Jejeje la inspiración me tomo por partida doble, pero más bien siento que ya les debía este capítulo jeje , el suspenso fue mucho, así que ahora les dejo este episodio, no sin antes repetirles que la historia es de mi inspiración, y que los personajes son propiedad de Naoko Takeuchi, solo le dan vida a esta historia.

/ * * * * /

DESCUBIERTOS

El viento de la madrugada soplo con fuerza, los poros de la piel de la chica entre mis brazos se erizaron por completo, sus delgados bellos me lo hicieron notar así que retirándola un poco y perdiéndome en su mirada, pregunte.

-¿tienes frio?-mirándola a los ojos separándose de mí y abrazándose con sus manos para darse calor.

-¡si!- respondió apenada, de inmediato me quite el saco que llevaba y mientras ella estaba delante mío, me pare detrás para acomodárselo, luego cerré el saco aprovechando para rodearla con mis brazos, ¡que felicidad tan grande sentía en esos momentos! Ella volteo para buscar mi mirada.

-¡muy astuto eh!- reflejándose en mis ojos.

-bueno…la verdad es que….-haciendo un silencio para luego comenzar a balancearnos. Era increíble el sentimiento que sentía por esa niña, mi corazón latía con fuerza y eso se debía a su sola cercanía.

-¿¡que!- pregunto siguiéndome el ritmo.

-me encanta tenerte así… ¡lástima que sea hora de irnos!- mencione recargando mi barbilla entre su cuello mientras ella se recargaba en mi pecho.

-¡nooo!- chillo divirtiéndome.

-¡vamos Sere! ¡Ya nos demoramos demasiado!-

-pero es que no quiero ir- dijo de forma infantil

-¡te juro que tampoco yo! Pero es necesario.- insistí, ella no dijo nada más y durante unos minutos permanecimos admirando la luna y las estrellas.

-¡me encantaría ser como las estrellas! ¡Para quedarme junto a la luna toda la noche!- dijo, lográndome hacerme sonrojar.

-mi Serena- mencione besando su mejilla, ella cerró los ojos y apretó con fuerza mis manos que rodeaban si cintura.

-¡Darién!- sin atreverme a romper la magia del momento bese suavemente sus mejillas, y sus orejas para luego besar su suave cuello, ella se removió entre mis brazos.

-¡te quiero Serena!- ella se giro hacia mi subiendo sus brazos por mi espalda.

-¡te quiero más Darién!- levanto un poco su cabeza para luego cerrar sus ojos y yo de inmediato reconocí lo que quería, así que roce sus labios con los míos en una caricia tierna y delicada.

-¡vámonos!- le dije tomándola de la mano y llevándola al auto. Le abrí la puerta y le ayude a subir, una vez estando ahí ella se recostó en el asiento y bajo el volumen de la música.

-ahora que me acuerdo- menciono con voz misteriosa-¡dime Darién! ¿Te la pasaste muy a gusto bailando con Neherenia?-cambiando su expresión.

-¿Qué?, ¿de qué hablas?- apenas conteniendo la risa.

-te mirabas muy contento yendo de acá para allá con ella- volteando la cara para otro lado y alzando una ceja.

-pero Serena, ¡yo en ningún momento me la pase bien!- mientras la volteaba a ver un tanto divertido al descubrir su actitud celosa.

-¡no me digas!- cruzando los brazos, yo sonreí al notar los celos en ella.

-¡de verdad!- sin dejar de ver como fruncía el ceño- es más, ¡me parece que la que estaba de lo más feliz era otra!- le dije, logrando que volteara a verme.

-¿de qué hablas?

-¡Diamante y tu le dieron vuelta a la pista y no se separaron en toda la noche!- le dije aunque yo sabía que en verdad, no me había divertido en lo absoluto al verlos.

-bueno- comenzó- eso es distinto…

-¡ah sí! ¿Por qué?- le insistí, mirando como solo miraba de una lado a otro buscando un pretexto que la salvara.

-pues….pues….- pensando- porque Diamante y yo nos conocemos desde que éramos niños y nuestros padres son amigos. -Alzando una ceja.

-está bien preciosa… ¡te perdono solo por eso!- le conteste y note como se ponía colorada.- ¡hemos llegado!-mencione con pesar. Pasando la caseta de vigilancia del fraccionamiento.

-¡ay no!...¡estando acá tenemos nuevamente que fingir que solo somos conocidos- dijo recargándose en mi hombro mientras yo miraba hacia todos lados.

-Serena… ¡pueden vernos!- ella se levanto de inmediato y se pego al otro extremo del carro.

-¡lo siento Darién!- Mirándome con ojitos de puchero los cuales adoraba.- es que, la verdad no quisiera tener que volver a lo mismo de siempre. ¡Te extraño demasiado!.

-pero si estoy contigo todo el día- respondí con una sonrisa.

-pero no de la manera en que quisiera- suspiro melancólica- quisiera tener la libertad para gritarle al mundo que somos novios.- sonreí ante su idea

-¡también yo, pero sabemos bien que no puede ser! ¡Al menos por el momento!- advertí- en cuanto me ponga a estudiar la carrera y termine mis estudios, luchare por esto- roce su mano suavemente

-¡gracias!-

-en una semana iré a casa, ¡es mi día libre!

-¿vas a casa?- pregunto emocionada-

-¡si!

-mmmm tengo un compromiso- dijo un poco decepcionada- tengo que ir al club con mis padres-

-no importa Sere- estacionando el automóvil- ¡ve tranquila! Sabemos bien que tiene que ser así-ella se quito mi saco para dármelo

-¡no me gusta!, -baje del automóvil para rodearlo y abrirle la puerta-pero salúdame mucho a Luna y a tu hermana ¿si?- me suplico, yo no le pude decir que no a esa forma de mirarme. Le coloque el abrigo, la cercanía era demasiada para mi.

-¡les diré!- mirando a todos lados- ¡ahora sí! ¡Que descanse señorita!- dije poniéndome en posición de firmes, logrando que ella emitiera una carcajada.

-¡que descanses Chiba!- susurro suavemente guiñándome un ojo en medio de la oscuridad para luego sonreír pícaramente.

-¡nos vemos mañana!- dije para luego abrir mi boca y "gritar" en un movimiento de boca-¡preciosa!- sonriendo aun y agitando su mano, se dio media vuelta y entro a su mansión. Lleve el auto a su lugar para luego también irme a la mía.

La semana transcurrió sin ninguna novedad, me dedique entero a buscar entre la escuela, alumnos y maestros algún indicio para encontrar algo sospechoso aunque me decía que ahí no era el lugar correcto, si quería descubrir algo mas necesitaba acercarme a Kenji Tsukino y ver su agenda de contactos ya. Aun así la investigación me ayudo para darme cuenta de que Serena era una chica adorada por los hombres quienes no solo la admiraban sino que anhelaban algo mas, eso me hizo sentir algo incomodo pero me reconforto saber que ella y sus besos así como su corazón me pertenecían a mí. Las chicas por su parte decían que ella era una buena amiga, súper linda y tierna que siempre se preocupaba por todos. Para lograr sacar esa información necesite utilizar mil artimañas para no parecer sospechoso.

Mientras me mantenía haciendo mentalmente una relación de los hijos de los mas destacados de todo Tokio, un chico llego a hablarme.

-¡Darién! ¿Cómo estás?

-¡Kai!- salude efusivamente al rubio quien se acercaba con un grupo de chicos.-¡jugaremos después de clases el jueves! ¿Crees poder venir?- indago

-¡no lo sé!- dude, -tendría que ver si Serena quiere irse sola a casa-

-¡es cierto!- menciono Richard- ¡tu te vas con Serena!- un poco desanimado

-¡tienes suerte!- menciono otro pelirrojo- ¡esa chica es un verdadero bombón!- fruncí al ceño al oír que la llamaba así, pero me contuve.

-¡ah si! ¿Por qué lo dices?-interesándome y sin quitar atención.

-vamos Darién- menciono otro chico mas.- ¡No nos digas que no te has dado cuenta de lo bella que es- suspirando-¿Quién no quisiera salir con una chica como ella? ¿No es así chicos?

-¡si!

-¡claro!- decían ellos mientras por dentro me carcomían los celos.

-de verdad que eres afortunado por tener cercanía con ella

-si tanto les agrada ¿Por qué no intentan algo ustedes?- comente para tantear el terreno y obtener alguna información

-¡no! ¡Olvídenlo! Serena es inalcanzable- comento alguien y sonreí por dentro

-¡como sea! Ella es una chica de buen corazón, solo que ninguno se ha atrevido a hablarle, ¡es intimidante!- decía el mismo pelirrojo de un principio.

-¡y la fortuna de su padre más!- dijo otro estallando las carcajadas de todos.

-¿es muy celoso su padre?-inquirí

-Kenji es un buen hombre, ¡respetable en todos los sentidos!- dijo Kai, -mi padre ha sostenido negocios con él y todos en el club coinciden en que es de los pocos hombres leales y rectos que hay, hablando de su status social.

-¡es cierto!, incluso siempre ha otorgado ayuda a grupos de beneficencia y cosas por el estilo, y la señora Ikuko es tan agradable, una vez fui a su casa. ¡Son una buena familia!- comentaba un gordito-los escuche atentos tomando nota mental de cada cosa que decían.

-¿entonces no creen que tenga algún enemigo?

-bueno- dijo Kai- ¡no podemos asegurar eso, ¡su fortuna es tan grande y dicen que día con día crece más, que no faltara algún ambicioso que quiera dañarlo.

-bien intentare decirle si quiere esperar con alguna chica o quiere ir a casa, ¡les aviso mañana!

-¡ok!- respondió Richard dándome una palmada en la espalda.

"pues estos chicos no parecen odiar a Serena ni a su padre, entonces…¿Quién es el enemigo? ¿Quién?"

-hablando de Serena- señalo uno- creo que ya perdimos la oportunidad chicos-¡Diamante anda tras ella!

-rayos- golpeo un chico alto- ¡el si nos lleva la de ganar! ¡Ves Chiba! Debiste haber aprovechado tu oportunidad.- riendo se alejaron dejándome a mí con el dolor al rojo vivo por ver como Diamante intentaba cortejar a mi pequeña Serena, el deseo de correr y arrebatársela era ferviente en mí, pero decidí contenerme después de todo no podía armar una escena de celos, y no tenía ningún pretexto para hacer tal locura.

-¡Darién!-

-ah- mire hacia el suelo- ¡Neherenia! ¿Cómo estás?- le dije sonriendo mientras que Beryl y Esmeralda se acercaban.

-¡uy-exclamo Esmeralda con el rostro con evidente enfado.-! ¡Esa odiosa ya está nuevamente con Dante!- mirando hacia Serena

-¿Cómo la soportas?- susurro Beryl mirándome

-pues, en verdad es una chica agradable- respondí

-¡Darién! ¿Te gustaría ir este domingo a un antro?-me pregunto con ilusión, yo no sabía que decirle.

-bueno, Neherenia ¡gracias!- metiendo mis manos en los bolsillos- pero la verdad es que ¡estaré con mi familia!- dije

-¿te vas a Kanazawa?

-¡si!- dije

-¡bueno!- un poco decepcionada- en ese caso creo que no me queda más que aceptar, pero me debes una ¡eh!- dijo siendo más atrevida y guiñándome un ojo.-¡me encantaría salir a solas contigo y conocerte!- no sabía dónde meterme. Hasta que sentí como alguien detrás de mí nos observaba.

-¡Darien!- la voz de Serena sonaba con unos decibeles de mas-¡no olvides que no puedes ir a ningún lado sin mí!- me voltee para encontrarme con su rostro totalmente convertido en una furia. Detrás de ella Diamante

-¡es cierto!- dije, en cierto modo me había ayudado a salir victorioso de ese compromiso pero ella estaba tan seria que solo volteo el rostro ignorándome por completo.

-¿y por qué?- pregunto Esmeralda.- Darién es libre de decidirlo ¿no?

-porque…porque…- intentado encontrar una justificación, mas nada le vino a la mente. Diamante miraba atento.

-la verdad chicas es que, a cualquier sitio que yo valla Serena debe ir, así como yo la acompaño a ella. ¡Es una apuesta que hicimos! ¡Así que el primero que se eche para atrás, la pasara muy mal! ¿No es así Serena?-tocando su cabeza para acariciarla.

Ella se jaloneo.

-¡si! Así que más te vale que no lo olvides- me dijo.-

-¡tu tampoco!- mirando a Diamante de forma celosa.

-¿entre ustedes dos hay algo?- pegunto Beryl entrecerrando los ojos, nuestra actitud fue de sorpresa y desconcierto.

-¡¿Qué?- grito Serena- ¿Yo con Darién? ¡Están locas!- grito escandalizada caminando y evadiéndolas-¡Darién no es mi tipo!- sabia que fingía para que no nos descubrieran.-¡es un antipático que solamente vive en mi casa!

-bueno chicas nos vemos.-solo mire al chico platinado quien me veía con recelo y seguí a Serena.

-¡eso estuvo cerca!- le dije cuando llegue a su lado

-¡tu tienes la culpa!-me enfrento

-¡¿yo?, pero ¿Por qué?

-por estar risa y risa con esas…- con desprecio.

-¿Esta celosa pregunte con emoción?-

-¡no!- volteándome la cara

-¿dime?- ínsiti

-¡no!- volvió a decir mientras que Amy llegaba.

-Serena, no olvides que esta tarde tenemos que reunirnos en casa de Reí para la tarea,

-¡no llegues tarde!- reprendió la pelinegra-¡recuerda que la ultima vez llegaste solo a cenar!

-¡ya Reí! ¡No me molestes!- se quejo ella, tomando mi brazo inesperadamente ante mi asombro-¡Darien! ¡Dile!- haciendo un puchero que me hechizo.

-¿desde cuándo Darien y tu son tan amigos?- esta vez fue Mina la curiosa ella me soltó de inmediato y yo me lleve una mano a la cabeza

-bueno chicas ¡ya ven! ¡Soy irresistible!- dije en tono de broma.

-¡pues eso veo!- comento con cierto tono sarcástico Mina quien no dejaba de mirarnos.

-¡está bien llegaremos en la tarde!-respondió Serena- ¿Puede ir Darien?

-¡pues ya que!- dijo Reí para luego mirarme y estallar en risas- ¡no te creas! ¡Claro que puedes venir! A ver si así terminas de conquistarla para que le quites su carácter amargado.

-¡amargada tu!- defendiéndose

-bueno nos vemos, ya Haruka y Michi me esperan en el estacionamiento- dijo Amy caminando y alejándose de nosotros.

Por la tarde.

Habíamos llegado a la residencia de Rei Hino. Era una elegante mansión con un enorme jardín, alberca y cancha de tenis integrada, la alberca daba en el patio trasero y una palapa adornaba le centro de el jardín. Las flores estaban bien cuidadas, el estilo clásico de la casa le daba un aire acogedor, dentro de la misma residencia había un dojo de entrenamiento y un templo sagrado, en el cual su abuelo trabajaba y mantenía. Rei y su abuelo se notaban muy felices y sobre todo muy apegados. Según lo poco que me conto Serena ellos Vivian en esa casa que pertenecía a su madre.

-¡me alegra tanto que vengan a visitar a mi nieta! ¡Reí es una señorita muy reservada y tímida!- mencionaba depositando las tazas de té.

-¡abuelo!- grito ella avergonzada

-¡Rei! ¡Tienes un abuelo súper genial!- dijo Serena abrazando al viejecito, acción que me derretía por completo, es que cada día encontraba un motivo más para adorarla.

-es verdad… si no es por ustedes, mi nieta seguiría aun sumida en su soledad y en su tristeza- continuaba el viejito.

-¿ya lo ves Reí? También tu abuelo opina que eres una amargada- dijo Serena

-¡cállate Serena tonta!- grito Rei

-¡tú eres la tonta!- sacándole la lengua.

-¡tú!- Amy, Michiru y Haruka voltearon a verme y todos coincidimos, Mina solo podía devorarse los pastelillos mirando divertida a la pareja. El abuelo salía de la sala para dejarnos solos.

-¡Mina! ¿Qué ha pasado con Kai?- interrogo Serena, quitándole a la vez unas donas con relleno de chocolate que Mina tenía en la mano.

-¿Qué ha pasado de qué?- menciono totalmente sonrojada

-¡sabemos que te lleva a la escuela todos los días!- continuo Amy

-además, te busca constantemente,- prosiguió Rei

- ¡me pidió tu numero de celular! ¡Ya cuéntanos!- insistió Michiru

-bueno pues, - juntando sus manos y muy apenada cosa que me sorprendió enormemente pues jamás imagine que esa chica podría cohibirse por algo-el es un chico adorable, la verdad es que, jamás imagine que fuera así. ¡Es tan lindo! ¡Tanto que no le importo nada ver en donde vivo! ¡Además es guapo! ¡Caballeroso! ¡Atento!

Mire como una a una iban pintando sus rostros imitando al de Mina, incluso mi Serena, algo que a mí me pareció de lo más divertido, me puse de pie para salir a tomar algo de aire pero Haruka dijo.

-oye linda y no te da miedo que lo que diga Beryl sea cierto- el comentario desmorono a todas.

-bueno, la verdad es que… si les soy sincera- todas se acercaron hasta quedar prácticamente frente a Mina, yo solo sonreí ante tal acto.- ¡no!- concluyo

-¡Mina!, ¡eres una loca!- gritaron a coro. Y comenzaron a reír

-buenas tardes- se escucho una voz en la entrada.

-Rei, este jovencito ha venido a buscarte.- todos volteamos a ver a Zafiro quien se miraba nervioso.

-¡ho-hola!- sonrió tímidamente

-¡ah, eres tú!-dijo volteándole la cara- ¡siéntate!- menciono indiferente Rei-abuelo, por favor, dile a Nina que mande otra jarra de te porque vendrán otros amigos.

-Rei- espreso Mina en un susurro que yo pude escuchar.- ¡no deberías hablarle así! ¡Míralo pobrecito se mira que se muere de miedo! ¡No seas tan directa! Al menos deberías tratarlo bien.

-¡bah! ¡Me da igual!- pronuncio trayendo varios libros para que realizaran la investigación, yo me aleje un poco con Michiru y Haruka ya que en realidad ellas habían ido por Amy y yo por Serena. Richard llego poco tiempo después y los chicos comenzaron a trabajar, mientras que nosotros sosteníamos una plática muy interesante con el abuelo de Rei. Nos conto sobre como su hija única se había enamorado de un hombre sumamente rico y apoderado pero que cuando Rei tenía diez años había fallecido y él se hizo cargo de su nieta ya que su padre siempre estaba fuera del país debido a negocios.

No supimos cuanto tiempo paso hasta que un elegante automóvil Mercedez Benz se estaciono en la entrada principal. De el bajo un joven de gafas oscuras de cabellos rubios otros dos lo siguieron, supuse que se trataba de alguien realmente importante pues detrás se estaciono otro auto igual. Y le abrió la puerta a un señor de cabello blanco que bajo de la parte de atrás. Michiru, y Haruka se vieron entre si, y el rostro de la rubia se tenso de pronto.

-¡será mejor que nos apresuremos!-menciono Haruka y pude ver cierta molestia en su rostro- ¡Creo que han llegado visitas!- el abuelo se levanto de golpe.

-pero…¿Qué hace el aquí?- preocupado y caminando hacia la puerta. Yo me quede mirando sin entender nada.

-¿pasa algo?- pregunte

-¡sera mejor ir por las chicas!- dijo Michiru- ¡esto no se pondrá muy bien!- rápidamente llegaron a la habitación de Rei.

-¿han terminado?- pregunto Haruka

-¡casi!- dijo Richard-¡tenemos toda la información!, Amy y yo, hablaremos sobre el tema, Serena y Mina se encargaran de ilustrar y Rei y Zafiro harán el ensayo.- la pelinegra rodo los ojos al cielo-

-¡no es que lo desee!

Zafiro solamente se encogió de hombros pero no dijo nada más. En su rostro era evidente el dolor que le causaba la actitud de la chica hacia él.

-entonces ¿podemos irnos?

-¡si! ¡Vamos al centro comercial!- dijo Mina tirando el libro y aplaudiendo.

De pronto la puerta de la habitación se abrió de golpe. Un elegante hombre perfectamente vestido y de elegante porte apareció.

-¡¿papa?- pregunto Rei con el temor y el rencor, dibujado en su rostro.

-¡toma! ¡Ponte esto!- menciono dejando una caja sobre la cama.-¡te espero en 15 minutos!- ni siquiera nos dirigió una mirada, Serena parecía un poco molesta.

-¡pe-pero!- todos nos quedábamos viendo, me acerque a Serena para preguntar en voz baja.

-¿Qué pasa?

-¡no preguntes!

El señor de cabello blanco y ojos violetas salió de la habitación, Rei parecía haberse hecho tan pequeña y haberse quedado indefensa en solo unos momentos.

-Rei…- menciono Amy

-¡está bien chicos! ¡Váyanse!- menciono dando la espalda, algo en su voz evidencio que contuvo las lagrimas, ellas que la conocían bien decidieron no presionar más y se despidieron.

-¡nos vemos en la escuela!- dijo Michiru

-¡te hablo mas noche amiga!- dijo Mina

-¡Rei!- Serena la abrazo-¡recuerda que nos tienes a nosotras!- sonriéndole, la chica dura pareció sensibilizarse ya que solo sonrió mientras Zafiro desde su sitio miraba inquieto.

Bajamos las escaleras y al llegar a la sala nos encontramos con algunas personas.

-¡buenas tardes!- saludamos

-¡buenas tardes respondieron!

En la sala había un joven y una chica de más o menos la misma edad que nosotros, ambos de cabellos castaños y ojos verdes. Otro señor de más edad permanecía a su lado y el padre de Rei quien nos respondió.

-buenas tardes…-poniéndose de pie-¡señor Kino! Permítame presentarles a los chicos. ¡Ellos son compañeros de mi adorada hija!- Haruka apretó la mandíbula y se mantuvo en su sitio retenida por Michiru.

-ella es la señorita Serena Tsukino, seguramente conoce usted Electronic&Machines, bueno pues ella es la hija del señor Tsukino. –tomando de la mano a mi princesa.

-¡mucho gusto!- saludo ella-y el castaño se levanto sonriéndole y besando delicadamente su mano

-¡un placer!-respondio

- ¡ella es!...-mirando a la rubia ceniza de pies a cabeza.-¡es la señorita!- pronunciando claramente cada silaba con desprecio- ¡Haruka Tenoh!- la heredera de los Tenoh y de su inmensurable fortuna-

-buenas tardes- dijo Haruka muy a su pesar era evidente que entre ellos no había armonía.

-¡las hermanas Kaio Mizuno! Hijas de la doctora Mizuno, una afamada cirujana y un prestigiado artista orgullo de nuestro Tokio. – al ver a Michiru simplemente desvió la vista a otro lado.

-¡el placer es todo mío!- dijo Amy. -¡soy Amy Kaio!-

-¡mucho gusto!- dijo el joven de cabellera larga y en traje mientras que la chica a su lado solo sonreía

-¡yo soy la mayor! ¡Mucho gusto!- los tres saludaban asintiendo y sonriéndoles aun sin decir sus nombres, yo no perdía detalle de lo que sucedía.

-¡que agradable señorita!- dijo el señor de cabellos castaños- ¡yo soy Neflite Kino San Join! Y ellos son mis hijos, Nicolas y Lita- señalando a los chicos quienes se ponían de pie.

-¡mucho gusto!- mencionaron casi a coro inclinando la cabeza. El parecido entre los hermanos era notable, incluso se parecían a su padre de quien sin duda habían heredado su color de ojos y cabellos.

-y bueno estos jovencitos seguramente deben ser compañeros de mi hija- menospreciando a Mina quien solo bajaba la cabeza-

-¡se equivoca!- levanto la voz Haruka, Michiru la miro con insistencia y ella se controlo un poco- ¡ella es Mina Aino! Una de las mejores amigas de Rei Hino y además una talentosa chica que quiere ser actriz!- Mina sonrió tímidamente- ¡el jovencito es Richard Tsukada! Y el es Zafiro Blackmoon.

Cuando menciono a este último pude ver como miraba a Rei con insistencia y en su rostro había una gran desesperación.

El padre de Rei solo dibujo una mueca al ver lo que Haruka hacia.

-¿eres hijo de Malachite?

-¡soy su sobrino!- respondió mirando con insistencia a el padre de Rei-¡mi s padres y el señor Hino!-mirándolo con cierto desprecio- ¡tenían algunos negocios!

-es cierto- respondió mirándolo de la misma manera lo cual no pude pasar desapercibido y al parecer para alguna de las chicas tampoco.-¡lastima que no pudimos llegar a un acuerdo!- entre ellos las miradas eran evidentes, se podría decir que se odiaban.

-en fin- dijo caminando-¡abuelo! ¡Dile a Rei que baje! ¡No tengo tanto tiempo!-mirando su carísimo reloj-

-¡ya estoy acá! ¡Buenas tardes!- dijo ella bajando de las escaleras, se miraba irreconocible, había recogido todo su cabello con un delicado pasador de pedrería, se había maquillado muy seriamente tenía un lindo vestido de tonos claros a la altura de la rodilla, un collar de finas perlas, se veía elegante pero sin duda no se parecía en nada a la Rei que conocíamos. Su atuendo era tan conservador. Aparentaba mas edad de la que tenia.

-¿Qué pasa acá?- me pregunto Richard incrédulo y sin dejar de mirar.

-¡la verdad yo tampoco se nada!- le dije

-¡creo que yo si!- respondió Zafiro, sin dejar de verla, Rei le correspondió y moviendo los ojos hacia el suelo cruzo las manos e inclino la cabeza.

-soy Rei Hino Kinomoto.- dijo con suave y melodiosa voz, como si la hubiera ensayado toda la vida.

-¡aquí está mi adorada hija!- parándose a su lado y abrazándola fraternalmente ante la mirada de desconcierto de Rei y de sus amigas.

-¡nosotras ya nos vamos!- se adelanto Michiru-¡no queremos ser inoportunas!

-¡un gusto conocerlos!- prosiguió Amy

-¡¿ya se van?-comento el señor Hino- pero ¡creí que se quedarían para celebrar la fiesta de compromiso de mi hija.

Todos abrimos los ojos al oírlo decir tal cosa.

-¡¿Qué?- pregunto Serena-¡Señor Yamada!

-lamento que el asunto los tome por sorpresa, se que no es la manera más adecuada ya que no están vestidos para tal acto, pero ya que son los amigos de mi pequeña Rei- abrazándola nuevamente mientras que ella no podía ni siquiera articular palabra, solamente escuchaba horrorizada a su progenitor, no necesite ser muy inteligente para darme cuenta de que Rei no tenía ni la más mínima idea de lo que estaba pasando.-¡creo que son los más indicados para compartir con ella este día!, ya que desafortunadamente su madre ya no está con nosotros.

Los chicos se miraban unos a otros y miraban con cierto pesar a Rei.

-¡Haruka detente!- le dije cuando la vi temblar de la rabia

-¡Rei! ¿Se va a casar?- pregunto Zafiro evidentemente consternado, Rei volteo a verlo y al vernos a nosotros solo pudo bajar la mirada.

-pero Yamada- menciono el abuelo

-¡abuelo! Se que está usted igual de emocionada que mi hija y sus amigos- ¡no hacen falta las palabras!, ¡Nicolás hijo! ¡Ven acá!- el chico de castaños cabellos se acerco tímidamente-¡te presento a mi hija Rei Hino!- se miraron a los ojos, el se sonrojo al verla y le sonrió.

-¡es usted muy hermosa señorita Rei!.- inclinando la cabeza

-¡Rei!, Hija ¿no piensas decir nada?- reprendió su padre

-¡m-mucho gusto! y gracias- respondió dejándonos mas sorprendidos.

-¡que alegría!- exclamo Neflite- al parecer los chicos se han caído bien-¿ya lo ves hija?- le dijo la alta y esbelta castaña quien solo miraba al suelo-¡aprende que muy pronto te llegara tu momento!.

-¡Neflite y yo estamos muy contentos de poder unir a nuestros hijos Rei y Nicolas!- dijo Yamada Hino golpeando por la espalda a Nicolas.

-¡es un honor para mí señor Hino!- mirando a Rei, quien estaba en silencio.

-espero que pronto vengan a nuestra villa para que podamos estrechar mas nuestra relación- comento Neflite mirando a Rei y besando su mano-¡eres una mujer muy bella….-viendo a su primogénito- Nicolas hijo ¿Por qué no se van a platicar para conocerse mejor?

El obedeció y tomando a Rei del brazo salieron al jardín. Note como el ambiente estaba tenso, en aquel lugar los únicos felices parecían Neflite y Yamada, incluso Nicolas parecía nervioso y la chica castaña asustada.

-¡chicos! Sé que estudian en el Moon Crissis, ¡mi pequeña hija también será su compañera!- Richard y los demás le sonreímos, aunque aun no entendíamos lo que pasaba.

-¡me encantaría poder ser su amiga!- dijo tímida la chica- mi nombre es Lita Kino, ¡pueden llamarme Lita!

Sonreímos a la chica, pero nadie parecía querer decir nada, nos veíamos discretamente unos a otros, y anhelábamos escapar de ahí pero no podíamos.

-¡hola Lita! ¡Me alegra conocerte! Y claro , espero que seamos buenos amigos- saludo Serena rompiendo el hielo

-¡gracias!

Las chicas se arremolinaron en un rincón bebiendo te mientras que el abuelo de Rei parecía estar en un funeral, los chicos nos acercamos.

-¡no puede ser!- se decía- ¡esto no tenía que pasar! ¡Yo no quería esto para mi nieta!- lamentándose

-¡señor! ¿Puedo saber de qué se trata todo esto?- me atreví a preguntar.

-Yamada, el padre de Rei, esta empeñado en casarla con un adinerado para así incrementar mas su fortuna- mencionaba

-¿pero porque permite esto?- dijo Richard

-¡ya una vez lo había intentado!- levantando la vista, vi como Zafiro aun no se atrevía a acercarse.-¡hace apenas unos meses!- Parece que de verdad está interesado en casarla pronto ¡es una niña!- dijo con pesar.

-¿y qué paso?-pregunte

-¡nada!, Rei no quiso decirme nada, me entere por él, pero jamás supe con quien quería casarla ni tampoco como fue que Yamada dejo de insistir. -Zafiro dejo caer una taza la cual se rompió

-perdón- dijo levantando los trozos de porcelana.

-no te preocupes hijo, ¡limpiare inmediatamente!- dijo el anciano alejándose.

Las chicas llegaron y aun la tímida Lita se negaba a hablar mucho, solamente sonreía por las ocurrencias de Mina y Serena. Pese a eso se notaba el ambiente preocupante que había en el lugar.

-¡no puedo creerlo!- dijo Zafiro cerrando los puños con fuerza-

-¿Qué pasa Zafiro?- él se dio cuenta de su indiscreción

-¡ah! No, nada

-creo que lo mas prudente es que nos vallamos- comento Amy acertadamente

-me parece que tienes razón hermanita

-¡nos vemos en el auto chicos!- dijo Haruka tomando del brazo a Michiru y rodeando por la espalda a Amy.

-¡Richard! ¿Vienes con nosotros?- tan solo de escucharlo de labios de la propia Amy, a el chico de ojos y cabellos negros se le ilumino el rostro.

-¡si!- dijo alejándose también

-¡espérenme!- grito Mina corriendo detrás de ellos.

La mayoría se había ido, únicamente Serena, Zafiro y yo permanecíamos en nuestro sitio.

-¡será mejor irnos Serena!- ella se acerco a su amiga quien llegaba del brazo de Nicolas, Zafiro no pudo ocultar su malestar al verlos juntos.

-¡nos vemos Rei!

-¡hasta luego chicos!

Apenas caminábamos por el patio cuando escuchamos claramente.

-¡Rei! ¡En realidad estoy sorprendido con tu cambio de actitud!- dijo su padre acercándose a ella inevitablemente Serena se giro para ver y nosotros hicimos lo mismo-¡veo que has aprendido la lección! ¡Espero que esta vez no me defraudes!- ella apretó los músculos de su rostro.-¡veras como todo será en beneficio tuyo! Solo busco lo mejor para ti! ¡Todo lo que poseo! Mi dinero, mis bienes mis inversiones ¡te perteneces! ¡Solo tienes que hacer lo que te digo!- en su rostro era evidente que no soportaba mas la farsa.

-¡eres un imbécil Yamada Hino! ¡Te odio!- grito con todas sus fuerzas, bajo la mirada atenta de Zafiro quien había presenciado todo.

-¡Rei hija!- intento tranquilizarla.

-¡no me llames hija! ¡Te desprecio! ¡No sabes cuánto te odio! ¡No quiero nada de esto!- se desprendió del peinado soltando sus rebeldes cabellos, desato las joyas y los zapatos.

-¡Rei!- tome a Serena del brazo para retenerla.-¡

-¡no Sere!- mirándola con seriedad-¡es asunto de ellos!

-¡toma tu maldito dinero! ¡sabes bien que no lo hago por esto!- grito arrancándose el vestido quedando en ropa interior, un vestido semitransparente que cubría lo necesario y sin importarle nada mas, salió corriendo de aquel lugar con la amargura presente en su llanto.

-Rei!-grito Serena

-¡Sere!- dije -¡vámonos!- viendo como el señor Yamada tenía una expresión de coraje en su rostro, y colteaba a vernos con cara de pocos amigos.

-pero Darien, me insistió-

-¿acaso no ves que nos estamos metiendo en un asunto delicado? ¡Zafiro vienes con nosotros?- pregunte. Un rayo se escucho a lo lejos y el olor a tierra húmeda comenzaba a sentirse.

-¡no!- mirando hacia donde ella se había ido-¡gracias! ¡Traigo auto!- Serena no se percato del brillo en su mirada. No encaminamos a la salida, apenas subimos al auto escuche a las chicas que esperaban impacientes.

-¡no puedo creerlo!- grito eufórica Mina

-¿Qué clase de hombre es él?-

-¡será mejor que nos vallamos!-

-concuerdo con Haruka. –dijo la chica de cabellos aguamarina

-pero es que Rei- intento persuadirnos mi rubia-

-¡Serena! ¡Mañana hablaremos con ella!

-además ¿creen que ella tenga ánimos para algo así?- la pregunta de Amy termino convenciéndonos

-¡es que no puedo creerlo! ¡Nuevamente quiere casarla!-la rabia de Mina era compartido por todos los que habíamos presenciado el acto tan bajo.

-¡creo que lloverá pronto- comenzando a sentir suaves gotas, Serena abrió la palma de su mano para comprobarlo.

Los guardias del señor Hino bajaban las escaleras.

-¡vamos! Ya tendremos tiempo para pláticar.- Haruka abrió la puerta y en su auto se fueron Michiru, Amy, Richard y Mina.

Rápidamente nos acomodamos Serena y yo íbamos solos y a lo lejos advertí el carro donde Jenko y Rubeus nos seguían, con un movimiento de mano nos siguieron.

-Serena dime algo-ya estando sobre la marcha- ¿Cómo está eso de que la comprometieron nuevamente? ¿Ya había pasado?

-¡si!- respondió con pesar-¡hace solo un año! ¡El señor Yamada trajo a casa a un chico de renombrado apellido para que se comprometieran y se casaran al terminar la preparatoria.

-¡pero si es tan joven!...-enfadado-¿cómo fue que desistió de la idea?

-Rei le armo una escena y se negó rotundamente, ¡le dijo que no lo haría!

-¡pero entonces! ¿Por qué ahora parecía tan conforme?

-¡eso es lo que me preocupa Darien! ¡Rei estaba tan indignada la vez anterior! No entiendo porque ahora cambio. ¿Por qué su padre tiene que elegir por ella? ¡Si mi padre hiciera algo como eso!...- su voz se quebró

-¡ni lo pienses princesa!- le dije tomando su barbilla y mirándola con ternura -¡no lo permitiría!

-Darien- mirándome-

-pues qué situación tan complicada, al parecer el señor Hino esta dispuesto a ofrecerla al mejor postor ¿no es así?

-si-respondió

-y dime…- mi curiosidad no pudo mas-¿Quién era el joven con el que la querían comprometer la vez anterior?- Serena me miro afligida

-¡prométeme que no lo dirás con nadie! ¡Solo lo sabemos las chicas!

-¡claro!- le dije -¿por quién me tomas?

-solo decía- me dijo encogiéndose de hombros.-el compromiso fue con …¡Zafiro!

-¿Qué?- sin apartar la vista del camino.-¿Zafiro?- comenzaba a confirmar mis sospechas

-¡si! Es por eso que Rei lo detesta tanto, aunque, sinceramente Zafiro me parece un buen chico, ¡contrario a sus primas!

-y al ridículo de su primo- termine diciendo sin pensar

-¡Darien! ¿De quien hablas?- sus ojos me miraban fijamente un poco divertida.

-pues de Diamante, en verdad creo que el único rescatable de esa familia es Zafiro, me parece tan buen chico

-¡las chicas y yo pensamos lo mismo! Siempre se mantiene al margen de todo pero aun así, ¡Reí lo odia!

-¿y Zafiro?

-pues…¡no se!

-creo que el está realmente interesado en Reí- dije sin pensarlo.

-¿tu crees?- levanto la voz de emoción y creí que había cometido una indiscreción

-bueno…- no me quedo más que continuar pues ya ella me miraba con insistencia y comprendí que no me dejaría ir así nada mas.- la manera en que él le habla y la mira parece demostrar que está encantado con ella.

-¿de verdad? – Ampliando más la sonrisa en su rostro-¡creo que tienes razón! Zafiro siempre se aparece cuando nosotras estamos en algún peligro. ¡Siempre cuidándonos la espalda!

En casa de Rei.

La pelinegra corría con todas sus fuerzas intentando escapar de su cruel realidad.

-¡Rei! ¡Rei! ¡Espera!- gritaba el chico con desesperanza al ver como se internaba en el bosque.

La chica corria mientras ya las gotas de lluvia eran cada vez más y mas gruesas.

"¿Dónde se habrá metido? ¡esta tormenta no parara! ¡Pasara frio!"

-¡Rei! ¡Reeeiiii!- gritaba deteniéndose fatigado-¡Rei!

El cielo dejo caer su tempestad, en el bosque la oscuridad había reinado y Zafiro preocupado aun caminaba por los alrededores.

-¡Rei! ¿Dónde estás? ¡Hace frio! ¡te enfermaras!

-¡vete!- respondió una voz cercana, el pelinegro buscaba con la mirada sin tener éxito-¡no te necesito! ¡no quiero que me ayudes! ¡Lárgate!

-pero Rei, solo quiero ayudarte.

-¡vete Zafiro!- temblando de frio mientras un rayo golpeaba con fuerza-¡Ahh!- grito ella saltando y dejándose al descubierto.

-¡Rei!- corrió el a su lado al verla y de inmediato se quito su camisa para cubrirla con ella-

-¡ven! ¡Vamos te llevare a tu casa!

-¡no!- decía resistiéndose y permaneciendo en su sitio, el con ternura la abrigo bien evitando verla aunque era prácticamente imposible, las cuervas de su cuerpo comenzaban a acentuarse debido a lo mojado de su camisón. El paso una fugaz mirada muy tímidamente y luego termino de cerrar la camisa.

-¡cúbrete! ¡Estas empapada!- dijo

-pe…pero, pero tu – mirándolo con el dorso desnudo, fue inevitable que sus ojos lo recorrieran por completo cuando el levanto la mirada y la descubrió, ella se sintió nerviosa y fijo la vista en otro punto.

-¿vamos?- dijo el extendiéndole la mano, ella no pudo responder-¡por favor! ¡no seas tan orgullosa!- comento exasperado-¿Qué hice para merecer tu desprecio? ¿¡que?- grito intimidándola.

-¡ya lo sabes!- respondió altiva.

-¡Sabes bien que yo no tuve nada que ver en ese matrimonio! –mirándola a la cara, la lluvia caía sobre él y sus cabellos se desordenaron cayendo por su hermosos rostro, a Rei le pareció una ilusión-¡yo tampoco deseaba casarme!

-¡no me hagas reir!- contesto en el mismo tono.

-¡es verdad Rei! ¡yo no quería que te casaras conmigo! ¡No de esa manera!- al oírlo el busco su mirada

-¿Qué quieres decir?

-¡después de sufrir tu rechazo!- dijo el - ¡le pedí a mi padre que rompiera el compromiso!

-¡¿Qué?- aun temblando por lo helado de la lluvia-¿Por qué?

-¡porque tu no me querías! , yo siempre estuve en contra de ese matrimonio, pero cuando supe que tu eras la chica yo…- mirándola enternecido, la chica sintió la mirada –me enamore de ti…..¡te quiero Rei! - avergonzada solo bajo la vista- ¡estaba feliz! Pero al ver tu reacción le dije a mi padre que rompiera ese compromiso, ¡que no me casaría contigo!

-¡Zafiro!- exclamo ella con los ojos llorosos por tal confesión.-

-¡ahora ya lo sabes!- volteando el rostro.

-pero entonces tu…- su quijada le temblaba, el fleco de su rostro cubría sus ojos los cuales se mezclaban con la lluvia impidiendo al atractivo chico frente a el, mirar que lloraba.

-¡ven!- jalándola del brazo y llevándola debajo de una árbol para protegerse de la lluvia.- estas casi desnuda te dará una hipotermia.- la jalo con fuerza para abrazarla y frotar con sus manos sus brazos. Rei permaneció inmóvil sintiendo la calidez de su cuerpo desnudo junto al suyo, un sentimiento cálido la embargo y su corazón latió desesperadamente. Cuando menos lo pensó ya sus manos recorrían su pecho duro y desnudo, congelado por el frio de la lluvia, Zafiro solo pudo cerrar los ojos y estrechándola con mas fuerza acaricio su espalda y su cabello negándose a soltarla para evitar romper con la magia de aquel momento que el tanto había soñado.

"¡Rei!...si supieras cuanto te quiero! ¡por ti daría lo que fuera!"

Se estremeció al sentir las suaves y delicadas manos de la chica acariciar sutilmente su pecho, la apretó más aun, ella temblaba como una niña y poco a poco dejo de hacerlo al sentir en su interior un sentimiento extraño que la consumía, súbitamente alzo la vista y se encontró con los grandes y expresivos ojos azul intenso de el, quien inevitablemente clavo la vista en esos rojos y jugosos labios los cuales se entraban y temblaban al mismo ritmo frenético de su cuerpo.

-Za-Zafiro…yo…- sintiendo su corazón desbocado, de pronto pareció sentirse segura entre sus brazos, como si con el nada mas pudiera pasarle.

El sostuvo su mirada limpia, transparente, manifestando todo su amor atreviéndose tomo su barbilla con sumo cuidado y levanto su rostro para acercar el suyo, Rei solo se permitió dejarse llevar por el sentimiento que la envolvía, cerrando sus ojos, abrió sus labios y Zafiro los tomo delicadamente, mojando sus labios y aprisionándola con fuerza, ella emitió un gemido y correspondió el beso largo y profundo, regocijándose con la sensación tan placentera que sentía en esos momentos.

DARIEN POV.

Comenzábamos a llegar a la casa, mientras lo hacíamos ella tomo mi mano por encima de la palanca y me sonrió, era tan placentero sentir su pequeña mano tomando la mía.

-¡mañana iré a casa!- mirándola para ver su puchero y como pegaba las rodillas al rostro.

-¡te extrañare! ¡Salúdame a tu mama y a Set!

-¡lo tengo presente!

-diles que la próxima vez iré contigo- advirtió

-pero…

-ya pensaremos en algo- me interrumpió.

Mientras ella hablaba sobre mil cosas más que me hacían reír, llegamos a su casa. Nos despedimos de la manera más seria y formal que podíamos, subí a la habitación para pensar claramente las cosas.

"me niego a creer que alguien quiera hacerle daño a Serena?, las personas a su alrededor parecen quererla, lo más seguro es que el enemigo se encuentre entre las amistades de kenji, tengo que ver la forma de ver la lista de sus contactos, conocidos, socios y amigos, ¡ahí debe estar la respuesta! Lo que si se es que es alguien que conoce a los Tsukino, y los conoce muy bien"

Conclui mientras me dormía.

Concluí mientras me dormía.

A la mañana siguiente.

Rubeus me hizo el favor de dejarme en la puerta de mi casa. Antes de bajar me dijo.

-¡nos vemos más tarde Darien!, debo darme prisa o llegare tarde.

-¿A dónde?

-¿Cómo a donde?, Hoy es la presentación de la señorita Serena

-¿Qué?- pregunte sorprendido-¿de qué hablas?

-¿no sabías que Serena es la número uno del club de tenis?, hoy tendrá un enfrentamiento para obtener la copa de oro y el titulo de el primer lugar contra Esmeralda Blackmoon, ¡el juego se pondrá interesante!

-¿y porque me lo dices hasta ahora?- indague ya bajando del auto-¡ahí puedo investigar más sobre sus amistades!- intentando no revelar algo de mas.

-¡hombre!- dijo el- como siempre andan juntos y van a la escuela creí que sabrías- respondió

-¡claro que no!- fingí- ¿acaso crees que voy a ir preguntándole a la señorita Serena lo que hace? ¡no somos amigos!

-pensé que se llevaban bien- inquirió el un poco confundido- la señorita Serena es muy amable y gentil!

-pues si pero, yo aun no me atrevo a platicar mucho con ella-menti-

-pues debiste imaginarlo, ¡eres su guardaespaldas.

-¡pues si pero no para saber tantos detalles de su vida!- mi madre salía al oír mi voz

-¡Darien! ¡Hijo!- mirándome con su hermosos rostro, la abrace y la bese-

-¡te presento a un compañero de trabajo! ¡Se llama Rubeus!

-¡mucho gusto joven! ¿Quiere pasar a la casa?

-¡oh, no! Muchas gracias señora ¡debo regresar!- mirándome- ¡nos vemos luego Chiba!

-¡que estés bien!- vi el auto alejarse mientras me quedaba un poco inquieto por la noticia.

-¡¿Cómo estas hijo?- pregunto mi madre llevando sus dos manos a mi rostro.

-¡bien mama! ¿y ustedes?- tomando su mano para besarla

-bueno pues…- un poco apenada- ¡Setsuna y Andrew están dentro! ¡Esperándote!- dijo sin darme oportunidad de nada, y dejándome pensativo por lo que decía. "¿Qué demonios hacia Andrew en mi casa?.

Entre a casa llevando un paquete que Serena había enviado para mi madre.

-¡buenos días!- salude y vi como mi pequeña hermana corría como ráfaga a abrazarme

-¡Darien!- la abrace mirando seriamente a Andrew quien parecía nervioso.-

-¡me alegra ver que estas bien! ¡Mama me conto que has sido la primera de la clase!- le dije levantando su cabeza- ¡eso me llena de orgullo!

-¡gracias! Solo sigo tu ejemplo!-

-¡hola Darien!- dijo Andrew dándome la mano, una sospecha me invadió al momento, lo supe al ver su actitud nerviosa y el rostro sonrojado de mi hermana, además de los ojos de mi madre que me veían insistentemente.

-¡Andrew! ¡qué sorpresa encontrarte acá!- dije correspondiéndole el saludo.

-¡invite a Andrew a pasar el día con nosotros!- dijo mi hermana

-¡pues bienvenido!

-¿no trajiste a Serena?- pregunto mi mama

-¡no! ¡Ella no pudo venir hoy pero les envió esto!

-¡es un pastel!- exclamo emocionada mi hermanita.-y unos panecillos ¡se ven y huelen deliciosos!

-¡preparare chocolate para comerlo!- dijo mi madre-¡Set! ¿Me ayudas?

-¡claro mama!- las vi meterse a la cocina mientras me sentaba en el sofá poniéndome cómodo.

-¿Cómo va el trabajo Andrew?-indague

-pues bien, ya sabes, lo complicado es que me queda poco tiempo para la Universidad pero ahí la llevo.

-¿Qué estudias?-

-¡administración de empresas!- respondió

-¡que bien!, es difícil estoy pasando por algo similar.

-¡y tu!- mirándome a los ojos-¿Cómo te va?- mire hacia la cocina y dije en voz baja

-hasta ahora estoy bien, aunque es un poco arriesgado- me acerque a el- por favor no le menciones a Setsuna de que se trata todo esto.

-¡descuida!- dijo- ¡lo que menos quiero es que ella este angustiada!- su respuesta me hizo saber algo.

-¡Andrew! ¿Hay algo que quieras decirme?-pregunte

-¡si!- dijo cerrando las manos- veras, tu sabes que Setsuna está trabajando conmigo en la cafetería.- hice un gesto de disgusto

-¡le prohibí que siguiera con eso!

-¡lo siento! ¡no lo sabía!- encogiéndose de hombros- pero en realidad es muy eficiente y además lleva buenas calificaciones.- la justifico.

-¡despreocúpate! ¡Conozco a mi pequeña y sabia que no iba hacerme el menor caso!- sonreí

-¡jejeje!- rio nervioso- bueno Darien, veras….- pensando- lo que pasa es que Setsuna y yo, nos hemos hecho novios- la tranquilidad y seguridad de sus palabras me hicieron tomar la notica con las misma intensidad.

-¡ah!- dije ocultando un poco mis celos, de alguna forma ella era mi hermana menor y el asunto era difícil de procesar-

-¡vine hoy porque! Quería pedir tu permiso y consentimiento para poder salir con ella! ¡Prometo que no le hare daño! ¡No te preocupes! ¡la quiero mucho y la quiero bien!- dijo

-bueno pues…¿Qué puedo decirte? Si ella ya te ha aceptado y has venido hasta acá para hablar conmigo eso habla muy bien de ti. Creo que tus intenciones son buenas.

-¿quieres decir que…?- sonriendo

-¡tienes mi permiso! ¡Solo debo advertirte que si la haces sufrir te las veras conmigo!- dije a modo de advertencia

-¡no pasara! ¡lo prometo!- respondió dibujando una sonrisa de total alivio.

-¡chicos la mesa está servida! ¡Pasen a desayunar!- dijo mi madre desde la cocina.

/ * * * /

En el club.

-¡felicidades Serena!- decía Amy abrazando la

-¡gracias chicas!- decía la mencionada mientras se sonrojaba.

-¡sabíamos que le ganarías!- menciono Richard, quien iba junto a Amy.

-¡cabeza de bombom! –

-¡Haruka! ¿Viste eso?- pregunto ella saltando y colgándose de su brazo

-¡claro que lo vimos Serena! ¡Felicidades por tu victoria!

-¡gracias Michiru!

-al menos hay una buena noticia. -Comento Amy

-si, después de lo de Rei nos la habíamos pasado tristes.- dijo el pelinegro.

-¿y tu Richard? ¿Cuándo nos van a dar una buena noticia?- dijo Serena dándole golpes en las costillas.

-¡Serena!- reprendió Amy sonrojándose.

-¿así que aun no se deciden?- menciono Michiru riéndose-

-¡bueno…yo…!- Richard puso tal expresión que todas estallaron en risas.

La rubia ceniza de cabellos cortos miraba a todos lados.

-¿y Darien no vino?

-¡no Haruka!-poniendo expresión triste- fue a visitar a su familia

-¡bueno! Entonces tiene una buena excusa- respondió Michiru.

-¡que lastima que Rei y Mina no estén presentes!-comento Serena.

-Mina dijo que pasaría con Rei el resto del dia- respondió Amy

-¿Qué les parece si organizamos una fiesta para animar a Rei?- sugirió Serena

-¿crees que este de ánimos?- pregunto Amy

-¡claro! ¡Tenemos que animarla!

-me parece buena idea-apoyo Richard

-entonces ¿Dónde será?-

-Haruka creí que no te gustaban este tipo de cosas- dijo su bella acompañante

-¡preciosa! ¡Son las pocas veces en que podemos divertirnos y salir de la rutina de la escuela!- además- susurro con mirada coqueta- ¡quiero verte bailar en la pista!

-bueno, ya pensaremos el lugar- animada

-¡señorita Tsukino!- comenzaron a llegar otros amigos y conocidos de la familia a felicitarla por su nueva victoria.

Mientras que en el otro lado de la cancha.

-¡maldita! ¡me gano! ¡no se lo voy a perdonar!- decía la peliverde haciendo rabietas y apretando fuertemente su raqueta.

-¡Esmeralda! ¡no te pongas así! ¡Jugaste bien!- trataba de animarla Neherenia

-¡no digas estupideces Neherenia! ¡yo merecía ganar!- grito dándose vuelta y dejálado con la palabra en la boca, a su lado la pelirroja la acompañaba.

-¡no se para que te molestas en seguirle el juego hermanita!

-Zafiro- volteando a ver a su hermano.

-¡ya te dije que no deberías idolatrarla tanto!- reprendió con la mirada seria

-¡tu que sabes!

-¡se lo suficiente! ¡mira nada mas como te trata! ¿Por qué quieres ser como ella?

-¡déjame en paz!- contesto molesta- Esmeralda y Beryl son mis únicas amigas.- enfadada corriendo detrás de las chicas. Mientras que Zafiro con expresión seria solo pensaba.

"¡odio todo esto!. Si no fuera por esto, Rei me vería con otros ojos…Rei…¿Cómo la estarás pasando?"

DARIEN POV

La tarde se había pasado rápidamente, me puse al corriente sobre la situación en casa y mas noche Andrew y Setsuna salieron a dar una vuelta al parque despidiéndose, me quede solo con mama.

-¡mami! En la cuenta te deposite dinero ¡utilízalo para lo que quieras y necesites!.- dije poniéndome a su lado para abrazarla-¡si quieres algo más! ¡solo llámame! ¡Tienes mi numero!

-pero hijo, ese dinero es para tus estudios

-¡no te preocupes mama! ¡De eso me estoy encargando!

-pero es que…

.- no te preocupes – dije besándola en la frente- además estoy viendo la forma de ganarme una beca así que ¡el dinero es tuyo! Tengo mi propia cuenta de ahorro

-gracias Darien- dijo metiendo su rostro entre mi pecho para llorar

-pero no llores mama- acariciando sus cabellos negros.

-¡eres un buen chico! ¡qué dios te bendiga siempre!

-¡gracias mami!- le dije- ¡te juro que hasta hoy soy el hombre más feliz del mundo!- ella volteo a verme

-¿Por qué?

-no me hagas caso- mire el reloj- bueno tengo que irme

-¿Cuándo vendrás otra vez?

-en dos semanas, Serena dijo que vendría-

-¡oh! ¡qué alegría! ¡Esa niña me cae tan bien! ¡es tan simpática!

-¿te cae bien?- pregunte

-¡claro! ¡es una chica divina! –mirándome picaramente-¡¿es tu novia?- mi nerviosismo no se hizo esperar

-¡eh!...no, no mama ¿Cómo crees?- rascándome la cabeza y dándole la espalda.

-¡Darien Chiba!- exclamo-¡no me mientas! ¡mírame!- reprendió y voltee con la mirada gacha

-¡que pasa madre!- mirando al suelo

-¡dime la verdad! ¿Qué pasa con esa niña?

-¡no pasa nada! ¡Somos amigos! – dije

-mmm, bueno – me respondió y levante la vista- pero deberías de intentar algo con ella, ¡es tan linda!- decía con los ojos maravillados.

-me voy mama- dije por toda respuesta.-¡nos vemos pronto!- la abrace con fuerza l la bese-¡cuídense mucho!

-cuídate tu hijo- dándome su bendición.-¡que dios te proteja!,- me beso la mejilla y la abrace con ternura.

Salí de casa y el mensaje de Kuri me llego.

"¡Serena gano el primer lugar! ¡esta emocionadísima!...¡nos vemos luego Chiba! Cambio y fuera!"

Cerré el celular con una sonrisa pintoresca en el rostro, al pasar por el mercado cercano a mi casa vi un puesto de flores.

"le deje todo el efectivo a mama"- dije mientras sacaba mi billetera, tenia lo justo para llegar a casa y además era cierto que tenía una cuenta de ahorro para mi futuro y mis estudios.

-¡me da esa rosa!- escogiendo el botón más fresco y hermoso de todo el puesto.-gracias- dije pagando la rosa y tomando un taxi partí a mi destino.

Llegue a la mansión, metí la rosa para ocultarla en la bolsa de mi pantalón y fui a ponerme a las ordenes.

-¡buenas noches!- salude- Serena volteo a verme y sus ojos brillaron de emoción, sentí como mis intestinos se removían solo de verla-

-¡Darien! ¡Adelante! ¡Pasa!- dijo Ikuko, en el acto advertí la presencia de las amigas de Serena.

-¡Rei!- salude-¡chicas!

-¿Cómo están tus padres hijo?- pregunto Kenji-

-¡bien! ¡Gracias!- dije un poco intimidado por la presencia de todos.-mis padres le envían saludos y agradecimientos por lo que esta haciendo por mi- dije inclinándome para completar la mentira Kenji sonrío aliviado.

-¡no es para tanto!-

-¡ahora volvemos!- dijeron los señores y de inmediato las chicas corrieron

-¡Darien!- Mina me jalo al ver que yo no apartaba la vista de encima de Serena-¡felicítala!- dijo empujándome, casi me da un infarto al ver la actitud que tomaba, Kenji podría salir en cualquier momento.-le dio una paliza a Esmeralda

-¡Mina! Ni siquiera viste nada- decía Rei, se miraba más tranquila le sonreí

-¡por favor Darien! ¡hazlo ya!- insistió Michiru, voltee a ver para cerciorarme de que nadie más llegara y mirándola le dije.

-¡felicidades!- sonriéndole y sacando la pequeña rosa -¡esto es por tu victoria!- vi como sus ojos se le iluminaron en el acto y los gritos escandalizados de las chicas no se hicieron esperar.

-¡gracias Darien! ¡es hermosa!- dijo levándosela a la nariz para aspirarla. Mi corazón se detuvo y se acelero al mismo tiempo.

-¡que lindo!- dijo Mina uniendo sus manos

-¡Mina!- Haruka la abrazaba por la espalda-¡deberías conseguirte uno de estos!- le dijo

-¡en eso estoy chicos!- su respuesta nos arranco la carcajada a todos, yo no podía dejar de ver a Serena quien hacia lo mismo, nuestras miradas se encontraban y yo no podía dejar de sentirme como un tonto frente a ella.

-¡buenas noches!- dijo una voz que me crispo los nervios.

-¡Diamante!- dijo Serena, voltee para encontrarme con Diamante Blackmoon, elegantemente vestido y llevando consigo un enorme ramos de rosas en tonos naranjas y rosas, era tan grande, prácticamente de su tamaño, decepcionado sentí la humillación al notar la pequeña e insignificante rosa en la mano de mi Serena quien deposito la rosa en la mesa y se acerco a saludarlo.

-¡son para ti preciosa!- besando su majilla y posesionando sus manos en su frágil cintura, los nudillos de mis puños de pusieron blancos y la mirada que le lance no fue precisamente de simpatía.

-¡Darien!- me dijo Amy controlándome.-¿Por qué no vamos por refrescos?- si que esa chica era inteligente, pues logro que yo no cometiera una locura.

-¡gracias! ¡son lindas!- dijo Serena no pude evitar voltear a verla cuando miraba el presente el cual era más que perfecto, sentí impotencia y rabia al comparar mi obsequio con el de el, ¡jamás me llegaría a comparar con Diamante Blackmoon! Por un momento pensé "que estaba loco, que ella no podía ser mi novia, ¡que estaba siendo injusto con ella! ¿Qué podía ofrecerle? ¿una rosa? ¿sueños?"

-¡Darien!-

-¡ah!...¿dime Amy?

-¡te decía que si estas bien! ¡Se nota que no te gusto nada la visita de Diamante!

-¡no te equivocas!

-¿no lo soportas no es así?

-Amy- dije tomando dos botellas para servirlas en los vasos-

-¡no necesitas decirme nada Darien! ¡Se nota lo que sientes por Serena! – Dijo sonriéndome- lo que no entiendo es ¿Por qué no le has dicho nada? – mirándome

-es que yo…- me sentí terrible ¡lo nuestro estaba mal! ¿Por qué ocultar algo tan bello y mágico como nuestro amor? ¿Por qué mentirles a las chicas? Era cierto me habia encariñado con cada una de ellas les tenia cariño y estima-

-¡bueno! – Pegándome en el brazo-¡no necesitas decirme nada! ¡Solo espero que no sea tarde cuando te decidas a decirle, mira que Diamante es un rival fuerte- caminando delante mío.

"si supieras que Serena me quiere tanto como yo a ella, y que este amor esta condenándome, mi castigo es la tortura de tener que soportar verla de lejos y amarla en silencio"

Diamante y Serena estaban sentados en un rincón, mientras que nosotros tratábamos de animar a Rei quien no había querido mencionar nada. De vez en cuando lanzaba ciertas miradas hacia el rincón de la sala y Serena evadía mi mirada.

-¡vamos Rei! ¡Solo es una noche!- decía Michiru.- Haruka y yo pasaremos por ti y te llevaremos a casa.

-¡no se chicas! ¡no tengo ánimos!

-ándale- dijo Amy

-es que…

-¡vamos se que quieres ir! ¿Si?- presiono

-está bien -respondió al fin arrancando sonrisas en todas

-¿Rei que vas hacer? ¿te opondrás nuevamente a tu padre?

-no chicas- bajando la cabeza

-¿Por qué? ¿Por qué ahora no?, ¡la otra vez te le enfrentaste como una fiera!- comento la rubia de moño rojo-¿Qué cambio ahora?

-¡mi padre….!- cerrando sus ojos

-¡¿Qué?- pregunto Amy tomando sus manos

-amenazo con quitarme la casa y dejar a mi abuelo en la calle

-¿Qué?- gritaron a coro

-¡¿Cómo se atreve?-

-¡tranquila Haru!

-¡es un maldito!- apretando los puños

-¡Haruka!-reprendió Michiru

-¡lo siento Rei! Es que, ¡no soporto su actitud!

-no se preocupen chicas, entendí que así me oponga mil veces, el volverá a comprometerme con otro- encogiéndose de hombros.- mi abuelo esta anciano ¡está enfermo! ¡No puedo hacerle esto! ¡Necesito de su maldito dinero para ayudarlo!- dijo con rabia y con los ojos bañados de lagrimas.

Mina la abrazo consolándola y Amy tomo su mano en señal de apoyo, yo no sabía que decir, en el poco tiempo que llevaba las chicas me habían abierto su corazón, y confiaban en mi, sentí mucha pena por la situación que atravesaba y comprendí también que ese era el mundo en el que ellos se movían, entonces recordé las palabras de mi princesa "… ¡Si mi padre hiciera algo como eso!.." voltee a ver hacia donde estaban y un estremecimiento me recorrió de solo imaginarlo.

Después de algunas horas las chicas se fueron y yo también me despedí aunque aun tenía el sentimiento en mí por mi insignificante regalo.

-¡descansa!- dije con pesar sin verla a los ojos

-Darien- deteniéndome del brazo-¿Qué pasa? ¿Estas molesto?

-¡no!-mentí

-¡estas muy serio conmigo-¡dime porque!

-¡no es por nada! ¡Solo estoy cansado!- dije sin ánimos de discutir- será mejor que me valla, ¡es noche y tus padres me reprenderán! Estas a salvo ¿no?- pregunte irónico

-¿Por qué me hablas asi?- comprendí que había sido grosero con ella.

-perdóname ¡solo tuve un mal día!

-¡dime!- insistió- entonces mi mirada se dirigió hacia el bello arreglo floral tan sublime.-¿es por eso?- pregunto siguiendo mi mirada.-

-¡veo que te encanto!- respondí secamente. En mi rostro podía leerse el sentimiento. C-E-L-O-S.

-¡Darien!- tomando la rosa roja que yacía solitaria en la mesa-¡no importa lo grande y hermosa que sea!-llevándosela a la altura de su corazón- ¡tu rosa me encanto porque me la regalaste tu!- dijo sonriéndome -¿sabías que eres el primer chico que me regala una rosa?- mirándome de esa manera provocativa ye escondiendo su tímido rostro detrás de la rosa.

-¿en serio?- pregunte más animado. Mis ojos brillaron.

-¡tonto! ¡Jamás pienses que un regalo como ese me deslumbra! ¡así sean diamantes y joyas! ¡si tu me regalas un pedazo de papel! ¡Para mi será especial!- susurro-¡no lo olvides!- presiono mi brazo con su pequeña mano y me regalo su sonrisa.

-Serena- dije

-¡Serena! ¿Se fueron tus amigos?- se escucho la voz de su padre, de inmediato corrí hacia mi habitación para evitar que me viera con ella. No se como salte los equeños arbustos y cayendo al suelo me levante para ocultarme tras un pino.

-¡si papa!- oí su voz alejándose y perdiéndose en la noche.

Un poco golpeado subí a la habitación, termine con mis deberes y cerré los ojos para comenzar un nuevo día.

Los días pasaron con demasiada prontitud aunque eso no evitaba que anhelara el estar con Serena, la semana había sido de lo más pesada pues no habíamos encontrado momentos para estar a solas, nos teníamos que conformar con ese intercambio de miradas que nos provocaba un hormigueo en el cuerpo entero. El fin de semana llego y Kuri nos encamino al antro, Kenji era en verdad generoso con su hija, Serena vistió un vestido sin mangas de color gris plata resaltando su linda figura, ¡se miraba hermosa!. Kuri nos auxilio para quedarse con Jenko en el automóvil, habíamos llegado con media hora de anticipación, premeditadamente para pasar tiempo a solas. Apenas bajamos del automóvil, y nos perdimos de vista tome a Serena de la mano.

-¡al fin!- le dije como desesperado buscándola con la mirada, ella sonrió satisfecha, y se aventó a mis brazos en un acto que me derretía de amor.

-¡Darien! Mi Darien- ¡como amaba esa expresión de sus labios! No importaba lo posesiva y dominante que sonara ¡era cierto! ¡yo era su Darien! ¡Únicamente suyo!

-¡Serena!- repeti imitándola y tomándola de la cintura con desesperación.-¡mi Serena!- sus ojos se iluminaron y aprovechando la oscuridad del lugar nos abrazamos olvidándonos de todo, en esos momentos para mí solo existía ella. Me rodeo con sus delgados brazos pasándolos detrás de mi cuello, yo no pude evitar sentirme orgullosos al descubrir las miradas de envidia de ciertos chicos que veían a mi niña.

-¡te ves preciosa!- confesé mientras ella comenzaba a moverse al ritmo de una melodía.

-¡gracias!- decía jugando con mis cabellos, ¡necesitaba besarla! ¡lo habia estado deseando desde hacia una semana y el ver sus labios a centímetros de los mios me cruzaban mil ideas por la mente.-¡tu te ves muy guapo!- tomando el cuello de mi camisa para atraerme hacia ella.

-Sere

-¡Darien!- suspiro, enloqueciéndome.

-¡te adoro mi niña!-le dije pegando mi nariz en la suya, ella cerró los ojos

-¡te adoro mas mi lindo guardaespaldas!.- abrimos los ojos para vernos fijamente, el deseo de besarla y abrazarla me estaba consumiendo, y ella no estaba ayudando en mucho para sobrellevarlo.

-¡Darién!- abrazándome de la cintura- ¡no me dejes nunca!- levantando su carita para verme, sus palabras me cautivaron, sentí como mi corazón se aceleraba de pronto, es que era sorprendente el poder que ella ejercía sobre mí. La mire también y la abrace tiernamente con mi mano libre acaricie su rostro.

-¡nunca te dejare al menos que tu lo quieras!- mantuve mi mirada puesta en la suya

-¡entonces eso nunca pasara!- se pego mas a mi

-¡me alegra saberlo! – le dije juguetonamente

-¡te quiero tanto!

-¡yo te quiero a ti Serena!- la estreche de la cintura pegándola a mi cuerpo y entonces no pude reprimir por más tiempo el deseo de besarla, pegue mi boca con la suya, extasiándome con su calidez, el sabor dulce y suave de sus labios me enloquecía, haciéndome perder los sentidos, ahora sabia que se estaba convirtiendo no solo en mi adicción sino también en mi perdición.

Ella abrió sus labios recibiéndome de tal forma, es que había esperado tanto por un momento a solas con ella, que necesitaba amarla cada segundo. Aun sin abrir los ojos sentí como ella me apretó con más fuerza por la cintura. No quería soltarla, solo pensaba en llevármela a otro sitio, donde nadie nos conociera para poder besarla de esa forma tan arrebatadora. Para demostrarle lo mucho que me encantaba y lo que la quería.

Cuando nos separamos, sentí como nos miraban fijamente.

-¡Darién!- susurro sin despegar su vista de la mía

-¿si?- con la nariz pegada a la suya y tratando de alejarnos lentamente

-¿sientes eso?- solo asentí con la cabeza, lentamente nos giramos para encontrarnos con la mirada de sus amigas, quienes al vernos apenas pudieron contener el grito.

-¡Serena Tsukino!- exclamo la rubia de media cola quien estaba con las manos en la cintura y al frente del resto de las demás.-¿tu y Darien…?

-¡chi-chicas…yo!- dijo ella, yo solo podía ver los ojos de cada una de ellas quienes amenazaban con bombardearnos. Ni siquiera nos habíamos separado por lo que sabía que no teníamos escapatoria. ¡Nos habían descubierto y ahora teníamos mil explicaciones que dar!

/ * * * * /

No soy mala aunque piensen lo contrario, solamente he estado un poco ocupada y por eso me he tardado con cada actualización, incluso quiero concentrarme para poder actualizarles pronto pero ya veremos como estamos jeje, por el momento solo puedo agradecerles por su paciencia y espera, las quiero chicas.

Cherrie SA, sailor lady, sailor mercuri o neptune, smfanatic, angel negro 29, neo reina serenity, Seiya-moon, usagi13chiba, liebende lesung, malua anyreth, natustar, dayanna, usako tenoh, natsch, cyndi princesita lunar, Sandy serena.

Nos vemos en el siguiente para ver ¿Cómo reaccionaran las chicas? ¿Qué le diran? Pobre Darien sufriendo por su pequeña rosita, que tierno. Por eso lo adoro. Espero que me hagan saber si les gusto, cuídense mucho besos.

1 de octubre de 2010

USAKO DE CHIBA