Tras acabar con el caso de Hunter ahora comienza otro caso. No sé cuántos capítulos tendrá pero os avisaré cuando vaya a terminar.

CAPÍTULO 11 SE REPITE LA HISTORIA

Habían pasado varios meses desde que se resolvió el caso del triple homicidio en la cabaña de James. Blaine, tal y como le dijo a Kurt que haría salió del armario al poco de darle el alta en el hospital. Al principio a muchos alumnos les sorprendió y más o menos casi todos aceptaron la salida del armario de Blaine. Enseguida se puso a practicar con la moto para ver si algún patrocinador se interesaba en él pero por desgracia o bien el patrocinador no querían a un corredor gay o bien le decían que debía de mantener en secreto su sexualidad y Blaine no estaba dispuesto a meterse en el armario otra vez.

Por su parte Kurt estuvo echando solicitudes en varias universidades para poder estudiar audiovisuales. Sabía que no era nada fácil pero era su pasión y tenía que intentarlo pero ese no era la preocupación que tenía el castaño. Su preocupación principal era que Blaine no había rellenado ninguna solicitud para acceder a la universidad porque seguía intentando que algún patrocinador lo escogiera para poder participar en el campeonato de motocross. Kurt pensó varias veces en sacar el tema pero por un lado a pesar de que sabía que tenía razón por otro lado temía que su chico lo viera como si no fuera a ser capaz de triunfar en motocross. Sin embargo para sorpresa suya un día llegó un sobre de una universidad de Nueva York y Kurt se quedó sorprendido al verlo.

- ¿Eh? ¿Cuándo has enviado una solicitud?

- Lo hice en cuanto supe que ibas a enviar una a Nueva York. Sé que no paras de hablar de Nueva York y pensé que si iba a tener que estudiar tendría que hacerlo al lado de mi chico.

- Eres un poco cursi, mejor dicho te has hecho un poco cursi pero me encanta. ¿Y qué vas a estudiar?

- Criminología.

- ¿Criminología? No lo entiendo ... ¿por qué?

- Pues ... porque desde que terminó el caso de Hunter tuve claro que si no podía vivir del motocross querría ser policía pero antes de seguir hablando voy a abrir el sobre para ver si me han aceptado.

- Ok.

Entonces abrió el sobre y para alegría de él había sido aceptado. Kurt intentó alegrarse por su novio aunque no veía del todo claro que le gustara que su novio quisiera ser policía.

- Ahora que ya está aclarado que entras ¿por qué policía? Nunca me habías hablado de ello ...

- ¿Es que no quieres que sea policía?

- No, no es eso ... es solo que me pilla desprevenido.

- Pues porque quiero acabar con el crimen.

- Nunca lo había pensado que te gustara eso ... yo ... yo había pensado en que querías estudiar mecánica por el tema de las motos ... pero en fin ... yo te voy a apoyar siempre cariño.

- Gracias, yo también te apoyaré siempre.

Al día siguiente Kurt recibió su sobre de la universidad de Nueva York y por suerte para él también fue aceptado por lo que decidieron que iban a estudiar en Nueva York los dos juntos al próximo año.

Fueron pasando los meses y finalmente llegó el día de la graduación. Todo transcurrió bien para los chicos. Después del baile Blaine llevó a Kurt a la cabaña de su padre.

- ¿Qué hacemos aquí?

- Quería darte una sorpresa. Sí, ya sé que aquí empezó nuestra pesadilla pero también fue donde empezó lo nuestro.

- ¿Sabes qué? Me da igual que pasara lo malo. Me quedo con lo bueno.

Entonces entraron a la cabaña. Desde la última vez que estuvieron allí James decidió reformarla para que no pareciera que hubiera ocurrido nada allí. Al entrar habia un camino de pétalos de rosa que llevaban a la habitación de Blaine. Kurt estaba bastante emocionado por lo que había hecho y se puso todavía más nervioso al ver un sobre encima de la cama.

- Ábrelo.

Kurt se quedó mirando a Blaine y finalmente abrió el sobre. En él había una carta en la que expresaba todo lo que Blaine siente por Kurt y detrás de la carta había una hoja de reserva de una casa de camping.

- Cariño ... me he quedado sin palabras.

- Te quiero demasiado y quiero que pasemos un fin de semana juntos de vacaciones antes de empezar a estudiar.

- Yo ... yo ... te quiero Blaine.

- Y yo a ti.

Tras decirle eso los dos comenzaron a besarse como si no hubiera un mañana y al final acabaron haciéndolo.

Tras el día de graduación el verano lo pasaron buscando piso y pasando los últimos días en familia. Finalmente el último fin de semana Kurt y Blaine se fueron al hotel que tenían reservado en Ridgewood. Todo estaba saliendo perfecto para los chicos. El ambiente era lo esperado y la gente era muy amable. Era por la última noche y Kurt y Blaine estaban tumbados en la cama ya que querían descansar para así coger el tren que les llevara a Nueva York al día siguiente. Entonces Kurt comenzó a hablar.

- ¿Realmente tenemos que irnos mañana? Tendríamos que quedarnos un poco más ...

- Lo sé, a mi también me apetece quedarme ... pero tenemos que irnos.

- Cariño ...

- Dime.

- Hay que tirar la basura ... ¿puedes ir a tirarla?

- ¿Y me vas a dejar que vaya solo?

- Es que no me apetece levantarme ...

- Que morro tienes ... está bien ... ya voy.

Entonces Blaine se levantó, cogió la basura y fue a tirarla. A pesar de que el lugar estaba bastante bien el contenedor de basura le pillaba algo lejos. Finalmente cuando llegó tiró la bolsa y por desgracia para él la historia se volvía a repetir. Fue testigo de como un hombre cogía una pistola y disparaba a otro hombre matándolo en el acto y el asesino se percató de que Blaine lo había visto así que empezó a correr tras él. Blaine no sabía muy bien qué hacer así que rápidamente se escondió en los aseos. Allí agarró un extintor y por suerte para el moreno aquel hombre entró en los aseos y le golpeó con tanta fuerza que quedó inconsciente. Blaine aprovechó para volver a la casa de camping que tenía alquilada con Kurt. Al entrar Kurt se quedó extrañado por lo que había tardado Blaine y porque había escuchado el disparo pero Blaine, en lugar de decir que había visto el asesinato pensó en no decirle nada ya que pensaba que al día siguiente ya no volverían a saber de aquel tipo y en su lugar le dijo que el disparo era de la televisión de un vecino y que había tardado tanto porque había ido a hablar con ese vecino.

CONTINUARÁ