PATITO FEO

KiriAsu

AU

SALTO DE TIEMPO 2 MESES

PASADO

Ese día en especial no tenía ánimos de levantarse, su cuerpo la hacía sentirse extraña y su estómago que por esas horas del día siempre le pedía su alimento diario, ahora le pedía calmar el gran malestar del que era dueña, además el dolor de cabeza que la amenazaba la hacía sentirse mareada.

Apenas puso un pie fuera de la cama y trato de levantarse tuvo que hacer un alto momentáneo pues todo giraba, cerro sus ojos y decidió esperar un momento. Solo su mano izquierda alcanzo en el interior de su nochero una tableta de aspirinas. Cuando pensó sentirse mejor se levantó con cautela y se dirigió al baño para tomárselas.

-Que me sucede-pensaba en voz baja mientras observaba su propio reflejo en el espejo. Se había sentido asi en los últimos 4 días y ya la estaba asustando. Su mente siempre la castigaba trayéndole de regreso aquella noche dos semanas atrás donde paso lo imposible.

Acostarse con su mejor amigo, su hermano del alma y de crianza solo por satisfacer el último deseo que su querida amiga Shino les había hecho prometer fue su condena, su martirio. Al principio todo le resulto sencillo, pero conforme pasaba el momento Kazuto y ella se dieron cuenta de su error, ambos comenzaron a llorar al final, ella en especial cuando se percató aunque hubiese sido en susurros que el pelinegro había llamado en varias ocasiones a Shino pensando que se lo estaba haciendo a ella.

Tal era su amor hacia la fallecida que aún estaba en un estado de negación completo.

Los ojos grises de Kazuto se abrieron en shock y la saco a rastras de su habitación al caer en cuenta de lo que habían hecho. Ambos maldijeron a Shino una vez que estuvieron resguardados en la seguridad de sus habitaciones, ambos llorando porque habían roto la amistad que los unía, ambos se habían dejado manipular por la mente enferma de quien habían jurado acompañar hasta el final de sus días y que en un momento de traición, ella misma los había abandonado.

-No puede ser-pensó al tensarse por completo-acaso estoy embarazada?-se preguntó con miedo al pensar de que solo contaba con poco menos de 14 años, era imposible lo que estaba pasando-Necesito ayuda, esto no me puede estar pasando!-se dirigió de nuevo hacia su habitación comenzando a sacar algunas cajas que había heredado de su amiga al morir y que se hallaban en su closet. Estaba sobre las puntas de sus pies tratando de alcanzar una en especial. Le costó un momento pero finalmente la saco.

Tomo con delicadeza la pequeña caja, camino hasta su puerta pasándole cerrojo y se sentó en la cama lanzando todo el contenido hacia ella. Fotos de vacaciones, fotos de aventuras, alegrías y sueños rotos, en todas ellas estaba la presencia de su amiga, en todas abrazada de Kazuto y en todas el brillo de aquellos ojos grises siempre estaban sobre la figura de quien consideraba su pequeña diosa.

"sabes Sachi, hoy me encontré en el parque a una niña muy bonita, la quiero ver y que sea mi esposa en un futuro. Es linda y tiene una sonrisa de ángel, si la hubieses visto pensarías lo mismo que yo"

Recordó aquellas palabras que Kazuto le dijo cuando tenían recién los 5 años y había conocido a Shino en aquel parque infantil donde todos vivieron grandes aventuras. Esa mirada gris no la olvidaría, era como si hubiese sido hechizado por la presencia de la pequeña de mirada alegre.

Sus lágrimas bajaron a raudales y sin que lo notara su mano libre acariciaba con ternura su vientre.

-Le hiciste un daño irreparable a Kazuto, tu quien siempre juraste que protegerías su corazón ahora eres la causante de su dolor, su pena y su desamor-bajo su cabeza un momento-y yo que pensaba que lo estaba ayudando, le cause aún más dolor por aquella noche que nunca debió ser, todo por sus palabras de niña que pensaban más allá de una mujer.

"Prométanme que siempre estarán juntos, prométanme que nunca se separaran si yo muero, quiero que ustedes dos a quienes más aprecio se queden juntos por siempre-tomo sus manos y las enlazo con un hilo rojo-mi hilo rojo del destino esta enlazado con cierta personita que me ha hecho muy feliz, pero si me pasa algo quiero que mi hilo y mis sentimientos los heredes tu Sachi, haz feliz a mi Kazuto en mi ausencia y prométeme que lo harás muy feliz. En mi nombre y en mis deseos, quiero que siempre estés a su lado"

Respiro profundo al recordar su sentencia y sonrió débilmente llevando sus dedos hacia una tarjeta que esperaba encontrar, pensaba que no la tenia pero le dio alegría al verla, conocía esa tarjeta de presentación y sabia a quien pertenecía, su tan deseada ayuda podía venir de un par de hermosos ojos castaños que la habían hipnotizado desde la primera vez que lo vio.

"Una rosa roja para una bella flor, que dulce es la vida por darme el placer de contemplar tan hermosa alma"

Esas palabras la habían dejado en las nubes por meses, siempre le guardo un profundo afecto a aquella persona, pero aunque le doliera pensar en su actual situación, era la única persona que la ayudaría, nadie de su familia y amigos podía saberlo, sus síntomas la tenían aterrada.

En la soledad de su habitación y sin que ninguno de los miembros de su familia lo supiera agarro su celular y marco con emoción contenida aquel numero salvavidas.

-Espero que no esté trabajando-decía en voz baja mientras pensaba en las responsabilidades que aquel contraía día a día. El celular repico cuatro veces hasta que la conocida voz masculina se dejó oír al otro lado de la línea.

-Buenos dias, diga?-la voz del hombre sonaba inseguro, no conocía aquel numero entrante después de todo.

-Keita-san?, buenos dias-le dijo después de unos segundos de ansiedad

-oh, mi hermosa flor que sorpresa tu llamada-

-Disculpa la hora, sé que debe de estar ocupado

-No te preocupes preciosa cualquier momento para ti siempre será el indicado

-Suena como un viejo pervertido-dijo conteniendo la risa

-Que puedo decir, 10 años son demasiado para ciertas personas pero no para mi-le respondió risueño dejando salir el aire del cigarrillo que por ese momento mantenía su atención antes del ingreso de la llamada-pero aunque me resulte agradable tu llamada supongo que no es para aceptar una invitación a comer.

-Lo lamento Keita-san, pero necesito tu ayuda y mas si eres Doctor

-Te sucede algo malo?-se preocupó tirando el cigarrillo y levantándose

-Tienes tiempo esta tarde?, necesito a alguien con quien hablar y contarle las locuras que han transformado mi vida en una mierda desde la muerte de Shino

-Sé que la muerte de la pequeña Shino fue dura para todos, pero pensé que ya lo estabas superando-dijo inseguro

-Aun muerta sigue causando desastres en el grupo y ha afectado mi cuerpo como no tienes idea

-Se más clara Sachi, que sucede?

-Creo, creo que estoy embarazada

-..-El silencio en la otra línea la asusto

-Keita-san?

-Te veré en mi consultorio esta tarde a las dos, no faltes-le dijo con una voz tan seria y fría que la asusto un mas.

El amor es complicado, la amistad es divertida, pero jamás debes de unir ambas cosas porque tu corazón jamás lo soportaría, una primera vez nunca es una segunda, los sentimientos no siempre son correspondidos y el corazón pequeño como el mundo no soportara una carga tan grande como el desamor y la tristeza.

++PATITO FEO++

PRESENTE

30 DE SEPTIEMBRE, 16:40PM

Luego de meses de no hacerlo Kazuto decidió ir a visitar la tumba de Shino, debía de comenzar a cerrar su duelo por ella, su madre, su suegra y amigos se lo insistían, ella fue una parte importante de su pasado, pero lo está atando de una manera demasiado oscura. Shino está muerta y debe de entenderlo de una vez, así podría sanar y buscar mejores horizontes.

Después de salir de clases y aguantar nuevamente las habladurías que se habían propagado sobre la "patito feo" que amarro al príncipe, decidió irse caminando, tomando su tiempo de respirar el aire puro del bosque cercano observando el hermoso azul del cielo. Quería ir al hospital después de dos días de ausencia por sus exámenes, pero primero su corazón le dictaba que tenía otra cosa que hacer.

Llego a su destino y cambio las flores que había dejado la madre de la joven por unas más frescas y radiantes. Limpio con cautela la tumba con agua consagrada y acaricio cada uno de los caracteres que reposaban como epitafio de su última morada.

La mirada gris no estaban tan atormentada como años atrás, ahora se podía ver la calma que esta generaba, los cambios y eventos que han sucedido uno tras otro lo han hecho evolucionar a alguien diferente.

-Mi linda Shino, no dejo de agradecerle a la vida por haberme puesto en el camino de tan hermoso ángel, te comportaste como toda una princesa en apuros-sonrió-me acogiste como tu mejor amigo como nadie más lo había hecho, fuiste con el tiempo alguien muy especial, alguien cuya palabra amistad no llena todo el significado…te convertiste en mi primer amor, un amor infantil que con el tiempo quise que evolucionara a algo más, pero tú nunca lo viste de esa manera.

Era un día frio a pesar del cielo azul, pero sorpresivamente diminutos copos de nieve comenzaron a caer del cielo de manera dispersa aliviando la carga del corazón del joven. El tiempo se hacía más frio y Kazuto acogió la nieve entre sus manos.

"No puedo amarte como tú lo haces mi querido Kazuto-lo besa con cautela-soy una enferma, quiero que busques a alguien en quien puedas depositar todo el amor que sientes por mi"

"Solo puedes ser tu-la acariciaba con ternura mientras que sus labios volvían a unirse-no eres enferma, estas en rehabilitación y cuando salgas de esto serás mía"

"Soy tuya, siempre lo he sido desde los 5 años, pero si llego a faltar no te preocupes-pone su mano sobre su corazón-siempre estaré presente en tu mente, alma, corazón y en sueños, asi veras que nunca faltare, porque en la persona que ames en el futuro yo estaré presente y sabrás que la podrás amar como lo has hecho conmigo"

-Esas palabras me las dijiste un día antes de que partieras de este mundo-suspiro-las grave a fuego en mi corazón, pero fueron mi condena en la relación con Sachi y en las siguientes con las jóvenes con quienes me acostaba, siempre te busque en ellas, siempre súper puse tu rostro en los suyos y fue muy cruel de mi parte. Te amo no lo niego, eres la primera mujer que vi de esa manera, solo que ahora debo de escoger mi futuro sin ti.

Un viento suave y juguetón se dejó sentir alrededor de su cuerpo, una esencia de vainilla que reconocería donde fuera lo hizo sonreír, parecía que ella estuviera de acuerdo a sus palabras. El viento y el aroma fueron acompañados de pétalos de jazmines, sintiendo sobre su piel como si le dieran ánimos.

-Sabes?, tengo novia, bueno al menos un intento de ella cuando se me ocurrió jugar con sus sentimientos y llevarla hasta una depresión cruel, ahora debo ser fuerte por ambos, debo ser fuerte porque dos hermosos angelitos están creciendo en su vientre- saco su celular, busco entre sus fotos y desbloqueo algunas que mantenía ocultas como su mejor secreto, en esas imágenes se observaba una en particular, era la imagen de la ecografía que le habían hecho a Asuna cuatro días atrás, su madre y Sachi se la habían mandado a escondidas de la pelirroja. Esta foto era tan linda, en ella mostraba con claridad a sus dos retoños, podía ver sus brazos, sus cabezas y piernas, estaban tan completos que daba asombro y ansiedad. Lomas hermoso es que uno de los bebes estaba chupándose el dedo mientras que su hermano le tenía la otra mano agarrada, ambos acurrucados entre si- Son dos niños, dos hermosos Barones que pronto pondrán mi mundo de cabeza en un buen sentido.

"la amas?"-escucho el susurro del viento y aunque era locura para algunos, para el joven no lo era.

-No, le tengo cariño, respeto y admiración por todo lo que ha estado haciendo, al principio pensó en abortar, ahora los quiere más que a nada en el mundo-las fotos de la ecografía cambiaron a otras dos más-y aunque es duro para mi recordar ese momento tengo otra hija, su nombre es Kanade, ella nació de esa noche tormentosa donde todo se volvió mierda en mi relación con Sachi y ella desapareció tiempo después, entiendo su reacción, entiendo su forma de actuar y no creo estar en el derecho de exigirle nada, su padre legal, su padre en todo momento ha sido Keita-san, yo solo le puedo dar mi cariño a la distancia, en mi mente callada porque no le diremos nada hasta que sea mayor.

"la amas?"-nuevamente escucho

-No, a Asuna no la amo, es como mi amiga pero no siento nada más fuerte por ella-suspiro-pero es una buena persona, te diré la verdad, la vi al principio como te vi a ti a los 11 años y eso me enfureció, la creí tu y su debilidad me exasperaba, su fealdad me irritaba y por eso me ensañe con ellas más de lo que lo hice con otras personas. No puedo engañarme a mi mismo, es una deuda moral lo que siento por ella, una ilusión de un joven inmaduro que busca el perdón y un alma cálida que lo conforte y me muestre que estoy en casa. Por su determinación en todo momento la aprecio demasiado, tal vez sea algo más, pero no estoy interesado en descifrar que es, con el tiempo puede que se me muestre el resultado, nada pierdo, la vida es larga para eso.

Los copos de nieve se hicieron más intensos cada vez, el cielo azul había desaparecido mientras se hallaba hincado ante la tumba, por lo que se subió su chaqueta y se dispuso a marcharse no antes de rezar y pedir por el descanso de su primer amor.

-Traeré a mis hijos para visitarte una vez que estén más grandes, no les quiero mentir sobre mi pasado, eso Asuna y yo lo hemos pactado-los truenos comenzaron a escucharse-me retiro por hoy Shino, duerme bien y acompáñame en mis sueños, así sabré que estas bien, porque en adelante el lugar de mi corazón será ocupado por mi familia y a ellos no los abandonare, trabajare todos los días de mi vida para ellos y no permitiré que se conviertan en algo como yo. Un muerto viviente que no puede descansar si su primer amor no está con vida.

Aunque me duele inmensamente tu partida, tengo aceptarla de una vez y comenzar un nuevo camino. Te echo de menos, pues físicamente ya no estás, pero sé que tu espíritu me acompaña, y se encuentra en cada rincón de mis recuerdos y mi alma. Descansa en paz mi querido ángel, esta será la última vez que te visite en soledad, la próxima vez tal vez en algunos años, mis descendientes comprendan mis pecados al visitarte y me perdonen.

++PATITO FEO++

-Kou porque tan pensativo?-pregunto Keita entrando a la habitación de Asuna, aunque esta se hallaba ausente en el momento. Las mujeres de ambas familias, su esposa y su colega se la habían llevado esa mañana aduciendo que la joven necesitaba sentirse más femenina ese día tan especial, era su décimo octavo cumpleaños. Nadie en su sano juicio quiso contradecirlas, a las mujeres por experiencia propia es mejor dejarlas hacer sus aquelarres en paz si no querías que toda su ira se fuera en contra de su integridad-oh, ya se, el hermano sobreprotector esta en guardia esperando a su querida hermanita

-Nah, ese pequeño monstruo esta en buenas manos-le dio un sorbo a su te mientras que lo observaba-y no se supone que estabas ocupado?

-Y yo que me escape de mi oficina para hacerte compañía-el mayor de los hermanos Yuuki sonrió mientras que el medico tenía un aire de ofendido-y no me cambies el tema, una de las enfermeras me comento que Asuna había llorado esta mañana, es por culpa de Kazuto?

-No, ese imbécil no se ha aparecido en los últimos dos días-suspiro destrozando el vaso desechable que traía, aun quería matar al maldito de Kirigaya, pero por la felicidad y paz mental de su hermana era mejor que no lo hiciera.

-Entonces?

-Fue una joven que venía a visitar a una paciente de este piso, sus palabras fueron dirigidas a Asuna con veneno una vez que la observo y como siempre ella las tomo muy apecho, todo porque resulta que la joven fue una ex de Kirigaya.

FLASH BACK

Asuna estaba caminando hacia su habitación, ya podía moverse por lo que aprovechaba para buscar a Yui y llevarla consigo para jugar toda la tarde. Ese día tenía un buen ánimo, todos la habían felicitado por su cumpleaños, bueno…todos menos el que más esperaba ella-suspiro-aunque sus pensamientos fueron cortados de improviso no por el movimiento de sus retoños en su vientre, sino porque diviso una figura que se le hizo familiar, su cuerpo se tensó, la conocía, bueno no conocer en toda la extensión de la palabra pues nunca llego a intercambiar palabra alguna con ella, pero ella era una de las más fervientes admiradoras de Kazuto y fue una de sus novias antes de que terminaran de forma extraña, nadie supo que sucedió, solo que ella quedo con el corazón destrozado luego de la cuarta cita.

Los ojos de la joven se quedaron prendados en la pelirroja y se abrieron en sorpresa momentánea, luego una sonrisa apareció en su rostro y se acercó a la joven madre.

-Oh vaya, Yuuki-san es una sorpresa verte aun internada-vio su vientre y a la pequeña de 7 meses que la observaba intensamente-aunque por los rumores todo tiene sentido

-Eh, señorita Tsukimine es un placer verle-le reverencio y luego continuo-tuve complicaciones los primeros meses de mi embarazo y aún estoy en reposo absoluto con pocos periodos para caminar, mis médicos me han pedido quedarme un poco más para monitorearme-y para sacar conversación para detener el desbocado corazón continuo-y su libro?, escuche que había lanzado su obra como una escritora novata.

-Si, mi debut fue hace 1 año y me ha ido bien, apenas hoy termine mi siguiente obra-vio sentarse a la pelirroja por lo que se paró a su frente

-Y de que se trata?

-Pues hablo acerca de la felicidad del amor, como llegar a el y como tener una hermosa vida de casados, ya sabes con embarazos incluidos-su mirada le dio mala espina, un frio resentimiento se observaba en sus lagunas mieles hacia su vientre.

-Vaya, no todos se lanzan a escribir ese tipo de temas y más a tu edad, pero no me sorprende, después de todo siempre ganabas en todos los concursos que en secundaria y la preparatoria hacían.

-Es porque ese libro lo escribí dirigido al amor de mi vida-Asuna se tensó-si, creo que lo conoces se llama Kirigaya Kazuto, es un gran hombre.

-En serio?

-Si, hace un año y medio terminamos nuestra relación por mutuo acuerdo-eso no se lo creía Asuna-después de eso salí del país para concentrarme en mis escritos y ser alguien de renombre, alguien digna para ser la merecedora del corazón de Kazuto y su apellido, alguien a quien el pueda amar y sane sus heridas del pasado.

-Sus heridas?, tu sabes de eso?

-Si, el mismo me lo conto y me pareció una manera romántica de su parte de declararme su amor, por eso pienso cumplirle su sueño más anhelado una vez que nos casemos.

-Así y cual es?

-Hijos, el me conto una noche donde lo estábamos haciendo que quería hijos, quería retoños con el rostro de su hermoso ángel amado y que ángel más hermoso que yo? –Asuna abrio sus ojos en sorpresa-y claro, yo pienso darle todos los hijos que me pida cuando estemos casados, no pienso tener un bastardo fuera del matrimonio-dijo con una sonrisa cruel

-No deberías de expresarte así de los pequeños que nacen fuera del matrimonio, ellos no tienen la culpa de lo que sus padres hayan pasado, sientan o piensen de la situación.

-El matrimonio lo es todo en este mundo Yuuki, no te lo enseñaron de pequeña?-le acaricio superficialmente su cabello a lo que Asuna rechazo el contacto-por lo que esos bebes son bastardos mires por donde los mires, nacen de una situación oscura e indecorosa, nacen sin padre o madre porque ambos deben de negarse a esa barbaridad-puso su mano rechazada bajo su mentón- aunque también hay personas fracasadas o con baja autoestima que solo se embarazan para amarrar al hombre solo para sentir a alguien cerca o buscan su dinero por beneficios económicos, esas personas son una basura también.

-No, yo no lo creo así-se levantó con su cuerpo temblándole- será mejor que regrese a mi habitación, fue un placer poder verte y saber de tu éxito, nos vemos

Sin esperar la respuesta de su acompañante camino rápido hacia el final del pasillo, pero antes de desaparecer una voz a su espalda comento con sorna.

-Nadie en su sano juicio te propondría algo serio, lo que quiere decir que Kazuto solo está contigo por lastima y por obligación hacia esos bastardos. Eres una desadaptada Yuuki, siempre lo fuiste y siempre lo serás.

Cuando volteo a ver nadie se hallaba en el pasillo, ella había desaparecido.

END FLASH BACK

Keita y Kazuto que recién llego en medio de la historia estaban en shock, el pelinegro estaba a punto de ser asesinado por su "cuñado" y Keita estaba tomando nota mental para pedirle a su esposa más información de la mencionada. Nadie se metía con la pelirroja y salía bien librado.

- Kirigaya, quien es Tsukimine?-pregunto el doctor deteniendo las ansias homicidas del mayor de los Yuuki, a tiempo lo había detenido del brazo.

-Es Yulier, Tsukimine Yulier, una chica loca que quiso ser mi novia por su obvio parecido a Shino, pero conforme pasaba el tiempo se volvía más demencial y posesiva. Apenas duramos 4 meses, no pensé que volvería al país, hasta donde su madre me comento fue llevada por su padre al extranjero y puesta en compromiso con un alto ejecutivo inglés-se rasco la parte de atrás de su cabeza mientras sus ojos grises no dejaban de escanear la habitación-que sucedió con Asuna?, porque no está acá?-se alarmo un momento-está todo bien con los niños?

-Ella está bien, pero no por ti-le dijo fríamente Kouchirou-las locas de mi madre, la tuya, Sachi y la doctora se le llevaron esta mañana después de enterarse de ese episodio, no se dónde se la llevaron, pero dijeron que volverían en la tarde.

-Asuna está bien después de ese encuentro?-se preguntó en voz baja

-Al menos ya no es tan masoquista como cierta persona-le susurro el mayor siendo aún sostenido por el Doctor-donde te habías metido imbécil, espero que le hayas traído algo digno de mi hermana para celebrar este gran día.

-Gran día?-pregunto extrañado mientras que sus cejas se alzaban en desconcierto omitiendo la primera parte de la pregunta.

-Kazuto, acaso no sabes que día es hoy?-pregunto Keita observándolo con un tic

-…-no contesto de inmediato, sus ojos se fueron hacia el calendario de la pared lateral y respondió mecánicamente-es 30 de septiembre, ¿Por qué están tan extrañ..?

Abrió los ojos sorprendido al caer en cuenta, ASUNA CUMPLIA AÑOS ESE DIA!, rememoro los años anteriores donde al estar en el mismo salón, el profesor siempre los instaba a celebrar los cumpleaños de todos o al menos dar un presente y el cumpleaños de Asuna siempre era pasado por alto, solo pocos se lo festejaban y ella nunca hacia mucha alharaca de eso, siempre estuvo en las sombras y no importaba mucho, además a una semana de su propio cumpleaños ella tenía una rara manera de celebrárselo, siempre dejaba cartas, comida o manualidades en su escritorio, piezas maestras de dibujo que al final resultaban guardadas en su armario o en su estómago y no en la basura..solo porque consideraba que eso era lo único que valía la pena en esa patito, su talento.

"me matara demonios, ella me matara, jure celebrarle su cumpleaños hace un mes y lo olvide por completo"

Trato de sonreír, aunque le temblaba la misma ceja que a Keita, observo a su "cuñado" sin temor.

-Es su cumpleaños por supuesto, no lo olvide solo que los exámenes fueron muy duros y no tuve tiempo de comprarle un presente-saco su billetera-espero que me dé tiempo para salir y traer algo, solo que no sé qué obsequiarle

-Cómprale lo que a toda mujer gusta cuando están embarazadas-sugirió Keita conocedor con un dedo en alto

-Y eso sería?-preguntaron Kazuto y Kouchirou al mismo tiempo.

Antes de que pudiera contestar se escuchó una exclamación de sorpresa en el piso de maternidad, las enfermeras y algunas pacientes estaban aplaudiendo mientras que los hombres daban piropos. Todos se observaron extrañados y salieron al pasillo para observar el grupo compuesto de las conocidas mujeres que esperaban, pero cuando sus ojos se posaron en cierta cabellera rojiza abrieron sus ojos en shock.

Cuerpo esbelto con muestras de una linda barriguita de embarazo, ataviado con un vestido corto blanco que le llegaba a tres cuartos de las rodillas con boleros en sus puntas y una pequeña abertura en el lado derecho, sin mangas y solo tirantes en su lugar.

El cabello rojizo que la identificaba sobre cualquier mujer que conocieran estaba largo, más largo de lo que recordaban, estaba planchado y terminaba en lindos rulos, era más largo y mantenía un corte prolijo, un corte que dejaba frente a su rostro un par de mechones rebeldes que le daban más presencia.

Las enormes gafas que siempre debía de llevar habían desaparecido y sus ojos saltones y hermosos de un ámbar atrayente brillaban, su piel estaba lisa sin imperfecciones, sin rastros de acné. Esta maquillada pero no al extremo, era un maquillaje suave de un tono pastel, un tono que resaltaba la belleza natural de la que siempre renegó que no tenía y la que siempre oculto.

Su sonrisa apenada mostraba que sus blancos dientes estaban desnudos, los brackets habían desaparecido. Esa sonrisa y sus mejillas sonrojadas la hacían ver más hermosa.

Las largas piernas de las que era dueña estaban desnudas y dejaban poco a la imaginación, no dejaban rastros de su anterior peso, estaban tonificadas, tal vez por su largo tiempo de dieta, pero le sentaban de maravilla. Sus pies estaban ataviados de unas ligeras zapatillas.

No tenía ornamentos que estorbaran la vista más que una largas y clásicos aretes de plata.

"Donde quedo el patito"-pensó el hermano mayor

"Esta hermosa"-pensó Keita

Dos mirares grises y ambarinos se conectaron y no se volvieron a soltar. Ambos corazones dieron un vuelco y en el caso del pelinegro sintió un calor familiar rodando por todo su ser. Frente a el la imagen de Shino no estaba, había desaparecido, en su lugar una hermosa Pelirroja lo veía anhelante en su lugar.

Asuna fue la primera en moverse, el mutismo de Kazuto la inquietaba tanto como su miedo por aquel cambio tan repentino, pero al mirar aquel brillo sin igual en su mirada le decía que había hecho lo correcto. Se acercó con cautela bajo la mirada de todas las personas del lugar, todos aguardaron con sus alientos en suspenso aquella escena.

Kazuto levanto su mano al ver como la contraria de ella hacia lo mismo y en dos simples pasos las unieron. Mirada gris se volvió más oscura, no dejaba de observar aquel magnifico cuerpo, era el mismo pero diferente, era más hermoso pero no menos atrayente de cuando la tuvo entre sus brazos aquel fin de semana. Respiro con fuerza al notar que se había quedado sin ese precioso sustento vital al descubrirla.

-Kazuto-escucho que le dijo de esos labios cereza que brillaban

Su mano libre se ciñó a su cintura cuidando de no aplastar su vientre, la acerco más a si mismo, sus manos unidas las subió haciendo que lo abrazara. Vio un momento de miedo hacia eso, sabía que aun las heridas no estaban del todo cerradas, pero su aroma lo atrajo de tal manera que lo dejo en blanco.

-Mi Patito ha desaparecido-le susurro-eres un cisne que ha nacido y yo soy el privilegiado de verlo y sentirlo.

Acto seguido y ante el grito emocionado de todos..

La beso.

Después de un periodo oscuro en mi vida,

después de las preguntas sin respuesta,

de entre los miedos, dolores y las tristezas

he encontrado el camino.

Una luz me ha guiado, una mano amiga me ha ayudado

No estoy sola, lo he comprendido

He renacido de las cenizas de mis sueños olvidados,

de las metas que soñé y no se cumplieron

de la traición de la que fue humillada y que cambio mi destino

mi corazón no ha muerto, porque hoy he renacido

El patito feo del que todos se burlaron ha emergido de su crisálida, una mariposa hermosa que después de un tiempo de cambios a mostrado su verdadero color y ahora lo que más deseo es ser participe junto a las personas que más amo y me aprecian por quien soy de mi nuevo camino.

La vieja Yuuki Asuna ha muerto para siempre, hoy renazco con más espíritu que nunca, nadie más controlara mi vida y no permitiré que me humillen palabras venenosas o momentos incomodos, nada de eso se presentara si yo no lo permito..

Y hablando de permitir..

Un golpe se escuchó en el pasillo y todos soltaron a reír por la ocurrencia mientras negaban.

Kazuto en el suelo mostraba con orgullo una mejilla roja, que pronto se transformaría en un lindo color morado.

CONTINUARA…

Hola a todos, espero que este capítulo les haya gustado, no todo debe de ser triste y la transformación de Asuna es la que muchos esperaban, desde este momento el Patito Feo se transforma en un Cisne con muchos cambios y el pobre de Kazuto tendrá que afrontarlos sin evitar perderse en sus hormonas.

Gracias a todos por sus rewiers, los aprecio

Nos vemos en la siguiente actualización

Sayo.