Hola a todos, con este capítulo se inicia la segunda parte del fic y no aún falta mucho para que esto llegue a su fin, las cosas estarán entre rosa, castaño y oscuro para Kazuto mientras que para Asuna todo estará perfecto.

Sin más por el momento

Vamos al capítulo.

PATITO FEO

KiriAsu

AU

Keita está incrédulo, permanecía sentado en la silla de su oficina con su ceño fruncido al extremo, sus manos estaban temblando y no sabía si era de ansiedad, miedo o shock, sentía que debía de gritar, salir corriendo y pedir explicaciones, pero explicaciones de quien si los interesados no estaban allí?.

Estaba casi solo en el lugar, era media noche y recién terminaba su turno, todo lucia normal hasta que ingreso a su consultorio para revisar los últimos resultados médicos que le había mandado a hacer a Asuna, pensaba que todo iba normal hasta que noto una carpeta que no estaba allí antes, pensó que las largas horas de trabajo lo estaban afectando mentalmente, asi que cansado se masajeo las sienes y se retiró los lentes que tenía, se sentó como peso muerto en la cómoda silla y agarro la carpeta que estaba sobre los resultados médicos con curiosidad.

Abrió la carpeta y comenzó a leer los papeles que contenían, esos documentos lo tenía en ese estado, estaba indignado, estaba molesto y con un sentimiento de rencor y sorpresa ante los hechos que se le ocultaron, esos papeles eran sin duda alguna los datos recabados de una colega que no había vuelto a ver en mucho tiempo, su letra, foto y firma así lo ameritaban.

-Como pudo ocultarlo?- sin querer lagrimas se derramaron por sus mejillas, los recuerdos del pasado se estrellaron contra su rostro mientras la imagen de su esposa, su amada hija y de Kazuto bailaban en ella unos tras otros.

Una pequeña nota al final de la carpeta iba dirigida directamente a él.

"Nunca más seremos amigos después de esto, pero mereces la verdad mi querido Keita, espero que pronto nos veamos y arreglemos los asuntos que tenemos pendientes en el pasado, hay alguien que llegara primero que yo, así que recíbela con los brazos abiertos como buenos camaradas que somos los médicos…cierto?"

-Como se lo digo a Sachi?-murmuro sintiendo como su ser iba cayendo en el profundo abismo de desesperación.

++Patito Feo++

A la Mañana Siguiente

Era consiente que la vida le estaba devolvieron el mal que sus acciones habían causado, pero esto superaba cualquier pensamiento o acción que anteriormente hubiese pensado, en definitiva debía de ser un mal sueño, un sueño que debía de terminar muy pronto y que al abrir sus orbes grises podría ver que ella estaba acostada a su lado.

Por más que se pinchara sus brazos el dolor lo hacia ver que lo que veía era real.

Estaba sentado en medio del gran comedor de la residencia Yuuki, su comida la digería de manera mecánica y con fuerza, no podía apartar la mirada de su pelirroja novia quien frente a él no paraba de conversar con Eugeo. Este no dejaba de observarla con una mirada cálida y enamorada, su sonrisa se ampliaba cada vez que Asuna le retiraba la atención de su persona y se la daba en exclusiva a él.

Kouchirou a su lado le daba codazos capaces de quitarle el aliento a cualquiera cuando intentaba levantarse para ir a golpear al intruso, sus ojos le decían que se lo tenía merecido y que si quería mantener una relación con Asuna, debía primero de pasar sobre la humanidad del rubio y la familia Yuuki. Debía demostrarles que su cambio de estar con ella era real y no un simple juego.

Suspiro congojado mientras que sus ojos se entrecerraban al ver como la mano derecha de Asuna era tomada de forma campante por Eugeo, sus palabras siguientes le hicieron recordar una escena maravillosa que vivió con ella horas atrás.

++Patito Feo++

Flash Back

Con solo una tarde allí y ya le resultaba todo en extremo familiar, las cosas, los muebles, el ambiente, la oportuna soledad que rondaba en esa gran casa. Era verdad que no le había tomado mucha gracia el aceptar vivir bajo la familia de Asuna, pero si deseaba demostrarle que estaría alli para ella y sus hijos bien lo valdría la pena, pensando en ello y en el inesperado visitante de esa tarde escucho como el agua de la ducha de la habitación de ella se detenía.

No supo que hacer, no debía descubrirlo allí sin que ella lo hubiese autorizado, era sentencia de una golpiza y unos cuantos insultos, pero fue muy tarde, Asuna había abierto la puerta del baño y salía a vestirse con solo una toalla cubriendo su faz entera.

-No puede saber que estoy aquí- susurro contrariado, había sobrepasado los limite autoimpuestos y su prudencia por verla se fue al caño-mierda, acaso soy masoquista?

Asuna había salido y se había puesto de espaldas a su armario que era donde Kazuto había alcanzado a esconderse, al no verlo le dejaba a plena imagen el espectáculo para la revolución de las hormonas de un joven que no se medía ante nada. Trago en seco al ver que estaba retirándose la toalla.

Miro, miro y volvió a mirarla, era sin dudas un cuerpo perfecto que había degustado con placer, una piel clara brillante ante las gotas de agua que aun surcaban su cuerpo, era tentadoramente suave y olorosa, el vientre abultado sin exageración la hacían verse más apetitosa, sus pechos turgentes más grandes se veían suculentos y más cuando por sus movimientos ella los hacia rebotar.

Su cabello anaranjado estaba hermosamente desordenado, dos mechones se pegaban de forma exquisita a su rostro, era la imagen casi surreal de estar viendo a un ser de otro mundo, eso sintió en su corazón y a la vez fue algo doloroso, porque le hacía recordar que por su "fealdad" la había llamado patito, fea o despreciable muchas veces, pero al ser el dueño de ese cuerpo y alma, sintió morir en el júbilo del placer y deshacer las máscaras del pasado.

Trago saliva al ver el espectáculo, Asuna saco de sus cajones un frasco de crema y sentándose en su cama comenzó a untarse por todo el cuerpo, sus sensuales movimientos acompañados del tarareo de una canción denotaban que estaba contenta. Su cuello, sus pechos, su vientre, sus piernas, todo lucia apetitoso ante la brillantes del momento, el cruce y descruce de sus piernas lo anclaban de lleno proporcionando un calor indescriptible en su cuerpo, un calor que poco a poco iba hacia el sur.

No se consideraba un pervertido pero esto lo estaba llevando a pisar la línea entre el respeto y el abuso, se mordió el labio tentado a ingresar de lleno y tirarse encima de ese delicioso cuerpo, el espectáculo estaba por concluir cuando ella regreso un momento al baño para coger las ropas que no había querido ponerse en su interior, su sonrisa se ensancho cuando se vio en el reflejo del espejo y se perdió en el baño con un contoneo sensual de esas anchas caderas.

Cuidadosamente salió del armario y cogió camino con rumbo a la salida, repentinamente sintió como el mundo le dio vueltas, un estremecimiento en la parte trasera de su cabeza lo hizo perder el equilibrio, todo se puso negro y para cuando se dio cuenta estaba tirado en el suelo alfombrado de aquella habitación y con un peso específico sobre sus caderas.

-Dame una razón por la que no debo gritar y acusarte ante la policía-la voz de Asuna se escuchó detrás de él

-Porque no querrías hacerlo en primer lugar?-susurro con impresión, su cabeza le dolía en extremo y al percatarse una plancha de alisamiento estaba tirada a su lado. Ella lo había golpeado con eso.

-Porque eres un pervertido-le dijo juguetona-creíste que no me había dado cuenta de tu presencia en mi habitación?-Había descubierto al pervertido Kazuto por sus pasos nada discretos al entrar al armario y por su respiración pesada.

-Si sabias que estaba en la habitación porque actuaste tan normal?

-Porque quería saber hasta dónde ibas a llegar, si en verdad me respetas o simplemente te lanzarías sobre mi como un gato en celo.

-Veo que estas de buen humor, ya me perdonaste?

-No lo he hecho baka.

-Entonces princesa?, que hacías besándote con ese chico cuando llegue?

-Eso no te interesa Kazuto, esos celos te quedan demasiado grandes, recuerda que no te debo nada, asi que las explicaciones en ese caso no te las tengo porque dar-le susurro sobre su oído de forma sensual ante el espasmo que el cuerpo contrario mostro-no quiero verte en mi habitación de nuevo o las pagaras, no permitiré que lo del hospital se repita.

-Soy tu novio, tengo derecho

-Qué raro, hasta donde sabia tu no eras nada mío, desde cuando lo soy?-se levantó despacio del cuerpo caliente del contrario propinando que este se volteara y la viera como dios la trajo al mundo-vete de esta habitación querido y que te quede claro, yo hago lo que quiero porque puedo hacerlo, así que compórtate, eres el padre de estos niños, pero nada más-entrecerró sus ojos-ese error de la habitación no se volverá a presentar.

Acto seguido y con ayuda de la cuerda de su plancha lo saco a "patadas" de su habitación sin que este pudiera hacer más y antes de que le tirara la puerta en la cara le dijo- mi corazón por ti ya no late igual, así que considera que puedo hacer lo que quiera con la persona que quiera.

End Flash Back

++Patito Feo++

-Entonces te gustaría ir de compras conmigo?-pregunto Eugeo sacando a Kirito de sus pensamientos, sus ojos se clavaron como dagas en la humanidad del rubio y este lo observo de forma confiada.

-Ir de compras?-pregunto Asuna con una sonrisa amable, su mano estaba entrelazada con la de su mejor amigo mientras sentía las vibras negativas que surgían del cuerpo de su pseudo novio.

-Si quiero comprarle algo a tus hijos-le susurro con cariño mientras tocaba el vientre de la joven madre

-Ni lo sueñes-se escuchó el susurro penetrante de Kazuto haciendo que todos se centraran en el.

-A que te refieres?-pregunto Eugeo tranquilo

-Asuna no saldrá de esta casa si mí, yo soy el responsable de su seguridad

-Y quien se supone que te dio ese cargo Kazuto?-Pregunto Asuna con una medio sonrisa que le hacía crispar los nervios al pobre pelinegro.

-Yo soy el padre de esos bebes..

-Puedes ser su padre, pero no eres nada mío lo recuerdas?-su mano aun no soltaba la de Eugeo quien entretenido había cruzado las piernas para ver la escena.

-A que te..

-Que te quede claro Kazuto, tu y yo no tenemos nada, lo que sucedió en el pasado, es eso pasado, no hay ninguna forma que pienses que mi corazón aun late loco por ti, eso jamás

-Y lo del hospital?

-No tientes tu suerte que sabes exactamente como se dieron las cosas-su sonrisa disminuía cada vez más haciéndola amenazante-acaso no es lo mismo que hacías con todos tus ex?

-Ah, entonces me restriegas a ese en mi cara por todo lo que te he hecho?-señalo al tranquilo Eugeo quien bebía su te sin quitar su mirada de la discusión. A esas alturas los señores Yuuki y Kou se habían levantado de sus asientos y marchado para cumplir sus rutinas diarias.

-A Eugeo no lo metas en esto y te lo dije en el hospital, trataría de llevarme bien contigo, no que me enamore de nuevo.

-Tu me amas

-No, no te amo

-Tal vez creas que tus palabras dicen la verdad, pero tu cuerpo tu calor y tus sensuales gemidos me dicen otra cosa-le dijo con seguridad

-Mi cuerpo se sentía a gusto y que?-enarco su ceja-fue sexo y nada más, sexo accidental porque te aprovechaste de mi cansancio, eso no puede decir que te amé idiota.

-..-Kazuto suspiro, eso le estaba doliendo, esa mirada fría que la Yuuki le dedicaba era la misma cuando ella despertó y no quería verlo, acaso era verdad y sus sentimientos ya no existían?

-Como Asuna te lo dice, tú no eres nada de ella, solo eres el padre de las criaturas que espera y nada más, por lo que tengo todo el derecho a salir con ella.

-Salir esta fuera de la discusión, en su estado eso no lo permitiré

-Y dale con lo mismo, que no te cansas?-Asuna se levantó-no estoy ni incapacitada ni lisiada!, porque mejor no te vas con tus amigos que bien te la pasabas con ellos a mis expensas y de los demás, vamos, tienes tu vida yo tengo la mía.

-No te crees tus propias palabras, aun me amas y no permitiré que salgas, pondrás en peligro a los niños y eso está fuera de discusión.

-Tienes idea de lo estúpido que te escuchas?-le dijo con una frio que lo hizo temblar, sus ojos estaban casi en forma de rendijas por su furia-No intentes controlar mi vida Kazuto, si te viniste a vivir acá fue para eso, pues vete, no me interesa tenerte y me incomoda verte tanto, ya tuve suficiente en el hospital.

-Por qué haces esto tan difícil?

-Kazuto, ya suficiente tengo con los malestares del embarazo y las constantes drogas que debo de tomar para encima tratar de llevar tus cosas de niño mal mimado, es mi vida y yo soy quien decide..

-Pues es extraño lo que dices, porque meses atrás querías morirte-le dijo cansado-y así quieres decidir?, que poca mujer eres!

No termino de hablar cuando un golpe fuerte se plantó en su rostro, Asuna se había cansado y ella termino la discusión con aquel golpe que lo hizo caerse y golpearse contra la pared del comedor.

-Lárgate de mí vista-Asuna siseo con rencor, aun Kazuto estaba sentado en el suelo sobándose la quijada y la espalda, parecía perplejo por el suceso, por el fuerte golpe que no supo cuando llego y porque el rubio la sujetaba con una inusitada familiaridad que le hacía oprimir su corazón.

-Asuna

-Que te largues!

-Lo siento por eso, déjame hablar-dijo mientras se ponía de pie-no te pongas así por favor, debemos mejorar esta situación-no sabía si debía de humillarse así mismo, no sabía cómo manejar esta situación, solo sabía que su corazón le estaba pidiendo a gritos que ella lo escuchara y su alma atormentada por el pasado le rogaba que desnudara todo lo que guardaba.

-Hablar de qué?, ya se todo lo que necesito de ti, eres un cobarde, eres un pervertido, un aprovechado y no te importa el dolor ajeno, todo se trata de ti y tu maldito ego-sus pasos iban de salida a la habitación de arriba, Yui recién despertaba y la llamaba-así que no hablare con un cobarde

Kazuto pensó rápido, esto se había salido de control, Asuna estaba más furiosa y rencorosa de lo que pensaba, ¿tanta rabia había acumulado en el hospital?, solo quería hablar, hacerla recapacitar de su estado, necesitaba exponer su punto, no era para conquistar su perdón, solo necesitaba conversar, necesitaba que lo escuchara, no todo estaba dicho y ella jamás le pregunto de su pasado, aunque parecía que lo intuía.

-No la sigas-Eugeo se interpuso para evitar que la siguiera

-Tú no tienes nada que ver entre ella y yo, esto es asunto de los dos y te estas aprovechando de la situación.

-Yo no me aprovecho de nada Kirigaya, Asuna ha sido mi asunto desde que tengo memoria y por eso no permitiré que la dañes más-lo agarró del cuello de su camiseta y lo acorralo en la pared con un contundente golpe que le hizo cerrar de forma momentánea los ojos a Kazuto-Ella no está sola y no me gusta la manera en la que le hablas y mucho menos como la miras!

-Ella es mía maldito

-Ella no pertenece a ninguno psicópata desquiciado como tú-lo agarro con más fuerza-me quedare de ahora en adelante en esta casa y con ella, así que no trates de pasarte de listo, ella al final se quedara conmigo.

-Maldito..!-no termino de hablar cuando recibió un duro golpe en su vientre que le saco el aire, Eugeo lo soltó y cayo sentado en el piso mientras trataba de respirar.

-Le agradezco a la señora Yuuki por haberme prevenido de ti y de tus verdaderas intenciones, tu solo estas por compromiso a los niños y Asuna es un cero a la izquierda en tu miserable existencia.

-..-lo miraba con recelo tratando de recobrar el aire perdido

-Ella ya decidió Kirigaya, no quiere saber nada de ti, fue suficiente daño y desamor por el que le hiciste pasar para que casi se suicidara- agarro sus cabellos haciendo que sus mirares no se despegaran-aun no comprendes? , le rompiste el corazón, no supiste apreciar algo tan grande como su amor puro e incondicional, te dio todo y tú solo te burlaste de ella por ser una supuesta Patito Feo, la humillaste frente a todos y eso jamás lo olvidara.

-No desistiré, sé que me equivoque y he tratado de arreglarlo estando a su lado, sé que Asuna me ama, solo que el rencor la tienen ciega y tu estas colaborando a que me odie más.

-Yo no estoy colaborando en nada, solo la estoy apoyando en el camino que quiere seguir-sin decir más se paró y salió del lugar para ayudar a Asuna con Yui y finalmente salir de compras, por supuesto no estaba inocente de su condición, la trataría con cuidado por su alto riesgo en el embarazo, pero no le privaría nada, ella se merecía vivir feliz y no con una sombra de tristeza sobre sus hombros.

Si Asuna no le dejaría fácil el camino a este imbécil mucho menos él.

++Patito Feo++

Había dejado a Kanabe dormida en su cama, la tenía rendida luego de una mañana de juegos y mimos, así que se le había pasado el tiempo tan rápido que no sintió la llegada del medio día si no hasta que el repique de su celular la saco de su meditación.

Sonrió mientras veía que su esposo la llamaba

-Keita, cariño dónde estás?, hoy es tu día de descanso y Kanabe está preguntando por ti.

-Perdóname Sachi-escucho un suspiro de angustia lo que la hizo preocupar

-Que sucede?

-Estoy en el aeropuerto ahora mismo, voy a recibir a alguien

-A quién?

-…-

-Keita?

-Llama a mi madre y dile que cuide a nuestra hija y ven conmigo, quiero que veas algo es importante.

-Me estas preocupando, que sucede?

-Por teléfono no te lo puedo decir amor, ven rápido

Con aquellas palabras colgó la llamada dejando preocupada a su joven esposa, esta miro por sobre su hombro a su pequeña hija durmiendo a pierna suelta sobre el futon de la sala, algo le decía que la llegada de ese joven Eugeo, los conflictos de Asuna con Kazuto y esta llamada de su esposo no dejarían de dar sorpresas y problemas.

++Patito Feo++

-Al fin estoy de regreso.

Una mujer de largos cabellos dorados y mirada azulina se encontraba descendiendo de la plataforma de pasajeros, su vuelo hacia poco había aterrizado y su corazón había comenzado a bombardearla de miedo y desazón. Había regresado y el pasado podría venir con ella.

Los recuerdos del pasado estaban ligados en un sabor agridulce, fueron tiempos oscuros para su carrera, un tiempo anterior que le hicieron revivir su fe en la medicina, en el trato con sus pacientes, en el amor que surgía cada vez que un caso salía con éxito, pero todo cambio años atrás y sus sentimientos así como su corazón se cerraron bajo candado.

Su amigo Keita no sabía nada de lo que se había hecho en ese tiempo, el por su lado trato de operar bajo sus conceptos médicos, pero no superaron los propios, ya que su ego le hizo aceptar aquella petición irrazonable que fue el inicio de un camino tortuoso.

No estaba segura de lo que haría ni de las palabras que este le daría una vez que lo encontrara y le dijera todo, pero otra vez se sentía en una especie de deuda, quería ayudar nuevamente, quería poner los pies sobre la tierra y retornar a su ética laboral.

-Pequeña Shino

Su mente la llevo al recuerdo de una joven terca y valiente, con un corazón oscuro que poco a poco le fue dando brillo a su vida.

Ya era hora de que el pasado irrumpiera en el presente..

CONTINUARA…

Bueno espero que les guste, porque como lo había dicho antes no todo seria negativo para Asuna, todo mejorara para ella desde este momento y para Kazuto la moneda estará en su contra, lo entenderán pronto con el siguiente capítulo.

Muchas gracias por sus rewiers, cada uno lo aprecio como no tienen idea.

Por el momento me marcho, los espero en otra actualización.

Sayo.