Regrese! Ahora si me he puesto a trabajar muy duro, así que no pueden quejarse, ahora me toca trabajar un poco en Alejate de mi, y en el epilogo de Full, gracias por su eterna paciencia.

NOTA: Naoko nos dio la oportunidad de conocer y enamorarnos de los personajes que dan vida y personalidad a esta historia.

ACLARACION: Cuando Darien narra lo hace en primera persona, cuando suceden cosas en donde el no está presente se realiza en tercera persona.

/ * * * * S & D * * * * /

DULCE NOVIAZGO

Cuando Nicolas se fue, note el ambiente tenso nos quedamos en silencio viendo a Lita sin decir nada, de pronto Rei grito

-¡Zafiro!- llamo olvidando que su "cuñada" estaba presente. Tuvo el impulso de seguirlo pues dio una paso hacia adelante y Haruka la detuvo oportunamente.

-¿Quién es él?- pregunto la castaña, entonces Rei nerviosa reacciono, fingió una sonrisa.

-no,… ¡es un amigo!- mas su mirada melancólica no pudo ser ocultada, la castaña cabizbaja solo intento sonreír, y comenzó a caminar.

-¿te llamas Lita no?- la interrupción de Serena fue lo acertado del momento-¿vienes a nuestro grupo? ¡Creo que podemos ser amigas! ¿No es así chicas?- ella sí que era un ángel bajado del cielo, le ofrecía su amistad sin conocerla siquiera.

-¡claro!- Amy le brindo una sonrisa y la ojiverde sonrió agradecida

-¡muchas gracias!-mirando a cada una-y espero que si podamos ser buenas amigas.-

-bueno pues vamos- el entusiasmo de Serena provoco que todas sonrieran a la chica quien después de todo no tenía la culpa de nada. Únicamente Rei continuo con la mirada hacia donde Zafiro se habia ido.

Ese día el profesor Tomoe me dio una grata noticia, así que me prometí trabajar en ello y no desaprovechar la oportunidad. Significaba un logro importante para mi futuro y la sola idea de poder ofrecerle a Serena algo más me motivo como nunca, ahora tenía una razón más para sobresalir en este mundo.

Mas tarde.

En uno de las colinas del colegio en medio de unos árboles, Zafiro Blackmoon limpiaba sus lágrimas dolido, abatido en la tristeza. Abriendo la solapa de su traja extrajo una fotografía de la bella dama quien vestida con un kimono, el peinado recogido y una flor en ella sonreía pícaramente, era la fotografía que le habían dado cuando los habían comprometido.

"¿Por qué? ¿Por qué tiene que ser así?, yo la deje libre creyendo hacerle un bien, porque su odio hacia mí me hería, y ahora… ¡ahora la comprometen con otro! ¡Debí imaginar que ese hombre lo haría!...Rei… ¡mi Rei!...no sé cómo me enamore de ti, y se, ¡se que tú sientes lo mismo por mi!, te sentí vibrar en mis brazos"

-Zafiro- la voz suave de la pelinegra lo interrumpió ella noto los enrojecidos ojos.-estas aquí

-¡Rei!- levantándose y tomándola de los brazos.-¡Rei ¡dime que no lo harás! Que no te casaras con el..¡Dímelo!- suplico tomándola de los hombros.

-no puedo- evadiendo su azul mirada

-¿pero porque?

-¿acaso no te diste cuenta? ¡No puedo luchar contra mi padre! ¡si no es con el no tardara en encontrarme otro! ¡No quiero perder a mi abuelo!- confeso

-¿te amenazo?

-nos quitara la casa, mi abuelo y yo no tendremos a donde ir….-Zafiro apretó los dientes ante la impotencia que sentía

-ven a vivir conmigo

-¿estás loco? ¡tu padre te desheredara cuando se entere!.- el entendió que tenía razón, después de todo el había cancelado el compromiso con Rei Hino.

-¡pero yo te amo! – su confesión fue tan sincera y ella contuvo las ganas de llorar

-¡y yo a ti!- Zafiro no daba crédito a lo que escuchaba

-¿que-que que dijiste?- sorprendido, al no obtener respuesta levanto su barbilla.-¡repítemelo!

-¡te amo! – Ahora las lagrimas fluyeron- te ame desde el momento en que supe que eras mi prometido, ¡incluso te quería desde antes! Pero al saber que me tenía que casar contigo creí que tú y tu padre solo me habían comprado de la manera más vil y entonces ¡te odie!

-¡Rei!- pegándola a su cuerpo mientras que ella sollozaba. Le parecía increíble que el destino les hubiera hecho pasar una mala jugada.

-¡lo nuestro no puede ser Zafiro!- dijo firmemente separándose de el

-¡no me digas eso! Estoy dispuesto a luchar por ti…

-¡no! No lo hagas- dando un paso hacia atrás y el le tomaba la mano

-¡no me pidas que te deje! ¡Por favor!

-lo nuestro no pudo ser Zafiro…por favor ¡dejémoslo así! Mi abuelo me necesita…¡no me hagas las cosas difíciles! ¡Deja de buscarme! –

-pero..pero- sintiendo un dolor desgarrante en el pecho.- Rei

Ella se lanzo hacia el apretando con tanta fuerza su cuerpo, el la sintió temblar y sollozar en sus brazos, Rei levanto la mirada y tomándolo por el rostro con las dos manos lo beso con fiereza, con desesperación intentando en ese beso llevarse el más grato recuerdo de su primer y quizá único amor. Enredo sus manos en los azulados cabellos de él quien le correspondió con la misma intensidad, bajo la sombra de los arboles con el pulso acelerado de su corazón.

Días después.

El domingo temprano Salí de la residencia Tsukino para dirigirme a un parque cercano, una hora después, el auto de la señora Ikuko se estacionaba y mirando hacia todos lados me subí a él, Serena me recibió con un beso, Kuri carraspeo para volvernos a la realidad, no sé como lo había logrado pero habían permitido a Serena salir con Diana y Kuri, la chica me sonrió tímidamente y me puse serio, Serena parloteaba sobre lo emocionante que sería ese día, nos paramos en una pastelería y además de llevar pastel, compro bolsas de pan para mi madre. Finalmente bajamos del automóvil, Kuri desde el asiento me dio una mirada reprobatoria pero finalmente suspiro y les dijo.

-¡estaré de vuelta a las seis en punto! ¡Ni un minuto más!- mirándonos a ambos.

-gracias Kuri, eres un amor- dijo sonriente mientras tomaba mi mano, la cual apreté con firmeza, como si mi vida dependiera de ello

Le agradeció a Kuri con un gesto y este arranco para irse a una plaza cerca de ahí y pasar el resto de la tarde, a decir verdad el disfrutaría ya que había invitado a Diana a ir, todo esto bajo la presión de Serena.

Apenas caminamos unos pasos cuando me detuve y la vi a los ojos.

-estoy preocupado.-mencione

-¿Qué pasa?- pregunto soltando mi mano

-¡quiero decirle a mi mama lo que pasa entre nosotros!

-¿de verdad?- los ojos de ella se abrieron enormemente.

-¡si!-

-¿y…cual es el problema?

-mi madre no sabe a que me dedico, no sabe que soy tu guardaespaldas y no sé que pensara de lo nuestro, sinceramente temo continuar mintiéndole pero tampoco puedo darle esa noticia.- La rubia de dos coletas se sintió un poco culpable, lo supe por la expresión de su mirada

-¡entiendo!- cabizbaja- se que debe ser difícil Darién y…no te preocupes- mirándome a los ojos. Entonces me sentí peor

-no te pongas triste princesa- ella sonrió ante mis dulces palabras-¡vamos!- pasando una mano por encima de su hombro para caminar junto a ella,

Pasamos a un supera para realizar las compras, nos divertimos como locos con los carritos, ella decía que imagináramos que estábamos casados e íbamos por las compras de la semana, no pude negar que la sola imagen me hizo feliz, compramos de todo y salimos para tomarnos de la mano y terminar de caminar las tres cuadras que había hacia mi casa.

-¡Darién!- saludo mi madre llenándome de besos, me sentí un poco incomodo con Serena presente.

-¿Cómo estas mama?- besando sus mejillas.

-¡muy bien hijito!- mirándolo con devoción para luego saludar a mi rubia quien terminaba de acomodar las bolsas en la mesa.

-¡Darien le trajo todo esto!

-¡Serena! Qué bueno que viniste- tomando sus manos,

-¡esto es mío! Espero que les guste- ella depósito un pastel sobre la mesa

- no te hubieras molestado.

-no es molestia Luna-

-pero siéntense, Andrew y Setsuna no deben tardar en venir.

-¿A dónde fueron?- pregunte

-a comprar la comida.- la puerta se abrió mi pequeña hermana corrió a lanzarse a mis brazos.

-¡hermano! – acaricie su melena y la abrace.

-¡hola!- saludo el rubio, Serena le dio un beso y yo le estrecho la mano.

-¿Cómo estás? ¡Has adelgazado! ¿Acaso no te estás alimentando bien?- pregunto Setsuna,

-¡no!, debe ser la escuela- en realidad me encontraba entrenando más horas al día y desvelándome por las noches para cumplir con las obligaciones de la escuela, Serena.

-seguramente ¿y cómo vas?- quiso saber Luna

-muy bien mama.

-¡no mientas!- interfirió la rubia y voltearon a verla-¡Darien fue el primero a nivel nacional en la anterior etapa de exámenes!- viéndome con orgullo-¡es muy inteligente!

-¿de verdad hijo? Qué alegría me da.- dijo mi madre. De pronto tomo la foto de mi padre-¡seguramente heredaste eso de la familia de tu padre!, tu abuelo era un hombre sumamente inteligente que fue muy poderoso.

-¿su abuelo?- pregunto curiosa Serena

-¡si! Tenemos una foto de el por aquí…- mi madre busco entre las gabetas y yo decidí no entrometerme Serena se veía emocionada y Andrew también.-¡acá esta!

La fotografía mostraba a un señor de pelaje blanco, al igual que mi padre, ojos grisáceos, y bigote en el mismo tono.

-mmm- dijo Serena- ¡tu abuelo se parece mucho a tu padre, Artemis!...pero, su rostro se me hace muy conocido….

-¡mama!- interrumpí no queriendo saber más del asunto – voy muy bien- tome la foto y la guarde en la gabeta ante la cara de desconcierto de todos los presentes- de hecho si continuo así podría obtener una beca para la Universidad.

-¡es asombroso Darien!-Setsuna me siguió-¿y tu Serena, como saliste?-

-eh…este..- llevando una mano atrás de su cabeza- jajaja, pues bien...-entrecerrando mis ojos dije

-¡no mientas Serena!

-¡calla!- lanzándole un golpe en el brazo para tomarlo por breves segundos

Andrew noto el intercambio de miradas entre ambos y movió la cabeza de manera negativa. Pasamos a la mesa para realizar unos juego Serena llevo consigo un Pop Obstáculos y explico el juego para pasar el resto de la tarde.

En Electronic&Mahines

Kenji Tsukino recibía una llamada.

-¡vigila a tu princesa!

-¿Qué dices? ¡no intentes hacerle daño!

-¡solo te digo que ella ve a su guardaespaldas con otros ojos! ¡Deberías separarlos! Antes de que sea tarde

-¡¿Qué diablos intentas decir….?- mas el sonido repetitivo le dio a saber que habían cortado la llamada.

-¿Qué pasa señor?

-Rubeus…¿Qué tan confiable te resulta Darien?- el pelirrojo arqueo una ceja y unas arrugas aparecieron en su frente

-tomando en cuenta que ha protegido perfectamente a la señorita Serena, nos ha dado información valiosa, no se despega de ella ni un segundo e incluso la ha salvado de perder la vida, digo que ¡absolutamente confiable- respondió rápidamente, pues en verdad valoraba todo lo que el muchacho había hecho.-¿puedo preguntar por qué?

-¡no! No me hagas caso, ¡vamos!- pese a eso Kenji tuvo un extraño presentimiento, la sola idea de ver a su hija relacionada con ese joven no le agradaba en lo más mínimo. "seguramente todo es un complot para alejar a Darien, Rubeus tiene razón, nadie mejor que el para cuidarla y protegerla"

Parque de los enamorados.

Amy Kaio Mizuno , se movía con impaciencia mirando de un lado a otro, su corazón latía rápidamente, y por más esfuerzos que ella hacía por controlarlo, no lograba evitarlo, sus mejillas se sonrosaron un poco al recordar al amable chico quien la hubiese citado con tanta insistencia en ese sitio, el lugar: el parque de los enamorados, en la cima de unas largas escalinatas, al menos habían mas de cien en la cúspide una pareja de enamorados danzaban con las miradas encontradas, Amy sonrió al ver la escultura.

La peli azul había llegado antes de lo previsto ya que Haruka le había hecho el favor de llevarla y después ella y su hermana habían desaparecido. Se había puesto un sencillo vestido azul claro de tirantes y botones al frente, ajustado hasta la cintura y de línea A hasta las rodillas, unas sandalias a tono y sus cabellos el recogido con una peineta.

-¡Amy!- Richard apareció llevando consigo un gran ramo de violetas.-¡toma! ¡Son para ti!- con una tierna sonrisa, la chica se derritió ante su acto de amor.

-¡son muy lindas!- imaginándose todo lo que tuvo que caminar para llegar hasta ese lugar llevando consigo el bello arreglo

-¡no fue nada! En realidad ¡es una manera de demostrarte mi aprecio

-gracias…tu también ¡eres muy especial para mí!- no podía dejar de ver los enormes ojos cafés oscuros, por un momento la timidez de ambos parecía haber desaparecido.-

-Amy, la razón por la que te cite es porque necesito decirte algo que no puedo contener por más tiempo.

Amy recordó las palabras de Haruka quien le menciono que algo así sucedería. Sonrió más que nerviosa.

-¿ah sí?...- una calidez inundo su ser, junto sus pies y meció su cuerpo instintivamente.

-¡Amy! ¡Me gustas!, me gustas mucho y me encantaría saber si quesieras ….- guardo silencio unos instantes deteniéndose para mirar cada una de las reacciones de la frágil y hermosa chica quien estaba frente a el.

-Richard…

-¿quieres ser mi novia Amy?- los ojos de él brillaron con intensidad al pronunciar la frase, Amy quería saltar de felicidad.

-¡Richard!- lanzándose a sus brazos para estrecharlo con fuerza.-¡si! Si quiero…- el poso una mano en el rostro blanco de la peliazul, recorriendo centímetro a centímetro su belleza, sus miradas se encontraron, sus corazones latieron, y sus respiraciones se agitaron, sintiendo la necesidad de estar más cerca. Por fin el tuvo el valor, tomo sus labios suavemente, acariciándolos al principio con temor, y después con seguridad, saboreando delicadamente a la chica que amaba.

Cerca de ahí.

-¡te lo dije!- dos atractivas mujeres admiraban a la pareja de enamorados besándose bajo el atardecer, ellas recargadas en un automóvil sin querer habían llegado a esa colina la cual colindaba precisamente con la escultura de los enamorados

-Haruka, me siento terrible, ¡no deberíamos estar viendo esto!-

-tranquila preciosa- mirándola coquetamente- no fue nuestra intención, ¿Quién iba a imaginar que Amy subiría tantas escaleras? Nosotras la dejamos en la entrada, quería que viéramos aparecer las estrellas pero, si no se puede, se me ocurren cosas mejores.- susurro a sus oídos, con una sonrisa traviesa

-Haru- sintiendo como el color subía a sus mejillas.-¿A dónde sugieres que vallamos?- pregunto rápidamente, la rubia le guiño un ojo de manera cómplice y tomo su mano.

-donde tu estés será perfecto sirena mía- Michiru apoyo su cabeza en su hombro y caminaron hacia el automóvil de la rubia, buscando un lugar seguro para poder dar rienda suelta a su amor.

/ ****Un año después****/

Las cosas habían salido mejor de lo que pensábamos, nos habíamos cuidado hasta del más mínimo detalle, nadie más se había enterado de lo nuestro, las cosas estaban en completa calma, incluso las amenazas y ataques contra la familia parecían haber cesado, ahora Serena asistía al segundo grado y yo en tercero. Mina y Kai se llevaban de maravilla, pero aun ella no era aceptada del todo por la familia del apuesto rubio quien aun tenia las esperanzas de que se reconciliara con Beryl quien no perdía momento para amargarle la existencia a ambos rubios.

Amy y Richard se encontraban felices disfrutando de una bella etapa de su relación, Lita Kino Kumada se había integrado perfectamente al grupo, sabia muchas cosas de cada una de ellas, incluyendo la relación-secreta entre Serena y su guardaespaldas "yo", de la única de la que no sabía mucho era de Rei ya que las chicas procuraban no mencionar nada del asunto debido a que su prometido era el hermano de ella. Aun así Lita tenía ligeras sospechas ya que las miradas nostálgicas y llenas de tristeza entre Rei y Zafiro no podían pasar desapercibidas. Nicolas se preparaba para tomar la presidencia de las empresas de su padre, por lo mismo realizaba contantes viajes al extranjero en verdad estaba encantado con Rei, era una verdadera belleza, podía asegurar que se había enamorado a primera vista de ella, pero sentía que algo no iba bien, Rei era tan distinta con él, a como lo era con sus amigas, cuando estaban a solas a pesar de llevarse bien, la sentía ausente, tan lejana, no sabía qué pero algo le decía que las cosas no terminarían nada bien.

Haruka y Michiru continuaban tan inseparables como siempre y ahora buscaban la oportunidad para estudiar en Francia, en una prestigiada escuela de artes, pues Michiru disfrutaba de la pintura y la música, Haruka por su parte estaba bien, en donde ella estuviera.

¿Serena y yo?...bueno ¡no podíamos estar mejor!, habíamos encontrado la fórmula mágica para poder encontrarnos y demostrarnos cuanto nos queríamos, con lo que había ahorrado financie un pequeño departamento, el cual pagaba en módicas mensualidades, con lo que ganaba podía hacerlo y a Serena le encanto la idea ya que de ese modo podíamos vernos sin que nadie nos viera.

Nos la habíamos ingeniado para que nadie notara nuestra secreta relación, frente a todos, siempre la trataba con formalidad y hasta fingíamos que continuábamos cayéndonos mal, pero solos, en la intimidad del auto, en algún momentos a solas, en la azotea de la escuela, aprovechábamos para demostrarnos cuanto nos amábamos y cuanto necesitábamos del otro, las amigas de Serena habían resultado de mucha ayuda pues eran quienes nos solapaban, así, Serena tenía el pretexto perfecto de ir a visitarlas cuando en realidad se iba a pasar el resto de la tarde conmigo, en algún lugar en el que nadie nos conociera, fuera de su entorno social. Kuri y Diana también nos habían servido de ayuda, incluso gracias a nuestras salidas, fue que ellos habían comenzado una relación. ¡Éramos completamente felices! Podíamos ir a divertirnos a un parque, a una cafetería o la mayoría de las veces, nos refugiábamos en nuestro departamento, ¡nuestro nido de amor!. A mi familia no le hacía falta nada, tenía una cuenta de ahorro para el futuro de ellas y el mío, procuraba estar al pendiente de ellas y que no pasaran carencias, pero Setsuna se negaba a dejar de trabajar, lógicamente Andrew tenía mucho que ver en eso.

En la libreta leia una nota que me hubiese hecho Serena, era un enorme corazón con nuestras iniciales y un gran TE AMO debajo una conejita guiñándome un ojo. Sonreí con ternura. "¿Cuándo hizo esto?" me pregunte cuando alguien me saco de mis pensamientos.

-Darien- dijo el profesor Tomoe-¿puedes venir un momento conmigo?- con expresión seria

-¡dígame profesor!-

-¡te tengo buenas noticias, creo que te agradaran!- poniendo una mano en mi hombro.

Esmeralda y sus fieles amigas tenían ciertas sospechas sobre lo que acontecía entre Serena y Darien, pues notaban que el únicamente tenia ojos para ella, y Serena rechazaba a todos los chicos que se le acercaran, además de que parecían llevarse de maravilla, la envidia de ellas era tal que comenzaron a vigilarlos, Esmeralda era quien tenía más sospechas e iba a descubrirlos.

-¡Dante te digo que te olvides de esa niña!- comentaba Esmeralda con expresión de fastidio-ella y Darien tienen algo

-¿Cómo lo sabes?- pregunto Neherenia angustiada

-¡lo sé!¡estoy casi segura! Neherenia ¡no seas tan estúpida! ¿Acaso no te das cuenta de que a Darien no le interesas en lo más mínimo?

-¡ya basta Esmeralda! ¡No tienes pruebas para decir eso!- un poco enojado pues de alguna forma le fastidiaba el hecho de que fuera cierto y mas sabiendo que el era su guardaespaldas pues su padre se lo había confesado tiempo atrás, solo que debido a sus planes no quisieron comentarlo con nadie hasta deshacerse de el.

-¡tranquilo querido! ¡Te las daré ahora mismo!- guiñando un ojo-¡mira a tu querida Serena y no la pierdas de vista! Darien y ella tienen una relación y no sé porque se empeñan en ocultarla, me pregunto si será por Kenji. -

-¡la verdad no me importa! Serena será mía- expreso con mirada de odio y apretando los puños-¡será mía antes de que termine el ciclo escolar! ¡Así sea lo último que haga!

-¿Por qué la insistencia? ¿Acaso no ves que hay otras chicas a tu alrededor?- al borde la histeria

-¡no!- contesto secamente-la única que me interesa es ella….- siguiéndola con la mirada hasta verla entrar a uno de los edificios.

-al parecer ¡esa mosca muerta te ha robado al galán!- espeto Beryl, ganándose un golpe en la cabeza por parte de la escultural peliverde.

-¡idiota!- alejándose de ahí, Neherenia había permanecido sumida en sus pensamientos, negándose a creer lo que sus amigas decían, Darien era el chico que le había hecho sentir algo especial, no era justo que Serena se lo arrebatara. Con ganas inmensas de llorar corrió para refugiarse en los baños no quería que la vieran así.

Por su lado Diamante tenía sus propias ideas.

"¡Serena Tsukino! ¡Te arrepentirás por haberme rechazado y humillado refugiándote en los brazos de ese rufián…¡un don nadie! ¡Serás mi esposa! Cumpliré con lo que pide mi padre, te hare mía, así sea por las buenas…o por las malas"

Su rostro marcaba sus pómulos, pero justo cuando iba a irse vio que Darien Chiba entraba justamente al mismo lugar a donde Serena había entrado minutos antes, una corazonada le hizo hervir la sangre, camino a toda prisa subiendo las escaleras, sabía lo que encontraría, al igual que Esmeralda se daba cuenta perfecto del evidente interés de la rubia por su inseparable amigo, abrió la puerta sutilmente y ahí estaba, ella en brazos del pelinegro, quien la besaba apasionadamente, Diamante se sintió herido, nuevamente humillado, su ego no podía tolerarlo ¿Cómo era posible que ella amara a un tipo como Darien? ¿Qué tenía ese hombre que no tuviese él? ¿Quiénes eran sus padres y su fortuna? Se preguntaba. Dio media vuelta y bajo determinado a llevar a cabo sus planes lo más pronto posible, lo primero que haría sería visitar a su padre.

-¡Darien! ¿Iras al panteón hoy?

-si, iremos se cumplen tres años de la muerte de mi padre- nostálgico

-¿y… también visitaras la tumba de tu abuelo?- intento pues siempre que hablaba de el obtenía evasivas de mi parte, era cierto asi que quizá era el momento de contarle.

-¡tal vez! No lo se…

-¿Por qué…no te gusta hablar de el?

-te lo diré solo una vez- le dije con seriedad sentándome en una banca- mi abuelo era un hombre muy poderoso, millonario.- note como sus ojos se abrían ante la sorpresa.- el y mi abuela se conocieron en una fiesta de Primavera, el cayo rendido a sus encantos y ella se enamoro de el a primera vista, entonces era muy joven, le llevaba diez años.

-¿y entonces?

-ella lo amo tanto que fue tan ingenua para entregarse a ese hombre y así quedo embarazada- apreté la mandíbula de solo recordarlo.-Cuando mi abuelo se entero, y ella le pidió que cumpliera el dijo que no podía, porque era casado.

-¿casado?- creo que ella pudo percibir mi tristeza porque tomo mis manos entre las suyas.

-mi abuela tuvo que vivir siendo la otra, aguantando las humillaciones, los insultos. Mi abuelo vio por su hijo Artemis, aunque no le dio su apellido ya que mi madre no lo permitió ella quería que el le respondiera no solo como padre sino también como esposo, pero el nunca dejo a su familia.

-¿o sea que…tienes más familia?

-¡no! ¡Esa gente no es mi familia! ¡Por culpa de ellos asesinaron a mi padre!

-¿Qué?...pero ¿Quién?

-mi padre recibió una visita un día, entonces yo tenía solo 8 años, el señor venia a casa, nos traía regalos y papa dijo que era el abuelo, le dijo que le podía ofrecer un buen trabajo y que le daría lo que le correspondía, no iba a dejarlo desamparado y así comenzó a trabajar en una fábrica en el área de investigación y diseño ¡era muy bueno! Mi abuelo le prometió una fabrica pero entonces un día ¡murió!- mire hacia el horizonte perdiendo la mirada, me había provocado dolor el recordarlo todo.-mi padre continuo trabajando hasta que un día lo asesinaron. No estoy muy seguro de esto pero… creo que alguien no deseaba que mi padre reclamara lo suyo.

-¿quieres decir que los que lo asesinaron fueron sus propios…familiares?

-¡no tengo pruebas!

-¿en qué empresa trabajaba?

-no lo sé, mama jamás me lo dijo porque teme que me relacione con ellos, no quiere que nos acerquemos y la verdad ¡tampoco me interesa!. No sabemos el nombre ni el apellido del abuelo, solo le llamábamos ¡así! Abuelo.

-pero Darien….es injusto Setsuna y tu tienen derecho…-

-¡Serena! Tengo todo lo que quiero-recorriendo su carita angelical con suavidad-¡justamente aquí! Conmovida ella reclino su rostro en mi pecho confortándome con su abrazo, parecía mentira como podía transmitirme tanta paz y tranquilidad con solo sentirla entre mis brazos.

A la hora de la salida

Kaolineth se topo con el profesor Tomoe.

-Kaoli…¿has pensado en lo que te dije?- decía el hombre nervioso-

-no lo se Souchi- mirando sus uñas y tratándolo con indiferencia- ¡lo pensare aun!

-pero Kaoli ¿no ha sido suficiente tiempo?- imploro –por favor no me hagas sufrir, llevo tiempo sintiendo esto por ti ¡solo dame una oportunidad!- ella lo miro detenidamente, era un hombre sumamente apuesto, maduro, alto de buen cuerpo y ojos azul cielo, su cabello rubio cenizo tanto que casi se podía ver plateado, sin embargo a la pelirroja, no le convencía del todo, era demasiado bueno para ella, estaba acostumbrada a jugar con los chicos, y no estaba dispuesta a atarse a un solo hombre y sabia que tampoco era justo para el.

-¡soy así! ¡Libre como el viento!- le respondió arrogante-¿Qué vez en mi? ¿Por qué quieres relacionarte conmigo? Sabes bien que no eres mi tipo, - el bajo la vista y ella se sintió terrible, pues de alguna forma le tenía aprecio y sabia que no lo merecía.-¡búscate a una buena mujer que te ame! Yo, no puedo hacerlo- dando media vuelta dejando el corazón destrozado del intelectual, quien la siguió hasta verla desaparecer.

Tambien nosotros saliamos, Haruka y Michiru caminaban junto a nosotros el resto venia atrás.

-¡tortolos!-grito Mina bajo la mirada de reproche de todo nuestro grupo, ella dándose cuenta de su error se abrazo de Ojo de tigre y se disculpo apenada-¡Es decir, Amy y Richard!- intentando arreglar sus error-no se olviden que este fin de semana será especial ¡tenemos mucho que hacer!

-claro- respondió mi chica, para instantes después subirnos al automóvil, esta vez Rubeus había venido por nosotros. Entramos y tome un libro Serena encendió su Ipod y cada uno nos dispusimos a ignorar al otro.

Serena y yo habíamos planeado celebrar nuestro primer aniversario juntos, Mina se las ingenio para que la dejaran dormir en su casa diciendo que todas irían a una pijamada, todas llegaron a pedir el permiso, en realidad les agradecí el gesto con boletos gratis para el cine, era lo más que podía ofrecerles, ellas nos apreciaban tanto que accedieron con gusto.

Kenji y su esposa saldrían del país ya que tenían viajes de negocios en China y regresarían en tres días así que ¡estábamos de suerte!. Rubeus y otros dos los acompañaron, dejándomela a mi cuidado. Confiaban tanto en mí que me la dejaron confiadamente, no pude evitar sentirme como una rata por hacerles eso a sus espaldas, pero realmente todo valía la pena por ver a mi princesa feliz, sonreír, sentir sus labios, y sus ojos mirándome con amor.

Desde la mañana nos fuimos en la camioneta de ella, le dije que se veía hermosa y me sonrió sonrojada, llevaba algo sencillo, unos pantalones ajustados, sandalias de plataforma y una playerita de mangas a rayas debajo de ella asomaban unos tirantes negros de un top, peino su habitual peinado y se maquillo discretamente, en la mañana fuimos al parque de diversiones, nos divertimos entrando a la casa del terror, los juegos de realidad virtual , ella y yo habíamos comprado un cochinito desde hacía meses atrás para que ese día lo rompiéramos juntos y lo gastáramos todo, aunque tenía la sospecha de que había hecho trampa y metido dinero de mas pues yo había hecho los cálculos y resulto haber más dinero, llevábamos semanas planeando lo que haríamos ese día y yo decidí cumplir su gusto a pesar de no gustarme la adrenalina, aun así logro convencerme para subirnos a la montaña rusa, la sensación de tenerla tan aferrada a mis brazos mejoraba en gran medida el pánico que sentía, por un momento quería ser yo quien me aferrara a ella. Comimos en ese lugar y jugamos en los juegos de azar.

-¡vamos Darien! Solo un tiro más- me decía apoyándome y colgándose de mi brazo.

-¡está bien!- sonreí, en verdad me estaba divirtiendo, era uno de los mejores días de mi vida, Serena y yo nos estábamos portando como lo que éramos, dos jóvenes enamorados, viviendo y disfrutando de la mejor etapa de sus vidas, ¡el amor! Cuando enceste el último tiro ambos nos buscamos y tomamos nuestras manos gritando y brincando como locos.-¡siii! ¡eh!.

-¿Qué premio desea?- dijo el chico

-¡escoge lo que quieras!-

-¿de verdad?

-¡claro! ¡Tómalo! Es para ti.-

-¡ayy noo!- haciendo uno de sus berrinches.-¡es que me gustan todos!

-¡solo elige uno!- la anime, ella tomo dos peluchitos, un alborotado leoncito y una tierna conejita.

-¡es que los dos son tan bonitos! ¡mira Darien! La conejita está muy bonita-

-¡se parece a ti con esas orejotas!- bromee jalando una de sus coletas.

-¡oye!- golpeándome, le respondí con un beso fugaz en los labios, aun sin soltar su cintura-¿y a este que le ves?

-¡se parece a ti!- contesto alborotándome el cabello

-¿a mi?

-¡si!...¡ay no! ¿Cuál me llevo?

- a ver, hagamos una cosa.-¡deme la conejita!- el chico se la dio a Serena y saque mi cartera.-¿Cuánto es por el leoncito?

-¡Darien…no!

-¡es tuyo princesa! Tómalo- le sonreí y ella apenada accedió, después de pagar abrazo con emoción a sus muñecos.

-¡son hermosos! ¡Eres un amor Darien!- pegando su cabeza en mi pecho, cosa que habitualmente hacia y a mí me fascinaba.

-¿nos vamos?

-si, pronto llegaran más personas- mirando su reloj- no queremos que nos vean ¿o si?

-no sería prudente…¿Qué te parece el cine?

-¡sii!- subimos al auto y mientras ella cantaba como loca las canciones de un disco que ese día me había regalado yo no dejaba de reír ante sus ocurrencias, la miraba embelesado, Serena era lo que más amaba en la vida, no entendía de qué manera se había metido en mi corazón pero una cosa era cierta, ¡estaba metida hasta el fondo!

Fuimos al cine a mirar una película de amor, ella lloro con cada escena y yo me sentí feliz de estar a su lado consolándola, bese su frente y la abrace, lo oscuro del lugar nos permitía darnos muestras de amor. Las sensaciones que esa mujercita me provocaba eran tantas, recordé que hacía tiempo atrás la había juzgado mal creyendo que sería una chica superficial y caprichosa pero no, acá estaba a mi lado amándome sin importarle nada.

Mientras tanto en un motel de paso.

-¡oh! …¡si! ¡Dame más!...¡Dante dame más!- gritaba la chica que yacía bajo el escultural cuerpo del platinado quien con movimientos rudos y rápidos la embestía,-¡ahh! ¡eres buenísimo!- arañándole la espalda, Diamante cerró los ojos al sentir el placer en su cuerpo, contrajo sus músculos, y todo su cuerpo, estremeciendo a la chica quien dibujo una sonrisa de placer en su rostro.-¡ahhh!- exclamo cuando él se dejo caer a su lado-¡fue fantástico! ¡Eres mucho mejor que tu padre!- le dijo volteando a verlo.

-¿entonces porque andas con él?- buscando su mirada para luego tomar ferozmente sus labios y besarlos apasionadamente.

-¿Qué quieres que le diga…"te dejo porque tu hijo es mejor amante que tú"?- riendo escandalosamente

-es verdad- sonrió el-¡no quiero matar al viejo! Y además.- mirando con lujuria su cuerpo desnudo, sus prominentes pechos, erguidos e hinchados de la excitación que le provocaba el ser admirados de esa forma. –me encanta saber que puedo tenerte sabiendo que eres de él.-

-¡Dante!- -mordiendo su dedo anular

-¡eres tan fogosa Viluy! – besando ya su cuello y succionándolo con fuerza-¡tan adictiva! ¡Toda una mujer!

-¡oh!- gimió de placer al sentir como él se apoderaba de su seno izquierdo y jugando un poco con el otro para comenzar nuevamente con ese juego de pasión que habían iniciado hacia algunos meses.

En un modesto departamento.

-¡Jajaja! ¿a eso le llamas cantar?- reía mi rubia abrazando a sus muñecos de peluche mientras que yo moría de pena y me afligía en abrir la puerta.

-¡no te burles o no volveré a ir a un karaoke contigo!-amenace

-¿entonces dejaras que otro me acompañe?- con ojitos suplicantes y colgándose de mi hombro.

-¡nunca!-la tome posesiva de la cintura la puerta se abrió finalmente.

-¡Darien! ¡Esto es asombroso ¿Cuándo hiciste todo esto?- al ver la pequeña mesa adornada y preparada para una agradable cena, los manteles rojos, las rosas y algunas velas, las chicas habían hecho lo mejor que pudieron.

-bueno pues, todo fue mi idea, ¡debemos agradecer la cena a Lita! Ella se ofreció amablemente a preparar tu platillo favorito.

-¿en serio?

-Las demás ayudaron con el resto supongo-sonreí satisfecho hasta que vi una enorme manta colgada en el techo que tenía una fotografía nuestra en una de nuestras salidas, Serena sonría radiante y yo besaba tiernamente su mejilla cerrando mis ojos, con letras enormes había un TE AMO ¡FELIZ ANIVERSARIO!

-ayy Darien- dijo emocionada abrazándome-¡que lindo!- beso mi mejilla- ¡te amo también!- beso mis labios electrizándome luego nos reimos. Aunque aun estaba sorprendido, seguramente eso debió ser obra de Mina, entonces vi que nuestra álbum donde celosamente guardábamos nuestras fotos no estaba en su sitio. Pero al ver el rostro de felicidad de mi princesa me complació.

-¿quieres pasar a la mesa?- calenté rápidamente la cena y le serví, apagamos las luces encendimos las velas y pusimos algo de música la cual resulto perfecta y cenamos en medio de recuerdos y planes futuros.

-¡te tengo un regalo!- dije metiéndome a una de las habitaciones y sacando conmigo una cajita roja de moño plata.

-¡yo también tengo el tuyo!- entro a la otra habitación y al cabo de unos segundos volvió sentándose-

-¡tu primero!- ella no se hizo del rogar y comenzó a abrir la caja, lo primero que encontró fue una cajita pequeña la abrió y se encontró con un llavero de dos muñequitos abrazados, representándonos y una llave al final.

-¡que lindos!...¿qué es esto?

-bueno, pues es la llave del departamento, de ahora en adelante quiero que lo tengas…

-¿Por qué?

-porque estoy seguro de que quiero que seas tú, la persona con la que comparta el resto de mis días- tomando su mano para llevarla a mis labios y besarla delicadamente.-deseo que algún día podamos hacer nuestros sueños realidad y permanezcamos juntos por siempre.

-Darien….- la sonrisa que cubrió su rostro me dejo más que satisfecho, entonces saco de la caja una blusa de color rosa.-¡la compraste!- grito emocionada, pues hacia días la había visto en un aparador y me había comentado lo bonita que era.-¡no debiste gastar tanto dinero en ella!- en verdad es que había ahorrado para darle un regalo que al menos se mereciera, esto a causa de los costosos regalos que Diamante le otorgaba cada que tenia oportunidad, así que me las ingenie para comprar algo que realmente le gustara.

-¡tu turno!- extendiéndome la pequeña cajita con sus manos, era un estuche alargado, lo primero que lei fueron las letras cursivas de una conocida joyería, alce la vista para cerciorarme de que era mentira.

-¡Serena! No…

-¡ábrela!- me animo conteniendo la risa, al hacerlo descubrí un reloj, de color plata, con unos pequeños cristales….- me quede sin habla, debo admitir que el regalo me fascino pero, aun así, ¡era demasiado! Me sentí nuevamente mal, mi regalo no debía valer ni la quinta parte de lo que ella había gastado.

-¿te gusto?- apoyaba su rostro en sus dos manos-

-¡mucho!- sacándolo para probarlo- pero amor, no debiste gastarte tanto dinero

-¡vamos! ¡Sabes bien que no tengo en que gastar mis mesadas, y en mi cuenta hay mucho dinero- claro que lo sabía, ella muchas veces me había pedido de favor retirar del banco cuando la muy perezosa prefirió quedarse en el carro.-

-aun asi Serena…¡no lo merezco!

-¡dale la vuelta!- sin hacer caso de mis palabras, al hacerlo me encontré con una tierna leyenda "Serena pensara en Darien cada segundo que marque este reloj"

-¡gracias Serena!- poniéndomelo- ¿así que cuando el reloj deje de funcionar no pensaras en mi?

-jajajaja claro que si ¡tonto! Este reloj tiene tres formas de recargarse, con la pila, con la energía solar y con la energía de tu cuerpo…lo que significa que nunca dejara de marcar las horas.- su rostro mostraba más felicidad que el mío propio.-hay algo mas- señalo, donde había un corazón de oro.

-¿Qué es?-rápidamente lo partió por la mitad.

-¡son nuestros corazones! Uno tiene la S y otro la D, la llevaremos siempre con nosotros ¿quieres?

-¿es una promesa?

-¡si! Me dio la mitad que me correspondía con su inicial y yo hice lo mismo.

-¡Serena! Prometo amarte con todo mi corazón, con todas mis fuerzas y con toda mi alma, cada segundo de mi vida.

-Darien…prometo amarte, ser paciente y ser solo tuya….te amare por siempre, para mí no habrá nadie más, pues tu eres todo.

Sellamos nuestra promesa con un beso. Colgué la mitad de de mi corazón en una cadena que llevaba conmigo y ella lo hizo en un pulso que llevaba.

Lavamos los platos y ella abrió un bote de helado para deleitarnos, estábamos sentados en el sofá.

-sabes creo que hace falta algunos muebles, con lo que nos sobro podríamos comprar algunas cosas ¿no crees?- mire a nuestro alrededor, en realidad los muebles eran pocos, un pequeño juego de sillones, una mesita para cuatro personas, un mueble donde se encontraban la televisión, el reproductor de video y de sonido, unas plantas y algunas fotografías nuestras adornaban la pequeña sala, en realidad le hacía falta mucho mas, pero poco a poco la iba adaptando, ella había contribuido en mayor parte, la cocina se conformaba con lo básico y dos habitaciones, las cuales solo tenían la cama ya que nunca habíamos pasado una noche ahí. La compre así pensando en que quizá alguna vez podríamos vivir allí, aunque aun no sabía si ella estaba dispuesta a renunciar a su palacio para irse a vivir a un sitio como ese, la idea me enfureció.

-pues creo que si…

-¡me gusta como está quedando! ¡Es perfecto!

-¿te gusta?

-claro…¡me encanta! Y más porque es nuestro lugar secreto- dijo alzando sus brazos para rodearme y pegar su mirada con la mía, nos balanceamos. Mis brazos se apoderaron de su diminuta cintura en un abrazo posesivo, como si me negara a que se alejara de mi.

- no creo que sea lugar para una princesa como tu…-la verdad es que me dolía saber eso, ella era de otro mundo totalmente diferente al mio.

-¡Darien! Mientras tu estés ahí, no importa el lugar…

-¡te quiero!- pegue mi nariz con la suya

-¡te adoro!- se levanto de puntitas para alcanzar mis labios y yo no pude negarme, inclinándome hacia ella cerré el breve espacio que nos separaba. Nos separamos pero sin dejar de abrazarnos, viéndonos a los ojos, sintiendo ese hormigueo recorrernos.

-eres el novio más increíble Darien ¡gracias!

-¡gracias a ti! Por permitirme amarte princesa.

La mire a los ojos, la tome entre mis brazos y la bese, la bese de la única forma en que podía hacerlo, haciéndole sentir lo mucho que la amaba, mi cuerpo comenzó a reaccionar ante su cercanía y la manera en que nos besábamos, intente controlarme pues a pesar de haber pasado muchos momentos en aquel departamento nunca jamás me había propasado con ella, porque la amaba, la respetaba y aunque a veces mis deseos eran incontenibles, mi amor por ella era más grande para reaccionar a tiempo.

-¡bésame Darien!- susurro ella erizándome la piel, pegando su frágil cuerpo al mío,

-¡Serena!...creo que deberíamos dormirnos ahora mismo- retirándola un poco aunque por dentro quisiera hacer lo contrario.-¡es tarde! Lo mejor será ir a dormir- ella dibujaba círculos en mi espalda haciéndome perder el control. Negándose a soltarme

-¡no quiero!- dijo poniéndose de puntillas para tomar mi rostro con sus dos manos y buscar mis labios, los cuales la recibieron con gusto, embriagándome con su calidez, explorando su boca, acariciando su lengua, poco a poco los besos ya no eran tan tiernos e inocentes, iban subiendo de tono, haciéndome perder la razón, movíamos nuestros rostros al compas de los besos, resistiéndonos a abandonar el placer que estábamos sintiendo, yo era un joven y ella una adolescente, nos estábamos dejando llevar por el momento.

-¡no!- respirando agitadamente y viéndola a ella hacer lo mismo, con ojos cerrados y voz entrecortada reclamo

-¿Por qué no quieres hacerlo? ¿Acaso no me deseas?- oírla decir aquello me dejo perplejo por completo, ¡no podía ser cierto lo que oía!

-no, no es eso Serena, ¡te amo! Y lo sabes bien pero …no quiero presionar las cosas, ¡eres una niña! No quiero abusar de este momento.

-¡tengo 17 años Darien!- con seriedad, una que había visto pocas veces- y tu 19, no te estás aprovechando de mi, sabemos lo que estamos haciendo-

-pero …pero… ¡no es correcto! ¡No quiero que hagas algo de lo que después te arrepientas!

-¡Darien!- suavemente acercándose nuevamente a mi-¡te amo!, nunca me arrepentiría de esto…yo también…- note sus mejillas coloradas y su mirada tímida- hace tiempo que he tenido esta sensación, este deseo incontrolable por estar contigo…¡te amo! ¡Déjame demostrártelo!- su aliento me llego quebrándome una vez más.

-y yo a ti preciosa- abrazándola nuevamente, sintiendo como mi corazón latía con fuerza. Como mis manos temblaban al rozar su piel, como mis labios se abrían para perderme nuevamente en sus besos, sintiendo sus torpes caricias, y propinándole las mismas en su espalda y brazos, mis besos humedecieron su cuello, ella cerraba los ojos ante mis muestras de deseo.

-¡quiero ser tuya!- me dijo al oído haciéndome estremecer. ¡La deseaba! Era cierto ¡Cuánto la deseaba!...era mi novia, la mujer de mi vida, y anhelaba hacerla mía, baje mi mano posándola sobre si cintura, ella me hizo caminar hasta llegar a la puerta de la habitación chocamos en ella, abrí los ojos para recobrar un poco la cordura, mas ella, continuo haciendo más presión en mis labios, tallando sus manos en mi espalda, sentí que abrió la puerta y empujándome con su cuerpo me hizo entrar a la habitación.

-¡Sere!- gemí con temor…

-¡te amo!- repitió -¡te amo!- una y otra vez, la detuve, la vi a los ojos, para descubrir en ellos el mismo sentimiento que me hacia su presa.

-¡te amo!-acaricie amorosamente su mejilla y la bese, perdimos la noción del tiempo, los besos fueron tiernos, suaves, hasta convertirse en desesperados, de pronto la ropa nos estorbaba, era como si quisiéramos deshacernos de ella, entonces sentí como ella soltó un botón de mi camisa, sonreí complacido, acaricie sus hombros desnudos y me separo, sin dejar de verme a los ojos, tomo su blusa y deslizándola por arriba se la quito dejándose en top el cual se pegaba a su cuerpo perfecto, hermoso, marcando las curvas de una jovencita, después se quito el top dejándose solo el sujetador, admire embelesado su delgado cuerpo, su pequeña cintura, su plano vientre, y su pequeño ombligo, recorrí lentamente cada parte de su cuerpo hasta posarme en sus maravillosos pechos, ¡era mejor que mis sueños! Mejor de lo que la había imaginado.

Comencé a temblar aun mas, pero termine de desabotonar mi camisa y también cayó al suelo, casi de inmediato ella me abrazo para acariciarme, el contacto de su suave piel con la mía me hizo sentir una descarga recorrer mi espina dorsal, me estremecí, era tan suave su aroma tan exquisito, único, yo aun no me atrevía a tocarla, sentía como si fuera una diosa y un castigo me caería por atreverme siquiera a tener esos pensamientos pecaminosos con ella.

-¡mi Darien!- ahogadamente, entonces la conduje hasta la cama y suavemente la deposite en ella, nos recostamos, apoye mis codos sobre el colchón para evitar que mi peso cayera sobre ella, nos miramos a los ojos, respiraba con dificultad, aceleradamente, sus pechos subían y bajaban, no podía dejar de verla, ¡no quería!, aun estaba recostado sobre ella y entonces con una mano acaricie lentamente su brazo, para luego tocar la piel de su cintura, tan tersa, al acariciar su vientre, arqueo la espalda.

-¡eres más hermosa de lo que imagine!- sus mejillas se encendieron, me sentí completamente realizado, no podía creer como una chica tan hermosa, se hubiese fijado en mi, el exterior dejo de existir para nosotros, no escuchamos, viento, brisa, ni ruido alguno, en la habitación solo podíamos escuchar latir a nuestros corazones, me dispuse a disfrutarla, a hacerla sentir como una mujer, me entregue a ella, con el alma, dejando en cada beso y en cada caricia el sentimiento que me provocaba, nos entregamos como dos enamorados, experimentando las mieles del amor, jugando bajo las sabanas, bajo la luz de las estrellas y aquella luna creciente, la cual eran los mudos testigos de aquel bello acto de amor. De aquella entrega tan pura que solo nosotros podíamos ser capaces de sentir, y comprender.

El tiempo siguió su curso, tan pronto que me negaba a aceptarlo pues ahora me quedaba menos tiempo a su lado ya que el contrato se vencería al terminar la escuela, tenía su lado bueno ya que podría estudiar la Universidad y terminar una carrera, me angustiaba saber ¿Cómo le haríamos para seguir nuestra relación? ¿Acaso podría convencer a Kenji de continuar siendo su guardaespaldas? …. ¡me agobiaba con esas preguntas! Serena aun ni siquiera pensaba en su futuro. Aun me quedaba algo de tiempo y quería disfrutarlo como hasta el momento lo habíamos hecho.

Hasta acá todo iba bien, pero ninguno imaginaba que las cosas estaban por cambiar inesperadamente.

-¡bienvenido Malachite!- haciéndolo sentar-¡dime! ¿Qué te trae por aquí?

-pues, solamente quería visitar a los amigos- respondió el cruzando las piernas y acomodando sus cabellos.

-bienvenido ¿te ofrezco algo?

-un whisky está bien- respondió, el pidió dos y se sentó frente a Malachite.

-me temo que no tengo buenas noticias que traerte.

-¿Por qué dices eso?

-como sabrás, mi hijo Diamante ha estado cortejando a tu hija.

-¡si! Lo sé- dijo en tono preocupado.

- pero ahora las cosas han cambiado, ¡el quiere casarse con ella!- Kenji apenas pudo contener la emoción que le ocasionaba oír aquello- pero Diamante cree que Serena está interesada en alguien más.

-¡¿Qué?- levantándose de golpe-¡no puede ser!, Serena no sale con nadie, solo tiene amigas, seguramente es un malentendido entre los dos, hablare con ella-

-No lo creo- respondió el haciéndose el interesante- Diamante dice que apenas salga de la preparatoria, volverá a Europa, después de todo su ilusión era irse de acá….- soltando lentamente sus palabras- con su esposa…Serena.

-espera Mal- sentándose- ¡no deberían apresurarse! Falta aun tiempo para que ellos salgan! Son muy jóvenes, además si están peleados pueden reconciliarse.

-no lo creo, Dante asegura que hay alguien más.

-pero ¿Quién? ¿Quién puede ser?- decía Kenji tratando de hacer memoria- ella no frecuenta amigos….

-pues según tengo entendido, ella está muy emocionada con el hijo de tu amigo… ¡el tal Darien!- dijo con menosprecio, Kenji sintió que el aire le faltaban a sus pulmones y de pronto comprendió, que el único hombre con el que Serena pasaba prácticamente todo el día, era el-pero no te preocupes, después de todo no teníamos un convenio, decidimos dejar las cosas al destino y ¡las cosas sucedieron así!

-¡no, no es posible que ella este enamorada de Darien!- se dijo para si mismo

- ¿Por qué no? Es un joven apuesto, inteligente.- Kenji se sentó mientras la idea cruzaba por su mente-no te sientas mal amigo, después de todo….Darién es un buen chico y pertenece a una buena familia… ¿o no?- decía el infeliz sonriendo para sus adentros al ver el rostro conmocionado de Kenji el cual mostraba su desesperación.

-no, no creo que pase eso, Darien no puede enamorarse de mi hija ¡es un error! ¡Hablare con Serena!

-¿y qué ganare con eso? ¡Dejémoslo así!

-¡no Malachite!- levantando la voz-¡te doy mi palabra de que antes de que sea la graduación ¡Serena y Diamante se casaran!- Malachite no podía dejar de reír plácidamente.

-¿estas seguro?- le pregunto- no quisiera interferir….

-¡tienes mi palabra!- repitió con tal seguridad.

-bueno amigo, solo tú conoces a tu hija así que en eso no puedo opinar, entonces, le diré a Dante que no se precipite y esperaremos, de acá en seis meses pueden pasar muchas cosas.- dijo levantándose- pero bueno Kenji te dejo- estrechando su mano- y espero que en verdad podamos hacer realidad esa relación, Serena es una chica increíble y me encantaría que perteneciera a mi familia.

Salió de la elegante oficina de Kenji Tsukino saboreando con deleite la promesa de este.

"jajaja que tonto…ni te imaginas que estando en mi familia será mas fácil desaparecer a tu heredera… y con ello todos sus bienes pasaran a nombre de mi hijo, te acabare Kenji…no serás rival para mi…" pensaba saliendo del elevador.

En el interior de su oficina Kenji sintió que el aire comenzaba a faltarle, respiro con dificultad y se tomo de golpe dos whiskys dobles, se negaba a creer en lo que su amigo Malachite decía, pero ¿y si era cierto? ¿Qué ganaba el con mentirle?. Llego a la conclusión de que la única manera era averiguándolo, con esta ya eran dos personas que le decían lo mismo, era el momento de investigar si aquello era cierto. Su fiel guardaespaldas entraba minutos después de haber recibido su llamado.

-¡Rubeus! ¿Quién está con Serena en estos momentos?

-¡Darien señor!-respondió sin imaginarse lo que su respuesta implicaba.

-¿en dónde?

-pues…no se, dijeron que irían con la señorita Hino a su casa.

-¿no está nadie más con ellos?- el sudor en su frente corría y con grandes pasos avanzaba, el atractivo hombre en su traje azul oscuro lo seguía un poco inquieto por su actitud.

-no, sabe que algunas veces los seguimos pero ahora no lo hemos hecho, usted mismo ha dicho que Darien es de absoluta confianza.-

-¡localízalos por GPS y dime exactamente el punto en el que se encuentran!- el joven tardo un poco en actuar-¿¡qué esperas? ¡Hazlo!...¡dime en donde diablos esta mi hija! – Enfurecido-¡necesito hablar con ella!-solo basto que tomara su móvil y comenzara con el rastreo.

-¡el automóvil se encuentra en este lugar!

-¡Dámela!- arrebatándole el objeto.

-¡señor! ¿A dónde vamos?

-¡iré solo! Serena me va a oir…- dejándolo solo y sumamente preocupado, ¿Qué podría haber hecho la señorita Serena para provocar la furia de su padre? La visita de Malachite había tenido mucho que ver con eso. Pese a que no se lo había pedido, Rubeus decidió seguir a su jefe, después de todo su trabajo era la seguridad de ellos.

En un sencillo café, la pareja se miraba tiernamente a los ojos mientras compartían un helado doble, el intercambio de sus miradas lo expresaba todo, el amor, la devoción la pasión que sentían, estaban ajenos a lo que sucedería a continuación y que cambiaria el resto de sus vidas.

-entonces ¿te fue bien en el examen?-le pregunte a mi chica

-muy bien…gracias a tu ayuda pude resolver las mayoría de los problemas, ¡fue tan sencillo!- gracias amor

-no es nada, me alegra y me llena de orgullo ver que te estás esforzando, el año próximo entraras a tercero y es definitivo que sepas a que te vas a dedicar…¿lo has pensado?

-ay Darien, ¡aun no lo se!

-¿Qué es lo que te gusta?-

-pues…me gustan los niños, relacionarme con la gente, conocer lugares… pero me aterra hablar en público..¿y tu Darien aun quieres entrar a la Agencia de Investigación de Tokio?

-es mi sueño….ser un Agente de Investigación Criminológica, ¡atrapar asesinos! ¡Ayudar a esa gente que necesita que se haga justicia!- comente recordando el dolor que me causaba la partida de mi padre –pero no se aun si me aceptaran, primero tengo que entrar a la Universidad…la Todai me parece bien pero aun no se …sabes que por mi nivel económico no tengo tantas oportunidades.

-solo unos meses mas y te irás ….el contrato terminara pronto- mire como sus ojos se llenaban de lagrimas y mi corazón se encogió.

-Sere.

-¿y si no volvemos a vernos? ¿Cómo podremos continuar si no podremos vernos? ¿Todo esto terminara…así nada mas?

-preciosa- me incline hacia ella para rozar sus mejillas y limpiar una lagrima que se le había escapado.- dijimos que no hablaríamos de eso…

-pero es que pronto llegara ese día ¿Qué vamos a hacer? Mis padres no permitirán lo nuestro ¡no lo aprobaran!

-¡luchare por ti!...encontraremos la forma…Quizá nos veamos a escondidas, Kuri aun puede ayudar, tenemos el departamento, están las chicas que nos apoyan, con verte una vez a la semana me conformare- mentí, por supuesto que no me era tiempo suficiente, mucho menos de convivir casi las 24 horas del día junto a ella.

-¡iré a la escuela que tu vayas!- su comentario me hizo sonreír y sentirme dichoso.-

-sería fantástico pero ¡debes elegir lo que a ti te gusta!, ¡solo dime que podrás soportarlo, que me esperaras y podremos estar juntos, ¡solo serán cuatro años!-acentué mi mirada azul en la suya sin dejar de acariciar su rostro, suavemente recorrí desde sus ojos hasta sus labios, ella intento regalarme una sonrisa la cual no me convenció pero la valore, pues al igual yo sufría noche tras noche, y día tras día pensando en nuestro futuro.

Afuera Kenji Tsukino los observo reflejando la furia en su rostro, Darien acariciaba el rostro de su hija quien parecía muy contenta con eso y además le sonreía. Poco falto para que se bajara del auto y armara un escándalo, ese mafioso se merecía lo peor, ¡morir lentamente no sería suficiente! Para pagar por haberse atrevido a posar los ojos en su pequeña princesa.

-¡maldito! Mil veces maldito ¿Cómo te atreves a traicionar mi confianza?- desde el volante-y tu Serena…¡eres tan tonta! ¿No te das cuenta de que el solo quiere jugar contigo? ¡Quiere nuestra fortuna!-se imaginaba- ¡qué ciego fui!...

Bajo de su elegante automóvil, pero no quiso armas un escándalo ¡de ninguna manera!...subió a su auto y se alejo de ahí sin ser visto. Rubeus se había estacionado aunque no logro ver a Darien ni Serena, espero y cuando vio que Kenji se retiraba decidió seguirlo aunque aun preocupado por tanto misterio.

"Así que jugaron a mis espaldas…bien, pues yo también se hacerlo….hare como si no se nada, ¡disfruten mientras puedan!...me las pagaras Darien, sufrirás como nunca lo imaginaste en tu miserable vida… ¡mi hija se casara con Diamante Blackmoon! Y lo hará mas pronto de lo que ustedes se lo imaginan, ¡nunca permitiré que estén juntos! y tu Darien… Nada me dará mas gusto que verte sufrir, ¡te marcharas de nuestras vidas para siempre!"

/ * * * *S&D * * * /

Amigas! Como pueden presentir y preveer, pronto pasaran cosas inesperadas para nuestra bella parejita. Así que no se pierdan los próximos capítulos.

Agradezco de todo corazón a quienes amablemente se toman la libertad y el tiempo para dejarme un rewiev

Mayilu, Sailor Lady, sheccidmoon, Usagi13Chiba, shiru, natsch, Alezhiita, Nahima-chan, Natustar, smfanatic, LITA JAPON, Ariizaii, anyreth, Malua.

13 DE ENERO DE 2011

CON CARIÑO USAKO DE CHIBA