Buenas tardes a todos, lamento la demora con esta continuación, pero finalmente aquí esta.

Desde acá la moneda se invierte y Kazuto será el que sufra sus actos

Sin más, vamos al capitulo

PATITO FEO

KiriAsu

AU

Su color, su piel, su aroma, su cabello, su cuerpo, sus labios.

Todo podía recorrerlo y sentirlo sin cesar, era su derecho, era su deber, era su posesión, se había convertido en su alimento diario sin siquiera preverlo. Mover sus manos sobre su cuerpo, sentir sus músculos moviéndose al compás de su ritmo, su espalda arqueada por los rápidos movimientos que tenían y sentir sus labios mojados e hinchados sobre los suyos lo hacían suspirar de delirio y placer.

-Kazu, oh Kazu!-escuchaba como apenas podía articular ante su éxtasis.

-Quieres que siga?-sus grises orbes se centraron en la diosa bajo el, fijaron su objetivo en sus labios enrojecidos por tanto besos apasionados.

Su corazón estaba en armonía, aquella mirada avellana como el más hermoso de las mieles puras lo observaban con éxtasis, era obvio que estaba disfrutando de su actuar. Su voz volvió a entrar en sus oídos, esta vez más cerca y con más sensualidad que antes.

-Sí, dame más, más de ti, dame más de tu amor-aquellas dulces palabras poco a poco fueron cambiando de tono, frunció su ceño al percatarse de ello, sus ojos se abrieron de regreso y quedaron congelados en el tiempo. Frente a el no estaba Asuna, era una pelinegra de ojos casi castaños y lentes a su lado-Vamos mi Kazu, muévete más fuerte, recuerda que soy la única para ti, no es cierto?

El ambiente de inmediato se tornó doloroso, Shino agarro su miembro a falta de sus movimientos y ella misma se penetro. Cambio de posiciones quedando sobre el atónito Kazuto y le sonrió con júbilo mientras se movía.

-Donde, donde esta Asuna?-pregunto en voz baja

-Acá estoy-dijo Shino besándolo-siempre he sido ella, siempre he sido todas las mujeres con las que te has acostado-le acaricio su mejilla con vehemencia-nunca las has buscado a ellas, siempre me has encontrado a mi en sus almas.

-No, eso no es verdad-trato de zafarse del agarre pero ella no lo dejo, parecía que sus uñas se convertían en garras-Sueltame!, tu estas muerta!

-No lo estoy

-Lo estás, maldita seas, claro que lo estas!-sus ojos grises desesperados miraban a todos lados en búsqueda de Asuna

-No la encontraras jamás, ella soy yo lo recuerdas?, ella no existe más que ser mi yo, jamás podrás ver a una mujer sin verme a mi-sus movimientos no se detenían y hasta saltaba extasiada.

De pronto ese aroma a menta de su cuerpo lo golpeo dejándolo paralizado, su corazón parecía querer salirse de su pecho por el dolor de la melancolía que de repente lo asalto, como la extrañaba, sentir que estaba vivo por la persona frente a el y saber que en realidad no era ella.

Sus manos estáticas de repente volvieron a cobrar vida, la tocaron como si fuera un tesoro aunque se mantuviera en un trance de negación y se sentía extrañamente bien, ella estaba sobre el, uniendo sus cuerpos, sintiendo sus almas resonar una vez más, su calor natural arropándole, su interior hirviendo como brazas candentes, gozaba, dolía, se evaporaba, se contraía y aunque no quiera admitirlo lo disfrutaba.

-Te amo-ella susurro sobre sus labios

-Shino, por favor esto no es verdad-sus lágrimas salían a raudales, su cuerpo se tensaba cada vez mas, las sensaciones increíbles del sexo lo envolvían de tal manera que era una indiscutible presa de la pasión y su estado indomable, aquel estado que muchas veces quiso liberar en su amada pero nunca pudo-Asuna-susurro su nombre ante una mueca de rechazo de Shino.

-No la llames, ella no aparecerá, nunca te amara como yo lo hago y tu nunca la amaras sin verme a mi, ella solo es un instrumento lo recuerdas?-dijo aquello antes de curvar su espalda y sentir su cuerpo estremecer, los líquidos calientes de Kazuto se liberaron en su interior haciéndola sentir dichosa.

-la amo

-No la amas

-Si la amo!-le grito gimiendo con fuerza y sintió como si un gran peso que llevaba encima le fuera retirado, la sonrisa de Shino y su aspecto fue desapareciendo poco a poco dejando en su lugar la forma de una hermosa pelirroja con una linda barriguita-Asuna.

Gimió con fuerza, ese delicioso cuerpo, su pecaminosa voz y su sensual aura lo llenaron por completo, de nuevo la luz se prendió en su cuerpo.

-Me eliges?-ella pregunto antes de usar sus labios en un trabajo sobre su miembro haciéndolo gemir roncamente.

-Asuna yo..

-Te amo

Sus ojos se abrieron de súbito ante aquello, una imagen vidriosa y oscura estaba frente a el, tuvo que volver a cerrarlos para adaptarse a la luz que inundo su despertar repentino.

-Deja de dormir Kazuto, ya es hora de levantarse-decía Midori tratando de quitarle el cobertor de encima-Recuerda que Asuna saldrá hoy de hospital y todos esperan que vayas con ella.

-Porque tengo que mudarme a su casa?, ella debería de estar aquí-susurro en voz baja sintiendo que el calor de su sueño aun recorría por todo su cuerpo, las sensaciones no bajaban y su amigo estaba completamente despierto, en definitiva necesitaba una ducha bien fría.

-Ella y sus padres se negaron rotundamente-saco una sonrisa de burla-pobre de mi nuera, tendrá aun novio pervertido en su casa-dijo recordando lo ocurrido 2 días atrás.

-Que!-grito al sentir que su cobertor era desalojado y el caí al piso revelando su cuadro-mama!

-Jajajajaja- salió corriendo del lugar dejando a un sonrojado adolescente con problemas hormonales.

++Patito Feo++

Un camioneta negra se detenía frente a la lujosa residencia Yuuki, de ella bajaba Kyouko y un joven Rubio quien era el conductor, salio con curiosidad por ver donde se había alojado la familia que años atrás era su vecina.

Se retiro sus lentes de sol y sus ojos verdes dejaron ver en esplendor su figura trabajada y elegante, volteo hacia la mujer que lo acompañaba y que sacaba su equipaje.

-Me da gusto estar aca

-Me alegra y veras que a Asuna le gustara mucho que tu estés aquí, le subirá el ánimo y tal vez más cosas-le dijo risueña a lo que su joven interlocutor sonrió. Para nadie de la familia era un secreto de su amor por la hermosa pelirroja y que ahora estuviera embarazada era lo de menos, su carta de triunfo es que su corazón no se había entregado de nuevo a su abusador y podía aceptar la invitación de los Yuuki para acercarse a ella.

-Al fin llegan- Kouchirou y su novia salieron a recibirlos

-Ayúdame a entrar su equipaje-le dijo la mujer al verlos llegar y se dirigio a su nuera-Ya saben a que hora vendrá Asuna del hospital?

-Vendrán en dos horas

-Perfecto-sonrió segura de sus ideas, la estadía del joven Kirigaya en su residencia seria de todo menos amena, toda la familia lo detestaba por su osadía de burlarse y humillar a Asuna y ahora que pretendía hacerse cargo de su mal proceder no le dejarían tan fácil el camino libre. Una vez casi pierde a su hija por su propia culpa y poco tiempo, pero ahora no lo permitiría-Estará listo en ese tiempo querido Eugeo?

-Más que suficiente-decía ingresando a la morada con dos cajas grandes de implementos de pintura y decoración.

++PATITO FEO++

En el hospital Asuna preparaba sus maletas para partir, a su lado una llorosa Yui la observaba triste, le habían dicho que ella se marcharía y la había dejado llorando toda la mañana. Era una pequeña de tan solo 8 meses pero entendía muy bien su entorno.

Dejo a un lado su chupete, se acercó a la pelirroja que con la vista perdida en sus recuerdos, no había notado sus movimientos hasta que toco sus manos.

-Que sucede Yui-chan?-la cargo nuevamente y se sentó en la cama. La pequeña acaricio su vientre donde muchas veces había sentido movimiento y la hacía sonreír, solo que ahora su mirada oscura estaba brillosa-no te preocupes, vendré a verte mi pequeña

-…-Ella negro mientras la abrazaba y ponía su cabeza sobre su pecho para escuchar el arrullo de su corazón, canción que en los últimos meses había usado para dormirse-Mami-dijo en voz baja haciendo estremecer el cuerpo que la sostenía y permitiendo que una charola cayera con estruendo.

Asuna y Sashi abrieron sus ojos en sorpresa ante lo ocurrido, el silencio que se instaló en la habitación era la prueba y si la pequeña no hubiese repetido aquella palabra ambas hubiesen pensando que fue una ilusión.

-Hablo?-pregunto de forma inocente Kanabe al lado de su madre

-Yui-chan que dijiste?-pregunto asombrada Asuna mientras la alejaba de su hombro y veía su angelical rostro.

-Mami-lo repitió y señalo la maleta y a ella, negó con la cabeza y sus lágrimas volvieron a surcar su rostro.

-No lo puedo creer, su primera palabra-dijo Sashi en voz baja

-…-los ojos ambarinos también derramaron lágrimas de felicidad y la beso en la frente-no te dejare mi niña, lo prometo, vendré todos los días

-Mami

-…-No sabia que decir ante aquello, es verdad que la consideraba una parte importante de su vida, ese anclaje que necesito para despertar a la realidad y aprender con ella el rol de madre, de cuidarla en su salud y acompañarse mutuamente. La pequeña era muy apegada a ella y por eso los médicos que la trataban aprobaban que estuviera siempre con ella. Aun así, recibir esa palabra de un ser que no era nada suyo, de una pequeña gota de luz que no llevaba su sangre y que con el tiempo se volvió una parte de su familia, la hacían sentir plena, sonrió con amor sin notarlo-si mi pequeña, mami.

-…-Yui sonrió como nunca, la abrazo y se agazapo en su pecho y hombro dispuesta a dormir.

-Sashi-susurro a su acompañante solo para recibir una negativa

-No tienes el permiso de sacarla del hospital-suspiro-pero esto va a ser difícil

-Lo se-su mirada y mano bajaron a su vientre de 5 meses. Sus gemelos estaban sanos y fuera de peligro, pero ella quedarían con revisiones constantes, su embarazo fue un caso serio que sus doctores no tomaron a pecho y sabia de propia mano que estaban haciendo todo lo posible para que pudieran nacer sin problemas.

El movimiento en su vientre la hizo sonreír, se preguntaba como serian físicamente, como crecerían y como serian en la vida, todo quería darles, pero aun asi le daba miedo. Ella que no era más que una cascara de vida hacía meses atrás debió de transformarse para mostrarle al mundo su verdadero yo.

Abrazo con más fuerza a la dormida Yui, mientras rememoraba nuevamente aquella escena humillante que Kazuto le hizo pasar dos días atrás. Aún estaba enojada con el y por eso no permitió que durmiera en su habitación ese tiempo, no contesto sus llamadas ni a los recados que le mandaba para saber cómo estaba.

En definitiva era un idiota y ella más si se había dejado llevar por sus sensaciones.

Su cansancio acumulado, su estrés de ese día fue aprovechado adrede por el bastardo de Kazuto.

Debía de seguir su venganza.

A toda costa.

++PATITO FEO++

DOS HORAS DESPUES

Con el sol radiante de casi la una de la tarde Asuna volvió a su residencia después de 5 meses de iniciado ese extraño camino de rencor, amor y odio. Cuando el taxi les dejo en la entrada de su casa, con calma Keita saco todas las pertenencias de su paciente y pago al taxista por sus servicios.

Su esposa mantenía en brazos a Kanabe quien no dejaba de observar a todos lados contenta mientras que a pelirroja había logrado traer consigo a cierta pelinegra.

-Estas bien Asuna?-Sachi le pregunta al saber que el cambio de clima y sus emociones las podía tener a flor de piel.

-Sí, solo estoy un poco cansada, cuando terminemos de acomodar las cosas Yui-chan y yo nos daremos una buena siesta-suspiro hondamente mientras veía su residencia, le parecía como si no la hubiese visto durante años y por eso la nostalgia la lleno con una sonrisa.

-Bienvenidos a todos-Tanto a señora Yuuki como su hijo mayor los recibieron con una sonrisa

-Gracias-respondieron los esposos y la pequeña Kanabe

-Espero que sepas lo que haces Asuna-le reprendió su madre-esta pequeña aun está bajo observación. Debiste de dejarla en el hospital y visitarla cada día.

-No, mami!-no fue Asuna la que refuto sus palabras, fue la misma Yui quien con el ceño fruncido la observaba abrazada protectoramente por su "mama"

-Que dijo?-se sorprendió Kyouko

-Está hablando ya?-pregunto sorprendido el mayor de los hermanos

-Si, esta mañana lo hizo-respondió Asuna con una sonrisa y se dirigió a su madre- no te preocupes madre, Yui no se enfermara solo porque está fuera de hospital, la cuidare como lo prometí.

-Asuna llegaste!-el grito de su cuñada la saco de su batalla de miradas con su madre. La peli castaña de larga cabellera se acercó a ella para abrazarla y darle un beso a Yui-ven, te tenemos una sorpresa!

Con mucha alegría Reika la tomo del brazo libre para subir las escaleras, todo el grupo le siguió el paso. Confundida se dio cuenta que estaba siendo llevaba al antiguo estudio de su padre, estudio que estaba al lado de su propia habitación, pero una vez que se detuvieron y la invito a pasar tuvo que ahogar un grito de sorpresa, apenas la puerta de madera blanca se abrió ante ella, un cumulo de emociones la rodeo entera, era la habitación de sus hijos, más hermosa de lo que ella misma había deseado hacer, con unas paredes de blanco inmaculado, cortinas en forma de persianas con tono azul claro con bordados de patos, payasos y plantas hermosas que resaltaban el lugar, en una esquina había un par de cómodas con peluches, pañales, teteros y mucha ropa que estaba segura todos le habían comprado apenas supieron del sexo de ambos, una mecedora estaba al lado de la ventana, un lugar donde podría pasar muchas horas con sus hijos en juegos y aventuras, la cuna doble era increíblemente hermosa, estaba en la mitad de la gran habitación, era de velos blancos con graciosas formas y luces y sobre las 4 paredes y parte del techo que conformaban el lugar una escena realista que la dejo con un mar de lágrimas.

La enorme escena mostraba una vista de un día de campo desde el interior de la antigua casa de sus abuelos, las puertas, las montañas, los árboles, los venados, el campo de girasoles a la izquierda, el lado con el velero a la derecha. Era una escena que por muchos años deseo ver en vano después de que sus abuelos murieron, era un retrato que solo aquellos que vivieron en aquel lugar podrían plasmar sin problemas.

Bajo a Yui un momento y la dejo sobre la alfombra abollonada, estaba rodeada de almohadones gigantes de color madera para que no estuvieran fuera de lugar y se acercó a la pared principal

Alzo la vista encontrando los 3 nidos de azulejos que recordaba, tenían a un miembro de aquella familia hermosamente pintado entre as vigas del techo como siempre estuvieron, eso le causo más alegría.

-Qué opinas?-pregunto Kyouko con una sonrisa mientras observaba como cierta personas se había puesto tras su hija.

-Es hermoso madre, pero quien..-no pudo seguir hablando al sentir dos fuertes brazos que se anclaron en su cintura y unos labios que besaban su coronilla y su cuello haciéndola sobresaltar, estaba por girar cuando una voz de la infancia la saco de su confusión.

-Solo una persona que ha visto a través de tus ojos las maravillas del mundo es capaz de crear tan hermoso mural, un paisaje digno de la belleza de su portadora y de la esencia que más quiero.

-Eugeo!-grito con alegría mientras lo abrazaba de regreso, este le dio un casto beso en su frente y otro en su nariz haciéndola sonrojar como antaño

-Veo que estas más hermosa que la última vez-recibió un puchero-y más redonda

-Baka no te burles y mejor dime que haces acá?

-Acaso no tengo el derecho de visitar a mi mejor amiga?-le dijo con una sonrisa mientras tomaba su mano y la volvía a acercar a el

-Pensé que me habías olvidado cuando me volví fea

-Nunca has sido fea mi querida destello, eres más hermosa que este mural, más hermosa que cualquier mujer que he conocido en mi vida-toco su mejilla derecha haciendo fruncir el ceño de Sashi y Keita.

-Si tú lo dices-volteo la mirada hacia sus acompañantes a quienes detecto con claridad sus preguntas- jejeje disculpen, ven Eugeo

Se acercó a la pareja de esposo y comenzó la presentación.

-Sashi, Keita-san, les presento a mi mejor amigo de la infancia, mi otro hermano se puede decir-Kou frunció el ceño celoso- Eugeo, Schuberg Eugeo

-Es un placer conocer a quienes se han encargado de la salud de mi querida Asuna-El rubio les hizo una reverencia a lo que ellos la siguieron-me han hablado mucho de ustedes, asi que no es necesario esta presentación.

-Nosotros no somos los únicos que lo hemos hecho, pero recibiré su agradecimiento joven Schuberg-dijo Keita agarrando su mano en saludo.

-Mami!-Yui llamo su atención mientras gateaba hacia el muro izquierdo y se detenía contenta ante la escena del lago, ante la mirada confundida de Eugeo la joven madre se acercó a ella y tomo su mano para ponerla de pie y mostrarle el lugar, paso a paso.

-Ella es Yui?-pregunto Eugeo a Kouchirou y este asintió-ya veo

AFUERA DE LA MANSION

Kazuto finalmente había llegado a la mansión, estaba molesto porque no lo esperaron como habían quedado, pero parecía que el enojo aún no se le escapaba a Asuna así que ni modo.

-Llegas tarde Kirigaya-pronuncio una voz fría, voz perteneciente a Shouzou

-Lo siento señor Yuuki-se inclinó con respeto hacia el-cuando llegue al hospital ya no estaban alla

-Comprendo, entonces no pierdas el tiempo y entra, todos están arriba

Era la primera vez que ingresaba en esa residencia, sus ojos no podían dejar de admirar el exquisito gusto de la dueña de la casa y de la extravagancia con la que algunos ricos se daban el lujo de poseer, sus pasos se dirigieron hacia las escaleras donde un sinfín de cuadros fotográficos le dejaban ver la evolución de los hermanos Yuuki desde bebes hasta la actualidad, no parecía en alguno se mostraran problemas, pero tal vez porque Asuna siempre se mantuvo ocultando sus problemas hasta casi el final es que pudieron verse así.

Las voces al final del pasillo lo detuvieron en sus pensamientos mientras que el señor Yuuki llegaba a la habitación y terminaba de abrir la puerta semi abierta, volteo a verlo con un sonrisa fría y movió su cabeza para que entrara.

Se sentía como un preso yendo directamente a su propia muerte, todos lo observaban con cautela y no podía evitar aceptar que era su culpa. Suspiro acongojado mientras que la visión de sus amigos y su hija Kanabe le llegaba primero, después sus ojos se abrieron en sorpresa ante el hermoso cuarto que tenía frente a el, estaba por sonreír cuando tuvo que congelarse al presenciar como un joven rubio tenia a la pequeña Yui en sus brazos y está contenta se dejaba cargar, pero no, eso no era lo más impactante de todo, ese rubio tenia abrazada de la cintura a Asuna y tenía cautivos sus labios en un beso.

-Tú crees que mi querido monstruo no tenía pretendientes?-escucho como le decía con suficiencia Kouchirou

"mal momento Kazuto"

"Aquí hay gato encerrado"

"Ahora sufre por maldito"

"Se que quería desquitarse, pero porque de esta manera?"

Los pensamientos de sus amigos y "suegros" se turnaron para hacerle sentir miserable, no los escucho pero sabia que esto no podia ser verdad.

-A..Asuna!-apenas si pudo pronunciar haciendo separar a la mencionada de aquel invasor

-Ya llegaste Kazuto, pensé que no vendrías-fue lo único que ella pronuncio sin dejar de sonreírle a su acompañante, esa mirada que le dedicaba era suya, le pertenecía y solo a el debía de entregarla. Sus puños se cerraron mientras veía con rencor al rubio que sin soltar a ninguna de sus tesoros le dedicaba una mirada fría. Aquellos ojos verdes esmeralda se entrecerraron con rencor, se alejó un momento de su querido destello y entregando a la pequeña durmiente a Sashi se acercó a Kazuto.

Si las miradas mataran, ambos estarían en la tumba ya.

-Oh vamos, déjalo solo quiere ver la habitación de nuestros hijos, nosotros tenemos otras cosas que hacer Eugeo-decia Asuna sonriente sin inmutarse por el ambiente-recuerda que debes de llevar tus cosas a mi cuarto.

-QUE!-grito Kazuto ante aquello

Parecía que todo el mundo estaba de cabeza y el era el principal protagonista.

La venganza nunca es buena tarde, es mejor servida en bandeja de plata y con un excelente ayudante, Kazuto tendría que sufrir de ahora en adelante cada obstáculo que se viniera para poder ganarse su confianza y su amor.

Su cambio físico solo fue el comienzo, este embarazo y esta escena harían que se mostrara a futuro la realidad en la que podría estar, le mostraría si en verdad podría tener una vida a su lado o en definitiva tendrían solo el vínculo de sus hijos de por medio.

"No me importa ser usado como títere, solo actuare de acuerdo a tus planes y cada vez me acercare más a ti mi querida destello, veras que al final dejaras a un lado ese capítulo de Patito feo con este sinvergüenza y tendrás a mi lado la felicidad que buscas"

Los pensamientos de Eugeo eran seguros, los señores Yuuki le habían dejado en bandeja de plata la oportunidad de conquistar el lastimado corazón de Asuna y si en verdad pudiera haber algún resquicio de amor por ese patán, haría que lo borrara con sus propios sentimientos.

Los hechos de su venganza iniciaron dos días atrás…

++FLASH BACK++

Una mano posada sobre sus hombros la trajo de regreso a la realidad de sus pensamientos, lentamente sintió como esta empezaba a hacer pequeños masajes a sus ya de por si tensos hombros.

Ese dia había sido estresante para ella, de citas, exámenes, que caminatas, que firma de papeles, que Yui quiere atención, todo, todo la lleno de cansancio aun cuando todos le decían que en su condición no debía de estar haciendo todas esas cosas, pero ella se negaba, su terquedad no dejaba hacerle pensar de que si dejaba de lado sus responsabilidades sería una inútil y pronto el ciclo de sentirse una Patito podría volver…Oh no, no señor.

Sobre su espalda sintió el cuerpo de Kazuto acomodarse mejor para poder tener más espacio

-Baka no te pases, solo son mis hombros

-Shhh tranquila, tu solo déjate hacer…

Tratando de confiar en su ayuda cerró los ojos lentamente, sentir el tacto de las suaves y grandes manos del pelinegro sobre su piel era algo que de vez en cuando recordaba de ese fin de semana. Su agarre de pronto se volvió más firme y la blusa materna que portaba fue a parar a la alfombra mientras las manos opuestas bajan más hasta detenerse al borde del vientre y empezar a delinearlo traviesamente, mientras que su largo cabello ahora suelto era dejado a un lado para darle acceso a su cuello, los besos empezaban a hacer suaves marcas moradas ante su insistencia.

-Kazuto basta!

-..-La mano izquierda detuvo la suya y la llevo a su vientre de regreso para que compartieran las caricias.

Con sus mejillas infladas, Asuna se giró sobre su cuerpo tratando de abandonar el abrazo con esfuerzo y en eso se encontró con una mirada gris atrayente que ahora estaba oscura. Desde siempre aquellos ojos la habían cautivado, parecían querer absorberte y mostrarte los más profundos secretos del universo, pero ahora en esa mirada que la asusto y la lleno de calor a la vez veía deseo, veía amor, veía la pasión con la que la mirada aquel fin de semana, ese sentimiento de deseo marcado que le decía que no tenía escapatoria.

Trato inútilmente de resistirse a lo inevitable, los labios carnosos de Kazuto se sobrepusieron a los suyos en un beso delicado. Su cuerpo se estremeció y un corriente eléctrica su enviada a su cerebro desarmándola.

Kazuto con cuidado la recostó por completo en la cama de su habitación de hospital, sus manos se separaron de su vientre mientras trazaban el camino ya aprendido, sus sentidos empezaban a alterarse debido a la sensualidad de la escena, sus labios no pudieron evitar dejar escapar un par de deliciosos gemidos para el oído del contrario.

Con mucho cuidado y sin llegar a sobrepasarse con la mayor para que rehuyera a la escena se colocó entre sus piernas al tiempo que el mismo iba quitándose sus prendas, sonrió con orgullo mal disimulado al ser recibido rápidamente sobre los blancos y comestibles muslos de su "novia".

Delineo el vientre ya abultado que se extendía a su vista y lentamente con una de sus manos libres empezó la tarea de prender la excitación de aquella entrada de su pertenencia. Sus labios tomaron prisioneros los turgentes pechos haciéndola jadear.

Asuna no quería, pero su cordura le gano primero, sabía que no debía de hacer esto, pero todo era tan delirante y esperado que prefirió dejarse llevar y darle al final un buen escarmiento como todas le habían aconsejado.

-Asuna mírame-escucho como le hablaba con aquella voz ronca de deseo

-..-Sus ojos ambarinos líquidos ante el momento recibieron un sonrisa sensual antes de que la besara con más profundidad. Una batalla de lenguas se desato mientras sentía como la punta del miembro del menor entraba en contacto con su cavidad, su corazón empezó a latir con fuerza.

-Pase lo que pase se mi para siempre

Ella empezó a jadear con más fuerza al sentir el tibio y acompasado aliento sobre su lóbulo mientras que o mordisqueaba y aún más cuando aquel miembro palpitante empezó a deslizarse entre sus glúteos pero sin llegar a penetrarla.

-Quieres ser mi novia oficial?

Frunció el ceño ofendida, era increíble que usara esa arma para hacerla decir que si

-Cállate maldito

-Di lo que quieras mi hermoso Patito-volvió a morder su lóbulo con saña-pero eres mía.

Trataba de sacar su enojo, pero sentir la virilidad de Kazuto sobre ella, el estímulo que dejaba en su cuerpo dentro y fuera y la necesidad que estaba ahí por culpa de las hormonas no le dejan razonar a sus respuestas…se las pagaría caro.

Una vez sabiendo que ella no le refutaría, Kazuto se entregó a la locura a la que siempre se hacía adicto y que desde que había tomado ese cuerpo se hizo más potente. Era un bestia adicta a su cuerpo y poco a poco lo estaba comprobando.

Así comenzó a embestirla con cuidado y a la vez con fuerza, sabía que estaban solos y la habitación privada de hospital ayudaba mucho a su travesura, tener a esa pelirroja bajo el era una sensación increíble y hacían que su corazón temblara de anhelo cada vez que la dejaba de ver por medio segundo.

Después de unos minutos se vino en medio de un fogoso beso dejándola fuera de combate, gracias al cielo que los gemelos se habían quedado quietos y les permitieron hacer esto. Se separó de ella mientras que la besaba y de repente tuvo que buscar aire como nunca.

Una rodilla ajena se había movido con rapidez y le dio de lleno en el estómago, luego fue botado de la cama cayendo dolorosamente sobre su trasero.

-..-Trataba de hablar pero fue en vano, su mirada se cruzó con una ambarina furiosa. Observando como aun desnuda se levantó con cuidado de la cama, le tiro su ropa en la cara y con una fuerza lo saco de la habitación así como estaba..desnudo.

-Largate aprovechado!-le grito cerrando la puerta en su cara en medio del pasillo donde algunas enfermeras y pacientes lo observaban con los ojos abiertos sin poder creer la escena.

Solo un estallido de carcajada de Keita lo saco de su sorpresa y lo envolvió en una humillación.

++END FLASH BACK++

CONTINUARA…

Bueno, espero que les haya gustado el capítulo y no…no es adrede que Eugeo haya aparecido, tendrá una parte importante es el sufrimiento de Kazuto.

Nos veremos en la siguiente actualización

Y no se olviden, este viernes 8 de Julio se cierran las votaciones para la semana del KiriAsuWeek, espero que todos se animen y participen.

Por ahora me marcho.

Sayo.