Disclaimer: Los personajes de The Hunger Games no me pertenecen, todo es de Suzanne Collins. Yo simplemente los utilizo con fines de entretenimiento.
OjitosZelda: ¡Hola linda! ¡Muchas gracias por tu review! Así mismo me alegra que te esté gugustando la historia. Espero que esté capítulo sea de tu agrado. ¡Nos estamos leyendo :)!
La garganta de Katniss se encontraba seca en esos momentos así mismo se había quedado muda ante la persona que estaba frente a ella. Sin poder creerlo. Ella conocía bien la sonrisa que él le regalaba, la única diferencia era que sus ojos no brillaban de la misma manera que en el juego y tampoco se veía pixelado. No, era una persona. De carne y hueso.
—Lo siento mucho —Él rápidamente le tendió la mano para ayudarla a levantarse—. ¿Te encuentras bien? Mi intención jamás fue asustarte, en verdad.
—Fue mi culpa —Katniss ignoro la mano tendida y se levantó por sí sola—. Me distraje, por un momento te me hiciste familiar y por eso he caído. ¿Trabajas aquí? ¿Eres del distrito doce? ¿En verdad eres real?
El chico de ojos azules se empezó a reír de ella, Katniss observo así mismo la sonrisa amable y adorable que le estaba dando, la misma que el juego.
—Dime, ¿Qué pregunta quieres que te responda primera? ¿Segura que te sientes bien?
—Lo hago —respondió sin gracia ante el chico que se burlaba de ella. Y quién no, estaba haciendo el ridículo frente a él.
—Y respondiendo a tu pregunta, sí, aquí voy a iniciar a trabajar muy pronto. Peeta Mellark —de nuevo le tendió la mano. Ella la tomo y le saludo.
—Katniss —Murmuró—. Sí trabajas en la panadería todo el día te vas a terminar hartando de tanto olor a pan. Quizás algún día hasta le llegues a terminar asco —Katniss puso los ojos en blanco y busco a su hermana, quién se encontraba al otro extremo conversando con el señor Mellark—. Espera, ¿dijiste Mellark? ¿Eres hijo del panadero?
—¿Acaso es una nueva estrategia para pedirme una cita? —Él frunció el ceño sin dejar se sonreírle—. Me estás haciendo muchas preguntas para alguien a quién acabas de conocer a sólo unos minutos. ¿Así conversas con todo el mundo?
—No —Katniss se movió, no le gustaron sus comentarios y ahora quería estar alejada de él.
—No quería molestarte, lamento si no te gusto mi humor. Puedo recompensarlo, ¿Gustas pan gratis? —Él se mostraba arrepentido.
Y agradable.
Se puso a pensar durante varios segundos. ¡Se había puesto a conversar con un chico! Todo lo que ella dijo era más de lo que llegaba incluso a conversar con Gale. ¡Y ella sola lo hizo! Sin la ayuda de nadie...
—No, gracias. Pero puedes recompensarlo.
—¿Cómo?
Prim abrazo a su hermana chillando de la alegría, Katniss tuvo que mantener un equilibrio para evitar caerse, las manos de Katniss se colocaron sobre la espalda de su hermana. Prim no dejaba de decir lo feliz que estaba.
—¡Conseguiste una cita! ¡Tú misma! Oh, Katniss. Peeta es la mejor persona con la que pudiste haber hablado.
—¿Lo conoces? —Katniss miro a su hermana fijamente.
—No, no, no. Pero es el hijo del Señor Mellark, y ese hombre es demasiado amable. ¡Haz conseguido un gran partido!
—Solamente vamos ir por un helado a la plaza —Katniss puso los ojos en blanco y siguió su camino hacía llegar a su casa—. No es para nada. Y ni una mención de esto a nadie.
—¿Por qué no?
Katniss no quería decirlo, ahora que estaba muy consciente tenía en claro que lo que sucedió en la noche no era más que la pura verdad. Ahora debía deshacerse de ese juego y tenía que saber muy bien cómo, dado que lo que vio fue completamente con la consola apagada.
—Hola Katniss. Te extrañe muchooooo...
—Hey Peeta —Katniss trató de mostrarse normal, como el primer día—. ¿Cómo me vas a enseñar a hablar con más personas?
—Ya no quiero que hables con nadie —Peeta estiro su dedo, tres opciones aparecieron:
Se mi novia.
Cásate conmigo.
Muere.
Puso "muere". Nada pasó y Peeta se llevó las manos a los oídos cuando la palabra: muere, se repitió en todo el juego.
—Has elegido la opción incorrecta. Ya somos novios así que estás ideas se irán al traste —Las opciones desaparecieron—. En unas horas es nuestra cita.
—Lo es —Katniss se detuvo y sus pensamientos la llevaron al hijo del panadero.
¿Cómo era posible que existieran dos Peeta's a la vez?
¿Y si el Peeta humano también era un psicópata como el personaje del juego estaba resultando ser? ¿Y si Peeta era el creador? Por dios, tenían la misma complexión: Ojos azules, cabello rubio, sonrisa adorable, delgados, no muy altos. ¿Cómo era eso posible?
Era un misterio.
—Ya que es una cita deberías usar un vestido —Prim le dijo cuándo le ayudo a Katniss a guardar la ropa que había sacado del armario—. Darías una mejor impresión así.
—No —Katniss miró a su hermana quién le estaba sonriendo—. Me siento más cómoda así. Y usaré vestido el día de mañana. ¿Qué más puedes pedir?
—¿Y no es lo mismo una cita a una fiesta? —La expresión de Katniss le decía: no.
—Prim —Katniss movió nerviosamente las manos y consulto la hora—. ¿Te puedo pedir un favor? —Su hermana asintió—. A las cuatro debes encender la consola e ir con Peeta a una cita.
—Pero tú eres la que irá a una cita con Peeta —Su hermana se rió.
—¡No! —Contestó rápidamente—. No al Peeta humano. El personaje del juego también se llama Peeta... —Oh no, su hermana también iba a ver que el personaje del juego era igual al humano. Si ella aún no encontraba la explicación, mucho menos su hermana de catorce años—. Solamente juega.
Prim observo a su hermana que se iba alejando poco a poco, tardo solo unos segundos antes de que ella desapareciera de la vista. Se encontraba contenta de que su hermana finalmente había conocido alguien, alguien que pudiese ser su amigo y la invitase a salir.
Prendió el proyector. Y no hubo nada en la pantalla.
—Es solamente un juego, nada puede pasar si se omite por un día —Y luego se retiró de la sala, tomo sus cosas y salió de la casa para seguir a su madre al trabajo.
—Sí, sólo un juego —Dijo Peeta en voz alta cuando quedo a solas y el proyector se encendió—. Ha faltado a mi cita, mi novia me ha dejado plantado. Ahora debe pagar.
