Epílogo 2

Era una lluviosa mañana de sábado. La familia Loud se reunió para hacer algo que no habían hecho desde que el accidente ocurrió: visitar la tumba de Lincoln.

Sumergidos en pena y dolor, pero sobre todo, en miedo de tener que aceptar que lo habían perdido, se habían negado a visitar el cementerio… La única vez en que lo hicieron fue durante la ceremonia de entierro; ese dia, ninguno de los doce integrantes de la familia lloró, solo veían descender el ataúd, los ojos de cada uno sin brillo ni emoción alguna.

Pero las cosas eran diferentes ahora.

Sus corazones aún guardaban pena, sus recuerdos todavía estaban teñidos de dolor… Pero esos sentimientos no eran nada comparados con el amor y la felicidad que habían reencontrado.

-¿Están listas todas? El clima no es bueno pero no podemos seguir aplazando esta visita.

Lynn Loud padre llamó a sus hijas a la entrada. Estaba vistiendo un traje negro muy elegante que rentó el día anterior, alrededor de su cuello estaba la única corbata que creía innecesaria anteriormente: la negra.

Al lado de su esposo estaba Rita, usando un vestido negro y un sombrero de luto con velo.

Las diez hermanas Loud bajaron las escaleras vistiendo prendas semejantes a las de su madre, el más ostentoso y llamativo entre todos era irónicamente el que usaba Lucy, la hacía destacar por la belleza del encaje que servía como decoración en forma de moños y listones.

Lynn padre miró a sus hijas, sonrió discretamente y abrió la puerta de su casa mientras tomaba una sombrilla para protegerse de la lluvia.

-Vamos.

El camino al cementerio no fue tan sombrío como esperaban que fuera, Lucy se dedicaba a contar historias sobre Lincoln y afirmar que su presencia continuaba al lado de todos. Historias que también Lisa creía.

-Es interesante cómo puedes comunicarte con Lincoln a través de la magia… Yo todavía me encuentro lejos de poder hacerlo con la ciencia. Me gustaría que pudieras colaborar conmigo para que podamos crear un medio con el que Lincoln se pueda comunicar con todas.

-En esta ocasión me he adelantado a ti, Lisa… ¡He descubierto algo que me permitió escuchar la voz de Lincoln!- Leni presumió con una gran sonrisa.

-Leni, no quiero menospreciar tus sentimientos hacia nuestro querido hermano pero eso es…

Antes de que Lisa terminara de hablar, Leni usó su celular para reproducir una melodía que tenía grabada.

Sueños dorados besaran tus ojos,
Las sonrisas te esperan cuando despiertes,
Duerme,
Bebé bonito,
No llores,
Y cantaré una canción de cuna.

Te cuido cuando no lo sabes,
Por lo tanto duerme,
Mientras que sobre ti una mirada dejaré.
Duerme,
Bonita querida,
No llores,
Y cantaré una canción de cuna.

Los ojos de las demás chicas Loud, así como los de Lynn padre y Rita, se abrieron por la sorpresa al tiempo que se humedecian… La voz que cantaba se podía escuchar tan clara como si estuviera entre ellos en ese momento.

-Leni, cielo, ¿De donde conseguiste esa canción?- preguntó Rita mientras se limpiaba las lágrimas.

-Es del aparato que tienen para escuchar a Lily… El otro dia que me quedé con ella para cuidarla me pareció escuchar una canción proviniendo de él, así que grabé el ruido y me puse a arreglarlo y en verdad encontré una canción. Una melodía que Lincoln le cantaba a Lily.

-Espera, Leni… ¿Estas diciendo que limpiaste una frecuencia de sonido de un comunicador hasta descubrir la voz de Lincoln? ¿De qué manera lo hiciste?- Lisa estaba extremadamente sorprendida.

-Daaah, no lo limpié, no tuve que usar un cepillo para conseguirlo… Solo usé mi telefono y el programa para darle efectos a mis mensajes.

Al parecer Leni era una genio con su propia clasificación.

-Eso explica por que Lily no llora más y se le ve asi de feliz… Tu hermano te está cantando y cuidando, Lily- Lori le hizo cariños a su hermana bebé.

Una razón más para sentirse felices: Lincoln las estaba cuidando como un ángel guardián

Tras una hora de trayecto, los Loud llegaron al cementerio de Royal Woods. La lluvia se había apaciguado, pero amenazas de que iba a continuar se veían en el cielo gris. Ante tal clima deprimente, los Loud se mantenían firmes.

El pisar el camposanto les hizo recordar que aunque el espíritu de Lincoln los acompañaba, su cuerpo descansaba en ese lugar, por eso sus expresiones se tornaron serias. Además, había más personas a las que querían visitar: los McBride, es por eso que traían consigo cuatro arreglos florales.

Mientras se dirigían a la tumba de Lincoln, se encontraron con alguien a quien no esperaban ver y caminaba hacia ellos desde la dirección opuesta… Se trataba del señor Gruñón, quien venía cabizbajo y limpiándose el rostro con un pañuelo.

-Señor Gruñón, ¿Que está haciendo aquí?- preguntó Luan.

-¿Oh? Hola- el señor Gruñón saludó tímidamente a sus vecinos.

Desde hacía dos meses, el señor Gruñón solo visitó a la familia en un par de ocasiones para dar el pésame por la pérdida y para ofrecerles consuelo; esas veces en la que fue a la casa, los Loud no estaban en condiciones para darse cuenta de que el señor Gruñón estaba afligido, pero mirándolo en ese momento, ahí en mitad del cementerio rodeados por lápidas, descubrieron que la muerte de Lincoln también le había afectado a él.

Se le veía cansado, palido… Más viejo de lo que lo recordaban desde antes del accidente.

-Vine… Vine a visitar la tumba de un amigo…

-Entendemos, nosotros venimos a visitar a Lincoln… Después de estos dos meses, sentimos que no podíamos seguir negando lo ocurrido.

El señor Lynn se rascó la nuca, miró a su familia, a su esposa y diez hijas. El señor Gruñón también las miró y llevó el pañuelo de nuevo a su rostro, no pudo evitar dejar escapar unos gemidos ahogados al ver solo a 10 hijas.

-¿Señor Gruñón?- se le acercó Lynn con gesto de preocupación.

-Estoy bien… Solo recordé a mi amigo, era un chico de un corazón puro y lleno de bondad, su muerte fue una terrible desgracia para este mundo.

La familia Loud comprendió a quién se refería el señor Gruñón… Menos una persona.

-Lamento su perdida, pero que su amigo haya muerto no significa que se fuera… Estoy segura de que estará a su lado, cuidando de usted.

Leni se le acercó y le dio un abrazo. Su voz estaba llena de un sentimiento cálido y dulce.

El peso de estas palabras hizo que lagrimas corrieran por las mejillas del señor Gruñón, llegando hasta su mentón, y de ahí, cayendo al suelo…

Como si esa fuera la señal que estaba esperando, la lluvia reanudó su trabajo y volvió a caer sobre la ciudad entera.

-Señor Gruñón- le llamó Rita- Perdón por esas veces que fue a visitarnos.. Y gracias.

'Gracias por venir a visitar a Lincoln'

La familia se despidió del señor Gruñón y reanudó su camino.

Cuando llegaron hasta la tumba de Lincoln, lo que encontraron se unió a la lista de sorpresa que habían obtenido ese dia: la lápida estaba cubierta de flores. Eran tantas que era difícil ver la tumba.

Alguien había dejado incluso una foto de Lincoln junto con las demás ofrendas, estaba enmarcada con una tarjeta en forma de corazón al lado de un hermoso arreglo de flores amarillas que destacaban de entre las rosas rojas.

-Tagetes erecta…- murmuró Lisa.

-Son flores muy bellas… Tienen el color del sol.

Lori se inclinó y acarició las flores, después tomó la foto de Lincoln pero decidió dejarla donde estaba. Sonrió mientras sus ojos brillaban por nuevas lágrimas. resultado de un extraño sentimiento mezcla de tristeza y alegría.

-Son de Ronnie Anne, ¿verdad?- preguntó Lynn.

-Eso parece- asintió Lori.

Lana empezó a sollozar; su gemela, Lola, le dio palmaditas en el hombro para consolarla.

-Lincoln… Muchas personas lo querían, no somos las únicas que lo extrañan.

-Lo dijo el señor Gruñón, tenía un corazón lleno de bondad…

Lucy levantó la mirada y vió una silueta compuesta de luz junto a Lori… Esa silueta estaba mirando las flores y la foto sobre la tumba. Los labios de la joven gótica formaron una bella sonrisa.

-Lincoln, nosotras también te hemos traído flores… Perdona por haber tardado tanto tiempo.

Luna se acercó y dejó el arreglo junto a los que ya estaban en la lápida.

-Está bien, Lincoln está feliz de que nos encontremos bien- aclaró Lucy.

-Gracias, hermanita.

-Lucy… ¿Lincoln está presente?- preguntó Rita mirando con esperanza a su hija.

-Si, dice que gracias por las flores.

Rita se llevó una mano al rostro y cubrió su boca, su esposo la abrazó.

La familia Loud se reunió ese día para visitar la tumba del chico que era un hijo y un hermano amado, de un chico que también era un amigo querido por varias personas.

El dolor era menor ahora, padres y hermanas podrían recuperar sus vidas, todo gracias al amor que habían recuperado…

El amor de Lincoln quien seguía cuidándoles.