Hola. Bienvenidos a un nuevo capítulo de esta historia.
Como sabrán, acá su escritora es bastante putifandom, y en escogí un tema de Exo para está bien drepe y me encanta.
El tema es sing for you y la verdad tiene una letra hermosaVieron a Hanabi en Boruto. Me encantó, realmente (en mi fic) Konohamaru se sacó la lotería jajaja.
Probablemente use ese mismo tema en otro capítulo más.
Cuando desperté no estaba en mi cama. Sentía que estaba apoyada en algo que era duro y blando a la vez. Cuando logré reaccionar visualice el bosque de Konoha.
Me levanté despacio sin saber muy bien porque estaba acá, rodeada de nieve y en pijama.
Caminé despacio, atenta a cualquier cosa que podría ser extraña. El cielo estaba de un color azul muy oscuro pero nevaba, lo que me pareció muy raro. Además que,a pesar de estar descalza,no sentía frío; creo que ni siquiera mis pies tenían contacto con el blanco suelo, ya que no había huellas de mi paso
¿Será que estoy muerta? Esto está pasando por algo y no me quiero asustar pero el contexto de esta situación está dando cabida para que lo haga.
Seguí despacio y visualice algo azul entre la nieve, debajo de un árbol bastante grande. Era la bufanda de Konohamaru.
Supongo que fue por inercia, pero acerqué ese pedazo de tela y me dejé envolver con el suave olor que está tenía. De manera medio torpe comencé a recordar:
¡Mierda! Hace frío ¿Por qué Konohamaru me citó tan tarde? Ya sé que le gusta que venga a verlo después de las misiones pero escabullirse de los ojos penetrantes de Hiashi Hyuuga no era una tarea fácil, mucho menos después de lo que pasó con Toneri. Aunque ya pasaron dos años ese hombre seguía siendo un paranoico.
Estuve esperando en la entrada de Konoha aproximadamente dos horas. Para cuando se me congeló el trasero de tanto estar sentada, decidí acercarme a quienes cuidaban la entrada y les pregunté por la persona a la que seguro asesinaria más tarde.
-¿Konohamaru? ¿El Sarutobi?- asistí con la cabeza. Creo que nadie más tuvo una idea más descabellada para ponerle de nombre a su hijo. Está bien ser original pero con su nombre se pasaron.
Aún así lo amo. Es hermoso ver la cara que pone cuando cambio su nombre a propósito.
-Señorita- genial, estaba divagando- El joven Sarutobi está en el hospital, llegó herido y...-no lo dejé terminar. A la mierda la discreción, mi novio estaba herido y recién me enteró. Cuando llegué al hospital decidí calmarme y preguntar por él. Me dijieron que estaba en la sala 134 con algunas laceraciones pero que no eran muy grave y seguro mañana le daban de alta. Pidiendo permiso en recepción, fui al cuarto de mi novio.
Konohamaru dormía. No tenía puesta la camisa, ya que tenía vendajes atravesando su pecho y otros sus brazos. En su bello rostro tenía una gasa que le cubría toda la mejilla izquierda. Me acerqué despacio, buscando no interrumpir su dulce sueño. Agachandome a su lado, comencé a acariciar su cabeza, dándome cuenta de lo mucho que extrañaba tocar esos bellos cabellos castaños.
-Hana-susurró-Dame agua por favor-agarré el vaso que había sobre la mesa de luz y con cuidado le di para que beba de el. Poco a poco fue despavilandose y me miró fijo-¿Amor? ¿Qué haces acá?- está bien que mi novio sea un idiota digno discípulo de Naruto Uzumaki, pero ni mi cuñado hace preguntas así de idiotas. Se nota que él aún no le ha dado la charla sobre que si no quiere invocar una bestia femenina, jamás pregunte la razón de porque lo acompañan en el hospital. Creo que al final, yo voy a tener que enseñarle eso.
-¿¡Cómo te atreves a preguntar algo así pedazo de idiota!?- no grité pero hablé con la energía suficiente como para que él supiera que esto es serio-Te fui a esperar y me enfade al no verte llegar, pero después me dijieron que te habían herido y me asusté mucho- lágrimas caían por mis mejillas- Tenía miedo Konohamaru-confesé-Yo sé que apenas tengo quince años y todo ese incordio discursivo, pero te quiero y mucho. Me asusta el perder a alguien a quien quiero tanto y yo...-no pude terminar porque él me abrazaba lo más fuerte que podía-Lo siento, te grité recién-dije medio avergonzada luego de que estuvimos como veinte minuto abrazandonos.
-Me lo merecía por idiota. Estoy bastante lastimado, creo que me merezco un poquito de cariño por parte de mi novia-cerré la puerta, para que nadie viera esto y me acerqué para besarlo.
-Vuelve a hacer algo así y te asesino-puedo ser una persona dulce como Hinata, sin embargo, yo no puedo ser tan paciente cuando la gente es idiota.
-Lo anotare mentalmente-nos terminamos de acercar y comenzamos a besarnos. Eran dulces, suaves y tímidos besos.
Me encanta estar con Konohamaru porque él sabe que quiero, lo que me gusta y lo que no, me respeta y me quiere. Es mi primer novio y es más de lo que esperaba. Verdaderamente excede mis expectativas.
-Konohamaru- le hablé pero él seguía concentrado en besarme-Mi amor-cada vez que trataba de hablar, me besaba con más fuerza-Baka, me tengo que ir. Papá no sabe que estoy acá y dentro de una media hora, es cuando se levanta a hacer su rutina de vigilancia mañanera-traté de alejarme pero no podía. Pese a estar lastimado aún tenía mucha fuerza- Deseo quedarme pero voy a tener problemas en casa, me van a vigilar y se me va a hacer más difícil poder verte- me soltó de golpe. De acuerdo, está enfadado.
-Me gustaría que todos supieran que sos mi novia pero no puedo porque no te dejan salir con nadie por ser la heredera de tú clan. Desearía poder caminar sujetando tu mano o que te puedas quedar acá conmigo sin temor a que tu papá me corte las pelotas o algo así- yo sé que él tenía razón pero cuando nos hicimos novios yo le había dejado claro que nadie podía saber que estábamos juntos. Se supone que mi papá tiene un "acuerdo de matrimonio" con un señor feudal, con un mocoso que es dos años mayor que yo y que se va a casar conmigo cuando cumpla 18 años.
-Amor-me acerqué de nuevo y toqué su mejilla- Se que estás enojado pero ponerte así no ayuda en nada y me duele. Yo no me hago la tonta con la situación en la que estoy y los problemas que ésta conlleva, pero no por eso voy a pelearme contigo y dejar de lado lo mucho que nos queremos-él seguía enojado y sabía que cuando estaba así lo mejor era dejarlo solo- Te quiero mucho babo- susurre y me levanté lista para volver a casa. Si él gran Hiashi Hyuuga supiera que su hija menor anda por ahí besando a un chico se pondría como loco, capaz y le da un infarto.
Sentí ruido en la cama y lo vi de pie, me quedé estática cuando envolvió algo en mi cuello.
-Hace mucho frío afuera y no quiero que te enfermes-comentó mientras terminaba de colocarme su larga bufanda azul- Podré estar un poco enojado pero eso no hace que me deje de preocupar por tu salud. Te quiero Hana- susurró bajando un poco la cabeza para besarme en los labios otra vez- Por favor ve con cuidado a tu casa-volvió a besarme pero esta vez duró un poco más. Se separó de mí, beso mi frente y se volvió a acostar.
-Te quiero Sarutobi. Jamás lo dudes baka- le aclaré y luego corrí hacia casa.
Menos mal que papá no se había levantado, sino se armaba la quinta gran guerra ninja...en mi casa.
Me coloqué la bufanda. Ese olor a hombre que me rodeó me hizo recordar al chico tan hermoso que amo.
Caminé un poco más. No sabía porque estaba viendo todo esto y mucho menos que ocurría, pero no me iba a quedar así.
Llegué a un frondoso árbol. Me senté debajo de el y comenzaron a caer hojas. No hojas propias del árbol, sino que hojas de papel que tenían varios mensajes en ellos. Agarré una de color celeste, que tenía un dibujo de un regalo y volví a mis pensamientos.
Era mi cumpleaños número 16. Hace poco menos de dos años que salgo con Konohamaru y nada podría ser mejor. Bueno...tal vez que él estuviera aquí y no en una misión como lo está.
Papá me ha dado mi regalo y vi a Hina y su familia hoy. Estaba sentada esperando algún regalo o aunque sea una carta de la persona que tanto me gusta pero no llegó nada.
Eran casi las 12 de la noche cuando vi un pequeño conejo blanco en mi ventana. Tenía una carta en su boca y algo en la espalda amarrado a un lazo en su cuello. Caminé hacia el y supe que era de mi novio.
-Espera aquí por favor-le dije una vez que tomé el papel.
Para mi dulce niña:
Te escribe el babo de tu novio, por si no sabes quien es, es él chico sexy de cabello castaño que te cuida todo el tiempo y te hace enfadar. Te enojas por eso pero antes me muero a que te pase algo.
¡Feliz cumpleaños! Ya tenes 16 y seguís siendo la misma enana encantadora que me conquistó.
Quiero que siempre sea así. Nosotros dos siendo felices, yo escribiendote cartas bien cursis, entrenar juntos y casarnos algún día.
Que cumplas 16 significa que te acercas cada vez más a la edad estipulada por tu padre para casarte. Y se acerca cada vez más la fecha en la que te voy a raptar y llevar lejos, tal vez Gaara-sama pueda darnos asilo.
Me fui mucho del tema. Disculpa que te envíe esto tan tarde, pasa que un sujeto rarito nos seguía rumbo a la aldea y luego desapareció. Es como si se lo tragó la tierra.
Espero que te guste mi regalo y lo puedas usar.
Te amo Hana. No lo olvides jamás.
Konohamaru.
Es hermosa. Me regaló una pulsera violeta con azul, llena de flores yestrellas, pero pese a eso era bastante discreta. El año pasado me había regalado una campera hermosa, confesandome que no sabía que regalarle a una chica y que Naruto no había sido de mucha ayuda.
Sonreí al recordar eso y tomé un papel:
Hola amor: ¡Me encantó el regalo! Realmente lo amé, voy a usarlo mucho, lo juro.
Espero que cuando vuelvas a la aldea me des todos esos besos que me debes. Te aviso que son muchos.
Te amo baka.
Gracias por amarme y hacerme sentir la chica más especial de todas las aldeas.
Le estampe un beso a la carta y se la envíe.
Seguía sentada en el suelo lleno de nieve. Ahora que recuerdo, Konohamaru salió lastimado después de que pasó eso del señor rarito que los perseguía pero en ese momento no me había dado cuenta porque...estaba más ocupada calentando las cuerdas vocales de mi amado novio.
Era tan claro. La persona detrás de los ataques era quien lo perseguía.
Sería bueno que pudiera salir de donde sea que estoy para decirle a alguien.
Hello. Acá su escritora jajaja.
¿Recuerdan que les dije que estaba muy mal la última vez? Bueno, resulta que casi me muero de una peritonitis.
Si el doctor que me vio no me operaba de urgencia (palabras suyas) me moría enseguida.
Pero ahora estoy mejor.
Espero que les guste el capitulo. Este va a tener una segunda parte porque sino no van a entender nada de lo que pasa y capaz piensan que maté a Hanabi como mato gente en mis otros fics ja jajaja.
Bueno.
Los quiero lectores.
