Hello, it's me (ni puta idea en inglés, una vez me saqué un 0) ¡Realizó una comeback jaja! Me costó mucho elegir el tema y espero que lo escuchen.
Lo siento si me saltó la vena ELF que llevo en mi cora pero no puedo.
Perdón por demorarme tanto. Los quiero mucho.
Besos y abrazos.
El tema a escuchar sugerido por mi es Don't leave me de Super Junior.
Hinata no decía nada, sólo se oía el ruido del reloj que marcaba cuando tiempo de silencio llevábamos.
-¿Me estás jugando una broma?-preguntó de una forma que no supe identificar.
-Nunca jugaría con algo tan serio-ella seguía mirándome incrédula...hasta que finalmente reaccionó.
-¡¿Cómo pudiste?! ¡Hanabi si papá se entera sólo Kami-Sama sabe que hará! ¿Cómo pudiste ser tan irresponsable? Nos educaron para guardar nuestra pureza hasta el matrimonio-Hinata seguía murmurando cosas, pero cuando me vio llorar desconsoladamente paró-Lo siento-dijo abrazándome-Es que me tomó por sorpresa y sinceramente no sé que hacer. Aunque puedo garantizarte que las puertas de esta casa están abiertas siempre y que cuentas con el apoyo de Naruto y el mío ¿De acuerdo?-asistí. Nos quedamos así hasta que escuchamos a mi cuñado entrar con el bebé en brazos.
-Se durmió después de comer ramen-la mirada llena de amor que le brindo Naruto a Boruto movió mi corazón-Realmente es muy parecido a mí. Lo llevaré a dormir y luego debo ir a la misión. Tranquila Hanabi, encontraremos al bobo de Konohamaru-él subió las escaleras con mucho cuidado.
-Debo irme a casa-comenté mirando el reloj- El toque de queda ya va a empezar y no quiero que papá me regañe-tomé mi campera y cuando iba a irme, Naruto se ofreció a acompañarme y no pude decirle que no. Caminamos en silencio, creo que las palabras sobraban y en este momento agradecía que mi cuñado fuera tan idiota.
-Hanabi-lo miré-No soy bueno para las palabras y algunas veces creo que soy un baka pero-suspiró-Quiero que sepas que cuentas con nuestro apoyo y que haremos todo para encontrar a Konohamaru. Kakashi me envío a una misión con los chicos del equipo de rastreo, así que luego de acompañarte debo ir a la misión-sólo alcancé a asistir con la cabeza. Realmente no tenía ganas de formular una respuesta o de simplemente hablar. Llegamos a casa.
Papá estaba afuera.
Esperándome...
En este preciso momento estoy sacando un boleto para ir a tierra de los regaños y los castigos. Con un 100% de garantía de satisfacción por parte de Hiashi Hyuuga...
Siento que todo se va a ir a la verga...genial, se me pegaron las malas palabras de Konohamaru.
-Estas no son horas de llegar Hanabi. Creí que eras más responsable-miró a Naruto-Buenas noches Naruto-en una época papá realmente odiaba la idea de entregarle su hija al sujeto más revoltoso e idiota de la aldea, sin embargo, cuando pasó el tiempo se dio cuanta de que nadie cuidaría de Hinata mejor que él. Incluso yo tengo que admitir que me equivoque un poco con el bobo.
-Buenas noches señor Hiashi-realizó una reverencia-Espero que no se enoje porque acompañe a mi cuñada a la casa. A pesar de que estos sean tiempos de paz, uno nunca sabe cuando puede pasar algo-a lo último apretó los puños.
-Me enteré de lo que pasó con el nieto del tercer hokage, el joven Konohamaru y lo siento Naruto-padre llevó una mano al hombro de mi cuñado en señal de apoyo.
-Lo voy a encontrar. Es una promesa dattebayo- sonreí de manera leve. Si Naruto lo prometía sabía que lo lograría.
-Debemos ir adentro. El frío es cada vez mayor-comentó mi papá, ya sabía que se me armaba la gorda cuando entrara en la casa sin embargo, no me importaba.
-Debo ir a la misión. Por favor cuide a mi família por mí y no deje que Hinata se preocupe demasiado-pidió Naruto haciendo una reverencia hacia mi padre-Adiós Hanabi-me despedí de él y luego entré a casa.
-Hanabi ¿Por qué fuiste a la casa de Hinata? Dijiste que ibas a dar una vuelta y llegas al horario del toque de queda. Recuerda que eres parte de la familia principal, así que comienza a comportarte-a pesar de que cambio luego de mi secuestro, cuando se trataba de disciplina, papá seguía siendo el mismo que antes-Buenas noches Hanabi-luego de apoyar su mano en mi hombro, cosa que siempre hace, fue a su cuarto. Cuando desapareció de mi vista, a paso lento caminé a mi alcoba y cerré la puerta con un jutsu especial que me había enseñado Konohamaru.
Despacito me senté en el suelo y busqué una lata de aluminio que tenía escondida en las maderas del piso. También tenía un jutsu que sólo yo podía quitar y contemple su interior. Hace dos días que no la abría, porque hace dos días exactamente, había recibido una carta de Konohamaru y debía guardarla lejos de los ojos "curiosos" de las empleadas de limpieza y de papá.
¿Qué contiene la caja? Lo más importante para una chica de mi edad: los regalos, cartas y fotos de mi novio.
A decir no podría darle un valor estimado a esto. Su valor sentimental es increíble y si algún día los perdiera lloraría a mares.
Lo primero que tomé fue una carta, un poco arrugada y sucia, podría decir incluso que estaba con un color amarillento característico del tiempo transcurrido. Era una de las primeras cartas que él me dio. Aún no eramos novios y francamente creía que no lo seríamos.
Caminábamos rumbo a la aldea. Mis compañeros se mantenían entretenidos con una guerra de papel y tijeras que inicio...no sé porque en realidad. Faltaba poco para que llegará a casa y pudiera darme un baño, realmente estaba desastrosa.
-Hola-nos saludó el grupo de Konohamaru-¿Llegan de una misión?-
-Sí. Terminada de una manera excelente y sin heridos, gracias a Kami-Sama-respondió Sota, el considerado líder de mi grupo...que juega piedra, papel o tijeras-¿Y a dónde van ustedes?
-A una aldea aquí cerca. El que predomine un clima de paz no significa que terminaron los asesinos. Creo que ya debemos irnos o llegaremos tarde-comentó Konohamaru, en un intento sutil de acabar la conversación. Udon se acercó a mí y me dio un paquete pequeño.
-¿Y esto? No es mi cumpleaños -él sólo me tomó de las muñecas y me miró a los ojos un rato.
-Cuídate por favor-me sorprendí gratamente. Nunca hablé más que lo necesario con este chico y sin embargo él se preocupa por mí.
-Lo haré-besé su mejilla-Tu también cuídate por favor-de reojo visualice a Konohamaru escribiendo algo en un pergamino.
-Debemos irnos Hanabi. Sino oscurecerá y tendremos que acampar-
-Lo siento-rasqué mi cabeza-Adiós Udon-mientras saltaba sentí algo en la sandalia, pero suponiendo que era la media, lo dejé.
Luego de entregar el informe, mis compañeros me acompañaron a casa. Después de la reunión que tengo con papá cada vez que vuelvo de alguna misión, entré a bañarme.
En todo el camino sentí algo pegado a la media. Cuando me la quite supe que era un papel:
Hanabi:
Tenemos que hablar. Se que duele lo que pasó pero todo tiene una explicación y creo que ignorar esto nos mata a los dos.
Si me dejas explicarte y me das una mínima esperanza para recuperar tu corazón, juro que haré hasta lo imposible.
Por favor escúchame. Cuando vuelva de la misión, te llegará un pequeño mono con una nota que posee la ubicación de nuestro posible encuentro.
Si no quieres ir, tendré que buscarte a tu casa.
Por favor déjame hablarte.
K.S
¡¿Cómo puede tener el descaro de pedirme eso?! Maldito niño que sólo rompió mi corazón en mil pedazos. Está loco si piensa que voy a hablar con él.
Tres años después de eso estoy embarazada de Konohamaru. Volví a guardar las cosas porque sabía que si las seguía mirando lloraría y probablemente me depremiria, lo cuál no es bueno para el bebé. Tomé un mono de felpa que me había regalado y me acosté.
Luego de dar muchas vueltas, logré dormirme.
En mi sueño caminaba descalza sobre la nieve. A lo lejos veía una pelea pero no podía identificar ningún rostro porque todos estaban enmascarados y no llevaban cintas ninjas.
Caminé y caminé, sin embargo, el lugar parecía alejarse más y más de mí.
Sentí como algo pegajoso en los pies...era sangre. Un charco muy grande, cerca de un árbol de cerezos y un cuervo.a
Quería seguir caminando pero unas ramas con espinas sujetaron mis pies. Fue ahí que grité con todas mis fuerzas y una de las personas que estaba luchando giró para verme.
Era Konohamaru.
Él se quitó la máscara y quiso acercarse.
Una kunai lo golpeó en la espalda.
Vuelvo a gritar, con tantas fuerzas que creo que desgarrare mi garganta.
Su cadáver frío poco a poco es tragado por la nieve. Lo quiero sujetar pero mis manos lo traspasan y él acaba por desaparecer...
#Gracias por leer. Besos por parte de mi persona jaja.
