Hola a todos, les traigo la tercera entrega de ese fic, espero que les guste a pesar del gran drama que se vive.
Pasen y lean..
PATITO FEO
KiriAsu
AU
DEDICADO A FLEUR NOIR (SUMI)
Kazuto se movía con paso pesado, sintiendo como en cada metro que cruzaba su aliento se perdida y sus piernas fueran tragadas por lodo de sufrimiento.
El viento calmo de ese domingo revolvía sus brunos cabellos mientras que los ojos grises opacos por el sentimiento vislumbraban su destino.
Dejo con delicadeza el ramo de rosas blancas sobre la superficie de mármol, para después deslizar su blanca mano por las letras grabadas en ella. Odiaba tanto ese nombre tallado, odiaba como su corazón y mente le decían que lo que veía era su culpa.
Yuuki Asuna
Ese dia había llovido con fuerza al amanecer y estaba haciendo una helada de temer, propia de la temporada de invierno, pero fiel a su promesa que hizo en el momento que ella cerro sus ojos al mundo terrenal, la visitaba para darle los buenos días y contarle sobre los hechos diarios…era una forma que tenía para remediar lo que no podía ser remediado, una vida preciada había partido y el por cobarde no había podido decirle muchas cosas.
-Asuna-susurro- Se que lo he mencionado antes, pero perdóname te lo ruego, hazme sentir aunque sea una mínima presencia de tu parte para seguir viviendo.
El Kirigaya se levantó con la mirada perdida y lágrimas surcando sus mejillas, estaba sumido en sus recuerdos, en los hechos que desencadenaron ese trágico final. Extrañaba su risa, sus ojos, sus palabras, su cuerpo, porque al final del estallido de aquella magnifica estrella, el patito feo se convirtió en un hermoso cisne.
Y la felicidad fue suplantada por el dolor
Deja vu
Estaba pagando con la misma moneda, el gran dolor que le provoco a aquel hermoso ser que una vez tuvo en sus brazos.
++PATITO FEO++
Kouchirou aún no podía procesar lo que había ocurrido, su hermana había sido humillada de la peor manera posible y nadie quiso ayudarle, pero cuando estaba por gritarle a la Rika quien en medio del llanto le contaba todo, tuvo que sentarse para procesarlo, porque al final, el mal personificado en la persona de Kirigaya Kazuto había salvado a su hermana de ser atropellada, siendo el quien sufrió los embates del suceso.
A su hermana no se le menciono esto, un pacto que sus padres, el mismo y los padres del afectado pidieron, esto iba cada día de mal en peor y cuando ella despertó todo se fue al abismo de la desesperación, nadie podía ayudarla aunque quisieran hacerlo.
El patito feo había caído al abismo de la oscuridad sin un rayo de luz que la pudiese salvar, sus palabras al despertar le dieron la razón y ni su fría madre le pudo hacer cambiar de opinión.
Quiero morir, quiero irme de este mundo, no quiero sentir más dolor, no quiero saber de humillaciones ni corazones rotos. Todo este día me han hecho ver que no valgo nada, que soy una piedra en el camino que fácilmente puede ser desechada, una basura más de la llamada raza humana.
++PATITO FEO++
1 MES DESPUES
Se sentía fatal, sus ojos le ardían de tanto llorar, se había negado a comer por más que le insistieran, no quería ver a nadie, no quería saber de nada, no quería salir de su habitación y ni quiera quiso saber de sus estudios. Todo le recordaba a Kazuto, a aquel ángel de la muerte que en menos de un día destrozo la poca estabilidad mental y espiritual con la que ella contaba.
Sus profesores habían ido a su residencia para hacerla entrar en razón, algunos de sus compañeros se acercaron a pedirle perdón, palabras que no devolvía con agradecimiento pues su lengua mordaz había salido por si sola.
-Vayan a contarle ese cuento a otra persona, lárguense de acá, no quiero saber de ustedes, son unos malditos egoístas!-les grito poyada contra su puerta- espero que todos se estén regodeando por mi desgracia y sigan su vida normal, porque la mía pronto se acabara.
Todos se equivocaron, todos en la escuela sufrieron la ira de la familia Yuuki, todos debían de pagar desde ese momento sus actos, eso era lo que Kouchirou creía, pero nuevamente se equivocó, aquel sucedo solo logro que Asuna entrara en una terrible depresión, su duelo fue abismal a tal punto que su vida casi bordeo a la muerte.
Desesperado por no saber lo que pasaba, el mayor de los hermanos derribo como pudo la puerta de su habitación encontrando una escena que lo hizo desfallecer. Su querida hermana estaba tumbada en medio del desorden de su cama con todo lo que tenía a su alcance destruido por su furia. Ella estaba tumbada inerte en su cama, poco respiraba, estaba en extremo pálida luego de tanto tiempo sin comer, sus ojos estaban perdidos, no podía hacer movimiento y lo peor es que a sus lados justo donde reposaban sus brazos, estos se hallaban manchados por completo en sangre. Se había cortado, no con profundidad para ser fatal, pero si con la gran razón de darse el dolor, dolor que según ella debía de recibir como castigo de su cobardía y debilidad.
-Asuna!-grito su madre casi a punto de desmayo
-Dios mío, mi niña-soltó Shouzou al momento que la cargaba observando con horror que ese largo tiempo sin comer había provocado que adelgazara al extremo. Lloro con más fuerza hasta que escucharon un susurro venido de los labios morados y partidos
-No llores por mí papa…no lo merezco, solo déjame morir en paz…te lo suplico-fueron sus últimas palabras antes de que cayera inconsciente
Los minutos que le siguieron se sintieron como una eternidad y cuando la ambulancia finalmente arribo, Asuna fue llevada con urgencia. Uno de los paramédicos puso su rostro cerca de su boca para chequear sus vías respiratorias, luego inmediatamente llamo al otro miembro del equipo y le grito.
-Está teniendo una falla respiratoria!
Para rápidamente apoyar su respiración, la boca y nariz de Asuna se encontraron cubiertas con una máscara transparente, adicional a esto una aguja de transfusión de sangre fue colocada en el brazo izquierdo, que ya no tenía su deshecha camisa maloliente. Los electrodos del monitor ECG fueron puestos en su pecho. En adición a las voces revoloteantes, una sirena rasgó el aire, no había tiempo, todo estaba en su contra si no llegaban a las instalaciones médicas cercanas.
-Monstruo por favor resiste-pedía el mayor de los hermanos mientras que sus lágrimas comenzaban caer a raudales, su madre estaba desconsolada y su padre estaba con la mente perdida, sus ojos estaban fijos en la mortal apariencia de la menor de la familia.
-El corazón se está deteniendo, necesitamos más potencia en las compresiones!
-No, no…Asuna..no te vayas asi- la voz de Kyouko se dejó escuchar en un susurro mientras que la frecuencia cardiaca se dejaba de oír de forma tempestiva.
-Asuna!
++PATITO FEO++
Kazuto se levantó de improviso de su cama desesperado, aquel mal sueño no lo había dejado descansar bien desde las últimas dos semanas, apenas había podido regresar a su hogar desde el hospital el día anterior y no tuvo la forma de ver a Asuna, los padres y su hermano lo veían con repulsión.
-Asuna-pronuncio mientras que un mal presentimiento se instalaba en su corazón doliéndole en demasía. Su madre había querido que dejara de preocuparse y se recuperara, pero no podía, su culpa era demasiada. Aquel día fatal había visto como un alma se desmoronaba a través de los hermosos ojos ámbar de su víctima
FLASH BACK
Apenas observo ese pequeño cuerpo tambaleante ser devorado por el mar de gente que los rodeaba, tuvo un impulso muy fuerte por seguirla, la mano y mirada preocupada de su mejor amigo se lo decía, todos quedaron en shock.
-Asuna espera!-grito mientras que se echaba a correr
Bajo las escaleras como alma que lleva al diablo contenido sus deseos de llorar cuando la pequeña imagen corría como loca bajo la inclemente lluvia. Maldijo por lo bajo, si no le alcanzaba pronto le perdería de vista y quien sabe lo que le podría pasar estando en ese estado.
Su celular sonó un momento dejándole ver que había recibido un mensaje, lo saco y leyó su contenido quedándose de piedra.
A pesar de todo, la amas cierto?
Levanto tu mirada hacia los ventanales de la parte superior de la cafetería y allí la vio, una castaña de infantil semblante y dos coletas a cada lado, ella había sido testigo muda de todo lo que había acontecido y siempre lo regañaba a su manera de su actuar. Un segundo mensaje llego.
Ve por ella hermano, debes de decirle la verdad de tu actuar y trata de enmendar al menos ese vacío de mentiras que tu mismo instalaste en tu corazón, porque los demás ya se aprovecharon lo suficiente de una persona que no lo merecía
Apretó los dientes cuando esas palabras le calaron, acelero el paso encontrando en el camino las gafas dañadas de su dueña, el gorro embarrado más adelante le dio la visión de lo que pronto ocurriría. En la parte superior de la venida escucho el rugir de un auto. El corazón le latió más deprisa, con un mal presentimiento empezando a ser doloroso.
Volvió su vista pétrea sobre la figura de Asuna que por fin había podido tener cerca, ella no había disminuido el paso aun cuando no podía ver nada y lo peor es que tenía la cabeza gacha
-Tonta, mira por dónde vas!-grito sabiendo que por la lluvia no lo escucharía
Como respondiendo a su grito, el motor del vehículo volvió a escucharse con fuerza y el Kirigaya contuvo la respiración al ver que su trayecto, aumentaba la velocidad conforme se acercaba al cruce. Además los faros estaban apagados y la silueta de la pelirroja apenas se distinguía en la oscura y tormentosa calle.
El color del semáforo cambio a la luz verde y el cuerpo que seguía irrumpía en la calle sin notarlo
-Asuna!-grito por reflejo al momento que la empujaba con fuerza sacándola fuera del camino y recibiendo el de lleno el impacto que lo hizo gritar de dolor, en pocos segundos cayo inconsciente notando que la mirada perdida de Asuna apenas podía distinguir lo ocurrido antes de que lo acompañara en la penumbra. Su sangre comenzó a inundar la calle por las heridas de su cabeza, pierna y abdomen impactados.
END FLASH BACK
Fue sacado de sus pensamientos cuando la puerta de su habitación se abrió en un golpe, la figura de su hermana menor se hallaba a la vista y no le dio tiempo de decirle nada cuando se le aventó para golpearlo en su rostro, el celular estaba en su mano izquierda.
-Eres un maldito monstruo!-le grito sacándole el aire dolorosamente sobre la parte que aun no terminaba de sanar
-Pero que te pasa!
-Me pasa que eres un maldito-le entrego su celular-es de mama, ella está en el hospital y acaba de enterarse que Asuna fue ingresada de emergencia, está casi muerta!
Solo sintió como si un jarrón cercano se destrozara en el acto y el sonido dejo su cuerpo frio mientras que todo para el se volvía oscuro.
-Esto debe de ser un sueño-susurro
Era su corazón destrozado el causante de ese sonido.
++PATITO FEO++
La luz le molestaba, su cuerpo dolia terriblemente gracias al entumecimiento de sus muñecas cortadas y la falta de movimiento, sus ojos algo secos trataron de fijar la vista en la blancura del techo insípido, solo la difusa figura de una lámpara le hizo entender que estaba en el hospital.
-No puede ser-pensó al ser consciente que su padre no le había dejado morir como deseaba. Dio una bocanada de aire y lo único que descubrió fue el olor a los medicamentos, en su rostro una máscara de aire se mantenía enviándole aire a sus pulmones y de su brazo, cabeza, pecho y estomago estaban sujetos a su carne infinidad de cables. No podía ver más lejos por su avanzada miopía y astigmatismo, pero era un panorama que no le dejaba en dudas que la habían intentado salvar.
-¡!- pudo percibir ese suspiro de sorpresa que provenía de a puerta y allí una mancha difusa desapareció por segundos para volver a aparecer en la presencia de su madre y hermano.
-Asuna, estas bien?
-Tranquila, ya llame a los doctores-escucho como la voz de su hermana estaba entrecortada por el llanto del que era producto
-No quiero estar aquí-dijo en voz baja, pero lo suficiente audible para su familia-debieron de dejarme morir.
-No digas tonterías-Kyouko amenazaba con gritar pero se contenía por su estado y por ver como entraba la persona que la cuidaba en la UCI
-Despertaste-una amable voz se dejo escuchar
-Porque me salvo?
-No debes de recordar cosas malas, solo piensa en que estas de nuevo aquí, estas viva y nada te pasara
-No me importa, a nadie le importa
-..-El medico suspiro y la comenzó a oscultar como si fuera a quedarse sin su cuerpo de un segundo a otro. No podía moverse por lo que se armó de paciencia y espero que todo se calmara, aun cuando su corazón no dejaba de traerle con dolor todo lo que cargaba encima, solo que su hermano no dejo que divagara por mucho
-Cómo te sientes?-todos lo observaron con ojos entrecerrados era obvio que no estaba bien, pero Asuna solo trago un poco y susurro ahora con la mascara fuera.
-Siento que no valgo nada, que soy inferior a todos, que soy una basura. Este cuerpo endeble debia de haberse consumido en mi cuarto, debi de morir como todos esperan que lo haga, no entiendo porque insisten en salvarme, si nadie me ha dado nunca una mano de calidez y verdad en sus acciones. Los odio a todos, pero mas me odio a mi misma.
Ya ni me comparo con los otros porque sé que los demás son mucho mejores que yo. No estoy a la altura ni merezco ser amada, nadie querría amar a un patito feo-dirigió su mirada hacia la de su hermano-solo les hago sufrir y enojarse. Es imposible ser feliz con personas como yo, no soy digna de este mundo. Soy la culpable de la infelicidad de todos y en verdad deseo morirme. Total, para vivir así es mejor morirse. Ni recuerdo cuando fue la última vez que experimenté alegría por algo que no tuviera un manto de mentira sobre el. Tengo unas enormes ganas de llorar, pero ni me salen las lágrimas ¿Así que como piensas que me siento?
-No pienses de esa manera, no es verdad que no te quisiéramos
-Perdóname Asuna-su madre interrumpió a su hermano- yo soy la culpable por no haberte puesto atención, por no apoyarte y estar hay, pensé que solo era rebeldía propia de tu edad, pero no sabía la gran amargura que cargabas y de todo lo que pasabas en tu escuela.
-Escuela a la que no quiero regresar nunca-suspiro- la verdad no sé si creerte madre, fueron tantos desplantes de tu parte, que en verdad ya no confió en nadie, quiero solo desaparecer y nunca mas volver.
-..-El medico la tomo de sus manos y la observo con una sonrisa triste antes de hablar-pero aunque tu no quieras darte la oportunidad de vivir, hay alguien que está dependiendo de ti a pesar de todo, asi que dale la oportunidad a el y dátela a ti, no lo debes de culpar por lo que te paso.
-De que habla-pregunto confundida
-Doctor no creo que sea el momento, es solo un error que se puede solucionar rápido
-No lo es y no permitiré eso-la observo nuevamente con sus ojos ceñudos-Asuna, respira profundo y trata de entender la situación por favor, estas embarazada
-El fruto del amor, aunque pasajero nunca es un pecado, una pequeña parte de ti y del ser que amaste tanto está creciendo a contra viento en tu interior-hablo por primera vez la enfermera que los acompañaba observando el rostro horrorizado de la paciente.
-Un bebe?, de Kazuto?-repitió mientras negaba, ese bastardo debió de morirse con ella, su salud no era la mejor y no se alimentó en mucho tiempo, pero aun asi le vienen con esa noticias que la hundió mas en la desesperación-Esto debe de ser una broma.
-No lo es desgraciadamente-respondió Kyouko cruzada de brazos
-Debes de dejarlo vivir-volvio a repetir mientras que la respiración y el ritmo cardiaco de su paciente se incrementaba-cálmate por favor.
-No me importa!-grito con fuerza haciéndolos sobresaltar, pero el dolor punzante que sintió en su cabeza le hizo respirar profundo y tratar de contenerse un poco para luego dirigirse hacia el doctor-usted debe de estar equivocado, eso no puede ser verdad!
-Lo es, tienes un mes de gestación y aunque tuviste dos hemorragias por las complicaciones que tuviste, fueron menores y logramos controlarlo
-No me importa, no lo quiero!-grito nuevamente tratando de quitarse todo lo que tenia encima
-Calmate!
-Asuna-Su madre la sujeto de los hombros para contenerla, la joven estaba en una negación que se le hacía imposible de soportar- Si no lo quieres está bien, te apoyo, eres menor de edad así que firmaremos los permisos médicos para hacerte un aborto.
La sonrisa suave de Kouchirou se borró en un segundo alarmado, que había dicho su madre?, abortar el regalo que a pesar de todo estaba creciendo en su hermana?, aquel que pensaba que la ayudaría a salir de ese estado?. Como es que su madre había pensado siquiera en esas palabras, cometer un acto abominable contra un ser inocente y libre de pecados, matar a alguien por el simple placer de no quererlo en su camino, no era un objeto que botas a la basura y te olvidas de el, es algo vivo!, es algo que podía percibir como suyo también, podía ser difícil en esa situación, pero estaba seguro que si recién despertada hermana no podía aceptar cometer tal brutalidad, por mas que le este yendo mal, no puede aceptar tal hecho..o si?
-Que dices madre, estas loca!
-Por favor cálmense todos, la paciente esta delicada y no pueden someterla a estos eventos, si les dije lo del bebe es porque debían de saberlo y ella no podía quedarse cegada toda la vida por el hecho.
-Callese!, usted no entiende nada, no está en mi cuerpo, no siente lo que yo siento!-le grito Asuna-yo no soy nada, no valgo nada, como puede pensar que me puedo hacer cargo de un ser que fue concebido bajo los engaños y la humillación!, como cree que me siento, no soy una maldita piñata de la que todos se puedan desahogar también tengo sentimientos, también soy quien tomo decisiones y si me quiero morir y desaparecer para no estorbar, eso no ha cambiado, así tal vez nadie me extrañará y sus vidas mejoraran, tal vez sin mí todo cambiará y serán felices, nadie recordara al final a este bebe concebido en el pecado, en la miseria!
-Pero yo si lo recordare porque soy su padre!-grito una furiosa voz desde el marco de la puerta.
Todos se giraron hacia aquella dirección y notaron con no poca sorpresa y gratitud como un pelinegro de ojos grises venía acompañado de su madre y hermana. Sus ojos estaban iluminados por lágrimas de rabia y desesperación.
-No cometas una locura por mi culpa Asuna-le dijo mientras entraba-déjalo vivir que si tu no lo quieres, yo lo querré por los dos, pero no lo culpes por mis errores, tú no eres así, escucha lo que estas diciendo.
-Kazuto-sintió que el mundo giraba vertiginosamente y pronto respiraba con trabajo en busca del preciado a lo que el doctor debió de colocarle la máscara- maldito, viniste a ver si habías completado tu trabajo!
-Cálmate Asuna, déjame hablar-trato de acercarse pero un golpe en su rostro de nueva cuenta lo hizo trastabillar, la pelirroja estaba fuera de si y no quería saber de el- Puedes golpearme todo lo que quieras, es verdad que lo merezco, pero por favor piensa en nuestro hijo.
-No es tu hijo maldito, yo nunca fui tu mujer, solo fui un títere para la diversión de tus amigos y tuya, lárgate yo hago con mi vida lo que quiera!- se echó a llorar no pudiendo soportar mas la verdad que le tiraban de lleno, Kazuto también estaba llorando por sus acciones, por verle en ese lamentable estado, por haberle hecho tanto daño y que sabía no podía ser reparado con solo palabras. De pronto la pelirroja comenzó a ponerse más pálida, los ritmos cardiacos decrecieron y en un segundo se desmayó ante la incertidumbre de todos.
-Salgan todos de inmediato!-ordeno el medico oprimiendo el botón de la parte superior de la cama con el código azul en proceso. Pronto las enfermeras entraron para ayudar a sacar a todos, incluyendo a un pálido pelinegro que no dejaba de observar la escena.
Un enfermera que lo acompañaba le tomo de los hombros cuando la reanimación comenzó y le dijo para llamarle la atención.
-El embarazo a estas alturas se considera de alto riesgo-los ojos grises se tornaron más inestables que antes- por su edad, por las condiciones que ha tenido que soportar su cuerpo y aunque lo hemos estado controlando no podemos saber que pasara en el futuro, ella debe de aceptar grandes cambios desde este momento por su cuidado, lo primero recuperarse de este episodio y decidir qué hará, porque esa depresión que tiene le puede ocasionar que sufra otro intento de aborto.
Kazuto escondió su rostro en sus manos como señal de dolor, sabía que todo lo que le decía la enfermera era cierto y también sabia a donde quería llegar con esa conversación, su madre y la de Asuna estaban pendientes.
-En este caso tu prioridad debe de ser ella y el amor que pienso sientes por ella, se que ese pequeño ángel que está esperando ya se robó tu corazón, pero la confusión, el terror y la negación de la señorita también son válidos. Nosotros como médicos no somos partidarios de los abortos, pero en este caso mi recomendación es que trates de hablar con ella sin presionarla, dile la verdad, ábrele en verdad tu corazón, no le mientas más, dile que lo que esta creciendo en su interior es un milagro y uno muy hermoso-Lo abrazo al ver que estaba por derrumbarse en una silla- Inténtalo con compresión, con mucha paciencia porque este camino no va a ser nada fácil, pero si en un mes no lo has logrado, nosotros les ayudaremos con el aborto antes de que sea más peligroso y si así ella lo decide.
Kazuto al escuchar todo esto se echó a llorar sin contenerlo en los brazos de su madre, era un hombre que normalmente nada lo haría titubear, pero esto rayaba de todo lo que conocía.
-Mi niño, no podemos hacer nada, la vida a veces nos pone en estas encrucijadas, pero no te desalientes que si mi hermana hubiese perdido las esperanzas en tu embarazo, tu no estarías aca, por eso le doy gracias a la vida y tu también debes de hacerlo-le dijo tomando su rostro entre sus manos y lo miro dulcemente-No estoy de acuerdo en la forma en la que esto llego a término, tus acciones fueron las que desencadenaron el actual presente, pero te apoyare en la decisión que tomes si quieres hacerte cargo del bebe si su madre no lo acepta. Ten confianza a lo mejor ella comienza a amar a esa criatura, ese laso que une a madres e hijos no es invisible ni se puede negar, tienes que tener fe y mucha paciencia para recuperar lo que tú mismo has propiciado.
Mientras que en la habitación el doctor y las enfermeras lograban restablecer el corazón de su paciente, afuera Kazuto asentía con su cabeza y observando a la familia de Asuna se acercó a ellos y se hinco en el suelo en pose de arrepentimiento.
-Les suplico su perdón, se que no merezco estar aca, pero les pido que me den una segunda oportunidad, mi hijo no puede desaparecer de este mundo de esta manera.
-Amas a mi hija-pregunto Shouzou
-Eso mi querido señor Yuuki no lo puedo decir-los tres fruncieron su ceño- pero lo que si puedo abogar es a los sentimientos cálidos que ella me ha hecho sentir desde que me acerque. Convivir con ella ha sido una grata experiencia y le tengo mucho cariño-subió su rostro hacia ellos para que pudieran ver que hablaba enserio- aun no es amor, pero por ese bebe que viene hare todo lo que esté a mi alcance para que me perdone.
-Es decir, que solo te sientes responsable por mi sobrino?-pregunto furioso el mayor de los hermanos Yuuki
-No, me siento responsable por dos vidas que le han dado un giro radical a mi vida y que no quiero que desaparezcan así nada más.
-Un mocoso como tu que puede saber del amor-comenzó Kyouko- yo falle en mi deber de madre porque no le preste atención, pero tu mocoso, arruinaste toda su vida!
Después de enfrentar la furia de la familia de Asuna y saber que la pelirroja descansaba después de ese episodio, decidió montar guardia frente a su puerta, se mantuvo velando el sueño de la chica que al principio le pareció solo una apuesta más de sus amigos y que solo pasaba por ser su compañera de curso, pero mientras que la fue tratando le pareció un hermoso capullo que solo esperaba para brotar bajo aquella silueta de Patito Feo que siempre mostraba todos.
Esa noche no durmió, pensaba en todo lo que le habían dicho la enfermera y el doctor y trataba de idear la mejor manera de conversar con Asuna de lo que les estaba pasando, el sabía que el orgullo de ella estaba herido y costaría que le dejara hablar, pero también sabía que la pelirroja tenía un gran corazón y que ella lo amaba todavía por mas que intentara odiarlo, después de todo ese bebe era fruto de su amor y que es una pequeña bendición.
Se acercó a la ventana de cristal donde podía observar el panorama de la joven dormida y rodeada por todos aquellos aparatos que la hacían ver pequeña y más delicada de lo que estaba. Coloco su mano en contra del cristal y sus lágrimas no pudieron evitar volver a caer.
-No puedo decir que te amo porque sería un error de mi parte, no niego que siento algo especial hacia ti que me encrespa de los nervios y me pone de mal humor, pero espero que me des la oportunidad de estar a tu lado para enmendar mis errores, así podre saber si al final llego a sentir lo mismo que tú. Un amor puro que me dio todo sin esperar nada a cambio y que yo me encargue de pisotear sin saber si te afectaba-cayo de rodillas ante el dolor-Perdóname, se que soy un maldito adolescente que no sabe nada de la vida, pero perdóname, despierta y dime que me darás esa oportunidad y se la darás a nuestro hijo.
Sus amigos habían tratado de contactarlo toda la tarde para saber de las novedades y solo Ryoutarou le había hecho compañía mientras que observaba la escena. En sus ojos también se podía observar el dolor y el arrepentimiento, solo eran unos malditos adolescentes con problemas y hormonas que no sabían controlar.
Nadie sabía cómo podría resultar todo, porque un roto Patito feo se debatía entre su vida y la muerte y un caballero negro quería su perdón a toda costa. El silencio de ese pasillo solo se rompía por las maquinas conectadas y por el llanto incesante que no dejaba de brotar.
Asuna, apareciste en mi vida como si fueras una persona más del montón, pero fue tu extraña forma de ser y amar la que inexplicablemente trajo la luz e iluminaste mi camino, desde entonces me cuesta tanto no tenerte a mi lado, de no escucharte. Te ruego que sigas siendo ese brillo que me da fuerzas para seguir adelante porque lo único que ansío es tenerte a mi lado y ver juntos a ese pequeño ángel que nos ha unido sin darnos cuenta.
Si el amor surge mi hermoso Patito, me sentiría el hombre más dichoso del mundo
CONTINUARA…
Bueno les pido perdón por todo lo que ha tenido que pasar Asuna, pero así es la vida y no podríamos cambiarla para ponerla todo de rosa.
Gracias a todos los que me han seguido y dejado rewiers, saben que me encanta leer todo lo que les da dejado mis escritos aunque sea un mar de lágrimas jejeje y por cierto a mi familia del famdon acá les dejo la parte que tanto anhelaban leer.
Sumi-sama gracias por ese regalo de cumpleaños que actualizaste, me ha dejado en la tristeza y alegría a la vez, esta pareja tiene muchas facetas que amor ver.
Sin más que agregar nos vemos en la siguiente actualización.
Sayo.
