Dark Temptation
Capítulo 22
Recomendaciones musicales:
My immortal de Evanescence
Seven Years de Lucas Graham
Nota de autora: ¡Volví! Felices fiestas a todos, este es mi regalo de Navidad para los lectores de Dark Temptation
Mazmorras
Piers se estaba arrastrando por el pasillo de las celdas. El muy bastardo había dejado caer la llave en el otro extremo del corredor a propósito. Por mucho que la pelirroja le suplicaba que no hiciera esfuerzo, él insistía en conseguir la preciada libertad de su amada. Sabía que no saldría de esa, había perdido demasiada sangre y la vista se le nublaba, sus órganos habían sido demasiado afectados y no podría curarse. Para él ya era tarde, pero Claire aún tenía toda una vida por delante.
Nivans pareció quedar inconsciente en el suelo, la pelirroja se alarmó de tal modo que empezó a gritar su nombre frenéticamente. Los gritos atrayeron a Leon y a Sheva que estaba buscando la localización de Piers ya que el chip que indicaba donde estaba se había roto durante la confrontación. La africana y Kennedy bajaron a los calabozos, donde se encontraron a su compañero herido y respirando con mucha dificultad, no se movía y apenas podía abrir los ojos, los párpados le pesaban cada vez más.
El agente de la DSO recogió la llave del suelo y se fue a abrir la puerta de la celda donde se encontraba la menor Redfield. Alomar tocó su transmisor y comunicó el estado del subordinado de Chris a todos los compañeros de la misión:
-Tenemos a Claire y Piers está herido, debemos irnos ya o no lo conseguirá.
El rubio liberó a la sobreviviente de Raccoon City de su cautiverio. La chica temblaba y estaba pálida, tenía los ojos cristalinos, con las lágrimas corriendo por ambas mejillas. Leon no pudo soportar el impulso de abrazarla, por suerte ella necesitaba ese abrazo y correspondió al afecto de su amigo. Se sentía bien tenerla tan cerca, ella dejó ir todos sus sentimientos y sollozó en la camisa del agente, apretando con las uñas su espalda. Sin embargo, ella calló su lamento cuando vio el cuerpo de su novio tendido en el suelo. Se separó de Kennedy y con voz temblorosa se atrevió a preguntar:
-¿S-Sigue...v-vivo?
La africana escuchó la pregunta de la chiquilla y asintió mientras le tomaba el pulso. La menor de los Redfield se acercó el cuerpo sangrante del hombre que la amaba de verdad. Se arrodilló al lado de la figura demacrada y lo agarró por debajo del cuello y la espalda. Lo abrazó contra su pecho y lloró en silencio. Sheva y Leon no pudieron evitar quedarse espectadores de la triste escena. Dejaron que los dos tuvieran ese momento íntimo de despedida ya que el soldado no tenía posibilidades de sobrevivir. Aunque ahora mismo viniese una ambulancia con equipo de cirugía, no podían salvar al héroe caído.
Nivans sintió el calor que lo envolvía, era Claire, su preciada musa. Se sacudió ligeramente e hizo el enorme esfuerzo de abrir sus ojos. Se encontró con la chica llorando, terriblemente desconsolada. Él debía asegurarse de que ella seguiría a salvo sin importar el destino que le estaba por llegar.
-Claire…-Susurró débilmente.
La pelirroja miró a su salvador derrotado, sus ojos color miel aún la miraban con cariño y fascinación pese a estar al borde de la muerte. Ella le apartó un pequeño mechón de pelo moreno de su frente, intentado de algún modo recompensarle por todo lo que había causado ella. Ahora ella sería libre, pero sin él… Era el maldito karma que le había jugado una mala pasada por haberse dejado manipular por el tirano. Ahora que podrían vivir felices el resto de sus vidas él tenía que fallecer… No era justo.
-¿Por qué Piers…. justo ahora?
El subordinado de Chris sintió otra oleada de mareo y se quejó en voz baja para no alarmar a Claire. Aunque ella lo notó y le estrechó la mano con fuerza. Se le estaba terminando el tiempo en la vía terrenal y necesitaba dejar claro que no dejaría que ese bastardo volviese a perjudicar a la hermana de Chris.
-Leon… dile… dile que venga…
La pelirroja miró a Kennedy, que se acercó a su lado para escuchar los débiles susurros y jadeos que daba el subordinado. Él se arrodilló como lo hizo su amiga y paró atención para escuchar los últimos deseos del soldado de la BSAA.
-Promete… que la protegerás… no dejes q-que le pase nada… Cui-cuida de ella.
-Lo prometo.- Sentenció Leon.
Cumpliría su promesa, estaba seguro. Haría lo mismo que él había hecho para salvarla, moriría para protegerla. Nivans sonrió y cerró los ojos mientras se agarraba con fuerza el costado sangrante.
-No me dejes, Piers.- Suplicó la chica hipeando.
El militar palpó el brazo de la chica y lo frotó con suavidad, intentando aliviar su pena. Tosió porque le costaba respirar y un chorro de sangre fluyó de la herida. Claire quedó cubierta de sangre por una parte del camisón. Levantó ligeramente el torso del militar para que pudiera respirar bien, pero él solo se quejaba de que le dolía y se sacudía débilmente. Después de que tuviera un par de contracciones en la zona más afectada, paró de moverse y dejó de quejarse. Ella abrió los ojos con horror al ver que su novio había cerrado los ojos y dejaba de respirar tan agitadamente. Ella solo pudo bajar la cabeza y lamentarse.
Kennedy la hizo levantar y le comprobó el pulso. Estaba inconsciente por la gran pérdida de sangre aunque no tenía muchas esperanzas de que pudiera salir ileso. Si sobrevivía quedaría en silla de ruedas ya que este tipo de lesiones en el abdomen eran difíciles de curar, sea con cirugía o con otros métodos.
Sheva sostuvo a Claire entre sus brazos mientras Leon se disponía a cargar al militar a sus espaldas para llevárselo de allí. Debían ir al helicóptero e irse de la isla antes de que alguien más saliera herido. Ambos agentes estaban preocupados porque no habían recibido respuesta por parte de Barry, Jill, Rebecca o Chris. Eso significaba que todos estaban peleando contra Wesker… era su oportunidad ideal para escapar por la puerta trasera de los jardines marchitos de detrás de la mansión. Con un gran esfuerzo, el rubio logró cargar a Piers y tenerlo bien agarrado para poder andar.
-Sheva, cubrenos. Nos vamos.
La africana asintió mirando a los demás. Necesitaba proteger a Claire, a Leon y a Nivans. Eran demasiados si algo malo sucedía. La pelirroja dio un paso adelante, secándose las lágrimas con la manga de su camisón rosa pastel.
-Quiero ayudar, dadme un arma.
Leon cedió su pistola a su amiga y ella la aceptó. Quitó el seguro para poder reaccionar lo más rápidamente si Wesker aparecía de nuevo. Estaba segura de que él nunca la dejaría marchar y no sabía si nunca recuperaría la seguridad cuando estuviera sola en su apartamento. Sentía… tristeza, odio, desolación, soledad… pero lo peor era la culpa. Albert Wesker pagaría por la muerte de Nivans. Lo peor es que se odiaba a sí misma por haber querido a ese asesino alguna vez en su vida… Y seguía importándole.
Mansión
El genocida fue a atacar directamente a su peor enemigo, Chris. Lo aventó contra la pared y este cayó por la fuerza del impacto contra la madera maciza. El tirano avanzó con pasos de guepardo hacia su próxima víctima, convencido en que sentenciaría su final de una vez por todas. Valentine vio lo que quería hacer el ex-capitán de STARS y corrió hacia a él con cuchillo en mano. Se interpuso en su camino y lanzó dos cuchilladas al aire. Él no se molestó ni en atacarla, solamente avanzó por el lado con su supervelocidad y llegó a la pared donde el mayor Redfield se estaba quejando de dolor ya que había aterrizado mal. Lo levantó por el cuello y apretó, intentando romperle la yugular en el proceso o la misma columna vertebral.
Jill notó que la vida de su compañero corría peligro y se abalanzó contra la espalda del tirano. Agarró con fuerza el mango del cuchillo e intentó cortarle el cuello. Wesker tuvo que soltar al capitán de la BSAA y concentrarse en sacar a la franco japonesa de su espalda, sin embargo ella estaba agarrada con uñas y dientes.
Barry recogió su arma que estaba tirada en la otra punta del suelo y se quedó al lado de Rebecca antes de ir a ayudar a los agentes. Justo cuando el padre de familia iba a decirle que fuera al helicóptero o que se quedara atrás en un lugar seguro, una transmisión del equipo de Leon llegó a sus receptores:
-Tenemos a Claire y Piers está herido, debemos irnos ya o no se salvará.
Debido a que Jill, Chris y Burton estarían peleando con Wesker, necesitaban algo que pudiera distraerlo para marcharse ellos también. A Chambers se le ocurrió una idea factible que estaba segura que funcionaría en caso de que existiera el método de llevarla a cabo.
-Si este lugar es como la mansión Spencer debe haber un sistema de autodestrucción…- Comentó la joven médico.
Barry asintió y trazó un plan en su mente. Ellos distraerían al bioterrorista y ella podría escaparse de escondidas e ir a investigar si encontraba algún mecanismo con explosivos instalado en la isla. Como que es mansión era casi idéntica a la Spencer y la otra vez Chambers fue la encargada de detonar el sistema de autodestrucción, estaba convencido que ella era la mejor candidata a poner en marcha el plan. Así los otros miembros del equipo podrían escapar por la vía de escape ideada por Sheva y Leon y al tirano se le acumularía la faena. A parte, su habilidad de regeneración le hacía consumir energía y un disparo que llevaba era la señal de que Piers lo había afrontado. Eso significaba que tarde o temprano se le agotaría toda la energía que tenía.
-Tu encargate de detonar el sistema, nosotros lo distraeremos.
Y así lo hizo la menor de todos, corriendo como un ratoncito en un laberinto de queso. Albert terminó por estampar a Valentine contra la pared ya que no tenía intención de despegarse de él. A la mujer le crujieron las costillas y se resbaló contra la pared, arrastrando toda su espalda por el muro hasta caer al suelo, con un último suspiro de agotamiento. Necesitaría descansar por unos segundos si quería continuar la lucha desigual en buenas condiciones, sentía que volvería a desmayarse si se esforzaba demasiado.
Wesker volvió a la carga, con un único objetivo entre ceja y ceja. Si Redfield desaparecía, estaría seguro que nadie más lo volvería a molestar y que podría vivir en paz con su querida dearheart. Seguro que ella le terminaría olvidando si su hermano falleciese, o quizás ni siquiera le diría que había sido asesinado, sino que la dejaría con la esperanza como único refugio.
Barry se cruzó en el camino del ex-capitán de los S.T.A.R.S, impidiendo que él pudiese ir hacía al mayor Redfield y atacar. El rubio no se molestó en ese insignificante obstáculo y lo empujó a un lado, apartandolo de su objetivo. El padre de familia cayó y luchó para volverse a levantar, los placajes de Albert eran rápidos y la furia aún aumentaba su fuerza.
Wesker esprintó hasta la posición de Chris, que le apuntaba con la pistola. El moreno disparó con la mayor precisión que poseía. Si las balas no hubiesen sido esquivadas, el virólogo ya estaría muerto. El hermano de Claire disparó hasta que se le terminó el cargador, ese hombre era invencible o al menos lo parecía. No le dio tiempo de sacar un nuevo cartucho de munición, el bioterrorista le alcanzó y le tomó el cuello entre sus manos titánicas. Alzó a unos cuantos centímetros del suelo al capitán de la B.S.A.A y apretó con una fuerza de mil camiones la yugular del mayor Redfield.
Y justo en el momento indicado y oportuno, unas sirenas sonaron por todos los corredores de la mansión. Una voz robótica anunció:
-El sistema de autodestrucción ha sido activado. Evacuad inmediatamente. Repito. El sistema de autodestrucción ha sido activado, todo el personal debe evacuar inmediatamente.
Desde luego, eso fue una buena jugada por parte del equipo de los buenos. No había notado la ausencia de Chambers, había sido una chica lista, siempre lo había sido. Al estar reiniciandose el sistema central de la mansión por las tempestades de la noche anterior, eso debió hacer la tarea de entrar en los servidores mucho más fácil. En todo caso, activar el sistema de autodestrucción fue juego de niños, y más para Rebecca. Albert soltó a Chris, dejándolo caer al suelo, y le dedicó unas cuantas palabras mientras lo observaba desde su posición superior.
-Sólo estás ganando tiempo, Chris.
El ex-capitán de los S.T.A.R.S se marchó con su velocidad superhumana y desapareció detrás de una de las puertas. Necesitaba encontrar a su pequeña cautiva para marcharse antes de que alguno de sus intrusos la encontrara antes. Cuando bajó a los calabozos, lo que encontró no fue de su agrado. Había un gran manchurrón de sangre donde el perrito faldero de Chris estaba antes herido y Claire no estaba por ninguna parte. Necesitaba encontrarla para poder escapar de la isla, podrían marcharse con un jet o un barco e irían a una de sus mansiones que estaban por todo el mundo. Los que habían rescatado a su dearheart lo pagarían caro.
En la recepción, Chris y Barry ayudaban a Valentine, que estaba golpeada y agotada. El mayor de ellos la levantó y la cargó entre sus brazos. Ella aprovechó y se recargó en la hombría de Burton. Chris encendió su walkie-talkie y avisó al otro equipo de que Wesker iría a por Claire de nuevo y que estaba cabreado. Debían tener mucho cuidado, los explosivos se detonarían en cuestión de minutos.
-Wesker viene a por Claire, debéis tener cuidado. Nosotros volvemos al helicóptero, nos reuniremos allí.- Anunció el mayor Redfield.
Rebecca apareció de una de las puertas por las que se había escabullido durante el combate. Se reagrupó con los ex-miembros de los S.T.A.R.S y juntos partieron hacia el helicóptero, donde se encontrarían con la hermana de Chris, Piers, Leon y Alomar.
-Wesker viene a por Claire, debéis tener cuidado. Nosotros volvemos al helicóptero, nos reuniremos allí.
Claire miró con urgencia a Alomar, que era la que poseía la pequeña radio portatil. Kennedy llevaba a Piers en su espalda, desmayado. Necesitaba atención médica ya y el tiempo era oro, no podían malgastarlo en otro enfrentamiento.
-¿Y ahora qué hacemos?- Cuestionó con urgencia la pelirroja. -Nos alcanzará…- Insistió.
-Sheva, tu llevate a Nivans con Rebecca, estarán en el helicóptero. Claire y yo nos quedaremos aquí unos minutos, tengo un plan.
El agente de la DSO tuvo extremo cuidado a la hora de pasar al soldado de la BSAA a la espalda de la africana. Cuando ella estuvo lista y con el peso bien repartido entre su cuerpo, marchó cogiendo la delantera hacia el punto de reunión. Solo debía atravesar un par de pasillos más y llegaría al jardín posterior, desde allí se llegaba fácilmente a la playa. Sería pan comido para ella sola y además, iba bien armada y tenía munición por si acaso.
Cuando la morena desapareció entre los corredores, Leon encaró a la pelirroja, que se veía nerviosa. Su cuerpo débil apenas se podía sostener por sí solo y la adrenalina administraba todas sus emociones. Solo quería volver a casa y que su novio se recuperara rápidamente. Había sido una estúpida por haber creído en sus engaños, en sus falsas promesas y mentiras. Albert Wesker era un manipulador y un criminal y a `partir de ahora ella nunca volvería a tener alguna relación con él. Nunca.
-Escucha Claire. Deberás hacer de señuelo para distraer a Wesker y llevarlo a alguna habitación. Allí le tenderemos una trampa, yo estaré escondido y lo cogeremos desprevenido. ¿Te parece bien?
-¿L-lo matarás?- Tartamudeó la menor.
A Kennedy no le faltaban motivos como para terminar con la vida de ese genocida, pero por alguna extraña y bizarra razón, ella parecía afectada en cuanto al bienestar de su captor. Quizás solo era el famoso Síndrome de Estocolmo.
-No.
Los dos eligieron una sala en la cual ambos podían esconderse. Leon entró en un armario que había en una esquina de la estancia. Era una especie de salón con una chimenea y todo. Solo había un sofá y algunas cabezas de animales disecados en la pared, colgando. Un ciervo estaba situado justo encima de la puerta. En la otra esquina había una enorme estatua de un oso Grizzly diseccionado. Tenía las garras hacia fuera y era muy intimidante. Sus colmillos se asomaban por su boca. Decoración de temática medieval predominaba en la habitación, incluso habían unas armaduras reconstruidas.
El plan era simple. Ambos sabían que Albert perdía la cabeza por su dearheart. Ella se colocaría en la puerta y cuando lo viese al final del pasillo entraría y se escondería detrás de la estatua del oso. Cuando entrase y Wesker la descubriese, el superviviente de Raccoon City lo apuñalaría por la espalda, causándole una pequeña hemorragia y dándoles tiempo para poder escapar. Estaban seguros que gracias a las habilidades regenerativas, Albert saldría ileso de la situación, pero al menos les daría tiempo a escapar.
La hermana menor de Chris estaba muy nerviosa, tenía un torbellino de emociones en su estómago. Preocupación por Piers, ansias de ver a su hermano y llegar a casa, ganas de olvidar toda la traición de Wesker y poder vivir tranquila de una vez. Su mano estaba tocando el pomo dorado y helado de la puerta. Sus ojos celestes no se apartaban del portón del pasillo por el que Wesker entraría, debía ser rápida o a la mínima que la viese la alcanzaría y se la llevaría. Entonces Leon si que no podría hacer nada.
Se escucharon unos pasos de botas militares, muy ruidosos. La menor Redfield ya sabía con antelación a quién le pertenecían. La puerta del corredor se abrió bruscamente y Albert surgió de las sombras. Se sonrió con satisfacción al ver a su cautiva frente a una sala, petrificada por el susto. Ella corrió dentro de la sala medieval, Wesker aceleró y le siguió los pasos.
La chica no tuvo tiempo ni de esconderse, el tirano ya la había alcanzado. El rubio cerró la puerta detrás de él y caminó lentamente hacia su presa. Claire tenía un lío de emociones que no le dejaban pensar con claridad. Odio, atracción, tristeza, decepción, traición… ¿Existiría el arrepentimiento dentro del corazón de Albert?
Ella retrocedió hasta la esquina opuesta de donde había el armario que Leon estaba escondido. Su espalda chocó contra la pared y no tuvo lugar a donde escapar, ahora necesitaba una distracción para que su amigo pudiera atacar.
Wesker observó el cuerpo tembloroso de su rehén. Su camisón rosa estaba manchado de la sangre de ese militar de pacotilla. Se quitó los guantes de cuero negros para poder acariciar con comodidad a su dearheart. Las sirenas resonaron por toda la mansión como un eco y la voz robótica anunciaba que quedaban cuatro minutos para la detonación. El mayor acorraló a la pelirroja, poniendo sus dos manos entre su cabeza. Cruzó miradas con ella, intentando descifrar la incertidumbre de sus ojos celestes.
-No hagas que haya más heridos de por medio, ven conmigo.
Él inclinó su rostro hacia los labios carnosos de la chica, dispuesto a besarla. Sin embargo, ella giró la cabeza hacia a un lado y cerró los ojos con fuerza. Aún no se le había olvidado lo que le hizo en ese calabozo cuando ella no quería corresponder a sus caricias. Albert gruñó enfadado y enredó uno de sus brazos por la cintura de la niña. Ella no opuso resistencia y dejó que el bioterrorista enterrara su nariz en su melena rojiza. La fuerza que ejercía era brutal, pero ella pudo soportar la presión.
-Hagámoslo por las buenas, corazón.- Ronroneó a su oído.
La menor apoyó su cabeza en el hombro de Albert y abrió los ojos. Leon estaba saliendo del armario sigilosamente. Ambos sabían que debía actuar con extrema precaución porque su oído agudo detectaba el mínimo sonido.
La madera crujió debajo de la suela de los zapatos del superviviente de Raccoon City. Wesker escuchó ese rumor y deshizo el agarre de la cintura de Claire. Ella fue astuta y rápida, coló sus manos por debajo de los brazos de Albert y se abrazó a él con intensidad. El genocida sabía que ella no haría tal acción por iniciativa propia, y menos después de lo sucedido en el calabozo.
Volvió a percibir otro sonido proveniente de los zapatos de Kennedy, no estaban solos.
-Eso no se hace, dearheart.
Él la empujó contra las figuras medievales de metal y encaró a la figura que estaba acechando por su espalda. Era ese maldito policía novato de la R.P.D e iba con un cuchillo en mano. Él intentó apuñalarlo, pero el tirano fue veloz y logró esquivar el ataque. Pudo tomar la muñeca del miembro de la D.S.O y torcerla. Apegó la espalda de Leon contra él y deslizó un brazo por debajo su cuello. Hizo presión, restringiendo el oxígeno que iba a los pulmones del agente.
Claire cayó encima de las armaduras, lastimándose la espalda al golpearse contra uno de los brazos de los guardas medievales. Vio como el ataque de Leon falló y ahora estaba a punto de ser asesinado por Wesker.
La hermana de Chris recordó que se había guardado la pistola de Piers. Indecisa y temblorosa la sacó de su escondite y desde el suelo apuntó al criminal. El pulso le tembló, pero aún así, ella desactivó el seguro del arma. Puso su dedo en el gatillo y apretó con decisión.
El tiro impactó en un costado de Wesker e hizo que él perdiera el equilibrio y cayera al suelo. Kennedy fue liberado del mortal agarre de unos instantes atrás. Se sobó el cuello y agradeció mentalmente a la pelirroja el gesto. El ex-capitán de los S.T.A.R.S hizo el amago de levantarse otra vez, poniéndose de rodillas. Leon se levantó y corrió hacia él con el cuchillo en mano. Se lo clavó en el pecho y le dio una patada que hizo que se volviera a tumbar en el suelo.
Ahora estaba vulnerable y podría acabar con él, pero recordó la preocupación de Claire al pensar que podría cometer un asesinato y la idea se fue de su mente. Caminó con rapidez hacia la pequeña Redfield y le tendió la mano para que se levantara. Ella aún seguía impactada porque había disparado a su amante… se sentía muy mal.
Despertó de su estado pensativo y tomó la mano de Leon, ayudándole a impulsarse para ponerse de pie. Ella parecía ausente y sabía que era por haber disparado a ese genocida… ella nunca se mancharía las manos de sangre.
-Me has salvado… ¿Lo sabes?- Dijo el rubio con el propósito de aliviar su cargo de consciencia.
Ella asintió y reflexionó: Wesker se lo merecía, por herir a Piers. Era la ley de Talión: ojo por ojo y diente por diente.
Después de eternidades se resuelve el Cliffhanger… Bueno, pasemos a los reviews (siento las respuestas cortas):
Respuesta a los reviews:
Zhines: ¡Lo siento hermana mayor! No quiero que te dé un patatús ni nada de eso, solo quiero actualizar, terminar esta historia y que me des chocolates a cambio. Total, la operación bikini es después de las fiestas, por un kilo de más por culpa de chocolate no pasa nada. Creo que después de la gastroenteritis me lo merezco.
GeishaPax: ¡Hermana! En este capítulo sí que recibí tus dos reviews. La web se empeña en trolearme, o quizás es el karma, ¿quién sabe?
James Anderson: ¡Hola! Espero que disfrutes este nuevo capítulo, solo queda otro más y el epílogo.
Yessica: Gracias, querida. Bienvenida a esta historia con rubios macabras y pelirrojas masoquistas.
Claire zayra Niv: Bueno, aún sigue respirando y su corazón palpita como una papita frita.
Big Fan of Optimus Prime: No, no es el fin del mundo, pero he estado bastante ocupada. Siento las respuestas breves, pero quiero subir ya la historia completa y quitarme el peso de encima.
: ¡Amiga! Volví. Siento el distanciamento, estoy super ocupada, en unos 3 meses tendré vacaciones y nos pondremos al día.
Creo que el final te hará llorar, así que si andas baja de ánimos no lo leas, pero aún queda un poco para eso.
Flower Bloom: ¿10 minutos solo? Wow! Te felicito campeón/a, aprecio mucho todo esto.
Me sonrojas, gracias por lo de lectora por toda la vida, espero que aún estés por el fandom.
Frozenheart7
