Notas de autor: Bueno, espero me perdonen he estado bastante floja y por eso no escribí nada estos días. Entre trabajar, hacer trámites para la universidad a la cual me voy a transferir y otras cosas, ya cuando llego a mi casa no me da la cabeza. Estaba de payasa en Tumblr y vi un dibujo muy lindo de ellos (De echo el crédito va a Nathy-Kaze-Neko. Es el dibujo de navidad que subió en Tumblr), entonces se me ocurrió escribir esto. La navidad ya paso, pero ya que… sigo escribiendo estas cosas.
P.D. La verdad que no sé cómo carajos se dice "Mistletoe" en español, pero el traductor y el diccionario dijeron que es muérdago… asique espero que este bien.
Chocolate Caliente
"Oye Alain, ¿tú crees en esas tradiciones cursis de navidad?" Pregunto la chica de cabello rojo.
"¿De que estas hablando?"
Alain había invitado a Mairin a tomar un chocolate caliente cerca del laboratorio, aunque la verdad de la historia era que ella lo molesto toda la mañana para que salieran a algún lado juntos y el chico sin opción alguna termino accediendo.
"Sobre la tradición del muérdago." Ella le contesto mientras tomaba un sorbo de su chocolate. Mairin noto la cara de confusión del chico y solo dio un suspiro. "Vamos, no te hagas el tonto… Seguro la has escuchado alguna vez."
"…" Alain rodo los ojos. Claro que lo había escuchado antes, pero eso no significaba que él quería escuchar a su novia de 17 años creer en estupideces como esas. "Si, pero…" no alcanzo a terminar cuando fue interrumpido por la pelirroja.
"Pienso que deberíamos hacer eso también, ¿no crees?"
"Mairin, ¿me ves la cara de que me gusten ese tipo de estupideces?" El chico la miro por un segundo y se levantó a pagar la cuenta. "Ven, nos vamos." Él se dio cuenta como la pelirroja lo miraba fijamente con los brazos cruzados. "Mairin, el profesor nos está esperando..." Alain dio un suspiro. "Si no vienes me vas a obligar a ir por ti y yo sé que eso no te va a gustar…"
"Ah, ¿sí?" Ella cruzo las piernas. "Ven, inténtalo."
"Eres una caprichosa." Alain se acercó a ella y la llevo en brazos afuera del restaurant. Ya estando afuera el noto como la chica estaba roja como un tomate.
"Te detesto."
"Ah, ¿sí? Mejor, así no tengo que hacer ninguna de esas tontas tradiciones que me estas pidiendo"
"¿Cómo? ¿Entonces si lo ibas a hacer?" Le pregunto Mairin mientras ponía sus dos manos juntas.
"No. Además dijiste que me detestabas." Él noto como las mejillas de la pelirroja se inflaban.
"¡ALAIN!"
"Ya, vamos. El profesor se va a preocupar porque no llegamos a tiempo." Dijo el chico mientras caminaba en dirección al laboratorio.
"¡Espérame!" Cuando la chica comenzó a bajar los escalones, se tropezó y cayó directo al suelo.
"Y si dejaras de darte besos con el suelo, también sería bastante bueno." El chico no se aguantó la risa mientras decía la última frase.
"Vamos, no seas malo." Mairin sacudió su ropa antes de seguirlo y de repente sintió como él la tomo de la mano entrelazando sus dedos.
"¿Ves? Igual me quieres, gruñón." Ella sonrió.
"Un poco." Dijo Alain mirando hacia otro lado.
Después de una media hora llegaron a el laboratorio del profesor y se encontraron con Steven. Él había venido a visitar desde Hoenn para pasar la navidad. Todos se acomodaron en la sala de estar mientras hablaban sobre las aventuras de cada uno. Todo estaba muy bien hasta que a alguien en particular se le ocurrió hacer un comentario bastante interesante.
"Entonces, ¿se van a dar un beso debajo del muérdago?" Dijo el profesor entre risas.
"¡PROFESOR!" Gritaron los dos bastante avergonzados. A pesar de que tenían bastante tiempo saliendo juntos, siempre les dio algo de pena mostrar afecto públicamente. "Vamos, no sean tímidos." El profesor tomo a Alain y Steven tomo a Mairin. Los dos estaban debajo del muérdago, con un notorio rubor en las mejillas.
Mairin solo miraba el suelo bastante apenada. Ella había hablado con Alain al respecto, pero sabía que él no tenía ningún interés. Mairin jugaba con sus dedos, cuando de repente sintió unas manos en su rostro que hicieron que mirara a el dueño directo a los ojos. "Alain…" La pelirroja fue callada al sentir los labios del chico besarla suavemente.
Alain la miro a los ojos "¿Sabes? Tu significas mucho para mí."
"¿Sabes? Al parecer no me quieres solo un poco." Le dijo Mairin entre risas.
