Hola hermosuras!


Al escuchar las palabras de Natsu mis esperanzas de salvarla aumentaron, en los cuentos había escuchado que los lobos andaban en manada y todo lo hacían como amigos, si tan solo hubiera la posibilidad que ellos me ayudarán tendría más probabilidades de volverla a ver.

-¡Deja que paré de llover! ¡Huelo a perro mojado ya!

-Pensé que era tu olor natural.

-Pues lo dice alguien que ahora huele a muerte.

-¿Muerte?

-Si el olorcito asqueroso de todos los vampiros.

-Juvia no olía a muerte, su cabello a flores, ella olía delicioso.

-Tengo los sentidos más desarrollados que los tuyos, puede que los vampiros quieran ocultar su olor y camuflarlo con olor a flores del campo pero para nosotros siempre olerán a muerte, es gracioso, jamás pensé que mi mejor amigo sería una porquería como todos esos malditos vampiros.

-¿Estás llamando porquería a Juvia? -Me enoje con su comentario, quería darle un puño en su estúpido hocico.

-Esto es más irónico aún, el don glaciar de hielo, el don no muestro mis sentimientos volviéndoselo loco por una chica -¿Por qué eso me hacia sonrojar? ¿Por qué ella me había hecho cambiar? Me sentía como un quinceañero cada vez que él me molestaba con ella, ese molesto latido que golpeaba contra mi pecho solo significaba una cosa, amaba a Juvia y la amaba con todas mis fuerzas, por eso haría todo por rescatarla.

-No es solo una chica, es mi chica Natsu y los matare a todos para llegar a ella.

-Hablando de tu chica Gray -su semblante se puso serio y sentí un pinchazo en mi corazón, la cara que traía no parecía de buenas noticias.

-¿Que ocurre con ella? ¿Sabes algo de Juvia?

-No, ¿Sabes cómo matan a un vampiro que comete traición?

-Gajeel me dijo que era algo de una cruz. Que la bajaría y mataría a cualquier hijo de puta que se lo impidiera.

-Bien, si mal no recuerdo tu usabas un collar de cruz, era una cruz de plata ¿Te acuerdas? -Moví mi cabeza asintiendo desesperado por saber que quería decirme -Lo dejaste de usar porque a ella le hacía daño ¿No es así? -Entendí que le iban a hacer, temí lo peor -Pues...en su estado no resistirá ni diez minutos en ese lugar. Morirá antes de que le atreviesen el corazón.

-¡La bajaré antes de que eso suceda!

-Gray sabes que te apoyare hasta el final pero sinceramente no llegaremos a ella en diez minutos, si es que llegamos hasta donde la van a crucificar.

-Llegaré antes de que la suban a ese lugar.

-José estará en primera fila viendo como matan a la única sangre pura que se reveló ante él.

-Se rebeló por mí y sabes que lo lograre, te lo juro Natsu, salvaré a Juvia.

-Te creo, por el momento vamos que Makarov debe estarnos esperando.

-¿Crees que él me ayude?

-No lo sé Gray pero si no lo hace tendremos que dar por muerta a Juvia y a nosotros -Trague toda la saliva que tenía en la boca y suspire profundo, iba a ser una tarea peor de difícil a la que me imaginaba pero me tranquilice después de algunos segundos para que dejara de llover.

-¡Eres una tortuga, no me ganarás hasta mi casa! -Natsu salió corriendo a una velocidad increíble al campamento, ni siquiera podía verlo. Use mis piernas lo más rápido que pude esquivando los troncos y evitando caer al suelo, el viento en mi cara y la rapidez con la que me movía eran simplemente geniales. Alcance a Natsu en menos de veinte segundos y me burle un poco de él.

-Que lento eres perrito.

-Ja! Sólo te estaba esperando maldito. -Corrimos lo más rápido que podíamos y después de algunos metros le había ganado la suficiente ventaja al peli rosado llegando a la cabaña y coronándome como el ganador. Voltee a mirar por todas partes y no habían señales de Natsu, verifique que esa fuera su casa, el lugar donde había despertado y lo era, moví mi cabeza y mis ojos por todo el lugar tratando de encontrarlo para refregarle mi victoria en su hocico pero en vez de encontrar a Natsu sentí un golpe en la espalda que me hizo volar y pegarme en la cabeza contra un tronco. Me levanté y pude identificar dos lobos, uno con pelaje rojo y el otro lo tenía café. Me puse en posición de ataque y espere su golpe.

-No les voy a hacer daño, déjenme en paz -Esquive al otro lobo que me iba a golpear y tuve la necesidad de hablar -¡Soy amigo de Natsu! ¡No les haré daño! -Sin siquiera escucharme, el lobo rojo completamente furioso se fue contra mí y lo esquive con facilidad incrementando la furia de tal animal.

-¡Vamos perrito! ¡Ven aquí! -me burle, ya estaba cansado de la situación, me sentía poderoso pues contaba con los poderes de Juvia pero lamentablemente olvide al segundo lobo. Me tiró al piso y me inmovilizo hiriéndome el hombro con un mordisco. Pensé que me iba a quitar el brazo pues comenzó a tirar de él sin abrir la boca.

-¡Espera Cana no lo mates! ¡Sabes que nos atacarían si lo haces! -Escuché mentalmente la voz de el lobo peli rojo y reconocí por su tono que era una hembra.

-¿Qué haces en nuestro territorio maldito? -Para mi sorpresa ese lobo que amenazaba con matarme también era una chica. Forceje con todas mis fuerzas pero me ardía demasiado el mordisco en el hombro que me había hecho, había tratado de no atacarlas pero no podía seguir con esa actitud o me matarían.

-Soy amigo de Natsu, él me trajo acá.

-¿Crees que te voy a creer después de lo que le hicieron a Levy los de tu clase? -Su furia incrementaba, tenía mi sangre colgando con la baba en su hocico mostrándome todos sus colmillos amenazándome con matarme.

-Tiene que ser mentira -apoyo la hembra roja -Natsu jamás sería amigo de esos malditos -afirmo totalmente convencida.

-¿Lo matamos Erza?

-Llevémoselo al maestro y él decidirá qué hacer con él.

-Pero si se lo llevamos medio muerto no sospechará, déjame matarlo por favor -Me asustaron sus palabras, empecé a sentir el mismo miedo que sentí cuando ese maricon estaba golpeando a Juvia, si me mataban no podría salvarla y sin pasar menos de un segundo pude ver a través de sus cuerpos como venas de agua que partían desde su cerebro.

-¡Apártate! -le dije y ella como una marioneta dejo de hacer presión en mi cuerpo y se alejó. Tenía que concentrarme en el miedo y hacer control sobre ella.

-¿Que pasa Cana? ¡Atácalo!

-No puedo moverme Erza -asustada, la pelirroja me mostró sus colmillos y salto hacia mí pero antes de llegar a mi cuerpo se detuvo por mis órdenes, ambas luchaban por moverse y me gruñían para intimidarme.

-Sentadas -ambas lo hicieron y me puse feliz, jamás me había interesado lo sobrenatural pero tener ese tipo de poderes era una experiencia que no la cambiaría por nada.

-Dame la patica -pude ver ira en los ojos marrones de la pelirroja y me dio la pata después de unos segundos de lucha. -¡La otra! -bajo la pata y me dio la otra

-¡Jamás te perdonare esta humillación, mierda vampira!

-¡Vamos! Lo que menos quiero ahora es tener una enemiga, tuve que hacerlo porque me iban a matar sin dejar que les explicará.

-¡Ni José puede hacer esta mierda! -habló la hembra de pelo café.

-¿Quién eres maldito? -volvió a háblame la pelirroja y estaba totalmente irritada.

-Soy Gray Fullbuster, un humano que ha sido convertido en vampiro -las pupilas de la chica se dilataron y pude ver miedo en sus ojos.

-¡No permitiré que le hagas daño a nadie! ¡No permitiré que nos vuelvas a hacer lo que José nos hizo!

-Volvimos al mismo punto, no les voy a hacer nada. -Hable lentamente y haciendo énfasis en cada sílaba para que me entendiera de una vez por todas -Sólo quiero recuperarla, por eso estoy aquí -Sus ojos marrones escanearon mi cuerpo entero pero no dejaba de tener esa actitud amenazante y estar en guardia para atacarme.

-¡Acostada! -Me divertí un poco más y junto sus dos patas llevándolas al frente y acostándose en el piso.

-¡Buena chica! ¿Me crees ahora?

-¿Quien te convirtió? ¡José les prohibió convertir humanos!

-¿Que pasa aquí? -Un lobo imponente y con una voz gruesa llegó con Natsu, pase saliva y con señas mi amigo me dijo que las soltara del control mental. Las libere y ambas corrieron poniéndose al lado del lobo con pelaje tan blanco como la nieve, era más enorme que Natsu y esas hembras. No pude evitar ponerme nervioso ante tal amenaza que percibían mis ojos y el resto de mis sentidos.

-Maestro es un vampiro.

-¿Les hizo daño? -ambas se miraron buscando respuesta en los ojos de la otra, yo no las había atacado, no las había lastimado y las había inmovilizado únicamente para evitar que me hicieran daño.

-No, no nos lastimo.

-Bien, no pensé que fuera cierto pero esa niña si lo convirtió. ¿En qué mierdas estaba pensando?

-Precisamente ese es el problema no estaba pensando -habló Natsu -lo mordió mientras tenía relaciones con él -¿Es que acaso era necesario que todo el mundo supiera lo que paso esa noche? los colores no tardaron en llegar a mis mejillas y trate de respirar. Me estaba muriendo de la vergüenza y solo quería escapar de ese lugar. Las hembras me miraron con una especie de burla en sus rostros pues se dieron cuenta de lo apenado que me había puesto.

-Hablaremos en mi casa, Erza ven con nosotros y tu Cana ven también. Trata esa herida de tu brazo vampiro y Natsu llévalo sin que los demás se den cuenta cuando haya terminado. -Los tres se marcharon y con Natsu se convirtió en humano de nuevo quedando totalmente desnudo.

-No era necesario que me mostraras eso amigo.

-Lo tengo más grande que el tuyo.

-Deja de soñar Natsu, sabes que es mentira. Aunque no quería aceptarlo lo tenía igual de grande al de Natsu.

-Lo dejaremos como un empate entonces, pero te gane llegando a la casa, eres lento Gray.

-Debiste coger un atajo maldito - entramos en su casa, me limpio la herida del brazo y entendí que si hubiera sido un humano me hubiera muerto del dolor pero eso era un ligero rasguño, muy pronto sanaría.

-¿Por qué odian a los vampiros? La peli roja se asusto cuando le dije que era un humano convertido en vampiro ¿Qué sucedió con José?

-Es una larga historia -Natsu me habló cortante y puso el vendaje en mi hombro.

-Tienes que contarme lo que paso con ese maldito, recuerda que es mi objetivo y necesito saber todo de ese imbécil si pretendo derrotarlo -Natsu respiró hondo y me miro directamente a los ojos.

-José era un humano como tú -Trate de ocultar mi sorpresa para no interrumpirlo y para que me siguiera contando la historia -Una vampira se enamoró de lo que era ese maldito, en esa época decían que los vampiros eran criaturas de la oscuridad y que los humanos eran criaturas de luz por esa razón entre menos se juntaran las dos razas era lo mejor para todos sin embargo no era un pecado enamorarse de un humano y tener hijos con este, la única regla que había era no convertirlo en vampiro. Ese hijo de puta no tenía luz en su interior, los humanos pueden ser más oscuros y malignos que todos nosotros los que no somos como ellos. No sé con certeza si alguna vez amo a esa tonta pero la convenció para que lo convirtiera en vampiro. Ya te había dicho que los humanos convertidos son más fuertes que los vampiros de sangre pura y ya te podrás imaginar lo que paso después. Solo le basto dos meses entre ellos para saber todo acerca de los vampiros y acerca de nosotros. Entonces hizo su movimiento, no quería ser solo un vampiro poderoso quería todo y en un acto que ni Makarov el día de hoy se ha podido explicar mato a casi todos los niños vampiros culpándonos a nosotros los lobos, los padres y todos los vampiros nos atacaron sin aviso esa mañana que jamás saldrá de mi mente.

-Escóndete en el bosque y no salgas de allí ¿Entendiste? -Le asentí a mi padre con lagrimas en los ojos y mis padres me cubrieron y lograron que yo llegará al bosque pero cuando volteé a ver buscándolos con la mirada no vi a nadie. Escuché gritos, ¡Diablos! ¡era un niño y estaba demasiado asustado! corrí y corrí por todo el bosque y cuando ya no pude correr me escondí debajo de un árbol, no sabía dónde estaba, claramente había llegado al territorio de los vampiros y me quede esperando cualquier cosa que pasará, una muerte inminente o a Igneel que viniera por mí, que me dijera que todo estaba bien y que volveríamos a casa con mi madre pero en vez de eso escuché el llanto de alguien.

-¿Estás segura de lo que viste?

-Sí Gajeel-kun, fue José, él mato a los padres de Juvia -Enseguida supe que eran vampiros y aunque eran voces de niños me asuste demasiado, estaba indefenso, mi manada no estaba conmigo y aún no era un lobo fuerte, ni siquiera superaba en tamaño a los perros.

-Te creo Juvia, tranquila.

-Los padres de Juvia lo encararon, le dijeron que los lobos no habían tenido nada que ver con lo que le paso a los demás niños y él, él le atravesó el cuello con las manos y le arrancó la cabeza a la madre de Juvia... -la niña rompió en llanto en ese momento y no me moví ni un solo milímetro para que no me escucharan.

-¿Te vio asesinarlos?

-Juvia no lo sabe, ella se convirtió en agua y salió corriendo lo más rápido que pudo.

-Tenemos que volver, tienes que fingir que odias a los lobos, que ellos mataron a tus padres. No puedes demostrarle miedo a José. Nos vengaremos de ese malparido, te lo juro.

-Él los matara Gajeel-kun, escapen por favor.

-Sabes que él nos buscaría, tu eres como mi hermana Juvia nunca te dejaré, te protegeré de ese maldito pero por lo pronto tenemos que volver.

-Juvia no puede, Juvia tiene mucho miedo.

-Yo sé, tienes que ser fuerte. ¡Mírame a los ojos Juvia! ¡Prométeme que serás fuerte!

-Juvia lo promete -aunque estaban muy lejos de mi podía oler su miedo perfectamente, ambos estaban peor de asustados que yo y sin querer pise una rama llamando la atención de Gajeel, el peli negro empujó a Juvia poniéndola detrás de él y protegiéndola con su cuerpo, trate de huir y mire hacia atrás, cuando volví mi cara al frente ese vampiro me estaba mostrando sus colmillos y abrazando su espalda estaba la peli azul asomando la cabeza asustada.

-¡Ustedes mataron a mis padres! ¡Malditos asesinos! -me convertí en lobo y sin quererlo estaba caminando en dirección contraria a ellos. Mire atrás y la chica tenía su pupila totalmente dilatada había usado sus poderes en mi para que me alejará de ellos sin entrar en una pelea.

-El ataque paso, ya puedes volver a tu hogar lobo y vuelve cuando seas fuerte para que juntos acaben con José -Escuché la voz de ella en mi cabeza y asentí, me prometí jamás volver a ser débil y la vi de nuevo a los ojos, no pude entender que pasaba por la cabeza de esa chica pero todos habíamos pasado por lo mismo, habíamos perdido a nuestros padres y solo había un solo culpable "José".

-Juvia te indicará el camino psíquicamente para que no encuentres a ningún vampiro, ten cuidado lobo -Juvia me guío por un camino desolado pero reconocí el olor de mi hogar después de caminar por muchas horas, cuando llegue al campamento no había si no sangre, llanto y cuerpos regados por todas partes. Todo lo que conocía, todo lo que había vivido durante esos años se esfumó en un solo día, en un momento. Mi padre y mi madre murieron defendiendo a los demás niños y a todos los que pudieron salvar, de unos ciento cincuenta que habían en nuestra manada solo quedamos veinte y quince éramos niños. Mavarov fue el más viejo que sobrevivió y se encargo de criarnos protegiéndonos de ese demonio. José mato a los vampiros adultos para ser él el único con control y les dijo a los niños que nosotros lo habíamos hecho. Esa es la razón por la que ellos nos odian y por la que nosotros odiamos a los vampiros, fueron pocos los que quedaron de ellos y como ya había mezcla de sangre con humanos, sólo hay cinco sangre pura de parte de José. Aria, Monsieur sol, Totomaru, Juvia y Gajeel.

-Ella jamás me contó sobre eso -Estaba muy sorprendido, nunca pensé que ella hubiera pasado por todo eso cuando era niña, era tan dulce y especial conmigo que jamás se me cruzo por la mente que había tenido un pasado oscuro y que había sufrido tanto. Ya era oficial, mi cuerpo entero me demandaba matar a ese hijo de puta y lo haría lenta y dolorosamente. Pagaría todo lo que hizo y especialmente el haber tocado a Juvia.

-¡Creo que ninguno de los que sobrevivimos ese día le gusta hablar de como asesinaron a nuestros padres!

-¿Como pudo vivir cerca de ese pendejo?

-Ella me lo dijo ese día, se haría fuerte para derrotarlo. Con su dulzura se ganó la confianza de todos aprendió de José, de todas sus técnicas y pensamientos, siempre tenía en mente derrotarlo pero todo cambio cuando te conoció. Ya ni siquiera entrenaba por estar de tras de ti observándote y acosándote.

-¿Crees que no me siento como una mierda por lo que le hicieron? Todo lo que le paso es por mi maldita culpa, si no me hubiera conocido ella estaría bien.

-No seas tonto Gray, las cosas pasan porque tenían que pasar y no la culpo a ella ni a ti, el amor es algo que no podemos controlar, es algo mágico yo también me enamore de una humana. -Sonreí de lado, era la cruda realidad, no podía controlar lo que sentía por mi peli azul

-Tengo más preguntas, ¿Por qué Juvia sangró? ¿Por qué late mi corazón? Se supone que soy un vampiro y estoy muerto.

-No todo lo que ves en las películas es cierto Gray, tu corazón late, duele cuando te pegan, no te regeneras en segundos, puedes verte en un espejo, tienes alma que nunca envejece... bla bla bla. -Después de repasar todo lo que me había dicho Natsu otra pregunta llegó a mi mente -¿Por qué Juvia no lo controló con sus poderes?

-Juvia no tiene la capacidad para controlar una mente y un cuerpo tan sucios y fuertes como los de José, es algo que no está en sus capacidades. Bueno vamos donde Makarov, prepárate para cualquier cosa que pueda decir. -Asentí y salimos cuidadosamente, ya se estaba poniendo el sol y entramos en una cabaña más grande que la de Natsu, el anciano en su forma humana estaba sentado en la cabecera del comedor y a su lado derecho estaba una chica de pechos enormes, larga cabellera roja, como de unos diez y nueve años y ojos marrones que reconocí enseguida. -La patita -moví mis labios sin pronunciar palabra para fastidiarla y me fulmino con la mirada, al lado izquierdo estaba una chica de cabello castaño con enormes pechos como la otra.

-Siéntate vampiro -Obedecí las ordenes del líder y me senté en el otro extremo del comedor para poderlo ver cara a cara. Natsu se sentó a mi lado y dirigió su atención al viejo.

-¿Qué pretendes hacer? -Su pregunta me sorprendió, pensé que ya tenía todo claro. Iba a matar a José e iba a salvar a Juvia.

-Salvare a Juvia cueste lo que me cueste.

-Sabes que esa chica rompió una regla muy importante, rompió el equilibrio y la naturaleza de las cosas, convirtiendo un humano mortal en una criatura de la oscuridad y por lo tanto merece un castigo.

-Es algo cuestionable que ese hijo de puta la vaya a castigar sabiendo que es un maldito humano que fue convertido en vampiro.

-Él mismo se encargo de castigar a la mujer que lo convirtió.

-Pero me iba a matar a mi también, ¿Entonces no debería ser también castigado?

-Mato a nuestros padres maestro, sabe que ese desgraciado se merece un castigo y con la ayuda de este vampiro lograremos hacerlo -La castaña nos interrumpió y Makarov le ordeno que cerrara la boca, muy enojado.

-No pienso poner en peligro a ninguno de mis niños por asuntos que no nos conciernen a nosotros, no te ayudaremos a pelear y lo único que haré por ti será dejarte quedar en nuestro territorio únicamente si no te muestras ante ningún vampiro pues si se enteran de que te estamos ocultando nos mataran.

-¡Pero viejo! ¿Lo que le hicieron a Levy no nos incumbe? Te quedaste callado con lo que le paso a nuestros padres aceptando las condiciones de ese maldito, dejando que nos arrinconara a un pedazo de esquina del bosque, nos convertimos en sus perritos únicamente porque no tuviste el valor de pelear con él y cuando ese Gajeel vino por Levy no hiciste nada para detenerlo. Se la llevó en nuestras narices y permitiste que la tomara como mujer.

-Sabes que todo lo que he hecho Natsu es para protegerlos, si no hemos atacado es porque no quiero ver más sangre derramarse y Levy decidió por su propia voluntad irse con él pues dijo que lo amaba y que haría todo por estar con él.

-Ya podemos luchar contra José, todos juntos lo lograremos. Gray entrenará estos días y se volverá fuerte para acabarlo. Salvará a Juvia y volveremos a tener la paz que siempre anhelamos, ya no viviremos con miedo a que nos ataquen de nuevo. ¡Entiéndelo viejo!

-Ya tome una decisión y espero que la respetes.

-Eres un cobarde, ayudaré a Gray a salvar a Juvia y vengaré a mis padres y a todos los inocentes que murieron ese día -Natsu golpeó la mesa con su puño rompiéndola en dos y salió totalmente enojado de la casa.

-No me importa si usted es un cachorro asustado o es en realidad un lobo pero salvaré a mi mujer así tenga que dar mi vida por ella. Sé que usted sabe lo que se siente que lastimen a lo que más se ama en el mundo y no poder hacer nada para protegerlo. Ese imbécil golpeo a Juvia cuando no la podía defender pero ahora que cuento con los poderes de ella se arrepentirá de haberla dejado en tal estado. -Salí del lugar y ambas chicas me siguieron.

-Yo te ayudaré a salvarla -gritó la castaña y la mire extrañado.

-¿Desobedecerás a tu líder?

- No me importa que me destierren, es la primera oportunidad en años que tengo para vengar a mi padre Gildarts y no me importa morir si mato unos cuantos malditos vampiros.

- Gracias, atacaremos el día de los muertos -Vi a la peli roja y sabía que estaba teniendo una lucha interna por la forma en la que respiraba.

- No tienes porque ayudarme, cumple las ordenes de tu maestro. Iré a entrenar, si quiero rescatarla tengo que ser más fuerte que ese idiota -salí corriendo y me aleje para poder entrenar, puse toda mi concentración e intente volar. Me eleve y trate de no caer pero en repetidas ocasiones me estrellaba contra el piso. Pensé que iba a ser más sencillo pero tenía que equilibrar mi cuerpo y tarde un buen rato en hacerlo, me eleve y no pude evitar recordar ese día cuando volé por primera vez con Juvia y adivine su nombre viendo las numerosas estrellas en el cielo. Mi corazón volvió a arder al recordarla y trate de seguir con mi entrenamiento. Después de dos horas ya le había cogido la practica al vuelo y volé cuidadosamente a mi casa, ¡por un demonio! había olvidado a Lyon y aunque era un idiota entrometido quería saber cómo estaba. Cuando llegue mi edificio no era si no el testigo de lo rudo que había sido José con Juvia. Se encontraba de pie de puro milagro y pasee mis ojos por todo el lugar, no parecía haber evidencia de que alguien siguiera viviendo en ese lugar.

Me preocupe demasiado por mi hermano, ¿Dónde demonios se había metido? me devolví antes de que alguien pudiera verme y llegue a la casa de Natsu con la única intención de que pudiera decir donde estaba mi hermano. Antes de entrar escuché unos gemidos y entendí que Natsu estaba ocupado.

-Maaaaaas Natsu, aaahh...Eres tan salvaje -Claramente era la voz de Lucy, imagino que así se le quitaba el enojo a Natsu y sentí un maldito dolor en la entrepierna, en el entrenamiento también lo había notado pero trate de ignorarlo. Mi estúpido deseo sexual era más elevado que cuando era humano, ahora entendía porque Juvia me toco en ese lugar cuando nos conocimos y porque mientras lo hacíamos esa noche casi me parte los huesos en un segundo. No se pudo controlar y trate de concentrarme en volverme más fuerte, ella no estaba y no podría aliviar mi dolor con ella así que toda la noche sin descansar un solo segundo practique bajo la lluvia, cada minuto que pasaba era una enorme experiencia y aprendía cada vez más, volviéndome más fuerte. Cacé un animal más grande que el que había comido en la tarde y me deleite bebiendo su espesa sangre. A las once de la mañana el sol estaba picando insoportablemente y me debilitaba, volví a la cabaña para descansar un rato y alejarme del sol y cuando entre Natsu y Lucy estaban profundamente dormidos desnudos encima de la cama. Opte por dormirme en el sofá pero por alguna extraña razón no podía conciliar el sueño. Escuchaba gotear la llave de la cocina y un miedo terrible me invadió, estaba muy asustado, no quería que eso volviera a pasar, no soportaría que le volvieran a hacer daño enfrente de mis ojos y que yo no pudiera hacer nada. La extrañaba terriblemente, me hacía falta su sonrisa y su hermoso cabello azul cayendo en ondas. Unas lágrimas se deslizaron por mis mejillas y cerré los ojos sin dejar de pensar en ella.

-¿Qué ocurre Juvia? -Escuché la voz de alguien pero cuando abrí los ojos ya no estaba en la sala de Natsu, estaba en un lugar horrible que tenía un olor desagradable, como un especie de calabozo. Fije mis ojos más allá de lo que estaba viendo y la vi, estaba acostada en un intento de colchón haciendo un esfuerzo enorme por respirar. Su cabello estaba enredado y los ligeros golpes y cortadas que le habían generado habían desaparecido por completo pero ella seguía en pésimas condiciones. Trate de acercarme a ella sin pensarlo pero una pared de cristal me impedía el paso.

-Luz, quema a Juvia -chilló de dolor y ese hombre la corrió delicadamente para que los rayos del sol que entraban por la pequeña ventana no la quemaran. Reconocí enseguida que era uno de los vampiros que había estado esa noche.

-Gracias -dijo casi como un susurró.

-Te traje agua Juvia, se que puedes curar con el agua -me señalo a mí y mire a mi alrededor, estaba encerrado en un vaso de agua y deduje rápidamente que podía verla gracias a mis poderes.

-Juvia está concentrando... sus fuerzas en curarse... no... no puede usar sus poderes -Hacía un gran esfuerzo para pronunciar cada palabra y sentí un nudo en mi garganta al verla de esa manera.

-Siento no haberte protegido esa noche Juvia, no quiero que él te mate.

-No hay nada que puedas hacer Totomaru.

-Sí lo hay, no te preocupes, con Gajeel estamos haciendo un plan para salvarte, tu novio nos va a ayudar no tienes nada de que temer -Abrió los ojos de la sorpresa y trato de levantarse de la cama totalmente alterada, sus fuerzas la traicionaron y cayó al piso golpeándose en el rostro y temblando por el dolor en el suelo lleno de polvo.

-Gray-sama no, ese maldito lo va a matar -susurró de nuevo pero con tristeza y desesperación en su voz, el vampiro la trato de levantar del suelo y cuando lo iba a hacer cogió su cabeza, Juvia no tardo en gritar de dolor y el vampiro llevo sus manos a su boca -Tu cráneo está... -no termino la frase y la veía sorprendido -¿Cómo estas viva? -preguntó muy impactado.

Mi corazón dolió peor que el día que perdí a Ur y golpeé fuertemente el cristal para llegar a ella, para decirle que no había nada de qué preocuparse que iba a luchar por el amor que le tenía y que saldríamos victoriosos pero por más que lo intente no logre salir del vaso. Después de muchos quejidos de dolor pudo acomodarla de lado en la cama para que su cráneo destrozado no tocara la almohada y se lastimara o muriera.

-No dejes que ellos...se arriesguen, Juvia prefiere morir a que les hagan algo...duer...duérmelos con una pócima para que no puedan rescatarla.

-No haré eso.

-Hazlo como el último deseo de Juvia.

-Lo haré -Vi cuando puso los dedos detrás de su espalda y los cruzó para que se le perdonará la mentira que acababa de decir.

-Juvia es feliz cuando se desmaya, así no puede sentir el dolor -Tragué duro y vi su rostro cansado de llorar por tanto sufrimiento experimentado.

-Te arreglaré este brazo -la tomo del brazo -uno, dos -antes de llegar a tres le volvió a poner su brazo torcido en su lugar, sabía que eso la iba a hacer desmayarse y Juvia solo cerró los ojos automáticamente. Tomo el vaso de agua en sus manos y se la echo en la frente a Juvia, en ese instante desperté en la sala y pase saliva. Desesperado lleve mis manos a mi cabello, no podía perder la cordura, no podía dejar que la ira me consumiera. Salí de la cabaña y las nubes grises que aparecieron por la lluvia que caía me ocultaban del sol, derribe algunos árboles tratando de ahogar mi tristeza y trate de controlar mis poderes para hacer contacto de nuevo con ella pero nada paso. Grite en total desesperación y frustración y escuche la voz de Gajeel en mi mente. "Son las emociones lo que te hacen lograr controlar los poderes" Sonreí, no podía creer lo tonto que había sido. La emoción más fuerte que tenía en mi cuerpo era el amor que sentía por Juvia, pensé en todo lo que habíamos vivido, en la noche que había sido mía en un acto de amor puro, me enfoque en ella y antes de poder lanzar un ataque vi a mi alrededor asombrándome de lo que veían mis ojos.

-¿Cómo hiciste esto? -No podía hablar de la sorpresa, le negué a Natsu con la cabeza y el sonrió.

-Si pudiste congelar todo este bosque le congelaras el corazón a ese hijo de perra.


Hasta acá capitulo hermosuras, le había puesto un límite de capítulos pero waa no alcance así que serán los capítulos que tengan que venir. Respondiendo sexys reviews:

Sicaru-chan: Ok debo aceptar que si fue demasiado salvaje lo que le hizo José a Juvia pero tienes razón eso demostró que ella haría todo por Gray y bueno soy una heartbreaker lo sé, soy muy mala pero no tanto. Me encanta que te encante y te mando un súper mega abrazo psicológico con un beso. Me pregunto si estas cansada de mis sexys besos y abrazos? pero waaa te mando unos bien sexys.

Chachos: Tienes razón somos maldad pura, lo demostramos hasta en los poros pero waaa lo sé, lo sé, ambos son extremadamente sexy con sus formas sobrenaturales ya quisiera yo poder verlos de esa manera. Te mando un besazo y más tarde hablamos que tengo sueño.

Lala. Tempestad: Era necesario separarlos, soy un monstruo lo sé pero el amor a primera vista es lo mejor y ya sabes lo que dicen si no acosas no lo tienes y Gray es solo de Juvia, claro que el poder de Gray era congelar y lo ha descubierto de la forma más tierna. Te mando un beso y un abrazo psicológico, nos leemos en el próximo cap

Juviadelasoledad: Muchísimas gracias por tus palabras, hago todo esto por complacerlos y por crecer cada día más como intento a escritora y poder desarrollar bien mis ideas. Bueno yo espero que mis historias te sigan atrapando y que puedas seguir disfrutando de ellas, te mando un abrazo psicológico y un beso. Bye!

Oni no Ao: Fue el review más corto en la historia de los reviews que me has dejado, si lo leíste en tiempo record, te quiero hablamos al rato.

Viry3fick: Si José es todas las groserías juntas lo odiaremos al máximo, yaaaayy me encanta que esta historia también te guste y bueno actualice lo más rápido que pude, te mando un beso y un abrazo psicológico con la ilusión que te haya gustado el cap. Bye!

Taty Hyuuga: será corto pero necesito más capítulos. Compréndeme please, te mando un beso y un abrazo psicológico bye!

Luniitaturska: Esos también son mis dos grandes amores, me encanta que te encante, te mando un beso y un abrazo psicológico con sabor a vampiro sexy. bye!

Guest: Gomen por la tardanza pero bueno ya sabes que con todo esto de las fiestas no he tenido tiempo, lo siento.

Bye los quiero.