Veo como lentamente la vida se esfuma, pero a la vez es tan rápido que puede convertirse en una ironía, sus ojos empiezan a perder brillo mientras que sus débiles esfuerzos por seguir viviendo van desapareciendo hasta tal punto de no mover ni un solo músculo de su cuerpo. Me fortalezco con su muerte y aunque él nunca dañó a nadie, así es la vida, es la ley de supervivencia del más fuerte y yo desgraciadamente debo seguir, debo lograr mi venganza.
Al pasar de los días me he vuelto frío, solitario y sobre todo he adquirido está tonta manía de no tener misericordia por nada ni por nadie, si pretendo vencer a José Porla y rescatar a Juvia debo ser fuerte, inteligente y sobre todo sanguinario, sin tener una sola gota de benevolencia.
El plan ya está claramente definido, es impresionante como las manadas alrededor de todo el mundo aceptaron unirse a mí y vengar a los suyos, es increíble cómo soy su nueva esperanza y como buscan en mi la manera de volver a ser libres, la maravillosa forma de volver a recorrer el territorio que les pertenecía por derecho y no vivir con miedo a un nuevo ataque.
Lamentablemente no estoy haciendo esto por los lobos, ni siquiera seguiré el plan, yo voy a hacer todo lo posible por salvar a Juvia y no me importa lo demás, ni siquiera mi vida. Yo estoy cien por ciento seguro que moriré en el campo de batalla.
La técnica que aprendí roba más del setenta por ciento de la "magia" que posee mi cuerpo, así que después de hacerla para salvar a Juvia, José Porla tendrá una ventaja significativa. Después de que salve a mi chica nada más importa, le dije a Natsu que corriera cuando viera que estuviera perdiendo, que no mirara atrás, que tratará de vivir en un mundo donde José Porla no vaya a alcanzarlo.
— ¡Hey idiota! ¿Ya acabaste con ese pobre animal? –No tengo un olfato tan desarrollado como el de Natsu, pero he aprendido a sentir presencias y a identificar si son peligrosas o no. A veces, cuando un lobo mira a su hembra puede llegar a ser tan peligroso y temible como el mismo diablo.
— Necesito más sangre. No me gusta que me veas cuando estoy cazando, ya te lo he dicho. –Me levantó ligeramente para limpiar mi boca y lo miro a los ojos, sabe que cuando estoy comiendo odio que estén a mi lado, solo detesto que vea el monstruo en el que me he convertido por ser un vampiro. Si ella no me hubiera convertido en esto, estoy completamente seguro que seguiría a mi lado, que tal vez lo mejor para ambos hubiera sido que me olvidará de su existencia con alguna tonta técnica.
— Te estaba buscando porque Erza quiere que vayamos a dormir temprano ya que mañana es el gran día. Vamos a quitar algunas cabezas vampiras, bro. –Me quedó viéndolo por algunos segundos y en seguida trepó por el árbol a mi derecha hasta llegar a la cima.
— No me dormiré temprano hasta tener las suficientes energías para mañana, además...-Él me mira desde la tierra, no puede trepar el árbol en forma de lobo y la luna llena está en todo su esplendor. Mañana seremos invencibles.
He leído todo aquello que en su contenido tiene consignado información importante sobre los lobos y los vampiros, no hay nada diferente, nada relevante que me indicará como matar al líder contrario al típico acto de arrancarle la cabeza, la luna llena es la que nos da el poder, ambas razas, tanto vampiros como lobos nos fortalecemos con la luna llena y además como dato curioso dice que los vampiros son extremadamente atrayentes y que poseen una belleza sobre natural, Juvia tenía esa belleza y es la única que quiero ver antes de morir.
Respiró profundo y veo como Natsu se aleja, sabe que necesito mi espacio y que aún no he contactado con Juvia o los rastros de personalidad que aún posee su cuerpo que está medio muerto. Le dije a Gajeel que cada noche dejará un vaso de agua en su celda, entonces me lanzo del árbol, sin miedo a golpearme, en otras circunstancias como con mi cuerpo de humano me hubiera quebrado todos los huesos, pero es increíble lo resistente que se ha vuelto mi cuerpo, yo no me he hecho ni un solo rasguño. Me recuesto en el tronco de este viejo árbol y entonces gracias al charco que ha formado la lluvia en este pequeño deprimido de tierra empiezo a pensar en ella.
De repente estoy en su celda, veo a mi alrededor asegurándome que no haya nadie y entonces cuando sé que no hay ningún vampiro rondando me acerco a ella, sus ojos como las noches anteriores en las que la he visitado se encuentran cerrados, su respiración se vuelve dolorosa y terriblemente difícil para ella, su cuerpo no se ha recuperado y sus labios están completamente secos.
— Hola -Susurró y aunque quiero tocarla es imposible, solo soy un espectro que no tiene dimensiones, no tiene volumen, no siente. No puede escucharme y entonces aunque quiera tomar una de las cobijas y arroparla, no me es posible. Me siento levemente y entonces expulso vapor de mi cuerpo, quiero crear una temperatura agradable para ella, solo hasta que nos descubran y tenga que irme.
— Mañana te salvaré, así que no te preocupes por nada. Tú, Juvia, debes hacer tu vida y olvidarte de mí. -Sus ojos se mueven entre sueños, se perfectamente que no me escucha, pero es agradable, me gusta hablar y al menos verla porque será el último momento de paz que ambos tendremos.
— ¿Sabes? Aunque muchas veces maldije el hecho de que me molestaras y estuvieras obsesionada conmigo, hoy entiendo que fuiste lo mejor que me pudo pasar en la vida, no me arrepiento de estar contigo, yo fui muy feliz a tu lado y espero que yo haya hecho agradable tu vida mientras estuve en ella. -Me levanto del suelo, no tengo más que decir, al igual jamás le dije todo lo que sentía por ella cuando estaba a su lado. La amo, es lo único de lo que estoy totalmente seguro y espero que ella ame a otra persona tanto como lo hizo conmigo, sí, sé que cuando un vampiro se enamora lo hace para siempre, pero espero que con lo que voy a hacer no le sea un impedimento sus sentimientos por mí para hacer una vida feliz.
Acarició su cara, claro si pudiera hacerlo sentiría su suave piel de porcelana y entonces desaparezco y vuelvo al oscuro bosque, detesto tener mucha más hambre, cada vez que uso mis poderes mi ansiedad se aumenta considerablemente, estoy en un gran problema porque todos los animales están dormidos y los nocturnos no son un buen aperitivo, que daría por tomarme una cerveza bien helada.
Me acerco al río y entonces trato de concentrarme en los movimientos del agua, cualquier sonido o vibración, alguna perturbación que cree ondas y me indique que hay peces, cuando la hallo no es más que subir los peces como burbujas gracias a mis poderes y de repente tengo comida, en otra ocasión la carne me hubiera sabido deliciosa, pero solo puedo tomar sangre y es demasiado molesto. Les abro un agujero para enseguida empezar a alimentarle con su poca sangre, soy malo, aún siguen vivos mientras que los dejo sin una gota de sangre. Lo siento.
Al terminar con ellos los dejó por ahí, cualquier oso se alimentará de ellos en la mañana y entonces voy al campamento, en el camino solo pienso en lo nervioso que me siento, en lo nefasto que sería para todos el ver que perderé, muchas personas van a morir, lo sé, pero si Juvia sobrevive sería un gran logro, habrá valido la pena.
Llego al campamento, hay muchas tiendas porque los lobos extranjeros se han instalado en el lugar, gente de todas partes ha llegado, valientes que pueden morir por la causa. Muchos de ellos no me miran con agrado, los entiendo, yo haría exactamente lo mismo porque de una forma u otra soy su enemigo, no me dedico a saludar o a entablar amistades, mañana acabara todo y de esta manera no me dolerá si mueren.
Voy a la cabaña de Cana, es una chica que ha sido de gran ayuda para mí en lo que he estado en el campamento, es igual de valiente que Erza y es a la única que le he dicho mi verdadero plan.
— Hola mujer.
— Odio tu olor, hueles a muerto. -Ella sonríe y sale a recibirme, no está bien visto que entre en las cabañas de los lobos y más si estas son hembras y están comprometidas.
— Y tú a perro mojado –Sonríe y rápidamente pone una de sus manos en mi hombro.
— No me voy a echar para atrás con el plan, no te angusties, puedo oler el miedo que tienes porque me arrepienta y no te ayude a salvarla. – Asiento con mi cabeza, no tengo otro remedio que creerle, no hay más opción.
— Ya sabes dónde tienes que llevarla, escóndete, has todo lo posible porque no te hallen.
— Todo va a salir bien, sé que después de que la salves vas a tener la fuerza necesaria para vencerlo. –No sé si me está mintiendo o si es demasiado optimista, pero claramente eso es algo que no pasará o al menos tratare de aguantar todo lo posible para que ellos alcancen a escapar.
— Ya sabes que debes animarlos a escapar. –Ella me abraza sorpresivamente. — Confío en ti, sé que lo harás bien. –Asiento dándome algo de ánimos, Juvia que se suponía que pertenecía a su familia salió completamente destruida de esa batalla, no quiero ni imaginar lo que me haría a mí, no tendrá ningún tipo de misericordia por mí.
Me despido con un ligero movimiento de la cabeza, no necesito expresar mucho más porque ambos hemos llegado a entendernos muy bien, voy a la tienda de Natsu y al llegar descubro que Lucy está hablando, reconocería su voz donde fuera y entonces identifico que está hablando sobre Juvia.
— Es una de ellos, no vale la pena, deberían parar esta locura y no irse a morir por una vampira tonta que causó todos estos problemas. -Me detengo en seco, Natsu puede olerme, pero parece que está tan enfrascado en la conversación que no se ha dado cuenta de mi presencia.
— No voy a dejar que Gray vaya solo a morir, es mi amigo y le debo lealtad. Además no es por ella, es por nuestra libertad, Lucy. -Niego con la cabeza, en realidad puedo entender a Lucy, de alguna forma está preocupada porque algo malo le pueda pasar a Natsu, pero Juvia es más importante que todo, que ellos, que mi vida. Cometimos errores y pienso enmendarlos así deba sacrificar sangre de lobo y mi propia vida.
— No, Natsu, no debes ir. Tengo miedo de que todo se salga de control y terminen matándolos a todos, esto precisamente es lo que el viejo quiere evitar. ¿No entiendes que moriría si algo malo te pasa?
— Van a haber muertos, pero Natsu se salvará. Lo prometo. -Y mi presencia completamente sorpresiva y rápida por poco le causa un infarto a la rubia, su silencio es sepulcral y entonces camino al sofá haciéndoles entender que no espero explicaciones y que no deseo que me molesten, así trato de cerrar los ojos para tener las energías necesarias, sin embargo es difícil dormir. Esa es mi única promesa hacía ella, le traeré a Natsu con vida así toda mi sangre se desperdicie durante la batalla. Ella se queda hablando durante mucho tiempo con Natsu, creo que decir adiós no es fácil para nadie.
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El aire está completamente frio y entra por mis pulmones para salir y así ser visible para mí, hace un clima estupendo para los vampiros, el sol casi ni se nota y todos se han reunido a ver la muerte de la traidora.
Espero pacientemente siendo cuidadoso de que nadie me vaya a ver, entonces veo que hay un grupo considerable de vampiros, la mayoría lucen muy jóvenes, pero nosotros en definitiva somos más. Busco a los lobos con mi mirada, reviso mi reloj extrañado ya que ellos ya deberían estar aquí y entonces veo una cabellera azul aproximarse y mi corazón se detiene súbitamente.
Gajeel la carga entre sus brazos, está despierta, pero extremadamente débil, si piensa huir la alcanzarían de inmediato. Sé que debieron darle algo de sangre para que tenga sus ojos abiertos, está pensando y entonces aunque se mejor que nadie que no debo usar mis poderes y gastar energías, no puedo controlarme, la miro directamente a los ojos intentando saber lo que está pensando y sus pensamientos suenan como si su voz estuviera en mi mente.
— ¿Dónde estoy? ¿Qué está sucediendo? ¿Por qué me duele todo el cuerpo? ¿A dónde me llevan? Quiero ir a casa, no me puedo mover, no puedo escapar. ¡Gray! ¿Qué pasó con él?–las preguntas de Juvia bombardean mi mente dolorosamente, sentirla tan perdida y asustada siembra en mí un sentimiento de impotencia. Busco por todas partes a José Porla, pero no aparece.
— Estarás bien, te lo prometo. Lo juro. –Veo como ella me busca en cada rincón del lugar, es inútil o al menos luego piensa que es un completo sueño. Tengo dos planes, el primero sería matar a José Porla y luego rescatar a Juvia y el segundo es completamente al revés, teniendo en cuenta que claramente no lograré matarlo porque estaré tan cansado que seré como un pequeño conejo frente a un león, el plan A funcionaría a la perfección, sin embargo no lo veo por ningún lado y no es él quien empieza la ceremonia para matar a Juvia.
— Vamos a proseguir a matar a la traidora, la que osó convertir a un humano y así atentar contra las leyes de la tribu y más que todo sobre nuestra integridad, sabemos lo peligrosos que pueden llegar a ser los humanos para nuestra raza, por tanto debemos protegernos de ellos.
Parece que estaré destinado a cumplir el segundo plan, no veo al maldito vampiro por ninguna parte y realmente siento que ese idiota sospecha algo o este dolor en mi corazón es un presentimiento de que algo va a suceder. Estoy completamente seguro que los que rodearon el bosque para atacar por la retaguardia en un ataque sorpresa a los vampiros ya debieron haber llegado.
Pienso lo peor y me tranquilizó obligándome a ser fuerte, no puedo perder la calma en un momento así, me escondo entre los arboles esperando que no me vean y entonces veo como ese idiota la toma y la lanza al suelo arrancándola de los brazos de Gajeel.
— Juvia Loxar fue condenada a muerte y debe pagar dolorosamente por su falta. –Ese idiota amarra sus brazos y piernas a una cruz, debo controlar las ganas que tengo de hacerlo pedazos. ¿Cómo se atreve a meterse con mi chica? A lastimarla apretándola tan fuerte. Siento su miedo, Juvia está completamente asustada, con ayuda de otros dos vampiros suben la cruz y ella se queda ahí colgada, crucificada. Respiró hondamente, debo calmarme, es mi deber esperar que llegue José Porla para poder así atacar.
Veo entre el bosque a los lobos, han llegado, pero no entiendo porque ese idiota no se hace presente, si tan solo estuviera aquí podría usar mi técnica contra él. Gajeel se encuentra notablemente nervioso, sé lo duro que es para él que ella este allí, tanto como a mí, pero no debemos desesperarnos, esto es lo que ese idiota está buscando y debemos actuar estratégicamente si es que aspiramos a ganar.
Un grupo de vampiros comienza a tocar los tambores, haciendo ruidos extraños y conjurando con palabras que no entiendo, entonces de un momento a otro el cielo se oscurece ya que el sol es completamente tapado por las nubes, el hombre saca de su mano un extraño fuego y lo lanza contra un tronco. El poder parte en dos el árbol y sé que si toca a Juvia esa cosa la mataría en seguida. Observo a cada vampiro, sus reacciones, unos están afligidos por lo que le van a hacer a Juvia, mientras que otros parecen disfrutar de la situación.
— La traidora debe morir. –Grita convocando a los vampiros a hacer ruidos, yo maldigo en mi mente mientras escaneo el lugar, no, no está por ninguna parte y entonces siento que ese vampiro tiene todas las intenciones de acabar con la vida de Juvia, sin embargo es sumamente extraño que José no haya asistido con las ganas que tenía de deshacerse de ambos.
— Muere, maldita. -Entonces veo como ese hombre realiza el mismo poder, está vez va dirigido al cuello de Juvia, no puedo permitir que la maten y entonces acabo todas nuestras posibilidades de vencer, detengo el tiempo, sí, esa fue la técnica que aprendí y que me cuesta demasiada energía y casi todo el poder que tengo.
Pasó toda la saliva que tengo en la boca asegurándome que todos estén completamente congelados, tengo menos de treinta segundos, pero sé que bastará para liberarla y dejar que escape. Con cuidado, de algunas gotas de agua formo una cuchilla que corta sus ataduras, al caerse la atrapo entre mis brazos y la abrazo, por fin puedo sentirla después de todo este tiempo lejos de ella.
Mi corazón se alegra, su olor inunda mis fosas nasales y entonces sin pensarlo o sin que yo le diga palabra alguna, muerde mi cuello y empieza a succionar, mientras que lo hace yo pongo una de mis manos en su cráneo, me concentro en curar su lesión más fuerte, el agua tiene propiedades curativas y me llevó algún tiempo poder controlar del todo esa técnica. Al sentir que su hueso está de nuevo en una sola pieza, voy a sus costillas, las sano rápidamente sintiendo como toda la energía abandona mi cuerpo, no puedo resistir mucho más y entonces la aparto de mi lado, halló a Cana y con un esfuerzo sobre natural la hago participe de la burbuja de tiempo que solo estamos compartiendo Juvia y yo.
— ¡Cana! –Grito con fuerza y veo como con una velocidad sobre natural la loba se acerca a mí. Hago fuerza para despegar a Juvia de mi cuello, creo que la sangre que ha bebido es suficiente y también los golpes de mayor preocupación han sido curados. Ella sonríe al verme y con prontitud toca mi mejilla.
— Gray-sama –Susurra para darme un beso en los labios, siento ese último beso porque estoy seguro que mis energías no darán para más. Veo sus ojos con determinación y entonces entro en su cerebro y tomo el control de sus pensamientos obligándola a hacer lo que yo quiero.
— Nunca conociste a Gray Fullbuster, vas a hacer tu vida sin problemas y serás muy feliz. –No quiero alejarla de mí, maldigo fuertemente cuando soy consciente de que debo hacerlo pues me encuentro en mi límite, sintiendo un gran dolor en mi corazón la lanzó para que caiga en el lomo de Cana y entonces sin poder continuar controlando el tiempo todo vuelve a la normalidad, el poder que ese vampiro había lanzado en contra de Juvia es tan fuerte que rompe la cruz y entonces veo que todos se sorprenden porque ven que Juvia no está en el lugar que habían destinado para que muriera.
Sigo con mis ojos el movimiento de Cana y entonces me alivio cuando ella coge ese túnel que la aleja de todo contacto con el peligro, no encontraran a Juvia. Me cuesta respirar y entonces sé que los lobos están desconcertados porque no saben lo que ha pasado.
— ¡Ataquen! –Gritó en un típico grito de guerra que sale de lo más profundo de mi corazón y mis entrañas, de todas partes salen los lobos, los vampiros se sorprenden e inmediatamente se ponen en guardia, me es difícil respirar, no sabía que era tan complicado usar esa técnica y dejar que ella me quitará la sangre, veo como todos empiezan a pelear entre sí.
Busco a José Porla, debe estar escondido en cualquier parte y estoy completamente seguro que está era una provocación, que sabía que íbamos a actuar en contra de él y que puede tener un plan B. De repente siento como me golpean por la espalda, eso no lo vi venir y es claramente porque estoy molido, completamente dañado por el uso excesivo y sin control de mis poderes. En el suelo me volteó y me doy cuenta que es ese hombre.
— Sabía que ibas a venir, que tenías un truco bajo la manga, hibrido. –Le muestro todos los dientes como si de un lobo me tratase, me levanto y voy contra él, sé que no debo desesperarme ni perder la compostura, debo pensar cada movimiento pues cualquier golpe proveniente de él en un lugar comprometedor podría matarme.
— Entonces te escondiste como un cobarde para no enfrentarme.
— Estás débil, lo más obvio era que ibas a salvar a la traidora de Juvia de una manera u otra, los humanos poseen excelentes características cuando son convertidos en vampiros, ella es de raza pura por tanto eres muy fuerte, pero mi plan funcionó a la perfección, todos tenemos un límite al usar nuestros poderes y creo que has llegado al tuyo. El problema en sí es que cada vez que usamos nuestros poderes nos debilitamos de una manera descomunal y ya que estás débil debo suponer que he ganado esta batalla. –Respiró profundo intentando que mi corazón deje de latir de esa forma y pueda concentrarme en mis sentimientos para seguir luchando, al menos para poder distraerlo mientras el resto escapa.
Solo puedo pensar que me descubrió, sabe que no podré ser rival para él, pero se equivoca porque no moriré sin dar una pelea digna. Veo por el rabillo del ojo como muchos pelean, como la sangre mancha el hermoso bosque y como gritos desgarradores entran por mis oídos, sí, esto es una guerra en pleno siglo XXI y nunca pensé que las batallas fueran tan horribles.
Natsu está a salvo y veo que es un buen peleador, debe correr después de acabar con los enemigos lo más rápido posible, debe irse de ese territorio y reunirse con su familia en un lugar donde José no lo pueda encontrar, es fuerte, sé que tomará represarías contra ellos por este desafío.
Sin dudarlo el jefe de los vampiros se va contra mí y yo uso mis poderes para volar y esquivarlo medianamente, sin embargo me toma del pie, jamás imagine que fuera tan rápido y con gran fuerza me lanza hacía el piso, me levantó sintiendo el dolor en mi espalda y casi expandiéndose por todo mi cuerpo. Salgó alejándolo lo más que puedo de todos, para que no tenga alcance de los lobos que van a escapar.
Escapo con rapidez, en realidad está no es una batalla, solo estoy huyendo como un cobarde. Voy de árbol en árbol, sin embargo a su paso ese vampiro está destruyéndolos todos, no va a dejar ni uno solo donde me pueda ocultar. Es muy fuerte, nunca vi un hombre tan fuerte en la vida.
— Es una lástima que fueras tan dependiente a Juvia, porque hubieras podido vencerme si no la hubieras salvado. –Afirma con sarcasmo, lo peor es que es verdad, pero no iba a dejarla morir. Mi respiración se agita y me canso rápidamente sin lograr hacerle un rasguño. De un momento a otro aumenta su velocidad y llega a mí sin que yo pueda verlo o hacer algo, me empieza a golpear y entonces me gano una ronda de golpes de las cuales no puedo escapar, me cubro porque es lo único que puedo hacer pero mis costillas empiezan a romperse al igual que los huesos de mis piernas.
Me defiendo lanzado ataques con agua, trato de recordar a Juvia para manejar mis poderes adecuadamente, pero estoy tan asustado que estoy perdiendo el control. Él me agarra del cuello y entonces hago todo lo posible porque me suelte o me quitará la cabeza. Una idea de repente viene a mi mente, me concentro en sus ojos y lo obligo a que me suelte, no puedo controlar el tiempo porque caería muerto al instante y entonces lo inmovilizo con mis poderes de control mental, me voy hacia él y concentro en mi mano agua para volverla tan fuerte y cortante que acabaría con su cabeza.
— Creo que has perdido. –Susurro creyéndome victorioso, sabiendo que no podrá moverse y que por fin podré vengar a todos los lobos que murieron y lo que le hizo a Juvia.
De repente mi cuerpo para de moverse, aunque lo intento muchas veces, se lo ordeno en repetidas ocasiones, no, nada sucede, no puedo ni siquiera pestañar cuando es mi deseo.
— ¿Creíste que Juvia era la única que podía controlar a las personas? –No puede ser cierto, no, pensé realmente que sus poderes eran totalmente diferentes, sin embargo algo muy en el fondo de mi corazón lo intuyó, el maldito es un humano convertido en vampiro y con mucha más experiencia que yo.
Se acerca a mi lentamente, paso toda la saliva que tengo en la boca porque claramente este es mi fin. Cierro mis ojos decepcionado, pensé que podía dar más, que iba al menos a hacerle un rasguño, pero no tengo la fuerza para seguir, no tengo los poderes suficientes y parece que este es el fin.
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JUVIA
Abro los ojos lentamente y miro a mi alrededor, no sé lo que ha pasado, no tengo ni la menor idea porque estoy aquí, pero es un lugar hermoso que nunca había visto antes, es una especie de cueva la cual está adornada con cristales que alejan la oscuridad brillando en un hermoso color azul, hay agua fluyendo con un hermoso sonido. Que relajante se siente.
Volteo a mirar al lobo que me acompaña, ¿Un lobo? ¿Qué hace un lobo a mi lado y por qué diablos me encuentro aquí?
— ¿Qué haces acá? –Me pongo en guardia porque claramente esas criaturas son nuestros enemigos por naturaleza y no permitiré que me hagan daño.
— Gray me pidió que te rescatará.
— ¿Quién es Gray? –Me está mintiendo, yo no conozco a nadie con ese nombre, frunzo mi ceño y esta batalla la va a perder, la cantidad de agua que hay en este lugar me da un punto a mi favor, podría acabar con esa loba.
— ¿No sabes quién es Gray? Es el hombre que está luchando contra José Porla para salvar tu trasero. –Se ve apurada y yo niego con mi cabeza sin poder recordar absolutamente nada, no sé de qué diablos me está hablando.
— El maestro no me quiere hacer daño, jamás le di una razón para lastimarme. -Siento como ella me empuja y caigo al pequeño arroyo, la sensación de las cálidas aguas sobre mi cuerpo me brindan una gran sensación. Cierro los ojos y me encargo de curar mis heridas, no entiendo porque estoy tan lastimada, pero ahora siento una extraña inquietud en mi corazón por ese tal Gray, por más que intente recordarlo no sé de lo que me está hablando.
— ¿Dónde está Gajeel? –Le preguntó a esa chica.
— Está luchando.
— ¿Luchando? ¿Contra quién? –me hundo en el agua y entonces al cerrar los ojos descubro un daño en mi memoria, rastros de intervención en mi cerebro, además del señor Porla no hay nadie más que pueda controlar el agua, pero entonces no sé cómo arreglar ese lapso de memoria que se ha dañado.
De repente mi corazón se angustia, siento como si lo estuvieran apretujando, debo recordar que está sucediendo, necesito sentir de nuevo esa paz en mi interior que he estado buscando. Gray, repito su nombre bajo el agua para ver si hay alguna respuesta, si algún sonido me lo trae de vuelta. Entonces lo siento en mi piel, es una persona demasiado importante.
Adiós, Juvia. –Escuchó en mi mente esas palabras con el sonido de una voz que es muy familiar y entonces salgo del agua desesperadamente para salir a la superficie.
¡Espera, afuera es peligroso! –me dice la loba mientras ya no puedo escuchar el resto de sus palabras, a toda velocidad, con mi corazón en la mano, Gray, sí, aún no logro recordarlo pero mi corazón me indica que es la persona que amo, el hombre que jamás podría perder. Busco a Gray por todas partes, a José, mi intuición me dice que debo encontrarlo, que se encuentra en peligro y entonces tengo un presentimiento y me voy por ese camino mientras vuelo a toda velocidad.
GRAY
No puedo hacer nada, lo siento, lamento haberlos decepcionado a todos y no haber podido lograr nuestro cometido. Me voy a morir y realmente no quiero. Es horrible este sentimiento de impotencia.
— Esto es por mis padres. –Es la voz de Juvia, ¿Qué hace aquí? Ya me puedo mover y entonces entiendo que ella ha atravesado el estómago de su maestro porque puedo ver su mano al otro lado.
Estúpida –Le grita con todas las intenciones de matarla, no voy a alcanzarlo a detener, pero entonces veo como Gajeel llega y lo golpea lanzándolo lejos. Al ver a mi alrededor encuentro una reunión de vampiros y lobos, son demasiados, por instinto en el piso me arrastro hacía atrás.
Ya no te podrás escapar – Sonríe Gajeel con sus ojos totalmente rojos y con una sonrisa que da miedo, mucho miedo.
— Traidores, ¿Qué hacen? –Está inmóvil, no se puede mover y entonces veo los ojos de Juvia totalmente negros, ella está controlando y aunque puede que ese hombre se libre de su control entiendo que es su momento, que es más fuerte que yo por el deseo de venganza que tiene, que entre todos lo van a destruir, que el régimen de terror de José Porla ha llegado a su fin.
Escucho los gritos y ruegos provenientes de ese vampiro mientras todos se acercan lentamente a él, cierro los ojos cayendo al suelo, totalmente lastimado y sin energía.
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Despierto, estoy en la cabaña de Natsu, me duele todo el cuerpo y creo que debo tener más de cuatro huesos rotos, ¿Qué fue lo que pasó? Ya es de noche y entonces siento como la puerta se abre. Es sangre, Juvia la trae en una jarra y rápidamente la tomo entre mis manos y me la tomo con gran velocidad mientras observo la cara de preocupación que ella tiene en su rostro.
Bebo, bebo prontamente para recuperarme, ella muerde su labio inferior y odio verla de esta manera, no me gusta que se preocupe por mí y entonces al beber toda la sangre se acerca a mí con su ceño fruncido.
— ¿Qué diablos estabas pensando? –Juvia me grita mientras lanza la jarra lejos, nunca la había visto tan agresiva, pero luego se pone a llorar. — ¿Cómo te atreves a borrar los recuerdos que tengo de ti? ¿Cómo me arrancas la manera de recordarte para morir allá? No entiendes que así murieras quería tenerte aquí en mi corazón –Me hace sentir como si fuera el peor egoísta de todos, yo solo estaba pensando en lo mejor para ella.
Te odio –Me grita, pero en seguida se sienta encima mío, sus manos recorren mi cuerpo y me captura con fuerza y algo de rudeza, sus labios se posan en los míos y su lengua entra en mi boca sin siquiera pedir permiso. No sé porque ahora actúa así, pero no pienso detenerla, no pienso dejar de disfrutar ni un solo segundo de lo que está a punto de hacerme o de la forma en la que está desquitando toda su ira y frustración por lo que hice, por casi obligarla a olvidarme y morir para salvarle la vida.
Debido a la presión que está haciendo en mi pecho caigo a la cama, en la extraña calma de la habitación siento una extraña desesperación y unas inevitables ganas de entrar en ella y tomarla una y otra vez, había estado demasiado tiempo sin ella, sin tocarla, sin escuchar su voz que es tan dulce e inocente, no había visto sus hermosos ojos azules que pueden expresar lo mucho que me quiere con tan solo moverlos.
Se sienta en mi amigo y frente a mí se quita su blusa provocando que sus pechos reboten con el movimiento, veo sus botones rosas y por instinto trato de levantarme para succionar y morder esas delicias, pero ella me vuelve a acostar siendo ruda con sus movimientos. Acomoda su parte intima que aún está siendo cubierta por su falda en mi muy activo amigo e inmediatamente se mueve de arriba abajo produciendo una serie de corrientazos que viajan por todo mi cuerpo.
— Vas a venirte tantas veces que no vas a querer separarte jamás de mi lado. –Frunzo mi ceño sabiendo que mi dulce y tierna Juvia jamás sería capaz de decir semejantes cosas tan pervertidas. Sin embargo soy consciente que los vampiros se dejan llevar por el placer, que son vencidos por la tentación y que se convierten en otras personas para poder satisfacer sus necesidades.
— Demuéstramelo. –Ella sonríe como si estuviera aceptando un reto, se acerca a milímetros de mi rostro apoyando una de sus manos en mi pecho y su desordenado cabello cae por su espectacular espalda, me duele todo el cuerpo y casi no soporto su peso sobre mi cuerpo. — Te lo voy a hacer muy rico. –Susurra en mis labios, claramente no tenemos experiencia en esto, solo hemos hecho el amor una vez y ella ya habla como si fuera la experta.
Nuevamente se mueve haciendo fricción en nuestras zonas intimas, gime provocándome, sensualmente abre su boca para demostrarme que le está gustando. Lo hace de nuevo y sé que mi amigo ya debe estar en pie cual bandera estadunidense el cuatro de julio. Muevo mi cadera para encontrarme con su movimiento y entonces ella empieza a tocar sus pechos, tentándome, haciéndome encender muy rápido.
— Estimúlame. – Me ordena, me siento un poco intimidado porque Juvia está tomando el control, prácticamente me está dominando cuando yo soy mucho más fuerte que ella.
Logro que mi mano se cuele por su falda y entonces es cuestión de tiempo para que cierre los ojos dejándose llevar por el placer. La acaricio levemente encontrando sus puntos de placer, intentando memorizar los movimientos y lugares que le gusta.
— Déjame curarte – Aparta mi mano de su cuerpo para luego dedicarse a mi cremallera, la baja y libera a mi amigo con sus manos mientras toquetea y juguetea con él. Sin quitarnos del todo nuestra ropa ella hace a un lado su braga y sin más se funde conmigo, nos volvemos uno y rápidamente siento como ella se mueve en un ritmo totalmente placentero, pero demasiado veloz. Me llevará a la gloria sin que yo pueda complacerla y no me siento cómodo con ello.
Al mismo tiempo siento que el dolor va desapareciendo, que todo se está volviendo mejor para mí. Su cabello se mueve y entonces la tomo de las caderas para equilibrarla y tomarla fuertemente. Sí, es más que obvio que en nuestro primer encuentro se estaba controlando demasiado, en este momento sabe que estoy lastimado pero no se reprime para no hacerme daño, sabe que aguantaré.
— Tuve miedo de perderte. –Le confieso entre mis roncos sonidos, ella sonríe para acariciar mi rostro, niega con su cabeza y la expresión de dolor de su rostro me hace entender que no quiere hablar de ello, que solo desea que seamos los dos.
— Te extrañe tanto, no sabes cuantas ganas tenía de hacerte mía. –Me dejo llevar por el placer y hablo, ella se detiene un momento y muerde su labio inferior, me estremezco cuando siento una deliciosa sensación en mi amigo, ella sonríe por mi reacción.
— Ven lo hago otra vez. –De nuevo me retuerzo y estoy completamente a su merced, se siente delicioso como su interior aprieta. Como con un solo movimiento puede doblegarme y causarme tanto placer. Se empieza a mover otra vez y sin aguantarme me vengo llenándola completamente. Mi corrida fue más fuerte que nuestra primera vez y entonces se aparta de mi para quitarse la falda y sus bragas, se acuesta en el piso y abre sus piernas.
— Vamos por el segundo round, pero aquí porque romperemos la cama. –De una forma increíble ya estoy listo para un nuevo asalto, mi recuperación es inmediata y entonces me meto en su interior y comenzamos nuevamente a darnos placer, sabiendo que ya no hay temor, que nadie nos hará daño, que nuestra relación ya no está prohibida, que la seguiré amando hasta la eternidad y que podremos estar juntos amándonos sin control alguno.
Notas de autor
Bien hermosuras! Tenía que terminarlo, no sé si aun hayan lectores de este fic, pero espero que el final les haya gustado. Gracias por su apoyo, no responderé reviews porque fueron hace millones de años, pero de todos modos muchas gracias. Si quieren apoyarme solo deben dejar un review acá, Gracias totales.
WaterJuvia.
