¡Hola! Lamento taaaaanto la demora, pero yaa saben, más vale tarde que nunca :)

Muchas gracias a SophieOkumuraRokudou, AnnieKaraiJuumonji10, Titania Scarlett, serena tsukino chiba y Paulii Taisho ¡Adoro sus reviews!

Sin más preámbulos los dejo con la siguiente estación :)


VERANO

¿Cómo podía hacer tanto calor en el pasado? ¿No era que el calentamiento global había aumentado las temperaturas del futuro? Pues definitivamente hacía más calor del que Kagome había sentido jamás en su vida.

La aldea completa estaba harta de las temperaturas que afectaban la zona y no hacían más que aumentar. Trabajar en esos días era tedioso pero no por ello innecesario.

Kagome, se encontraba acuclillada recogiendo hierbas con el cuerpo bañado en sudor. Sus ropajes de sacerdotisa no le facilitaban para nada su labor y tampoco su espeso flequillo que era un gran desagrado sobre su frente. El campo en el cual recolectaba las hierbas, tenía bastantes plantas sospechosas y espinas, por lo que ni de sus sandalias podía desprenderse ¡Era el infierno!

—Mamá—, dijo una voz mientras tiraba de la manga del traje de sacerdotisa—¿Podemos ir al río?

Kagome, cansada, a duras penas le dirigió una mirada a su hija y le contestó con una voz semejante a un susurro:

—No, Ai, quizá mañana.

La pequeña frunció el entrecejo.

—¿Por qué no?—se quejó.

—Porque hay muchas cosas que hacer y no tenemos tiempo.—Kagome, honestamente, no quería tener esta discusión.

Ai iba a responder nuevamente con indignación, pero la voz de Shippo la interrumpió.

—¡Aléjate monstruo! ¡Es mía!

Y fue secundado por Inuyasha.

—¡Dame eso, enano!

Kagome los miró exhausta.

—¿Qué pasa ahora?

—¡Inuyasha me quiere quitar la última naranja!

La muchacha suspiró ¿Cuándo madurarían? Tomó aire para responder y…

—¡Mamá!—dijo una voz rezongona.

—Ya te dije que no, Ai, es tarde y no hay tiempo.

En ese ínfimo momento en que Kagome contestó a su hija, Inuyasha y Shippo ya habían reanudado su pelea.

—¡Ven por ella, estúpido!

—¡Eso haré, mocoso!—Inuyasha ya estaba sobre el pequeño zorro.

—¡Basta ustedes dos!—Exclamó Kagome sin que nadie la escuchara.

—¡Pero, mamá! ¡No es tan tarde!

—Ai, NO vamos a ir al río… ¡Inuyasha no hagas eso!

Kagome se puso de pie, aun más agotada. Los gritos continuaban y el calor también.

—¡Devuélvela!

—¡Au! ¡Me mordiste!

—¡Basta!

—¡Inuyasha, es mi naranja!

—¡Fuera!

—¡Por favor, mamá! ¡Solo un rato!

—¡SIÉNTATE!

Un golpe sobre la tierra y luego un silencio sepulcral. Todos miraron a una Kagome colorada y furiosa. Inuyasha estaba algo aturdido en el suelo y Shippo junto con Ai miraban con los ojos como platos a su madre. La dichosa naranja estaba en el suelo, ya olvidada por el demonio zorro y el hanyou, pero no por la pequeña Ai. En medio del incómodo silencio, la niña avanzó, cogió la fruta y se la tendió a su madre.

—Toma, mamá. El calor te pone gruñona.

Kagome no sabía si llorar o reír y (Por suerte) optó por lo segundo.

¡Qué cosa más interesante que la inocencia de los niños!

La mujer ayudó a levantarse a su marido del hoyo que había dejado en la tierra. Sonrojada le ofreció una disculpa y cogió su mano. Luego miró a su hija, suspiró y sonrió.

—¿Saben? Creo que una visita refrescante al río no nos haría mal.

FIN


¿Les gustó? :D Dejen comentarios con sugerencias para la próxima y última estación: ¡Invierno!

Honestamente, no soy la fanática número uno del verano. No lo odio, pero el calor también me pone algo irritable XD.

¡Dios mío! Hace mucho que no escribía... ¡Lo echaba de menos!

Bueno, ¡Muchas gracias por leer! Y no olviden dejar review ;)

Un abrazo, Fresita-Chan.