Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, yo solo utilizo a sus personajes para darle vida a mi dramática imaginación.
Advertencias: SNS
…::::::::::::::::::::::::….
.
.
.
Tú
~Parte 2~
La imagen
.
.
El período de exámenes había terminado ese día.
Naruto no era un mal estudiante, aunque sus hábitos de estudio no fueran los mejores. No era la primera vez que tenía dificultades para entender algún tema en específico, pero en esta ocasión, tuvo que hacer un esfuerzo aún mayor para concentrarse y aprenderlo todo. El que Sasuke hubiese accedido a ayudarle con ello lo emocionó a tal grado, que aquel momento en que le vio distanciarse en la biblioteca, utilizó la primera idea que cruzó por su mente para arreglar la situación. Y no había sido para nada una buena idea. No podía creer que, dentro de su naciente desesperación, hubiese olvidado completamente que los padres de Sasuke y su hermano lo reconocerían de inmediato en cuanto lo vieran.
Itachi se adaptó más rápido a su presencia, aunque de vez en cuando podía sentir cierta tensión entre él y Sasuke. Naruto no sabía si Itachi conocía el tipo de relación que tenían Sasuke y su hermano mientras vivía, pero aún así, temiendo que su tensión tuviera que ver con eso y su propia apariencia, decidió no preguntar nada por el momento. En cambio, con sus padres sucedió algo totalmente diferente.
En ellos no podía distinguir tensión alguna, simplemente reflejaban una enorme tristeza cuando lo miraban. No se sorprendieron al verlo la segunda vez que visitó la casa de Sasuke, ni comentaban nada acerca de su situación durante el funeral. Naruto agradecía internamente los silencios del padre de Sasuke, y la amabilidad melancólica de su madre. Debido a todos esos encuentros, Naruto se sentía el doble de agotado que de costumbre tras los exámenes, sin embargo, no podía ignorar la esperanza creciente y sus altas expectativas por su relación con Sasuke.
En ningún momento, la forma en que se sintió atraído hacia él perdió su fuerza. A medida que conocía sus estrictos hábitos, sus misteriosos silencios e incluso su mal humor, Naruto se sentía cada vez más cercano a él. A veces, incluso, podía notar que su mirada oscura permanecía sobre él, intensa y persistente, como evaluado cada uno de sus gestos al hablar. Sabía por qué Sasuke lo hacía, lo tenía más que claro, sin embargo, quería pensar solo por un instante que era por que comenzaba a verlo a él.
Lo pensaba cada vez que una imperceptible sonrisa se escaba de sus labios, quería creerlo cada vez que posaba una mano sobre su hombro y no rechazaba su cercanía. Cada reacción nueva que podía ver en Sasuke ante sus acciones hacía que su corazón saltara con fuerza, sobre todo cuando sabía que solo podía provocarlas él.
Justo como en ese momento…
― Tsk. Aléjate de mí, Kiba. ― decía Sasuke mientras empujaba al otro lejos de él con un golpe en el brazo.
Estaban en una sala de karaoke. Sakura, Kiba e incluso Hinata habían insistido en ir allí para celebrar que los exámenes habían terminado. Naruto aceptó de inmediato, recordando que llegar a cenar solo por la ausencia de su tutor en casa esa noche, sería aburridísimo. Y aunque al principio Sasuke no tenía intenciones de ir con ellos, terminó por aceptar luego de cansarse de las insistencias de Naruto.
― Sigues siendo el mismo amargado de siempre ― Kiba hablaba con irritación, pero también, con nostalgia. Estaba algo pasado de copas, como todos, por lo que no tenía mucho cuidado con lo que decía. ― Sigo sin entender como Menma te soportaba… ― Naruto vio a Sasuke fruncir el ceño, y a Kiba mirarlo a él. ― ¡Oye, Naruto! ¿Cómo es que lo soportas? Debe ser algo de familia…
Naruto solo sonrió con nerviosismo mientras la voz de Hinata al micrófono resonaba en el lugar. Si tuviera que responder obligatoriamente a la pregunta de Kiba, no sabría qué decir. Recordando a su hermano, nervioso, bebió del vaso que tenía en su mano y dejó que el licor ardiera al pasar por su garganta. Eso lo distrajo. Después de un tiempo de conocerlos, Naruto supo que tanto Kiba como Sakura fueron compañeros de clase de Menma cuando tuvieron catorce años, y fue mediante este mismo que compartían también con Sasuke. Hinata por su parte, había sido una admiradora de Menma a esa misma edad.
― ¡Eres ruidoso, Kiba! Todos somos amigos, ¿Verdad~? ― interrumpió Sakura, a la vez que se levantaba y escogía algo para cantar. ― No le hagas caso, Naruto.
― ¿Hm? ¿No es porque a Naruto-kun le gusta mucho Sasuke? ― Preguntó Hinata sin malas intenciones, a la vez que la música -un tanto triste-, resonaba en el lugar. Sasuke no dijo nada, simplemente le dio un vistazo a Naruto y luego, de vuelta al vaso medio vacío frente a él.
Naruto no pudo interpretar su falta de reacción, al igual que no pudo aceptar ni negar tal afirmación. A pesar de que era la verdad…
― ¡No digas esas cosas, Hinata! ― Advirtió Kiba sentado frente a ellos. Tenía una mueca graciosa en el rostro, Hinata y Naruto rieron por eso. ― Naruto tiene mejor gusto…
―… ¿Y qué sabes tú de buenos gustos? Tienes a lo mejor frente a ti y te largas con esa idiota de la fiesta ―reclamó Sakura, dejando de lado su canto. Obviamente se refería a alguna anécdota de su pasado. Hinata se tensó visiblemente y bebió un poco más. Naruto comenzaba a tener curiosidad, y al parecer, Sasuke también.
― ¿Qué quieres decir con eso? ― Kiba se había sonrojado visiblemente y le apuntó con una mano. ― ¡Tú te besuqueaste con ese tipo de traje verde la otra vez!
Ahora Sakura era la avergonzada, pero luego, sonrió con sorna. Naruto tuvo un mal presentimiento al verla, no podía saber qué cosas haría estando medio borracha.
― Ya verás, tengo mucho mejor gusto que tú, Kiba.
― ¿Sakura…? ― Kiba abrió más lo ojos al ver como se acercaba a una paralizada Hinata. ― ¡No irás a…!
Sin que ninguno se lo esperara, Sakura besó de improvisto a la pobre Hinata que estaba junto a Naruto. Cuando la soltó, tenía la cara más encendida que un farol debido a la vergüenza, y no podía decir ni una palabra. Estaba en shock.
Naruto se apiadó de ella.
― ¡Y ahora, vas tú! ― exclamó de pronto, apuntándole con un dedo, y Naruto tuvo que subirse como pudo a la parte superior del asiento para alejar rápidamente su rostro del de Sakura, que planeaba hacerle lo mismo que a la pobre Hinata. No podía permitírselo.
― ¡Detente, Sakura, ya entendí tu punto! ¡Ya entendí! ― le gritaba Kiba, mientras la tomaba de ambos brazos y le alejaba de los demás, evitando que tomara nuevamente a Hinata como su víctima. ― ¡No deberías beber tanto, maldición! ― estaba claro que todos allí le daban la razón. Sakura ebria era de temer. ― ¡Naruto!
― ¡Sí! ― Naruto todavía estaba de pie sobre el asiento, mirándoles hacia abajo debido a la sorpresa.
― Será mejor que nos vayamos de aquí. ― dijo, aparentemente ya sobrio por el escándalo, y todavía batallando con Sakura.
Ni Naruto ni Sasuke, quien había permanecido como observador, lo contradijeron.
Entre todos tomaron un taxi y la llevaron a su departamento. Los cuatro restantes, se bajaron en el mismo sitio. Sorprendentemente, todos ellos vivían bastante cerca y no tenían idea de ello. Llegados a una esquina, Kiba y Hinata tomaron otro camino. Naruto observó cómo se alejaban por unos segundos, notando como Hinata le tomaba el brazo a Kiba y como este, después de mirarla, le abrazó.
― ¿Qué haces, Naruto? ― La voz de Sasuke lo sorprendió mientras veía un intento de consuelo por parte de Kiba a la chica avergonzada frente a él. Solo en ese momento, consideró la idea de que se gustaban como algo más que amigos.
― Nada, solo… ¿Ellos dos se quieren, verdad?
Sasuke suspiró con cansancio.
― Hinata lo quiere y lo sabe, Kiba, es otro asunto.
Los dos reanudaron la marcha.
― ¿Quieres decir que no la quiere?
― No. Quiero decir que es demasiado idiota para admitir que lo hace. Tiene miedo.
― Ya veo…
Naruto, en su interior, se preguntaba si él mismo tenía miedo de lo que sentía. Miró de reojo el perfil de Sasuke, sus facciones serenas se mezclaban con la tranquilidad de la noche, y el viento movía levemente sus mechones negros dejando ver más de su piel. Después de haber amado a su hermano y perderlo, ¿Sasuke tendría miedo de amar otra vez? …Podría, algún día, quererlo a él. Un nudo se formó en su garganta de manera repentina, el viento que corría se le hizo más frío, y la noche, en vez de tranquila, se le hizo extremadamente solitaria.
De pronto, los pasos que oía acompañarle no se escucharon más. El terror del vacío y la soledad le hicieron voltearse de manera abrupta, buscando la silueta de Sasuke como lo único que podía quitarle esa sensación. Respiró con fuerza al encontrarle unos pasos más atrás, mirándolo con la misma intensidad que cuando creía que no lo notaba. Sin embargo, aunque Naruto esperó que aparatara la vista, no lo hizo.
Su corazón se aceleró.
― ¿Q-qué pasa? ― preguntó a penas.
Sasuke entrecerró un poco los ojos y miró hacia un lado, pensativo, antes de hacerle la pregunta.
― ¿Yo te gusto?
Aquella pregunta fue tan imprevista que Naruto tuvo que dar un paso hacia atrás para no perder el equilibrio ¿Cómo habían llegado hasta ese punto?
― ¿Qué?
― ¿Yo te gusto, Naruto? ― La mirada serena que creyó ver antes en Sasuke, ahora era inquisitiva, sedienta de verdad.
No solo me gustas, estoy más que enamorado… quiso decir, pero no podía. Prefería que Sasuke creyera que solo le atraía, era demasiado pronto decir que estaba enamorado en estas circunstancias. Seguramente, Menma todavía rondaba en su cabeza pero, ¿Y si solo tal vez, esta era una señal?
Vio a Sasuke acercarse más a él, hasta quedar frente a frente. Naruto sentía que aquellos ojos profundos lo consumían, impacientes por su respuesta. No sabía si Sasuke se había percatado de todos aquellos mensajes ocultos que le enviaba, o si su inusual cercanía solo con él había sido lo que le permitió descifrarlo, pero Naruto decidió que llegados hasta ese punto, no existía nada que le impidiera arriesgarse más de lo que ya había hecho.
Él ya estaba perdido desde el principio.
Cuando junto sus labios con los del otro en un impulso, fue como si todos sus sentimientos cobraran vida otra vez. ¿Cuántas veces había soñado con hacer eso? Sentir el calor de su tacto, el estremecimiento de su cuerpo, y el nerviosismo de su corazón. Dejándose llevar por el poco alcohol que tenía en la sangre movió un poco los labios buscando una respuesta, y cuando llegó, no pudo sentir mayor felicidad.
No fue un beso largo, no. Apenas unos roces, pero eso no quitaba que se sintiera perfecto.
―…Está bien, Naruto. Está bien. ― fue lo que Sasuke susurró después, tranquilizándolo.
Con el corazón latiendo a mil por hora, Naruto se atrevió a responder, esta vez, con palabras.
― Me gustas, Sasuke…
― Hn.
Podía culpar a lo ambos bebieron esa noche, a su impulsividad, o al mismo Sasuke por no negarse a ello. Una vez que el cercano tacto comenzó, Naruto no pudo parar. Necesitaba saber que sus sentimientos no fueron negados, que su toque no era rechazado. No supo en qué momento llegaron a su casa, a su dormitorio; y ambos, ajenos a todo lo que sucedía en el exterior, se mezclaron entre una serie de jadeos y suspiros, caricias ansiosas y besos desesperados.
El calor del cuerpo del otro envolvía a Naruto como nunca había experimentado y deseó con todas sus fuerzas, entre el llanto incesante de su alma, que aquella noche solo fueran él y Sasuke los que estaban en su habitación. Que los ojos negros, apasionados, lo vieran solo a él y a nadie más, y que su voz, acallada por los recuerdos, solo llamara por su nombre.
Porque sabía que a pesar de todo, él permanecería al lado de Sasuke, y aunque en su imagen viera a su hermano día tras día, Naruto esperaría. Esperaría porque un día, habiendo superado todo, a quien llamasen sus labios y su corazón no fuese a Menma…
… sino a él.
.
…:::::::::::::::::::::::::::…
Qué puedo decirles…ya comenzó la tortura de estos dos y de qué manera.
De nuevo, muchas gracias por leer y comentar!
Hasta la próxima~
