16/05/2017

Holi, holi a todas ustedes mis queridas lectoras y amigas. Bueno, voy a ser honesta con ustedes. La pura verdad es que cuando comentan como: Guest, pues no les puedo responder directamente los comentarios que me hacen por eso, porque no tienen cuenta aquí. Entonces toca así, en la publicación del capítulo y bueno, a veces me da un poco de flojera pero como hoy tengo algo de tiempo… Lo haré.

Jan: Muchas gracias por leer y comentar, no creo que te puedas hacer a una idea de lo importante que tu opinión, y la de todas las que leen, representa para mí. Muchas gracias y con respecto a lo que me comentas sí, de hecho esa era la idea :v hacerlo parecer como solo sexo pero no, que muy en el fondo se enamoraran y ya sabes, lo típico, cliché que llaman ;) cito lo de cliché porque este fic tenía como propósito eso, el manejo del cliché. De hecho creo que les conté que esto era un drabble (escrito de no más de 500 palabras) para participar en una dinámica de: Esdefanfics, página de Facebook que sigo pero como a todas las que me leyeron les gustó la trama y me pidieron volverlo fic… Heme aquí, publicando un fic a petición de mis queridas lectoras y amigas. De nuevo gracias por leer y comentar, te lo agradezco mucho.

Marinerita. Curioso nickname pero oki, sigamos… Hola, Marinerita y de antemano muchas gracias por leer y comentar. He visto todos los reviews que has dejado en la historia y no sabes lo que me he reído, lo que me he divertido, leyendo cada uno de ellos ;) jajaja, increíble. Muchas gracias y sí, me gusta ambientar mis historias en México porque tengo muchos conocidos mexicanos a los que quiero mucho :3 Tengo un conocimiento, diría yo, con temor a equivocarme, más o menos decente de cómo son los mexicanos y no sé, se me hace divertido :v jajaja. Gracias y con respecto a lo que me dices en tu ultimo comentario… Bueno, jajaja, lo gracioso de esa conversación es que de hecho está basada en una historia real; no fue exactamente así como yo lo escribí aquí pero si fue por eso, porque una "mujer" le escribió al celular del marido :D Gracias y espero poder seguir leyéndote. Un abrazo, nos estamos leyendo.

Maryels: Hola, Maryels, y de antemano gracias por animarte a comentar. ¿Ves? jajajaja, no muerdo… bueno, más o menos ;) jajajaja, a tipos lindos y papacitos como Darien sí, ¡por supuesto! :D jajajajaja. Hola y muchas gracias por leer y comentar esta historia, te lo agradezco mucho. Gracias igualmente por leer otras de las cosas que he publicado, es muy gratificante para mí saber que te ha gustado mi humilde trabajo. Muchas gracias de verdad y, bueno, creo que Serena es buena torturando a Darien porque está enojada y descarga con él su ira, todas sus frustraciones ;) jejeje, digo, creo, psicóloga no soy :v besos, gracias por leer y comentar.

Lita Wellington. Nena, tú siempre me mandas privados pero me parece justo darte las gracias públicamente por leer y comentar la historia ;) Muchas gracias y espero, al igual con todas las demás que leen y comentan, desde luego, que te guste hasta el final. Un enorme beso y abrazo, mucha inspiración para retomar eso fics ;)

Gracias y sin mas chachara, ¡el capitulo!


CAPÍTULO 6

No quería aceptarlo pero finalmente terminó por entender que era la mejor opción. Ayer, después de una semana de explicarle que era la única forma para protegerla a ella y su mamá si no quería matar al inútil de Kou, aceptó que su mamá se fuera del país.

Mi muy bien conservada y querida suegrita, preciosidad, se va mañana para Hong Kong con una hermana. Yo de ella me habría ido para Europa. Hay muchos buenos lugares que visitar en Europa pero, bueno, creo que en eso mi domadora tiene razón. La idea es proteger a Serenity de... ¿Qué ironía, verdad? Mi niña bonita se llama casi igual que la mamacita de su mamá.

Como la idea es proteger a Serenity del tarado de Seiya Kou y esos otros inútiles de sus hermanos y el resto de su "gente", lo digo entre comillas y con sarcasmo porque no es su gente. Todo el mundo aquí en México sabe que Seiya solo es un trabajador más de Diamante Black. Todos sabemos que el verdadero jefe del cartel Black es el peligroso de Diamante y el serio de su hermano, Zafiro Black. Aquí todos sabemos que en el sur no se mueve un kilo de droga sin la autorización de Diamante o de su hermano. Kou, es solo un pelele más, un don nadie como quien dice. Para nadie es un secreto que su verdadero hombre de confianza es… ¡Hasta que por fin me acorde! Ah, me lleva. O sea que eso solo quiere decir una cosa, Diamante Black está aquí, en México. Si Jedite ese día estaba hablando con Rubeus, la mano derecha de los Black, su abogado, eso quiere decir que están aquí en México pero, ¿para qué? Tengo que averiguar cuanto antes qué están haciendo aquí Diamante Black y su abogado. Diamante, odia venir al país. Ese imbécil se cree estrato mil desde que vive en los Estados Unidos y se casó con esa súper modelo, con la tal Esmeralda Cross. Ese pendejo ya hasta americano se cree porque cada que (por error) lo veo, me habla en inglés. Pinche culero… Uno nunca debe olvidar de donde viene. En Latinoamérica se habla español. ¡Español, pendejos! Ah, amo mi tierra, viva México, cabrones. Viva México hoy y siempre.

Aunque… Hmmm, puede ser hasta buena idea que Diamante este aquí, me evitaría la molestia de tener que ir a buscarlo a su casa, a los Estados Unidos. Odio ir por allá, pinches gringos puñeteros. Si hay alguien al que hay que tenerle desconfianza es a esos hijos de puta. En esos pendejos no se puede confiar…

— Ah, hola, Amy.

— Señor Chiba, —me dice como siempre Amy con ese profesionalismo que la caracteriza. Esa mujer es la mejor abogada y amiga que un hombre como yo puede tener— ya todo lo que me pidió quedó listo. La señora Serenity Tsukino y la otra señora, la señora Setsuna, pueden viajar mañana con toda tranquilidad.

— ¿Te he dicho que eres la mejor?

— Sí pero prefiero mi bono de cada seis meses, señor. — Reímos por igual, por algo es la esposa de Ziocite. No sé cómo hacen para que en sus ojos no salga un signo de pesos y suene como una máquina registradora cada que hablan de eso, de dinero— Eso es mucho más placentero que sus sinceros agradecimientos.

— Que manera tan sutil de recordarme que estoy retrasado con la prima de este año. No te preocupes. Mañana después de las dos voy para que arreglemos eso.

— Siempre es un gusto que venga a la oficina, jefe. Mucho más si es a firmar la autorización para el desembolso de la prima. Jefe, eso me recuerda algo.

— Dime.

— Los gringos ya consignaron. Todo está completo, no hubo ningún problema.

— Más les vale. No hacemos todo lo que hacemos para que no paguen. ¿Sabes si la mercancía que hay que despachar esta lista?

— Ya le toca preguntarle es a Ziocite o a los demás, señor. Usted sabe que yo con eso si no me meto. Usted sabe cómo es Ziocite.

— Está bien, entiendo. Gracias por llamar, Amy.

— Es con mucho gusto, señor. Oh, sí, algo más. ¿A dónde les hago llegar los tiquetes y los demás documentos a las señoras?

— Mándalos con Fiore al hotel en donde se están quedando.

— Sí, señor, como ordene.

— Pídele que tenga cuidado. Me parece que hay gente de los Kou que lo ha estado vigilando.

— Pierda cuidado, así lo haré. Hasta luego.

— Hasta más tarde, Amy.

Amy, carajo, si Amy no fuera la mujer que es, una tan dulce, tan buena y tan suave a pesar del medio en el que se desenvuelve, habría sido la mujer perfecta para mí. Pero nunca me atreví a acercarme a ella porque, vamos, era obvio. Solo me bastó hablar con ella un par de veces para darme cuenta que si le hubiera hablado de mis, preferencias, me habría mandado a la mierda; y primero el negocio que el placer, en eso el pendejo de mi papá tenía toda la razón. ¿Dónde iba a conseguir una mujer, mejor dicho, una abogada más competente que Amy Mizuno? En ningún puto lado. No creo que haya en esta ciudad, que digo en esta ciudad, en este país, una mejor abogada que ella. Maneja perfectamente nuestra empresa fachada para lavar el dinero proveniente de la comercialización de la cocaína, que es la que más ganancia nos deja. El éxtasis y la marihuana también son buenos negocios pero no tanto como la cocaína, ese es un negocio redondo. Se encarga de la compra de insumos, de recibir los pagos por la droga, y de toda la parte legal de casinos Chiba. De verdad que no sé qué sería de nosotros sin Amy, sin su brillante asesoría. Pero lo gracioso de todo esto no es lo mucho que mi organización y yo dependemos de Amy, es lo mucho que el intransigente de Ziocite depende de ella.

Yo, perdí un millón de pesos porque aposté con los muchachos a que Amy jamás le iba aceptar a Ziocite una invitación a salir. Es que, por favor, ¿Quién lo hubiera creído? Creí que era una apuesta ganada porque solo bastaba con darle un vistazo a cada uno de ellos para llegar a una conclusión como esa. La muy perra de Beryl tenía razón en eso: "Las apariencias engañan". A simple vista un tipo como era Ziocite en esa época, desaliñado, con el pelo largo y de toscos modales, jamás hubiera podido aspirar a tener algo con una mujer como Amy. Que era (y sigue siendo) una mujer recatada, bien vestida y de finos modales. ¿Quién hubiera pensado que Ziocite iba a conseguir que una mujer como Amy aceptara salir con él? ¡Nadie! Es gracioso pero ahora que lo pienso esa es una de las mejores cualidades que tiene Ziocite, tiene un poder de convencimiento nivel Dios. Ziocite no es Sebastián Rulli, no me pregunten como diablos sé quién es ese pendejo pero, bueno, bueno, les diré para no dejarlos con la curiosidad. Supe quién es el tal Sebastián, alias Santiago, o Marcelo, a la final nunca entendí la trama de esa pinché novela que las muchachas juraban que era buenísima, porque les pregunté a quién era que le gritaban tanto cuando se sentaban a ver televisión. Recuerdo que una tarde estaba en mi habitación tratando de tomar una siesta y como sus gritos no me dejaron, pues salí a ver qué era lo que pasaba. Pensé que les había pasado algo. Ay, a veces uno es tan pendejo…

— Ay, no, ¡Marcelo tiene un tumor!

Gritaba dramáticamente Mina a sus amigas, a Lita y a Rei.

— ¡Hasta mereces morirte por pendejo, Marcelo!

— ¡No digas eso! — Le dijo también con el mismo dramatismo Rei— ¡¿Qué no ves que si muere Marcelo también se muere Santiago?!

— ¿Sera que se pueden callar las dos? Parece que Marcelo le va a decir a Ana Lucía que tiene un tumor.

— ¡¿Qué?!

Al día de hoy no sé quién era quién ni con cuál de las Anas se quedó ese imbécil. No supe en qué terminó la novela pero, ¿saben qué? Ya me dio curiosidad. Mínimo el final se debe poder ver por Youtube, o por internet. Ahora que vuelva Serena le pregunto si se vio la tal: Tres veces Ana y si quiere ver conmigo. Sí, sí, lo sé, soy una puta vergüenza para el género pero bueno, lo puedo justificar diciendo que las Anas estaban buenísimas y que mi preferida era Ana Leticia. Mamacita tan loca, mínimo esa si me daba una buena paliza pero en fin, ¿Qué era lo que yo estaba diciendo antes? Ah, sí, que ese pendejo de Ziocite no es tan atractivo como Sebastián Rulli pero que tiene lo suyo; bueno, al menos eso creo porque para que hubiera convencido a Amy de casarse con él… Mejor dicho, una de dos, la obligó o Amy de verdad vio algo en él, potencial, dicen. Y la verdad creo que es más lo segundo que lo primero porque desde que ese maricon se casó con ella, se volvió otro; quiero decir, cambió mucho su apariencia. Por eso digo que el tipo no es un actor de novela pero que feo no es. Con el rubio cabello corto, las uñas arregladas, la ropa, los relojes y los perfumes que le escoge Amy, se ve más que presentable, se ve casi, casi a mi altura.

Y hay cosas que nunca cambian… Cuando Serena llegó de hacer unas compras con su madre yo quería era encerrarme con ella a lo que hacemos casi todas las tardes desde que está viviendo conmigo, a hablar y después hacerlo (después de que me pega, obviamente) pero…

— ¡No, Lety, no! ¡Tú no te puedes quedar con Aldo!

— Ay, Mina…— rodó los ojos Rei mientras Serena se les acercaba cada vez más intrigada— ¿Qué no ves que ella no le cree nada a Fernando? Si serás… Ella cree que todo lo que él hizo, y hace, es por la empresa.

— ¡Pero es que eso no es así, Rei! ¡Él, la ama!

— ¿Sera que me pueden dejar escuchar? — Les pidió Lita como siempre que se sientan a ver novelas— Parece que Fernando va a ir al bar en donde esta Lety con Aldo.

— ¡¿Qué?!

Ay, por Dios, esas mujeres son únicas. No sé qué mamada estarán viendo ahora pero no puedo negar que esta casa sin ellas, no sería lo mismo. Me divierto mucho con cada una de sus ocurrencias. Bueno, ayer no tanto porque me robaron a mi Serena. Hijas de su chingada madre…

— Señorita Serena.

Guau, no sé por qué se portan así con Serena. Yo no he dado ninguna orden de que tienen que tratarla como de la realeza. Ah, ya sé qué es, mínimo todo eso es culpa de estos maricones. Hoy hablo con ellos. Me dio la impresión que Serena se sintió incomoda cuando ella llegó, las muchachas se levantaron del sofá y apagaron la televisión.

— Hola, muchachas y, oigan, ¿Qué veían, eh? Parecía que estaba interesante. ¿Por qué lo apagaron?

— Tal vez usted quiera sentarse a ver algo.

— O quiera algo de comer. — Se apresuró a complementar Lita lo que Mina había dicho— ¿Gusta algo en especial para esta noche, señorita?

— Primero, basta con lo de señorita. Que sea la… Bueno, lo que sea que sea de Darien…

Auch, eso dolió. ¿Por qué no se presentó como mi novia y ya? Creo que también voy a tener que hablar con ella.

—… No significa que tengan que tratarme diferente. Es más, ¿podríamos ser amigas? En serio a veces me siento perdida en esta casa, muy sola.

— ¡Sí!

— Mina, oye.

— Ay, Rei, —se quejó Mina cuando Rei la codeó— ¿Qué no ves que ella misma nos está diciendo que podemos ser amigas?

— Mina… No seas imprudente, por favor. Recuerda lo que nos dijeron.

— Me vale. — Mina, siempre será Mina— Yo sí quiero que seamos amigas, Serena.

— Que bien. Gracias, Mina y en serio muchachas, ¿Qué veían? Parece que, —me buscó pero me apresuré a esconderme para que no me viera. Quería saber qué les decía a las muchachas de mí si pensaba que no estaba— parece que Darien no está.

— El jefe sí está. Lo que pasa es que últimamente duerme más en las tardes que antes. ¿No, muchachas?

Todas asintieron mientras Serena reía. Claro, ¿Por qué será, eh?

— Ay, mejor.

Fue y se sentó en el sofá, luego les pidió que se sentaran con ella mientras prendía la televisión.

— Así mientras él duerme como un oso…

— Señorita Serena… —reía Lita y la entiendo, hasta a mí me dio risa— que cosas dices. ¿Qué tal la escuchara el patrón?

— Es como dice Mina, me vale. Ah, "La fea más bella". Es buena pero nada como su versión original, la colombiana.

— ¿Usted se la vio?

— Sí. ¿Rei es que te llamas, verdad?

Rei asintió.

— Sí, Rei. Yo me vi: "Yo soy Betty la fea" y les digo, me reí, y también lloré como una condenada.

— ¿Te cae?

— Sí, Mina. — Dijo mientras le subía más volumen al televisor de sesenta pulgadas. Que después no digan que en mi casa no se les consiente— Yo me la vi por internet, mejor dicho, por Youtube, y me encantó. Esta versión me gusta pero siempre me ha gustado ver las cosas primero en su versión original.

— Pero es que aunque no somos tan diferentes de los colombianos, hay algunas cosas que no se entienden cuando hablan. ¿Cómo es que se le llama a eso?

— Modismos, Lita.

— ¡Amy!

La saludó muy efusivamente Mina, como es ella, mientras esa vez quien la regañaba era Lita. Lo dicho, Serena tiene una sonrisa hermosa… Me quedaría toda la vida no más viéndola sonreír. Se estaba muriendo de risa de ver como Rei y Lita regañaban a la escandalosa de Mina mientras Amy se les acercaba.

— Si sigues así vas a despertar al patrón y puf, adiós novela, tonta.

— Pero ahora somos amigas de su no… ¿eres su novia, verdad Sere?

Todas se le quedaron mirando en busca de una respuesta. No sé por qué chingados no les dijo que sí y ya. Prácticamente es cierto. Se podría decir que Serena, mi niña bonita y mala, es mi novia.

— Bueno, la verdad es que…

— Oigan, —como siempre Lita salvando la patria— ¿no les gustaría una botana mientras vemos uno o dos capítulos de la versión original?

— ¡Sí!

— ¡Mina!

Le gritaron esa vez todas ellas, hasta Serena se les unió eso sí, que no podía de la risa. Oh, estas mujeres, ¿de verdad creían que yo podía dormir con todo ese escándalo? Demonios, ahora por su culpa voy a tener que añadir una novela más a lista de reproducción en Youtube. Voy a tener que ver: "Yo soy Betty la fea" porque a mi Serena le gusta. Carajo, apenas me doy cuenta que hay muchas cosas que no sé de ella, de la mujer que cada día me gusta más y más…

— Ya, ya, me callaré. Ustedes son muy malas amigas conmigo, eh.

— Mina…

— Deja de hacer esa cara, tonta. — La reprendió Rei— Ya mucho es que el señor nos deje ver televisión aquí, en la pantalla de su sala.

— Espero que tú no seas tan mala como ellas, Sere.

— Hmmmm…

— ¡Serena!

— ¡Mina!

— No, no, no te preocupes. — Reía Serena— No lo seré. ¿Quieres que vaya contigo a la cocina y te ayude en algo, Lita?

— Señorita, no, que pena.

— Señorita no, Lita. A ver, repite conmigo: Se, re, na. Dilo: Serena.

— Lo siento, no puedo.

Reía apenada Lita. No sé de donde aprendió a ser tan, ¿formal? Voy a tener que preguntarle a Neflyte.

Y así se quedaron el resto de la tarde, acaparando a Serena para ellas. Aunque, mejor que fue así. Serena (me dio la impresión) se divirtió tanto con todas esas brujas que anoche me azotó mejor que otras veces, estaba realmente motivada… Parecía que estaba contenta porque cuando la cogí no dejaba de sonreír, de sonreír como me encanta que lo haga…


De mis capítulos preferidos, este :v jajaja. Besos y abrazos, nos estamos leyendo, bellas señoritas :3