que el camino se había hecho tan corto con su compañía ya que estaban en el estacionamiento de la escuela, él le abría la puerta y tomo su mano para ayudarle a bajar. Mina sintió ponerse de mil colores al sentirse observada por muchos, muy cerca se encontró con Amy y Reí quien la veían de la misma forma.

-gracias por traerme-

-¡no es nada! ¡Para mi seria un placer hacerlo todos los días!- cada apalabra que él decía, le calaban en el alma, llenándola de sensaciones extrañas pero agradables.-creo que te esperan ¿vamos?

-si- respondió forzadamente, la verdad era que no quería separarse de el.-¡hola chicas!- saludo tímidamente, cosa que impresiono a las dos chicas quienes no daban crédito a lo que veían, "¿Mina Aino tímida?"

-¡hola!- saludo la pelinegra

-acá les traigo a su amiga ¡esta completita!- dijo sonriéndoles para luego extender su mano- ¡creo que no me he presentado formalmente ¡soy Kai Mitzuki!

-¡mucho gusto!- saludo Amy, seguida de Rei-¡Amy Mizuno!

-¡bien chicas las dejo!- sacudiéndose la larga cabellera y regalándole una sonrisa a la rubia-¡espero que nos veamos pronto!- cuando se hubo marchado Rei jalo del brazo a Mina y susurro a su oído

-¡tienes que contarnos todo! ¿Qué paso?

-nada- respondió ella

-¡Mina! ¡No mientas! ¡Mírate! Has quedado muda ¿Qué te dijo?- Mina busco en Amy algún apoyo, pero la peliazul solo sonrió discretamente

-lo siento, ¡también me encantaría saber!- sonrió, a lo que la rubia suspiro

-bien, ¡me lo encontré, me ofreció un aventón y ya!- agitando las manos y comenzando a caminar

-¡no te creo!-reprendió Rei

-¡bueno también me dijo que…!

-¿así que estas muy feliz de que Kai te haya traído? ¿Dime cual fue tu artimaña para conseguirlo?-Mina frunció el ceño al reconocer la voz

-lo que en realidad me asombra es que Ojo de tigre haya caído tan bajo para fijarse en alguien …- comento Esmeralda-¡tan simple como tú!-recorriéndola con la mirada

-pues si se fijo en mi ¡no debo ser tan simple! ¿No crees?

-¡tranquila Mina- susurro Amy, Haruka y Michiru quienes estaban aun en el auto comenzaron a acercarse

-¡imbécil!- respondió la peliverde, Neherenia quien se mantenía al margen solo camino detrás de ellas, la pelirroja miro con odio a la rubia, quien no se había doblegado ni un segundo

-¿Qué es lo que piensas hacer? ¿Golpearme?-

-¡Mina! ¡Por favor cálmate!- se coloco Rei a su lado ¡recuerda tu beca! ¡No puedes meterte en problemas! Está claro que quiere provocarte- dijo clavándole su mirada a la pelirroja, Mina apretó los dientes con fuerza

-¿Qué pasa? ¿Te escondes tras tus amiguitas?-decia Beryl

-¡ella no necesita esconderse de nadie!- interrumpió Rei

-¿y porque no lo dices tú misma?- Beryl quedo a pocos centímetros de la rubia quien respiraba aceleradamente.

DARIEN POV

Serena y yo bajábamos de la camioneta manejada por Kuri, la rubia de dos coletas corrió al ver a su amiga en medio de esas arpías.

-¡no caeré en tu juego!- respondió Mina levantando el rostro

-¡mira estúpida!, si crees que Kai está realmente interesado en ti –alzo la ceja y puso una mano en su cintura-¡deliras!- mirándose las uñas, la rubia se contuvo solo al sentir el brazo de la pelinegra, presionándola más fuerte-¡el solo busca una aventura! ¡Acostarse con alguien! Después te dejara tirada e irá en busca de otra

-¿es lo que hizo contigo?- pregunto Mina con una sonrisa triunfal

-¡maldita! ¿Cómo te atreves?- se le iba a ir encima

-no sé porque te molestas en decirme esto ¡el y tu han terminado! Así que ¡no te metas en lo que no te importa!

-¡no te permitiré que andes con el lo oyes! ¡Kai y yo no hemos terminado!- levanto la voz

-¡Beryl!- chillo Neherenia- ¡todos nos miran!- la pelirroja se volteo para comprobar esto, pero agrego

-¡que te quede bien claro! ¡Kai es mío! ¡Mío y de nadie más!- amenazo

-pues si tan segura estas de ello entonces ¿Por qué vienes a amenazarme?- la pelirroja le lanzo una mirada asesina

-¡estúpida!- murmuro antes de darle la espalda. Mina por su parte estaba temblando

-¡uy! ¡Maldita tipa! ¿Qué demonios le pasa?- decía caminando de un lado a otro

-¡calma Mina! No dejes que esto te afecte-dijo Rei, Michiru y Haruka se alejaron más tranquilas y Serena corrió a su lado seguida por mí.

-¿pero viste lo que hizo? Vino a amenazarme- grito

-¡punto a tu favor!- respondió Amy quien estaba en silencio-eso demuestra que es débil y que el interés de Kai por ti, en realidad le preocupa

-¿Kai? ¿Interesado en Mina? ¿De qué me perdí?- interrumpió Serena

-¡pues de muchas cosas!- dijo Mina fingiendo enojo.-¡como ahora solo tienes ojos para Darien!- mirándome, solo atine a sonreír y mirar a Serena quien me sonrió tímidamente, note el brillo en su mirada.

-¡pues cuéntame tonta!- reprendió Serena y comenzaron a caminar muertas de risa. Mientras yo las seguía de cerca.

Las horas siguientes fueron igual de agonizantes, pues durante la mañana Kuri nos había acompañado y yo no había podido estar a solas con Serena para platicar sobre lo que había sucedido, aunque su comportamiento conmigo era el mejor, aun necesitaba confirmar, no podía resistir mas la sensación. Así que distraídamente tome notas del curso, al finalizar la clase, el profesor Tomoe me llamo.

-¡joven Chiba acérquese!- a mi pesar tuve que resistir el impulso de ir a su encuentro-

-¡si profesor!- respondí

-mira muchacho, ¡he leído tu ensayo sobre la metafisica! ¡Me parece que eres muy bueno! Y he investigado acerca de ti tu escuela anterior- cuando dijo eso me puse nervioso

-¡has perdido dos años!- prosiguió al ver que no le respondí- en realidad eso no me importa, lo interesante es el nivel intelectual que tienes, estudiaste en una escuela pública, de origen humilde, ¡y no sé como estas acá! Pero creo que tienes un gran potencial ¿Qué te gustaría estudiar Darien?

-¿a mí?- dije al fin

-¡claro! Lo platicamos en el colegiado de docentes y hemos visto que tienes facilidad para todas las aéreas pero a ti ¿Qué campo te gustaría explorar?- indago de nuevo acomodando sus anteojos

-bueno, yo- un poco nervioso- me encantaría poder combatir el crimen.

-¡interesante!- dijo el cerrando su libro -¡te tengo una propuesta!-mire al profesor Tomoe muy confundido pero en sus palabras había tal convicción y era tan reconocido que escuche su oferta.

Cerca de las canchas de futbol.

-¿van a ir a la fiesta de gala que celebrara mi padre? ¡Tienen que ir!-

-¡no creo que pueda!- dijo Mina

-¿Por qué?

-pues…¡ya saben!-

-Mina, ¡eres una de mis mejores amigas y por lo tanto mi invitada! ¡Al igual que todas ustedes!

-¡anda Mina vamos! ¡Yo tengo ganas de ir!- expreso la pelinegra-¡no quiero estar sola!- dijo haciéndole un puchero.

-bueno, ¡está bien!

Las chicas comenzaron a platicar sobre mil cosas, cuando de pronto se dieron cuenta de a donde habían llegado.

-¿puedes decirme que hacemos acá Serena?- la rubia no hacía más que mirar hacia todos lados

-¡parece que busca a alguien!- respondió Mina

-¡Amy!-la chica de cabellos azules miraba a lo lejos- ¡Amy!- grito la pelinegra-¿sabes que pueda buscar Serena?

-¡es obvio! ¡A Darien! ¿No es así Serena?- hasta ese momento la rubia reacciono

-¡cuando lo encuentre quiero pedirles un favor!- los ojos de las tres chicas se abrieron

-¿Qué cosa?

-¡Mina no seas tan curiosa!- reprendió Amy

-¡voy a hablar con Darien!

-¿nos dirás que ya son novios?- el rostro de la rubia se ilumino

-¡pues….algo así!- encogiéndose de hombros

-¡siiii!- grito Mina-¡sabia que pasaría!

-¡pero por favor! ¡Prométanme que me dejaran a solas con el!

-claro- dijo Rei, también carcajeándose- al parecer querida Amy ¡solo quedamos tu y yo! Ya que este par de rubias nos han abandonado!- comento con ojos cerrados, mientras las risas de Mina y Serena no se hicieron esperar, Rei Hino las miro-¿Qué es lo gracioso?

-¡eso!- dijo Mina señalando hacia un árbol, donde Amy platicaba muy a gusto con cierto chico de cabellos y ojos negros

-¿también Amy? ¿Y ahora que hare? –Fingiendo enfado-¡Serena ahí viene Darien!,-se alejaron discretamente, cerca de ahí, dos mujeres las observaban

-¿Qué pretende hacer cabeza de bombón?- comento Haruka recargada en un árbol, viendo como Serena se escondía tras unas plantas.

-¡creo que algo que no te esperabas!- le respondió Michiru -¡ahí va Darien!

-¡mmm! ¿Qué es lo que pretende?

-¿no te lo imaginas? ¡Nada mas tienes que ver sus rostros!- dijo la peli aguamarina sonriendo.

DARIEN POV

Aun consternado por lo que había hablado con el profesor Tomoe, camine hacia las canchas para practicar un poco, al pasar por el pasillo principal, un manos bloquearon mi vista. Antes de poder hacer nada sentí su aroma, tan suave, tan fresco, sonreí como un tonto. Y tome sus pequeñas y delicadas manos, reconociendo el par de anillos que llevaba y el reloj.

-me pregunto ¿Quién podrá ser?- dije

-¿acaso no lo sabes?

-seguramente debe ser una chica…¡hermosa!

-¿con que hermosa eh?- soltándome, abrí los ojos un poco invadidos por la repentina luz y la mire frente a mí con su rostro lleno de alegría, aun no sabía que decirle-

-¡sígueme!-tomo mi mano dejándome más que sorprendido, el volver a tener contacto con ella me disparaba mil emociones, y yo no puse ninguna resistencia. Subimos algunas escaleras, ¡demasiadas! Ella prácticamente corría y yo continuaban prendido de su mano sin atreverme a soltarla, después de algunos pisos, llegamos a la azotea.

-¿Qué es esto?- pregunte, ella al fin me soltó y extendió sus brazos

-¡me encanta este lugar! Se respira un aire fresco y la vista es excelente- recorrí el lugar en el cual había algunas bancas y plantas, me acerque a ella, ignorando lo que me decía.

-Serena- mencione, ella me volteo a ver

-¿si?- después de escucharla sentí como las piernas me temblaban

-hay algo que quiero decirte

-dime- dijo aun de pie, yo solo pude mirarla

-es sobre lo que paso ayer- solté, Serena miro al suelo no sin antes lanzar una risita nerviosa-¡lo que te dije es cierto!-levanto sus ojos, ahora muy abiertos para verme.-¡te quiero! ¡Es cierto!- sin dejar de verla no quería dejar ninguna duda de lo que estaba diciendo-¡no sé como paso! – Cerré mis puños-¡pero me enamore!.- baje la vista, ella me levanto el rostro tomando mi barbilla una vez más para regalarme su sonrisa que me derretía-¡te quiero Serena! y me duele mucho porque, se perfectamente que esto no nos lleva a ningún lado porque tú y yo somos tan diferentes que…

-¡te quiero!- soltó de golpe mi corazón salto con fuerza.

-por favor ¡no juegues con esto!- le dije

-¡te quiero Darien!- se acerco mas a mí, para dejar en claro lo que me decía, la miraba, tratando de encontrar en su rostro algún indicio de que me estaba jugando o mintiendo, me tomo suavemente del rostro-¡no sabes que feliz me haces al decirme esto!

-Serena esto…¡no puede ser!-la voz surgió a pesar de que mis emociones me decían otra cosa

-¿Por qué no?-su pregunta tan infantil me provoco risa ¿es que no se daba cuenta de la enorme diferencia?-

-porque yo…

-¡tu res un buen hombre! ¡El mejor!- dijo con convicción

-¡es que esto no puede ser! ¿Sabes lo que me haría tu padre si se entera?- ahora estaba más agobiado que antes, porque lo que me había dicho ¡era lo que tanto anhelaba! Pero por una razón fuerte ¡no podía ser!

-¿Quién dice que tiene que enterarse?

-¡yo! De ninguna manera hare algo a escondidas de tu padre- ella cambio su expresión y ahora se volvía más seria-

-¡te quiero! ¡Es lo único que importa!-repitió

-¡y yo también!- no pude evitar decírselo una vez más, que bien se sentía confesarle y gritarle lo que sentía

-¿entonces? ¿No valgo la pena para que luches por …esto?- cuando escuche decirle eso, comprendí que ni ella misma sabia que es lo que teníamos

-¡Serena!- exclame llevando una mano a mi frente-es que…

-¡solo dime que me quieres!- se acerco a mí, tenerla tan cerca no me permitía reaccionar, intente hacerme el duro

-¡esto no está bien!

-¿a quién le importa? ¡Para mí está bien! ¿Y para ti?- sus ojos azules como el cielo me cautivaban, mi corazón latía y no podía evitar sentirla.

-¡te quiero! ¡Te adoro!- repetí esta vez tomándola por la cintura, ella puso una mano en mi pecho

-¿entonces?

-¡no puedo creer que esto esté pasando!

-¡es cierto Darien! ¿Por qué te aferras a verle el lado negativo?

-¡porque tengo miedo!- me vio con calma-miedo de perderte, de cometer un error, ¡de que esta locura termine mal! ¡De que nos separen!- solo me sonreía y eso me bastaba para luchar por ella, ahora que sabía que me quería ¡no podía dar marcha atrás!- levante su rostro que en el acto dibujo una sonrisa-¡princesa! ¿Te gustaría…ser mi novia?-no podía creer como mi corazón podía latir todavía con más fuerza cuando creí que ya no podría, Serena me rodeo la espalda y la junto a su cuerpo.

-¡si!- dijo con suavidad y sin pensarlo más busque sus labios, los cuales en tan solo un par de besos se habían convertido en mi adicción, la bese ahora con más calma, sin el temor de perderla o de que sería la última vez, nuestros movimientos se hicieron acompasados y suaves, ella se dejaba llevar por mí, y yo feliz de la vida la acariciaba. Nos separamos cuando la necesidad de respirar se había hecho más grande que nuestros deseos.

-¡te quiero Sere!-repetí como un niño

-¡soy tan feliz!- escondiendo su rostro en mi pecho, advertí cuan pequeña era al ver su rubia cabeza apretarse contra mí, le acaricie los cabellos y permanecimos abrazados, uno contra otro, prolongando mas ese momento, que sabíamos los dos serian de los pocos que podríamos disfrutar.

El fin de semana había llegado Serena y yo, teníamos dos días de ser novios y yo no podía estar más feliz, lo único que noma agradaba era el tener que ocultar aquello ¿Por qué? ¡Si era algo tan bello lo que sentíamos!, pero nadie ¡absolutamente nadie tenía que saberlo!, la situación me preocupaba pero habíamos podido sobrellevarla, al menos en esos dos días.

La dichosa fiesta de Electronic & Machines, empresa que el padre de Serena presidia, siendo prácticamente el dueño de la mayoría de las acciones. La situación era en extremo peligrosa para nosotros, quienes teníamos que hacer un trabajo en extremo complicado, cada uno de los miembros de seguridad de la familia Tsukino habíamos recibido órdenes directas de Rubeus, yo, seria quien más cerca permanecería de la familia, por obvias razones, eso me tranquilizaba mucho. Me estaba preparando cuando de pronto alguien toda mi puerta.

-¡adelante!

-¡hola Darien! ¿Nervioso?-

-no te imaginas- respondí-¿Qué traes ahí?

-la señora Ikuko me ha mandado traerte este traje. ¡Como invitado de la familia tienes que ir presentable!- comenzó a burlarse

-¿en serio?- mire el traje de color negro acompañado de un par de zapatos de piel-¿se ve muy fino no lo crees?

-¡claro!- respondió Kuri-oye Darien

-¿si?-pregunte poniéndome el chaleco antibalas y escondiendo las dos pistolas de bolsillo.-dime ¿Serena y tu…?- sabia a donde quería llegar, pero el parecía más apenado que yo

-¡Kuri! ¡Soy tan feliz! Nunca creí que una chica como ella se fijaría en mi- exclame feliz por poder contarle a alguien la verdad

-¿en serio? ¡Felicidades!- dijo dándome una palmada-la señorita Serena es muy noble, pero …me preocupa un poco su situación ¿a ti no?

-¡a mí más que a nadie!, por eso hemos cuidado hasta el más mínimo detalle

-sabes que cuando quieran ¡pueden contar conmigo!- dijo cerrándole un ojo- me parece que eres un buen chico y aunque al principio me preocupo, ahora he comprobado que lo que sientes por ella es real. –me sonrió. ¡Ahora voy a arreglarme!¡claro que no pondré un Calvin como tu pero…- le lance una almohada y el cerro la puerta, tome la camisa y comencé a ponérmela, viendo a las cámaras, una en especial mantenía la misma imagen que hacia media hora, Serena un no salía del vestidor ¿Qué tanto podían arreglarse?, me pregunte.

Cuando estuve listo Salí para recibir más indicaciones, ahí el señor Tsukino me llamo.

-¡Darien! ¡Quiero que te adelantes y te lleves el auto de Serena! de esa manera no levantaremos sospechas, y necesito que instales las cámaras en los pasillos, que Jin te acompañe. Mire al chico quien asintió.

-¡como usted diga!- subimos al auto y me apresure a hacer lo que me habían ordenado, en un cuarto estarían tres hombres viendo de cerca las transmisiones que emitirían las camas, todo para seguridad de la familia. Como aun no llegaba nadie, Jin y yo comenzamos a trabajar, probando y cambiando las cámaras que no servían.

Los invitados comenzaron a llegar, por medio del Wolkie Tolkie nos comunicábamos entre todos, esperaba el llamado de mi jefe. Por la pantalla vi las chicas, uno a uno los invitados fueron apareciéndome, habiendo desde grandes inversionistas hasta famosos.

De pronto, los Tsukino llegaron, en medio de Ikuko y de Kenji, Serena caminaba elegantemente, hice un acercamiento, su rostro quedo tan cerca de la pantalla, que podía mirarla perfectamente.

-¿pasa algo?- pregunto Jin,

-no, ¡nada!- mencione y aleje la cámara, dos hombres entraron a la habitación.

-¡creo que debes irte!- menciono Jin

-¡claro! ¡Estamos en contacto!- mencione para salir de allí, baje las escaleras y camine presuroso hasta donde ella se encontraba, la vi rodeada de sus amigas, me detuve al verla, y solo pude verla de pies a cabeza, deleitándome con su belleza. Le sonreí con discreción y ella me correspondio

Su vestido era de un color perla, casi en un rosa pálido. No llevaba tirantes por lo que destacaba su escote, ceñido a las curvas de sus senos. Llegaba hasta la cintura todo esto con una tela brillante, en la cintura se ceñía por un cinturón de la misma tela, luego el vestido caía por su cuerpo, desde la cintura a la altura de las rodillas llevaba pequeñas incrustaciones de pedrería, las cuales parecían gotas de lluvia, y brillaban, de ahí hasta el final del vestido la tela era delgada y transparente, recogió su cabello dejando sueltos algunos ondulados por su rostro. Adorno su cuello con una delgada gargantilla de oro y aretes a juego.

"¡que hermosa! ¡Parece una ninfa!"

-¡Darien! Qué bien luces- dijo Michiru

-gracias Michiru, ustedes también se ven muy hermosas- les dije

-¡pues a juzgar por tu expresión parece que solamente tienes ojos para una de nosotras!-

-Mina- susurro Amy a su lado

-buenas noches- los ojos de ellas se abrieron de tal forma que tuve que voltear a ver.

-¡Diamante! ¡Hola!- saludo Serena, las chicas respondieron por pura cortesía, de inmediato me puse rígido. El no venia solo, junto a el, caminaba Zafiro, Neherenia, Beryl y Esmeralda.

-¡Diamante! ¿Podemos ir a otro lado?- pregunto la ultima

-¡ve tu si quieres!- respondió sin apartar la vista de cierta rubia, cosa que me incomodo.

-¡vámonos!- dijo la pelirroja, todos se fueron a excepción de Zafiro quien quedo junto a el. Miraba a un punto el cual seguí para encontrarme con la bella chica de vestido rojo y cabellera negra, ella lo miro con desprecio.

-creo que también me voy- dijo dándose la vuelta.

-¡Serena hija acá estas!-llego Kenji acompañado de Malachite, quien al verme dejo de sonreír, a su lado, su esposa caminaba, sumisa, callada.

-¡quiero que saludes Malachite y a Rubí!-Ikuko sostenía del brazo a su esposo. Serena se acerco

-buenas noches señor Malachite, señora- inclinando la cabeza

-¡tan linda como siempre Serena!- murmuro la señora de rubios cabellos-¡Diamante se quedo corto al decir lo hermosa que te habías vuelto!- sonrió, por mi mente solo cruzo el rostro de ese tipo hablando de mi princesa.

-¡gracias Rubí!

-¿Quién es el?- dijo el señor de tez morena señalándome con los ojos,

-¡ah Darien! ¡Ven acá hijo!- me llamo Kenji-¡quiero presentarte a mi mejor amigo y socio Malachite Blackmoon- la Mirada fría de ese hombre me traspaso, le sostuve la Mirada,

-con que Darien…- estrechando mi mano-¿Darien qué?

-¡Darien Chiba!

-¿Chiba? - Indago

-¡si! Es hijo de un amigo mío, ahora ellos se fueron a vivir a Europa.- ¡y ahora Darien es prácticamente de la familia!- dijo dándome unas palmadas-¡le tenemos mucho aprecio!- Kenji Tsukino me miro a los ojos y me ofreció una copa, sus palabras estaban llenas de sinceridad, Ikuko me miraba con ojos maternales y Serena con gesto cómplice.

-¿así que como de la familia? –me miro con hostilidad al igual que su hijo.

-¡Diamante! ¿Por que no llevas a Serena a bailar? ¡Vallan a divertirse!- menciono Malachite.-voltee a ver a Serena quien hizo lo mismo.

-¡es cierto hija! ¡Vallan a bailar!- apoyo su padre.- ¡también tu Darien! Hay muchas chicas hermosas, ¿Por qué no sacas a bailar a alguna?

-¡gracias señor!- respondí secamente sin dejar de ver a Diamante quien no había borrado esa sonrisa estúpida de su rostro.

-¿me harías ese honor?- le pregunto

-¡claro!- le respondió mi rubia, no sin antes regalarme una mirada de disculpa.

-Darien ¿bailamos?- Rei se había acercado a mi ¡que suerte!, me disculpe y me aleje de ahí

-¡gracias!- le dije

-se notaba que querías correr- me dijo entre risas

-nuevamente te lo agradezco

-¿te molesta a verdad? ¿Te molesta que el este cerca de Serena? ¿Porque no le dices lo que sientes?

-Rei

-se les nota que se aman, ¡no entiendo entonces porque no le dices!

-Rei- repetí-¿quieres que te escuchen?

-lo siento- terminamos de bailar

-¿quieres algo de tomar?

-¡bueno!- lance una fugaz mirada a la pareja que bailaba en medio de la pista, Serena se dejaba llevar por Diamante, ¡eran el blanco de las miradas!

Haruka y Michiru se acercaron y reímos mucho al platicar sobre sus tonterías. Un chico merodeaba cerca de nosotros, su mirada permanecía fija en aquella chica, sonreí, y tome a Rei del brazo.

-¡acompáñame!- le dije

-¿a donde?

-quiero acercarme a donde esta Serena- nos paramos muy cerca de el chico de cabellos negros, casi azules y de ojos azul intenso.- ¡quédate acá! ¡Ahora vuelvo!- camine hacia un pasillo que llevaba a los baños.

Pero antes de entrar una mano me tomo de la muñeca.

-¡al fin te encuentro! ¡Bailemos!- Neherenia me había tomado y le lance a Rei una Mirada de auxilio, prácticamente la chica me arrastro a la pista.

-¿Qué haces?

-¡solo bailemos!- me dijo-¡anda! ¿Acaso no te gusto?-Serena pasaba justamente a nuestro lado en ese momento, la rabia se apodero de mi, vi a Diamante quien la atraía a su cuerpo.- ¡Darien!

-lo lamento, ¡pero no es eso!-

-entonces ¿Por qué te cuesta tanto?

-solo es que, ¡no sé bailar!-

-¿en serio? Pues lo estas hacienda muy bien- me sonrió, era una chica muy linda en verdad, pero tan insegura y superficial, tan insistente. No quise verme grosero y no me quedo de otra que atenderla. Serena me lanzo una mirada asesina y yo solo me encogí de hombros. Luego vi a Rei, pero ya no estaba sola, sonreí.

Con Reí.

-¿quieres decirme de una buena vez que quieres?- pregunto incomoda moviendo su pie y cruzando sus brazos, ignorando al chico.

-solo quiero decirte que, ¡te ves muy bonita!- el silencio de apodero de ella por unos instantes

-¿terminaste?

-Rei ¿Por qué siempre me tratas así? ¿Que hice para merecer tu desprecio?

-¡eres uno de ellos!- respondió dándose vuelta. El tomo su mano

-¡no es cierto! ¡Llevo su maldito apellido, pero no soy uno de ellos! Siempre he estado al margen de lo que hacen- Rei lo escucho

-¿cresas que voy a creerte?

-¡yo no soy como ellos!-ella lo recorrió de pies a cabeza-por favor Rei ¡solo dame la oportunidad de demostrarte quien soy-soltando su mano.

-¡ya veremos!- dijo alejándose.

DARIEN POV.

La fiesta continuo, Kenji dio las palabras de agradecimiento a todos los empresarios que habían apoyado en los proyectos, y ahora intentaban dar apoyo a varios centros de beneficencia, una labor que me pareció bastante noble de su parte.

El resto de la noche tuve que tolerar el ver a Diamante junto a Serena, a pesar del intento de las chicas por alegrarme el día. Neherenia no se resistía a alejarse a pesar de mi indiferencia, pero al final Beryl y Esmeralda fueron por ella.

Agradecí que se fueran. Al final de la noche, me encargaron llevar a Serena, ya que Kenji e Ikuko atenderían a unos invitados a los que ellos aportarían una considerable suma de dinero para un albergue por lo que aun se quedarían a dialogar con ellos. ¡Fue el momento más feliz de la noche! Mi rubia me sonrió, y yo la escolte. Le abrí la puerta de la camioneta y acelere, tan solo habíamos llegado a un pequeño muelle cuando detuve el auto, lo apague y la mire.

-no te lo había podido decir pero… ¡estas hermosa!- no era necesario que encendiera las luces para adivinar que sus mejillas estaban rosadas.

-¡que inteligente Chiba! Me traes acá, en medio de la nada ¿con que propósito? ¿No temes que me anden buscando?

-¡tu padre demorara al menos dos horas! Y los otros tienen responsabilidades.-ella bajo del auto y la imite, camino hacia el muelle donde solamente alumbraba un faro.

-¡la luna esta hermosa!- dijo ella

-no tanto como tu- me acerque, se giro hacia mí y abriendo sus brazos se lanzo contra mí.

-¡Darien! ¡Cuánto anhelaba abrazarte!- la estreche con fuerza y acomode su rebelde rubio que intentaba en vano opacar su belleza.

-¡Serena! ¡mi Serena!- la tome delicadamente para cerrar el breve espacio que había en nosotros, busque sus labios y ella me los ofreció, cerré los ojos y la abrace con fuerza perdiéndome en ese sentimiento tan puro y tan bello, sintiendo como mi corazón bailaba y latía al mismo ritmo que el suyo. Bajo la luz de la luna y las estrellas, siendo las únicas testigos de aquel beso de amor prohibido.

S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D&S&D

Espero que les haya gustad el capitulo como pueden ver las cosas estan super emocionantes para nuestra pareja, ¡han iniciado un tierno romance! Pero ¿hasta cuando podrán mantenerlo en secreto?

Les mando un beso y mis disculpas por la demora para este fic, es que ando escribiendo una nueva historia y además tratando de escribir Full House, cuídense mucho, les envio un beso y un abrazo.

USAKO DE CHIBA

30 DE AGOSTO DE 2010