Declaración: Los personajes no me pertenecen… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.


Capítulo 1: Milk

Milk Satan se sentó en el asiento de la ventana de su cuarto mirando al otro lado de la calle hacia la casa de sus vecinos; en realidad no estoy siendo fisgona pensó ella para sí misma, solo curiosa.

—Seguro, —bufo ella, —solo si llamas ser curiosa a sentarte en el asiento de tu ventana con tus ojos pegados a la casa de tus vecinos como un sabueso en la caza a las diez de la noche. Llamare a las cosas por su nombre mañana a la mañana, —le dijo ella a su conciencia.

Un estudiante de intercambio extranjero se estaba quedando con Los Henry este año. Ellos no tienen hijos propios, aunque Milk no tenía idea de si era por elección o porque no eran capaces de tener hijos. Le había prometido a Pan y a Bulma que ella llegaría al fondo del asunto y les llamaría.

Así que aquí estaba ella sentada en su ventana, vigilando la casa de sus vecinos, con sus luces apagadas y sus persianas abiertas solo lo suficiente para ver y para rematar su experiencia "James Bond", ¡hasta tenia binoculares! Ahora si tan solo tuviera esa ingeniosa música de fondo que fuera con sus actividades nocturnas. Ella ya había estado sentada por una hora y estaba a punto de rendirse cuando una larga limusina paro en la esquina. Ahora no es esto raro, pensó ella, ¿un estudiante de intercambio extranjero llegando en una limusina? Ella acerco sus binoculares a su cara y los ajusto para poder obtener un vistazo mejor, ajustándolos sobre la puerta del pasajero para ver justo quien iba a salir. Ella sabía que esto era un poco extremo pero honestamente en una sociedad de 700 no hay mucha emoción y Milk iba a tomarla de donde pudiera.

El chofer salió de la limusina para darle la vuelta y abrir la puerta del pasajero, pero antes de que pudiera llegar a la puerta ya se estaba abriendo, y el chico que salió de la limo era el chico más hermoso que Milk jamás había visto, y eso era solo su perfil. "Wow, quiero decir, wow," fue todo lo que Milk pudo pensar. Milk ni siquiera podía imaginar cómo se vería su cara entera. Él era alto, probablemente un metro ochenta y cinco o algo así, su cabello era de un negro intenso, era largo en la cima y ella podía ver que él tenía mechones de cabello que caían sobre su cara barridos hacia la izquierda cubriendo parcialmente su ojo. Él tenía hombros amplios y por lo que ella podía ver de su perfil, altos pómulos, una nariz recta y labios llenos. Ella se dio cuenta rápidamente de que su boca se había abierto y estaba todo menos babeando sobre el bello ser humano que había emergido del vehículo. Ella observo mientras él y su chofer charlaban, todo parecía muy formal hasta que el chofer abrazo al chico con un obvio y profundo afecto. Él debe de ser más que solo su chofer, pensó Milk.

Repentinamente, él se dio vuelta como si hubiera escuchado lo que ella estaba pensando y miro directamente a su ventana, directamente a ella. Milk se congelo, incapaz de apartar la mirada de los hipnóticos ojos negros que la mantenían en ese lugar. Todos sus pensamientos parecieron desvanecerse en la distancia mientras escuchaba, o pensaba, no estaba completamente segura de cual, las palabras "Al fin, mi Milk." Ella sacudió su cabeza, tratando de aclarar la bruma que la llenaba. Luego de volver a sus sentidos por la intensa mirada recapitulo en su mente como su cara se había visto.

Estaba en lo correcto acerca de sus pómulos; nariz y labios, para lo que no estaba preparada era para que sus cristalizados ojos Negros parecieran casi brillar en la luz de la luna; el cabello que caía sobre su frente y sobre su ojo izquierdo solo agregaban a su aire misterioso, sobre todo él tenía un muy masculino, y muy hermoso rostro. La remera que el llevaba puesta era negra y gracias a sus súper duper binoculares era capaz de ver que se ajustaba a su forma y hacia alarde de su muscular pecho y estomago plano. Él tenía puesta una chaqueta de motociclista de cuero negro, pero más que eso ella no llegaba a ver porque el auto estaba en el camino, pero imaginaba que sus piernas eran tan buenas como el resto de él.

Cuando volvió a mirar a la calle el chico misterioso estaba caminando en la casa de Los Henry. Mientras veía la puerta cerrarse ella escucho esa voz de nuevo "Pronto".

Milk se sentó allí por un par de minutos tratando de que su cerebro se pusiera en marcha de nuevo, todo parecía tan confuso. Luego de parpadear lo que se sintieron como mil veces ella se recompuso, levanto el teléfono y llamo a Bulma.

Tres tonos más tarde Bulma respondió.

— ¿Qué se dice? —pregunto ella.

Milk tomo una lenta inspiración y dijo —creo que es mejor que vengas.

—Ya estoy allí chica, te veo en cinco —respondió y luego colgó.

Bulma sonrió mientras pensaba lo grandioso que era tener una amiga como Bulma de la que siempre podía contar, estar allí cuando la necesitara.

Levantó el teléfono nuevamente y llamo a Pan, ésta respondió luego de un tono, obviamente había estado atendiendo diligentemente el teléfono, esperando que Milk llamara con detalles del ultimo drama de la pequeña ciudad.

—Bulma está en camino, —dijo Milk—. Necesito que también vengas, debemos hablar.

—Está bien —dijo Pan simplemente y colgó.

Quince minutos después las tres amigas estaban reunidas sobre el suelo del cuarto de Milk, con chocolate caliente en mano, porque naturalmente, ¿Cómo puedes tener una reunión de chicas sin chocolate caliente?

—Entonces, cuéntanos, —dijo Bulma.

—Está bien —dijo Milk respirando hondo—. Entonces estoy sentada en el asiento de la ventana, persianas poco abiertas, luces apagadas, binoculares en mano…

—Binoculares, en serio, ¿de verdad estabas usando binoculares?—Interrumpió Pan.

—Bueno, dijeron que querían detalles, así que les estaba consiguiendo detalles —se defendió Milk.

—Ohh, tenías la canción de la película "Misión Imposible" en el fondo porque eso hubiera sido totalmente espia-tactico, —dijo Bulma con entusiasmo.

—En realidad, —dijo Milk distraída—. Estaba pensando más estilo James Bond con todo eso de la operación de vigilancia…

—No, no, no, eso sería más como estilo Dog el Caza recompensas. Pero no puedes ser Beth porque no está apilada en la cima, así que tendrás que ser pequeña Lisa la hija…— parloteo Bulma.

—¡No puedo creer que me estés comparando con la hija de Dog el caza-recompensas ahora mismo y por qué estamos hablando de esto de todos modos, porque no es para nada el punto! —gruño Milk con frustración —Analogías espías a un lado, estuve sentándome allí por algo así como una hora cuando una larga limo para en la esquina enfrente de la casa de Los Henry.

— ¿Una limo? ¿Qué tipo de estudiante de intercambio extranjero aparece en una limo?

—Lo sé ¿verdad? Eso es lo que yo estaba pensando, — estableció Milk —. Te aseguro que la limo no es lo que tuvo importancia una vez la persona adentro salió. Señoritas, he visto al chico más hermoso que alguna vez ha cruzado mi línea de vista.

—Cuando dices hermoso, —comenzó Bulma— ¿estamos hablando de los looks varoniles de Bradd Pitt, o los de Johnny Deep que te hacen querer darle una cachetada a alguien?

—No, estamos hablando de Brad y Johnny necesitando hacerle una reverencia y reconocerlo.

—Aparte de que él se haya bajado de una limo y sea un anuncio de Calvin Cline caminante, se comienza a poner extraño en este punto de nuestra historia niños y niñas, —dijo Milk en voz narrativa fantasmagórica.

— ¿Cómo si no fuera ya lo suficientemente raro?— Pregunto Pan.

—Bueno, está bien, más raro. Justo cuando está a punto de entrar por el camino, se da vuelta repentinamente y mira directo hacia mí, ¡como si pudiera sentir que lo estaba mirando! Como, directo a mis ojos. No me podía mover, literalmente, era como si me tuviera hipnotizada o algo. ¡Hombre! ¿Cuando comencé a usar la palabra "como" tantas veces?— dijo Milk con exasperación. —Hasta ahí era raro, pero ahora vamos a entrar en el mundo de "que mierda". Mientras me está mirando tan fijo escucho una voz en mi cabeza y esta dice "Por fin, mi Milk" luego mientras se da vuelta para entrar en la casa escucho la voz decir de nuevo "Pronto."

Milk fija la mirada con expectación en sus dos mejores amigas, esperando que ellas le digan que finalmente ha saltado al otro lado, pero simplemente se sientan allí mirándola fijamente. — ¿Y bien?— pregunta Milk. Finalmente Bulma se mueve tomando una inspiración profunda, mira abajo hacia su taza vacía de chocolate caliente y dice:

—Vamos a necesitar más chocolate caliente.

—Concuerdo, —dijeron Pan y Milk al mismo tiempo.

Una vez Bulma había vuelto con tres tazas frescas de chocolate caliente y galletitas oreo dijo.

—Así que déjame ver si entendí bien lo que me estás diciendo. Un ardiente estudiante extranjero llega en una limosina, sale, cambia tu mundo, te mira fijo a los ojos y ¿habla en tu cabeza? ¿Entendí el quid del asunto?

Milk asintió con su cabeza tímidamente mirando al piso, —lo que quiero decir es, que supongo que era su voz en mi cabeza. Podría ser un familiar muerto hace mucho tiempo que ha estado buscándome desde su muerte y lograron encontrarme justo en el momento que ese bombón me miro a los ojos.

Bulma y Pan le dieron una mirada que decía "no te pases".

— ¿Qué? —preguntó ella—. Solo digo, —dijo, lanzando sus manos al aire en frustración.

Tambaleándose de vuelta en el suelo Milk gruño audiblemente y cubrió sus ojos con el dorso de su mano, — ¿Me estoy volviendo loca chicas?—preguntó.

—No, dulzura, hace tiempo que lo estás, solo que no queríamos que supieras que lo sabíamos —dijo Pan con humor en su voz.

—En serio, sé que suena loco, pero les prometo chicas que escuche una voz, una hermosa, profunda y masculina voz, en mi cabeza ¡y sabía mi nombre! ¡Esto es loco, neurótico; totalmente loco del estilo pónganle-un-chaleco de fuerza! —Milk las miro a las dos con miedo en sus ojos; ella realmente se preguntaba si finalmente se había vuelto loca.

Había, después de todo, gente en su familia con cordura cuestionable, su madre siendo una de ellas. Milk amaba a su madre y ellas tenían una buena relación, pero ella no estaba siempre en contacto con la realidad. El padre de Milk no estaba en el panorama y nunca lo había estado, él había desaparecido en el momento en que descubrió que su mama estaba embarazada. Afortunadamente ella tenía a sus dos mejores amigas que la mantuvieron con los pies en el suelo, que era la razón por la que Milk estaba buscando tan fervientemente la opinión de las suyas en este asunto. Pan finalmente hablo —No creo que estés loca, Milk, realmente no lo estás. Debe haber algún tipo de explicación. Lo descubriremos, siempre lo hacemos.

—Sí, —accedió Bulma—. Faltan 2 semanas para que la escuela comience. Desde ahora hasta ese momento estamos en detalles exploradores. —Pan asintió en señal de acuerdo.

Las tres estuvieron quietas por unos minutos, cada una imaginando formas de "encontrarse casualmente" con el nuevo estudiante de intercambio extranjero sin parecer muy obvias. Bulma estaba recostada en el suelo mirando hacia arriba al ventilador de techo cuando dijo—Necesitamos encontrar una manera de presentarnos a él para darle un buen vistazo y ver si Pan o yo escuchamos una voz en nuestras cabezas.

—Mi mama estaba planeando en llevarle una buena cena sureña para él ya que no es de aquí. Le podemos preguntar si nos deja acompañarla ¿o seria eso demasiado patético?

—No, creo que es prefecto — estableció Bulma.

Finalmente, a la medianoche ya habían pensado algo así como un plan de juego medio débil, todo el giraba alrededor de ir con la madre de Milk a la casa de Los Henry a darle al nuevo estudiante de intercambio un poco de pollo asado, patatas y mazorca de maíz. En serio, cuan patética puedes ponerte, pensó Milk mientras descansaba en el suelo de su habitación. Bulma y Pan se habían quedado dormidas en el otro lado de la habitación cada una con su propia frazada envolviéndolas.

Milk se sentó y miro alrededor de la habitación, y aunque este lugar se sentía seguro y cómodo. La cama de dos plazas con la nueva colcha verde profundo que su madre le había comprado para su cumpleaños, la empañada lámpara de vidrio que no tenía ningún tema sentada en su pequeño escritorio de madera, Pan, Bulma y ella habían tallado varias cosas en su superficie. Ella vio al espejo de su vestidor con fotos a los lados, mayoritariamente de Bulma, Pan y ella en varios lugares y poses; hace tan solo unas horas ella era otra chica de 17 años que estaba por comenzar su cuarto año en la secundaria, tan normal pensó.

Ella tenía a tres madres hogareñas colgadas en la pared al lado de su cama, y del otro lado había una ventana con un asiento donde se sentó esa noche, donde su vida cambio en una forma de la que todavía no estaba segura. Milk se volvió a recostar sobre su espalda mirando el ventilador de techo moverse en círculos, el motor induciéndola a dormir. Su último pensamiento mientras se quedaba dormida era una luna llena, lo que sea que eso significara.