John se las arregla para encontrarlos en medio de las luces estroboscópicas y la música fuerte. Y aunque la música fuerte no causa ceguera, si lo hacen las personas que pasan alrededor de ellos, con sus vasos de colores y bebidas apestosas. Mycroft hace una mueca cuando alguien le ofrece un vaso y él lo huele, antes de dejarlo olvidado en una de las mesas.
Sherlock se ríe. "Eres una princesa."
"¿Puedes culpar a las princesas de no querer tomar esa basura? Hay que tener estándares."
Y hablando de estándares y de John, él parece estar vestido para impresionar. El fleco se lo ha peinado para atrás, creándose un crepé con todo aquello. Y si, Mycroft suele fijarse mucho en el cabello de las personas, pero es lo único en lo que trata de concentrarse mientras Sherlock intenta atraer la atención del otro en medio de todo el caos.
"¿Viene alguien contigo?"
"Sólo Mycroft."
Minutos después, ellos dos se desaparecen diciendo que necesitan bebidas. Mycroft sabe que no debe esperarlos, probablemente, Sherlock terminara siendo llevado a casa por John. Da la vuelta y comienza a hacer su camino hacia la entrada.
"¿Te vas tan pronto?"
No le sorprende que Greg esté hablándole, se siente como algo que tenía que pasar. Aunque es una sorpresa que su cerebro no encuentre una respuesta inteligente. "¿Cómo sabes que es pronto? Pude haber estado aquí toda la tarde."
"Porque te vi entrar", dice y señala el lugar al lado de la cabina telefónica. "Me estaba fumando un cigarro justo allá. ¿Quién era el chico con el que venías?"
Mycroft se ríe mientras se cierra la chamarra. "Sólo un tonto."
"Ah si, casi me haces olvidar que eres ese chico."
"¿Cuál chico?"
Greg suspira con la mirada perdida en el cielo. Se acerca hacia él al mismo tiempo que sus latidos se le suben a la cabeza, los puede escuchar en la parte interior de su oído como un recordatorio de lo débil que ha sido toda la semana, al mirarlo en lugares públicos y pretender que él no se ha dado cuenta. Parece que lo ha hecho, y Greg está a punto de oírlo de sus labios.
Aunque eso no pasa.
"Te crees demasiado. Toda una piececita de arte, ¿no es así? Y ahora estás pensando que no tengo nada más que hacer que molestarte cuando estás alrededor, pero tú fuiste quién preguntó en primer lugar."
Mycroft suspira de alivio. Al menos así se siente. "No tengo idea de lo que estás hablando."
Greg sonríe antes de entrar al boliche. Mycroft no puede evitar hacer lo mismo de camino a su auto.
