Digimon no me pertenece.
Coleccion de drabbles/viñetas sin relación entre ellos, basados en trece imágenes propuestas en el topic Takari. ¡Feliz aniversario!
Reflejos de nosotros
11. Boceto
No estaría bien describir a Hikari en trazos de hojas blancas, Takeru cree. Quizá tampoco le basten las palabras. Intentó con un poema, y falló. Ella se ve inmersa en imágenes con las fotografías. Lo de él son las letras. Los dibujos son un punto medio, quizá, entre sus mundos.
Él esboza líneas sin prisa, el boceto es una pálida copia de su imaginación.
Hikari sostiene un corazón en el dibujo. ¿Podría ella ser un ángel sin alas que llegó a la tierra para iluminarlo todo? Él no duda que ella podría. También podría ser una niña que llevaba su corazón en las manos para que lo vieran, para que pudiera tocar a cada persona...
Sería tal vez lo más llamativo, si Takeru no hubiese dibujado un monigote de sí mismo en el hombro de ella. El Takeru de papel quiere alcanzar el corazón, él piensa. Puede que sea el de ella, y que le sea inalcanzable y que por ello se estire con sus manos dibujadas para atraparlo, fallando para siempre. Puede que sea el suyo, que late por su princesa de cuentos que no es y que está tan lejos que los latidos truenan. Puede que sea un corazón sin dueño y ella lo tomó para sanarlo... Puede que sea el corazón que el ángel quiere darle al Takeru de trazos torpres y líneas torcidas.
Al final, es irrelevante.
Si es el corazón de un ángel, puede que sea inalcanzable como la luz y él no cree en inalcanzables, porque es la esperanza. Si es el del pequeño Takeru de carbonilla, esa es la razón por la que lo sostiene: siempre le ha pertenecido a ella.
¡Gracias por leer!
