No tengo nada con que disculparme más que el capi! Que espero puedan disfrutar amigas!
NOTA: No me adjudico nada, Sailor Moon y los demás personajes le pertenecen a su creadora Naoko Takeuchi.
********S&D*******
AMARGO DESPERTAR
En el Café Crown.
Pasaron unos días tranquilos, y cierta mañana Serena y sus amigas se reunieron en nuestro café favorito. Frente a mi estaba mi nuevo amigo, al que solía frecuentar.
El joven rubio me miraba con expresión seria, yo únicamente jugueteaba con la soda que me habían servido, cerca de ahí, Serena y sus amigas se entretenían con los videojuegos, al sentirnos completamente a solas y en confianza, Andrew por fin se atrevió a decir:
-¿entonces me lo dirás?- voltee a ver hacia todos lados para cerciorarme de que nadie escuchaba-
-está bien te lo diré- respondí- Serena y yo… ¡somos novios!- lejos de emocionarse mi amigo me recorrió de arriba abajo, pero no note sorpresa en sus ojos, solo se quedo en silencio, sin emitir sonido alguno.-Andrew… ¿me escuchaste?
-¡lo sabia! ¡Lo sabia!- comento-¿¡acaso estás loco?- grito a los cuatro vientos-¿¡como se te ocurre! ¿Te imaginas lo que pasara cuando su padre se entere?- grito sin darme la oportunidad de nada, Haruka y Michiru voltearon a vernos indiscretamente, el resto parecía más entretenido en su juego, pues no advirtieron el tono de mi amigo y cuñado.
-¿el padre de quien?- interrumpió Setsuna entrando de la cocina, mire a Andrew con ganas de querer asesinarlo-¿de Serena?- Lo sabía,-imito ella el tono de su novio- sabía que Serena y tu tenían algo, lo descubrimos la otra vez en casa ¡qué emoción!- gritaba aplaudiendo
-¡no, no Set! ¡No es así!-intente silenciarla con una mirada retadora- ¡por favor no digas más!
-pero ¿Por qué? me cae muy bien, es simpática, y divertida- continuaba mirándola a lo lejos
-Setsuna…-
- mama también sospechaba, dice que desde que estas con ella pareces otro y hasta eres más amable
-Setsuna- dije con voz firme- ¿podrías dejarnos a solas por favor?- me devolvió un gesto molesto y finalmente entro a la cocina nuevamente, Andrew esperaba paciente mi respuesta
-sé que es una locura, pero no pude evitarlo- con los hombros caídos
-Darien ¡lo que hacen es muy arriesgado! ¿Sabes lo que pasara cuando sus padres se enteren? ¿Es que no sé dónde has dejado la cordura? ¡Deberías dejarla antes de que algo malo suceda!
-¡lo sé, lo sé!- dije desesperado-¡pero me enamore de ella! ¡La amo! ¡La amo con todo mí ser y no quiero alejarme de su lado! ¡No puedo!- Andrew movió su cabeza de un lado a otro-
-pues entonces, solamente puedo desearte suerte- comento cabizbajo y preocupado.
-¿suerte para que amor?- la voz de Serena quien ya me rodeaba la espalda termino con nuestra conversación.
-¡para sacarme la lotería!- dije rápidamente
Continuamos disfrutando de la tarde, ajenos a lo que en otro sitio se planeaba.-
Electronic &Machines.
-¿entonces es un hecho?- indago incrédulo Diamante, a su lado su padre apenas podía ocultar la enorme satisfacción que sentía al escuchar las palabras de Kenji Tsukino
-¡claro! ¡Te aseguro que Serena se casa contigo
-bueno Kenji, no puedo estar más feliz.- sacando su chequera y dándosela- ¿crees que con esta cantidad de dinero sea suficiente?-
-¡por favor Malachite!- dijo el ingeniero-¡no es necesario!
-claro que si- después de toda Serena es una princesa y se merece la mejor de las bodas.
-creo que no será necesario hacerlo a lo grande, con una ceremonia sencilla bastara- respondió el, sabiendo que Serena se negaría rotundamente al matrimonio por lo que lo mejor sería dejarlo en secreto.
-como lo desees- respondió el platinado, dejándole el cheque.
-¡señor Kenji!- intervino Diamante-¡muchas gracias! ¡Le aseguro que hare a Serena la mujer más feliz del mundo!- con su característico porte de caballero. "te aseguro que te hare pagar cada uno de tus desplantes" pensaba Diamante con resentimiento
-¡no lo dudo!- respondió su futuro suegro y los tres chocaron sus copas y brindaron, sellando así un pacto que traería lagrimas, dolor y desgracias.
*************S&D************
Los meses pasaron y entre mi Serena y yo, todo iba mejor de lo que pensábamos, únicamente la actitud de Diamante no dejaba de molestarme, con esa sonrisa estúpida en su rostro y acosando a mi novia, la cual inocentemente lo atendía por educación.
***********S&D*************
La pareja más popular de el momento se encontraba disfrutando de un concierto de ópera, él era el capitán del equipo de futbol y su bella novia, del equipo de volibol, además la porrista oficial del equipo de su apuesto novio, Mina aun estaba muerta de nervios pues la salida con los padres de Kai la hacía perder el control y es que las miradas desaprobadoras no se hacían esperar por los miembros de la familia. Mas el rubio no hacía más que defenderla ignorando olímpicamente a sus padres.
-¿y dinos Mina habías venido alguna vez a un lugar como este?- preguntaba la madre de Kai, al terminar el concierto y ventilándose con el elegante abanico.
-bueno…- titubeo buscando la mirada de su atractivo novio, quien noto como ella mordió sus labios y apretaba sus manos entre los pliegues de su vestido.
-madre, la verdad es que estas cosas me parecen demasiado aburridas- intervino Kai, Mina levanto la vista y lo miro mientras él le propinaba una seductora sonrisa.- en estos tiempos los jóvenes buscamos otro tipo de diversiones.
-pues hacen mal- dijo su padre un poco serio- es bueno enriquecer nuestra cultura. -Nadie comento nada más y se dispusieron a sentarse en el restaurant del teatro.
Degustaban ahora de la cena, Mina se esmero por agradar a sus suegros y se comporto a la altura, mas la señora buscaba cualquier pretexto para menospreciarla. Al concluir la cena salieron a saludar a algunos conocidos y fui ahí cuando se apareció una pelirroja entallada en un vestido negro de lentejuelas.
-Kai ¡qué gusto verte!- dijo ella acercándose al rubio para besarlo seductoramente, Kai le correspondió por educación pero dio un paso hacia atrás de inmediato, Mina solo apretó la mandíbula no podía creer la desvergüenza de esa chica.-¡Señora Luci, buenas noches!
-¡Beryl!- exclamo con agrado y ambas se abrazaron y besaron
-¡Señor Mitsuko!
-buenas noches Beryl- saludo cordialmente.
-¡Estas más hermosa que nunca! ¡Ese vestido te queda muy bien!- elogio la señora
-¡ay!- se sonrojo la aludida-¡gracias!
- no entiendo como algunos hombres parecen estar ciegos- dijo mirando a su hijo, Mina no soportaba, quería salir corriendo de ahí, era más que evidente la preferencia y simpatía que sentían por la ex novio de su novio
-bueno pues, ¡algún día volverán sus ojos hacia mí!- el descaro era demasiado Mina volteo el rostro indignada y se cruzo de brazos, lo cual le hizo saber a su novio la incomodidad, el padre de Kai solo menciono
-¿y con quien has venido hija?- para cambiar de tema pues no le agrado en lo más mínimo la actitud de su esposa
-Mis padres están por allá-señalo-
-vamos a saludarlos- menciono la señora Luci- la familia se encamino mientras que platicaban con Beryl a quien le alcanzaron a escuchar
-veo que la nueva novia de Kai ya ha sido aceptada por ustedes
-¡ni lo digas!- menciono la señora Luci- esa no entrara jamás a mi familia ¡no sé en qué momento la conoció! ¡Es una chiquilla insolente! ¡De lo más vulgar!- los comentarios se hicieron con toda la intención de que fueran escuchados por la parejita quienes lo seguían de cerca.
-no hagas caso mi vida- susurro Kai a sus oídos y oprimiendo su cintura, Mina apenas y podía contenerse, un comentario más y se soltaría a bofetadas con el par de mujeres, no le importaba si era la madre de su novio o no.
-pero es que yo- refunfuño impotente
-¡se me ocurre algo mejor! ¿Por qué no nos vamos de aquí?- con mirada picara, el tono de su voz le dio a entender a Mina lo que su novio quería decir, hacia un par de meses atrás que habían dado el siguiente paso en su relación y ahora se encontraban disfrutando de las mieles de su amor.
-no sería educado de mi parte
-¿se han portado ellos educadamente contigo?- le regreso la pregunta y ella no supo que responder
-¿Qué tanto de dicen?- interrumpió Beryl con su sonrisa de estúpida
-¡mama! ¡Mina y yo ya nos vamos! –Dijo autoritario y sin menoscabo a que agregaran algo más-Si nos disculpan- tomando a su chica por los hombros-que pasen buenas noches
-pero Kai, vamos a saludar a los padres de Beryl
-¡no me interesa!- respondió-
-no te permito que le hables así a tu madre- reprendió secamente el señor
-entonces salúdalos de mi parte- reitero-¡vámonos Mina!
-ehh- sonriéndoles- ¡fue un placer!- agradeciéndoles-¡que se la sigan pasando bien! ¡Buenas noches!
Y marcharon ante la mirada amenazadora de la señora Luci y su esposo y la indignación de Beryl quien no podía creerlo, ahora la que estaba muerta de rabia era ella, quien no entendía como el rubio podía rechazarla. Al salir Kai comenzó a carcajearse-
-jajajaja
-¿de qué te ríes?-increpo ella, molesta
-¿acaso no viste sus rostros?
-Kai…. ¡con esto me odiaran más aun!- su voz se le quebró- no entiendo porque no les agrado
-eso no me interesa hermosa- tomando su barbilla entre sus manos-¡me gustas a mí! ¡Te amo! ¡Eso es lo que importa!- besándola, la rubia se entrego a la caricia cálida de sus labios olvidando el mal rato-¿A dónde vamos?- pregunto él con voz ronca
-A donde tú quieras- le respondió con la misma sonrisa picara-
-¡esa es mi chica!- respondió el abriendo la puerta del automóvil para dirigirse a algún sitio en donde pudieran estar a solas.
Londres, Inglaterra.
Mientras tanto en esos momentos en otra parte del mundo, en la soledad de su mansión, un joven de cabellera castaña rojiza miraba hacia el exterior, había terminado la llamada que hubiese hecho a su prometida pero al parecer algo no lo dejaba tranquilo.
"¿Por qué Rei? ¿Por qué por más que hago hasta lo imposible por demostrarte mi amor, pareces no mirarlo? ¿A qué se debe esa mirada triste? Habíamos decidido salir y conocernos, pero al estar juntos tu, pareces ausente ¿acaso estas enamorada de alguien más?"
De solo pensarlo en su corazón sintió una opresión muy fuerte y es que Nikolas Kino se había enamorado locamente de Rei, no podía tolerar el saberse rechazado por ella y eso le dolía.
"¿estaré haciendo bien? ¿Y si ella no me ama? ¿Qué debo hacer? ¿Qué debo hacer?"
Se atormentaba intentando encontrar una solución, pensó que lo mejor sería darle un tiempo para saber si ella tenía a alguien más en su corazón y mientras tanto haría lo que fuera para conquistar su corazón
Rei por su parte había terminado la llamada, a su lado Lita y Amy la veían misteriosamente, esperando que les comentara algo pero no sucedió.
-¿Qué te dijo?- indago Amy emocionada
-dice que vendrá el próximo fin de semana-menciono con desgano, la castaña aprecio el desinterés marcada en sus palabras
-¡genial! Podríamos salir todos juntos- dijo la peliazul
-¡sí!- respondió ella cambiando los canales uno a uno, sin poner especial atención en ninguno mientras que Amy no dejaba de ver los regalos de Nicolas
-¡Nicolas es tan tierno y detallista ¡las rosas que te envió están hermosas!
-aja
-¡y mira este collar! Debió haberle salido una fortuna- decía Amy
-¿tú crees?- decía la pelinegra, Amy se encontraba emocionada pero Rei parecía perdida y absorta en sus pensamientos, Lita sintió cierta pena por ella.
-Rei… ¿estás segura de lo que vas a hacer?- menciono al fin, cansada de aguantar por más tiempo, herida en su orgullo pues Nicolas era su hermano y el menosprecio de la pelinegra también le dolía, el comentario llamo su atención y Amy inclino la mirada al percatarse de que Lita quizá sabia más de lo que ellas imaginaban.
-¿de qué?- pregunto ella haciéndose la inocente
-Nicolas es un hombre trabajador, formal y serio, pero muy romántico y amoroso- comenzó- se que él te ha amado desde el primer instante- dibujando una sonrisa- cuando habla de ti su rostro se le ilumina y me pregunta sobre todo lo que haces- Rei paso saliva sintiéndose muy culpable- Rei quiero mucho a mi hermano y no me gustaría que saliera herido es por eso que te pido que pienses muy bien lo que vas a hacer- comento cabizbaja y con la mirada melancólica, sin decir más.- el hecho que nuestros padres hayan realizado el compromiso no los obliga a nada, si él no es lo que tu deseas ¡Solo dilo!- los ojos de Rei se iluminaron por un instante, pero luego recordó a su abuelo y lo que su padre le hubiese prometido.
-no se…de que estás hablando. – Se justifico Rei fijando la vista a otro punto- Nicolas y yo nos casaremos tan pronto termine la preparatoria- dijo sintiéndose triste- Nicolas es muy atento y cariñoso así que ¿Qué más puedo pedir?- intento animarse y luego ofreció una sonrisa a sus dos amigas quienes notaron claramente que estaba fingiendo.
-¿Qué estarán haciendo ahora las chicas?- pregunto Amy, cambiando el tema bruscamente
-Mina y Kai salieron con los padres de él. -respondió Rei
-es verdad ¡pobre Mina! ¿Hasta cuándo tendrá que soportar los desplantes de la familia de Kai?- se pregunto Lita
-lo bueno es que el la ama totalmente- animo Amy para después continuar con la sesión de belleza que habían programado las tres para ese día.
En un mirador.
Miraba a mi pequeña princesa sonreír, en ese momento me sentía más feliz que nunca, no había nada que me hiciera falta, con Serena todo el vacio y la soledad y resentimiento que tenía parecían esfumarse.
-¿Qué me ves?- me pregunto ella ingenuamente y bajo la tenue luz de la luna, divise su sonrojo
-¡estas hermosa!- le dije al momento que me acercaba a ella y la rodeaba de la cintura-¡te amo pequeña! ¡Te amo mucho!-besando su mejilla.
-¡y yo a ti Darien!- me correspondió girándose para rodear mi cuello-¡soy inmensamente feliz!-¡prométeme que nunca me dejaras!- me preguntó de pronto y aunque quise reírme por su comentario solamente le pregunte.
-¿Por qué crees eso?
-¡anda prométemelo!-. Insistió mirándome pícaramente e inclinándose sobre sus pies para rozar mis labios, cerré los ojos y me deleite con su sabor
-¡te lo prometo!- le asegure, ella se giro nuevamente para observar la luna reflejada en el lago y yo apoye mi cabeza entre su cabeza y sus hombros era tan reconfortante y pleno sentirme así, suspire lleno de emoción y jubilo por tenerla conmigo.
Cerca de ahí
Kenji miraba a la pareja que permanecía abrazada, dándose muestras de afecto, los había seguido y ahora ya no podía ocultar su rabia y su odio, llevaba días entrevistándose con Malachite y Diamante Blackmoon y finalmente daría su golpe bajo.
-¡disfruten mientras puedan!- dijo alejándose de aquel lugar.
Las horas habían pasado rápidamente, Serena y yo ya nos dirigíamos a la casa, aun eran las nueve de la noche.
-¡no es justo!- dijo mi novia haciendo un puchero que a mí me fascinaba- cuando estoy contigo el tiempo pasa muy rápido- se quejo apoyando su cabeza en mi hombro
-¿de verdad?- le pregunte
-¡sí!- asintió aferrándose a mi bazo- me gustaría que el tiempo se detuviera. Permanecimos en silencio cuando recordé algo de suma importancia por lo que midiendo el terreno comente
-Sere- comencé-
-¿dime?
-¿Qué me dirías si te digo que tengo la oportunidad de irme a estudiar a otro lado para poder hacer mis sueños realidad?- la mire por el retrovisor, sus ojos se abrieron y pareció ponerse tensa, después de algunos minutos menciono.
-no me agradaría mucho la idea pero…- titubeo y lo note en su mirada triste- si es por cumplir tus sueños ¡no me opondría!
-¿estás segura?- interrogue
-bueno… La verdad es que…- de pronto pareció reaccionar-Darien ¿te vas a ir?- esta vez busco mi mirada
-¡no!- dije-¡solo estoy preguntándote
-¿y a que viene esa pregunta?- con astucia
-bueno. Es que yo quiero terminar una carrera para poder ser capaz de ofrecerte algo y presentarme a tus padres como tu novio oficial, ¡solo eso!- era una verdad a medias pues realmente es lo que pensaba.
-¡pues estudia en Japón!- dijo arqueando una ceja y cruzando sus brazos y haciendo una de sus acostumbradas rabietas de niña caprichosa, no pude contener la risa- ¡al menos acá encontraremos la forma de vernos!
-¡está bien!- le dije-¡será como tu digas princesita!- ella pareció conforme y volvió a recostarse en mi hombro mientras que yo pensaba.
"si le digo que envié un proyecto que me asesoro el profesor Tomoe seguramente se enfadaría, pero sé que me entenderá, será mejor no decirle nada aun, además aun no me dan respuesta así que ¿para qué angustiarla?"
Llegamos a la casa. Al llegar nos sorprendió mucho que su padre estuviera fumándose un cigarrillo en el comedor del jardín junto a la alberca.
-buenas noches- saludo, no sé porque pero sentí cierta hostilidad en sus palabras y en su mirada
-¡buenas noches señor!- dije, Serena se acerco a abrazarlo pero él la rechazo
-¿Dónde andaban?
-¡fui con las chicas!- se apresuro a responder
-bueno, ¡me retiro!- dije –que pasen buenas noches- no espere respuesta y me aleje de ahí.
Al quedar solos Kenji lanzo una mirada helada a su hija, a quien le dijo.
-necesito hablar muy seriamente contigo, ¡sígueme!- Serena tuvo un extraño presentimiento, llevo una mano a su corazón y acompaño a su padre en silencio, aun era temprano decía ella, entonces ¿Por qué parecía enfadado su padre? Entraron a la casa y su madre los miro.
-¿A dónde van?
-¡acompáñanos!- la voz de Kenji parecía muy diferente, lo que termino de preocupar aun mas a Serena. El hombre abrió la puerta de la biblioteca, enseguida entro su madre, y ella aun sintiendo algo en su pecho no se atrevía a entrar, pensaba que si esa puerta se cerraba, algo terrible pasaría, por su mente pasaban imágenes e ideas que pudiesen provocar la actitud de su padre, la primera que se le vino a la mente le provoco mas escalofríos, "¡no! El no puede saber lo que hay entre Darien y yo" pensaba mortificada y mordiéndose ahora las uñas.
-¡entra! –ordeno Kenji, miraba duramente a su hija, quien tuvo un presentimiento negativo pues de solo escucharlo ya estaba temblando.
-¿Qué sucede?- se atrevió a decir con un hilo de voz- cerró la puerta pasando sus manos detrás de ella, cubriéndolas con su cuerpo.
-siéntate- la expresión en su rostro lo decía todo, Serena comenzó a dar pequeños pasos intentando no parecer nerviosa.- ¿Dónde estabas?
-e-estaba con… Mina y las chicas- luego intento ser más convincente- ¡en casa de Rei!- su padre la miro detenidamente y los músculos de su rostro parecieron tensarse más aun.
-fui a ver a Rei y ¿sabes que encontré?- Serena permaneció muda, ante la mirada gélida de Kenji Tsukino, un hombre que aparentaba tranquilidad y parecía haberse convertido en otro en cuestión de segundos- Amy, Rei y Lita estaban en su casa, mas tarde me encontré a Mina con la familia Mitsukoo y su novio, el joven Kai- la rubia no sabía que decir, bajo la mirada y cerró los ojos sin encontrar una excusa, comenzó a sentir que el aire le faltaba y que la sudadera le estaba oprimiendo demasiado el pecho, ni siquiera levanto la mirada hacia su madre quien la miraba dubitativa y preocupada por la actitud de su esposo-¿Por qué me mientes?
-Kenji, no creo que…-
-Déjame Ikuko- la interrumpió callándola y sorprendiéndolas- todo esto es tú culpa,-le reprocho señalándola- ¡tú le permites todo! ¡Por eso la has malcriado! Y por eso hace lo que se le da la gana ¡pero ya basta de caprichos!
-¡Un momento Kenji! ¡No te permito que me hables así y menos enfrente de Serena!- la actitud segura de Ikuko, hizo reaccionar a la rubia quien aun permanecía con la mirada fija en el suelo intentando encontrar una excusa creíble que mencionar, tronaba sus dedos y le temblaban las piernas.
-Papa, mama- interrumpió Serena al punto del llanto y muerta de miedo-¡no se peleen!
-¡tú te callas!- señalándola con el dedo- y será mejor que te vayas preparando porque dentro de poco te casas con Diamante- la noticia la dejo en estado de shock, en su mente resonaban las palabras de su progenitor, tan tétricas y lúgubres, como si de una pesadilla se tratara, tardo unos segundos en reaccionar, esperando que todo se tratara de un horrible sueño y que pronto despertaría, pero no sucedió, entonces ella levanto el rostro, sus ojos ahora reflejaban terror y pánico, Ikuko se llevo una mano a la boca horrorizada de escuchar a su esposo.
-¿Qué? ¡Papa!... ¿qué dices?
-¡te digo que todo está listo! Los preparativos se han realizado y en dos meses se casan- Serena sintió que el alma se le escapaba, llevo sus manos a la cabeza descorazonada, confundida y perpleja de lo que escuchaba, sintió su corazón latir más de prisa de lo que alguna vez hubiese sentido.
-¡No, No! ¡No es verdad! ¡Yo no puedo casarme con Diamante! –su padre se sorprendió un poco ante sus palabras
-Kenji ¿de qué hablas? – Interfirió Ikuko una vez más -¿Cómo que la niña se casa? ¿Por qué? ¡Es solo una niña!
-¡está decidido!- dijo autoritario- ¡Malachite y yo lo hemos acordado!
-pero papa ¡no puedes hacerme esto! ¡Diamante y yo no somos novios! ¡No lo amo!- se reveló Serena con lagrimas en los ojos, su padre lleno de cólera camino hacia ella y la tomo de los brazos, tomándola y presionándola con sus dedos hasta sentir sus delgados músculos doblegarse-¡ahh!-se quejo
-¡aprenderás a hacerlo! ¡El te ama y es un buen hombre!
-Kenji- interfirió Ikuko levantando la voz
-¡no!- grito enfurecida-¡no lo quiero! ¡No lo hare!-persistió
-Serena- insistió la madre
-¡harás lo que yo te diga!- haciendo más presión sobre su brazo al sentir que perdía la paciencia.
-¡por favor basta!- grito más fuerte pero nuevamente fue ignorada, padre e hija se estaban enfrentando y ella no podía hacer nada.
-¡aghhh! ¡Me lastimas!- se quejo ella
-¡suéltala ya Kenji! ¡Estás loco! ¿Cómo te atreves a hacerle esto a nuestra hija? ¡Es apenas una niña!
-¡mama!- chillaba ella mientras su padre la oprimía con más fuerza, su madre intento soltarla pero solo obtuvo un empujón por parte de su esposo.-
-Ikuko ¡no intervengas! ¡Está decidido!
-pero papa
-¡cállate!
-¡no lo amo!
-¿no lo amas? ¿Qué sabes tú del amor?
-¡no puedo creerlo! ¡Por favor Kenji piensa las cosas!
-¡no quiero! ¡No lo amo!-continuaba la pequeña rubia
-iré a pedir ayuda- dijo Ikuko desesperada y corriendo por los pasillos. Su esposo la ignoro por completo dejando a su hija sola.
-¿a quién amas entonces?- refuto su padre preso de la ira al ver que Ikuko había salido del lugar- ¿a Darién?- Serena se quedo callada, sin saber bien que decir, lo que tanto temía se había descubierto ¿acaso su padre lo sabía todo? ¿Desde cuándo?-¿hace cuanto tiempo que estas saliendo con ese? ¿Cómo te atreves a traicionar mi confianza?- ella no sabía que decir, solamente podía sentir las lagrimas correr por su rostro y un miedo apoderarse de su ser, pues sabía que su padre la alejaría de él, casi podía jurar que por eso la había comprometido con Diamante.
-¡sí! ¡Lo amo! ¡Amo a Darien papa! ¡Lo amo y no pienso dejarlo!- grito, mas la reacción de su padre no se hizo esperar, tomo una mano y la estampo contra su rostro, Serena cayó al suelo, sus coletas se deshicieron por el forcejeo y llorando llevo una mano a su mejilla, Kenji dio un paso hacia atrás, asustado de su reacción-
-¿no te das cuenta de que únicamente está jugando contigo? ¡Quiere nuestra fortuna!- menciono en un intento por hacerla reaccionar
-Darien no es así ¡El me ama!- continuaba mirando al piso, sin fuerzas para levantarse
-si te amara, no estuvieran escondiéndose… ¡Es ilógico! ¡Hija no seas tonta! ¡Tu futuro está al lado de Diamante, el es de buena familia, respetable y además tiene una gran fortuna!
-¡no me importa! ¡No seré feliz porque no lo quiero!- insistía ella con un nudo en la garganta, a su mente solo podían venir las imágenes de su amado Darien, su mirada tierna, su sonrisa cálida.
-harás lo que yo te diga ¡y fin de la discusión!
-¡no lo hare!- grito esta vez volteando a verlo-¡no podrás obligarme!-grito con fuerza- al sentirse sobrepasado Kenji perdió aun más el control
-¡mira niña! –Arqueo una ceja y se inclino hasta su altura para verla fijamente a los ojos, tomo su cuello bruscamente para obligarla a verlo a los ojos. Serena sintió pavor aunque no estaba dispuesta a darse por vencida-¡Harás lo que te dije si no quieres que a Darien le suceda algo peor!- la rubia de ojos azules levanto con su mano el fleco que cubría su frente y vio a su padre, esta vez llevando una mano a la altura de su pecho.
-¿q-q-que dices?-mirándolo con incredulidad-n-no, no papa, tu no serias capaz de…
-¡pagara por haberse atrevido a fijarse en ti!-levantándose-¡ese maldito! ¡Lo pagara muy caro! Es más si insistes hablare con el ahora mismo- hizo como que caminaba hacia la puerta esperando su reacción.
-¡no lo harías!- llenándose de fuerzas para ponerse de pie-¡papa reacciona!- lo jalo del brazo, el sonrió ante ese hecho
-¡claro que no lo hare yo! ¿Me crees tan estúpido?, pero a diario pasan muchos accidentes, mira que Darien ha arriesgado su vida por protegerte, puede ser que en una de esas, el pobre…
-¡no!- levanto la voz la cual le rasgo no solo la garganta sino el alma, Serena lloraba nuevamente no podía creer lo que escuchaba
-además ¿Qué será de su pobre familia?, se que su madre y su hermana dependen de él- decía con malicia su padre, mientras veía el rostro afligido de Serena. La estaba sobornando de la manera más vil y despreciable.
-¡no!- decía Serena negando con la cabeza
-no creo que quieras llevar sobre tu conciencia eso ¿verdad?- ella permanecía sin decir nada-¡piénsalo Serena! ¡Yo estoy dispuesto a hacer lo que sea con tal de casarte con Diamante! Si cooperas, no hay necesidad de que llevemos las cosas a tal extremo- término su discurso. Serena lo miro con un brillo de rabia y odio en los ojos. No podía creerlo,
-¡no puedo creer que tú seas capaz de...!
- y yo no puedo creer que hayan traicionado mi confianza! ¡No hare las cosas más grandes para evitar dar explicaciones, ¡te casas con Diamante y terminas con Darien!
-pero papa…-intento en vano-no puedes despedirlo ahora ni hacerle daño, su madre y su hermana…
-no te preocupes, si me das tu palabra de que terminaras con él, permitiré que se quede a tu lado lo que resta del contrato, al fin y al cabo que es poco el tiempo que queda, así ni él ni sus familiares sufrirán carencias pues le daré una buena indemnización, creo que para su ambición bastara con eso- Serena no podía creer lo que escuchaba estaba en una encrucijada y no tenía otra opción que tomar lo que su padre le ofrecía, cerró los ojos al sentir un dolor en su pecho al imaginarse lejos de el, y una lagrima amarga la traiciono- solo tienes que decir que si- insistió al ver que ya ella no ponía resistencia, pues únicamente podía pensar en el dolor que sentía, en que todo llegaba a su fin, que Darién no merecía todo eso. -¿Serena?
-está bien- dijo agachando la cabeza y cruzando las manos en señal de resignación, para luego levantarlos y amenazarlo fríamente- ¡pero si en este tiempo se que algo le pasa a Darien! ¡Olvídate del trato! ¡Me prometerás que cuando su contrato termine lo dejaras ir! De lo contrario ¡me divorciare de Diamante! ¡y ten por seguro que serás el único culpable de mi infelicidad!-aseguro Serena quien en pocos segundos parecía haberse convertido en otra, le dolía, le dolía mucho pensar en lo que iba a suceder.
Ikuko entraba con Diana.
-¿Qué paso? ¿Termino la discusión?- al ver como Serena salía de la habitación cabizbaja y con lagrimas en los ojos, Diana, su fiel amiga la observo en silencio y con preocupación.
-digamos que tu hija entro en razón y acepto casarse con Diamante
-¿¡qué? ¿Pero cómo?- pregunto horrorizada, Diana al escuchar lo que el ingeniero decía decidió retirarse
-si ya no me necesitan, me retiro- y subió a la habitación de su amiga, sabía que ella la necesitaría mucho, si lo que su padre había dicho era cierto, entonces Serena debía encontrarse destrozada.
-pues lo pensó mejor y dice que se hará como yo diga.
-¡no puedo creer lo que has hecho!- dijo su esposa llena de coraje- vi sus lagrimas Kenji y sé que algo no está bien, tratare de hablar con ella.
-será mejor que no intervengas, está decidida- le respondió, Ikuko salió furiosa y se refugió en su habitación decidiendo dejar sola a su hija para que pensara mejor las cosas.
En la habitación de Serena, Diana la consolaba mientras que ella lloraba sobre su regazo, Diana le acariciaba los cabellos despeinados.
-¡prométeme que no le dirás nada a nadie!- dijo ella
-pero Serena
-ni siquiera a Kuri, él y Darien son amigos y
-yo creo que si hablas con Darien podrán encontrar una solución
-es que no la hay- dijo ella,-¡prométemelo!
-está bien Sere- dijo resignada y nostálgica por la noticia que había escuchado, sabía que Darien y ella sufrirían lo indeseable a partir de ese día.
********S&D*******
Llegaba a mi habitación pues me había reunido con Rubeus y el resto para analizar los reportes y organizar las rondas de visitas, al llegar a mi habitación observe las pantallas, Serena ya estaba en penumbras, así que me recosté pensando que mañana seria otro feliz día al lado de mi pequeña princesa.
En casa de Darien.
Una mujer miraba con cierta nostalgia la fotografía de su familia y en especial a su desaparecido esposo, sus ojos se le nublaron al recordar al atractivo hombre de cabellera platinada y grandes ojos azules.
-¡Artemis!- sollozo en silencio aprovechando que ninguno de sus dos hijos se encontraba presentes- mí querido Artemis, si supieras cuanta falta me haces, los niños han crecido, Darien se ha convertido en un hombre y Setsuna en una linda mujercita. En eso un recuerdo llego a su mente.
*******INICIO FLASHBACK******
El hombre llegaba a su casa lleno de felicidad.
-¡Querida! ¿Dónde estás?- decía depositando sobre la mesa unas bolsas y regalos-¿y los niños?,- Luna se asomo de la cocina con el mandil puesto
-aun no llegan pero ¿Qué pasa? ¿Por qué tanta alegría?- pregunto extrañada, su esposo se carcajeaba y corrió hasta donde ella se encontraba para tomarla por la cintura y abrazarla efusivamente, haciéndola girar entre sus brazos
-¡estoy feliz!- gritaba eufórico
-¡Artemis! ¡Me asustas! ¿Dime que paso?
-quiero que estén los niños presentes.
-pero no han llegado, ¿Por qué no me lo dices?
-está bien te lo diré, pero solo porque ya no aguanto más con la noticia- dijo con la felicidad pintada en su rostro.- mi padre ha decidido darme lo que me corresponde ¿sabes lo que ese significa? ¡Los niños podrán estudiar una carrera! ¡Viajaremos por todos lados! ¡Comprare un auto! ¡Tendremos el dinero que siempre soñamos! ¡Tú dejaras de trabajar! Y podre ofrecerles lo que se merecen!- dijo rápidamente
-¡espera! ¡No entiendo! ¿Te dará qué?- pregunto mientras veía a su esposo caminar por la cocina apresuradamente mientras seguía parloteando
-¡nuestra vida ha cambiado! ¡Papa me llevara a conocer la nueva empresa que ahora dirige mi medio hermano, para que aprenda todo lo relacionado, aunque realmente he trabajado con Malachite todo este tiempo pero…mañana les dirá a sus hijos que yo soy su hermano y me dará los papeles, solo es cuestión de meses y será nuestra!- comento triunfal-¿te das cuenta?- Luna no podía articular palabra, se sentía feliz por la noticia pero muy dentro de su ser sentía cierto miedo.
-me…me alegra mucho- comento sentándose pesadamente en el sofá- ¿pero y crees que tus hermanos lo tomaran de la misma forma?-
-¡claro que sí!- comento el comenzando a idear no sé cuantos planes más en su cabeza.
********FIN DEL FLASHBACK*******
Luna Chiba, limpiaba sus lagrimas al recordar el pasado, pues sabía bien que después de ello todo cambio en sus vidas.
-¡desde esa vez comenzaron a acosarte! Y no descansaron hasta verte muerto, primero tu padre y al poco tiempo tu…Artemis si tan solo los Blackmoon nunca nos hubieran encontrado, aun seriamos la familia feliz de siempre- comento ella ajena completamente a que su hijo Darien, se encontraba más cerca de esa familia de lo que ella creía.
*******S&D*******
Como acostumbraba me levante y me dirigí al automóvil, Kuri estaba esperándonos.
-¿y ahora?- le pregunte extrañado
-el señor dio órdenes de que los llevara y los trajera.-
-¡ah!- respondí sin darle más importancia al asunto, tome el periódico mientras esperaba a que Serena apareciera, pasaron diez minutos, había tardado más de lo acostumbrado, iba a entrar a la casa a ver si todo estaba en orden cuando ella apareció con unas oscuras gafas de sol, a pesar de no ver sus ojos celestes, me los imagine, le sonreí discretamente, mas ella no me respondió, subió al automóvil sin esperar siquiera a que yo le abriera la puerta, como la señora Ikuko había salido a despedirla no dije mas y subí al auto. La voltee a ver pero ella mantenía la vista fija en la ventana.
-buenos días- salude
-¿Qué tienen de buenos?- me respondió con desdén, lo que me tomo por sorpresa
-bueno, digo que el sol esta hermoso y al parecer tendremos un excelente clima ¡están padres tus gafas!- le comente, intentando tomar su mano, pero ella la retiro rápidamente, colocándola sobre su maletín, nuevamente no supe que decirle.
-¿te sientes mal?- intente -¿te duele la cabeza o algo así? ¿Si quieres nos detenemos un instante a la farmacia?
-¡no! –respondió secamente, levante la vista sintiéndome un poco apenado y Kuri decidió subir el elevador para darnos privacidad, me acerque a ella quien me hizo un gesto de desprecio.
-¿Qué sucede?
-nada- decía, aun ocultando sus ojos
-¡mírame!- intente quitárselos
-¡déjame en paz! –Grito arrebatándome la mano-¡¿Por qué no dejas de molestarme?- grito ahogadamente, cosa que jamás había sucedido, es decir, habíamos tenido algunas diferencias y pleitos como cualquier pareja y había soportado sus berrinches, pero jamás me había tratado ni hablado de esa forma.
-perdón, solo intentaba…
-¡pues no intentes nada!- me interrumpió, de pronto se había puesto histérica y estaba irreconocible.
-está bien,- intente
-¡ay! ¿Sabes qué? ¡Eres un baboso!- en eso la detuve, no estaba dispuesto a permitirle mas
-¡espera! ¡Serena! ¿Qué sucede? ¡Tú no eres así! ¿Paso algo en tu casa? Si es así, sabes que puedes decírmelo princesa, pero comprende que yo no tengo la culpa, mas acá estoy para apoyarte.
-¡si! ¡si me pasa algo!- grito esta vez volteando a verme , se quito los lentes y me pareció verlos irritados pero no le preste mayor atención-¡pasa que esto se termino! ¡No quiero continuar con esta relación!- se formo un silencio, sin saber si lo que estaba escuchando era real o solo un producto de mi imaginación, seguramente era una broma.
-¡va-mos Sere! ¡N-no juegues!
-¡no estoy jugando!- dijo con voz firme.-¡Darien! Lo que tú y yo no teníamos no puede continuar
-¿pero porque?- pregunte estúpidamente sin darme cuenta de que me estaba humillando, mas no me importaba, solo quería obtener respuesta ante esa idea repentina.
-¿Por qué? ¡Pues porque si!- respondió rápidamente, he perdido el interés en ti, me parece que esta relación es aburrida y no quiero seguir perdiendo mi tiempo contigo!- tome su mano, la cual por un momento pareció ceder pero al instante la arrebato-¡por favor entiéndelo!
- no, no puedo aceptarlo ¡no puedo creer lo que me estás diciendo!- dije sin entender nada, de pronto mi adoraba y tierna chica se había convertido en una lunática y quería dejarme, seguramente era algo pasajero, ella jamás haría algo así, tan de repente, el auto se detuvo y ella bajo sin esperarme y camino, cuando reaccione me di cuenta que habíamos llegado, salí y cerré a puerta, sin despedirme de Kuri, corrí a alcanzarla y la tome del brazo.
-espera Serena tenemos que hablar.
-¿Qué haces?- me reprocho-¿no te das cuenta de que todos nos estas mirando? ¿Qué pretendes?- ignorando sus comentarios la prácticamente me la lleve, ella por no querer llamar más la atención accedió, a lo lejos aprecie a nuestros amigos, pero yo quería aclarar esto de una vez por todas, encontramos un laboratorio y entramos ahí, cerré la puerta.-¡suéltame!- chillo una vez que estábamos a solas-¡me lastimas!
-perdóname princesa, pero es que no podía permitir que esto quedara asi, ¡tenemos que hablar! ¡Yo sé que no es cierto lo que dijiste!
-¡ay por favor Darien! ¡Acéptalo! ¡Lo nuestro se acabo!
-pero Serena…ayer apenas me dijiste que me amabas, que querías estar siempre a mi lado y que íbamos a casarnos y que
-¡jajajajaja!- se carcajeo, comenzaba a irritarme su actitud, me estaba humillando y además se estaba burlando de mi- ¿y me creíste? ¡Qué idiota eres!- cerré los ojos y mis puños al escucharla, intente encontrarle sentido pero cada vez me quedaba más en claro algo, Serena me estaba dejando, y yo me encontraba ahí como un idiota, rogándole, pensando que todo era una locura, ¡pero no!-¿a poco creías que tu y yo íbamos a casarnos? ¡jajaja! ¡Qué ingenuo eres!- sus palabras me herían, me lastimaban profundamente, permanecí parado, sin decir nada y escuchándola-
-es que…no te entiendo- atine a decir
-no es necesario, solo acéptalo, salimos, nos divertimos pero, he perdido el interés ¡es simple!- dijo encogiéndose de hombros-
-¿es tu última palabra?- le dije, comprendiendo que no podía permanecer rogándole, su actitud era evidente.
-¡claro! ¡Por favor! ¡Déjame en paz! ¡No quiero que vuelvas a buscarme! ¡A partir de ahora será Jenko o Kuri quienes nos acompañen a todos, lados!-ordeno-¡te irás adelante!- el dolor y el nudo en la garganta no me permitían hablar.-¡solo espero que entiendas que esto es así! Por un momento me divertí pero, ¡todo tiene un final!-jugando con su cabello, de pronto me parecía tan irreal, tan superficial, igual a otras tantas chicas del instituto, entrecerré los ojos y fruncí el ceño sintiéndome decepcionado de ella, como pude contuve las lagrimas, si ella parecía tan serena, lo que menos iba a permitirle era que me viera llorar.
-¡como digas!
-bueno, si eso es todo, ¡adiós!- caminando-¡ah! ¡Y por las chicas! No te preocupes, ya comprenderán.- de pronto hasta las odie, ¿Cómo era posible que ellas no me hubiesen dicho nada? ¿Cómo permitieron que me enamorara así de ella? Pero ¡claro! Ellas eran sus amigas ¿Qué podían esperar de un pobre diablo como yo? Imaginaba lo que se habían burlado de mí, al verla girar la perilla y detenerse un segundo le pregunte.
-¿Por qué Serena? ¿Por qué yo?- ella se detuvo, note que bajo la cabeza.-¡hay muchos tipos en esta escuela, que seguramente pagarían por tener una cita contigo! ¿Por qué a mí? ¿Por qué jugar conmigo? ¿Cuándo lo único que hice fue amarte y entregarte mi corazón?- no le permití responder- ¡claro! Seguramente ya te habrás divertido con muchos de ellos y ahora hasta has encontrado otro idiota que prometió bajarte la luna y las estrellas!- dije con rencor, para después reaccionar.- ¡lo siento… no quise!
-ahora que lo dices-comenzó con voz baja- ¡Es verdad! ¡Hay alguien más! –aclaro-Me alegra que lo hayas descubierto, así no tendré que darte explicaciones innecesarias.- el dolor fue más grande aun, sentí que el alma se me rompía, y el corazón se destrozaba, no voltee a verla porque ahora las lagrimas me habían traicionado, al evocar las imágenes de nosotros juntos, había sido demasiado, imagine que ella ni siquiera se había molestado en voltear a mirarme, y yo no tuve valor para verla salir de mi vida.
Instantes después, escuche la puerta cerrarse, cuando esto paso, lleve mis manos al rostro, para cubrir mis lagrimas, la sensación de vacío, temor, rabia y odio se mezclaron en mi interior, pero haciéndome el fuerte e intentando aparentar serenidad, limpie ferozmente mis ojos, y decidí salir a continuar con mi trabajo, que era lo que debí haber hecho desde un principio, y no dejarme engañar por una cara angelical y un te amo, me sentía el peor de los imbéciles.
-¿Darien?- escuche la voz de Rei quien me seguía, a su lado iba la rubia-¿Qué paso, porque Serena…?
-¡se termino Rei!- dije terminantemente-y por favor no quiero que me la recuerden ¿ok? Continuare con mi trabajo, después de todo ya falta poco tiempo,- me detuve un momento-¡no puedo creer que me hayan hecho esto! ¿Por qué Rei? ¿Por qué a mí?- continúe
-¡no te entiendo!- dijo Mina
-¡olvídalo! Después de todo, ustedes no son responsables por su comportamiento infantil, es que debí haberlo previsto ¿Qué se puede esperar de una niña caprichosa como ella que lo ha tenido todo?- comente con amargura
-¡Darien!- las ignore y me dirigí al salón de clases.
El profesor Tomoe me llamo para entregarme una carta, sin ánimos la tome y lo esuchaba parecía emocionado, charlamos un rato pero en realidad no me concentraba en lo que hacía, le agradecí y se retiro en silencio, lo único que deseaba era que la clase terminara ya.
SERENA POV
El dolor crecía dentro de mí, me sentía terriblemente mal por hablarle de esa manera, con cada desplante y cada frase despectiva sentía en mi interior un profundo dolor, seguramente igual o peor que el que él sentía, y podía verlo en sus ojos, tristes, inciertos, los cuales perdían su brillo, era como si su alma se hubiese desmoronado frente a mis ojos, jamás le había hablado de esa forma, pero sabía que solo así lograría alejarlo de mi, pero no bastaba con alejarlo, tenía que decepcionarlo, dejarle claro que no me interesaba volver con él, apenas podía ocultar mi dolor y contener mis lagrimas, afortunadamente para mi, el estaba tan ensimismado en su dolor que no aprecio el mío…¡Darien! ¡Mi querido Darien! ¿Qué será de ti? ¡Por favor perdóname amor! ¡Perdóname!.
Deje correr mis lagrimas al recordar las suyas, cuando me dijo sus últimas palabras me destrozo por completo y cuando gire para mirarlo logre ver sus bellos ojos opacados por las saladas lagrimas, quise correr a sus brazos, consolarlo, decirle que todo aquello era mentira que mi padre me había obligado a hacerlo, pero entonces recordé sus amenazas y me detuve, sentí una daga cruzar mi pecho al verlo sufrir y llorar así por mí, fue algo que jamás imagine, y sin poder soportarlo por más tiempo me aleje de ahí, al salir mis amigas me veían con preocupación.
-¡Serena!
-¡déjenme sola!- les dije
-¿no entraras a clases?- alcance a escuchar la pregunta de Amy y a Haruka mencionar
-será mejor que vallamos al salón, si no levantaremos sospechas entre los profesores.
Continúe corriendo, corrí hasta que las piernas y el cansancio me hicieron caer, me encontraba en un pequeño bosque del colegio, me encontraba a sola y fue entonces que libere mi dolor, grite, llore y golpee el suelo con fuerza, intentando sanar mi dañado corazón.
No supe cuanto tiempo paso, pero cuando me di cuenta ya mis amigas se encontraban a mi lado, me lance a los brazos de Haruka y les conté todo, a ellas no podía mentirles, me consolaron.
-pero Serena, debiste decirle la verdad- dijo Michiru
-ahora entiendo la actitud de Darien con nosotras- dijo Mina
-¡por favor! ¡No le digan nada!- les dije-¡prométanlo! ¡Si lo hace algo malo le sucederá!
-pero es que no es justo- dijo Rei- ¡el está sufriendo por ti!
-¡y yo por el!- dije- pero no tengo otra opción, a partir de hoy tendré que ser la novia de Diamante y me casare con el
-¡Pero Serena!- recrimino Haruka-¡no lo hagas!
-¡no se hablara mas de este asunto! ¡Si de verdad me estiman y son mis amigas apóyenme!-solicite.-para mi es más difícil de lo que creen y también estoy destrozada, tengo que ocultar mi dolor con una sonrisa y una relación falsa y además soportas a un hombre que no amo ¿no creen que es suficiente?- reproche gritando.
-tranquila Sere- me animo Michiru lanzando miradas amenazadoras a mis amigas-¡somos tus amigas! Y aunque no estemos de acuerdo con tu decisión, ¡te apoyaremos!- tomando mi mano, le agradeci.
-¡gracias! ¡Gracias chicas!-
Cuando regresábamos al salón de clases me encontré con lo peor, Diamante y son sonrisa nefasta junto a las tres arpías.
-¡hola preciosa!- me dijo acercándose a mí para intentar darme un beso, lo cual logre evadir.
-¡ho-hola!- salude
-¿es cierto lo que mi primo dice?- comenzó Esmeralda recorriéndome de arriba abajo.
-¡claro que es cierto!- respondió el tomándome de los hombros.-¡Serena y yo somos novios! ¿No es así preciosa?- no pude responder pues me tope con el rostro conmocionado de Darien quien había escuchado todo, sabía que pronto pasaría eso, pero creí que al menos pasarían un par de días antes de que él se enterara de mi "relación" con Diamante. Los ojos de él me atravesaron y no pude sostenerle la mirada.
-Diamante- susurre, sonriéndoles a los que nos veían-. No creo que sea momento de…-me sentía terrible, solo quería que la tierra me tragara
-tu padre me ha dado la noticia, a menos que quieras que anuncie nuestro compromiso en este momento, permite al menos que te trate como lo que eres, ¡mi novia!- dijo en voz alta con una sonrisa y llevando mi mano a sus labios para besarla. Luego tomo mi cintura y rápidamente junto sus labios con los míos para besarlos, había sido tan desagradable, solo sentí la frialdad de sus labios, permanecí con los ojos abiertos, todo había pasado tan rápido, que lo único que podía pensar era en Darien y en la imagen que debería estar viendo en estos momentos. Cuando nos separamos escuche los gritos de júbilo, las felicitaciones y los aplausos de algunos compañeros. Busque a Darien pero no logre encontrarlo, pensé que era lo mejor, y resignada suspire dejándome llevar por mi nuevo "novio" y soportando las falsas palabras de Beryl, Esmeralda y Neherenia.
FIN POV
**************S&D******************
No podía creerlo ¿Serena y Diamante?, es que debí imaginarlo ¿Quién mejor que él? Si Kenji lo decía todo el tiempo.
Moví la cabeza de un lado a otro intentando borrar la imagen que había presenciado, eso había sido fulminante, lo peor, había soportado todo, pero aun debía admitir que tenía una esperanza en mi, nuevamente me sentí un estúpido por creer en ella, por permitir que jugara con mis sentimientos, de esa forma, pero había ido demasiado lejos, había sido muy cruel no lograba concebir el porqué ella me daba este golpe traicionero, lleno de odio, di una patada a la lata que se interponía en mi camino, y fue entonces cuando escuche la voz de mi superior.
-¿Y la señorita Serena?
-¡Rubeus!- exclamé, poniéndome erguido para no permitir que me viera en ese estado
-¿te pasa algo? ¡Traes mal aspecto amigo!- había sido demasiado tarde
-¡no, no pasa nada!-mentí, intentando que la voz no volviera a traicionarme
-¿y Serena?
-¡viene atrás!
-¡no debes dejarla a solas! ¡Deberías saberlo!- me dijo cuando alcance a escuchar la voz de Diamante
-¡es que, la señorita viene con su novio!- dije entre dientes volteando a verlos, en eso el tipejo ese se me acerco y me dio la mano diciendo.
-¡Ah! Darien, se que eres el guardaespaldas de mi novia y que incluso la has salvado de un par de atentados- me dijo. –quería agradecerte por eso y espero que continúes cuidándola bien, porque esta mujer es mi vida entera-con su acostumbrado tono prepotente, ni siquiera tome su mano, mas si mire a Serena quien mantenía la vista fija en la puerta del auto, sus ojos parecían nerviosos.
-¡no se preocupe! – dije forzadamente lo único que quería era partirle la cara a ese, no lo toleraba ni un segundo mas y ahora que sabía era su novio ¡menos!-No necesita repetírmelo- respondí sin tomar su mano- entiendo que es mi trabajo.
-bueno linda. Te dejo, ¿nos vemos en la tarde te parece? ¡Yo te llamo!- Rubeus le abrió la puerta del auto y ella subió rápidamente ignorándome.
Como había dicho me subí al automóvil ocupando el lugar del copiloto. Hice un enorme esfuerzo por no voltear a verla por el retrovisor, y logre hacerlo, ya había entendido que para ella, solo había sido uno más en su vida.
Pasaron unos días, los peores de mi vida, en casa intente ocultar todo, y cuando me peguntaron sobre Serena simplemente respondí que lo nuestro había terminado y que no quería hablar más del asunto, Setsuna y mi mama insistieron pero ante mi actitud negativa cedieron, había leído la carta del profesor Tomoe, al menos había una buena noticia en medio de todo el tormento que estaba viviendo, habían sido días difíciles, duros, el tener que soportar ver a Diamante y Serena juntos era insoportable, me negaba a saber que había amado a una mujer como ella, las chicas intentaban animarme, pero yo me aleje de ellas, refugiándome en el futbol me acerque a Kai, Richard, Zafiro y los chicos, quienes al no saber mucho del asunto tampoco opinaban, me refugie más en los estudios y solo decidí dejar que el tiempo pasara, solo faltaba un poco mas y me alejaría de ella y saldría de su vida para siempre, ¡era lo que más deseaba!. Seguramente ella también.
Con los padres de Serena todo sucedía con total normalidad, solo la señora Ikuko parecía haber adelgazado y no querer comer.
Una semana después aun continuaba sintiendo un profundo dolor "¿es que acaso no cedería nunca?" llegue a la casa después de un entrenamiento al que me había enviado Kenji y al regresar note a todos muy apurados, camiones entraban y salían de la residencia.
-¿Qué sucede Kuri? ¿Por qué tanto movimiento?
-perdón Darien, pero ahora no puedo- me respondió evadiéndome- tengo que acompañar a Diana a recoger unos pendientes. -Se subió al carro alejándose de ahí
-¿Jenko, quieres que corramos?- le pedí pues me había refugiado en el deporte en mis tiempos libres para evitar pensar en ella.
-¿acaso tenemos tiempo libre ahora?- me dijo
-¡pues que yo sepa si! ¿Por qué están tan apurados y nadie me dice nada?
-pues porque la señora Ikuko me ha pedido que les ayudemos para el festejo de esta noche
-ahhh- dije y luego reaccione-¿festejo? ¿Qué festejo?
-pues no sé bien. -Dijo Jenko- pero ahora mismo salimos con los demás para afinar detalles y cumplir órdenes del señor. Todo este asunto lo han mantenido en completo secreto, creo que solo Rubeus sabe de qué se trata.
-¿solo yo se que?- pregunto Rubeus que aparecía con una llave en la mano y manchado de grasa pues arreglaba un auto-
-¿hay una fiesta hoy en casa? ¿Por qué no me dijeron? ¡Debemos doblar a seguridad!- dije -¿han visto las cámaras? ¿De qué se trata?
-es verdad, tenemos un festejo, pero es secreto- dijo – así que ya se enteraran a su debido momento-.¡Darien toma dos horas libres y luego te daré ordenes!
-¿pero porque?
-¡son órdenes del señor Kenji!- no entendía nada pero no quería quedarme de brazos cruzados mientras todos los demás trabajaban.
-¡claro que no! ¡Díganme que hacer!
-está bien, entonces ve a este sitio y recoge los licores, iba a ir yo, pero ya que insistes, cuando llegues te integras a la fiesta, estaremos adentro.
-¡está bien!- dije, tome el auto y salí, después de casi dos horas volvía a la mansión, ya la fiesta había comenzado, las luces y los arreglos florales hacían lucir la casa, los encargados bajaron el pedido apenas me dio tiempo de tomarme un baño y llegar a la fiesta, me subí, y al bajar me comunique por radio con los demás, llegue a la sala, los invitados escuchaban música y disfrutaban de los aperitivos y los licores que se habían preparado para ellos, me sorprendí de ver a las amigas de Serena se acercaron a saludarme, yo aun me mantenía un tanto distante con ellas, pero les respondí educadamente, no entendía porque aun insistían en llevarse conmigo.
De pronto caí en la cuenta de que Serena no estaba, mire hacia todos lados y no logre encontrarla, reaccionando sonreí como tonto al descubrir que a pesar de mis esfuerzos, aun continuaba preocupándome por ella, parecía que en todos mis actos ella estaba siempre presente en mi mente, intente olvidarme de ella cuando de pronto me tope con las tres mujeres que se acercaron a mí.
-¡Darien! ¡Hola!- saludo Esmeralda, besándome la mejilla
-ya sabemos que en realidad eres el guardaespaldas de Serena- dijo Beryl, las mire sin responder y trate de sonreír
-¡así es!- dije
-¡pues yo juraba que tu y Serena eran novios!- comento Esmeralda, la mire entrecerrando los ojos, apenas podía soportar la presencia de esa peliverde.-pero claro ¿Cómo iba a fijarse Serena en su guardaespaldas? ¡Qué tonto! ¿No creen?- comenzaron a reírse
-¿pero porque nos mintieron?- interrumpió Neherenia quien ahora había cambiado su actitud conmigo
-bueno, solo fue para seguridad de la familia Tsukino- dije- ahora si me permiten debo continuar con mis labores.
-pues, que lastima porque en realidad eres un chico muy guapo. – dijo Esmeralda. Incluso mi prima Neherenia estaba entusiasmada contigo.
-bueno. -Comento- el que sea guardaespaldas no le quita lo guapo- respondió esta, la cabeza comenzó a dolerme.
-¿y que harás ahora que ya no trabajaras con Serena?-lleve una mano a mi rostro sofocado, ¿Cómo es que ellas sabían más que yo? Incluso sabían que pronto dejaría de trabajar.
-digo, con todo esto del matrimonio seguramente…- la plática de Esmeralda fue interrumpida.
-¡Darien! ¿Puedes venir un momento?- me dijo Jenko, lo seguí quedándome un poco impactado por lo que había escuchado ¿de qué matrimonio estaban hablando?- distraídamente ayude en la vigilancia quedándome en la puerta principal, lugar desde donde podía acceder y observar a la mayoría de los invitados, de pronto anunciaron la llegada de Serena y la vi bajar las escaleras, reluciente, hermosa como siempre, con su rostro angelical, pase saliva al admirar su belleza, es que como era posible que detrás de ese rostro de ángel se escondiese una mujer tan llena de malos sentimientos.
Estaba tan embelesado admirándola que no me percate de que Kenji había tomado el micrófono y hablaba anunciando a su hija y a su novio para que pasasen junto a él y a su madre. Por un momento sus ojos se encontraron con los míos, y entonces pude ver en ellos la misma calidez de siempre, mas en el acto me di cuenta de que estaba haciendo mal, no podía volver a caer en sus redes, ahora quien la tenia de la mano era Diamante Blackmoon, quien se sentía orgulloso de llevarla, yo estaba completamente ajeno a lo que estaba sucediendo, ella volteo el rostro hacia otro lado y yo cerré los puños ante la impotencia y fue entonces que puse más atención.
-y es por eso que esta noche, la familia Tsukino y Blackmoon, agradecen su presencia, compañía y amistad y a la vez nos damos el enorme orgullo y gusto de anunciar el enlace matrimonial de nuestros hijos, ¡Diamante y Serena! que contraerán matrimonio a finales de este mes.- dijo tomando la mano de ambos jóvenes, quienes dieron un paso al frente, los aplausos no se hicieron esperar, desde mi sitio sentí que el alma se me quebraba en mil pedazos, vi los flashes bañar a la pareja de novios ¿había escuchado bien? ¿Serena y Diamante se casarían?, una punzada en el corazón me atravesó, el aire comenzó a hacerme falta, sude frio y fue necesario que tomara una de las copas que se estaban sirviendo, me la tome de un solo golpe, lleve una mano a mi frente y jale mis cabellos, ¡no! ¡No estaba preparado para esa noticia! Mire a Serena, que estaba abrazada junto a su prometido, sentí las lagrimas agolparse en mis ojos y sin poder resistirlo más, di media vuelta y salí de aquel salón, solo quería alejarme, desaparecer y ahogar ese sentimiento que me estaba quemando por dentro.
**********S&D*************
Sin saberlo, el joven guardaespaldas salía de aquella habitación, bajo la atenta mirada de cierto par de ojos azul cielo, de mirada melancólica, y triste, ese par de ojos que lo siguieron en silencio ocultando su enorme pesar.
"Darien…¡perdóname!"
*********S&D*******
¿Qué les pareció? De verdad que fue un capitulo muy triste, snif! Es que en este fic pobrecito de Darien.
Muchas gracias de verdad por su enorme paciencia y comprensión y buenos deseos para mi, y es que de verdad esto de estudiar un posgrado es superdificil y dejan muchas lecturas y tareas por eso mis actualizaciones están más lentas que nunca, pero agradezco sus espera y saben que aunque sea lenta soy segura, así que esperen la continuación de esta y mis demás historias.
Por su amistad y apoyo besos…
Quiero dedicar este capi a:
mi querida hijita Anyreth, dense una vuelta por su fic Pruebas verán a un Darien derramar miel.
A mi mami bella Annam mis hermanitas bellas Sailor Lady y Usako Tenoh, a mis sobrinas preciosas, Poly, cindy y a todas las que amablemte dejaron un rewiev en el capi anterior.
Con cariño Usako de Chiba
6 de Mayo de 2011
