Declaración: Los personajes no me pertenecen, y la trama le pertenece a Quinn Loftis.

Capítulo 19: Milk XIX

Milk continuó sosteniendo la mano de Goku mientras lo guiaba escaleras arriba hacia su habitación. Antes de que alcanzaran el final de las escaleras Milk escuchó a su madre gritar:

—Chichi deja la puerta abierta por favor, emparejada o no, todavía estás viviendo bajo mis reglas.

Milk se rió, tan agradecida por algo que la hizo sentir como si fuera solamente una chica con un chico, saliendo juntos, no un Canis Lupus, no un compañero, sólo adolecentes.

—Está bien, mamá —gritó Milk en respuesta.

Goku aparentemente pudo sentir su alivio y eso lo hizo sentirse triste porque estaba provocando que la vida de ella cambiara tan drásticamente y tenía que convertirse en algo tan diferente a lo que alguna vez conoció. Quería que ella fuese feliz, que se sintiera a salvo, cuidada y amada por él. Mientras entraban en su habitación, Milk dejó ir la mano de Goku y se alejó, poniendo algo de distancia entre ellos. Necesitaba espacio, estaba comenzando a sentirse un poco claustrofóbica.

—Te puedes sentar en esa silla o en el asiento de la ventana —dijo señalando ambos lugares. Milk de repente se sintió muy nerviosa, estar en su habitación a solas con él se sentía muy íntimo, pero no podía negar que estaba muy aliviada de que cualquiera que fuese la cosa que él tenía que decirle no iba a ser escuchada por todos los demás que estaban abajo.

—Entonces, ¿cuál es la otra cosa que marca a la hembra como compañera? Estoy asumiendo que tiene que ver con los ritos de sangre, ¿verdad? —le preguntó Milk.

—Tienes razón; tiene que ver con el rito de sangre. El motivo por el cual quería hablar contigo a solas es porque en la ceremonia esa es la única parte que se hace en privado —explicó Goku.

—Wow, wow, wow, retrocede ahí. Pensé que habías dicho que en la ceremonia no había cosas para tomar a la ligera —dijo Milk un poco desesperada.

—Luna, te voy a exponer esto claramente. No habrán mentiras, medias verdades, o irse por los arbustos. Voy a decirlo francamente —le dijo Goku firmemente.

Milk trató, de verdad lo intentó, pero no pudo contener la risa.

—Meu inimă, ¿podrías por favor compartir conmigo qué es lo que encuentras tan gracioso? —le preguntó Goku pacientemente.

—Se le dice irse por las ramas, oh príncipe de los lobos, no irse por los arbustos —le dijo, todavía riéndose incluso cuando intentaba no hacerlo.

—Oh, bueno mi error, entonces ya no habrá más irse por las ramas. Vamos a llamarlo por lo que es, así que si te pones roja voy a tratar con todas mis fuerzas de no encontrarlo adorable.

—Está bien, escúpelo —respondió Milk, irritada por su sermón. Ella se instaló en su cama, las piernas en estilo indio, la espalda derecha y sus manos en su regazo. Estaba tratando desesperadamente no estar ansiosa pero no estaba teniendo mucho éxito. Finalmente Goku empezó a explicar lo de los ritos de sangre, y él tenía razón, lo que le dijo hizo que se sonrojara tanto que sintió calor en su cara.

—Lo que te dije es cierto respecto a la ceremonia de vinculación, nosotros no tenemos que consumarlo, o hacer el amor, como prefieras llamarlo, con el fin de estar completamente vinculados. Sin embargo sí tenemos que intercambiar sangre.

Milk se encogió al escuchar eso. —Eso es realmente asqueroso, te das cuenta de que no puedes hacerlo. Quiero decir, eso seguramente no puede ser bueno para una persona.

Goku le dirigió una mirada de "no he terminado" lo que hizo que ella dejara de hablar.

—No hay manera elocuente de decir esto. Es lo que es. Te marcaré y tomaré tu sangre mordiéndote —Goku hizo una pausa esperando su reacción. Ella no lo decepcionó.

—¿QUE TÚ ME VAS A HACER QUÉ? —gritó Milk, tomada completamente fuera de guardia por su revelación. Quiero decir, pensó para sí misma, cuando él dijo que teníamos que intercambiar sangre, yo estaba pensando en una pinchadura de dedos, un poco de vergüenza porque yo tendría que chupar su dedo y viceversa, pero morderme, eso estaba en toda una nueva categoría de vergüenza.

Goku caminó hacia su cama y se arrodilló frente a ella. Ubicó sus manos sobre las suyas, y ella instantáneamente sintió la tranquilidad fluyendo a través de ella. Cerró sus ojos y se empapó de ello, aceptando el alivio que él le estaba dando. Cuando abrió los ojos estaba mirando fijamente unos brillantes ojos negros ónix.

—¿Cómo hiciste eso? —le preguntó ella.

—Para los lobos el tacto es una cosa muy poderosa. Les proporciona alivio y tranquilidad, también es así con un Canis Lupus, y al igual que otras cosas es incluso más potente entre compañeros. Tú necesitabas mi alivio y no podía hacer nada más que dártelo. Cuando tú necesitas algo eso me llama, puedo sentirlo, mi lobo puede sentirlo, y estamos obligados hacer lo que podamos para proporcionártelo.

Milk trató de no pensar sobre eso, pero llámenla loca, cosa que a este punto estaba obligada a ser, pudo imaginarse a sí misma deseando una barra de helado Snickers en mitad de la noche mientras una violenta tormenta de truenos causaba estragos afuera; aquí llega Goku llamando a su ventana, totalmente mojado con un Snickers en su mano. Eso podría ser algo práctico.

Goku había captado todo su pequeño sueño-de-ojos-abiertos y se rió entre dientes.

—Tú verdaderamente piensas en las cosas más raras, lo sabes ¿verdad? —le preguntó Goku a Milk.

—Mantengámonos enfocados, chico lobo. ¿Morderme exactamente en dónde? Puesto que esto tiene que hacerse en privado estoy un poco recelosa sobre la respuesta —le dijo.

—Relájate, Luna, no te morderé en ningún lugar que un día te pueda gustar —dijo Goku. Milk sabía que él solamente estaba tratando de conseguir una reacción de ella y por más que la enfadara funcionó como un hechizo.

—Frena ese pensamiento justo ahí. No habrá discusión de futuros "gustar" y "no gustar" de nuestra posible relación física algún día, ¿entiendes? —le dijo Milk con resolución.

—Te complaceré por ahora —le dijo Goku con una sonrisa—. Siguiendo adelante amor, te morderé en el cuello. Te aseguro Luna, soy un hombre lobo pero al menos no soy un vampiro, mi mordida no durará tanto como para dejarte sin sangre, dura lo suficiente para tomar suficiente sangre para tragar y dejar mi marca en ti.

Milk estuvo en silencio por un rato, tomó una profunda inhalación y exhaló lentamente, y dijo.

—No preguntaré siquiera sobre el comentario del vampiro, solamente dejaré que eso resbale sin mayor cosa que un sondeo o un vistazo. Lo que haré es darle mi atención a toda esa cosa de dejarme una marca mordiéndome. Entendí eso de que cuando me muerdas tendrás mi sangre en tu boca y bla, bla; pero, ¿cómo vas a dejar una marca en mí? —preguntó Milk con una sorprendente compostura respecto a todo el asunto.

—En realidad no estoy seguro de cómo dejaré una marca en ti. Creo que es solamente parte de toda la cosa sobrenatural del vínculo. La marca que dejaré es el símbolo visual que estás emparejada — Él explicó — La advertencia final para los otros machos de que estás vinculada es el olor.

—¿Apestaré? Por favor dime que no voy a apestar, porque yo no apesto, ¿okey? —le imploró Milk.

—No Luna, no apestarás. Para los otros Canis Lupus olerás como yo, porque habrás tomado mi sangre, y yo oleré como tú cuando haya tomado tu sangre. Una vez que hayamos consumado nuestra unión los olores se habrán intensificado extremadamente —explicó a Milk.

—Justo acabas de tirar la última pelota curva ahí, ¿verdad? Bueno, no tengas muchas esperanzas porque no la batearé —dijo Milk altivamente—. Entonces, toda esta cosa de morder se hace en privado, ¿por qué? —preguntó ella.

—¿Te gustaría que te mordiera el cuello frente a tu mamá? —argumentó Goku.

—Punto para ti. Tienes razón, no hay manera de que esa boca tuya se acerque a mi cuello enfrente de nadie, ni de mi mamá y especialmente no de tus padres —dijo Milk. Oh, mierda, pensó, tengo que conocer a sus padres. Sintió pánico ante ese pensamiento pero no sabía por qué. Ella no había estado nerviosa cuando conoció a los padres de Trent. Escuchó gruñir a Goku mientras él captaba el pensamiento de Trent pasando a través de su mente.

—Oh, ya cállate tú súper-posesivo, real dolor rumano en el proverbial trasero. No es que esté pensando sobre él mordiéndome el cuello —dijo Milk sarcásticamente. Una vez más, no podía evitarlo; se volvía sarcástica cuando se estaba nerviosa. Goku se levantó y se sentó su lado de sobre la cama. Él se inclinó más cerca de ella y le apartó el cabello del cuello revelando las marcas sobre sus hombros y cuello. Goku recorrió las marcas con sus dedos y dejó escapar un gruñido bajo. Milk tembló ante su toque y descubrió que no podía mantener su respiración uniforme, en realidad sentía como que podría desmayarse en cualquier momento. Lo que vino después casi selló su destino.

Goku se acercó aún más y susurró en su oído.

—Espero que no estuvieras pensando en él mordiendo tu cuello. Te aseguro que una vez que lo haga yo, nunca vas a tener la necesidad de pensar en otro —Y luego él con cuidado colocó sus labios sobre su cuello. Milk no trató de suprimir el pequeño gemido que salió de sus labios apretadamente cerrados. Pero naturalmente Goku no podía dejar las cosas como estaban. Después de que le besó el cuello, él estaba separando sus labios mientras juguetona y también cuidadosamente pellizcaba su cuello con sus dientes.

Milk saltó y volteó para mirarlo sin aliento, poniendo sus manos en alto como si pudiera protegerse de él. Le dijo.

—Yo, um —Sacudió su cabeza y frotó su rostro con ambas manos mientras luchaba por conseguir que sus pensamientos y palabras cooperaran con su boca—. Ahora entiendo por qué esa parte se hace en privado, gracias por la demostración.

Goku le sonrió perversamente. —Puedo demostrártelo otra vez, está probado que es más probable que las personas recuerden las cosas cuando las hacen tres veces.

—Buen intento Don Juan, pero se trata de que las personas recuerdan cuando se le dicen las cosas tres veces, no cuando hacen las cosas tres veces —contestó ella.

—Podríamos probar la teoría para ver si se aplica a las acciones también, estoy a favor de un estudio científico —bromeó Goku.

—Bueno, pues estás sin suerte porque yo apesto en ciencias y por lo tanto no la disfruto —dijo ella como un hecho.

Goku de nuevo se inclinó hacia adelante y esta vez Milk se alejó, pero esto no lo detuvo, él solo sonrió y se inclinó más cerca.

—Entonces lo que intentas decirme, mi micul incendiu (pequeño fuego), ¿es qué no disfrutaste mi demostración? Porque si no lo hiciste, entonces no lo hice correctamente y me sentiré obligado a intentarlo de nuevo.

Cerrando sus ojos Milk inmediatamente pensó en una pared escudando su mente y entonces pensó en un plan; la evasión no está funcionando, hora de pasar al plan B, si no puedes vencerlos, únete a ellos. Solamente déjame ver si puedo darle una cucharada de su propia medicina y eso tal vez lo sacará de su juego y luego podré dar marcha atrás. Tú sabes como Bulma te llamaría, ¿verdad?, se preguntó a sí misma. Sí, sip soy una gallina de mierda, eso es lo que soy.

Con su plan de ataque decidido, Milk dejó de alejarse y comenzó a acercarse a él. Esto de verdad lo confundió y lo hizo retroceder un poco. Animada por su pequeña victoria, se volvió un poco más audaz y deslizó su cuerpo más cerca del suyo. La frente de Goku se arrugó y ella podía decir que él se preguntaba que estaba pasando, pero él no se movió, solamente se sentó muy quieto. Milk decidió el ángulo en el que estaba actualmente era del todo malo para su esquema así que se levantó sobre sus rodillas y caminó alrededor hasta que estuvo directamente detrás de él. Estaba sentada sobre sus piernas con sus pies detrás de ella. Colocó sus manos sobre sus hombros y acercó su rostro hasta que su boca estuvo justo al lado del oído izquierdo de él.

Goku se estremeció y esto hizo que ella sonriera. Toma eso tú pequeño canalla seductor, pensó para sí misma. Dejó que su respiración estuviera sobre su oreja mientras le decía:

—¿Cómo te gustaría hacerlo chico lobo?

Goku se inclinó hacia adelante para alejarse de su boca y ella pudo ver la subida y caída de su espalda; él estaba respirando rápidamente. Se encontró bastante intrigada por su comportamiento; no podía recordar algún momento en el cual Trent haya respondido a ella así… oops, había dejado caer la pared durante ese pensamiento.

Goku se levantó tan abruptamente que Milk se cayó hacia delante y tuvo que atajarse con las manos para evitar caer de bruces. Miró hacia arriba y vio a Goku caminando rápidamente de un lado a otro por su habitación y en obvia agitación.

—Goku, lo siento, no era mi intención que escucharas eso. No estaba tratando de pensar sobre la parte física de mi relación con Trent, estaba apenas comparando tus reacciones… —Milk trató de explicar esperando calmar al lobo que actualmente hacía un agujero en su alfombra con sus pasos frenéticos.

—Milk no estás ayudando —le dijo con un gruñido—. Me doy cuenta que no entiendes la intensidad de mis sentimientos por ti, pero no puedo cambiar mi modo de ser. En la naturaleza, los lobos se emparejan de por vida, y un lobo macho mataría a cualquiera que intente tomar a su compañera. Es lo mismo con mi especie. Entiendo que este Trent- Goku dijo su nombre en obvia repugnancia— fue parte de tu vida y no puedes cambiar eso, y no es que no me guste él como persona. Es que sólo estoy celoso del obvio cariño que sentías y sigues sintiendo por él. No me gusta el hecho que eras íntima con él, cuando ése es exclusivamente mi derecho —Goku cerró los ojos y respiró lenta y profundamente, y se presionó los dedos en el puente de la nariz.

Cuando levantó la mirada hacia Milk, ella pudo ver la lucha interna que estaba teniendo, él quería honorarla y darle el espacio que ella necesitaba porque no creció con los de su especie y él no podía esperar que ella sólo aceptara sus maneras sin compromiso. Pero su lobo no veía las cosas del mismo modo. Él pensaba en absolutos. Milk es su compañera, le pertenece a él y a ningún otro, sus pensamientos deberían ser solamente para él, y debería entregarse a él completamente tal como él se entregaba a ella completamente.

Milk se levantó de la cama y caminó hacia él. Esta vez no estaba tratando de vencerlo en su propio juego, no estaba tratando de seducirlo, sólo quería tranquilizarlo. En ese momento se dio cuenta que quería ser suya y quería desesperadamente que él fuese suyo y de nadie más. Puso los brazos alrededor de su cintura y descansó su cabeza en el pecho de él. Goku respondió a su pensamiento no expresado.

—Soy únicamente tuyo, mi Luna. Fui tuyo desde mi primer aliento y seré tuyo hasta el último.

Milk cerró los ojos mientras las lágrimas rodaban lentamente por sus mejillas. Lo haló para acercarlo más a ella mientras las manos de él le frotaban la espalda y él besaba la parte superior de su cabeza. Cuando se echó hacia atrás para mirarlo, él sacó sus manos de su espalda y suavemente sostuvo su rostro. Entonces, él hizo la cosa más dulce que Milk alguna vez experimentó.

Goku besó su frente, besó sus ojos, besó sus mejillas y su nariz, besó su barbilla y, cuando ella pensó que no podría esperar más tiempo, él besó sus labios. Era suave y lento y dulce. Milk dejó escapar un suave gemido y esto hizo gruñir a Goku. Él aumentó la presión de sus labios sobre los suyos y el beso se volvió mucho más apasionado.

Finalmente Goku se alejó y apoyó su frente sobre la suya. Para alivio de Milk, al igual que ella, él estaba sin aliento, y le tomó un momento recobrar la compostura.

—Creo que es tiempo de decir buenas noches amor, o mis buenas intenciones de mantener tu virtud hasta que estemos unidos podrían simplemente pasar a un segundo plano gracias a mis hormonas —dijo honestamente y absolutamente sin vergüenza por su obvio deseo por ella.

Milk le sonrió. No quería que él se fuera, no quería estar separada de él ni siquiera por un minuto, pero sabía que su mamá nunca dejaría a Goku pasar la noche, sin importar si era su compañero o no.

—Krilin se está quedando aquí para darle a ti y a tu madre protección. Si en algún momento te sientes insegura me llamarás. Me doy cuenta que tu mamá no está completamente cómoda sobre tú y yo estando emparejados, pero necesito que entiendas, tu seguridad viene primero y no voy a dejarte sin protección sólo para complacer a tu madre. ¿Entiendes eso? —le preguntó Goku con seriedad. Milk sabía que su mamá querría que ella estuviera a salvo incluso si eso significaba que Goku estuviera en su casa todos los días y esa idea le cayó bien.

—¿Siempre eres así de mandón? —le preguntó Milk, ignorando su pregunta.

—Cuando se trata de tu protección, sí, conservo el derecho de ser mandón —respondió Goku—. La abrazó estrechamente una vez más y luego la dejó ir. Milk inmediatamente se sintió sola sin su toque; eso la sorprendió porque se sintió cercana a las lágrimas ante la idea de él yéndose.

¡Demonios, Chichi!, pensó para sí misma. Contrólate, él sólo va a estar al cruzar la calle.

—Esto es parte del vínculo, amor. Es difícil para los compañeros estar separados por mucho tiempo y no poder compartir sus pensamientos. El alma de un compañero no está completa sin la del otro y los compañeros necesitan esa cercanía, la ansían —le explicó él.

—Entonces que se supone que debo hacer mientras estamos separados, quiero decir, demonios Goku todavía no te has ido y estoy triste ante la simple idea de que te vayas —le dijo ella desesperadamente.

Goku colocó su mano en el cuello de ella, en el mismo punto en donde sus labios estuvieron antes.

—Vendré en el instante que me lo pidas. Si tengo que dormir en el piso justo afuera de tu puerta, lo haré si es lo que necesitas —Luego Goku dijo la única cosa que Milk no esperaba oír—. Te amo, mi Luna. Fui hecho para amarte, para protegerte, y proveer para ti. Nunca dudes en decirme o pedirme lo que necesites.

Milk se puso de puntilla y besó a Goku firmemente en los labios. Se apartó rápidamente y dijo.

—Mejor te vas ahora, antes de que te ruegue que te quedes —Lo giró hacia la puerta de su habitación y lo empujó hacia afuera.

No quería verlo alejarse de ella, tan tonto como sonaba; en vez de usar palabras le mandó una imagen desde su mente. Era de él sosteniéndola cerca; ella inclinaba su cabeza a un lado como hacen los lobos para mostrar sumisión, y como una hembra haría por su compañero para realizar los ritos de sangre. No tenía ni la más remota idea de donde había venido ese pensamiento, tal vez era su subconsciente dejándole saber que se sometería a la ceremonia de los ritos de sangre.

—Eso es nuevo para mí —se dijo así misma.

En su mente ella oyó a Goku gruñir en respuesta de ese pensamiento y todo lo que dijo fue: Pronto, mi amor, pronto.

Milk tembló ante sus palabras. Oh, qué bueno, respondió ella sarcásticamente. Oye, ¿qué más podía esperar de ella? El sarcasmo era su especialidad. Milk fue hacia su ventana y se sentó en el asiento mirando hacia la calle. Estaba esperando ver a Goku salir de su casa, así podía observarlo caminar hacia el otro lado de la calle. Sip, ella estaba mal. Vio a Krilin caminar hacia afuera y a Goku detrás. Krilin abrazó a Goku otra vez. Caramba realmente son un manojo de *tocones, ¿verdad?, pensó ella. Luego ellos hablaron por unos minutos. Cuando finalmente se separaron, Krilin se colocó delante de Goku, puso su mano sobre su corazón, se inclinó ligeramente, y giró su cabeza para exponer su cuello. La única respuesta de Goku para reconocer la obvia sumisión de Krilin fue una cabeceada brusca. Entonces Krilin dio la vuelta y regresó a la casa de Milk.

Antes de seguir su camino hacia la casa de Los Henry, Goku se dio vuelta y miro hacia la ventana de Milk. Al principio Milk quiso esconderse muy lejos, avergonzada de ser atrapada mirándolo... otra vez. Entonces pensó, ¡Qué demonios! ¿Cuán seguido puedo anhelar a rumanos ardientes?

Espero que no desees a ningún otro. Rumanos, calientes, o lo que sea… Luna, ¿qué se supone que significa eso?, Goku le envió su pensamiento.

Realmente vas a tener que invertir en un buen diccionario y uno de sinónimos, ¿lo sabes verdad?, respondió Milk.

Observó mientras él le soplaba un beso y no pudo evitar pensar cuánto habría preferido que sus labios estuviesen en el extremo receptor de ese beso en vez de su mano. Sintió comezón en el cuello ante la idea de sus labios y estaba diciéndose a sí misma que se controlara cuando se dio cuenta de que Goku no le había dicho algo. Milk abrió su ventana y se asomó.

—Goku, convenientemente has olvidado decirme cómo voy a tomar tu sangre —le dijo Milk.

—No lo he olvidado, pensé que sería obvio amor —Goku le dijo—. Vas a devolverme la mordida —Goku le hizo un guiño y sonrió, luego siguió su camino hacia la casa de Los Henry.

—Si tú no lo quieres morder, yo lo haré.

Milk se giró para ver a Pan y a Bulma paradas en la entrada de su habitación. Pan levantó su mano derecha la cual sostenía una taza.

—¿Chocolate caliente? —preguntó.

—Más vale que lo creas —Fue lo todo lo que Milk dijo.

*Tocones: Se refiere a una persona que, por impulso, toca todo lo que ve.