Los personajes de The Flash y Arrow no me pertenecen, ellos son de la Warner y DC.
N/A: Solo quería hacerles saber que aún me encuentro sin una computadora y que lo que publique a partir de ahora será a través de la aplicación del celular que no es muy buena, así que si ven algunas fallas sepan disculpar.
Capítulo Dos: Envidia.
Oliver lo ve partir por la carretera semi obscura a Central City entre estelas de luces rojas y amarillas luego de compartir un eterno abrazo con aquela quien llamaban Flash. La brisa tras su marcha le acaricia tenue el rostro, haciéndolo cerrar los ojos por inercia para poder solo sentirla mejor. Dejar que todo de él se llene con los dones especiales del menor.
A veces, como sucedía en esos momentos, no podía evitar sentir envidia de Barry. De lo que poseía, sus poderes que lo hacían único. De poder estar unos segundos bajo su piel y poder tener la libertad de correr tan rápido como lo hacía el viento, dejarse llevar y correr tan lejos como le fuera posible. Tener esa libertad de escapar sin sentirse atado a nadie, pero sabiendo que tenia un lugar seguro al cual volver; tener en mente de que habría alguien esperando a por él para cuando ya no necesite esas ganas de dejarse llevar.
A veces tiene envidia de Barry, por que el velocista no necesita correr para huir de demonios internos porque él no los tiene. Por que correr para Barry no significaba huir o simplemente escapar de algo. Correr para él simplemente era tener la capacidad de sentirse libre, el solo placer de desconectarse del mundo para solo sentir todo a tu alrededor de manera distinta. Y Oliver quería eso, correr sin pensar en nada. Correr para sentir que aún era un hombre vivo, uno que hacia lo posible para ser mejor persona. Correr para sentir una libertad que había quedado allí perdida en la isla.
No es como si no le gustase su vida, ser Arrow y el futuro alcalde de Starling City. No es como si no queriese a su equipo y a su hermana, no es como si no amase a Barry. Pero había veces en los que el tiempo era más fuerte que él y necesitaba escapar, salir de su propio mundo para huir a otro dónde no debía usar su máscara de indiferencia y frialdad.
Y Oliver sabe que debe resignarse. Porque él no era un Metahumano con supervelocidad, solo un simple mortal que siente envidia del muchacho que le gustaba.
