Dark Temptation

Capítulo 23

Disclaimer: Resident evil y sus personajes no me pertenecen.

Recomendaciones musicales:

Nameless de Slipknot, recomendación del lector ZimxD254

Agradecimientos:

A parte de la gente que me ha estado ayudando con la historia, a la beta y a las personas que me han animado a seguir escribiend, también a vosotros, lectores. Gracias a vosotros esta historia ha llegado tan lejos y aquí tenemos el fin de ella.


Mansión

El agente de la D.S.O tomó entre sus palmas la fina mano de Claire. Wesker se estaba revolviendo en el suelo e intentaba arrancarse el cuchillo. La voz mecánica del sistema de autodestrucción anunció que quedaban tres minutos para que las cargas explosivas detonaran.

-Larguémonos de aquí.- Dijo la pelirroja con determinación.

Kennedy tomó la iniciativa, -y sin soltar la mano de la menor-, la guió hacia la ruta de escape que con anterioridad Sheva y él habían planificado. Debían ser veloces porque las capacidades regenerativas de Albert eran rápidas. Estaba debilitado, pero no duraría demasiado, todos sabían que él no se rendiría tan fácilmente. Él no permitiría que es genocida se la llevara de nuevo, la protegería hasta el final. La alegría que sentía al tenerla con él era indescriptible.

Corrieron por un par de pasillos hasta salir por una puerta metálica. Esa llevaba a un jardín trasero que la menor Redfield nunca había visto. Estaba descuidado y pocas flores eran supervivientes del clima tropical que reinaba en la isla. La madrugada ya había despertado a algunas aves que empezaban a cantar melodías al azar, el sol apenas sobresalía por un extremo del océano.

Recorrieron los caminos de ese jardín que parecía embrujado, totalmente descuidado. Llegaron a una valla metálica, los lados y la parte de arriba estaban rodeados de setos que antes habían sido podados cuidadosamente. Leon derribó la puertecita oxidado y los dos pudieron salir fuera de la propiedad privada de la mansión.

Había un camino con curvas, despejado, de arena fina que descendía hasta la playa, donde esperaba el helicóptero. Lo más prudente era bajar por ahí, no les llevaría más de un minuto. Iban bien de tiempo, pero no podían desperdiciarlo.

Justo cuando iban a empezar a descender por el caminito de arena, un estruendo torrencial llamó la atención de los dos supervivientes de Raccoon City. Wesker había abierto la puerta por donde minutos atrás habían salido al jardín abandonado. No llevaba gafas y al ver que Kennedy tenía tomada por la mano a Claire, los ojos se le volvieron de un color carmesí mucho más intenso. Estaba cabreado, no dejaría que se llevasen a su dearheart, no podían, le pertenecía.

-¡Claire, vuelve aquí!- Masculló el bioterrorista con furia.

Al instante, Leon percibió como el agarre de la menor Redfield se intensificó y se había puesto nerviosa. Nadie sabía qué clase de torturas habían sido infligidas en ella, seguro que ese monstruo la estaría persiguiendo en sus pesadillas incluso estando a salvo.

-Vayamos por el bosque, será más fácil esconderse.- Ella asintió.

Wesker estaba avanzando hacia ellos y si no se daban prisa en pocos segundos serían carne muerta. Ya se estaba recuperando del daño que había recibido y pronto podría disponer de nuevo de su velocidad inhumana.

Los dos amigos se adentraron entre la hiedra y los altos árboles de la vegetación de la isla. Aceleraron el paso, vigilando con no tropezar con alguna rama. Iban en línea recta al helicóptero, necesitaban ser discretos y rápidos. Detrás de ellos unos matorrales se agitaron, haciendo un sonido que los alertó. Leon visualizó un tronco ancho donde los dos podrían esconderse. Él se colocó detrás de la madera y tiró del brazo de Claire, -que estaba mirando detrás de ella, aterrorizada-. La pegó contra su cuerpo y le puso la mano en la boca, impidiendo que gritara del susto. Se calmó al ver que el que había hecho el tirón era Leon y no Albert. El criminal de seguro estaba enfadado con ella ya que le había disparado… No se imaginaba que castigo le daría si la volviera a tener en su posesión. Kennedy la encaró y le quitó la mano de sus labios. Con señas le dijo que siguiera manteniendo silencio mientras él preparaba una granada cegadora.

Estaban extremadamente cerca y sabía que a Leon eso le gustaba. En el pasado ella tuvo un poco de tensión sexual con él, pero en ese entonces Kennedy solo pensaba en la espía. Cuando se le fue la obsesión con Wong y quiso declararase a la pelirroja ya fue demasiado tarde, ella ya lo había superado y tenía la mente centrada en Terra Save y su trabajo.

Los pasos sonaban más cerca que antes y las respiraciones pesadas de Albert eran escuchadas por ambos.

-Dearheart, sal de tu escondite, no me hagas enfadar.- Dijo más calmado.

Kennedy clavó su mirada en los orbes marinos de la hermana de Chris. Se notaba como estaba condenadamente asustada. Le enseñó la granada, ella al instante supo el plan que su amigo tenía en mente y asintió con la cabeza. Él quitó el seguro del explosivo cegador y lo tiró hacia donde los pasos resonaban. Claire cerró los ojos y escuchó el estallido. De nuevo la mano del agente de la D.S.O reclamaba que le siguiera. Ella confió ciegamente, dejándose guiar aún con los ojos cerrados entre la naturaleza del sitio. Pasados unos segundos se atrevió a abrir sus preciosas aguamarinas y empezar a correr hacia la playa donde se oían las aspas del helicóptero girar, ya estaban poniendo los motores en marcha.

-Aquí Chris, ¿dónde estáis?- Preguntó por el walkie-talkie.

En ese instante los dos se dieron cuenta del gran fallo que cometieron. El ruido de la transmisión les descubrió, justo cuando habían logrado escapar de las garras de Wesker. La chica miró atrás y distinguió la figura del tirano entre la vegetación, abriéndose paso entre las ramas.

-¡Mierda, corre!- Avisó la menor Redfield.

Los dos corrieron como pudieron hasta llegar al pie de la playa. Por suerte había bajada por todo el camino y llegaron en cuestión de pocos segundos. El aire en la costa estaba revuelto, el gran ruido que hacía el helicóptero opacaba los gritos que daba Wesker desde la selva, reclamando a Claire. Costosamente, los supervivientes de Raccoon City llegaron a la nave que les sacaría de esa isla. Chris tendió la mano a Leon para que subiera mientras Jill disparaba con el rifle al pie de la playa, donde Albert estaba asomado.

Una vez Kennedy ya estaba subido, junto con Chris, tendieron la mano a la pequeña Redfield. Ella agarró ambas manos y se impulsó para subir al helicóptero. Albert estaba esquivando los disparos y corriendo hacia la posición de Claire, no podía dejar que se escapase. Al tener a Claire subida en el planeador, Barry inició el ascenso.

-¡Todos a bordo!- Gritó Burton con el casco puesto.

La cuenta atrás del sistema de autodestrucción empezó, dando por altavoz los segundos más decisivos de las vidas de nuestros héroes.

3…

2…

1…

La mansión donde Claire y Wesker pasaron meses intimando estalló en pedazos. Y con esa explosión la menor Redfield intentó borrar todos los recuerdos, los sentimientos y experiencias que había vivido. Se había sentido viva, pero también había deseado morir cuando por su culpa hirieron a Piers.

Jill miró abajo, una sombra oscura se deslizó entre los escombros de la explosión. Ese malnacido estaba ileso… ahora la seguridad y salud de Claire sería lo primero.

De repente ella dejó de admirar el panorama de fuego de la isla y se giró con urgencia. Sus ojos vagaron por toda la nave, buscando a esa persona que tanto ansiaba ver.

Y la encontró.

En el fondo del helicóptero estaba Rebecca, haciendo un vendaje en el abdomen de su novio. La pelirroja se levantó deprisa y se desplazó hasta el cuerpo demacrado de su héroe caído. Seguía inconsciente y la médico estaba sudada, intentando vanamente detener la hemorragia carmesí. Claire tocó el brazo de Piers y le agarró la mano con fuerza, sosteniendola cerca de sus labios carnosos. Rezó a todo aquél que la pudiera escuchar, pero las plegarias no ayudarían a que la situación mejorase. El militar ya había perdido demasiada sangre.

Chambers tiró las vendas a un lado, exhausta. La impotencia que sentía al ver que no podría hacer nada para salvar al subordinado de Chris la corroía. Las respiraciones del hombre eran irregulares y ruidosas. El mayor Redfield se acercó por el lado donde Claire estaba. Se arrodilló a su lado y posó su mano encima de la espalda de su hermana. El moreno miró a la más pequeña del grupo, preguntandose si había alguna esperanza de vida en cuanto a su camarada. Ella, como si leyera sus pensamientos, negó con la cabeza. La pelirroja vio esa negación, no había vuelta atrás, Nivans había sacrificado su vida para salvarla a ella.

La empleada de Terra Save se aferró al cuerpo malherido de su novio y empezó a sollozar silenciosamente. Su llanto no era escandaloso, solo podía ser detectado por las respiraciones irregulares y los gimoteos que daba.

Se arrepentía de tantas cosas… de no amarlo tanto como él a ella. De no poder verse más a menudo. De no haber hecho oficial su relación antes. ¿Porque ahora que hubiesen podido pasar más tiempo juntos el destino le hacía esa cruel jugarreta? No era justo. Quizás era el karma, por ser tan estúpida y haberse enamorado del bioterrorista más peligroso de la tierra. Piers se merecía algo mejor, alguien que le dedicase todo su tiempo. Era un buen soldado, había alegrado todos sus días, la escuchaba, comprendía y quería. Él no merecía esto.

La respiración era cada vez más costosa y los tosidos empezaron a surgir. Pequeñas gotas de sangre eran expulsadas por la boca del militar. Después de toser, una última respiración dio final a la vida de un valiente guerrero. La exhalación y el pequeño jadeo fue lo único que quedó, la prueba de que Nivans ya no seguía en el mundo terrenal.

La chica se abrazó al torso ensangrentado de Piers y no se contuvo. Sus sollozos eran lo que restaba, lo que rompía el silencio en la cabina de pasajeros. Rebecca bajó la cabeza y no pudo reprimir una pequeña lagrimilla escurridiza. Se la secó tan rápido como se escapó de su ojo.

Sheva y Barry, -que estaban de pilotos-, guardaron silencio. Valentine fue al lado de Chris y le acarició la espalda ya que él estaba cabizbajo. No le extrañaba, el vínculo con los hermanos Redfield era muy fuerte. De seguro eso había sido un gran impacto en sus vidas.

El mayor Redfield tomó a su hermana por los hombros y la obligó a separarse del fallecido. Ella al principio se negó, pero luego cedió y se refugió entre los brazos de su hermano. La médico cubrió el cuerpo muerto con una de las mantas que estaban debajo de un asiento.

Chris le acarició la cabellera rojiza a su familiar, descubriendo la piel de su cuello. Los ojos marrones del capitán de la B.S.A.A se abrieron con asombro al ver in mordida negruzca que había en la tez de porcelana de la menor. Jill también notó esa marca en forma de dentadura, a juzgar por el color de la herida, debió ser bastante lastimera. Ella se sentó en el suelo con la familia Redfield y clavó sus ojos en los de Chris. Él le dio permiso para intentar hacer empatía con Claire y sonsacarle alguna información de vital importancia.

Pese a que Nivans había muerto, ahora debían procurar por la menor Redfield. Todos los presentes habían sido testigos del video del abuso y sabían que era muy probable que ella hubiera sido una víctima de violación. La mejor candidata que pudiese hacer que ella se abriese y contase sus experiencias era Valentine. El moreno deshizo el abrazo y miró como la pelirroja se secaba las lágrimas y calmaba sus propios gimoteos. La ex-miembro de los S.T.A.R.S le tendió un pañuelo que llevaba atado en la muñeca. La hermana de Chris lo aceptó, susurrando un leve 'gracias' con tristeza.

-Cariño, ¿qué te hizo Wesker? Sé que quizás no es el momento adecuado para hablar pero nos tienes preocupados.

Claire se vio en un aprieto. Podía mentir y encubrir a Albert, diciendo que todo fue una maniobra pensada por él para usarla de carnada. Aunque también podría decir que él la forzó a tener relaciones sexuales, -aunque fueran consentidas, mentiría- y se sometería a las pruebas de la B.S.A.A y el gobierno. Fuera cual fuera su elección, debería ser precavida a la hora de contestar y tener clara su declaración para no contradecirse en otra ocasión.

Reflexionó unos segundos y respondió en un tono cortante:

-Nada.

Los ex-miembros de los S.T.A.R.S se miraron intrigados. Chris siguió intentando averiguar información:

-Claire, en el video no parecía…

La motociclista le interrumpió.

-Fue un montaje. Estuve la mayor parte de mi tiempo encerrada en esos calabozos, con poca agua y apenas comida. No me ha tocado.- Declaró cabizbaja.

-¿Y la mordida?

Ella se inventó una escena en su cabeza, aprovechó que el testimonio de Nivans nunca había sido contado. Se sentía mal por mentir de esa manera, pero así evitaría recordar todo lo vivido durante estos meses. Era lo mejor para todos.

-Lo hizo cuando Piers vino a por mí, para hacer que atacara sin pensar.

Valentine fue comprensiva con la situación de la hermana de su novio. Ella mejor que nadie sabía lo que era vivir bajo la estricta vigilancia de Wesker. Según lo que ella contaba, parecía que el tirano hizo lo mismo que cuando la retuvo en los laboratorios de África.

Sin embargo Leon, -que estaba sentado y rascándose el mentón pensativo-, no parecía muy convencido. Había piezas que no encajaban, algo no cuadraba. Había visto a Albert abrazar a Claire, como si la necesitara. Además, les había estado persiguiendo, llamándola "dearheart", un mote cariñoso. Parecía como si estuviera obsesionado con ella, era algo enfermizo. ¿Realmente la hermana de Chris estaba mintiendo? Se la veía afectada y triste pero eso podía ser por la reciente muerte de Nivans. Seguro que detrás de esa explicación había mucho más que a la menor Redfield no le apetecía contar. Tampoco quería descubrirla y dejarla como embustera delante de todos, así que se anotó mentalmente que debería encontrar un momento a solas para charlar. A partir de ahora estaría sola y él se encargaría de ser su protector. Cumpliría la promesa que le hizo a Piers, la cuidaría.

Chambers decidió tomar precauciones médicas, si algo le sucediese a Claire se sentiría el doble de culpable. La muerte del militar ya había sido un golpe duro.

-Lo conveniente sería hacerte pruebas en la B.S.A.A, unos estudios completos…

La pelirroja arrugó la nariz y negó con la cabeza. Fingió descuido, pero en realidad esas pruebas la llevaban de cabeza. Estaba segura que no dudarían en comprobar si había sido violada y verían el ADN de Albert en ella… y sin señales de forcejeo o resistencia. Sin su consentimiento no podrían hacer nada.

-¿Y qué tal unas sesiones de terapia con un psicólogo? A mí me ayudó mucho, puedo pasarte su número.

-No, en serio. Quiero olvidarme de lo que ha pasado estos meses.

Claire rechazó todas las peticiones de este tipo que le estaban haciendo. Por suerte, después de decir que quería olvidarse de todo, dejaron de insistir.

Claire se pasó el viaje al lado de su hermano y de su fallecido novio. Lo único que quería hacer era volver a su minúsculo apartamento y dormir.

El sol terminó de salir, anunciando un nuevo día. Una nueva etapa en la vida de los Redfield y sus compañeros estaba a punto de empezar. La pregunta era: ¿Wesker volvería a por ella?


Solo queda un pequeño epílogo que abre la posibilidad a una secuela llamada "Wild Hunt" en la que trabajé cuando estaba más implicada en este fandom. Ya hablaremos de ella cuando suba el epílogo, de momento, agradeceros a todos por haber leído mis fangirleos escritos.

Respuestas a los reviews:

Claire Zayra Nivans: ¿Cómo se te ha quedado el cuerpo después de todo este dramón? Espero que este capítulo haya sido de tu agrado pese a la crueldad y al destino del pobre Nivans. ¡Nos leemos en el epílogo de la historia!

GeishaPax: Mi querida hermana del mal, a estas alturas no recuerdo si sabías el final de Dark Temptation, aunque sospecho que si ya que tú eres la del caos y sangre, así pues espero haberme ganado una vez más el puesto de aprendiz malvada.

ZimxD254: Bienvenido, lector. He seguido tu recomendación musical, me encanta que mis historias transmitan melodías y recueros a los lectores. Se aprecian mucho tus reviews, espero poder leerte en mis otros Weskerfields.

Att. Frozenheart7