Declaración: Los personajes no me pertenecen, y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 17: Milk XVII
Milk se sostuvo fuerte en la cintura de Goku, descansando su mejilla en la espalda de él, tomando su calidez. Estaba nerviosa, pero agradecida de que finalmente estaba por recibir algunas respuestas. Toda esa escena en el parque hizo que perdiera su cabeza. Ella no podía hacer que tuviera sentido lo que esos tipos le dijeron a Goku o viceversa.
La única referencia que sabía para el término "Alfa" tenía que ver con perros o lobos. ¿Y quiénes eran ellos para decirle a Goku que él tenía que irse y a qué se refería que ella ya tenía pareja? Las preguntas se movieron alrededor en su cerebro una y otra vez, pero ella pudo encontrar ninguna explicación.
—Luna, ¿te encuentras bien? —Preguntó preocupado Goku.
Sonrió, no pudiendo evitar gustarle el hecho de que él estaba preocupado por ella. Se sintió bien que se preocupen por ella, no era que otros chicos se preocuparan por ella, pero se sintió bien viniendo de él.
—Supongo que me encuentro tan bien como se puede esperar. No te alarmes si me vuelvo loca, o me desmayo, se pasará. —Dijo con una pequeña dosis de broma en su voz. La verdad era que ella ya estaba en la línea de pánico. Cuando esos tipos le dijeron a Goku que tenía que irse, la mera idea de que él se fuera le causó dolor, ¿qué lío era ese?
Milk cerró sus ojos y se concentró en su respiración. Dentro y fuera, dentro y fuera, se dijo a sí misma. Sea lo que sea, cualquier cosa que te diga, no te vas a acobardar en la esquina y temblar como una cachorra asustada, se dijo firmemente. No, pero no prometo que no voy desmayarme de shock, no hay vergüenza en desmayarse, es simplemente la manera que el cerebro aguanta todo, necesito procesar todo este lío. Milk sonrió a su monólogo, preguntándose si otras personas se hablan a sí mismos de la misma manera. Probablemente no, pero todos tiene algo, ¿verdad?
Goku tiró en su calzada y mientras el apagaba el motor, todo pareció muy silencioso. Milk se bajó de su moto, sacándose el casco y sacudió su cabello. Levantó la vista para encontrase que Goku la estaba observando.
—¿Qué? —Le preguntó ella.
Para sorpresa de Milk, ¡Goku se sonrojó! Movió su cabeza lejos de ella y ella vio la pequeña sonrisa que había aparecido.
—Perdón, es que, um, bueno, te viste atractiva sacudiendo tu cabello. —Tartamudeó Goku. Milk realmente trató de no reírse pero falló totalmente. Lo miró, y vio que estaba avergonzado.
—Goku, cómo puede ser posible que estés avergonzado de pensar que soy ardiente. Prácticamente babeo encima tuyo cada vez que te veo. Yo soy la que debería estar avergonzada—Le confesó.
—¿Lo estás? —Preguntó Goku.
—Supongo que debería, pero tírame un hueso, eres súper ardiente. No puedo cambiarlo así que lo acepto.- Goku rió entre dientes cuando escuchó eso y le dijo—, me sorprendes, Luna. Verdaderamente lo haces.
Era el turno de Milk de sonrojarse. —Gracias—Era todo lo que pudo pensar para decir. Goku tomó su mano mientras estaban caminando hacia la puerta principal; ella sintió calidez esparciéndose en su brazo y a través de todo su cuerpo solamente por estar sosteniendo su mano. Cuando Milk abrió la puerta, vio al hombre que había sido el conductor de la limosina cuando Goku llegó hace tres noches, parado en su sala de estar. Milk se congeló, no estando realmente segura de qué hacer.
Goku caminó alrededor de ella y fue hacia el hombre y lo abrazó justo como habían hecho en la noche que él llegó. Ok, pensó Annabeth, me estoy arreglando para tener un momento de nena de dos años.
—¡MAMÁ! —Gritó Milk—¡EN EL NOMBRE DEL REY ARTURO, ¿QUIÉN ES ESTE HOMBRE EN NUESTRA CASA, QUÉ MIERDA SABES QUE NO ME ESTAS DICIENDO, Y POR EL AMOR A TODAS LAS COSAS QUE NOS MANTIENEN SANAS, QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO?¡
En la cocina Lily Satan cerró sus ojos y respiró profundo. Es hora, pensó para sí misma. Tenía la esperanza que este día nunca llegara, que Milk creciera y tuviera una vida normal, nunca afectada por tener la sangre de su padre. Aparentemente, fue mucho esperar. Lily entró en la sala de estar.
—Creo que es momento de decirte la verdad acerca de tu padre. —Le dijo a su hija.
—¿Por qué tuviste que esperar tanto para decirme algo, cualquiera que fuera la cosa que me estás por decir? —Preguntó Milk, evidentemente dolida.
Lily se sentó en el sofá, con las manos agarradas en su regazo, y sus ojos enfocados en el piso.
—En realidad no, no tenía planeado decirte nada mientras nunca te afectara. Pensé que no había ninguna razón para añadir confusión al dolor a la partida de tu padre.
—¡¿Alguna vez pensaste que esa no era tu decisión?! —Milk estaba gritando ahora, estaba tan enojada y, sin embargo, sabía que su enojo era ilógico en la situación.
—Milk, cálmate, ella sólo quería protegerte, no ocultarte cosas.
Milk oyó la suave y confortante voz de Goku. Desafortunadamente, sólo sirvió para que se enojase más. Milk se volteó hacia él.
—¡No me digas que me calme! ¡Todos en esta habitación parecen saber algo sobre mi vida que yo no, y, francamente, me saca de quicio, así que, apártate!
Goku levantó sus manos en señal de rendición, y tomó asiento, en el apoyabrazos. Krilin se sentó en la silla fea, dejándole a Milk el asiento que quedaba. No estaba lista para sentarse así que empezó a caminar alrededor de la habitación.
—Lo siento, amor, es que veo que te duele y todo lo que quiero es consolarte, es MI trabajo consolarte, por favor aguanta esto conmigo un rato. Siéntate al lado mío, calma el animal dentro tuyo, por favor. —El pensamiento de Goku era tan emocional que Milk se encontró caminando y sentándose al lado de él.
La mamá de Milk se mostró un poco sorprendida, pero tan rápido como apareció, este desapareció.
—Mili —comenzó su mamá—, no hay manera fácil de explicar esto. No hay manera de lo que diga suene lógica, así voy largarlo todo, ¿está bien?
—Si supieras como fue mi vida hace unos días no estarías largando todo esto. Así que, como Bulma y yo decimos, golpéame con eso —le dijo Milk. Lily tomó una profunda respiración.
—Tu padre es un Canis Lupus, un hombre lobo-. Como Milk no respondió, Lily continuó—: Yo sabía que había algo diferente en él cuando lo conocí. Mientras más salíamos, más segura estaba que no era normal. Así que un día le pregunté: "¿Qué eres?". Y me lo dijo. Al principio, naturalmente, no le creí, pero entonces él me mostró su lobo, y era hermoso. Pasado el tiempo, me contó más y más sobre su cultura y sus especies. Sabía que un día él se iría porque encontraría su alma gemela. Fue honesto en cuanto a eso y yo escogí quedarme con él de todas maneras, porque sentía que cualquiera fuera el tiempo que podría tenerlo era mejor que no estar con él.
Lily hizo una pausa por un momento y miró a Milk, quien estaba sentada ahí mirando la mesa que estaba en frente de ella. Goku tenía una de sus manos y parecía que estaba esperando que se volviera histérica en cualquier momento. Pero Milk continuaba sin decir nada. Lily continuó—: Tres días antes de que se fuera, descubrí que estaba embarazada. Le iba a decir esa misma noche pero cuando fui a casa, había una nota esperando por mí, en vez de él.
Milk miró a su madre cuando su voz tembló y vio que ella tenía lágrimas en sus ojos. Se dio cuenta que su mamá seguía amando a su padre, incluso cuando él era un Canis Lup-lo-que-fuera, pensó para sí misma.
—Canis Lupus, meu inimă —le dijo Goku a través de sus pensamientos.
—No estaba pensando para ti, ¿ahora sí? No, no estaba, estaba pensando para mí misma, así que si no te importa mantén tu ruidoso cerebro Rumano fuera del mío —le dijo. Goku simplemente apretó suavemente su mano, e incluso, enojó más a Milk porque ella no quería que nadie la consolara, o que la comprendieran, sólo quería que la hicieran enfadar. La mamá de Milk se recompuso, y como Milk todavía no decía nada, continuó:
— No tenía ni idea qué iba a pasarte, que eres mitad Canis Lupus. No sabía si cuando entrara a tu cuarto un día iba a encontrar un lobo cachorro en tu cuna. Mientras pasó el tiempo y parecías completamente normal, decidí dejarlo ir. Cuando entraste en la pubertad, estaba preocupada que tal vez eso traería algunos cambios en tu cuerpo, y como no pasó, pensé que estábamos libres. Pero entonces —Lily miró a Goku, no lo estaba culpando cuando ella dijo—: viniste, y sabía que toda mi esperanza había sido en vano.
Goku miró a Lily a los ojos y le dijo—: Lo siento por traer de vuelta temores del pasado, pero no siento el haber encontrado a Milk. Es mi alma gemela, y la voy a reclamar, como es mi derecho. Lo sabes Lily, ella no estará completa sin mí, o yo sin ella.
Lily movió su cabeza. —Ya lo sé, Goku. Al principio, estaba enojada, después asustada, ahora que pasé un poco de tiempo contigo, no lo suficiente sin embargo, te puedo decir que eres un buen hombre. Digo "hombre" porque no puedes ser más un chico. Tienes que proteger a mi pequeña. —Su voz ahora sonaba desesperada.
La cabeza de Milk se levantó cuando ella escuchó el tono de voz de su mamá y vio el miedo en sus ojos.
—Ok —empezó Milk, tomando una respiración profunda—, denme un momento, ¿está bien? Déjenme procesar esto… en voz alta. —Ella giró su cabeza para mirar a Goku—Tú, Don Juan, dame algo de espacio, estás volviéndome loca en estos momentos.
Goku dejo ir su mano y se movió lejos de ella, pero sólo un poco. Milk rodó sus ojos hacia él. —Entonces, mi padre se convierte en un peludo una vez al mes, ¿es eso lo que escuché que me dijiste?
Goku y Krilin dejaron salir algo parecido a risas y se callaron cuando Lily los miró seriamente.
—No, todas las cosas que piensas que sabes sobre hombres lobos son falsas. Los Canis Lupus pueden cambiar de faces, ellos no lo llaman "transformarse", cuando quieren. Pueden cambiar todo su cuerpo en la forma de un lobo o solamente sus ojos, o dientes o lo que fuere, no tiene nada que ver con la luna.
Milk sabía que su mamá amaba las cosas interesantes, y definitivamente, encontró interesante toda la cosa de que hombres lobos son reales. Estaba pasando todo el camino de la memoria y moviéndose directamente al camino de lo increíble.
—Yo no puedo cambiar de faces, ¿verdad? —Preguntó Milk con desconfianza.
—No —Dijeron Lily, Goku y Krilin al mismo tiempo.
—Sonido Surround, lindo. —Dijo sarcásticamente Milk.
Qué puedo decir, pensó para sí misma, me pongo sarcástica cuando pierdo la cabeza.
—Bueno, ese es un trato de mierda. Aquí tienes un papá que puede convertirse en un lobo cool y tú no puedes ni siquiera tener una sexy peludita cola. —Dijo Bulma mientras ella y Pan entraban en la sala. Milk se congeló, el alivio era obvio en su cara.
—¿Qué están haciendo ustedes dos aquí? —Les preguntó.
—Les pedí que se quedaran y escucharan. Yo sabía que les contarías en cualquier caso, y pensé que necesitarías algo de apoyo de personas quienes no sentirías que te estuvieran ocultando algo—Le dijo Lily.
—Entonces chicas, ¿escucharon todo? —Preguntó tentativamente Milk.
—Cada palabra, yo quería hacer palomitas de maíz. Pensé que tal vez habría momentos de tensión y tú sabes que como cuando estoy tensa, pero la buenita no me dejó. —Bulma le dijo. Pan unió su mano con la de Bulma en simpatía
— Lo sabemos cariño, pero, como era Chichi la que iba a descubrir que su papá es el que se pone peludo, no el tuyo, realmente no nos interesa si tú estás tensa, ¿está bien, cariño?
Bulma tomó la mano de Pan fuera de la suya y se la mordió de tal manera que le dejo las marcas de sus dientes.
—Hey, ¿qué demonios, chica? —Exclamó Pan.
—¿Ves? ¿No deseas, ahora, que me hubieses dado las palomitas de maíz? —Replicó Bulma. Milk comenzó a reírse, no podía evitarlo. Estaba tan agradecida de tener a Pan y a Bulma aquí, dándole algo a que aferrarse, que de paso sabía por qué su mamá les pidió que se quedaran. Milk se giró y miró a su madre
— Entonces, ¿mi padre se fue porque encontró a su alma gemela, o lo que fuera?
—Sí, y quiero que sepas que no le culpo. Yo sabía que eso iba a pasar eventualmente—Respondió Lily.
—¿Él sabía sobre mí? —Preguntó Milk, no estando muy segura de querer saber la respuesta, porque si sabía y nunca le importó ir a conocerla, eso iba a herirla verdaderamente.
—No, cariño, él no sabía. Después de que se fue, no tuve manera de contactarlo y decirle. Si lo hubiese sabido, él hubiese querido ser parte de tu vida. Es un buen hombre, Milk. El único problema era que realmente no era un hombre, qué suerte la mía, ¿no? —Dijo Lily con una sonrisa. Milk pensó por un momento y luego algo de lo que Goku había dicho antes llegó a su mente, ¡él la había llamado su alma gemela!
Lentamente se giró para mirarlo y vio que su cabeza estaba baja; sus hombros caídos como si estuviera desinflado. Le rompió el corazón verlo tan roto. Milk caminó hasta él y se agachó sobre sus rodillas en frente de él. No se movió. Milk movió su dedo y lo colocó debajo de la barbilla de Goku y levantó su cabeza, así ella podía ver su cara, y la mirada que vio, le trajo lágrimas a sus ojos. Ella no habló en voz alta, sentía que esto era en privado, solamente entre ellos, y por los siguientes momentos, no había nadie más en el mundo de Milk, excepto Goku.
—¿Qué está mal, Goku? —Le preguntó.
—Tú sabes lo que eres para mí, ¿verdad?—le preguntó.
Milk susurró su respuesta en voz alta—: Alma gemela.
Goku asintió con su cabeza—: Sí, meu inimă, tú eres mi alma gemela. La otra parte de mi alma, y el pensar que tú no me quieres es más de lo que puedo soportar—Goku le dijo honestamente.
—Sin presión, ¿huh?—Dijo Milk intentando mejorar el ambiente.
—Yo nunca te pediría que hagas algo que no quieras hacer Luna, pero no voy a mentir y decir que no te voy a seguir como un cachorrito enfermo—dijo Goku con una sonrisa, pero las lágrimas no se habían ido del todo.
—Sólo necesito tiempo, ok, para ordenar todo esto. No estoy diciendo que no te quiero, quiero decir, ahora que te conocí, la idea de una vida sin ti, se me hace difícil respirar—le dijo Milk.
Goku le tomó las manos en las suyas y dijo—: Tiempo es lo único que no te puedo dar, amor.
