Declaración: Los personajes no me pertenecen… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 3: Milk III
La luz matutina del sol brillaba en la habitación de Milk mientras ella bostezaba ruidosamente y estiraba sus extremidades minuciosamente. Echó una mirada hacia donde Pan y Bulma habían caído dormidas, y vio que estaban durmiendo profundamente. Las dejaré dormir mientras me ducho, pensó. Todavía tenía cosas que necesitaba procesar de su encuentro con el súper sexy al otro lado de la calle.
—Gracias, Bulma—murmuró en voz baja. Ahora no podía pensar en él como el estudiante extranjero de intercambio porque Bulma lo había nombrado el "súper sexy" al otro lado de la calle. Milk tendría que estar pendiente y asegurarse de no presentarse diciendo "Hola súper sexy, soy Milk; gusto en conocerte". Sip eso no sería vergonzoso. Reunió algunas ropas limpias, y se dio cuenta mientras miraba fijamente su closet, que se estaba tomando mucho tiempo en elegir la ropa para ir a conocer al súper sexy, grrrrr, al estudiante de intercambio. Milk, pensó, repítetelo a ti misma, estudiante de in-ter-cam-bio.
Finalmente eligió unos pantalones vaqueros que tenían agujeros en varios lugares a lo largo de las piernas, por supuesto que no estaban ahí por ninguna falla en las suyas; eran unos pantalones vaqueros de 125$ que ella pagó para que tuvieran agujeros en... imagínatelo. Escogió una camiseta manga corta que decía "No soy terca, sólo que a mi manera es mejor".
Bueno, mejor dejarlo saber de antemano que tiendo a ser sarcástica en situaciones de estrés, pensó Milk. Se dirigió al baño para tomar una ducha caliente, y esperaba que eso pudiera ayudar a calmar sus nervios. Realmente no entendía por qué estaba tan nerviosa acerca de conocer al estudiante de intercambio, ese es el camino Milk, no lo llamaste súper sexy. Estaba muy nerviosa. Entonces de nuevo eso podía ser, meditó, porque él podía haberle hablado en la mente. —Quiero decir, ¿qué diantres? —murmuró.
Se tomó su tiempo en la ducha, finalmente salió cuando el agua comenzó a enfriarse. Se secó con una toalla y se vistió, luego se tomó su tiempo arreglando su cabello. No podía decidir si llevarlo recogido o suelto. —¡Demonios! —se dijo a sí misma—, nunca habías tenido tantos problemas para alistarte —Simplemente no podía sacarse de encima la sensación de que algo importante había pasado anoche cuando trabó miradas con el apuesto extraño.
Decidida a llevar el cabello recogido, después de todo era verano en el sur de Texas lo que significaba un calor como para freír-huevos-en-la-acera, se dirigió de nuevo a su habitación para ver si Pan y Bulma habían decidido unirse al resto en la sala de estar.
Efectivamente, ambas estaban sentadas en el piso, cada una con la apariencia de estar recién levantadas y un poco aturdidas.
—¿Qué estás haciendo levantada tan temprano... y vestida? —dijo Bulma sonando sorprendida.
—Bueno, me desperté con algunas cosas en mente y supe que sería imposible volver a dormirme. Además necesito hablar con mi mamá acerca de nosotras yendo con ella a conocer al súper, digo al estudiante de intercambio. Gracias a ti Bulma probablemente me presentaré ante él y diré hola súper sexy.
—Bueno si lo haces me aseguraré de hacerte el honor de orinarme de la risa —dijo Bulma graciosamente.
—Oh muchiiiiisimas gracias —replicó Milk.
—Ok, niñas vamos a jugar bonito, tenemos planes que hacer, así que no perdamos el tiempo jugando a quién es la hermana más impertinente —dijo Pan en su voz más maternal.
—Está bien, ¿por qué no toman turnos para ir a bañarse y yo iré a hablar con mi mamá acerca de cuándo planea dirigirse hacia la casa de Los Henry?
—Suena bien —respondió Pan.
—¡Vamos equipo! —dijo Bulma con fingido entusiasmo.
Bulma a menudo podía ser tan sarcástica como Milk, lo que ocasionaba que a veces fuese la mejor de las amigas y a veces la peor.
Milk se dirigió al piso de abajo para encontrar a su mamá ya en la cocina preparando de todo. Lily Santan no era una mujer promedio. Ella tenía unos antecedentes vagos creciendo en un hogar de acogida, sin saber dónde estaban sus verdaderos padres. A menudo tenía esos "presentimientos" acerca de cosas que iban a suceder, y la parte tenebrosa era que normalmente tenía razón. Milk y su mamá realmente nunca hablaban de eso, a pesar de que ella estaba comenzando a mostrar síntomas de naturaleza similar. Sólo que Milk no sabía cosas, podía sentirlas; cosas como el cómo se sentían los demás. A veces era muy sutil, ella podía estar en una habitación con su mamá y sin que Lily dijera nada Milk sabía sin duda alguna que su mamá estaba triste, preocupada o confundida. No tenía idea de cómo lo sabía, simplemente lo hacía. Aunque no era confiable porque podían pasar días sin que sintiera las emociones de alguien más. Milk no quería saber cosas, o sentirlas; sólo quería ser normal. Mientras miraba alrededor en la cocina vio que había un sartén de pollo frito en la estufa, y maíz en mazorca en una olla de agua hirviendo. Su mamá estaba mezclando sin parar un tazón de puré de papas, agregando leche y mantequilla hasta que lo consideró apropiado.
—Hola mamá. ¿Cómo va la preparación de comida del sur?
—Casi termino. Sólo necesito poner algunos panecillos en el horno. ¿Te importaría agarrarlos y ponerlos en un sartén? No son hechos en casa, son sólo esos panecillos hawaianos, pero son realmente buenos.
—Sip, puedo hacerlo. Así que mamá, Pan, Bulma y yo nos estábamos preguntando si necesitas ayuda para llevar todo esto hasta donde Los Henry—dijo Milk, tratando de sonar casual y sin saber a ciencia cierta si lo había logrado. Su mamá la miró interrogante y Milk supuso que no había estado ni cerca de ser casual.
— ¿Realmente quieres ayudar o simplemente es la oportunidad perfecta para ir a conocer al nuevo estudiante de intercambio? Es un Chico después de todo, ¿no? —preguntó Lily.
—Sí es un chico, y tal vez nosotras queremos ir a ver quién es, pero también queremos ayudarte. No creo que puedas llevar hasta allá todo esto tú sola —respondió Milk.
—Bueno, de todas formas iba a pedirte que me ayudaras, y pensé que podrías estar interesada en conocer al nuevo joven, especialmente desde que Trent y tú se separaron.
— ¡No empieces con eso mamá! Esto no tiene nada que ver con él. Simplemente es natural querer conocer a alguien nuevo y especialmente desde que él no es de nuestro país —declaró Milk con firmeza.
—Está bien, está bien, no tienes que estar a la defensiva. Estaré lista tan pronto como esos panecillos terminen de calentarse. Voy a llamar a Los Henry ahora para asegurarme de que estén de acuerdo con que vayamos para allá en unos diez minutos.
Milk agarró un sartén y puso los panecillos en filas derechas; su mamá ya había precalentado el horno así que simplemente los metió ahí y ajustó el temporizador en 7 minutos según las instrucciones del paquete. Mientras su mamá estaba saliendo de la habitación para llamar a Los Henry ella captó el más breve indicio de preocupación viniendo de su mamá en sutiles ondas. Había pasado mucho tiempo desde que había recogido nada de su mamá así que esto la hizo dar un paso atrás. Me pregunto ¿de qué estará preocupada?
Se dirigió de nuevo escaleras arriba para ver si las chicas ya habían terminado de arreglarse y dejarles saber que el plan ya estaba en marcha. Caramba, se sentía ridícula mientras pensaba en cómo sonaba el tener un "plan" para conocer a un tipo, y no encontrarse con él así como "oye, qué hay de nuevo", sino encontrarse con él así como "oye, eres un bicho raro o algo así" ¿A dónde iba a llegar su mundo? Oh bueno, podría ser peor, ella podría estar escuchando voces, oh espera las estaba escuchando, y una mierda.
Pan había terminado de ducharse y estaba arreglando su cabello cuando ella llegó arriba. Pan podía ser muy eficiente cuando debía serlo, y no era de esas demasiado exigentes con su apariencia. Desde luego eso podría ser porque ella sería hermosa incluso con una bolsa de papel sobre su cabeza. Su largo cabello color azabache era llamativo contra u piel pálida como la nieve. Honestamente ella era un pan de Dios, pero como sea, pensó Milk, yo no elegí su nombre. Bulma todavía estaba en la ducha y cuando Milk fue a la puerta del baño pudo oírla cantando la canción "Día de la Independencia" de Martina McBride, y la estaba cantando a todo pulmón orgullosamente, fuera de tono. Milk golpeó la puerta y gritó —Sip, sip, eres fuerte, libre e independiente, lo entendimos. ¡Apúrate! Estaremos desplegándonos dentro de 10 minutos —Bulma sólo cantó más alto. Milk puso los ojos en blanco y volvió a su habitación.
—Si ella está planeando secar a mano ese desastre azul que tiene en la cabeza entonces la dejamos aquí —le dijo Milk a Pan mirando por encima para verla metiendo los pies en sus zapatos.
—Bueno, yo estoy lista cuando tú lo estés Sherlock, vayamos a verificar al súper sexy —dijo Pan con un guiño.
—Qué afortunada soy de tenerte mi querida Watson —dijo Milk sonriendo. Bulma entró a la habitación de Milk completamente vestida, con el cabello recogido en una trenza francesa.
— ¿Qué les está tomando tanto tiempo a ustedes dos? He estado lista desde hace 2 minutos —dijo Bulma fingiendo exasperación.
—Oh, ¿2 minutos completos? Cómo nos atrevemos a hacerla esperar, por favor no nos azote su majestad —replicó Milk.
—Ya era tiempo de que te dieras cuenta de quién es la reina en este atuendo —dijo Bulma sonriendo.
— ¡Chicas, estoy lista si ustedes lo están! —Todas escucharon a la mamá de Milk gritar. Bueno, aquí vamos, pensó Milk, en ese momento sintió que estaba caminando hacia la guarida de los leones. Sólo que se había metido ella sola.
—Creo que oficialmente me estoy sintiendo enferma —dijo Milk con un ligero gemido.
—Toma respiraciones lentas y profundas, si te desmayas cuando estemos allá, de nuevo te digo que me voy a orinar de la risa —dijo Bulma.
—Caramba, eres toda una bola de cálidos sentimientos amistosos, ¿no es así? —dijo Milk mirando ferozmente a Bulma.
—Sólo estoy diciendo —se rió Bulma.
Girando en un círculo con los brazos extendidos y las palmas hacia arriba Milk dijo — ¿Cómo me veo? ¿Esta camiseta es un poco excesiva?
—No, creo que es perfecta. Hace una declaración, algo así como "oye, no me da miedo tu pequeña algarabía mental" —la animó Pan.
—Pero yo tengo miedo de su algarabía mental, si realmente es su algarabía mental y no algo completamente diferente —dijo Milk sonando completamente desamparada.
—Oh, vamos, recomponte caramba, él es sólo un tipo, ¿ok?, nada más y nada menos —dijo Bulma con absoluta confianza.
La única cosa que Milk no creía era que el misterioso tipo fuese sólo un tipo; no, él era más, mucho más, sólo que ella todavía no sabía qué. Cuando comenzaron a bajar las escaleras un pensamiento tocó su mente, uno que no era suyo. Buenos días mi Luna, escuchó Milk. Ella tropezó unos pocos pasos en la escalera. Bulma se estiró para estabilizarla. — ¿Estás bien? —le susurró.
—Acabo de escuchar la voz de nuevo —dijo Milk con voz temblorosa.
— ¿Qué dijo? —preguntó Pan.
—Buenos días mi loona —respondió Milk—. ¿Qué diantres significa eso?
No puedo creer que pensara que era una buena idea ir allá, pensó Milk. La mamá de Milk estaba parada al pie de la escalera mirándolas estrechamente. Ella tenía esa mirada que Milk conocía muy bien; su mamá sabía que algo estaba pasando. Podía sentir las emociones de su mamá con mucha intensidad; ella estaba muy, muy preocupada.
— ¿Vienen chicas? —preguntó su mamá.
—Dirija el camino Sra. Satan—dijo Bulma.
Cada una de las chicas llevaba un plato. La mamá de Milk incluso había hecho té dulce, después de todo ¿qué es una comida sureña sin té dulce?
Mientras ellas salían de la casa y caminaban por el sendero, el sol brillaba intensamente sobre ellas, y a las 10:00 a.m. ya el calor era abrasador.
A pesar de que la grama en algunos de los céspedes era todavía verde y saludable, el césped de Milk y su mamá estaba marrón y marchito. Por supuesto eso podía ser porque su mamá lo podó demasiado corto la última vez con la esperanza de que pudiera tener más de una semana entre podadas. Ella inadvertidamente había destruido la grama. Oh, bien, pensó Milk, no es como si ellas fuesen a la competencia del césped más bonito. Dios sabe que tanto ella como su mamá preferirían arrancarse las uñas de los pies antes que trabajar en el patio con el ridículo calor del sur de Texas.
Mientras cruzaban la calle Milk vio las cortinas en la ventana derecha del segundo piso abrirse. Brevemente, vio el apuesto rostro devolviéndole la mirada. Cuando desvió la mirada para atraer la atención de Pan y Bulma miró de nuevo para señalarlo pero las cortinas se habían cerrado.
—Él estaba de pie en la ventana, juro que no lo imaginé —dijo Milk sonando un poco desesperada.
—Te creemos Chichi, deja de dudar eso —dijo Pan con convicción. Ella tenía razón en cuanto al pensamiento de Milk. Eran sus mejores amigas y ella sabía que estarían a su lado sin importar qué.
Hola Queridos Lectores!
Solo quería aclarar una cosa… a Milk sus amigos y conocidos la llamaran Chichi la mayor parte del tiempo… si no Mili y este último solo lo usaran Pan y Bulma. Goku será el único que todo el tiempo que no la esté llamando Mi Luna le llame Milk.
