Skip Beat no me pertenece.

Capítulo 2:

-Entrar otra vez en la ducha para poder hacer perfectos sus muñecos de mi ¿qué clase de excusa es ésa? Bien, bien, pues ahora mi linda esposa probara una cucharada de su propia medicina-

Kuon abrió la puerta del baño sigilosamente, dentro se encontraba su esposa dándose un baño antes de ir a trabajar.

Kyoko estaba muy distraída, no se había dado cuenta que Kuon estaba ahí dentro, mirándola, pero unos minutos después se percató de ello.

-¡Kyyyya! ¡Kuon, me asustaste! ¿Qué haces?-

-Mirándote-respondió tranquilamente.

-¿Cómo por qué?-

-¿Acaso no puedo? Tú hiciste lo mismo y ni siquiera éramos novios en ese entonces-

-¡Ya te dije por qué lo hice!-gritó acalorada.

-¿Y yo acaso no te dije que solo estoy mirándote?-

-¡No tienes por qué!-

-Pero quiero hacerlo-

-¡Salte!-

-Nop-

-¡Kuon!-

-Kyoko, ¿recuerdas lo que te propuse ese día?-

-¿Ah?-

-Te dije que sí querías entrar-

Kyoko se ruborizó. Lo recordaba perfectamente ¿cómo iba a olvidar esa propuesta indecorosa?

-Lo recuerdo, ¿qué pasa con ello?-

-¿No quieres preguntarme lo mismo ahora?-

-¿Eh? ¡Claro que no!-

-Qué lástima, pero me lo pidas o no, voy a entrar-

Kyoko en verdad que no podía con ese hombre, llevaban casados un año y aún no se acostumbraba al atrevimiento que le mostraba en muchas ocasiones.

-¡¿Qué?!-

Kuon se desvistió velozmente y entró con ella a la ducha.

-¡Kuon! ¡Llegaremos tarde!-

-No importa-respondió el Emperador de la Noche.

-¡Kuon!-

Pero los besitos que el rubio le daba en su cuello le hacían difícil el seguir protestando.

-¿Qué decías Kyoko?-

-Cállate y apúrate Kuon…-gruñó.

-Con gusto Kyoko, pero prométeme que me dirás al fin dónde tienes guardados esos muñecos, quiero ver que tan reales los hiciste-

-¡Jamás te los voy a mostrar! ¡Ni loca!-

.

.

.

.

.

Próximamente: The girl is mine