Disclaimer: Los personajes de The Flash y Arrow no me pertenecen, ellos son de la Warner y DC.

N/A: Solo quería hacerles saber que aún me encuentro sin una computadora y que lo que publique a partir de ahora será a través de la aplicación del celular que no es muy buena, así que si ven algunas fallas sepan disculpar.

Capítulo Siete: Lujuria.

Pasea con cierta rudeza su mano por la cadera ajena, cuela los dedos entre los pliegues de aquel suéter rojo y comienza a tirar hacia arriba sin dejar de besar al castaño que tiene prisionero entre su cuerpo caliente y el colchón. Lo siente temblar de placer y él mismo siente la ansiedad de recorrerlo entero con su lengua, marcar una y otra vez su piel tersa y blanca.

Con una mano en su pecho, empuja al velocista hasta inmovilizarlo. Aprieta fuerte la tela de su playera blanca, clavando sus uñas con la idea de dejarle marca. Barry gime dolorido pero no es algo que le importase en aquellos momentos. Separa la prenda un poco de su piel expuesta y vuelve a crear senderos rojos, creando caminos que no le costarían nada desaparecer pero que a Oliver tampoco le molestaría volver a formar. Pareciese que su piel lechosa hubiera sido creada para ser marcada por él. Solo por él.

De un movimiento brusco, obliga a Barry a quitarse la playera. La arroja a algún punto desconocido de la habitación y sonríe malicioso ante la visión del pecho rojo del chico. Inclina su cuerpo hacia adelante y captura entre sus dientes el rosado pezón, el cual estira violento y deja caer solo abriendo la boca. Lame superficialmente y vuelve a tomarlo en sus labios para succionar, aprieta con su lengua y luego muerde. Barry solloza su nombre, ahogado en su placer y dolor. Pero no pierde el tiempo en oírlo, no ahora, por lo que deja en paz al pezón derecho para darle el mismo tratamiento al izquierdo; donde vuelve a lamer, succionar y morder.

El velocista suspira, cierra sus preciosos ojos verdes y suplica por más.

¿Como negarselo?

Oliver toma de un extremo de su pantalón y comienza a jalarlo, solo un poco. Quita un botón lentamente y luego otro mientras disfruta ver como el mocoso lucha por no usar sus poderes para desnudarlos a ambos.

- Tranquilo, pequeño... -susurra el arquero al momento en el que deslizaba los pantalones fuera de sus largas piernas.

- Ollie... -gime el castaño, deseoso.

Al verse libre de su ropa y solo teniendo su boxer negro, Barry abre sus piernas en un ofrecimiento obsceno. Deja caer su espalda contra el colchón y observa a Green Arrow, esperando a que por fin lo hiciera suyo.

Oliver gruñe y se quita la camisa rápidamente, apenas logra desabotonar la prenda cuando ésta termina en el suelo junto a las convers del velocista escarlata. Vuelve a dejar caer su cuerpo contra el menor, presionando ambas erecciones y suspira pesado sobre su cuello. La tentación es mayor a él por lo que no se resiste demasiado y muerde a conciencia la clavícula de Barry, un ligero sabor metálico invade su boca y se relame viéndolo a los ojos.

- Ollie... Por favor.

- Pareces desesperado por mi polla, cariño -se burla Oliver.

Deja pasear sus manos por el cuerpo sudado de Barry hasta su boxer donde presiona con su palma abierta la obvia erección de su joven amante. Cuela su mano dentro de la ropa interior y sostiene firme, escuchando claramente al velocista jadear con entusiasmo, como si con aquello quisiera alentar a Oliver. Oh, y claro que lo estaba logrando. Porque el mayor no pierde el tiempo y comienza a bombear la erección del chico de Central City.

Él cuerpo del pequeño velocista se sacude, sensible por las atenciones que ha recibido. Gime su nombre entrecortadamente y besa la mandíbula del próximo alcalde de Starling City.

Oliver, en cambio, retira su mano del miembro de Barry para ir más abajo. Allí donde le mete los dedos y el velocista se tensa, incomodo.

- Ollie... -gime, nuevamente dolorido.

El mayor ignora a su niño y estira la entrada, solo un poco. Retira los dedos y los hunde en lubricante. Por mucho que le gustase el sexo rudo con Barry, no quiere hacerle daño verdadero. Por lo que le prepara para recibirlo a conciencia, primero uno, luego otro y al final tiene tres dedos bombeado dentro de él.

Barry grita, arquea su espalda y el rosado pene del chico respinga. La encontró. Vuelve a presionar aquel divino punto, castigando su próstata hasta el punto en el que el castaño no es más que una bola de carne temblorosa y húmeda.

Vuelve a tomar del lubricante y baña su polla. Se toca un poco, masturbándose bajo la atenta mirada de Barry y entra en él rápidamente, hasta el fondo. Las paredes internas de su pequeño lo ahogan al principio, delicioso, pero no deja de embestirlo. La cama se mueve ligeramente y Barry no deja de gritar. Sabe que debería pedirle hacer un poco de silencio, no sería bueno que los demás vecinos del edificio se enteraran de que se folla a un chico -muy- menor que él aunque ¿Qué eran diez años en estos días?

Oliver va a preocuparse de eso luego. Cuando no tuviera a Barry desnudo bajo su cuerpo y la lujuria invadiendolos a ambos por igual.

Amaba hacer suyo a Barry.