Disclaimer: Los personajes de The Flash y Arrow no me pertenecen, ellos son de la Warner y DC.

N/A: Solo quería hacerles saber que aún me encuentro sin una computadora y que lo que publique a partir de ahora será a través de la aplicación del celular que no es muy buena, así que si ven algunas fallas sepan disculpar.

Capítulo Seis: Codicia.

Se suponía que Oliver había cambiado, que era otro hombre. Uno mejor y que las sombras de su pasado llena de excesos y malas ideas se habían desvanecido por completo. Que ya nada quedaba en él, sólo malos recuerdos que, para su suerte, ya no lo visitaban tan a menudo en sueños.

Ahora tenía otra vida, una mejor. El nombre de Oliver Queen había quedado limpio. Había sido elegido como alcalde, luego de una ardua campaña en la que Felicity lo ayudó. Tenía a su equipo con él, a su hermana de vuelta y había podido superar la muerte de Laurel. Pero nada podía salir tan bien en su vida, nada podía quedarse en relativa calma. Y es que Oliver no podía estarse quieto.

Ya había conseguido lo que se propuso desde un principio, ahora quiere algo más. A alguien más.

Barry Allen.

Lo quería a él. Ése muchacho torpe de Central City debía ser suyo, debía pertenecerle a él. Quedarse a su lado, sonreirle cariñosamente y llenarlo de mimos. Debía besarlo, marcar su piel entre sus sabanas. Debía demostrarles a todos que aquel velocista era solo suyo.

Oliver no entiende que iba mal con él, porque a pesar de lo enfermizo que sonaba todo aquello en su mente, aún así estaba de acuerdo.

Barry, aunque quisiera o no, iba a pertenecerle. Todo su ser iba a ser suyo, solo suyo.