Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, yo solo utilizo a sus personajes para darle vida a mi dramática imaginación.
Advertencias: SNS
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Él
~Parte 4~
Sasuke, el insensible.
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Itachi lo había obligado a subir a su auto para dejarle en la universidad esa mañana.
A pesar de que Sasuke se había negado insistentemente, sus padres estuvieron de acuerdo con su hermano en que lo mejor sería no dejarlo marchar solo. En un principio, ninguno estuvo de acuerdo en que regresara tan rápido a la universidad, que debía tomarse unos días más para descansar… pero él ya no quería descansar más. Su mente había estado divagando alrededor de Menma, lo que sentía por él, y ese extraño encuentro que tuvo en el funeral durante todo el fin de semana, y fue esa misma divagación la que le hacía continuar en su estado actual. Para Sasuke, aquello no significaba nada, por lo que aún sin su autorización volvería a la universidad…aunque para ello tuviera que dejarse llevar por su hermano.
La música que entraba por sus oídos mientras se encaminaba hacia el salón de clases, era ahora un sonido estridente que le impedía hundirse en sus propios pensamientos, y el ritmo lento de los pasos que daba le entregaba un poco más de tiempo a solas, antes de que sus compañeros le asediaran con palabras que no necesitaba oír.
Cuando se detuvo, abrió la puerta del salón como siempre hacía, esperando encontrarse a todos en alguna conversación trivial, mientras esperaban al profesor más impuntual que podían tener en la universidad, sin embargo, lo que se encontró fue otra cosa.
― ¡Oh! Buenos días, Sasuke. ― La voz de Kakashi lo recibió, pero no había entusiasmo en ella, solo la cortesía habitual. Y él sabía el porqué de esta.
No la necesitaba.
― ¿Kakashi? …¿Qué haces aquí tan temprano? ― Le respondió, terminando de quitarse los audífonos. Su pregunta había sido completamente seria, no esperaba verlo allí a esa hora.
― ¿Esa es la forma de hablarle a tu profesor?
Arrugó el entrecejo.
―…Buenos días. ― dijo de mala gana, pero Kakashi le sonrió de todas formas.
Suspiró, al menos se había evitado la charla con sus compañeros.
Sin embargo, cuando pretendía dirigirse al lugar donde siempre se ubicaba, se encontró con aquellos ojos, vivos, que no planeaba volver a ver jamás. Apretando sus puños, avanzó hacia donde este se encontraba y se sentó a su lado, dejando un asiento vacío entre ambos.
No dejaba de mirarle.
Durante los siguientes minutos intentó concentrarse en las palabras de Kakashi tomando apuntes de vez en cuando, pero era inevitable para él desviar sus pensamientos hacía el oscuro día del funeral de Menma. No podía olvidar el gran peso en su corazón, esa angustia sorda en su interior que era aplacada solo por la resignación, esa que fue preparada de antemano por sus sentimientos ignorados.
Cerró sus ojos al sentir como esa resignación se constituía en algo más, y la ira regresaba poco a poco ante el intruso que estaba sentado junto a él, vestido casi al completo de negro tal y cómo él mismo hacía. De pronto, una imagen de Menma sentado junto a él, con el cuerpo tembloroso y frío llegó hasta Sasuke como un golpe. Lo sabía, había sido un día como ese que su mejor amigo comenzó a cambiar.
Se levantó sin mucho cuidado de su asiento, y le dio un vistazo a la imagen de Menma sentado a su lado, parecía tenso y fruncía el ceño constantemente. En ningún momento la imagen volteó a verlo. Tal y como recordaba…
Cerró los ojos con fuerza por un segundo, alejando ese pensamiento.
Se dirigió hacia el baño en silencio.
Se lavó la cara y miró su reflejo. Sus ojos lucían extraños, pero lo ignoró, estaba más preocupado por su respiración agitada. Inspiró profundamente un par de veces para recomponerse antes de regresar al salón. Solo debía mantener su atención en Kakashi por el resto de la hora e ignorar todo lo demás.
La clase había seguido su curso con normalidad.
Él, debía seguir su curso con normalidad.
― ¿Estás bien? ― Escuchó la voz de la imagen a su lado, en un susurro.
Sasuke apretó una de sus manos, formando un puño alrededor del lápiz. No le miró.
― Hm. ― Fue su única respuesta. Algo le impedía decir más.
No quería decir más, no podía decirle más.
Mantuvo su mirada fija en Kakashi durante las siguientes dos horas, pero aún así sabía que la imagen a su lado no apartaba sus ojos de él. Sasuke Necesitaba que se detuviera… quería que parara pero, no era capaz de decirle absolutamente nada. Un leve peso hizo presencia en su pecho, le costaba respirar.
Eso le enfurecía.
El profesor seguía hablando frente a ellos, mirándole de vez en cuando, no… los miraba a los dos. Sabía muy bien lo que le decía de manera silenciosa. Lo siento, lo siento. No tenía que sentirlo, Sasuke ya lo sabía, sabía que esto pasaría, ahora podría calmarse al fin… él descansaba por fin, y Menma también lo haría. Ya no lloraría a escondidas por su madre, ya no buscaría pleitos para desquitarse, ya no buscaría aquel alivio pasajero, ya no iría a buscarle a él para que fuera su último consuelo…
La presión aumentaba.
Inevitablemente miró a la imagen a su lado, sus ojos brillaban como aquel día tan lejano en que se percató de que lo amaba, y su cabello rubio resplandecía con la luz que entraba por la ventana… con la luz que Menma había perdido.
― Oye… Sasuke ¿Estás bien? ¡Oye!
― ¡Sasuke!
No pudo ignorar el brillo de preocupación en los ojos azules antes de caer en la oscuridad.
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…Menma
…
Despertó con el brillo de la luz que entraba por la ventana.
A su alrededor todo era de un neutro color blanco, por lo que fue fácil deducir que estaba en la enfermería. No sabía qué era exactamente lo que le había sucedido, pero por el dolor de cabeza que tenía podía imaginárselo. Entre su confusión, logró distinguir dos voces a lo lejos. Intercambiaban algunas palabras.
No mucho después, una cortina que le separaba del sonido fue abierta, dejando pasar a una mujer de corto cabello negro y menuda silueta.
―Oh, veo que ya estás despierto. ― dijo. ― ¿Cómo te sientes?
―Me duele un poco la cabeza.
―Es normal, después de todo colapsaste y te desmayaste. Has estado aquí por un tiempo.
―Hm.
Ella había estado hablando con total seriedad, algo característico de su profesión como enfermera, sin embargo, esto cambió de repente y Sasuke supo que lo siguiente no le agradaría.
―Kakashi-sensei me contó sobre la muerte de tu amigo… y también, lo que tus compañeros saben sobre eso. ― Sasuke no ocultó la molestia que sentía por todos. No debían inmiscuirse en asuntos que no les interesan. ― Hemos llamado a tus padres ― Eso no le sorprendía. ― pero, dijeron que sería tu hermano quien vendría por ti. No podemos dejarte ir solo a casa.
Sasuke asintió, demasiado cansado como para objetar algo. Ella le sonrió con su amabilidad inicial.
―Un amigo tuyo está allí afuera. ― añadió. ―Insistió en querer verte aunque el profesor quería impedirlo. No sé por qué exactamente… ―Sasuke intuyó quien podría ser, pero no quería concretar nada en su cabeza por el momento. Quería estar en paz. ― ¿Quieres que lo deje pasar?
― …
Sasuke estuvo de acuerdo sin siquiera proponérselo del todo.
Estaba tan agotado que solo se estaba dejando llevar…y si algo sucedía, estaba seguro de que Itachi no tardaría en aparecer para sacarlo del lugar. La enfermera se alejó de la cama donde estaba recostado y antes de salir de allí se volteó nuevamente.
―Una última cosa. Necesitas algo de reposo, si no estás del todo seguro en tu proceso, será mejor que te quedes en casa un poco más. ― Luego se despidió con una leve sonrisa. ― Iré por tu amigo.
Sasuke esperó.
No se sorprendió al ver entrar a la imagen de Menma asomándose por entre las cortinas de separación, pero no podía negar que sentía un poco extraña su respiración…aunque no era tan grave como la última vez, en el salón.
Estaría bien.
―Hola…― dijo. Sasuke no le quitó la vista de encima. La imagen frente a él se removió el cabello rubio, nervioso. ―sé que esto es extraño, pero…yo…Lo siento.
Sasuke entrecerró los ojos.
―… ¿Por qué?
Vio al otro saltar en su lugar ante la fuerza repentina de su voz. Él sabía que Sasuke estaba molesto. Le recordó a Menma antes de…
―Sé que esto fue, en parte, culpa mía…― Sasuke no supo si se refería a su desmayo o a la partida de Menma. Él decidió que fue por ambas cosas.
―Así que lo sabes.
Nuevamente, su tono implacable. La imagen mordió sus labios tras intentar decir algo, retractándose. Por alguna razón, Sasuke sentía que el otro sabía que él no se refería solamente a su desmayo, era… extraño.
― ¿Por qué estás aquí ahora?
Y Sasuke se refería a la imagen durante el entierro y no antes de eso, se refería a la imagenviviendo allí, en Konoha. Sentía su cuerpo helado, pero a la misma vez, se sentía hervir por dentro. Era la primera vez desde que tomó ese teléfono, en que se expresaba con tal libertad.
Ahora no podía parar.
Frente a aquel que era la imagen viva del ser que amaba, al que vio decaer lentamente en un precipicio de amargura y soledad durante años, no podía detener sus palabras. Sus pensamientos materializándose abruptamente, como lo único en que podía confiar.
―No deberías estar aquí ahora, no así. ― Notó las manos de la imagen formarse en puños. Miraba hacia otra dirección. No le importó. ― No tienes derecho a cargar con el luto, no si no estuviste con él en todos estos años. No lo mereces si no lo conocías. ― agregó, mordaz. Sintió una extraña presión posarse tras sus ojos. La ignoró.
Una pausa silenciosa.
Su respiración volvía a normalizarse, dejando atrás la presión y encontrando por fin algo de paz, pero, eso no perduró por mucho tiempo.
La imagen frente a él soltó sus manos, relajándose y se acercó unos cuantos pasos más hacia él sin quitarle la vista de encima. La decisión estaba marcada en sus ojos brillantes y la frustración en el tono de enunciación de las palabras. Sasuke se encontró frente al Menma que había perdido hace mucho, una vez más.
―Quería conocerlo. ― Le aseguró, con la voz firme. Y a diferencia de sus murmullos de antes, esa era su propia voz. A Sasuke un escalofrío le recorrió el cuerpo.― Por eso lo busqué… pero cuando lo encontré ya no había opción... Menma se ha ido. ― Sasuke notó la opresión crecer en su pecho una vez más, pero no dijo ni demostró nada.
Soltando el aire que retuvo, habló una vez más, sin titubeos.
― ¿Por qué estás aquí entonces? ― dijo.
―… tú sí lo conociste. Por eso estoy aquí.
Aquello si lo tomó desprevenido, pero su rabia permanecía en él, latente.
―Déjame conocerlo a través de ti. ― Pidió, y Sasuke lo sintió más como una súplica. A pesar de la fortaleza que pretendía demostrar, la desesperación en sus ojos era el vestigio de un mal comienzo que se dio hace años, la desesperación de Menma por ocultarse del dolor… pero esta era una imagen, una imagen con otra voz. Con otro futuro.
Algo en su interior se removió.
―… ¿Cómo te llamas? ― Preguntó sin emoción alguna, reconociendo en sí mismo al Sasuke racional que creyó perder hace mucho tiempo, entre los brazos de alguien más.
El cielo se iluminó con sus palabras, aunque no sonreía.
―Naruto. ― Dijo.
Sasuke se decidió.
―Si quieres conocerlo, pruébamelo.
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¡Al fin Sasuke y Naruto comienzan a interactuar más!
Aunque claro, Sasuke está teniendo varios problemillas, pero es más que lógico que suceda.
Gracias por comentar y, hasta la próxima~
