Naruto pertenece a Masashi Kishimoto, yo solo utilizo a sus personajes para darle vida a mi dramática imaginación.
Advertencias: SNS
…::::::::::::::::::::::::….
.
.
.
Yo
~Parte 1~
El nuevo consuelo
.
.
La relación de Sasuke y Naruto había cambiado hace poco más de un mes.
Desde la noche que, impulsado por una extraña fuerza le preguntó a Naruto directamente si le gustaba, las cosas entre ellos tomaron un rumbo que conscientemente no había esperado, pero que sus recuerdos le estaban pidiendo a gritos. No le importaba si aquello no fuera del todo bueno, ni que estaba adentrándose en un lugar lleno de incertidumbre. Después de todo, esa sensación ya la conocía debido a Menma y era, por eso mismo, que dejaba que su imagen le llenase el corazón mientras que su tacto le entregaba un consuelo perdido.
El encuentro de sus cuerpos se volvía cada vez más frecuente, tal y como había sucedido años atrás con quien fue su amigo, sin embargo, algo era diferente de aquel entonces. Esta vez, era Naruto quien le buscaba a él. Sasuke recordaba muy bien como dejando de lado su orgullo, era él quien buscaba a Menma para apoyarle de la única manera que conocía. La única manera en que el otro se lo permitía.
Recordaba los ojos azules de Menma, llenos de tristeza y la sonrisa melancólica que le enviaba cuando lo abrazaba, reconociendo su afecto pero sin aceptarlo del todo. Ahora, en cambio, la mirada azulina le recordaba al cielo de verano. Veía anhelo en ellos, y un cariño tan intenso que lo abrumaba de una manera que no creía posible. Su corazón se aceleraba de solo pensarlo.
Le gustaba creer que era Menma quien lo buscaba, quien lo quería, a pesar de saber que no era correcto. A final de cuentas, Naruto no sabía nada sobre su relación con su hermano y si no lo sabía, no sería herido por ello.
Aun así, existían detalles que Sasuke no podía ignorar. Podían ser insignificantes para algunos, pero para él, era todo lo contrario. Había conocido a Menma por muchos años, y por eso, reconocía cada detalle. Desde su forma de levantarse para caminar, las muecas que hacía cada vez que le reclamaba por algo, hasta su forma de hablar. Y eran esos detalles, tan distintos en Naruto, los que no podía dejar pasar.
Era lo único que le hacía perder de vista al recuerdo de Menma, todavía vivo, quemándose en su interior.
No sabía cómo sentirse al respecto.
― Esto es tan extraño, Sasuke. ¿Qué sucedió para que me invitaras a comer?
― No preguntes cosas innecesarias, Naruto. Solo acéptalo y ya está.
Naruto entrecerró un poco los ojos, como buscando una respuesta con solo mirarle desde el otro lado de la mesa, antes de comenzar a devorar el tazón de ramen que estaba frente a él. Sasuke soltó un suspiro y comenzó a comer también. No podía revelarle que había despertado esa mañana con un gran deseo de ver a Menma, después de soñar con él cuando dormían juntos.
La vista frente a él alivianaba un poco su pesar interno. Al menos lo hacía cuando Naruto guardaba silencio, y cuando casi no se movía, ya que todo era diferente si lo hacía. Al principio, lo que más perturbaba a sus anhelos egoístas era el sonido de su voz, pudiendo dejar pasar todo lo demás, pero mientras más cercanos se hacían, le era más difícil concentrarse. Si antes podía superponer a Menma en él con facilidad, ahora lo fácil era el comenzar a diferenciarlos sin querer.
No lo hacía conscientemente, claro estaba. No quería que Naruto fuera Naruto, deseaba que fuera el otro quien lo mirara con amor y deseo, quisiera que siempre fuera Menma quien le hiciera suspirar. No podía olvidar a Menma.
No quería hacerlo.
No después de que significara el todo para su vida.
― Dime, Sasuke… ¿A Menma le gustaba el ramen? ― La voz, tan diferente y única, le despertó de su ensueño.
― No demasiado.
― Que lástima, ¡si es lo mejor que existe!
― No exageres.
Naruto no evitó demostrar la inconformidad por sus palabras haciendo una mueca extraña.
― Entonces, ¿por qué me trajiste aquí precisamente?
― ¿Cómo está esto relacionado con lo anterior? ―Sasuke frunció el ceño.
― Solo respóndeme.
―…Fue lo primero que cruzó por mi cabeza. No hay más misterio.
Naruto sonrió ampliamente, y su alegría le trajo a Sasuke un recuerdo fugaz de sus trece años. Menma había regresado pero solo por un segundo, ya que inmediatamente después, el brillo en los ojos contrarios lo trajo de vuelta al presente, al leve sonrojo en las mejillas que Menma jamás le mostró y la fuerza en las palabras que su amigo jamás le dedicó…
― Aún así, gracias. ― Sasuke levantó una ceja en duda, tanto por las palabras del otro, como por su propio sentir. ― Resulta que diste con mi platillo favorito en nuestra primera cita, Sasuke.
Sasuke sintió su rostro arder como hace años no hacía…
― No lo llames cita tan fácilmente, idiota.
…y aunque no le recordó a Menma, quiso besarlo en ese instante.
Eso no podía ser algo bueno.
Solo debía ser Menma, solo él…
― ¿…Menma…? ― Una voz grave resonó entre los reclamos de Naruto.
Sasuke giró rápidamente el rostro, en búsqueda de la tan conocida voz. Las facciones medianamente confundidas en el rostro del joven de pie a su lado, contrastaban con la tranquilidad de su postura. Su cabello recogido como siempre en una coleta alta acentuaba aún más la seriedad que le caracterizaba, pero que ahora, dejaba mayor visibilidad a su impresión. Era Shikamaru.
― Eso es imposible, Menma falleció, recuerdas. ― el infaltable comentario fuera de lugar.
― ¡Sai! No seas irrespetuoso. ― Reclamó la chica que les acompañaba, de largo cabello rubio y la seguridad que le caracterizaba. Aun así, se notaba que también estaba un tanto asombrada. ― Discúlpenlo. Supimos lo de Menma hace un tiempo, sentimos su pérdida.
Sasuke dirigió su mirada brevemente hacia Naruto para verificar como estaba. La vista pérdida en el fondo de su tazón vacío no le agradó para nada.
― ¿Qué hacen aquí? ― preguntó Sasuke, sin más. Quería que se marcharan.
― ¿Es así como nos saludas después de tanto tiempo, Sasuke? ― Sai sonreía falsamente, igual que antes.
― Ustedes tampoco lo han hecho. ― alegó, aunque su mente estaba en otro lugar.
Sasuke visualizó el día en que ellos se separaron. No era demasiado importante para él, después de todo, solo se habían acostumbrado a hacerse compañía. Pudieron considerarse amigos por un tiempo, pero ahora eso no significaba nada. Ellos eran los únicos que conocían sobre su relación con Menma y cuando él se negó a dejar de estar a su lado como venía haciendo desde hace meses, ellos se cansaron se intentar hacerle ver lo malo de la situación y se retiraron.
Sasuke nunca necesitó que se lo dijeran. Sabía que acostarse con Menma como único modo de ayuda era incorrecto, pero, sino era eso, no podría permanecer a su lado de ninguna manera. Menma no escuchaba a nadie desde que su madre murió, y sabía que si seguía insistiendo en que buscara ayuda lo alejaría a él también. Aunque al final, todo hubiera terminado con él buscando su recuerdo constantemente y con Menma lejos de allí.
― Sasuke. ― Shikamaru, quien había permanecido en silencio durante el alegato de Sai e Ino alzo la voz, con firmeza. ― Necesito hablarte un momento, a solas.
Sasuke iba a negarse rotundamente. Tenía una leve sospecha de lo que quería decirle, y no quería oírlo, pero si no lo hacía, no sabía cuánto tiempo se quedarían los tres allí interrumpiendo su momento con Naruto. Una vez más, dirigió hacia él su mirada. Naruto ya estaba mejor y sonreía levemente viendo a Sai e Ino discutir como una pareja.
El azul se reunió con sus ojos como una señal.
― Volveré en un momento. ― le avisó. ― Vamos afuera. ― Sasuke se dirigió a Shikamaru esta vez.
.::.
En el exterior, el cielo ya estaba oscuro y el clima estaba templado. Habría sido una muy buena noche de no ser por la tensión que destilaba el aire entre él y Shikamaru. Se detuvieron en el callejón que estaba junto al restaurante, una luz tenue apenas y dejaba ver sus facciones, pero bastaba para reflejar el descontento en los ojos ajenos.
― Sé que esto te parecerá absurdo viniendo de mi parte, pero… Sasuke ¿Qué se supone que haces?
Sasuke se cruzó de brazos y se afirmó en la pared que estaba a sus espaldas y sonrió con ironía.
― Tienes razón. Es absurdo, después de dejar a Menma solo hace más de cuatro años. ― Y de paso, a mi también.
― Sabes que no podíamos verlo caer más a fondo, y a ti con él en el proceso. Ustedes no querían ayuda, y nosotros, teníamos que continuar con nuestras vidas.
― ¡Ja! Y una mierda. Solo fueron unos cobardes.
―…No más que tú. ― la voz de Shikamaru no contenía burla, solo exponía su verdad.
Sasuke soltó un chasquido, molesto.
― Ustedes no saben nada.
― Eso es cierto, por eso te estoy preguntando… ¿Qué crees que estás haciendo?
Sasuke entrecerró los ojos.
― Solo sigo con mi vida. ― dijo, aunque por una parte no sentía que fuera verdad.
― No creo que eso sea tan cierto, no cuando estas teniendo citas con un hombre igual a Menma solo cuatro meses después de su muerte.
Sasuke sintió un golpe duro en su interior, como si escucharlo de la boca de otro lo hiciera más tangible, más real. Aún así, no quería escucharlo de su boca, no de él.
― Eso no es de tu incumbencia.
― Lo sé, pero lo que te digo, cualquiera lo puede repetir. Te he estado observando desde el funeral. ― ¿Shikamaru había estado allí? No lo notó. Pero si sabía que lo había estado observando junto a Ino y Sai. Como aquel día, en la fila para comprar el almuerzo. ― Por más que desees permanecer a su lado, es imposible, incluso si has encontrado a alguien que se vea idéntico a él… ¿Debo suponer que ese chico es su hermano? No existe otra posibilidad de todas formas.
Sasuke sintió apretar los puños con fuerza. Quería irse, dejarle hablando solo, pero algo se lo impedía. No quería ser como Shikamaru había sido hace años, él no escaparía. Eso, significaría su derrota.
Shikamaru volvió a hablar.
― No creo que necesite decirte todo lo malo que rodea a tu situación con él. Aún así, esto es algo que debes escuchar. ― Shikamaru se acercó más hasta él, pero no lo suficiente como para que Sasuke lo alcanzara con la mano. Seguía siendo precavido después de tantos años. ― Menma no volverá, por más que lo desees. Y ese chico no es él, no lo hará volver.
―… ¿Y qué si eso es cierto? No tienes ningún derecho a darme un sermón por esto, Shikamaru. Es mi vida, no la tuya.
Shikamaru suspiró largamente, más como una queja que otra cosa, con cansancio. Se pasó una mano por el cuello y ahora sí, se acercó hasta él, para posar una mano sobre su hombro. El agarre era firme.
― Sé que amaste a Menma, pero ese chico no merece ser el reemplazo de alguien más. ― Algo de eso le impidió a Sasuke respirar. ― Te digo esto por la amistad que tuvimos hace tiempo... No hay futuro en el pasado, por eso sé que lo que tienes con este chico terminará mal.
Después de decir eso, se dirigió hasta el automóvil donde Sai e Ino lo esperaban para marcharse por fin.
Sasuke permaneció mirando al frente, sin pensar en nada.
― Eso ya lo tengo más que claro. ― murmuró.
.::.
Cuando volvió a acercarse a la entrada, encontró a Naruto de pie frente a ella, esperándolo. Estaba sonriéndole pero no era como antes de que Shikamaru y los demás aparecieran. ¿Habría escuchado su conversación?
― Deberás devolverme el dinero que gasté al pagar la cuenta, tú me invitaste después de todo.
― No te pedí que salieras antes de que regresara.
Naruto no dijo nada más.
Como de costumbre, Naruto lo siguió hasta su casa y con cualquier pretexto insistió en que el otro le invitara a pasar. Sasuke rogaba porque ese día no hubiera nadie allí, ya que, a pesar de todo lo que su charla con Shikamaru le hizo sentir, aún así quería tener a Naruto a su lado por esa noche. Sin embargo, parecía que aquel día nada le saldría bien.
― Naruto-kun. ― la voz de Itachi resonó en el pasillo frente a la entrada, al parecer iba de salida.
― Hola, Itachi. ¿Saldrás?
― Sí.
― ¿Mamá y papá? ― Sasuke preguntó. Itachi le envió una mirada sospechosa, cargada de advertencias silenciosas. Sasuke las hizo a un lado con fuerza, no quería más reproches ese día.
― Han salido. ― avanzando hacia la salida y luego de suspirar fuertemente, se despidió de ambos. ― Hasta mañana, a los dos.
Salió, cerrando la puerta.
Sasuke frunció el ceño al darse cuenta de que su hermano sospechaba sobre sus intenciones, al esperar que ambos amanecieran allí al día siguiente.
― Si no fuera por todo esto, ya me habría mudado. ― dijo Sasuke más para sí mismo. Estaba claro que sus padres no le dejarían marchar durante el luto.
Naruto se mantuvo en silencio.
Se dirigieron a su habitación, Naruto revoloteaba por aquí y allá, dando un vistazo a sus cosas por milésima vez. Era como una costumbre adquirida por él para quitarse los nervios. Sin embargo, esta vez cuando terminó, no se dirigió hasta él como de costumbre, sino que comenzó a hablar.
― ¿Ellos… eran amigos de Menma?
― Lo eran, eran nuestros amigos.
― Ya veo… por eso te advirtió sobre mí.
Sasuke se obligó a permanecer quieto, alargando la tranquilidad que de a poco se le escapaba de las manos. ― Oíste la conversación.
― Lo hice.
Naruto ya lo sabía. Sabía lo de su relación con Menma, sabía que lo había amado y que todavía lo añoraba. Ya no era ajeno a su pasado, y ahora, si podría afectarse por eso. Pero aun así, él se acercó hasta Naruto y este por fin se giró para mirarlo de frente. Su corazón dio un vuelco cuando notó que sus ojos azules todavía brillaban al verlo.
No parecía herido, más bien…
― Sé lo que Menma significa para ti.
― Naruto…
― Y lo que en el último tiempo ha significado para mí también, era mi hermano… pero, si tú me necesitas, ya nada importa. ― Sasuke se sorprendió al verle resistir el llanto con una gran convicción. No lucía perdido, ni luchando contra su voluntad, parecía completamente seguro de sí mismo a pesar de lo mal que se estaba tornando todo. Y lo peor para Sasuke fue darse cuenta de que no le importaba cómo, quería que Naruto siguiera allí, con él. Y por lo visto él quería lo mismo.
Al menos, ambos estaban conscientes de su situación.
―Aún si no me amas, seguiré aquí... ― Naruto se aproximó más hasta él, completamente serio.
Sasuke cedió ante su convicción.
Entre todos los besos y caricias que le siguieron, del calor encontrado y el dolor escondido, Sasuke navegó por las profundidades de su pasado mientras se perdía en el placer. Y después de recuperar la cordura, viendo a la imagen a su lado sin moverse y sin hablar rendido por el sueño, Sasuke se encontró con la imagen de sí mismo años atrás. Era un día de otoño, en que buscando una forma de ayudar a Menma terminó por entregarse por completo, sin reparo alguno. Vio el comienzo de un ciclo lleno de resignación a sus sentimientos no correspondidos. Vio a Naruto convertido en la imagen de lo él que fue hace mucho tiempo…
…pero aún así, no lo quería soltar.
¿Por qué?
.
…:::::::::::::::::::::::::::…
.
Ay Sasuke Sasuke, te ha llegado el sermón del siglo… y no es para menos.
Nos leemos en la próxima actualización~
