Dark Temptation

Capítulo 7

Disclaimer: Resident evil ni sus personajes me pertenecen

Recomendaciones musicales:

Photograf de Ed. Sheran (Mi canción predilecta para tocar en guitarra)

Unintended de Muse

Agradecimientos: A GeishaPax y a LightOfMoon12 que la primera me da ideas malvadas y la segunda escampa el caos y es mi Beta. Las quiero. También quiero hacer una dedicatoria a xIfYouSaySox porque me ha enviado sus teorias locas y ha dado en el clavo.


Hospital

Jill estaba sentada en el butacón de visitantes en la habitación de su pareja. Le estaba poniendo al corriente de las decisiones que Piers había tomado en su nombre, del plan de encontrar a Ada Wong y del mal rollo que hay entre Leon y su subordinado.

A Redfield le pareció muy atinada la misión de encontrar a la espía de rojo. Era la única opción que tenían, esperaba que el agente de la DSO no metiera la pata.

El capitán de la BSAA estaba demasiado callado. Jill le tomó de las manos y llamó su atención. Sabía que algo grave podía estar pasándole por la cabeza. El hermano mayor se había estado comportando con la cabeza fría al contrario de como pensaban los demás que actuaría. En la fiesta actuó guiado por la ira y terminó así. De esa experiencia había aprendido.

-¿Que sucede, Chris?

El soldado era humano y no podía ocultar sus sentimientos de todo el mundo. Sentía una ira desenfrenada por culpa de ese tirano y la preocupación le consumía. Allí encerrado sin hacer nada con lo que distraerse le estaba volviendo loco. Pensaba en su hermana, en lo que le podría estar haciendo ese sádico… Sacudió la cabeza y cerró los ojos con fuerza.

-Hay algo que no encaja…no logro…entender...

Se puso ambas manos en la cabeza estaba susurrando cosas incoherentes. Jill sabía bien lo que era estar bajo el cautiverio de un monstruo. Por suerte, después de tiempo en terapia volvió a la normalidad. Su pelo volvía a ser oscuro y gracias a los rayos UVA recuperó su tez morena. Lo que no desapareció fueron las cicatrices del aparato del P30.

Entendía como se sentía su pareja, él vio cómo quedó ella misma después de la experiencia en Kijuju. No lo volvería a repetir ni por un millón de dólares. Él se preocupaba por su hermana, no podría permitir que pasara por lo mismo que Valentine.

Chris tenía la cabeza inmersa en un recuerdo. Esa noche de verano de 1996, estaban jugando la final de fútbol en el Bar de J. Wesker se había levantando y se fue a hablar con Claire. Más tarde supo que Claire había sido acompañada en coche por el ex capitán de STARS. También a finales de verano encontró una tarjeta con el número telefónico del capitán, algo que no muchos tenían el honor de saber.

No creía que todo eso se tratase de una sola "amistad". El capitán era un hombre chusco, nadie se acercaba a él, ni él a nadie. Pero con la pelirroja era distinto, parecía alguien diferente. No era posible que un hombre rozando los 40 años fuera amigo de una adolescente de 17. Y más teniendo ese carácter tan arisco.

-¿Que no entiendes?

Él recapacitó, la morena se sentó a un lado en la cama, con él. Quizás solo estaba teniendo paranoias. Le contó con detalle esa noche, ella lo recordó con solo mencionarlo. Ella misma se lo había tomado como un juego ver al capitán cambiado delante de Claire, hasta bromeó un par de veces. Redfield le explicó que él la había estado esperando fuera del bar para acompañarla a casa, Jill palideció. No sabía que eso había sucedido. Era muy extraño. A Wesker le daban igual las chiquillas de esa edad, para él solo eran adolescentes con hormonas alteradas.

Él sabía que Claire no saldría oficialmente con el capitán de su equipo, de eso no había duda. No había pasado nada entre ellos dos, pero...

Los dos pensaron otra vez y conectaron los comportamientos extraños del virólogo de Umbrella. Cuando estaba Claire: las miradas, preguntas discretas, risas, conversaciones, ese interés, los detalles corteses...

El moreno esperaba que al compartir sus pensamientos con su novia ella pudiera decirle que todo era un error, que estaba loco. Que pensaba demasiado.

Pero se equivocó.

-Entonces…

Se miraron fijamente.

-Creo que no solo lo hizo para vengarse…no era una rehén al azar...él está "interesado" en… mi hermana.

Le costó pronunciar esas palabras. No aceptaba el hecho de que el bioterrorista mundialmente conocido y temido del planeta sentía algo por su hermana menor. Ese monstruo no tenía sentimientos, no le daría lo que ella necesita. ¡Era su enemigo!

A Chris le salieron lágrimas de los ojos. La fémina le miró sorprendida. Nunca había visto a su compañero de armas llorar. Él apretaba los puños mientras se ponía rojo de ira e impotencia.

- Mi hermana seguro que se negaría a colaborar, ¿y si la golpea y la viola?

Jill le abrazó cálidamente, haciendo callar todos sus temores. Redfield sabía que llorando las cosas no se arreglaban y lo comprobó con la muerte de sus padres. Pero ese era el único consuelo que le quedaba, él estaba lesionado y no tenía nada que hacer, solo lamentarse y sentirse culpable. Esos días en el hospital le estaban volviendo loco, el remordimiento lo carcomía. La rabia también estaba en su corazón y estar en paz era algo imposible.

¡Cómo deseaba que Claire nunca hubiese conocido al ex capitán de STARS! ¡Ojalá nunca hubieran cruzado caminos esa noche en casa de la familia Burton!


Hogar de los Burton

Se había terminado el instituto. La pelirroja había estado estudiando en la biblioteca hasta muy tarde. Llevaba un montón de libros sobre sus brazos. Con el mínimo bache se le caerían todos. Se le olvidó la hora que era, a las nueve tenía que quedarse en la casa de la familia Burton para cuidar a sus dos hijas pequeñas. Las lindas Moira y Polly, seguro que habían crecido mucho.

Era tarde y la chica no había pasado por su casa para dejar los libros y las carpetas, ya era demasiado tarde.

Esa noche Barry tenía turno de noche junto con los otros STARS, entre ellos su propio hermano. El problema era que la madre de las pequeñas Burton no estaría en casa. El padre necesitaba una niñera para esa noche. Que cocinara, ayudara a hacer los deberes y que cuidara a las chicas. Chris ofreció a su hermana para hacerlo, le encantaban los niños y no se negaría. Era en horarios extra-escolares. Además, Claire iba muy bien con todas las asignaturas y podría resolver cualquier problema.

A la menor Redfield le entusiasmó la idea. Y allí estaba, un viernes por la noche haciendo de niñera. Le pagaban bien y le gustaban las niñas Burton, se lo pasaría bien.

Entre las libretas, libros, hojas, fundas y carpetas pudo visualizar la vivienda de la familia. Los brazos le temblaban de hacer tanta fuerza y aguantar tanto peso. Suerte que la biblioteca no era muy lejos y el camino se le había hecho corto.

Llegó al portón de la casa, tenía que llamar al timbre. Intentó sacar una mano de debajo las tareas y hojas, pero estas amenazaban con derrumbarse. Terminó tocando el interruptor con el trasero. No sabía ni como lo había hecho, pero lo había logrado.

Dentro de la casa, Barry, Chris, Wesker y Brad estaban viendo el fútbol. Las niñas, sin su madre, correteaban por la casa, volviendo loco al padre de familia.

-¿A qué hora decías que llegaba Claire?- Preguntó el mayor intentando parar a las chiquillas.

El moreno miró al reloj de pulsera y alzó los hombros. La puntualidad era una característica de Claire, era extraño que no estuviera allí ya. Vickers, que estaba sentado en el medio del sofá, se acercó lentamente a Chris, deslizándose por el colchón. Se aclaró la garganta y preguntó bajito:

-Y tu hermana… ¿Es esa chica pelirroja de la foto de tu escritorio?

El mayor Redfield frunció el ceño y lo miró extrañado. Esa foto estaba en el cajón de su mesa de trabajo, no encima. ¿Cómo sabía lo de su hermana? ¿Y a Brad que le importaba? Se puso rojo. No, no lo permitiría. No dejaría que Claire fuera otra víctima con el corazón roto por culpa de Brad.

-¿Has estado husmeando en mi escritorio?

Barry apareció mientras perseguía a sus hijas, había estado escuchando toda la conversación. Hasta a él le preguntó si sabía quién era la chica de la foto en el cajón de Chris. Vickers era despistado y no había formulado bien la pregunta. Si hubiera sido más perspicaz no se llevaría bronca por el hermano mayor de la chica.

-¡Díselo "pollo"!

Todos llamaban a Vickers "pollo". Era un mote que se habían inventado por ser tan asustadizo. Temía a todo el mundo, se sentía intimidado delante de cualquiera y a la mínima señal de peligro se largaba. Redfield alzó las cejas y se impuso delante de él, sin siquiera levantarse del sofá. Este desvió la vista y la dirigió al televisor de nuevo. El hermano mayor bufó y se cruzó de brazos mientras negaba con la cabeza y volvía su atención al televisor.

-Vickers tienes una incidencia.- Anunció Wesker sin inmutarse.

El joven se indignó y se puso hecho un nervio. El mal genio de su capitán había vuelto a surgir. Esta mañana la secretaria había derramado el café sobre su chaqueta y él se había puesto como un volcán. Todos los STARS temblaban cuando él se acercaba. Así era cada día.

-¿Pero por qué? Solo buscaba un bolígrafo y me encontré con…

Wesker le hizo callar y se cruzó de brazos imitando a su otro subordinado. Siguió fingiendo que miraba el partido, pero su mente estaba sumergida en el Virus que William quería desarrollar.

-Calla, no me dejas oír el partido.

En realidad al capitán no le entusiasmaba mucho el fútbol, pero salía con algunos integrantes del equipo para hacerlo más fuerte y unido. No se encontraba de humor para discutir con el chico. Había tenido un día de perros, tanto en Umbrella como en la comisaría. Tuvo que soportar a Irons durante media mañana. Durmió poco durante la tarde y estaba agotado para el turno de noche. Jugar a doble bando era agotador.

El timbre sonó, Barry estaba en la planta superior intentando detener a las dos fierecillas que reían ante la torpeza de su padre.

-¿Alguien puede abrir la puerta por favor?- Gritó el padre desde arriba.

El perro de la familia, Pelusa, ladró al escuchar que algún visitante vendría. Se fue a la puerta y se sentó mientras meneaba la cola y sacaba la lengua.

Wesker miró si Chris o Brad se levantarían, pero como que ninguno de los dos atendía, le tocó a él. Siempre era lo mismo, hacer el trabajo de los demás. Fue hacia el recibidor de mala gana mientras se acomodaba los lentes de sol.

Abrió la puerta con un movimiento brusco y lo único que vio fueron una pila de libros y material escolar. Una persona estaba detrás de esa masa. Miró sus piernas, parecía una mujer joven. El perro daba vueltas alegremente por los pies de la recibida.

-Hola, siento llegar un minuto tarde.- Se excusó la chica.

Ella avanzó sin mirar debajo y uno de sus pies tropezó con el perro. Los libros y libretas se cayeron, pero el capitán de STARS estuvo a tiempo para agarrar a la chica y librarla de la caída dolorosa.

Sus rostros se encontraron, la chica era particularmente hermosa. Tenía el pelo rojo revuelto por culpa del alboroto y le iba cayendo lentamente, repartiéndose por sus hombros y espalda. Sus ojos azules tenía un brillo melancólico, pese a que sus labios tendían a sonreír.

Se analizaron mutuamente, él mientras la puso de pie de nuevo. Se quedaron un momento mirándose fijamente. La única duda que tenía la hermana de Chris era: ¿porque usa gafas de sol dentro de una casa y es de noche?

A él se le pasó el mal humor directamente, le dedicó una sonrisa y se presentó, estrechándole la mano.

-Albert Wesker, capitán de los STARS.

Ella cambió la cara de inmediato, recriminando el porqué era tan boba. Estaba delante del ídolo de su hermano, el valiente y fuerte capitán del equipo. El cerebro de todas las operaciones del cuerpo especial. No se lo imaginaba así, esperaba a un viejo con mal humor.

-Lo siento mucho, no quería...

Se puso nerviosa de repente, notaba como el rostro le ardía como mil demonios. SI tuviese un caparazón se metería dentro.

-¿No querías tropezar?- él jugó con ella.

-No, eso sí, quiero decir, no…-Ella se puso colorada.- Me refería a caerme delante de usted.

Ella se puso un mechón de pelo rojizo detrás de su oreja y miró a un lado, parecía incómoda. Iba vestido con un uniforme de colegiala, con la falda roja y corta de tartán. Llevaba una camisa blanca con una corbata roja y negra a rayas. Sus zapatos eran unas manoletinas negras y llevaba unos calcetines negros hasta la rodilla. De abrigo llevaba un blazer azul marino con la insignia del consejo escolar grabada a un lado. Daba un aspecto intelectual pese a ser tan hermosa. Debía ser presidenta del consejo estudiantil o algo por el estilo.

Reconoció el uniforme, era del instituto que estaba cerca de la vivienda de los Redfield, a un par de manzanas. Era concertado y decían que estaba bien. No había mucha vigilancia por allí porque no les hacía falta. No había casi nunca peleas, en cambio en el público, si.

La chica lo miró y se arrodilló para recoger todo lo que le había caído. Wesker le dio unas libretas que restaban en el suelo y volvió al sofá mientras la chica las apilaba en la mesa del recibidor.

-¿Quién es?-Preguntó Brad expectante.

-La hermana de Chris.

Vickers se levantó como un rayo y fue hacía la entrada donde Claire se estaba desabrochando la corbata del uniforme, como odiaba esa vestimenta. En el reflejo del espejo vio a un chico joven, no sabía quién era. Este le tocó el hombro.

Chris y Albert se levantaron para husmear qué hacía el más joven con la hermana del moreno. Seguro que metería la pata.

La menor Redfield se giró mientras dejaba la corbata sobre la mesa de la entrada. Brad se paralizó ante el encanto de la chica. Este la tomó de la mano, temblando.

-Soy el agente Vickers, para ti Brad. ¿Cómo te llamas dulzura?

Le besó la mano titubeando. Claire puso una mueca extraña mientras alzaba las cejas. ¿Qué estaba haciendo ese tipo? No había oído hablar nunca de él. Rápidamente retiró su delicada mano del agarre del subordinado de Wesker y se separó un poco. ¿La había llamado "dulzura"? ¿Qué clase de tío llamaba así a una desconocida?

-Emm… Vale.

Chris estalló en carcajadas y golpeó la mesa, haciendo que las cervezas se tambalearan. Claire y el chico miraron hacia allí. La chica esbozó una gran sonrisa y avanzó corriendo, en gesto de querer hacer un abrazo.

-¡Cuanto te he echado de menos!

Ella iba en la dirección de Chris él también abrió los brazos para recibir a su hermana, pero esta pasó de largo. Ahora tanto Brad, como su hermano habían quedado colgados. Uno con la mano alzada y el otro con el gesto de oso.

La chica se agachó donde estaba el perro con pelaje gris largo. Se abrazó a Pelusa, dándole besos y caricias. Este le lamió por la cara y le respondió amablemente. Nadie de los dos recordaba que ella había tropezado por culpa del chucho.

-¿Se supone que es mi turno para reír? El que ríe último ríe mejor…- Comentó Wesker.

Brad se acercó al salón, cabizbajo. Otro rechazo a la hora de tratar con una mujer guapa. Se puso al lado del hermano de la chica. Él le dio unas palmaditas en la espalda como consuelo. A ella no le iban los tíos pelotas y chulos. A ella le gustaban los que se hacían de rogar, pero nunca había tenido ninguna relación estable.

-Ojalá yo fuera ese perro.- Añadió Vickers.

Chris le dio una colleja, haciendo que este se quejara en voz baja y se frotase la cabeza.


Mansión

La pelirroja se despertó de un salto, había estado recordando cosas de hacía años. Miró a su alrededor, estaba en la habitación, cuidadosamente cubierta con el edredón oscuro. No recordaba haber ido a dormir, lo último que había hecho era ir a la biblioteca a leer.

Supuso que el rubio la había llevado a la cama cuando se durmió leyendo un libro. Esa sala le gustaba y era acogedora. De algún modo, él la hacía sentir...segura, protegida.

La había estado cuidando mucho últimamente.

Estaba tan distinto con ella, se portaba muy amablemente, hasta era dulce. Pasar a su lado fue una de las mejores decisiones que había tomado. Ya no era ese cabrón que se divertía haciéndola rabiar y asustándola. No perdía nada, podría negar cualquier cosa si su hermano la encontraba. No se tenía que preocupar.

Quizás jugar a ser su "Dearheart" era más divertido y beneficioso de lo que pensaba. De algún modo, ella le estaba "recompensando" por ayudarla en el laboratorio.

Estaba encontrando una versión de Wesker mucho mejor, y le gustaba de ese modo.


Fin del séptimo capítulo

El siguiente capítulo es mi favorito en mi opinión. Sabremos qué pasa con Ada y Leon y tendremos Weskerfield, mucho Weskerfield.

Respuesta a los reviews:

xIfYouSaySox: ¡Hola! No eres la única que está cansada y se siente perezosa, yo todos los días. Por eso empecé a escribir tantos capítulos antes de publicarlos, para ser lo más regular posible, cosa que cumplo. Si, si, recomendé la canción de Silent Hill, me encanta su banda sonora.

No sé quién es ese marginado de Joe, no me suena, le hacemos bullying. Mi favorita es la de Room of Angel y la de Acceptance también me gusta bastante.

Gracias, me alegro que te guste nuestro caos organizado. Mujer, estás obsesionada con spoilearte y las teorías locas, no tan locas, por cierto.

¿Te gustó el Flashback? Tendrás más flashbacks.

No sé cual peli es la de "La tumba de las luciérnagas", ya miraré de que va y quizás e la descargo. Sí, soy una pirata Hacker, mezcla de Info-chan y Yandere. De hecho, llevo gafas de info-Chan y el pelo y ojos oscuros (más que negros, marrones) como Yandere.

Wesker se pondrá más tierno y sexy sobretodo, ya lo verás, te hará reír.

Lo mismo digo: See you Arround!

Disclaimer: la frase "See you around" pertenece a Ada Wong y a CAPCOM, yo también estaba citándola sin motivos de lucro

Geishapax: ¿Otra vez aquí? Ya estás buscando caos de nuevo lo tendrás, lo tendrás. Es broma hermana, me encanta leer tus reviews. Me gusta saber que poco a poco entre las tres vamos destruyendo el mundo y llevándolo a un futuro peor.

Yo también te quiero hermana *al borde de las lágrimas y con cara adorable de hermana pequeña*

Yuna-Tidus-Love: El Wesker del próximo capítulo te enamorará más. Cindy, otro de los personajes que me gusta usar para darles un toque cómico. Habrá un Flashback más en el bar y con Cindy y ese te encantará, aquí ella se ha quedado corta.

Trabaja en el capítulo, no sé lo que tramas pero muero por descubrirlo.

Nana (Guest): ¡Hola de nuevo en otra de mis historias! Es un halago eso de que lo hayas releído, yo releo las historias que me vuelven loca. Todos estamos ocupados, corazón, no pasa nada si no tienes tiempo de dejar review. Como digo siempre, mientras te guste la historia me sirve. A todo el mundo le ha gustado el flashback de RE: Outbreak, habrá otro más.

FlowerBloom: ¡Bienvenida! Me alegro que te esté gustando y se vea interesante ante tus ojos de lectora. Sigue leyendo sin prisa y disfruta de la historia, ya me dirás que te ha parecido.

Suzukimademoiselle: ¡Hola! ¿También te ha gustado el flashback de RE: Outbreak? Tendréis un flashback más en el bar y el de hoy que para mí es bastante chistoso. Siempre me gusta poner un toque de humor a todo.

Love yaoi (Guest): ¡Hola! Gracias, es un honor que me tengas en tus favoritos, ya recibí la notificación y me alegraste el día.

Big fan of Optimus Prime: ¡Hola por segunda vez también! La ilusión que me hace leer que mi historia te engancha no tiene precio. A mí solo me enganchan las historias que son… una pasada literal. Es un placer estar en tu lista de historias interesantes. Y esto es solo el principio, los próximos capítulos serán…

Tienes razón en cuanto a ortografía, no sé porque les cuesta tanto corregir las palabras cuando salen marcadas en rojo en el mismísimo Word. ¿Un error? ¡Debo acabar con él! Listo, corregido. Gracias por avisarme, me esfuerzo para que cada capítulo sea perfecto.

¡Nos leemos!

Att. Frozenheart7